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Antón Castro

BUSUTIL: DE VIRGINIA GALVIN

[En su sección Marcapáginas de 'La Opinión de Málaga', el escritor y periodista Guillermo Busutil reseña el libro ’La vida en cinco minutos’ de Virginia Galvin que ha publicado el sello Círculo de Tiza. Ella es subdirectora de ’Vanity Fair’, de donde tomo la foto, y el libro nace de un blog que empezó hace seis años.]

 

BAUDELAIRE ES MUJER

 

GUILLERMO BUSUTIL

Virginia Galvin es una flaneur. A cualquier hora del día. Da igual el lugar. No importa si camina bajo la lluvia, si refugia su tarde dentro de un libro, si asiste a  un desfile de moda, si conversa y escucha en una cena cultural. Tampoco si bebe consigo misma en la barra de una isla de carretera. En cada momento caza instantes. No puede evitarlo. Tal vez sea por su instinto natural, por su curiosidad de periodista, o porque necesita llenar sus insomnios, una vez en casa y con los tacones desmayados en el suelo. Virginia Galvin sabe que leer es entrar en la vida diaria, abierta a todas las vicisitudes e impresiones que salen al paso. Que leer es sentarse en el metro, mirar alrededor del café, afinar el oído a favor del ruido y la respiración humana, descoser las apariencias, y preguntar qué hay detrás de cada cosa. Incluso detrás de uno mismo. No sé cuando leyó a Baudelaire pero está claro. Su sello flaneur desciende de él. «El amante de la vida hace del mundo entero su familia. Penetra en la multitud y se transforma en un caleidoscopio dotado de conciencia que, en cada uno de sus movimientos, reproduce la gracia intermitente de todos los fragmentos de la vida».

Así es Virginia Galvín. O al menos lo cumple a rajatabla en La vida en cinco minutos. En cada uno de los capítulos en los que conversa acerca de los ex, de la maternidad, de la comunidad de vecinos, de la familia, de las diferencias entre pareja y amor, del naufragio que cada uno esconde, del sexo, de la ficción de los viajes, de la literatura, de la anatomía de una maleta, de cómo divorciarse de un amigo o del sueño recurrente de despertarse y tener la cocina recogida. La vida es su chistera. Sus huellas, las palomas, los pañuelos y los naipes con los que prestidigita el aliento de un instante que estalla, igual que una burbuja de humanidad, entre la prisa mecánica y los señuelos de la supervivencia. Y esa magia, inteligente, irónica, con una pizca de aséptico escepticismo y un pellizco de ternura, la escribe como quién conversa con sus lectores. Lo mismo que si estuviese haciendo un striptease de sus accidentes, de las ilusiones que se perdieron, de los últimos sueños a los que uno se arriesga. Y también de las gratitudes que se valoran desde la experiencia. Sus piezas son como raspar un callo molesto y sanar con un beso una cicatriz que no ha mudado la piel del todo. El expurgo y el bálsamo alambicados en una madurez en paz consigo misma, elegante y vital, brillante en la carne de la literatura, y en el dibujo que traza con ella. Su herramienta es el lenguaje que –como ella defiende– debe suceder entre el gozo y el látigo, y al que nada le sobre ni le falte. Cada término debe iluminar un tramo del túnel. Y a fe que lo consigue, conforme escribe esta forma de conciliarse con los desperfectos humanos de la vida y sus relaciones.

A Virginia Galvin no le gusta que le mientan, que le impongan ni que la clasifiquen. Quizá por eso mismo su estilo no se esconde, se mestiza, se alza y se escapa entre sus lecturas de Carver, de John Berger, de Lorrie Moore, de Virginia Woolf, de Susan Sontag y Dorothy  Parker. De cada uno un rasgo, de todas su espíritu y al final la rebelde flaneur que se encara sin remilgos, sin rellenos chick-lit, sin tensión dramática ni moralidad zen, con las cosas corrientes que nos identifican, nos equivocan y nos reeducan. Son lecciones compatibles y compartidas dentro de un libro unisex en el que regala palabras, sentido común, humor y arte culinario con emociones. En los tranche de vie de sus historias puede picar ajo, meter guindilla, espolvorear perejil y quemar el azúcar para convertirla en crema brulée. El resultado es una deliciosa receta contra la estupidez, la impostura, los yugos, los miedos, el soufflé de los conceptos de moda. Y lo consigue porque casa con exquisitez las emociones comunes, lo doméstico y el periodismo literario. Porque es chispeante al desmaquillar tópicos y tabúes, y porque no deja de la vida cotidiana casi ninguna incógnita sin resolver. La vida en cinco minutos, un excelente manual flaneur para este siglo tan confundido.

 

FICHA
La vida en cinco minutos
VIRGINIA GALVÍN
CÍRCULO DE TIZA
20,90 €

 

Círculo de Tiza publica este libro de Virginia Galvín, una suerte de bitácoras de la vida de una mujer madura que no quiere sentirse encorsetada en una sociedad que pide mucho y ofrece poco.

 

 

http://www.opinionmalaga.com/especiales/libros/2015/09/07/baudelaire-es-mujer/

PEDRO BOSQUED: 'PIELES DE ITALIA'

PEDRO BOSQUED: 'PIELES DE ITALIA'

PEDRO BOSQUED PUBLICA 'PIELES DE ITALIA' EN CONFLUENCIAS

Pedro Bosqued es un escritor muy especial: es farmacéutico, un lector muy atento, ha hecho cursos de escritura, un viajero tranquilo y un espléndido y sutil cronista del Real Zaragoza.Desde hace varios años es asiduo colaborador del suplemento 'Artes & Letras' de Heraldo de Aragón. Ahora, en el sello Confluencias, con ilustraciones de Mar Lozano Reinoso, publica su primer libro: 'Pieles de Italia'. Aquí ofrezco un fragmento. El libro se presentará en Zaragoza el próximo día 28, a las 20 horas, en el Teatro Principal.


LA PIEL DE CREMONA. Por Pedro BOSQUED


    Como ciudad padana que es, su tejido no puede olvidar la piedra. La piedra que configura a las ciudades medievales, los burgos que tenían en sus torres, el punto de referencia. Cuando se llega a ella, se han atravesado varios pueblos con torres. Pero son muy peculiares, asemejan chatas; puede que sean coquetas, amplias de base, no necesitan erguirse para dominar la llanura. De hecho parece que se han acomodado tanto a la niebla que le tienen miedo al viento, por eso a lo mejor se hacen las remolonas a la hora de coger altura.
    Se la han dejado toda al Torrazzo, su nombre no puede esconder su fisonomía, la torre campanario más alta de Europa es también el faro de todos los violines que nacen aquí. Subirla, un antojo al alcance de casi cualquier zancada, sobre todo de las que después de tanto llanear piden mover la pierna en vertical. Después de visitar sus quinientos dos escalones uno comprende de qué está hecha la ciudad. De colores tomados, de un arcilla sangrado, de un gris ceniza, un blanco tocado de humedad, y un negro desacralizado que combina con todas las tonalidades. Si se tiene suerte y puede uno subirla sin gente, solo oirá el rastro de sus huellas en la piedra, a lo sumo oirá un bisbisear que le hará redoblar el silencio. Son las palomas que se mueven por el pasillo de su casa sin mirar a nadie, a su aire. Nada que ver con el ventoso que las lleva cuando alzan el vuelo. En la base, la torre es de planta cuadrada, lo que permite tener sensación de amplitud cuando las fuerzas aún acompañan. Se convierte después en una estructura de planta octogonal que obliga a subir a través de una escalera de caracol inesperada cuando se empezó el ascenso. Lo que sería su barandilla no es más que la piedra pulida por millones de manos que dan una sensación sedosa. Una agradable percepción para cuando la falta de oxígeno se empieza a acumular. Si uno se despista, su mano caerá en terreno arisco, se raspará y comprenderá lo que es salirse del camino. Otro tacto que nos aproxima a la lija que creíamos haber olvidado cuando los pupitres eran de madera y en las escuelas estaban los caminos marcados. 
    Cuando uno llega arriba entiende la piel de la ciudad. Sus construcciones la delatan, o mejor dicho, son tan manifiestas que hablan a las claras de cómo son. A la izquierda de la plaza los monumentos religiosos; girando la vista a la derecha, los civiles le recordarán lo que fue una ciudad rica e independiente. Cuna de los Amati, Guarneri y los Stradivarius. Este último apellido es delicia aparte. Salpicada de luthiers, uno no deja de maravillarse de la suerte que tiene Gaspar. El luthier de la plaza del ayuntamiento extrae la madera, la pule y después de encolar el futuro violín, levantará la vista para no intoxicarse y verá por enésima vez la fachada de la catedral y los ciento doce metros del Torrazzo que todo lo preside.
    Cuando Francesco Sforza y Bianca María Visconti presidieron su banquete nupcial en octubre de 1441, tomaron de postre el primer turrón cremonés. Con la forma del campanario de la catedral, el dulce se bautizó como Torrazzo —o Torrione—, de ahí el actual Torrone, el postre que no falta desde entonces en ningún mes del año. 
    Seguro que lo come el quiosquero que a mitad de mañana en mangas de camisa pero con bufanda deja su sustento con el cartel de Torno subito más feliz que unas pascuas. Pasa el tiempo para esta ciudad, aunque a veces no lo parezca y otras dé la sensación de que no lo hay, de que todos están ahí desde hace tiempo y por mucho tiempo, por no decir siempre. Han pasado ya muchas pascuas para esta piel reventada de años, pero no de achaques. Lo prueba que mira adelante con humor, peso y cafeína. En un edificio en reconstrucción se anuncia la apertura de un Café literario. Su reclamo, Dante y Dalí. Dos des para un café, dos personas hechas personaje que podrían sentarse en una mesa de café y olvidarse de él, o del de enfrente, o con el de enfrente crear lo que nuestra mente no alcanza. ¿Se imaginan su crítica de la cata de café?
    Mejor abandonamos sus callejuelas entre el olor a cola de pegar y a dulce de almendras. Cola dulce para pegar almendras. Nada que ver con el zumo de zarzaparrilla de los sitios donde las torres no se achatan, desafían a la niebla y dictan el ritmo. Aquí se tiene que esconder ante la exhibición de buen gusto de los lombardos con más perspectiva.


NOTA SOBRE EL VOLUMEN


'PIELES DE ITALIA'. DE PEDRO BOSQUED
Desde la coqueta Alessandria a la utópica Sabbioneta pasando por las ciudades estado como Siena o Mantua. Huellas que sus murallas dejan en el que las visita. Paseos voluntarios por ciudades que no necesitan publicitarse para demostrar que lo bello a veces no está bajo los focos, sino a un paso de nuestra voluntad de aprender. Con ilustraciones originales para cada ciudad-piel, un libro que deja en el lector la huella del buen papel. 

Un libro distinto, de viajes pero reposado, de percepciones pero de emociones, de prosa pero sin esquivar lo poético. Ilustraciones divergentes para textos que no pueden ni quieren converger. Pieles de Italia es un libro único que deja huella en cualquier piel sensible, la que cada lector lleva dentro. La que cada una de estas ciudades italianas dice sin proclamar. A veces en el medio está la virtud. Italia sigue siendo el país más visitado del mundo en número de turistas. Pero la gran mayoría se concentra en Roma, Florencia o Venecia. Es hora de ampliar el compás de la geografía italiana. Italia ofrece muchísimo más.

 'Pieles de Italia' va dedicado a lectores con curiosidad por viajar, y es un libro que encaja no solo en librerías de viajes, sino también en las artísticas, por sus ilustraciones tan marcadas, y en las literarias por su rasgo poético. También es un gran atractivo para los lugares donde están los Institutos italianos de cultura, escuelas de idiomas, literatura y viaje en cualquier rincón que aprecien las ciudades medievales bien hechas, mejor conservadas y aún mejor habitadas. 

 

Pedro Bosqued nació hace 363 años después de que Shakespeare acabase Romeo y Julieta. No solo por eso ama lo italiano. Tuvo algo que ver con que hay una Società Dante Aligheri donde se encontró por primera vez rodeado de terráqueos. Allí apareció Pedro en medio del páramo pendiente de cauterizar que es Zaragoza. Farmacéutico tras su paso por la olímpica Barcelona. Cursó el primer Máster de Narrativa de la Escuela de Escritores de Madrid. Colabora en el suplemento cultural Artes & Letras de Heraldo de Aragón. Finalista del IX Concurso Faes Farma de Relatos por El circo de los mejillones.
*Las ilustraciones son de Mar Lozano Reinoso. 
https://marlozanoreinoso.wordpress.com/

VILA-MATAS, PREMIADO EN EL FIL

ENRIQUE VILA-MATAS: PREMIO FIL DE LA FERIA DE GUADALAJARA

Nos complace -dice desde el gabinete de comunicación de Planeta Seix Barral, Elena Blanco- compartir con vosotros que Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) ha ganado el premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2015, de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. 

http://www.fil.com.mx/reco/premiofil_fil.asp

En previsión de que queráis haceros eco os enviamos las primeras declaraciones de Enrique Vila-Matas tras conocer la noticia:
<
El premio es una agradable noticia que me llega de Jalisco, de la tierra de Juan Rulfo. Y la sitúo en el contexto de mis estrechas relaciones desde hace un cuarto de siglo con la literatura latinoamericana. El premio lo veo no tanto como un mérito mío, sino como un regalo muy generoso procedente del país que primero apreció mi literatura.

Me dicen que el premio reconoce la obra de escritores con "un aporte significativo a la literatura de nuestros días" y yo entiendo que encajo en esta premisa: escribo en la necesidad de encontrar escrituras que nos interroguen desde la estricta contemporaneidad, y no se limiten a reproducir modelos que ya estaban obsoletos hace cien años.
Desde un primer momento, creo que por puro instinto, me alejé de esos modelos obsoletos. Mis dos últimos libros (Kassel no invita a la lógica y Marienbad eléctrico) son novelas que entrarían en la categoría de semi-ficciones, a veces los veo como “paseos en prosa”.

Dedico el premio a Sergio Pitol, decisivo en mi vocacion literaria: recuerdo que en Varsovia en los años setenta me dijo que escribiera y no hiciera nada más. Seguiré trabajando. El premio me ha llegado justo cuando acabo de llegar de un largo viaje por China, donde he publicado cuatro libros este último año. Espero que el premio no me paralice, no caiga en aquello de lo que hablaba Jules Renard: “Ya se ha forjado una reputación: así que ya no hace nada”. >>

Más información sobre Enrique Vila-Matas:
http://www.planetadelibros.com/enrique-vila-matas-autor-000034959.html
http://www.enriquevilamatas.com/
*La foto la tomo de aquí:
http://www.elpais.com/recorte/20090228elpcat_2/LCO340/Ies/Enrique_Vila-Matas.jpg

ROBERTO RODÉS: GRABAR POESÍA

ROBERTO RODÉS: GRABAR POESÍA

“Oír a algunos

poetas es como

si tu equipo

de fútbol

marcara un gol”

 

 

“Los poetas deben

escribir buena

poesía e impregnar a la

sociedad con su arte”

 

“Aragón no debe

mimar de una

forma especial

a sus poetas”

 

ENTRADILLA

“He nacido en Zaragoza en 1959 y mi ocupación profesional son las Telecomunicaciones”, confiesa Roberto Rodés, responsable de booksmovie, dedicado a la grabación de poesía.

 

 

Antón CASTRO

-¿En qué consiste The Booksmovie?

Es una web de poesía recitada que se enmarca en lo que se denominan las tecnologías de la información y el conocimiento (TIC). Es un contenedor virtual que pretende hacer accesible de una forma sencilla y gratuita la literatura poética contemporánea.

-¿Cómo se ha planteado este trabajo, qué buscaba?

Como una tarea de responsabilidad. El objetivo es dar la mayor visibilidad y difusión tanto a la personalidad del poeta como a su obra y para ello pensé que unir el texto escrito, que es muy importante, con la lectura del poema por su autor da como resultado una manifestación cultural muy escénica y susceptible de ser expuesta en ámbitos multimedia.

-¿Qué poetas ha elegido, cuál ha sido el criterio de selección?

Yo no elijo los poetas, he partido de una amistad personal con algunos poetas de calidad literaria reconocida a nivel nacional e internacional, a los que les he explicado lo que estoy haciendo y les propongo grabar algunos de sus poemas. El resultado, por lo regular, les parece tan satisfactorio que me proporcionan contacto con otros poetas de distintos puntos dentro y fuera de España. Así que son ellos quienes me aconsejan qué poeta es interesante y debería grabarlo.

-Explíquenos cuál es el procedimiento técnico. ¿Qué hace exactamente?

El trabajo es más de creación y diseño que puramente técnico. El proceso comienza con la grabación del sonido de la lectura de los poemas, generalmente en el domicilio del poeta, que es donde se suele encontrar más cómodo y dispone de sus libros para cualquier consulta. Se toman cuatro o seis fotos para tener una imagen actual del poeta y se le solicitan los textos de los poemas recitados así como alguna foto de las portadas de sus libros publicados. Con ese material, empieza un proceso de edición de sonido, maquetación de textos e imágenes, proceso a papel digital y, por último, se edita en video.

¿El proyecto es una idea suya o lo hace con más gente?

El proyecto lo comencé yo, pero desde el principio busqué el apoyo de dos profesionales con amplios conocimientos en dos campos desconocidos para mí: María Luisa López, con experiencia en Dirección, Marketing y Comunicación, y Mari Carmen Gascón, doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación y poeta.

-¿Ha querido hacer una especie de archivo sonoro como aquellos clásicos de antaño?

No, sinceramente cuando pensé en el proyecto no contemplaba el valor documental que supone una Fonoteca de Poetas Contemporáneos; de ello hemos sido conscientes a medida que crecíamos.

-¿Dónde están luego esos archivos?

Todos los archivos son de libre acceso en thebooksmovie.com. Están organizados por idiomas y en orden cronológico de publicación. También se accede a cualquier poema recitado a través de Google poniendo en la búsqueda bookmovie y el nombre del poeta o título del poema.

¿Cómo leen los poetas sus versos?

El primer lector autorizado de un poema es su autor y es el único que en la lectura puede aportar sensaciones que completen sus versos. Por lo tanto, casi todos los poetas leen muy bien. Disfruto plenamente de todas las lecturas que grabo.

-¿Qué ha aprendido de la poesía aragonesa?

La poesía contemporánea aragonesa está muy bien considerada. Supongo que figuras tan relevantes como Miguel Labordeta y todos aquellos “locos del Nike” (Gastón, Ferreró, Rosendo Tello...), así como movimientos posteriores como el Postismo, con poetas como Antonio Fernández Molina, hacen que esto sea así.

Cuéntenos algún detalle: ¿quién le sorprendió o le emocionó?

Con algún poeta he sentido, cuando recitaba, como una exaltación de alegría, algo similar a lo que se siente al oír un aria de ópera o cuando tu equipo de fútbol marca un gol. Es como un destello.

¿Cree que Aragón ha mimado a sus poetas?

No creo que Aragón deba mimar de una forma especial a sus poetas.

Ah, ¿no? ¿Cuál es para usted el lugar de la poesía en la sociedad?

La poesía es un bien necesario, aporta reflexión, investigación y criterio. Cualidades indispensables para una sociedad armónica. La poesía debe ocupar su lugar central en el arte literario y los poetas deben escribir buena poesía e impregnar a la sociedad con su arte, sin esperar mimos que no han de llegar.

 

*En esta página de Jesús Soria puede ampliarse esta información.

http://www.elpollourbano.es/letras/2015/06/roberto-rodes-the-booksmovie-com-pagina-web-documento-sonoro-y-reflexion-poetica-4/

JOAQUÍN ALCÓN: NOTAS DE RECUIERDO

JOAQUÍN ALCÓN: NOTAS DE RECUIERDO

VERANO 2O15. HERALDO. 

 

Adiós al poeta visual Joaquín Alcón

 

El gran fotógrafo de la Peña Niké y de la editorial Javalambre, que falleció a finales de julio en Zaragoza a los 87 años de edad

 

Si empezásemos diciendo que «el padre de la fotografía aragonesa contemporánea ha muerto» quizá no habría exageración alguna. El pasado sábado a los 87 años fallecía Joaquín Alcón Pueyo, el artista de la editorial Javalambre de Julio Antonio Gómez (1935-1988), constructor de poemas visuales y pionero, entre nosotros, de la abstracción, de las solarizaciones y de la fragmentación. Joaquín Alcón, modesto y sigiloso, fue también el ojo de los poetas y de los pintores.

Nació en Zaragoza en 1928. Su padre, Pablo Alcón, era un gran aficionado a la fotografía y poseía estudio en casa y una espectacular cámara de fuelle de 9x12, fabricada en 1930. Tras acabar el bachillerato realizará un curso de fotografía en un laboratorio de Barcelona. En 1951 ya tomaba cuidadas fotos: realizó un espléndido reportaje del pintor Fermín Aguayo del grupo ‘Pórtico’ y, años después, otro de Hanton González, absorto, con su mostacho poblado y una jaula que era una forma simbólica de denuncia de una atmósfera irrespirable. Esa parte de su obra la estudió José María Bardavío con motivo de su antológica ‘Fotografías’ en el Palacio de Sástago en 1991.

 A los 24 años se matriculó en la Escuelas de Artes y Oficios e hizo sus primeros pinitos como pintor y dibujante. Empezó a frecuentar las tertulias de la ciudad (Ambos Mundos, hasta que cerró, el Niké, el Pozal, Cafetería Fiesta...), le apasionaban el cine, el teatro y la música clásica. En 1955 se incorporó a la sala Libros de Víctor Bailo: «Permanecí hasta 1966. Don Víctor fue siempre un maestro para mí –confesaba en 2005-. Tenía contacto con la pintura que llegaba a la sala, me apasionaba la literatura, oía buena música y veía pasar por allí al historiador del arte Federico Torralba, a la pianista Pilar Bayona, al melómano y crítico musical Eduardo Fauquié, al periodista cultural Joaquín Aranda, pero también a los poetas Miguel Labordeta, a Julio Antonio Gómez, a Luciano Gracia, vinculados a la Peña Niké». Alcón fue el fotógrafo de aquella generación, pero también sacaba tiempo para involucrarse en diversas experiencias teatrales: entre 1958 y 1966, como ha documentado su biógrafo Manuel Pérez-Lizano, colaboró con Antonio Artero, Ángel Azpeitia, Alberto Castilla o Juan Antonio Hormigón, entre otros, en decoración, maquillaje y creación de máscaras.

En 1968 recibió la llamada de Yves Saint-Laurent para fotografiar, en París, la temporada completa de sus diseños. No tardaría en volcarse en una fotografía más experimental. Solía partir de una convicción: «En fotografía es imprescindible la imagen natural». Así creaba solarizaciones, simulación de gotas de lluvia, líneas, virados, multiplicación de piezas, granulados, tejidos. De 1969 a 1973, el tiempo que duró el sello Javalambre y sus distintas colecciones, desarrolló su talento y creó libros-objeto de Miguel Labordeta, el propio Gómez, Vicente Aleixandre (lo visitó en Madrid, le tomó fotos y el futuro Nobel le dijo que eran «los más bellos retratos que de mí se han hecho»), Blas de Otero, Gabriel Celaya...

Aquellos cuatro años fueron de una actividad intensa y una existencia bohemia; los artistas navegaban la noche hasta el alba. En 1971, el profesor y poeta Eugenio de Frutos definía sus obras «de exquisito gusto y dominio». Al año siguiente, en la revista ‘Índice’ también, era su propia esposa, la poeta Lola Mejías, quien afirmaba que Alcón «es el poeta sin hiel, que transforma en belleza lo que toca». En 1974 se trasladó a Benidorm (expuso entonces en la galería Indeco-Milano y le escribió el catálogo José Donoso, al que había retratado en Calaceite en 1973), y allí ha vivido durante casi 40 años de su profesión. Estuvo en Venecia, Roma, Madrid, Túnez, pero a mediados de los 70 efectuó un viaje a Marrakech con Julio Antonio Gómez y se contagió de una imaginería nueva: arabescos, trazos, ornatos. De cuando en cuando regresaba a Zaragoza a visitar a los amigos, a su hermana María José y a recordar aquellos tiempos inolvidables de la ‘Zaragoza Amarilla’.

 

LA ANÉCDOTA

El vanguardista. El fotógrafo Andrés Ferrer valora así la obra de Joaquín Alcón: «Nos presentaron en el Bonanza en el 75 o 76 -bendito Manolo- donde continuamos tomando un vino de vez en cuando. Me llamaba ‘príncipe de la fotografía’, ironía que le aceptaba con placer y quizá por mi joven vanidad. Fue digno embajador, desubicado en la provinciana Zaragoza, de Man Ray, de El Lissitzky, de los vorticistas como Alvin Langdon Coburn... Fue un vanguardista en el páramo». Y al páramo de Torrero ha venido a reposar para siempre.

*Miguel Labordeta retratado por Joaquín Alcón.

 

 

UN BARBAZUL ARAGONÉS: GAVÍN

El confesor de La Seo que anticipó ‘El monje’

 

El ‘Barbazul’ aragonés que inspiró ‘El monje’

 

 

Genaro Lamarca publica ‘El licenciado Lucindo o el cura canalla’, una novela breve del sacerdote protestante Antonio Gavín, que fue la fuente del libro gótico de Lewis

 

Luis Buñuel redactó un guión de Jean-Claude Carriere que llevaría al cine Ado Kyrou. Dominik Moll dirige una nueva versión con Vincent Cassel

 

Antón CASTRO

“Antonio Gavín integra la formidable nómina de heterodoxos aragoneses: Serveto, Miguel de Molinos, Gracián, Goya, Buñuel o, entre otros, José Antonio Labordeta. Todos tenían una gran personalidad, lucidez, genialidad y una cierta inclinación a la bronca. Podían ser desabridos”, explica Genaro Lamarca Langa, historiador de la Universidad de Zaragoza. En Zaragoza y Aragón pocos, muy pocos conocían a este personaje de novela: no sabe con certeza si nació, hacia 1682, en Zaragoza o en Mediana, de donde era su familia, estudió con los jesuitas, se ordenó sacerdote y fue confesor de La Seo y canónigo del Pilar, con interrupciones, entre 1705 y 1711, fecha en la que decidió huir “perseguido por la inquisición más política” a Inglaterra, más tarde a Irlanda, y acabó sus días en Virginia, Estados Unidos, donde tuvo dificultades con sus parroquianos porque se oponía a la esclavitud; casado con Rachel, frecuentó al que sería tercer presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, al que legó su biblioteca cuando era un niño de siete u ocho años.

“Me atrajo este personaje porque lo cita Latassa en su ‘Diccionario’. Casi todos los datos están mal. Me puse a trabajar sobre él y edité en la Institución Fernando el Católico, en 2008, el primer volumen de ‘A Master-Key Popery’ con el título de ‘El antipapismo de un aragonés anglicano en la Inglaterra del siglo XVIII. Claves de la corrupción moral de la Iglesia católica’, un libro de gran éxito, tuvo quince ediciones entre los siglos XVIII y XIX, poco menos que ‘El Quijote’ y las mismas que ‘La Celestina’. El libro nacía de sus experiencias en La Seo y  en el Pilar. Contaba cosas verdaderas, y terribles, y otras inventadas”.

Del segundo volumen, Genaro Lamarca acaba de publicar un fragmento especialmente significativo: la novela corta que ha traducido como ‘El licenciado Lucindo o el cura canalla’ (IFC, 2011), donde Gavín dice que le ha llegado un manuscrito, “escrito por don Juan Chueca”, que incorpora a la nómina de retratos y relatos de curas, de vidas poco ejemplares como la de Lorenzo Armengual, la del deán don Pedro, que promovió una orgía entre damas zaragozanas y militares franceses, la de un capellán salaz, o la de un sacerdote y eunuco como don Manuel, especializado en la perdición de monjas.

La aparición de este libro no debiera pasar inadvertida porque, según Genaro Lamarca, en él está la fuente más directa de la novela ‘El monje’ (1796) de Matthew G. Lewis, un libro considerado como una de las cumbres de la novela gótica, que fue condenado en su día “por impío, libertino, ateo y corrompido”, entre otras cosas por el retrato que hacía del sacerdote Ambrosio, que era un modelo de pureza, y finalmente se entregó a los placeres de la carne y al crimen, y acabaría siendo condenado a muerte por la Inquisición.

Esa novela, excesiva y arrebatada, ha suscitado elogios de Lovecraft y ha atraído numerosas miradas desde el cine. A Luis Buñuel le interesó mucho la historia, que tiene algo de folletín desaforado con un protagonista insólito: un cura muy cruel. Buñuel redactó con Jean Claude Carriere un guión, que rodó un amigo suyo, el griego Ado Kyrou. Más tarde, en 1990, se estrenaría otra versión de Francisco Lara, y ahora está en cartel la última versión de 2011 Dominik Moll, con Vincent Cassel.

“A Gavín se le ha ocultado por sus críticas la iglesia y a los jesuitas. Y además nadie lo ha reivindicado, como sucedió con Blanco White. Podría haberlo hecho Sender, que copió muchas páginas suyas para su ‘Carolus Rex’. La idea de que Lewis conocía esta novela corta, que sucede en Zaragoza y contiene una autobiografía del propio Gavín en sus primeras páginas, no admite demasiadas dudas. Algunos lo habían dicho antes: Menéndez Pelayo, Juan Antonio Molina Foix, traductor de ‘El monje’ o Néstor Luján, que fue quien más afinó”, señala Genaro Lamarca, y precisa que los protagonistas de ambas novelas, Ambrosio y Lucindo se parecen mucho. Ambos son españoles, curas lascivos y sin escrúpulos, hipócritas y asesinos. Tienen muchos puntos en común.

Añade: “El dato más determinante para mí es la figura femenina de la novela: en ambos casos se llama Antonia, las dos jóvenes no saben nada del mundo, son bellísimas y poseen el mismo carácter: admiran a Ambrosio y Lucindo, que las violarán y acabarán con su vida”. Si en ‘El monje’ la historia es complicada, y rica en situaciones, personajes, castillos y pactos demoníacos, en ‘El licenciado Lucindo’ es algo más sencilla: el cura seducirá a la joven, y a dos mujeres más, Flora y Clara, y el autor “ni incurre en moralina ni condena a muerte a Lucindo”. El libro de Gavín, publicado originalmente en inglés, había conocido diversas traducciones al francés y al holandés, y “seguro que Lewis las leyó. Lo único que llama la atención es que no cite esa referencia: es tan obvia que roza el plagio. Hay que pensar que Lewis era un joven de apenas 20 años. Hay incluso en los dos textos una referencia a Murcia como lugar exótico o lejano. ¿Qué iba a saber Lewis de Murcia?”.

¿Por qué ha interesado tanto un texto como ‘El monje’? Gerardo Lamarca afirma: “Por su anticlericalismo y por el morbo. No es frecuente encontrarse con un personaje así, sin escrúpulos, tan desmesurado. Parece de un folletón actual de televisión”. Gavín, que había sido austracista y capellán de mar, amigo del militar inglés James Stanhope, se convirtió al anglicanismo. Hacia 1724, durante su estancia en varias parroquias en el suroeste de Irlanda, miró hacia Zaragoza y se encontró con alguien que acabaría siendo un personaje de terror y que en el fondo era “la síntesis de los clérigos y frailes libidinosos, codiciosos e hipócritas que había conocido mientras era perseguido por los inquisidores”: Lucindo. Una especie de Barbazul aragonés. 

SILVINA OCAMPO, AMOR SEXO Y DESEO

SILVINA OCAMPO, AMOR SEXO Y DESEO

RETRATO DE SILVINA OCAMPO DE MARIANA ENRÍQUEZ

 

Anoche leí un libro que me ha interesado mucho: ‘La hermana menor. Un retrato de Silvina Ocampo’ (Universidad Diego Portales, Chile) de Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973) sobre la vida, la obra y el carácter enigmático de la gran cuentista argentina, que se casó con Adolfo Bioy Casares: aceptó que él tuviese una hija con una mujer de la burguesía argentina, Marta, que tuviese un hijo en otra pareja, Fabián, y vivieron juntos siempre. Ambos tenían personalidades complejas: él vivió muchos amores, ella alguno también, aquí no queda claro su relación con Alejandra Pizarnik, que le escribió una carta arrebatadora poco antes de su suicidio en 1972. ¿Se amaron Silvina y Alejandra? Mariana Enríquez intenta acercarse a ese relato, a la apasionada correspondencia (sobre todo por parte de Alejandra, mucho más joven) y a la existencia secreta, dolorosa, literaria de Silvina.

Dice la autora:

« Todos los que estuvieron cerca de Silvina dicen los mismo. Que era fascinante. Que seducía a hombres y a mujeres. Y que ella lo sabía. Le dijo a Hugo Becacece: “La seducción viene con la práctica. La gente me dice que soy seductora. Pero yo no confío. Uno no puede confiar demasiado ni en nada ni en nadie. A mí siempre me interesaron el amor y el sexo. Cuando tenía veinte años me decía: ay, cuando tendré 40 ó 50 para no enamorarme más, para no desear más a nadie, para vivir tranquila, sin preocupaciones, sin celos, sin angustias, sin ansiedad. Llegué a los 40, a los 50 y seguía enamorándome y deseando a gente hermosa. Es terrible. Y ahora el sexo me resulta tan interesante como cuando era chica y acababa de descubrir lo que era. A mí me importa siempre, ahora también. ¿Cómo puede dejar de importar? Es una condena y un placer”».

LA LENGUA ESPAÑOLA, EN ZARAGOZA

LA LENGUA ESPAÑOLA, EN ZARAGOZA

Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española

 

Entre los días 7 y 11 de septiembre se celebrará en el Edificio Paraninfo el X Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, auspiciado por la Universidad de Zaragoza y la Asociación de Historia de la Lengua Española. En su organización colaboran los profesores José M.ª Enguita Utrilla, María Antonia Martín Zorraquino, Rosa M.ª Castañer Martín, Vicente Lagüéns Gracia y M.ª Luisa Arnal Purroy, todos ellos miembros del Departamento de Lingüística General e Hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza.
La Asociación de Historia de la Lengua Española (AHLE) surgió en 1987 y, desde entonces, los Congresos internacionales organizados bajo su patrocinio han recorrido numerosas Universidades de España (Cáceres, Sevilla, Salamanca, Logroño, Valencia, Madrid, Santiago de Compostela, Cádiz), e incluso en 2006 el VII Congreso se celebró en la Universidad de Mérida (México). En sus casi treinta años de existencia ha estado presidida por los más insignes representantes de la Filología Hispánica (don Rafael Lapesa, don Emilio Alarcos, don Manuel Alvar y don Humberto López Morales) y las Actas de sus Congresos se han convertido en un referente imprescindible para el estudio histórico de la lengua española.
En septiembre de 2012, durante la asamblea general de la AHLE celebrada en Cádiz, la Universidad de Zaragoza fue designada sede de la organización del X Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, que reunirá en nuestra ciudad cerca de 300 investigadores en esta materia, procedentes fundamentalmente de las distintas Universidades españolas, pero también de Hispanoamérica (con participantes de Argentina, Chile, Colombia, Cuba, México, Perú y Uruguay), de distintos países europeos (Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Suecia y Suiza) e, incluso, también de Universidades de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Taiwán.
El Congreso, nacido con el propósito de propiciar el encuentro e intercambio de opiniones entre los especialistas, ofrecerá a lo largo de cinco jornadas de trabajo una completa visión del discurrir de los estudios históricos sobre la lengua española en nuestros días, con ponencias, mesas redondas, presentación de proyectos de investigación en marcha y más de 200 comunicaciones, para cuya discusión se han habilitado 7 salas en el Edificio Paraninfo y en la contigua Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza. La designación de Zaragoza como sede de este encuentro de alto nivel científico ha sido causa determinante para incluir entre los temas del Congreso una sección íntegramente dedicada a la Filología aragonesa y sus relaciones con territorios próximos desde el punto de vista histórico, con el fin de contribuir al desa! rrollo de los estudios humanísticos dentro del Campus Iberus, que la Universidad de Zaragoza comparte con otras instituciones análogas de este y del otro lado de los Pirineos.
La coincidencia de efemérides importantes para la historia de la lengua española en este año de 2015 ha impulsado al Comité organizador del Congreso a incluir en el programa dos actos conmemorativos: uno de ellos, dedicado al cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, de tantas resonancias aragonesas, con la participación de la académica y catedrática de la Universidad de Zaragoza Aurora Egido; por otra parte, se destacará en una mesa redonda la trascendencia de la Revista de Filología Española para los estudios históricos de la lengua española, al cumplirse ahora cien años desde su creación por Ramón Menéndez Pidal.
Completarán las actividades científicas del Congreso algunas visitas culturales para que nuestros visitantes conozcan los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Zaragoza y, además, el monasterio de Veruela, la catedral y el barrio mudéjar de Tarazona. Se inaugurará asimismo la exposición Tesoros de la lengua castellana, preparada con fondos propios por la Biblioteca Universitaria de Zaragoza.
PROGRAMA Y ACTIVIDADES DEL CONGRESO
X CONGRESO INTERNACIONAL DE HISTORIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA
7-11 de septiembre de 2015
Universidad de Zaragoza
Organización: Asociación de Historia de la Lengua Española y Universidad de Zaragoza.
Sede: Edificio Paraninfo (Plaza de Basilio Paraíso, 4, 50004 - Zaragoza).
Comité Organizador:
José M.ª Enguita Utrilla Dpto. de Lingüística General e Hispánica
M.ª Antonia Martín Zorraquino Facultad de Filosofía y Letras
Rosa M.ª Castañer Martín Pedro Cerbuna, 12
Vicente Lagüéns Gracia E-50009 - Zaragoza (España)
M.ª Luisa Arnal Purroy cihle10@unizar.es
http://cihle10.unizar.es/
Secciones temáticas: 1) Fonética, fonología y grafemática históricas. 2) Morfología y sintaxis históricas. 3) Lexicología, lexicografía y semántica históricas. 4) Análisis del discurso y pragmática desde el punto de vista histórico. 5) Historia de la lengua e historiografía lingüística) 6. Dialectología y sociolingüística históricas. 7) Historia del español de América. 8) Filología aragonesa: lenguas, culturas y relaciones transfronterizas desde el punto de vista histórico.
Programa académico: El Congreso se desarrollará en cinco jornadas, en cada una de las cuales se dictarán dos conferencias plenarias; habrá asimismo una sesión monográfica y varias presentaciones de proyectos de investigación en historia de la lengua española. Se ha previsto además un acto conmemorativo con motivo del cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote. En sesiones de mañana y tarde tendrá lugar la exposición simultánea de comunicaciones.
Ponencias
Dr. D. José Antonio Bartol Hernández (Universidad de Salamanca). La expresión de la irrealidad condicional: hubiera dado / habría dado.
Dra. Dña. Rocío Caravedo Barrios (Universidad de Padua y miembro correspondiente de la Academia Peruana de la Lengua). Variación y cambio desde una perspectiva sociocognitiva.
Dra. Dña. Mónica Castillo Lluch (Universidad de Lausana). La historia de la lengua española vuelve por sus fueros.
Dra. Dña. Gloria Clavería Nadal (Universidad Autónoma de Barcelona). Préstamos y adaptación en el español moderno.
Dr. D. Federico Corriente Córdoba (Catedrático Emérito de la Universidad de Zaragoza). La cultura medio-oriental, nuestra asignatura pendiente.
Dr. D. Carlos Garatea Grau (Pontificia Universidad Católica del Perú y miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua). Guamán Poma de Ayala: la historia de una variedad americana.
Dr. D. José Ramón Morala Rodríguez (Universidad de León). Variación diatópica y etimología en léxico del Siglo de Oro.
Dra. Dña. Beatrice Schmid (Universidad de Basilea). Judeoespañol y español. Los vaivenes de una compleja relación.
Sesión monográfica
Nuevas perspectivas en el estudio histórico de la lengua española. Dr. D. José Luis Girón Alconchel (Universidad Complutense); Dra. Dña. María José Martínez Alcalde (Universidad de Valencia); Dr. D. Álvaro S. Octavio de Toledo y Huerta (Universidad de Munich).
Presentación de proyectos de investigación
“Orígenes del español” a los noventa años (1926): una revisión bibliográfica (Fundación Menéndez Pidal). Dr. D. José Jesús de Bustos Tovar (Coordinador del proyecto. Universidad Complutense); Dr. D. Rafael Cano Aguilar (Universidad de Sevilla).
El Corpus diacrónico y diatópico del español de América. CORDIAM (Academia Mexicana de la Lengua). Dra. Dña. Concepción Company Company (Coordinadora del proyecto. Universidad Nacional Autónoma de México); Dra. Dña. Virginia Bertolotti (Coordinadora del proyecto. Universidad de la República. Uruguay).
Sintaxis histórica de la lengua española (Universidad Nacional Autónoma de México). Dr. D. Humberto López Morales (Asociación de Academias de la Lengua Española); Dr. D. Rafael Cano Aguilar (Universidad de Sevilla); Dra. Dña. Rosa María Espinosa Elorza (Universidad de Valladolid); Dra. Dña. Concepción Company Company (coordiadora del proyecto.
Efemérides
Acto conmemorativo del IV Centenario de la edición de la segunda parte del Quijote. Dra. Dña. Aurora Egido Martínez (Universidad de Zaragoza y miembro de la Real Academia Española). El diálogo de las lenguas en la Segunda Parte del Quijote.
Cien años de la Revista de Filología Española. Dra. Dña. Pilar García Mouton (Instituto de Lengua, Literatura y Antropología. C.S.I.C. Madrid); Dra. Dña. María Teresa Echenique Elizondo (Universidad de Valencia); Dr. D. Alberto Montaner (Universidad de Zaragoza).
Comunicaciones
A lo largo de los cinco días que durará el Congreso, se presentarán y debatirán 230 comunicaciones, una vez aceptadas por el Comité científico nombrado al efecto. De temática diversa, atienden a aspectos tales como la variación interna de la lengua española, rasgos lingüísticos e identidad, contacto de lenguas, gramaticalización y marcadores, discursivos, la edición textual o el desarrollo lexicográfico y léxico de la lengua española a través de su historia.
Actividades sociales y culturales:
Los congresistas tendrán la oportunidad, en las horas de descanso, los monumentos emblemáticos de Zaragoza y de conocer el monasterio de Veruela y Tarazona. Coincidiendo con el Congreso la Biblioteca Universitaria de Zaragoza una exposición de Tesoros de la lengua castellana procedentes de sus propios fondos, que podrá visitar, una vez concluido el Congreso, el público interesado.

 

*Aurora Egido, retratada por Pedro Etura para Heraldo. Esta nota la envía la Universidad de Zaragoza