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Antón Castro

SILVINA OCAMPO, AMOR SEXO Y DESEO

SILVINA OCAMPO, AMOR SEXO Y DESEO

RETRATO DE SILVINA OCAMPO DE MARIANA ENRÍQUEZ

 

Anoche leí un libro que me ha interesado mucho: ‘La hermana menor. Un retrato de Silvina Ocampo’ (Universidad Diego Portales, Chile) de Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973) sobre la vida, la obra y el carácter enigmático de la gran cuentista argentina, que se casó con Adolfo Bioy Casares: aceptó que él tuviese una hija con una mujer de la burguesía argentina, Marta, que tuviese un hijo en otra pareja, Fabián, y vivieron juntos siempre. Ambos tenían personalidades complejas: él vivió muchos amores, ella alguno también, aquí no queda claro su relación con Alejandra Pizarnik, que le escribió una carta arrebatadora poco antes de su suicidio en 1972. ¿Se amaron Silvina y Alejandra? Mariana Enríquez intenta acercarse a ese relato, a la apasionada correspondencia (sobre todo por parte de Alejandra, mucho más joven) y a la existencia secreta, dolorosa, literaria de Silvina.

Dice la autora:

« Todos los que estuvieron cerca de Silvina dicen los mismo. Que era fascinante. Que seducía a hombres y a mujeres. Y que ella lo sabía. Le dijo a Hugo Becacece: “La seducción viene con la práctica. La gente me dice que soy seductora. Pero yo no confío. Uno no puede confiar demasiado ni en nada ni en nadie. A mí siempre me interesaron el amor y el sexo. Cuando tenía veinte años me decía: ay, cuando tendré 40 ó 50 para no enamorarme más, para no desear más a nadie, para vivir tranquila, sin preocupaciones, sin celos, sin angustias, sin ansiedad. Llegué a los 40, a los 50 y seguía enamorándome y deseando a gente hermosa. Es terrible. Y ahora el sexo me resulta tan interesante como cuando era chica y acababa de descubrir lo que era. A mí me importa siempre, ahora también. ¿Cómo puede dejar de importar? Es una condena y un placer”».

LA LENGUA ESPAÑOLA, EN ZARAGOZA

LA LENGUA ESPAÑOLA, EN ZARAGOZA

Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española

 

Entre los días 7 y 11 de septiembre se celebrará en el Edificio Paraninfo el X Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, auspiciado por la Universidad de Zaragoza y la Asociación de Historia de la Lengua Española. En su organización colaboran los profesores José M.ª Enguita Utrilla, María Antonia Martín Zorraquino, Rosa M.ª Castañer Martín, Vicente Lagüéns Gracia y M.ª Luisa Arnal Purroy, todos ellos miembros del Departamento de Lingüística General e Hispánica de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza.
La Asociación de Historia de la Lengua Española (AHLE) surgió en 1987 y, desde entonces, los Congresos internacionales organizados bajo su patrocinio han recorrido numerosas Universidades de España (Cáceres, Sevilla, Salamanca, Logroño, Valencia, Madrid, Santiago de Compostela, Cádiz), e incluso en 2006 el VII Congreso se celebró en la Universidad de Mérida (México). En sus casi treinta años de existencia ha estado presidida por los más insignes representantes de la Filología Hispánica (don Rafael Lapesa, don Emilio Alarcos, don Manuel Alvar y don Humberto López Morales) y las Actas de sus Congresos se han convertido en un referente imprescindible para el estudio histórico de la lengua española.
En septiembre de 2012, durante la asamblea general de la AHLE celebrada en Cádiz, la Universidad de Zaragoza fue designada sede de la organización del X Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española, que reunirá en nuestra ciudad cerca de 300 investigadores en esta materia, procedentes fundamentalmente de las distintas Universidades españolas, pero también de Hispanoamérica (con participantes de Argentina, Chile, Colombia, Cuba, México, Perú y Uruguay), de distintos países europeos (Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Holanda, Hungría, Islandia, Italia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Suecia y Suiza) e, incluso, también de Universidades de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Taiwán.
El Congreso, nacido con el propósito de propiciar el encuentro e intercambio de opiniones entre los especialistas, ofrecerá a lo largo de cinco jornadas de trabajo una completa visión del discurrir de los estudios históricos sobre la lengua española en nuestros días, con ponencias, mesas redondas, presentación de proyectos de investigación en marcha y más de 200 comunicaciones, para cuya discusión se han habilitado 7 salas en el Edificio Paraninfo y en la contigua Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza. La designación de Zaragoza como sede de este encuentro de alto nivel científico ha sido causa determinante para incluir entre los temas del Congreso una sección íntegramente dedicada a la Filología aragonesa y sus relaciones con territorios próximos desde el punto de vista histórico, con el fin de contribuir al desa! rrollo de los estudios humanísticos dentro del Campus Iberus, que la Universidad de Zaragoza comparte con otras instituciones análogas de este y del otro lado de los Pirineos.
La coincidencia de efemérides importantes para la historia de la lengua española en este año de 2015 ha impulsado al Comité organizador del Congreso a incluir en el programa dos actos conmemorativos: uno de ellos, dedicado al cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, de tantas resonancias aragonesas, con la participación de la académica y catedrática de la Universidad de Zaragoza Aurora Egido; por otra parte, se destacará en una mesa redonda la trascendencia de la Revista de Filología Española para los estudios históricos de la lengua española, al cumplirse ahora cien años desde su creación por Ramón Menéndez Pidal.
Completarán las actividades científicas del Congreso algunas visitas culturales para que nuestros visitantes conozcan los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Zaragoza y, además, el monasterio de Veruela, la catedral y el barrio mudéjar de Tarazona. Se inaugurará asimismo la exposición Tesoros de la lengua castellana, preparada con fondos propios por la Biblioteca Universitaria de Zaragoza.
PROGRAMA Y ACTIVIDADES DEL CONGRESO
X CONGRESO INTERNACIONAL DE HISTORIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA
7-11 de septiembre de 2015
Universidad de Zaragoza
Organización: Asociación de Historia de la Lengua Española y Universidad de Zaragoza.
Sede: Edificio Paraninfo (Plaza de Basilio Paraíso, 4, 50004 - Zaragoza).
Comité Organizador:
José M.ª Enguita Utrilla Dpto. de Lingüística General e Hispánica
M.ª Antonia Martín Zorraquino Facultad de Filosofía y Letras
Rosa M.ª Castañer Martín Pedro Cerbuna, 12
Vicente Lagüéns Gracia E-50009 - Zaragoza (España)
M.ª Luisa Arnal Purroy cihle10@unizar.es
http://cihle10.unizar.es/
Secciones temáticas: 1) Fonética, fonología y grafemática históricas. 2) Morfología y sintaxis históricas. 3) Lexicología, lexicografía y semántica históricas. 4) Análisis del discurso y pragmática desde el punto de vista histórico. 5) Historia de la lengua e historiografía lingüística) 6. Dialectología y sociolingüística históricas. 7) Historia del español de América. 8) Filología aragonesa: lenguas, culturas y relaciones transfronterizas desde el punto de vista histórico.
Programa académico: El Congreso se desarrollará en cinco jornadas, en cada una de las cuales se dictarán dos conferencias plenarias; habrá asimismo una sesión monográfica y varias presentaciones de proyectos de investigación en historia de la lengua española. Se ha previsto además un acto conmemorativo con motivo del cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote. En sesiones de mañana y tarde tendrá lugar la exposición simultánea de comunicaciones.
Ponencias
Dr. D. José Antonio Bartol Hernández (Universidad de Salamanca). La expresión de la irrealidad condicional: hubiera dado / habría dado.
Dra. Dña. Rocío Caravedo Barrios (Universidad de Padua y miembro correspondiente de la Academia Peruana de la Lengua). Variación y cambio desde una perspectiva sociocognitiva.
Dra. Dña. Mónica Castillo Lluch (Universidad de Lausana). La historia de la lengua española vuelve por sus fueros.
Dra. Dña. Gloria Clavería Nadal (Universidad Autónoma de Barcelona). Préstamos y adaptación en el español moderno.
Dr. D. Federico Corriente Córdoba (Catedrático Emérito de la Universidad de Zaragoza). La cultura medio-oriental, nuestra asignatura pendiente.
Dr. D. Carlos Garatea Grau (Pontificia Universidad Católica del Perú y miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua). Guamán Poma de Ayala: la historia de una variedad americana.
Dr. D. José Ramón Morala Rodríguez (Universidad de León). Variación diatópica y etimología en léxico del Siglo de Oro.
Dra. Dña. Beatrice Schmid (Universidad de Basilea). Judeoespañol y español. Los vaivenes de una compleja relación.
Sesión monográfica
Nuevas perspectivas en el estudio histórico de la lengua española. Dr. D. José Luis Girón Alconchel (Universidad Complutense); Dra. Dña. María José Martínez Alcalde (Universidad de Valencia); Dr. D. Álvaro S. Octavio de Toledo y Huerta (Universidad de Munich).
Presentación de proyectos de investigación
“Orígenes del español” a los noventa años (1926): una revisión bibliográfica (Fundación Menéndez Pidal). Dr. D. José Jesús de Bustos Tovar (Coordinador del proyecto. Universidad Complutense); Dr. D. Rafael Cano Aguilar (Universidad de Sevilla).
El Corpus diacrónico y diatópico del español de América. CORDIAM (Academia Mexicana de la Lengua). Dra. Dña. Concepción Company Company (Coordinadora del proyecto. Universidad Nacional Autónoma de México); Dra. Dña. Virginia Bertolotti (Coordinadora del proyecto. Universidad de la República. Uruguay).
Sintaxis histórica de la lengua española (Universidad Nacional Autónoma de México). Dr. D. Humberto López Morales (Asociación de Academias de la Lengua Española); Dr. D. Rafael Cano Aguilar (Universidad de Sevilla); Dra. Dña. Rosa María Espinosa Elorza (Universidad de Valladolid); Dra. Dña. Concepción Company Company (coordiadora del proyecto.
Efemérides
Acto conmemorativo del IV Centenario de la edición de la segunda parte del Quijote. Dra. Dña. Aurora Egido Martínez (Universidad de Zaragoza y miembro de la Real Academia Española). El diálogo de las lenguas en la Segunda Parte del Quijote.
Cien años de la Revista de Filología Española. Dra. Dña. Pilar García Mouton (Instituto de Lengua, Literatura y Antropología. C.S.I.C. Madrid); Dra. Dña. María Teresa Echenique Elizondo (Universidad de Valencia); Dr. D. Alberto Montaner (Universidad de Zaragoza).
Comunicaciones
A lo largo de los cinco días que durará el Congreso, se presentarán y debatirán 230 comunicaciones, una vez aceptadas por el Comité científico nombrado al efecto. De temática diversa, atienden a aspectos tales como la variación interna de la lengua española, rasgos lingüísticos e identidad, contacto de lenguas, gramaticalización y marcadores, discursivos, la edición textual o el desarrollo lexicográfico y léxico de la lengua española a través de su historia.
Actividades sociales y culturales:
Los congresistas tendrán la oportunidad, en las horas de descanso, los monumentos emblemáticos de Zaragoza y de conocer el monasterio de Veruela y Tarazona. Coincidiendo con el Congreso la Biblioteca Universitaria de Zaragoza una exposición de Tesoros de la lengua castellana procedentes de sus propios fondos, que podrá visitar, una vez concluido el Congreso, el público interesado.

 

*Aurora Egido, retratada por Pedro Etura para Heraldo. Esta nota la envía la Universidad de Zaragoza

'LA NOVIA' DE PAULA ORTIZ Y LORCA

'LA NOVIA' DE PAULA ORTIZ Y LORCA

‘LA NOVIA’ DE PAULA ORTIZ

 

Paula Ortiz ha confesado varias veces cuanto le marcó la obra de Federico García Lorca, especialmente su teatro. El pasado martes, en la sala seis de los cines Palafox, hubo un pase privado de su segunda película, 'La novia', basada en 'Bodas de sangre' (!933), la obra teatral que se inspiró en unos hechos reales, dramáticos, en el Cortijo del Fraile, Níjar (Almería), ocurridos en julio de 1928. Lorca exploró la atracción fatal, el desmesurado amor, la fatalidad, las discordias familiares del pasado y ese destino aciago, tan telúrico como irreductible. En este caso, una novia, recién casada con un joven entusiasta y un tanto ingenuo, lo deja todo en plena fiesta para irse con Leonardo, casado con una prima suya. Ambos, la novia y Leonardo vivieron en el pasado una rara e intensa historia de amor que ha dejado rescoldo o demasiadas heridas abiertas. 

Paula Ortiz es una realizadora que busca la belleza, la pura plasticidad y los símbolos, intenta crear una atmósfera, un universo pleno, visualmente complejo. La experiencia de 'De tu ventana a la mía' le ha permitido depurar el lenguaje y los planos, ajustar mucho más la psicología de los personajes (a los que la cámara mira al fondo de los ojos) y el guión, claramente dramático y aún desmedido para cualquier código de ficción. La directora es fiel al texto, lo esculpe y se atreve con él y con todas sus metáforas, y se permite algunas licencias que subrayan la fuerza de la tragedia y la obsesión: el arranque mismo, tan apocalíptico, o esos tres jóvenes que bien podrían ser la novia, el novio y Leonardo en la adolescencia. Leonardo es el único personaje que tiene nombre propio y es la detonación, esa criatura obsesiva, el jinete que fatiga a su caballo (que simboliza el sexo, la energía, la virilidad) en busca de la novia.

Paula Ortiz consigue representar el universo lorquiano y a la vez madurar su propia escritura fílmica. Le confiere un nuevo ritmo a su cine sin obviar su sentido poético ni ese desarrollo de tragedia griega con coro. Está Lorca y está ella: su mundo, su pasión por la fotografía, su vocación pictórica, el homenaje a John Ford y a su ventana abierta al llano. Y está, sobre todo, un ámbito matizado e intemporal de carácter rural, mediterráneo más que andaluz o aragonés.

Las casas están destrozadas por afuera y en su interior hierve el deseo, la mala sangre y el rencor: la autora resuelve la paradoja con enorme sutileza. Es un mundo en ruinas por fuera y por dentro, pero tiene espacios de acogida, de intimidad y de esperanza como el taller de vidrio del padre de la novia, que a la vez define un elemento decisivo en la obra: el cristal-cuchillo que entra hasta la oscura raíz del grito. Le funcionan la lentitud tensa, la luz y la sombra del paisaje, la desolación del espacio que posee gran poder de evocación, ciertos ecos de posmodernidad, la música de Shigeru Umebayashi, compositor de ‘Deseando amar’, las voces de Carmen París, de Soledad Vélez, de la propia Cuesta, la canción de ‘La Tarara’... Le funcionan los personajes: destacan Luis Gavasa, que hace pensar en una Irene Papas más humana y menos mitológica, Carlos Álvarez Novoa, María Alfonso Rosso, Consuelo Trujillo, soberbia y tierna, encarnan a los mayores y están magníficos, con matices muy diferentes; están muy bien los jóvenes: Inma Cuesta, la pura contradicción de la carne, la pasión y la tierra en uno de los papeles más intensos de su carrera, Álex García, Asier Etxeandía, remonta poco a poco Leticia Dolera, posee encanto y gracilidad Manuela Bellés, como responde a una niña casadera, hay variada representación aragonesa, debuta como actriz Carmela del Campo, nieta de José Antonio Labordeta.

Dentro de ese tono tan trabajado y meticuloso, donde conviven el preciosismo y la fatalidad, quizá resulte un poco excesivo el espejismo final de los cristales, un tanto innecesario, es como una ruptura o un énfasis dentro un tono ya muy meditado. Es brillante y variada la larga y secuencia de la boda, subyugante la luna grande que alumbra la tierra sembrada de sangre, amor y triste sino: la muerte que avanza como una maldición en un cuerpo de mendiga.  

 

 

*En la foto, Álex García e Inma Cuesta, Bernardo y la novia.

 

JULIETA ALWAYS DE LOS ESPÍRITUS

JULIETA ALWAYS DE LOS ESPÍRITUS

VERANO 2015. LECTURAS. HERALDO DE ARAGÓN

 

Julieta Always de los espíritus

 

La increíble vida de la pintora barbastrense que fue bailarina, pintora y amante de Primo de Rivera

 

Uno de los personajes más escurridizos del Aragón contemporáneo es Juliana Mariana Juana Aguilar Coscuyuela (Barbastro, 1899-1979), que ha pasado a la historia con epítetos como la pintora mendiga, la loca (“¡Ahí va la loca!”, se decía de ella), y con su seudónimo: Julieta Always. La espiral de su mito empezó en los años 60 cuando el pintor Modest Cuixart, tras la avería de su Citroën Tiburón negro, la descubrió en una bajera de la calle San Julián, vio sus cuadros, se quedó fascinado y habló con ella. Quiso comprarle alguna pieza, no lo consiguió, volvió varias veces y al final, cautivado por su arte rebelde e irreductible, le dedicó un cuadro, ‘Bruixa Barbastro’ (1976), que expuso en la sala Luzán de la CAI en 1977. Allí lo vio el periodista de HERALDO Luis García Bandrés e indagó acerca de su historia. Localizó a Julieta en su pueblo, conversó con ella y publicó una entrevista en el especial del Pilar de ese año que desvelaba una personalidad insólita, mística y pagana, la vida de una mujer increíble que había vivido en los últimos tiempos de la caridad con un séquito de gatos.

Desde entonces, Julieta Always se hizo un personaje literario. Y fue expuesta en la galería Barbasán y en Costa-3. Ana María Navales le dedicó una novela, ‘El regreso de Julieta Always’, que no es exactamente su existencia, “Tu vida no. La que te inventamos”, y escribieron de ella José María Lacoma, Manuel García Guatas, Ángel Azpeitia, el citado Bandrés, los periodistas Ángel Huguet y Lola Campos. Hace unos meses, el anticuario Antonio Buil y el arquitecto Antonio Abarca le dedicaban un libro, el más completo sobre ella, con toda su obra conservada (una treintena de piezas del centenar que realizó): ‘Julia Aguilar, Always (1899-1979). Rebelde y artista’ (2014).

Toni Buil reconstruye su existencia, de la que hay muchas lagunas, y Antonio Abarca se centra en “el arte de pintar sin arte”, intenta despojarla del viejo cliché de que es una pintora naïf y ve en sus cuadros misterio, humor, erotismo y panteísmo. Su vida y su obra son igual de enigmáticas. ¿Cómo aprendió a pintar, de dónde proceden sus intuiciones, su sentido del color, su misticismo? Se dice que en París, donde estuvo de joven y durante la Guerra Civil española, además de ser bailarina del Follies Bergere o del Moulin Rouge debió de ser modelo de pintores y escultores. Allá donde iba no pasaba inadvertida: en Barbastro llamaba la atención por su belleza, su libertad de costumbres y su desparpajo.

En su breve estancia en Huesca, fue discípula de Ramón Acín, las monjas se encontraron con una joven indómita y con carácter, que sedujo al farmacéutico Jesús Gascón de Gotor, ejecutado el 23 de agosto de 1936. Poco más tarde volvió a casa, su padre regentaba una fonda, pero no tardó en marcharse. Estuvo fuera prácticamente veinte años, salvo en una ocasión en que regresó en un coche de lujo bien acompañada. A principios de los años 20 se cree que se trasladó a Barcelona y de ahí a Madrid, donde parece más que posible que viviera sus historias de amor más famosas: con Miguel Primo de Rivera, y tal vez con Perico Chicote, Rafael Gómez ‘el Gallo’ y el propio Manolete, personajes que aparecen en sus lienzos.

Trabajó en un hotel, en algún instante parece que debió preparar el título de enfermera; fue detenida tres días en 1931 por escándalo y estuvo a punto de ir a la cárcel de nuevo por impago en un hotel. Según cuenta Toni Buil, robó en las galerías Lafayette de París para que la deportasen a España tras concluir la guerra. Permaneció unos meses en Madrid y a finales de 1941 o principios de 1942 se instaló definitivamente en Barbastro. Vivió en continuas estrecheces, en lugares cedidos, decrépitos o abandonados, entre ellos el palacio de los Argensola o una bajera en la calle San Julián; luego en el Hospital de Huesca y en el asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, donde murió en 1979.

Vendió periódicos, cuidó gatos, pintó, escribió y, a hurtadillas y desde Barcelona, contó con la ayuda de su hermano Mariano. Entre sus rarezas está la de haber dormido en alguna tumba del cementerio y la de bañarse desnuda en las aguas del río Vero; a los que la insultaban o le llamaban marrana, les decía: “Lo que enseño es de cristiano, y el que me mira es el marrano”. A pesar de sus viajes y de sus trayectos, creyente y aún visionaria, Toni Buil concluye que nunca fue feliz.

 

LA ANÉCDOTA

“Hacia 1952 o 1953 Julieta apareció en Zaragoza rodeada de su habitual cortejo de gatos. Su presencia no pasó inadvertida para una pareja de la Guardia Civil que la obligó a acompañarlos hasta un cuartel del Arrabal”, dice Toni Buil. El radiotelegrafista del puesto estaba casado con una mujer de Barbastro, Esmeralda, que reconoció a su paisana. Los guardias escoltaron a Julieta “junto con sus gatos, en un entretenido y movido viaje, hasta la estación de Selgua”.

 

*Este artículo ha aparecido en Heraldo de Aragón. La foto, cortesía de Toni Buil y Antonio Abarca, pertenece al archivo familiar.

 

VIDA DE ANNEMARIE SCHWARZENBACH

VIDA DE ANNEMARIE SCHWARZENBACH

Annemarie Schwarzenbach, la aventurera inalcanzable

 

La escritora, fotógrafa, viajera y arqueóloga suiza, adicta a la morfina, vivió solo 34 años y recorrió buena parte del mundo

 

 

Annemarie Schwarzenbach (Zúrich, Suiza, 1908- Sils, Suiza, 1942) es una de esas mujeres que se adelantaron a su época y la vez sufrieron las convulsiones y paradojas de un mundo, la vieja Europa, acosada por el nazismo. Vivió solo 34 años pero parece que tuvo muchas vidas que le permitieron hacer de todo: estudiar, doctorarse en Filosofía e Historia, viajar por medio mundo, y en dos ocasiones por España, amar a varias mujeres con auténtica pasión y a algún hombre, excavar, escribir, hacer fotografías y acuñar una frase que la define: “Dejadme sufrir”.

Rebelde con causa, inadaptada, atrevida siempre, encontró en el dolor una región ambivalente: de alivio, de angustia y, aunque parezca terrible decirlo así, de comodidad y refugio. Annemarie Schwarzenbach, publicada en España por la editorial Minúscula de Valeria Bergalli, fue un volcán de contradicciones, de impulsos ciegos y de locura. Pasó por períodos críticos, de internamiento; en su casa consideraban que sufría esquizofrenia. Padeció brotes de violencia: intentó estrangular dos veces a una de sus últimas amantes entre las sombras de la noche avanzada.

Annemarie Schwarzenbah hace pensar a veces en Stefan Zweig: amó el conocimiento, redactó biografías, crónicas de viajes y reportajes periodísticos y nunca se sintió feliz del todo. El avance del nazismo le produjo tal temor que incluso creó una revista, que se editó en Ámsterdam durante dos años, en la que colaboraron grandes figuras como Hemingway, Gide, Cocteau, Brecht o Einstein, por citar algunos nombres.

Nació en Zúrich, en el seno de una familia noble y desahogada; su madre era melómana, amiga de Arturo Toscanini y la empujó a estudiar piano. Su padre, dedicado a la fabricación e importación de seda, era familiar lejano de Bismarck. Pronto demostró que era díscola e incorregible: se enamoró de una actriz y su madre creyó que era conveniente poner tierra por medio. Se matriculó en la Universidad de Zúrich y en 1928 hizo su primer viaje a París. Dos años después andaba por Berlín y allí conoció a Erika y Klaus Mann, hijos del escritor y Premio Nobel Thomas Mann.

Se enamoró de Erika pero no fue correspondida. Berlín fue una fiesta para ella: frecuentó los bares y clubs nocturnos y dio rienda suelta a sus instintos eróticos contratando prostitutas. La promiscuidad, más que una tentación, era un estado de ánimo y una necesidad que no siempre la dejaba satisfecha. Al contrario, era víctima de sus deseos más o menos turbulentos y de su desdicha: Thomas Mann se prendó de aquella mujer andrógina y larga, de pelo muy corto, y la definió como “un ángel devastado”; Roger Martin du Gard dijo que tenía era “un bello rostro de ángel inconsolable”.

La literatura era una manera de liberar su tormento. Escribió novelas como ‘Los amigos de Bernhard’, que tiene mucho de autorretrato protagonizado por un hombre en crisis, ‘Nouvelle lírica’, el relato de una cantante de cabaré, o ‘Huida hacia arriba’, donde el protagonista se plantea la fuga a las montaña. En un viaje a Escandinavia conoció a Morsa Stenteim, familiarizada con la morfina, a la que se haría adicta para siempre. Uno de sus grandes viajes le inspiró el libro ‘Muerte en Persia’ (Minúscula, 2003): allí entre otras cosas conoció a la joven Yale, de origen turco y enferma de tuberculosis, y vivieron una gran aventura.

Regresaría dos años después y se casó con el diplomático francés Claude Carac, homosexual, con quien estuvo más o menos recluida hasta que no aguantó más. Aventurera y reportera, hizo viajes a Estados Unidos (y los contó) y 1939 se trasladó a Afganistán, en su Ford, con la escritora Ella Maillart (1903-1997): ‘Todos los caminos están abiertos’ (Minúscula, 2008). Regresó a Estados Unidos con un nuevo amor y le surgió otro: la novelista Carson McCullers (que le dedicó ‘Reflejos en un ojo dorado’), pero Annemarie se resistió porque estaba enamorada de Margot von Opel.

En una intensa existencia de travesías constantes, volvió a su tierra de promisión Sils. Una noche salía a caballo y se cruzó con una vieja amiga que volvía en bicicleta. Se intercambiaron el équido y la bicicleta; con tal mala suerte que Annemarie chocó con un obstáculo, voló por los aires y golpeó la cabeza en una piedra. Perdió el habla, y falleció dos meses después, el 15 de noviembre de 1942. No tuvo tiempo de certificar que su pavor a Hitler estaba plenamente justificado.

 

LA ANÉCDOTA

Vida escrita. Annemarie Schwarzenbach es conocida en España desde hace años. En 1991, Circe publicó una biografía suya, redactada por Dominique Grente y Nicole Muller. Y la escritora Melania G. Mazzuco le ha dedicado una extensa novela biográfica: ‘Ella tan amada’, (Anagrama, 2006). Su figura resulta muy contemporánea: encarna la aventura, la ambigüedad, la cultura y el desconsuelo invencible.

LA VIDA CRUEL CONTRA JOAN GARRIGA

LA VIDA CRUEL CONTRA JOAN GARRIGA

LA VIDA CRUEL DE JOAN GARRIGA. CAMPEÓN DE MOTOCICLISMO

Me dan miedo las motos y me atraen lo justo, sobre todo las motos de carreras, aunque en alguna ocasión he imaginado a esa gente que sale de fin de semana, a la aventura, sobre dos ruedas, cortando el viento, arañando la luz del sol. Esa idea del viaje parece excitante: la rapidez, el ritmo, el placer de dominar el asfalto, el horizonte que se conquista y se engulle a una considerable velocidad. Creo que el penúltimo motociclista que admiré, y no sé por qué, fue Víctor Palomo, que suplantó en los héroes de mi infancia: a Giacomo Agostini, tan seductor siempre, y al esforzado Ángel Nieto, astuto y supersticioso. Palomo fue un corredor fugaz que ganó un título del mundo no homologado: el de 300 cc. Cosas atrabiliarias de la mitomanía.
Luego vinieron otros: Freddie Spencer, Kenny Roberts, Eddie Lawson, Doohan, Rainey, etc., y entre los españoles había dos que impresionaban: el ojiazulado Sito Pons y el rubio Joan Garriga, un motero salvaje. Garriga tenía alma de campeón: pilotaba al límite y convertía cada carrera en un tratado de lo inverosímil. Con él en pista el resultado era más bien impredecible: él andaba por ahí, entre hosco y concentrado, dispuesto a poner la pista boca arriba. Vivió una temporada maravillosa (Y rindió bien en otras): la de 1988, en la que estuvo a punto de ganar a Sito Pons. Pelearon hasta el límite de sus fuerzas y pudo suceder cualquier cosa; al final ganó Sito, que tenía un pilotaje más académico y era más sereno; conquistó el título de ese año y el del siguiente.
Garriga, amado por los aficionados, siguió un tiempo bregando: ascendió a la máxima categoría y se volvió una promesa interrumpida. Y, en cierto modo, trágica. Tras cuatro temporadas sin brillo, lo despidieron. Probó suerte en superbikes, pero no había manera. Estaba gafado. El destino le ponía ante los ojos adversidades y a él le faltaba la calma y la lucidez necesarias para sortear las emboscadas. Descubrió las drogas (él mismo dijo que un día de estrés y desesperanza probó: probó y se encadenó), su propia violencia interior, esos gestos de indolencia y pereza que conducen a la debacle.
Perdió todos los carnés y casi toda la credibilidad, aunque en algún momento el mundo del motociclismo se movilizó para echarle una mano. Había llegado a ese estado preparanoico de pensar que todo lo malo que le pasaba era culpa de los otros y en una entrevista anticipó su final, como aquel aviador de William Butler Yeats. El pasado jueves fallecía en un accidente de moto. Da la sensación de que ya hacía algún tiempo que había tenido una terrible certeza: hay instantes en que se encadenan la angustia, el desespero y el vacío, y gritan en los oídos aquello de “la vida no vale nada”. El destino fue cruel con Joan Garriga hasta en su adiós.

*El sábado escribí este artículo. Iba a ser mi texto de 'Cuentos del domingo'; luego se me cruzó el Festival de Poesía de Veruela y el adiós a Marcelo, y no se publicó. Lo dejo aquí por si a alguien le interesase el perfil de este hombre de éxito que acabó en una desdichada existencia y en un trágico final. Las fotos son de 'As' y de 'Todomoto'.

EN LA MUERTE DE OLIVER SACKS

EN LA MUERTE DE OLIVER SACKS

VERANO. 2015. HERALDO. MI RETRATO DE OLIVER SACKS

 

-Murió Oliver Sacks, el explorador de los misterios de la mente y el alma

-El cáncer puso fin a la vida del neurólogo, escritor y especialista en anomalías y desórdenes psicológicos.


Oliver Sacks (Londres, 1933-Nueva York, 2015), el científico de letras, moría ayer en su casa de Nueva York. En dos impresionantes cartas, anunció y explicó que le quedaban pocos días porque un melanoma en un ojo, del que perdió la vista, se había extendido por el hígado. Con un invencible espíritu optimista decía que “no puedo fingir que tengo miedo. Pero el sentimiento que predomina en mí es la gratitud. He amado y he sido amado”. Repetía lo que tantas veces ha dicho, en sus libros y en sus artículos: “mi primera deuda es con mis pacientes”. 
Oliver Sacks era todo un personaje que había dedicado su existencia a estudiar las complejas relaciones entre el cerebro y el alma y a buscar razones para vivir a pesar de cualquier inclemencia o insuficiencia del cuerpo: el autismo, la ceguera, la cojera, la alucinación. Si se permite aquí la aparente frivolidad: era el envés metodológico de Javier Tomeo: un estudioso de las anomalías y de las enfermedades. Se obstinó en decir, y en intentar probar, que “los diferentes eran iguales que los demás”, y lo hacía siguiendo la tradición del siglo XIX a través del estudio y del análisis y recuento de las anécdotas clínicas.  
Su vida no fue fácil. Hijo de médicos, en su infancia sufrió los bombardeos alemanes; fue evacuado con uno de sus hermanos a Midlands y estarían internos en un colegio donde conocerían otras formas de horror: una pobre alimentación a base de nabos y remolacha y el comportamiento sádico de uno de sus profesores. Regresó a Londres, avanzó en sus estudios e ingresó en el Queen College de Oxford en 1951. Se licenció en psicología y biología, y más tarde también lo haría en letras y medicina. Cuando le confió a su madre su condición de homosexual recibió una respuesta desabrida, brutal; algunos dicen que de ella, de tanta intolerancia en su propia familia, derivó su esfuerzo constante por entender al otro, por asimilar sus sentimientos, sus rarezas, la fragilidad humana.
Algunos años después se trasladó a Canadá y de ahí a Nueva York, donde ejerció, entre 1966 y 1991, de neurólogo consultor en varios asilos de ancianos y en el Centro Psiquiátrico del Bronx, se vinculó a la Universidad de Nueva York y a la de Columbia y fue, entre otros cargos y empeños, profesor de neurología en el Colegio de Medicina Albert Einstein, entre 1966 y 2007. Su objetivo han sido los desórdenes neurológicos: el viaje al fondo de los misterios de la mente. Y eso le llevó a indagar en la memoria y los recuerdos inventados, en el sexo, el amor y el deseo sexual, en la locura, en los trastornos del sueño, en el parkinson...
Siempre fue un ciudadano especial. Tímido, padecía prosopagnosia (incapacidad de reconocer los rostros), formó parte de los motoristas de Los Ángeles del Infierno, nadaba un kilómetro y medio al día y fue practicante de halterofilia y de alpinismo: uno de sus libros más conocidos, ‘Con una sola pierna’ (1984), nació de un accidente en 1974 en la alta montaña en soledad: estuvo a punto de perder una pierna.
Inició su carrera científico-literaria en 1970 con la publicación de ‘Migraña’. Conviene recordar que casi toda su obra ha sido publicada en España por Anagrama en su Colección Argumentos. En 1973 apareció ‘Despertares’, sobre la encafilitis letárgica, que inspiraría un documental y una película, de título homónimo de Penny Marshall en 1990, con Robin Williams y Robert de Niro. Luego publicaría ‘El hombre que confundió a su mujer con un sombrero’ (1985), ‘Veo una voz. Viaje Al mundo de los sordos’ (1989), ‘Un antropólogo en Marte’ (1995), la narración del artista autista, ‘Musicofilia. Relatos de la música o el cerebro’ (2007), donde decía “somos una especie tan lingüística como musical”, un tratado sobre la música de las emociones y el pensamiento, o, entre otros títulos, ‘Alucinaciones’ (2012), que nació de su experiencias con las drogas y de sus constantes indagaciones. Poco antes del adiós, entregó sus memorias: ‘On the move’. Fue el penúltimo detalle de “un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura”. También elogió a los jóvenes: “Tengo la sensación de que el futuro está en buenas manos”. 

 

LA ANÉCDOTA
A un sector de la comunidad científica, un personaje como Oliver Sacks, la incomodaba. Fue objeto de insultos, caricaturas, menosprecio e incluso esa versión pasó al cine en ‘The Royal Tenenbaums’, con Bill Murray como protagonista. Posee la facilidad de contar: es divertido, entretenido, didáctico, con muchos recursos; un científico rival dijo: “es mucho mejor escritor que clínico”. Su libro ‘Una mujer que confundió a su mujer con un sombrero’, basada en casos reales, inspiró una ópera de Michael Nyman en 1986. Como detalle curioso: recibía 10.000 cartas al año, contestaba a los niños menores de 10 años, a los mayores de 90 y los que estaban en prisión.


*Oliver Sacks, en una foto de Efe. 

**Este texto es mi despedida de los artículos de verano de 2015. Todos los días desde el 19 de julio ha publicado un perfil, un retrato, una noticia sobre diversos temas aragoneses, nacionales e internacionales: desde Joselito en cómic, Pier Paolo Pasolini, Egon Schiele, Van Gogh, Ricardo Lapetra, Ingrid Bergman, Edith Piaf, Billie Holiday, Clarice Lispector, Walter Benjamin, Felipe Abás Aranda, Carmen Martín Gaite, Vivian Maier, Luis Berdejo, Alfonso Buñuel, Federico Comps, María Pilar Burges, María Pilar Sinués, Javier Moracho, Julieta Always, etc.

VICKY MÉNDIZ DISFRUTARÁ DE LA BECA DE LA CASA DE VELÁZQUEZ

VICKY MÉNDIZ DISFRUTARÁ DE LA BECA DE LA CASA DE VELÁZQUEZ

VICKY MÉNDIZ RECIBE LA BECA DE LA CASA DE VELÁZQUEZ

 

La DPZ concede la beca de Artes Plásticas y Visuales Casa Velázquez 2015-2016 a la artista Vicky Méndiz por su proyecto 'Extraños en el Paraíso'.

El proyecto de Vicky Méndiz tiene como finalidad investigar la relación entre el viaje y el arte, y la experiencia de la belleza. En él, la historia, la ficción y el documental dialogan a través de la realización de series de imágenes fotográficas, vídeos y una instalación sonora.

En este proyecto Vicky continúa y crea lazos de unión con su proyecto 'Le Syndrome de Paris', que inició el año pasado durante su estancia en dicha ciudad a través de la beca de Fotografía del Ministerio de Cultura.

Vicky Méndez ha expuesto en los últimos años en Japón, Francia, Portugal y España. Actualmente puede verse en la fachada media de ETOPIA una pieza que ha adaptado para la misma.

En octubre expondrá su último trabajo en la exposición “El bosque interior" en la Sala Juana Francés. Y en el Museo de Zaragoza podrá verse su trabajo 'Honne/Tatemae' desarrollado en Japón que se materializó en un libro con el mismo nombre.

 

*Notas facilitadas por la propia fotógrafa.