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Antón Castro

ANA MUÑOZ: DE POESÍA Y MÚSICA

ANA MUÑOZ: DE POESÍA Y MÚSICA

[Ana Muñoz (nacida en Cuenca en 1987, pero residente en Teruel y ahora en Zaragoza) ha publicado ’Al final. Cancionero’, una selección de los temas que tocó con Louisiana (Luis Cebrián era uno de los líderes de la banda), con tres poemas más. El libro se presentaba ayer en Antígona, con Jesús Jiménez Domínguez, poeta, y Virginia Martínez Sainz, presentadora de televisión.]

 

‘Al final. Cancionero’, título del libro, ¿es una alusión al fin del grupo musical Louisiana, al fin de un proyecto, de un sueño? 

Me gusta ese nombre por su eufonía y porque es casi simétrico. Me lo propuso mi padre, que es fan de la palindromía, de los juegos de palabras. Él no suele opinar sobre estas cosas y desconocía mi intención de abrir el cancionero con una cita que dice: "Cuando no sepas qué hacer, invéntate un final". Es de Luis Cebrián. Por eso me gustó doblemente. Se trata de un sintagma que puede tener un valor espacial, temporal, incluso modal. Además, la primera canción que grabamos, cuando tampoco Louisiana teníamos nombre, se llamó "Al final".

Como dices, hace alusión al final de un proyecto, es un punto de llegada y el futuro de todo lo demás.

¿Cuál sería el balance de esos cuatro años de música? 

Aunque fui yo quien decidió dejar Louisiana, nunca podré afirmar, incurra o no en una contradicción, que el balance sea negativo, pues Louisiana supuso un cambio muy deseado en mi vida y me alegro de que así ocurriera.

Fueron cuatro años muy intensos en los que invertimos casi todo nuestro tiempo y también nuestras energías. Trabajamos mucho para cumplir un sueño que, de cumplirse, solo se cumple a base de mucha constancia, dedicación y entrega. Se avista potencialmente, siempre como algo en el horizonte, y se cumple a ras de suelo, paso a paso y poco a poco.

Ha pasado casi un año desde que dejé Louisiana y ahora solo quiero quedarme con las (innumerables) cosas buenas que hubo.

¿Cuál es tu propio balance personal como vocalista y letrista? ¿Qué has aprendido?

En Louisiana aprendí cuanto sé, que no es nada, pero es más de lo que sabía cuando empecé. Hasta entonces, aunque había anhelado dar salida a las canciones que iba componiendo, no las había compartido con nadie. Y cuando se comparte es también cuando se aprende. Hasta entonces, decía, no me había expuesto a que gustaran o no y, de hecho, Luis creyó en mí y me tomó en serio como compositora en un momento en que quizá mi proyecto pudo parecer el capricho repentino de una poeta con ganas de lucir vestido y tacones.

Como miembro de Louisiana, aprendí asimismo a escuchar y a no escuchar, a estar callada y a hacerme oír, a decir que no y a decir que sí, a tomar decisiones importantes y a decir “Hasta aquí”.

¿Qué diferencia hay entre tus canciones y los poemas para un libro?

¡Mucha!, quizá porque el proceso de creación es, en mi caso, muy distinto. Por eso he querido puntualizar que el libro no es un poemario, aunque contenga tres poemas, sino un cancionero.

Para componer una canción, también me sirvo de la palabra, pero desde el principio, y cada vez más, la música se impone, ella manda: una sucesión de acordes, una estructura armónica, un simple motivo… Nunca he escrito la letra de una canción separada de mi guitarra, si bien es cierto que suelo apoyarme en un verso para comenzar a canturrear, a emitir las primeras notas de la melodía.

Por otra parte, en la poesía intento evitar la rima, mientras que, si se trata de canciones, he llegado ¡incluso! a buscar la consonante J. En la música me permito una serie de recursos estilísticos de los que intento no abusar cuando lo que tengo entre manos es un poema, como las paronomasias, las similicadencias... y otros juegos de palabras. Puede que, en ese sentido, resulten más ligeras o lúdicas que un poema. En la poesía trato de hacer sucesivas abstracciones de la realidad, algo que no me resulta tan necesario con las canciones.

Paradójicamente o no, me preocupa más la musicalidad en una letra de canción que en un poema.

En cualquier caso, si algo tienen en común ambos procesos, es que necesito silencio, soledad y tiempo.

¿Cómo definirías tus letras?

Mmmm…, como en la respuesta anterior me he extendido un poco más de la cuenta, en esta seré breve y solo diré que la definición se completa fuera del libro, tocando.

Podríamos decir que el tema más constante es el amor y sus alrededores: la pasión, la ausencia, la distancia, los equívocos, los sueños compartidos...

Siempre que me expongo como escritora o como música, quiero decir, siempre que muestro algo de lo que hago, pienso que puede no interesar a nadie.

No obstante, lo que me conmueve y me mueve es lo mismo que a casi todas las personas: la angustia por el paso del tiempo, la ausencia, el desamor, la distancia, el miedo a la enfermedad y a la pérdida, la soledad… Por eso nos emocionamos e identificamos con desconocidos que hacen cosas y las muestran.

A mí, te lo prometo, el exhibicionismo me da pánico. Pero… mira.

Dices, por ejemplo, “comimos cerezas / hasta emparejar / todos los huesos, / porque el miedo es impar”... Coméntame estos versos, este poema ‘H Muda’.

Esta letra es bastante explícita, aunque pueda parecer “críptica” o “hermética” en una primera escucha (lectura). Se trata de una de las canciones a las que más cariño tengo por la vivencia que la motivó, por el recuerdo que me une a ella y por lo que ahora me vincula a su prota. Apenas llegué a interpretarla con Louisiana y es una de las poquitas que he recuperado.

La letra habla sobre una noche de verano en la que comí cerezas en compañía y fui valiente J.

¿De qué canción querría ser protagonista Ana Muñoz?

Ufff…, ¡qué complicado! No me importaría ser protagonista de una canción que nunca hubiera escuchado, que sonara fresca y a nuevo, y que me sorprendiera.

Cuando compongo una canción con amor y cariño, pienso que es una suerte que alguien haga eso por ti, aunque el resultado sea un “truño” de canción, con perdón. Debe de ser bonito ser prota de ello.

Hay un poema, quizá el más complejo del conjunto, que se llama ‘Pintora nocturna. Caminos del espejo’, que lleva una nota de Sylvia Plath, a quien le dedicas otro texto. ¿Cómo surge y qué significa esta escritora para ti?

Cuando publiqué Solo para la noche, un pequeño librito de poemas, fue una autora con quien se me comparó. Digamos que se establecieron algunas correspondencias. Yo tenía una imagen suya bastante distorsionada por el mito que trágicamente ha venido trascendiendo hasta nuestros días y no me hacía gracia convertirme en una poeta maldita.

La curiosidad me llevó a querer redescubrirla como poeta, más allá del estereotipo, que encorseta, limita y considero injusto. Sylvia Plath fue una escritora inmensa y de una gran riqueza creadora, no solo aquella mujer bipolar, esposa de Ted Hughes, que se suicidó introduciendo su cabeza en un horno después de preparar el desayuno a sus hijos.

Ese redescubrimiento me trajo cosas buenas, como el hecho de colaborar en una canción de Copiloto, que lleva sus siglas, “SP”, y que es luminosa y positiva. Una segunda oportunidad para lo que se haya interpretado como tara.

Hay un continuo juego de palabras en los títulos. ¿Por qué?

 Uy… J. En las canciones, me sucede que debo concentrar mucho el contenido, el mensaje. Tengo que meter la tijera y quitar versos para que no duren ocho o diez minutos  (¡aunque no me importaría hacer pop progresivo!).

Por eso, los títulos me ayudan a completar el sentido. Creo que los títulos son importantes, tanto como el resto de la canción. Sin pasarse, pero pienso que deben sugerir algo, dar pistas.

¿Por qué este libro está ilustrado por Jorge Fuembuena, Lucía Bailo y Víctor Montalbán? ¿Qué querías lograr?

Sebas Puente (Tachenko), que también escribe poesía, me dio una primera idea que seguidamente fue completada por Jesús Jiménez Domínguez, un poeta que me fascina. Nos pareció que era una manera atractiva e interesante de vestir las letras, ya que iban a publicarse desnudas de melodía.

La elección de estos tres artistas no fue casual porque, de un modo u otro, estuvieron cerca de Louisiana en las distintas etapas en que se divide el cancionero. Jorge Fuembuena nos cedió una imagen preciosa para la portada del disco, Víctor Montalbán diseñó varios carteles minimalistas y originalísimos y Lucía Bailón apareció al final, y se convirtió en mi amiga.

En cualquier caso, Louisiana contamos asimismo con gente como Gustaff Choos o Beatriz Pitarch, a los que cabe recordar.

¿Cómo te planteas tu futuro en la música? ¿Preparas nuevas canciones?

 Sí. Después de un año larrrgo y, aunque hasta septiembre u octubre no presente nada nuevo “oficialmente”, este verano comenzaré a ofrecer mis primeros conciertos en solitario. He echado mucho de menos los escenarios durante estos meses de hastío. Llega un punto en que incluso los sientes lejanos, como pertenecientes a una vida que ya ha pasado y que no volverá, y se te pasa por la cabeza resignarte a llevar la vida de antes. Pero, aunque he comprobado que se puede malvivir de esa forma, necesito volver a sentir el “chute” que proporciona un directo.

Componer y tocar en mi habitación está bien: algo me inquieta, busco en la guitarra, encuentro una canción que me reconforta…, me desahogo. Parece que el círculo se cierra en ese punto. Pero cada concierto es una experiencia que se sitúa fuera de cualquier esfera. Es animal, es bestia, es visceral. Es cuando más comunicación o conexión siento conmigo misma y con los demás. Y me siento libre.

Además, en los conciertos se comparte y eso está bien.

¿Con quién vas a trabajar?

Aunque pretendo que sea un proyecto en solitario, he comenzado a trabajar con músicos porque no quiero prescindir de una banda, cuando se pueda tocar con ella. Me remito a lo mismo de antes: para alguien como yo, que tiendo al aislamiento y que paso mucho tiempo sola, compartir es importante. Los músicos que formarán parte de mi banda son personas a las que admiro y aprecio, de las que creo que aprenderé mucho.

Independientemente de esto, seguiré colaborando con Jorge, de El Verbo Odiado, un proyecto delicioso. Y también con algunos artistas y grupos que se han acordado de mí y han querido contar conmigo en este tiempo. El resultado se verá más adelante.

¿Cómo se plantea una mujer joven como tú todos los problemas derivados de la crisis? ¿Cómo lo estás viviendo?

Es un drama. Creo que los jóvenes somos más afortunados ahora que aquellos que debieron marcharse hace años. Nuestra generación sabe varios idiomas, se maneja bien con las nuevas tecnologías, ha viajado más…, en teoría. Pero sigue siendo un drama. Entre amigos y conocidos, observo que, generalmente, la emigración puede vivirse como una aventura, como algo coyuntural, como si fuera “un segundo Erasmus”. Aunque la realidad es otra. Me gustaría que, al menos, tuviéramos la oportunidad de elegir quedarnos o no  en España. Que los jóvenes, sean “talentos” o no, se vean obligados a marcharse, para mí es un drama de dimensiones inconmensurables.

Eso en cuanto al éxodo.

La evidencia de que quienes gobiernan recorten en Cultura, Educación, Investigaciones Científicas o Sanidad, que es lo básico y lo más importante para el ser humano, demuestra que la historia es cíclica y no lineal, que los poderosos no aprenden de los errores del pasado y que los repetimos hasta la náusea. No sé cómo duermen tranquilos.

No interesa “crear” individuos con capacidad de reflexión,  que sepan adoptar una actitud crítica y de continua interrogación sobre la realidad que los asedia. Prima la programación de seres que no se cuestionen nada, que no piensen, que no den problemas. Que produzcan desde la alienación. ¡Que vuelva Giner de los Ríos!

Me dan miedo el capitalismo y el hecho de que todo apunte a la desaparición de la clase media. Me da miedo que los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Me da miedo esta crisis de valores. Me dan pavor la frivolidad suministrada como sedante y el letargo.

¡Y que nos lo creamos!

En fin, es un discurso que otros enuncian mucho mejor que yo. A mí me preocupa mucho y, como creadora (si se me permite considerarme una), lo vivo en primera persona. Esta situación está siendo especialmente agresiva con el arte.

¿Quiénes son tus referentes en la literatura y en la música?

Yo admiro la sabiduría y la templanza por encima de todas las cosas. Me gustan mucho los creadores que no se precipitan en su carrera por obtener más proyección mediática o por llegar antes a alguna parte que solo ellos saben. Admiro a gente cercana y generosa, a quien hace sencillo lo sencillo: eso, en el arte como en la vida, es muy complicado.

 

*La primera foto es de Lucía Bailón.

EL ASESINATO DEL CARDENAL SOLDEVILA

JAVIER DÍEZ, desde Mas de las Matas y El Sueño Igualitario, remite este artículo de Jesús Cirac.

JESÚS CIRAC

Terminó la Primera Guerra Mundial y el mundo tuvo que afrontar situaciones nunca antes conocidas. No fue solo que los grandes imperios desaparecieran o que el mundo asistiera a una nueva dimensión de la devastación bélica. No fue solo que Alemania fuera humillada por los vencedores o que los Estados Unidos mostraran por vez primera la patita de su inmenso poder. También, por vez primera, la socialdemocracia desembarcaba, a través de las urnas, en el gobierno de naciones tan civilizadas como Dinamarca, Suecia o Alemania con sus programas de reformas sociales. Por primera vez una revolución obrera conseguía no solo derrocar a una dinastía centenaria sino consolidar un gobierno netamente bolchevique. Aquellos días que conmovieron al mundo abrieron la escena a nuevos actores para los que las viejas estructuras sociales apenas eran otra cosa que obstáculos que superar en una marcha que se antojaba larga pero prometedora.

España no era diferente. La huelga general revolucionaria impulsada por socialistas y anarquistas en 1917 desembocó en un fracaso que, pese a todo, dejaba bien claro que el proletariado español había dejado de conformarse con ser carne de cañón para las desastrosas guerras coloniales o mano de obra esclava sin otra perspectiva que la miseria y el atraso. Reunidos en ateneos y bibliotecas populares, alimentados por los rescoldos de la Escuela Libre de Ferrer y Guardia, organizados férreamente en torno a los sindicatos, los obreros españoles habían conseguido convertirse en una fuerza determinante en la política nacional aunque las viejas élites no quisieran darse por enteradas. La cosa ya no iba a ventilarse entre los mismos caciques y señoritos que, durante los últimos cincuenta años, se habían repartido el poder de forma ordenada arrastrando al país a la ruina y la fractura social. Ahora los carpinteros, los mineros y los torneros también querían decidir. Ahora los jornaleros, las lavanderas y los curtidores exigían su derecho a soñar. Y eso, en un país como el nuestro, solo significaba una cosa: iba a correr la sangre.

La joven Confederación Nacional del Trabajo aglutinaba a cientos de miles de militantes, más de veinticinco mil de Aragón, que, reunidos en Congreso en el Teatro de la Comedia de Madrid en diciembre de 1919, optaron por continuar con la estrategia de oposición total al sistema. Algunos meses antes, en Barcelona, la larga huelga de la Canadiense había conseguido atemorizar al país entero, provocando varias cosas. Por un lado la dimisión del Presidente del Gobierno, el poderoso Conde de Romanones, por otro la implantación de la jornada laboral de ocho horas. Pero sobre todo, había demostrado a la opinión pública que el anarcosindicalismo no solo era la fuerza hegemónica del movimiento obrero español sino que constituía una verdadera alternativa de poder. Lo ocurrido en Rusia podía muy bien ocurrir en España y eso no se podía consentir. Si la fuerza de la CNT radicaba en su numerosa y bien organizada militancia, en la solvencia de sus líderes y en su hegemónica implantación territorial en ciudades como Barcelona o Zaragoza habría que tratar por todos los medios de socavar dicha fuerza para neutralizar sus posibilidades. Y para ello cualquier medio resultaría adecuado.

Los llamados “Sindicatos Libres”, de origen carlista, se encargaron de realizar el trabajo sucio. Para ello contaron con el apoyo tanto de la patronal catalana como del gobernador militar de Cataluña, el nefasto Severiano Martínez Anido. Con la ayuda de otro de los inventos de Martínez Anido, la célebre “Ley de Fugas” puesta en práctica por la policía, Barcelona se convirtió en un sangriento campo de batalla en el que, durante cuatro años, se enfrentaron los pistoleros de los “Libres” y los de los Sindicatos Únicos de la CNT. El balance arrojó decenas de obreros, patronos, policías, pistoleros y chivatos muertos y heridos y el práctico descabezamiento de CNT debido a la marcha de sus líderes a otras regiones del país o a la muerte de los más destacados de ellos. Si el brillante y moderado Ángel Pestaña consiguió sobrevivir al atentado de que fue objeto en agosto de 1922, no sucedió lo mismo con Salvador Seguí, “el noi del sucre”, el líder natural del anarcosindicalismo español, asesinado a tiros por pistoleros de la patronal el diez de marzo de 1923. Antes ya habían caído el que fuera Secretario General de CNT, Evelio Boal, o el abogado Francesc Layret.

Pero la muerte de Seguí había llevado las cosas demasiado lejos. Se hacía necesario responder a aquel golpe de forma contundente. El caspolino Manuel Buenacasa da en su obra “Figuras ejemplares que conocí” una versión de como la CNT planificó su respuesta. “Las palabras que, según mi opinión pronunció Teresa Claramunt en casa de Dalmau originaron el hecho… Hablando acerca de la situación, era yo secretario de la Federación local de Zaragoza, Teresa me dijo: Ayer estuvieron aquí Francisco Ascaso y tres compañeros. Les dije que conceptúo deplorables ciertos hechos que vienen sucediendo de algún tiempo a esta parte, pues no responden a las ideas que tengo de la acción emancipadora. Las muertes recientes de ese desgraciado esquirol y de un guardia de seguridad, ambos cargados de hijos, han provocado indignación en el propio seno del pueblo trabajador. En cambio, distinta sería la reacción de ese pueblo si cayese un alto jefe de policía, un gobernante reaccionario o un obispo fascista… ¿No recuerdas el regocijo en el pueblo catalán al caer Bravo Portillo?…

Yo le pregunté: ¿Y qué dijeron ellos?

-Ni una palabra. Me escucharon y se fueron.

Dos días después de la entrevista que acabo de relatar, el cardenal Soldevila fue muerto a tiros.”

Quizá no sucediera exactamente como lo cuenta Buenacasa pero hay que pensar que es la suya una versión dotada de cierta autoridad. Fue Buenacasa responsable de dos acontecimientos citados aquí: el Congreso de la Comedia y la huelga de la Canadiense cuyo comité de huelga dirigió desde la cárcel. Como ex secretario general de CNT y responsable en el momento de la muerte del cardenal de la federación local de Zaragoza hay que suponerle al menos un buen conocimiento de los hechos. Él mismo se encontraba en Zaragoza para escapar de los pistoleros del Sindicato Libre. Quizá su papel en la conversación no fuera el de mero interlocutor de la veterana Teresa Claramunt.

Lo cierto es que Juan Soldevila y Romero, arzobispo de Zaragoza, cardenal, era un viejo objetivo de los anarquistas. No hacía mucho que el sindicalista Parera había afirmado ante miles de obreros reunidos en la plaza de toros de Zaragoza, a propósito de la muerte de Seguí: “El crimen de Seguí ha sido acordado por un prelado, un ex ministro y un general (en referencia clara tanto a Soldevila como a Martínez Anido)… y si el cardenal sigue reclutando pistoleros del Sindicato Libre para atentar contra nuestros compañeros, prescindiremos de su jerarquía eclesiástica y le responderemos debidamente” Los medios anarquistas habían denunciado la celebración de una reunión en Tarragona en 1922 a la que habrían acudido Severiano Martínez Anido, el Coronel Arlegui (jefe de la Dirección General de Seguridad en Barcelona), el político conservador Alfonso Sala i Argemí y el propio cardenal Soldevila, en la que habrían decidido atentar contra los principales líderes anarcosindicalistas, entre ellos Ángel Pestaña y Salvador Seguí.

Si para la gente de orden el cardenal Soldevila era merecedor de todos los honores, senador vitalicio, gran cruz de Isabel la Católica, hijo adoptivo de Zaragoza, para los medios obreros de la ciudad su figura se identificaba directamente con la violencia de estado y la corrupción. Francisco Ascaso se refería a él como “un degenerado y crapuloso vejete que a ciencia y paciencia de Zaragoza y España enteras, mantenía en una lujosa residencia de las afueras de la capital aragonesa, el más escandalosos harén provisto de guapísimas “hijas de María” que se cuidaban, por procedimientos que desconocemos, de avivar la lujuria del anciano prelado”. Lo cierto es que la voz popular lo trataba con evidente falta de respeto, “hacía frecuentes visitas a un convento de monjas que la malicia popular comentaba irónicamente”, y, además de sus supuestos devaneos sexuales con novicias, hacía especial hincapié en sus turbios y rentables negocios personales, entre los que se le atribuían el juego, los cabarets, las casas de lenocinio o las contratas de obras. Pero, con independencia de sus devaneos sexuales o sus negocios presuntos o reales, lo que destacaba en la personalidad del cardenal era su vieja militancia política y su alineamiento con las tesis más conservadoras hasta el punto de ser acusado reiteradamente de ser uno de los principales valedores del pistolerismo patronal. La muerte de un religioso tan significado como Soldevila, cardenal por más señas, era un órdago en toda regla a la campaña de violencia emprendida por el gobierno, un guante arrojado para dejar claro que, por más que se recurriese a la guerra sucia para intentar aniquilar a la CNT, esta se encontraba en disposición de devolver todos los golpes. Como decía García Oliver, “responder a los atentados con el atentado, pero por arriba”.

El día cuatro de junio de 1923, en las primeras horas de la tarde, el coche en el que viajaba el Cardenal Soldevila en compañía de su mayordomo y su chofer, de color negro y con matricula 135 de Zaragoza, se detuvo frente a la reja de la escuela-asilo que las hermanas de la orden de San Vicente de Paúl regentaban en la antigua calle Terminillo de Zaragoza. El propio cardenal había fundado la institución y era su principal valedor. Todas las tardes repetía la misma rutina. Las malas lenguas decían que lo hacía porque mantenía una vieja relación con una de las monjas a la que llegaría incluso a legar parte de su fortuna, circunstancia que la susodicha aprovechó para abandonar los hábitos. Aquella tarde seguramente haría calor. El cardenal esperaría a que abriesen la reja sesteando en la parte de atrás del coche, quizá ligeramente aturdido. No contaba con que un hecho imprevisto alterase su rutinaria espera. No contaba con que dos hombres se plantaran a ambos lados del coche y vaciaran los cargadores de sus armas sobre sus ocupantes. Más de veinte balas impactaron en el vehículo. El chofer y el mayordomo resultaron heridos, el cardenal murió en el acto. Dos balas le atravesaron el corazón.

Aquellos dos hombres, “uno alto, delgado, vestido con traje claro, boina y guardapolvo, otro más bajo de estatura, con traje negro y gorra oscura”, resultarían ser Francisco Ascaso Abadía y Rafael Liberato Torres Escartín, aragoneses ambos, uno de Almudevar y el otro de Bailo. Ambos formaban parte del grupo de afinidad conocido como “Los Solidarios” junto a otros nombres míticos del activismo libertario tales como Buenaventura Durruti, Juan García Oliver, Ricardo Sanz, Gregorio Suberviola o Miguel García Vivancos. El grupo se había formado en Barcelona en 1922 como una ampliación de un grupo preexistente llamado “Crisol” y, desde el primer momento, fue el encargado de preparar la venganza por el asesinato de Salvador Seguí. “Los Solidarios” fallaron en su intento de eliminar a Severiano Martínez Anido en San Sebastián. Con José Regueral, Conde de Coello y ex gobernador civil de Bilbao, tuvieron más suerte. El Cardenal Soldevila completó la lista.

 

Francisco Ascaso

Las consecuencias del asesinato del cardenal superaron todas las expectativas. Había que remontarse a los días de la Comuna de París para encontrar otro cardenal asesinado. A Severiano Martínez Anido, el inventor de la “ley de fugas”, no le iría del todo mal, después de algunos leves disgustos durante la IIª República, Franco premiaría su gloriosa hoja de servicios nombrándole primer ministro de Orden Público de su régimen. Ascaso y Torres Escartín fueron detenidos. También Manuel Buenacasa, que pasó “ochenta y tres días de rigurosa incomunicación” en la cárcel de Predicadores. Ascaso consiguió fugarse de prisión y convertirse, con el paso del tiempo, en una auténtica leyenda, en compañía de su amigo Durruti, antes de caer frente al cuartel de Atarazanas el veinte de julio de 1936. Torres Escartín entraría y saldría de prisión en varias ocasiones hasta perder la razón e ingresar en un manicomio. A pesar de su enfermedad, en 1939, las autoridades franquistas decidieron que lo mejor era fusilarlo. Y así lo hicieron. A él y a buena parte de su familia. El cardenal Soldevila fue enterrado en el Pilar, enfrente de la capilla de la Virgen cuya coronación había patrocinado en 1905, y allí puede encontrarse todavía hoy su lápida. La escuela-asilo de las hermanas paulas sigue donde el cardenal Soldevila, Torres Escartín y Ascaso la dejaron. Hoy la calle se llama La Milagrosa y queda justo enfrente del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza. Me han dicho que en el patio del recreo una placa señala el lugar del atentado. Zaragoza, la ciudad de las dos catedrales, perdió a su cardenal y nunca lo ha vuelto a recuperar. Dicen que el Vaticano castiga así a la ciudad que, en la época de la muerte del cardenal Soldevila, era conocida como la “perla del sindicalismo”. Pero la consecuencia más clara y directa, y también la de mayor trascendencia, fue que, apenas tres meses después de la acción de Ascaso y Torres Escartín, el general Miguel Primo de Rivera, con ayuda de Alfonso XIII, del ejército, la Iglesia y la burguesía catalana, se hizo con el gobierno de la nación en un golpe de estado que ponía fin al largo periodo de la Restauración y anticipaba todo lo malo que estaba por venir… Pero esa ya es otra historia.

 





LA NUBE EN LA MANO

 

 

 

 

Nace el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «la nube en la mano»

 

 

i HYPERLINK "http://nubeenlamano.wordpress.com/2013/05/13/inscripcion-en-el-programa-la-nube-en-la-mano/"nscríbete aquí

 

 .www.nubeenlamano.wordpress.com 

 

 

La editorial digital Musa a las 9 ha creado el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «La nube en la mano», cuyo funcionamiento se pondrá en marcha el próximo otoño en varios institutos zaragozanos.

 

Presentación

 

La lectura en la red

¿Por qué esta cuestión? Por la sencilla razón de que la oferta de estos contenidos de calidad en soporte digital es muy limitada y de difícil acceso.

 

Adolescentes lectores y conectados

 

La Nube en la mano es, por tanto, un programa de animación a la lectura adaptado al espacio natural en el que se mueven los lectores entre 14 y 24 años: los soportes electrónicos e Internet como herramienta para el desarrollo de la lectura social.

 

¿Cómo tener la nube en la mano?

 

El programa ofrece un servicio de lectura digital basado en un modelo de suscripción a través del cual se puede leer desde el móvil, la tablet o el ordenador, con una oferta atractiva para los lectores.

 

Este servicio se oferta a través de una herramienta de lectura online, cuyo funcionamiento es muy similar a la de otras plataformas de suscripción que han tenido un gran éxito en sectores como el de la música (Spotify) o el cine (Filmin).

 

Las fases del programa

 

Coordinación de la participación de los centros de secundaria en el programa.

Creación de las listas de lectura.

 

 

Creación de los paquetes de suscripción para los alumnos.

Creación de los clubs de lectura: espacios en red para el fomento de la comprensión lectora a través de la lectura social.

Tutorial presencial para alumnos y profesores sobre el funcionamiento del programa (véase el apartado de descripción de los talleres de las I Jornadas de Aproximación a los Nuevos Formatos del Libro).

Puesta en marcha del programa, seguimiento y apoyo. Si eres profesor de un centro de secundaria y estás interesado en participar en el programa,

 

Para saber más, visita el blog del programa:

 

 

 

I Jornadas de Aproximación a los Nuevos Formatos del Libro

martes, 11 de junio, ibercaja zentrum

 

El lector digital

 

La irrupción de las nuevas tecnologías en el sector del libro

ha supuesto un motivo de reflexión importante en los últimos años. Todo indica que es necesario fomentar un modelo de convivencia que dé valor a los contenidos por encima del soporte, apoyando al mismo tiempo tanto el trabajo de los profesionales como el placer por la lectura.

 

Las Jornadas

 

En un momento de transición tan importante para el sector del libro, el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías la «Nube en la mano» quiere contar con la colaboración de los editores, para que puedan familiarizarse con el manejo de las nuevas formas de edición, así como implicar al sector docente y el conjunto de la sociedad en el hábito de las buenas prácticas con respecto a los contenidos que se ofertan en la red.

Las Jornadas son, pues, un espacio de reflexión y convivencia entre los distintos agentes del sector y una introducción fundamental para enmarcar el programa de animación a la lectura en un contexto amable, dinámico y didáctico.

 

Patrocina

 

 

Ibercaja Zentrum es un espacio formativo y cultural dotado con modernas instalaciones y ubicado en la plaza de los Sitios de Zaragoza. El Centro ofrece una amplia programación de cursos y de foros de debate de actualidad en distintos campos.

 

 

 

 Programa de las jornadases, hoy por hoy, un ejercicio autodidacta que ocasiona numerosas preguntas acerca del futuro de la lectura, pero quizá la más importante sea la siguiente: ¿qué leen hoy en día los adolescentes? No es una pregunta que pretenda censurar la elección de unos textos frente a otros, sino la calidad de los contenidos, en cuanto a disponibilidad y edición.  

 

 

Nace el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «la nube en la mano»

 

La editorial digital Musa a las 9 ha creado el programa de animación a la lectura a través de las nuevas tecnologías «La nube en la mano», cuyo funcionamiento se pondrá en marcha el próximo otoño en varios institutos zaragozanos.

Presentación

La lectura en la red

¿Por qué esta cuestión? Por la sencilla razón de que la oferta de estos contenidos de calidad en soporte digital es muy limitada y de difícil acceso.

Adolescentes lectores y conectados

La Nube en la mano es, por tanto, un programa de animación a la lectura adaptado al espacio natural en el que se mueven los lectores entre 14 y 24 años: los soportes electrónicos e Internet como herramienta para el desarrollo de la lectura social.

¿Cómo tener la nube en la mano?

El programa ofrece un servicio de lectura digital basado en un modelo de suscripción a través del cual se puede leer desde el móvil, la tablet o el ordenador, con una oferta atractiva para los lectores.

Este servicio se oferta a través de una herramienta de lectura online, cuyo funcionamiento es muy similar a la de otras plataformas de suscripción que han tenido un gran éxito en sectores como el de la música (Spotify) o el cine (Filmin).

Las fases del programa

Coordinación de la participación de los centros de secundaria en el programa.

Creación de las listas de lectura.

 

Creación de los paquetes de suscripción para los alumnos.

Creación de los clubs de lectura: espacios en red para el fomento de la comprensión lectora a través de la lectura social.

Tutorial presencial para alumnos y profesores sobre el funcionamiento del programa (véase el apartado de descripción de los talleres de las I Jornadas de Aproximación a los Nuevos Formatos del Libro).

Puesta en marcha del programa, seguimiento y apoyo.

 

Si eres profesor de un centro de secundaria y estás interesado en participar en el programa,

 

es, hoy por hoy, un ejercicio autodidacta que ocasiona numerosas preguntas acerca del futuro de la lectura, pero quizá la más importante sea la siguiente: ¿qué leen hoy en día los adolescentes? No es una pregunta que pretenda censurar la elección de unos textos frente a otros, sino la calidad de los contenidos, en cuanto a disponibilidad y edición.

 

martes, 11 de junio, Ibercaja Zentrum

Mañana

 

10.30 h_

Panorama actual de la edición digital.

Imparten: Alberto Vicente y Silvano Gozzer

(ADR)

11.30 h_

Taller exprés: diseño y realización de e-books.

Imparte: Lucrecia Baquero (Contenidos en Red)

12.30 h_

 

El papel del autor dentro de los nuevos formatos.

Intervienen: Lorenzo Silva y Jesús Ruiz Mantilla

13.30 h_

 

16.30 h_

     

 

Taller introductorio al programa La Nube en la mano para profesores de secundaria.

Imparten: David Sánchez (24symbols) y Beatriz Rodríguez (Musa a las 9)

17.30 h_

 
 
 
 
 

 

Métodos de convivencia y buenas prácticas entre los agentes del sector del libro.

Luisa Miñana (Literatúrame), Paco Goyanes (Librerías Cálamo) y Mónica Fernández Muñoz (Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas)

Modera: José Luis Acín (Centro del Libro de Aragón)

18.30 h_

Lectura y educación: las plataformas del libro digital.

Luis Collado (Google Books) y David Sánchez (24symbols)

Modera: M.ª Ángeles Naval (Universidad de Zaragoza)

19.30 h_

 

 

Visibilidad en el mercado de la edición digital: del diseño al posicionamiento.

Imparte: María Cardona

20.30 h_

 

 

Clausura de las jornadas.

11.30 h. Taller exprés: diseño y realización de e-books

Imparte: Lucrecia Baquero (Contenidos en Red)

 

La digitalización e Internet han abierto la puerta a nuevas vías de edición y distribución de documentos que pueden ser leídos en pantallas de gran variedad: ordenadores, smartphones, e-readers, tablets… Escritores, periodistas o cualquier persona que lo desee puede editar un documento en formato digital (se recomienda el formato EPUB) sin tener grandes conocimientos de programación. Se digitalizan todo tipo de textos: libros, tesis doctorales, estudios, análisis en profundidad, catálogos, etc., un paso previo a la distribución que se puede hacer de forma directa o a través de plataformas de comercialización, librerías digitales o la promoción en comunidades online.

En este taller aprenderemos a crear una publicación electrónica en formato EPUB (el estandar del IDPF): crearemos la tabla de contenidos, asignaremos estilos, insertaremos metadatos, veremos cómo podemos realizar una navegación hipertextual y veremos cómo se puede validar. Conoceremos también cuáles son las diferencias entre las últimas dos versiones del EPUB (2.0.1 y 3).

 

16.30 h. Taller introductorio al programa «La nube en la mano» para profesores de secundaria

Imparten: David Sánchez (24symbols) y Beatriz Rodríguez (Musa a las 9)

 

El programa la Nube en la mano ha creado una serie de listas de lecturas adaptadas a las diferentes edades de los cursos de secundaria. Los profesores tendrán acceso durante el taller a estas listas para que puedan, de este modo, conocer todos los títulos que las integran y comenzar así con la planificación para el próximo curso escolar.

Una vez que cada centro seleccione las lecturas anuales, la Nube en la mano creará con cada título un club de lectura online, en el que los profesores podrán moderar y fomentar la comprensión lectora a través de la lectura social. Durante el taller se familiarizará a los docentes en el manejo de esta herramienta, de modo que su utilización cuando arranque el programa sea fluida.

 

*La foto de Lorenzo Silva la he tomado de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-dfe2aeafd61c338113aa1945d32c7f72.jpg

**La foto de Jesús Ruiz Mantilla la he tomado de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-14a2c01285cc9ce73378929a850f1c9a.jpg

 

 

 

 

 

LIBROS Y LECTURA ELECTRÓNICA

PONER ORDEN EN EL FAR WEST DIGITAL,

ADAPTAR LAS LEYES A LA REALIDAD Y MUCHA PEDAGOGÍA

 

Siete reconocidos escritores se pronuncian sobre los libros y la lectura electrónica

[Nota de Lola Ferreira] Julio Llamazares, Javier Sierra, Julia Navarro, Lorenzo Silva, Milagros del Corral, Rodrigo Fresán y Elvira Lindo se han reunido esta mañana en el Centro Cultural de Círculo de Lectores de Madrid para reflexionar sobre el modo en que el la irrupción digital está modificando el proceso creativo, sobre los nuevos vínculos que las redes sociales permiten establecer entre escritores y lectores y sobre las dificultades de la protección de los derechos de autor. Este acto se enmarca dentro de la celebración del 50º Aniversario del club y la serie de debates que sobre el universo digital se están desarrollando durante esta 72ª Feria del Libro de Madrid.

 

Milagros del Corral y Rodrigo Fresán, moderados por Fernando R. Lafuente, se han ocupado de la propiedad intelectual. Milagros del Corral subrayó la perentoria necesidad de que el legislador ponga orden en el escenario digital que, poco antes, Fresán había comparado con el far west. Tarea compleja dada “la imposibilidad de distinguir entre el derecho de comunicación y el derecho de reproducción en Internet, pero es preciso buscar equilibrios entre los distintos intereses y adaptar las leyes a la realidad”, añadió Del Corral. En su opinión, se ha perdido un tiempo precioso “en la búsqueda estéril de culpables” y ahora ha llegado el momento de encontrar soluciones. Además, Milagros del Corral abogó por la pedagogía para combatir “la desafección de los jóvenes hacia los derechos del autor”.

 

Por su parte, Rodrigo Fresán afirmó que “estamos en la prehistoria de la prehistoria de una profunda mutación que se está produciendo cuando el autor, que tiene los derechos más torcidos y retorcidos, aún no entiende que sólo tenga derecho al 10% del precio de la tapa; nuestro único derecho es que no tenemos derechos y que más nos vale vender lo más posible”. El escritor se mostró especialmente escéptico ante un cambio de paradigma que invita a los escritores a “intentar vender una marca en 140 caracteres en Twitter” y a los lectores a almacenar miles de libros que no leerán en sus dispositivos. “Pronto nos invitarán  a hacer click para sentir en la boca el sabor de la magdalena de Proust", añadió. El escritor recordó que "no es lo mismo estar que ser" y celebró "el acto de justicia poética que supuso que una de las presentaciones de Steve Jobs fuese interrumpida por la noticia de la muerte de J.D. Salinger: por una vez, los inmortales libros triunfan sobre el efímero aparato".

 

"Lo digital cambiará la literatura porque está cambiando a las personas"

A la pregunta de Blanca Berasátegui sobre cuál es el impacto que está teniendo el nuevo escenario digital en el proceso de creación literario, Julio Llamazares fue rotundo: “Lo digital cambiará la literatura porque ya está cambiando a las personas y su manera de estar en el mundo. Sin embargo, la esencia del hecho literario seguirá siendo el mismo, porque permanecerá invariable desde Homero y hasta el último hombre que escriba sobre la faz de la tierra: alguien que procura plasmar por escrito, con la mayor fidelidad posible, sus sentimientos y pensamientos". Añadió que el proceso de escritura, en su caso, ha sido el mismo en su última novela, Las lágrimas de San Lorenzo, que en la primera: “Utilizo el ordenador como la Olivetti con la que escribí Luna de lobos, como una máquina de escribir que permite tachar y grabar”. Llamazares aseguró considerarse “el único lector del mundo mientras escribe”. Por el contrario, Javier Sierra admitió que en el proceso de escritura utiliza las redes sociales para ponderar las reacciones de sus lectores ante algunos elementos que planea introducir en su narración. “Antes los escritores estaban en su torre de marfil; ahora la membrana que nos separa de los lectores es cada vez más fina”, apuntó.

 

Las nuevas dictaduras de lo digital

Moderados por Juan Cruz, Lorenzo Silva y Julia Navarro ahondaron en el modo en que Internet ha modificado la relación con sus lectores. Lorenzo Silva dijo negarse a la lógica imperativa de las redes sociales: "Me niego a gestionar públicamente mi vida privada a través de las redes sociales. La cuenta de correo electrónico que figura en la web que abrí hace 13 años, esa herramienta casi rupestre, es la vía que utilizo para atender a los lectores". Y precisó: “No obstante, para escribir necesito estar off line, desatender las herramientas diseñadas para apremiarnos”. Silva reivindicó la figura del editor –“sin esta figura, un libro nace en orfandad”- y manifestó sus recelos ante las plataformas digitales que permiten a los autores la autoedición, pero que no le ofrecen ningún valor añadido, ningún servicio: “Es estar en la nada, desnudo bajo la noche”. Julia Navarro, sin embargo, mantuvo una opinión discrepante: esas plataformas representan una oportunidad para los jóvenes escritores que se ven rechazados por las editoriales. Comentando su propia experiencia, confesó que se rebelaba contra “la nueva dictadura de las tecnologías y lo digital” y no tener ningún interés en mantener presencia en las redes sociales: “Sin embargo, participo en muchas presentaciones, acudo a clubes de lectura; son experiencias que me resultan muy gratas”.

 

La intervención de Elvira Lindo, encargada de recapitular y  comentar los asuntos tratados, clausuró la jornada: "La literatura es algo personal y reflexivo. Solo se puede escribir en soledad. Las grandes corporaciones nos convencen de que la masa, que celebra la ignorancia, decide". También criticó la importancia que los medios de comunicación y la sociedad conceden a los comentarios vertidos en las redes sociales: “Son el reino de la banalidad y, desde luego, no tengo datos que corroboren que la presencia en ellas de los autores se traduzca en un incremento de ventas”.

 

INCLUYE FOTO. Autora: Amaya Aznar

 

PRENSA 50ª ANIVERSARIO

Lola Ferreira

'PENSUMO': PROYECTO DE JOSÉ L. ORÓS

'PENSUMO': PROYECTO DE JOSÉ L. ORÓS

José Luis Orós fue, durante alguños años, la cara amable de El Corte Inglés y de Ámbito. No es que los demás no sean afables, pero él era especial: sonriente, cálido, creía en lo que hacía, era dialogante y sensible. Era y lo es en cuanto emprende. Y esto no es hablar por hablar. El pasado sábado, mientras lloviznaba, se pasó por la Feria del Libro. Hablamos. José Luis es especial en otras muchas: es un estupendo encuadernador, un ’manitas’ de las cosas bellas, hechas con alma y con sutileza. Y ahora, tras otras aventuras, está metido en un proyecto que se llama PENSUMO (Pensión por consumo), que se hace no con bancos sino con compañías aseguradoras. Así me lo ha explicado en un correo. Sé que todo lo que emprende es noble. Así lo cuenta en esta carta:
"Te paso alguna información de este pedazo de proyecto. Creemos que Pensumo es oportuno en estos momentos de inseguridad en todo lo que es es Sistema de Pensiones y el llamado Estado del Bienestar, lo que pasa es que hay otros que creen que es oportunista, simplemente por el hecho de dar una alternativa que no es la ’universal y gratuita’. A todos nos gustaría que nuestro Estado tuviese la solvencia que el de Suecia o Noruega y disponer de las mismas prestaciones, pero las cuentas no salen.
Yo estoy con la marea verde, la blanca, la naranja y en general cualquiera que defienda los derechos que tanto tiempo y esfuerzo ha costado levantar. Pero la cuentas en demografía no fallan y en 2050 la forma de la pirámide poblacional será grotesca para una supervivencia del sistema. Antes de hacer la revolución ¿por qué no probamos con acciones no traumáticas, y que a nadie perjudican?
Te aseguro que no soy profeta del liberalismo económico, pero si debo ser calificado como tal lo asumiré, antes de tomar la aptitud que adoptan algunos políticos de medio pelo a quienes he presentado la idea: "si ahora yo apoyará algo así, parecería que encubiertamente estaba dando por hecho que el sistema de pensiones va a hacer crack, esto es muy fácil de malentenderse". 
Te adjunto el enlace del vídeo.
https://www.facebook.com/photo.php?v=397920976980480&set=vb.318835841555661&type=2&theater
*En la foto, José Luis, a la izquierda, presenta una novela de Carlos Manzano.

DAVID VELA FIRMA HOY EN LA FERIA

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Ilustración de David Vela

Portada de 'Ninfas y calaveras' en gallego

Portada de 'Ninfas y calaveras' en gallego

 

 

ENTREVISTA CON EL ILUSTRADOR DAVID VELA

 

-¿Cómo nace su pasión por Gómez de la Serna? 
-De Ramón me gustó desde muy joven 'El incongruente' y la incongruencia como actitud vital. Y después me interesaron mucho sus ensayos 'Lo cursi', 'Gravedad e importancia del Humorismo' o los incluidos en Ismos. El gusto por las greguerías y los caprichos ramonianos fue bastante posterior, a partir del ejercicio de interpretarlos a través del dibujo. Buscando ilustraciones de Salvador Bartolozzi, a quien le he dedicado mi tesis doctoral, en las revistas de época, me topé con una serie de artículos de la segunda mitad de los años veinte con una estética que sorprendía por su modernidad. Estaban firmados por distintos dibujantes como Bon, Climent, Almada Negreiros o Beberide; pero en todos los casos ilustraban textos de Ramón. Desde esos días, hace ya veinte años, me quedó el interés por aquellos artistas así como por otros que pasaron por Pombo, pero también el propósito envidioso de ilustrar yo mismo a Ramón.

-¿Cómo define su obra, qué es lo que le llama la atención?
-Modernidad y humorismo son tal vez las cualidades más llamativas de Gómez de la Serna y las que le convierten en un autor de plena actualidad. Pero como ilustrador me atrae la inmensa capacidad de Ramón, casi infinita, de crear imágenes poéticas. Se tiende a banalizar la greguería y a subrayar los aspectos más irrelevantes del autor; sin embargo, como afirmaba Umbral, el 27 nace primero de Juan Ramón, pero también en gran medida de la metaforización audaz de Gómez de la Serna.

-Le ha dedicado al menos dos exposiciones...
-En realidad son tres exposiciones y en los tres casos son proyectos de iniciativa personal previos al libro. Comencé con una selección de greguerías dedicadas a los animales como un primer ensayo a la hora afrontar gráficamente el género; primer ensayo con aciertos y algunos errores que se pudo ver hace diez años en el Café la Esfera. Después, un editor madrileño, José Rodríguez, de ACVF, se interesó por la colección y lo publicó en 2007 como Bestiario de Greguerías.

-¿Y luego?
-El segundo proyecto se basa en uno de mis libros preferidos de Ramón, el ensayo 'Los muertos y las muertas', que inexplicablemente todavía no tiene edición moderna. La colección completa de originales fue adquirida por el Programa de Humor Gráfico de la Fundación General Universidad de Alcalá y se puede ver como exposición itinerante. Finalmente preparé una exposición sobre lo femenino en Ramón, aunque en esta ocasión con la compañía del excelente pintor y escultor Ángel Laín. Ambos presentamos las ‘Ninfas y sirenas’ ramonianas en la librería La Pantera Rossa de Zaragoza hace un par de años. Y de estas dos últimas exposiciones y algunos dibujos inéditos más surge el presente libro de El Patito Editorial, ‘Ninfas y calaveras’, como homenaje al autor en el cincuentenario de su muerte.

-¿Qué importancia ocupa el humor y la sátira en su propia obra?
-Siento el humor como una actitud muy cómoda de distanciamiento, de relativización, de descreimiento frente a lo establecido -a derecha e izquierda- más que de comicidad. Por eso muchos de mis trabajos de humor gráfico no suelen ser inmediatamente graciosos, sino más bien reflexivos. Eso genera detractores, pero también un estilo de humor muy exportable que me va generando año a año premios en los certámenes internacionales. En abril conseguí el premio del Ministerio de Cultura de Bulgaria, en el certamen de Gabrovo, uno de los de mayor tradición de la Europa del Este.

-Creo que también hay una dimensión onírica, fantástica, próxima al realismo mágico, ¿no?
-Yo soy un lector perezoso y por eso mi género preferido es el cuento fantástico, desde Hoffmann a Nodier, Machen, Lovecraft, Quiroga, Hodgson, etc. Así que el realismo me conmueve poco. Me interesa por eso explorar la obra de algunos dibujantes que se movían en ese ámbito de lo fantástico, como los simbolistas europeos o en España Romero Calvet o su coetáneo el excelente ilustrador gallego Max Ramos.

-¿Cómo quiere que sean sus dibujos: narrativos, sugerentes, transgresores, inquietantes?
-En el caso de ‘Ninfas y calaveras’ sería magnífico que se le pudieran aplicar todos los adjetivos que indicas. Pero también el de “teatrales”. No comparto la idea de que la ilustración no pueda ser redundante con el texto y en ocasiones formularse como un subrayado o una escenificación. En realidad no creo que haya reglas cerradas para la ilustración, más allá del trabajo bien hecho y el respeto al texto y al autor. En ‘Ninfas y calaveras’ muchos de los dibujos están concebidos como una puesta en escena, como una teatralización de las greguerías o de los textos del ensayo ‘Los muertos y las muertas’.

-¿Qué le debe a Salvador Bartolozzi? Dice el profesor Jesús Rubio que es uno de los grandes especialistas sobre él...
-Jesús Rubio, que amablemente prologa ‘Ninfas y calaveras’, fue el director de mi tesis sobre Bartolozzi y siempre ha apoyado aquella investigación que se presentó en 1996. Se publicó después en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y durante algún tiempo tuvo nula difusión. Pero es cierto que últimamente se ha convertido en uno de los trabajos de referencia sobre el artista, al menos para especialistas como Juan Manuel Bonet o Felipe Hernández Cava; y recientemente me envió un correo muy alentador Antonio Martín. Queda mucho por hacer, ya que el campo de acción de Bartolozzi era amplísimo incluyendo ilustración gráfica, muñequería humorística, historieta y literatura infantil, títeres, teatro para niños y escenografía.

-¿Quiénes serían sus referentes?
-Yo soy rata de hemeroteca digital y ahora mismo es fácil descubrir cada día dibujantes fantásticos. En este momento me estoy recorriendo la versión digital de la revista ‘Simplicissimus’ donde hay nombres extraordinarios como Kubin u Olaf Gulbransson. En las hemerotecas españolas puede verse toda la generación excelente de La Esfera, con artistas como el propio Bartolozzi o sus coetáneos, Max Ramos, Ribas, Zamora, Ochoa, etc., o humoristas de la talla de K-Hito, Bagaría, Sirio o Mihura. De los más modernos admiro mucho a nombres como Ceesepe o Ana Juan; y de última hora me quedo con dos monstruos como nuestro Oscar Sanmartín y Jack Mircala.

-¿Qué técnica utiliza?
-Soy muy fiel a la témpera y el pincel. El ordenador solo para el retoque último.

-¿Por qué se ha publicado en gallego y en castellano?
-El Patito Editorial es una editorial gallega, especializada en cómic y libro ilustrado, con sede en Santiago de Compostela. Sus responsables, Gemma Sesar y el dibujante Fausto Isorna, publican parte de su producción en lengua gallega. Así que quisieron publicar una versión del libro en gallego, con distinta cubierta y traducción de Isabel Soto. A mí esta versión titulada ‘Ninfas e caveiras’ me encanta, y recomiendo para el lector de cualquier parte esta inédita manera de leer a Ramón.

FIRMO EN LOS PORTADORES DE SUEÑOS

[Esta mañana de domingo 9 de junio, estaré de 12.30 a 2, en la librería Los Portadores de Sueños. Firmaré, si algún amable lector lo desea, algunos de mis últimos títulos:

-’El niño, el viento y el miedo’, que publica Nalvay y ha ilustrado Javier Hernández. Un viaje a la infancia y a esos cuentos más o menos míticos o fundacionales sobre el amor, la amistad, el diablo, el viaje, la brujería, los primeros obsequios, los primeros amores... Este texto lo conté hace algunos años en Segovia en el Festival de Narración Oral. Coloco abajo una entrevista de Pedro Zapater sobre el libro.

-’Cariñena’. Ediciones 94. Una novela de aprendizaje sentimental que cuenta diez de octubre en la vendimia de Cariñena en 1978. Es la historia de un joven más o menos errabundo que se enfrenta al amor, al primer empleo... Pongo abajo una lectura del libro de Toni Iturbe.

-’Versión original’. Isla de Siltolá. Una antología de mi obra más lírica, con una veintena de poemas inéditos, entre ellos el que da título al libro, dedicado a Félix Romeo y Lina Vila. El libro recoge una amplia selección de dos libros, ’Vivir del aire’ (Olifante, 2010) y de ’El paseo en bicicleta’ (Olifante, 2011).

-’El testamento de amor de Patricio Julve’. Olifante, 2011. Mi personal homenaje al Maestrazgo, que arranca de 1833 y culmina en 1995, con el rodaje de ’Tierra y libertad’.]

 

SOBRE ‘EL NIÑO, EL VIENTO Y EL MIEDO’

 

Por Pedro ZAPATER. Heraldo.es

En su nuevo libro habla del viento y el miedo...
Hablo de una niñez en una aldea española, gallega en mi caso, entre 1964 y 1968, que es la mía, donde el viento entre los pinos parecía un acordeón melancólico, y el miedo estaba en todas partes: en los caminos oscuros, en los bosques, en tu propia casa. Allí los vecinos se reunían a contar historias que me impresionaban: historias de brujas, de vampiros, de animales, de supersticiones.

¿Y cómo lleva lo de vivir en la ciudad del cierzo?
Vivo en Zaragoza desde el verano de 1978 (también he vivido en Camarena de la Sierra, Urrea de Gaén, Cantavieja y La Iglesuela del Cid) y siento que es mi ciudad. Me gusta, me reconozco en ella, la disfruto y la redescubro cada día con una fascinación que no cesa. Y el cierzo me encanta: me asusta, me estremece, entiendo que puede enloquecer a la gente pero me parece una presencia tan decisiva en Zaragoza que para mí es como si tuviera vida autónoma, y fuera uno de los personajes legendarios de la ciudad.

¿Dónde se encuentra Baladouro, el pueblo que menciona en ’El niño, el viento y el miedo’?
Baladouro es un lugar imaginario que se halla entre Santa Mariña de Lañas, Barrañán y Arteixo, lugares del mapa muy vinculados al origen de Inditex y a la figura de Arsenio Iglesias. Baladouro quiere decir valle de oro y es como mi Macondo particular: de niño, cerca de mi casa, había un monte que se llamaba el Monte das Croas y decían que a sus pies salían de cuando en cuando gallinas que ponían huevos de oro. De vez en cuando la gente los encontraba y se volvía secretamente rica. Y a la vez había unas enigmáticas minas de wolframio. De todo ello, y de la necesidad de moverme a mis anchas por los pantanos de la imaginación, nació Baladouro.

Con esta publicación regresa a la literatura infantil, a su infancia...
Sí. Este es un libro que habla del instante y del lugar en que nacen los cuentos. Mis primeros cuentos, eso sí, con un matiz: yo entonces no sabía que eran o que podían ser cuentos. Los vivía como si fueran la única vida posible. Así fue mi infancia. Así la vivía yo, con ese embrujo, con ese miedo y con esos personajes que lo daban casi todo por una buena historia. La literatura infantil me gusta mucho. Soy consumidor compulsivo de cuentos y de álbumes ilustrados.

¿En qué género literario se encuentra más cómodo?
Lo que más me gusta es tener una historia que contar y hacerlo con todo el despojo posible. La conquista del estilo es también la conquista de la sencillez y de la claridad. Y a la vez con toda la poesía aconsejable. La poesía está en mis textos como una corriente subterránea, un leve temblor o una amable corriente de aire.

¿Qué le aporta el periodismo como escritor?
El periodismo me lo ha dado todo. Y me ha enseñado la precisión, la economía expresiva, la riqueza y los matices de la vida. El periodismo me ha enseñado a respetar a todo el mundo y a comprender que nada es blanco o negro, que la escritura consiste en explicar con transparencia la complejidad de matices. El periodismo es una escuela decisiva de conocimiento y emoción: he aprendido que las mejores historias, las más inverosímiles y hondas son las de la realidad.

¿Y la literatura como periodista?
La literatura es un campo de pruebas maravilloso, es un medio y un fin, que ayuda a mejorar el periodismo. En ese camino, en el fondo y a diario, estamos casi todos. Nuestra obligación es, siendo escrupulosos con los hechos y todo lo imaginativos con los métodos, dar lo mejor de nosotros mismos. El lector siempre lo percibe.

En su obra habla de fútbol, otra de sus grandes pasiones...
El deporte que más me emociona es el atletismo. Pero el fútbol lo he vivido desde niño. Esa pasión nació en mí cuando vi jugar al Peñarol de Lañas, compuesto por los gremios del pueblo. Los miraba desde una finca y creo que aquellos partidos eran como la primera película asombrosa de los domingos de la infancia. Mi jugador favorito era Boedo: lo llamaban ’el bombardero patizambo’. Tiraba las faltas con una fuerza increíble: era nuestro Puskas antes de saber yo bien quién era o había sido Pancho Puskas.

Además de su intensa labor periodística publica una media de dos libros al año ¿Cómo llega a todo?
Tengo la sensación de que no llego a nada. Es tan fascinante y plural la realidad que siempre te sobrepasa.

’El niño, el viento y el miedo’ está dedicado a sus cinco hijos y a Ignacio Sanz...
Es como devolverles a ellos una infancia de la que les he hablado veces y veces. Imagino que algunas de estas historias serán como pesadillas ya para ellos, como las narraciones del abuelo Cebolleta. Y se la dedico a Ignacio Sanz porque en el verano de 2006 me invitó a participar en el Festival de Narración Oral de Segovia: me planté allí, ante 350 personas, y les conté de memoria todo lo que cuento aquí. Pocos, muy pocos, se dieron cuenta de que estaba muerto de miedo y de que me temblaban las piernas. Hablé sin micrófono. Eso sí, Ignacio Sanz me dijo que algunas parejas le habían dicho algunos días después que aquella noche habían hecho el amor en gallego. Mejor recompensa no puede tener un escritor ni un contador de historias.

¿Cómo ha conseguido que un argentino como Javier Hernández ilustre los textos de un gallego?
Soy inocente. Aunque soy muy feliz. Conocía a Javier, había ilustrado la portada de ‘Artes & Letras’, había leído su libro ‘Haberlas haylas’... Posee un hermoso y evocador trazo que se ajusta muy bien al espíritu del libro. Él ha creado su propio mundo, y creo que uno de los elementos fundamentales de este libro es la fuerza de su trabajo, su calidez, esa mezcla de fuerza y suavidad, la capacidad de sugerir, la impregnación sutil de melancolía. Sinceramente, me siento muy afortunado y muy agradecido, también, a la editorial Nalvay.

 

 

SOBRE ’CARIÑENA’

 

ANTÓN CASTRO SE VA A VENDIMIAR A CARIÑENA

 

Por Toni ITURBE. Revista ‘Qué Leer’

Cuando uno mismo cae en el desaliento sobre la propia profesión periodística e incluso sobre su propia tarea como informador cultural, topar con Antón Castro es como rejuvenecer de golpe. Está su tarea en el suplemento cultural de el Heraldo de Aragón, pero también su enorme cantidad de publicaciones en prosa y poesía, su paso por programas culturales en televisión, haber sido entrenador del Garrapinillos o su actividad arrolladora en su blog. Cuando uno se asoma a su blog se hace una idea de su pantagruélica curiosidad: libros, arte, bicicletas, política, fotografía, mujeres extraordinarias…

Acaba de publicar Cariñena (DOP Cariñena) una narración con mucho de autobiográfico que nos cuenta cómo un gallego objetor de conciencia (ya nadie se acuerda de la mili e incluso ahora suena como un disparate ridículo, pero ahí estuvo tantos años) busca refugio junto al Ebro. El protagonista (nos podemos imaginar muy bien al propio Castro a poco que lo conozcas) es uno de esos pusilánimes heroicos: un muchacho de 19 años inseguro y más bien encogido, pero que no está dispuesto a ceder en su convicción de no hacer el servicio militar. Una especie de Bartleby que se rebela sin aspavientos ni soflamas. Así es Antón Castro, un revolucionario que lo pide todo “por favor”. Al enterarse de que en Zaragoza hay grupos de insumisos, decide dejar su casa en la provincia de Coruña y tratar de buscar allí acomodo. Su camisa blanca de buen chico no parece acomodarse mucho con la comuna de artesanos que venden collares por las ferias. Uno se lo imagina como un rodaballo caído en los Monegros. Pero ahí se queda, tratando de encontrar su lugar en el mundo. Y con esa camisa que le debió comprar su madre y esa timidez decidida, se va hasta Cariñena (buenos vinos recios aragoneses), porque necesita ganar dinero y le han dicho que allí cogen gente para trabajar en la vendimia. Pero la cosa no resulta tan sencilla. En seguida lo calan y ven que ese gachó tiene más pinta de chupatintas que de labriego. Aún así, logra asociarse con otro joven que busca trabajo, más desenvuelto y caradura. Mientras buscan el trabajo, incluso están a punto de ligar con dos hermanas guapísimas, pero al final todo queda en nada. Él (enamoradizo soñador) se decanta por la más lánguida de las dos: la escucha mucho, le habla mucho de libros y de música, y al final le pasa como siempre, que todas lo quieren mucho… como amigo (aunque siempre terminan liándose con otro más sinvergüenza). De todas formas, a su amigo más lanzado, la táctica directa tampoco le da otra cosecha que la de las calabazas. Al final, logra el deseado empleo como vendimiador que con tanto ahínco ha estado buscando durante días… pero dios nos castiga escuchando nuestras más fervientes plegarias: él pone toda su voluntad y su ahínco para no defraudar a su empleador, ni a su amigo, se esfuerza hasta la extenuación, pero lo que no puede ser… no puede ser.

Esto es ficción… pero es su propia peripecia personal punto por punto y uno no puede evitar ver al propio Antón Castro, que cambió el verdor de Galicia por la aspereza del cierzo y la introversión galaica por la expansividad a veces explosiva de los maños. Es fácil reconocerlo en ese chico gallego torpón y soñador que estudió electrónica pero le daba miedo la corriente: en esa voluntad de agradar aun a costa de desriñonarse (como es el caso) de la gente de bondadosa, en la timidez atrevida de los que siempre se disculpan pero no dejan de hacer lo que creen que han de hacer o en la sensibilidad para convertir los malos tragos en poesía y seguir adelante. Es una narración breve, sencilla, de trazos abocetados… pero tiene tan buen toque literario y hay prensada tal cantidad de ternura, fragilidad y a la vez de entereza, que a mí me ha emocionado profundamente.

 

JOHAN HAGEMEYER Y SU MUNDO

JOHAN HAGEMEYER Y SU MUNDO

JOHAN HAGEMEYER: UN FOTÓGRAFO HOLANDÉS EN AMÉRICA
Johan Hagemeyer es un fotógrafo holandés, nacido en 1884 y fallecido en 1962. Procedía de una familia de agricultores: se trasladó a Estados Unidos y contacto hacia 1921 con el gran Alfred Stieglitz, más tarde conoció a Edward Weston y a Ansel Adams, y por distintas razones no se incoporó al coelctivo G f/64. Hizo todo tipo de fotos, básicamente retrato (Albert Einstein, Tina Modotti, Dalí...). Aquí ofrezco una pequeña selección de un artista que murió más bien aislado y en la miseria.

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