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Antón Castro

Temas aragoneses

LABORDETA, NART, 'TURIA': HOY EN BORRADORES

El programa Borradores emite esta noche, hacia las 0.30, un reportaje sobre el libro ‘José Antonio Labodeta: creación, compromiso, memoria’, publicado por Rolde y la SGAE. Ofrece un amplio álbum de fotos, imágenes del homenaje que recibió hace algunos días en el Teatro Principal, las obras de arte que le han dedicado artistas como Lasala, Cano, Cerdá, Fortún, Abraín, Gaya o Ibarrola, entre otros. También se ofrecen declaraciones y valoraciones sobre el escritor, político y cantautor de Javier Aguirre, coordinador del volumen, José Luis Borau, Eugenio Monesma y Félix Romeo.

Borradores emite otra pieza con el escritor y viajero Javier Nart, donde explica su último proyecto: el documental sobre ‘Mina: sueños de libertad’, que estrenaba el pasado martes Aragón Televisión y que narra la peripecia del guerrillero navarro que combatió en Los Sitios de Zaragoza y que fue ejecutado luchando por la libertad de México en 1817.

Además, Borradores conversa en Teruel con la joven poeta y traductora Raquel Lanseros, que habla de los temas de su poesía y de la pasión por las lenguas del mundo. El editor Juan Cerezo, de Tusquets, recomienda algunos libros, entre ellos ‘Todos los cuentos’ de Cristina Fernández Cubas.

 

Acuden al plató Raúl Carlos Maícas, codirector de la revista turolense ‘Turia’, que celebra sus primeros 25 años con un dossier sobre Luis Buñuel. Maícas habla por extenso de la fundación de la revista, del apoyo que le dio desde sus inicios Pablo Serrano, de los monográficos y de su compromiso permanente con Teruel.

 

El joven Manuel Castelló, autor de ‘Náufragos sin mar’ (Nostrum) habla de su primera novela, distinguida con el premio ‘Voces de Chamamé’. Castelló narra la historia de tres jóvenes, que pertenecen al barrio Oliver, que están presos en la antigua cárcel de Torrero en los años 80. Desde la prisión, el joven Víctor recompone su existencia, su vida familiar, el círculo de amistades perniciosas, la belleza de la peligrosa Cheli, etc.

 

El grupo de funk y música electrónica Loner interpreta dos canciones de su última propuesta. La banda está formada por Juan Ignacio Montechia (bajo), Diego Gaudini (batería), Pablo Ballesteros (percusión) y Javier Pérez (solista y voz).

Borradores sortea dos ejemplares del libro de José Antonio Labordeta, cedidos gentilmente por Rolde, y hace públicos los nombres de los ganadores del volumen Zaragoza. La ciudad sumergida (Onagro) de Eduardo Laborda.

[Foto de campo de Raquel Lanseros. La he tomado de este dominio: www.vegamediapress.es]

CONCHA TABUENCA: FELIZ MEMORIA DE LA CIENCIA

CONCHA TABUENCA: FELIZ MEMORIA DE LA CIENCIA

Hace unos días, en una de las sesiones del Club 33 que coordina Ángel Melero, conocí a Concha Tabuenca, una zaragozana nacida en 1935, que se licenció en Químicas. En realidad iba a hacer Físicas, pero vio que había más mujeres en Químicas, y cambió de especialidad. Hacia 1955 entró a trabajar en el Centro Experimental de Aula Dei, y permaneció allí alrededor de 40 años. Concha Tabuenca no se acuerda muy bien del pasado, pero sí rescata una anécdota entrañable: en la Cartuja de Aula Dei había un fraile que fue reclamado para realizar el servicio militar, y le destinaron a un hospital. Al final, los padres de Concha Tabuenca lo recogieron en su casa porque le resultaba muy incómodo retornar cada día a la Cartuja de Aula Dei; de vez en cuando la madre la pedía que le cuidase a los hijos mientras preparaba la cena. Conchita pasó muchas horas en brazos de aquel hombre afable. Años después, cuando ella ingresó en la Estación Experimental, el monje entró sin apenas resuello y dijo: “¿Dónde está la Conchita?”. Concha Tabuenca no tardaría en sacarse el carné de conducir y en adquirir un ‘dos caballos’. Algún tiempo más tarde publicó un libro de referencia: ‘La influencia del clima en los árboles frutales’, que ha sido el manual de muchos estudiantes e investigadores. En la revista del centro siguió publicando artículos. Viajó por aquí y por allá, habló de los cultivos de las manzanas, de la incompatibilidad entre el patrón y el injerto, y en 1994 se jubiló. Ahora, con dulzura y la ansiedad justa de quien desea aprender más cada día, evoca aquellos días de investigación y de luminosas mañanas en los jardines de Peñaflor.

*Este artículo corresponde a mi serie 'Cuentos de domingo'. La foto es de Harry Callahan y está fechada en 1945. Por supuesto que no es Concha Tabuenca. No entran bien las fotos.

 

 

MIGUEL MENA Y LA VICTORIA DEL GARRAPINILLOS

MIGUEL MENA Y LA VICTORIA DEL GARRAPINILLOS

Hoy ha sido el tercer partido al que no he podido asistir completo de los juveniles del Garrapinillos. Miguel Mena, en su programa de la Cadena Ser, me había invitado a compartir con él la primera hora, y había preparado algunas sorpresas. Íbamos a hablar de Fotografías veladas (Xordica), mi nuevo libro, pero de otras muchas cosas: de deportes, de información, e incluso me iba a proponer algún viaje. Los juveniles jugaban en el feudo del Escalerillas. Empezó el programa: Miguel viajó a través del hilo telefónico a Urrea de Gaén y habló con Félix el carnicero, que recordó los años que ha pasado allí y en su carnicería, e incluso que habíamos jugado juntos al fútbol. Luego, con motivo del libro de Estela Puyuelo y José Luis Pano, hablamos del fotógrafo ambulante Santiago Fumaz de Fonz, de cuya obra ya han digitalizado 15.000 negativos en la Fototeca de Huesca. Había visto un reportaje de doce minutos que le hizo Eugenio Monesma; lo volví a ver esta tarde porque él tuvo el detalle de enviármelo a casa, y lo rescaté de nuevo. A otro nivel, pero con muchísimas semejanzas, Santiago Fumaz me hace pensar en Virxilio Vieitez, que adquirió su primera cámara en un lugar de los Pirineos, yo creo que debe tratarse de Jaca. Miguel también me puso en contacto, a sus oyentes y a mí, con Mariano Balfagón, que es uno de mis entrañables hermanos y personajes del Maestrazgo, protagonista con su padre Juan Balfagón de mi libro El testamento de amor de Patricio Julve (Destino, 1995, 2000), completamente agotado.

 

Y para rizar el río de la sorpresa y la meticulosidad, Miguel llamó al portero del Garrapinillos, Miguel Ángel Gayoso. El partido estaba en el descanso, y el Garrapinillos ganaba 1-4, acabaría ganando por 1-6. Marcaron los goles: Pirri (dos), Alex Fernández (dos), Jorge y Diego Rodríguez, uno cada uno. Y así, el equipo sigue ahí arriba y logra su séptimo triunfo consecutivo. Lo que no sé si sabe Miguel Mena es que el arquero Gayoso quiere ser periodista y ésta es su primera información pública: el cancerbero estuvo cariñoso y con madurez.

 

La radio es un medio maravilloso. Y Miguel Mena lo hace estupendamente bien. Establece un río de complicidad y cariño con sus colaboradores: desde Mikel Alcázar en la ‘Toponimia Nimia’ hasta Virginia Sarmiento, Ana Sánchez Borroy o tantos, tantos otros, ayer las mujeres libreras: Eva de Los Portadores; Julia de Antífona; Loreto de Estilo y no pude oír quién era de Teruel. Hace de cada uno de sus programas como una novela de voces, de situaciones y de hechos. Ayer, por ejemplo, dedicó el programa a Paniza y puso la carne de gallina al recordar, con su contertulio e invitado Víctor Juan Borroy, al profesor Santiago Hernández Ruiz y a su colla de alumnos inolvidables que se hacían llamar hasta el fin de su vida, “los de don Santiago”.

*La foto es de Santiago Fumaz.

ADIÓS A LAS JORNADAS DE ESTUDIOS SOBRE ARAGÓN

ADIÓS A LAS JORNADAS DE ESTUDIOS SOBRE ARAGÓN

Finalizan las Jornadas de Estudios sobre Aragón,
organizadas desde 1978

En total se han inscrito 4.114 asistentes y sus actas se han recogido en 14.337 páginas

 

(Zaragoza, viernes 12 de diciembre de 2008). Con la presentación de las actas de las seis jornadas “Estudios sobre Aragón en el umbral del siglo XXI”, se pone fin a las jornadas. El acto tendrá lugar el martes, 16 de diciembre, a las 19,30 horas, en el Salón de Actos del Instituto de Ciencias de la Educación (campus de San Francisco). El acto coincide con la celebración de los 30 años de las primeras jornadas, que se iniciaron en Teruel el 18 de diciembre de 1978. Durante todo este tiempo han sido organizadas por el Dr. D. Agustín Ubieto Arteta.

En total, se han llevado a cabo veintiuna convocatorias de las jornadas, cinco bajo el título “Estado actual de los estudios sobre Aragón”, diez con el de “Metodología de la investigación científica sobre fuentes aragonesas” y las seis últimas con el de “Estudios sobre Aragón en el umbral del siglo XXI”).

Las jornadas han itinerado por todo Aragón, de manera que no se ha repetido ninguna sede: Teruel (1978), Huesca (1979), Tarazona (1980), Alcañiz (1981), Zaragoza (1982), Monzón (1985), Jaca (1986), Albarracín (1987), Daroca (1988), Monasterio de Piedra (1989), Graus (1990), Calamocha (1991), Barbastro (1992), Rubielos de Mora (1993), Sos del Rey Católico (1994), Sabiñánigo (1998), Alcorisa (1999), Caspe (2000), Panticosa (2001), Ejea de los Caballeros (2002) y Andorra (2003).

En total, se han inscrito 4.114 asistentes y aunque muchos de ellos han repetido asistencia, el número de personas distintas está cercano a los 2.000. La publicación íntegra de las jornadas comprende 26 volúmenes, que incluyen 170 ponencias, 730 comunicaciones y 8 mesas redondas; con un total de 14.337 páginas.

*Esta nota está enviada por el Gabinete de Imagen y Comunicación de la Universidad de Zaragoza. La foto corresponde a la Gruta Iris.

EL MAESTRAZGO ANALIZA SU FUTURO

EL MAESTRAZGO ANALIZA SU FUTURO

[He vivido alrededor de seis años en el Maestrazgo, en Cantavieja y en La Iglesuela del Cid, y he pasado multitud de veranos en Ejulve. Soy un turolense de paso (en total habré vivido alrededor de once o doce años en Teruel: Camarena de la Sierra, Urrea de Gaén, Cantavieja y La Iglesuela), con dos hijos nacidos en Alcañiz, y he escrito cuatro o cinco libros sobre Teruel, y especialmente sobre el Maestrazgo. En Fotografías veladas, Teruel está presente en varias piezas, sobre todo el Bajo Aragón. Mi familiar y amigo José Manuel Salvador, hermano de Fernando e hijo de Jesús Salvador de Gelsa de Ebro, envía esta nota. José Manuel es técnico y alcalde de Ejulve, creo que el más joven y conciliador y entusiasta de su historia.]

 

El Maestrazgo analiza su futuro en unas jornadas

El sábado 13 en Castellote, un grupo de expertos intentará describir cómo estará la Comarca del Maestrazgo en el año 2020

La Asociación para el Desarrollo del Maestrazgo, a través del Centro Aragonés de Información Rural Europea, organiza unas jornadas el próximo 13 de diciembre en Castellote bajo el título: “Carta de futuro del Maestrazgo: ¿cómo estaremos en el año 2020?” En las jornadas, un grupo de expertos en diferentes materias, con el apoyo del público asistente, trazarán un escenario de futuro analizando qué Maestrazgo nos podemos encontrar dentro de unos años partiendo de la situación actual.

Mientras que el sábado por la mañana se desarrollará la sesión a puerta cerrada, por la tarde a las 16:30h., en el Ayuntamiento de Castellote, habrá una convocatoria pública donde se presentarán las conclusiones del trabajo de la mañana y los asistentes podrán colaborar con sus reflexiones y propuestas en la redacción definitiva de la Carta de Futuro. Las jornadas se cerrarán con la invitación a los asistentes por parte de la organización a disfrutar de un aperitivo que permita continuar el debate de manera más informal.

Las jornadas cuentan con la financiación del proyecto “Abraza la Tierra” y tienen por objetivo favorecer el encuentro entre la sociedad civil y los representantes políticos del Maestrazgo, para que traten de avanzar conjuntamente hacia los retos que presenta el futuro. Hay que destacar que hablamos de un territorio rural en un medio natural atractivo pero hostil, con problemas en las infraestructuras, un fuerte envejecimiento de la población y sectores económicos tradicionales en crisis, como la agricultura y la ganadería. Por otra parte existen en el Maestrazgo otros sectores en claro ascenso, como los empresarios turísticos o los alimentos artesanos y las jornadas tratarán de analizar que caminos son los más adecuados para intentar mejorar la situación de la comarca.

La Carta de Futuro intentará abarcar varios temas fundamentales para el futuro del Maestrazgo y por ese motivo se ha invitado a cinco personas especialistas en diferentes materias; Luis Antonio Sáez es profesor de la Universidad de Zaragoza y presidente del Centro de Estudios sobre la Despoblación en Áreas Rurales; Henri Bourrut participó en el desarrollo de la Agenda XXI del Maestrazgo y es miembro fundador del Colectivo de Educación Ambiental; Mateo Andrés es alcalde de Molinos y gerente de la Red Aragonesa de Desarrollo Rural; Carlos Julián es Agente de Empleo y Desarrollo Local de la Comarca del Maestrazgo; por último, Daniel Millera es Técnico de Turismo de la Comarca del Bajo Aragón. Junto a este grupo colaborarán en la sesión de trabajo el Presidente de la Asociación para el Desarrollo del Maestrazgo, Javier Oquendo, y el Presidente de la Comarca del Maestrazgo, Mariano Balfagón.

La Carta de Futuro será presentada definitivamente el viernes 19 de diciembre en Molinos, durante la inauguración de unas jornadas sobre cambio climático que también organiza la Asociación para el Desarrollo del Maestrazgo dentro de un ciclo de actividades este mes de diciembre.

Para más información: caire@maestrazgo.org    978849710

Contacto: José Manuel Salvador

(técnico EUROPE DIRECT CAIRE)

 

Visita la web http://www.maestrazgo.org 

*Una masía del Maestrazgo en Tronchón.

 

LABORDA, GASTÓN, PIMENTEL, GRAÑENA: BORRADORES

LABORDA, GASTÓN, PIMENTEL, GRAÑENA: BORRADORES

El pintor y escritor Eduardo Laborda acude esta noche, a las 0.30 horas, al programa Borradores de Aragón Televisión. Laborda acaba de publicar ‘Zaragoza. La ciudad sumergida’ (Onagro), un libro lleno de imágenes que resume sus más de 30 años de amor a la ciudad y al coleccionismo. El volumen habla de los artistas Bayo Marín y Marín Bagüés, aborda la bohemia pictórica de los 70 y compendia todo un universo fascinante de fotografías, carteles, creadores olvidados, juguetes y viejos cafés. También visita el programa el sociólogo y escritor Enrique Gastón, autor del volumen ‘Sociología del ballet’: Gastón habla de su vieja pasión por esta disciplina, de la tradición de la danza en Zaragoza, del magisterio de María de Ávila, del eco que ha tenido en otras artes como la pintura o la música, y del futuro del baile en la ciudad, entre otros asuntos.

 

Además, Manuel Pimentel, exministro de Trabajo y editor, aborda su nueva faceta de escritor de novelas históricas: explica las claves de su novela ‘El arquitecto de Tombuctú’, donde narra la historia del poeta y arquitecto Ex Saheli, un granadino que construyó una impresionante mezquita en pleno desierto. Y los ilustradores y caricaturistas Agustín Sciammarella, de ‘El País’, y Luis Grañena, de ‘Heraldo’, hablan del humor, de su oficio, de la compleja tarea de resumir un carácter complejo en varias líneas. Ambos han participado en un congreso de Diseño y Nuevas Tecnologías que ha organizado Heraldo bajo la dirección de Javier Errea.

 

Entre otros asuntos, en ‘Los elegidos’, la editora Ana S. Pareja recomienda libros suyos, del sello Melusina que codirige, entre ellos ‘Odio Barcelona’, y de otras editoriales.

 

La actuación musical corre a cargo del grupo La Señorita Evans, liderado por Asier Ruiz, que presenta dos temas de su próximo trabajo de carácter rock-folk.

*En la foto, vemos a Lola Laborda, hermana del pintor, con el grupo Los Nápoli, una estupenda formación de los 60. En Zaragoza. La ciudad sumergida, Laborda recuerda a su hermana fallecida en trágicas circunstancias demasiado joven.

 

FELIZ RECONOCIMIENTO A LUCAS MIRET

FELIZ RECONOCIMIENTO A LUCAS MIRET

[Esta mañana, en la cafetería Roma del barrio de Montealto, el de Martínez Oca, Xurxo Souto y Manolo Rivas, leo en La voz de Galicia que la junta de portavoces del Ayuntamiento de Zaragoza había decidido dar el nombre de Lucas Miret a la gran plaza de la Expo. Este gesto supone un bello acto de justicia poética, una feliz culminación que deja en muy mal lugar a algunos gestores de la Expo. No han sabios ser generosos ni en el triunfo, que es la peor de las derrotas. El reconocimiento a esta bella, y terrible, historia había sido demandado desde muchos lugares. Migue Mena, en su libro Piedad, también lo recoge. Transcribo aquí de nuevo el texto de Paco Rego de El mundo.]

 

 

 PACO REGO / El Mundo (Domingo, 29 de junio de 2008)

Un café solo con hielo y un refresco sin azúcar. Aprieta el calor en Zaragoza. En una de las terrazas de la plaza de España, donde rematamos el encuentro, Carlos, con el que hemos compartido tres horas largas, se ofrece a continuar la conversación por teléfono. «No deseo más sinsabores. Ni malos entendidos. Sólo quiero la verdad. Que se sepa lo que en realidad ocurrió». El hombre se desahoga. Purga ciertos recuerdos. La verdad de la que habla el arquitecto aragonés es la que otros se han empeñado en silenciar. «Sin mi hijo, la Expo no hubiera existido». Lo dice sin acritud. Pero con las heridas.

Aquel 9 de julio de 1996, tras un infierno de cuatro años, la familia Miret enterraba al joven Lucas. Carlos y Milagros, arquitecto y psicoterapeuta, perdían a su único hijo varón. Tenía 19 años. Y de aquel sentido luto, fruto de la transfusión de un derivado de la sangre que le contagió el sida al chico (hemofílico), nacería en su recuerdo una exposición universal que -12 años después- ha convertido Zaragoza en el mayor escaparate planetario del agua.

Carlos Miret Bernal, el padre real de la Expo. El olvidado. El hombre cuyo nombre, pese a figurar en el Registro General de la Propiedad Intelectual como autor del proyecto, no aparece en la génesis oficial de la Expo. Ni un cartel. Ni un edificio. Ni una referencia a cómo en verdad se parió la muestra y quién lo hizo. Ni una simple acera lleva la firma del arquitecto que, mucho antes de que políticos y lobbies empresariales se repartieran el invento, ideó y proyectó palmo a palmo la urbanización de los 250.000 metros cuadrados de la muestra zaragozana. Y gratis. Por Lucas. «Fue él el que tiró de mí y del proyecto», admite orgulloso el padre.

Es la historia de la Expo que la Expo no cuenta. La trágica y a la vez hermosa historia de un hombre -y su familia- que para vencer la depresión, se propuso hacer de un sueño su terapia. «La Expo no salvó a mi hijo, pero sí a nosotros», tercia Milagros. «Fue la salvación de nuestra familia». En la cocina de la casa -«un lugar donde nos gusta conversar»- nació la idea. «Ella [Milagros] me la sugirió. Me dijo: "Tú eres muy imaginativo, deberías crear algo grande... fíjate en lo que han hecho este año [1998] en Lisboa con su Expo". Quería picarme para que yo saliera de aquel abismo mental». Y lo consiguió. Carlos, que había roto con la vida social y el trabajo en su estudio de arquitectura, tomó nota del reto. «Empecé a darle vueltas pacientemente». Y restándole horas al sueño, se puso a dibujar en soledad. Pintó decenas de cuartillas llenas de bocetos. Luego hizo los cálculos de las estructuras, pensó los materiales, la ubicación y hasta los contenidos de la exposición. Aquella idea nacida en la cocina familiar -«me conformaba con que un lago del recinto llevase el nombre de mi hijo», dice Milagros- poco a poco fue transformándose en el embrión de la Expo que hoy, sólo 15 días después de su inauguración, ya suma 600.000 visitantes. «Aquello me hizo despertar. Consiguió que volviera a recuperar la ilusión por la vida, por mi profesión», reconoce el arquitecto.

Después de tanto dolor, la suerte parecía asomar tímidamente. Pero el ex ministro socialista Juan Alberto Belloch, al que Miret en persona había contado el proyecto -«eso es lo que yo necesito», contestó- pierde las elecciones de 1999 a la alcaldía de la capital del Ebro. Las gana por segunda vez Luisa Fernanda Rudi. Sin embargo, los planes de la alcaldesa del PP, que sabe lo mismo que Belloch, son otros. Muestra un mayor entusiasmo por celebrar el bicentenario de Los sitios de Zaragoza. La Expo, que ya había calado en buena parte de los ciudadanos gracias a la frenética actividad de divulgación desplegada por su arquitecto mentor dentro y fuera de la capital maña, parecía esfumarse. Carlos, cuenta su mujer, casi se derrumba otra vez. «Muchos tacharon mi idea de locura». Aquella Expo soñada había perdido credibilidad, contaminada por la lucha electoral. Había que empezar desde cero.

Y con el proyecto bajo el brazo vuela a París y se presenta a los máximos dirigentes de la Oficina Internacional de Exposiciones, el organismo que desde 1928 regula y controla las expos mundiales. Viajes, hoteles, reuniones... Todo sale de su bolsillo. «Se quedaron pasmados», recuerda Carlos. «No entendían cómo algo de esa envergadura no tuviera en España el apoyo necesario. No entendían que todo dependiera de un partido o de la voluntad del poderoso de turno».

De nuevo se sentía solo. Como un David contra Goliat. «Cuando lo veía agotado, melancólico, le decía que pensara también en nuestras dos hijas. Que se esforzara por ellas. Sé, porque lo veo a diaro en mi consulta, que si él se destruía, todo a su alrededor se venía abajo», resume ya más relajada Milagros.

Carlos volvió a tomar nota de las palabras de su esposa. Sobre el papel, trazando planos, se sentía imbatible. Otra cosa era llevarlos a la práctica. Levantar, como él había ideado, una ciudad futurista dentro de otra anclada en el pasado. El sabía cómo. Pero le faltaban las manos que mueven los hilos para dar forma al proyecto faraónico que había parido como terapia. Y, lo que es peor, «temía que cayera definitivamente en manos de gente que lo único que buscada era un beneficio personal, enriquecerse». Así que registro su proyecto y también la marca Zaragoza Expo 2008, que luego cedió a la organización de muestra por la simbólica cifra de un euro. La Expo quedaba blindada contra posibles oportunistas. «Lo hice así por Lucas y por la ciudad», insiste Carlos. Según estimaciones de un arquitecto consultado por este suplemento, el trabajo de su homólogo aragonés en el mercado rondaría los tres millones de euros. Sin contar las ganacias por la venta del registro del proyecto y de la marca.

Pero Carlos Miret no quiere hablar de dinero. «Nunca lo he buscado. Lo que llevo dentro es algo que no tiene precio». Lo dice sin rencor, aunque se sienta ninguneado. «Lo que pasa es que siempre hay alguien que saca pecho», opina Gerónimo Blasco, gerente y director de contenidos del Consorcio Zaragoza 2008. Lo espeta sin nombrar al arquitecto por su nombre. Niega que de sus manos hayan salido los bocetos que dieron lugar a la muestra. «Fue cosa de muchos», asegura sin dar nombres. Dice también que fue el hoy alcalde Belloch quien movió el proyecto, pero en cambio no dice que fue Miret quien se lo contó al ex ministro en su propia casa de Madrid.

Es la historia de la Expo que la Expo no cuenta. La de un arquitecto que la ideó inspirado por un hijo que ya no está.

GRACIAS A TODOS

GRACIAS A TODOS

Tengo el correo electrónico estropeado en casa. Mil gracias a todo por las visitas y por las amables notas que habéis dejado. Abrazos.

 

*Os ilustro esta nota de gratitud con una foto de nuestro delantero centro Pirri.