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Antón Castro

ARTE EN DAROCA PARA ILDEFONSO

ARTE EN DAROCA PARA ILDEFONSO

MIRADAS AL LUGAR DEL POETA*

 

EL POETA Y SU MUNDO

Ildefonso-Manuel Gil (Paniza, Zaragoza, 1912-Zaragoza, 2003) era un enamorado del arte y de Daroca. La ciudad de las siete puertas y de las siete fuentes era para él un espacio de encantamiento, un solanar de invenciones, de fábulas, de cuentos maravillosos como el de la morica prisionera, que tantas veces le habían contado. Crecer entre sus murallas suponía vivir en un lugar repleto de creación, de memoria, de leyenda, de arquitectura. A Daroca se trasladó muy pronto desde Paniza, y en Daroca conoció la música, el teatro, el cine, la literatura y a un sinfín de personajes que le llenaron la infancia de sueños, como narra en ‘El caballito de cartón’, uno de esos libros donde el anciano recrea, con embelesamiento, los dones de la niñez y la adolescencia, sajada esta de golpe con la muerte de Victoria, aquella hermana con la que dibujaba, confeccionaba diccionarios y se asomaba a la lírica.

Daroca también era silencio, fuerza de la piedra y su misterio, impresionantes celajes. Daroca era una atalaya del paisaje y al paisaje: a Ildefonso-Manuel Gil le gustaba contar cómo le fascinaban las colinas al atardecer. Parecían convocarle a la meditación y al silencio; le evocaban la música de las esferas y las melodías de su paisano Pablo Bruna.

A Ildefonso-Manuel Gil siempre le apasionó el arte. Conoció, durante su estancia en Madrid, el Museo del Prado. Goya era su pintor favorito y fue también el personaje que eligió para contar, por la vía de la alegoría poética y del monólogo dramático, la tragedia de España y su propia tragedia. Ildefonso, con Benjamín Jarnés, había saludado la llegada de la II República desde el balcón del ayuntamiento de Daroca y se sintió cómodo en ese tiempo nuevo que traería esperanza, justicia social e ilustración. La guerra civil lo cogió en Teruel y muy pronto fue enviado al Seminario: allí, con el espanto recorriéndole cada poro de su piel, convivió con la muerte.

Le contaban qué estaba pasando fuera, veía a compañeros suyos que eran sacados y que ya no volvían, y esperaba que, de un momento a otro, corriese idéntica suerte. Se libró de la ejecución milagrosamente, pero jamás pudo olvidar aquellos meses, el rostro de los amigos que partían hacia el paredón, el frío, el miedo, el estupor, la vecindad de la tiniebla, la desmesura del odio. El testimonio de aquellos días y su interminable sombra fue ‘Concierto al atardecer’ (Gobierno de Aragón, 1992); en la novela, el escritor quiso ajustar cuentas con sus pesadillas y con su propia condición de narrador que aspiraba a la novela escrita con el espíritu de la poesía, con el alma del estilo.

Ya en la posguerra, mientras intentaba encontrar un horizonte para él y para su familia en Zaragoza y escribía avanzada la noche en los cafés, redactó ‘Homenaje a Goya’ (Los libros del Pórtico, 1946). Ese poemario es un viaje por la obra de Francisco de Goya, es una metáfora del fratricidio y una crónica de su propio dolor. Y es una mirada hacia un artista visionario, precursor, un documentalista a pie de calle de la violencia entre hermanos. Ildefonso-Manuel Gil solía decir que él era un poeta del amor y de la vida, un poeta del paisaje y de la familia, y un poeta de la muerte. Con el primer ejemplar de ‘Homenaje a Goya’ en las manos, Ildefonso fue encargando a un puñado de artistas de diversas generaciones que le hicieran una obra para ese libro, que le ayudasen a convertirlo en un Libro de Poeta entre artistas. O en un libro de un pintor magistral con poeta y otros artistas. En ese ejemplar hicieron obras originales Fermín Aguayo, Santiago Lagunas, Eloy F. Laguardia, Alberto Duce, Torcal, José Luis Cano, etc., y pegó el original de un retrato que le había hecho en 1942 Antonio Mingote, hijo de darocense. Ese volumen lo acompañó siempre: en él se unían pasiones y pulsiones decisivas de su biografía.

ARTISTAS PARA UN POETA

Media docena de creadores, vinculados a Daroca, han decidido rendirle un homenaje en el año del centenario de su nacimiento: lo hacen en la villa murada y lo hacen desde una perspectiva amplia. Pintura, escultura, fotografía, cerámica y música; ellos son María José García Froj, Carlos Pardos, José Miguel Fuertes, Víctor del Molino, Miguel Gil y Laura Teruel Agustín. Y eso sí, lo han hecho después de un acercamiento minucioso a su obra, a su universo, a su percepción del paisaje. En cierto modo, los seis artistas recrean con libertad, y a la luz de su poesía, el universo personal del poeta. Todos han viajado por el corazón de sus palabras, y hay uno, el pintor Carlos Pardos, que confiesa que antes de empezar a trabajar leyó la poesía completa del autor de ‘Las colinas’ o ‘Por no decir adiós’. Esa actitud de respeto, de admiración, de búsqueda está en todos los creadores.

María José García Froj opta por realizar pintura de paisaje. La obra de Ildefonso está impregnada de naturaleza, del lenguaje de las estaciones, de pájaros que surcan el cielo, de árboles, de follaje, de perfumes. La pintora, de entrada, crea un espacio abierto y a la vez íntimo: capta la majestuosidad de la naturaleza y selecciona detalles, atmósferas casi románticas, y resuelve con un pulso realista, muy elaborado y lleno de colorido. No se olvida de algo que a Ildefonso le fascinaba: la serena melodía del río, el espejo que copia el cielo y los edificios. Vincula sus obras con poemas concretos, pero también con estados de ánimo y con períodos específicos: el sol de agosto, la llegada de la primavera, el recuerdo y la tierra. Ildefonso se elevaba desde el plantío, desde los cerros, desde la memoria estremecida de la naturaleza y su fronda. “Ahora sé que soy como un río”, escribió.

El otro pintor de la colectiva es Carlos Pardos. Considera que Ildefonso era un poeta obsesionado por la muerte. Quizá fuese ‘Los fusilamientos de La Moncloa’ el cuadro que más le hacía pensar en tantos y tantos compañeros abatidos en Teruel. Lejos de explorar las tinieblas y el llanto, Carlos Pardos ha elegido la senda de la paradoja. Contra la noche el día; contra la tristeza, la exaltación de la felicidad. Sus cuadros son luminosos, una explosión de cromatismo, un incendio inmediato de sensaciones desde la energía del color que se expande y que crece entre figuras y caras. Son cuadros con latido y con una leyenda: un fragmento de sus composiciones e incluso un poema completo como sucede en ‘Programa’, casi un rescate del artista. Con lucidez y voluntad de introspección, Pardos ofrece el envés de la muerte. De la oscuridad irrumpe la esperanza, la claridad, el futuro, el amor a la vida. El pintor elige varias vías de diálogo con Ildefonso: en su obra está el expresionismo, está el propio Goya, está Miró en un cuadro tan divertido y feliz como ‘Aire sin esquinas’ e incluso está el arte oriental.

José Miguel Fuertes es un escultor clásico y moderno, un artista marcado por el rigor y la pulcritud y el dominio de la materia. Su obra es tan amplia como variada. Busca la perfección de la forma, la precisión del concepto. Él ha optado por un trabajo sutil: la atalaya o la torre, el lugar de contemplación donde el poeta se asoma al día y a la noche, al horizonte de Daroca o de la creación. Construye unas piezas -en DM policromado, en cartón y pigmentos, y en alabastro-, que llevan el título de algunos poemarios de Ildefonso: ‘De persona a persona’, ‘Luz sonreída, Goya, amarga luz’, ‘Las colinas’ o, entre otras, ‘El tiempo recobrado’. En cierto modo, dialogan los libros entre sí, vibra la palabra poética, alienta el crepitar de llama de la escritura de Ildefonso-Manuel Gil. La propuesta está llena de matices: las letras culminan la pieza, pero también se extienden por ella. Son el libro y las páginas del libro, y son una escala hacia la cumbre de la creación. Y son, claro, la torre almenada desde la que se puede leer al poeta o ver el paso de su sombra sigilosa y perennal.

Víctor del Molino presenta varias fotografías. Una de ellas, de formato panorámico, ‘Colinas del ocaso y del silencio’, lo dice casi todo: Ildefonso siempre quiso ser el poeta de las colinas y del silencio, un poeta solidario y un  poeta en soledad. Su obra trasciende la poesía: es narrador en corto y en largo, ensayista, memorialista, traductor, y en cierto modo esta foto, en un amplio sentido polisémico, también aludiría a eso: a los horizontes del hombre, a su refugio. Era ciudadano del mundo desde Paniza, desde Daroca, desde Zaragoza. El mundo inagotable de Daroca, de aroma medieval, se resume en ‘Cancioncilla de Pinarillo’: es una composición de veinte piezas donde están las ventanas, las columnas, las inscripciones en la piedra, los recodos de sombra, los cielos, los árboles, los girasoles, las murallas. El mundo simbólico del poeta. Del Molino incorpora otra pieza: ‘Metáfora’: un espacio abierto (“Lo universal es lo local sin paredes”, dijo Miguel Torga), una casa, el árbol, el cielo, la instantánea de la belleza de la calma. El laberinto del origen al que siempre se retorna.

Cuenta Miguel Gil, el ceramista, que siempre tuvo una relación especial con Ildefonso. Él también se ha centrado en esa dura experiencia de la guerra civil. Ildefonso la contaba a menudo para hacer exorcismo del miedo y para ahuyentar fantasmas y pesadillas que le perseguían todas las noches. Miguel Gil ha basado su trabajo en una serie de términos que lo dicen todo: cerrojo, cerraja, prisión, celda, aislamiento, castigo, encierro... Y todo ello lo representa con distintas piezas que son como cerrajas que están esperando la llave de la libertad que las abra. Cada obra tiene muchos detalles, incisiones, líneas, todas son muy distintas dentro de una estética general de variaciones sobre un tema. Las cerrajas poseen un aire intemporal, una escritura de la memoria y de la creación: podrían ser de los palacios, de las casas o de las prisiones de Daroca o del Seminario.

Laura Teruel Agustín, con un amplio bagaje a sus espaldas (es compositora, intérprete y productora musical), ha decidido incorporar los sonidos a un proyecto coral en honor de un vate que escribía con música. Ha hecho una lectura y un ejercicio de abstracción para conocer las claves del poeta: los escenarios, los personajes, los estados anímicos, los grandes temas, el clima, la atmósfera o la filosofía, porque detrás de un gran poeta siempre hay un pensador. Aún no hemos podido oír las piezas, pero sí conocemos sus ambiciones: “Utilizando la plástica del sonido y la música del ruido, desde los rumores más cotidianos hasta las canciones de moda, describo lugares y pasiones, decoro abstracciones y anonimatos. Me dirijo así al inconsciente del espectador, situándolo en un espacio/tiempo compartido con el poeta y los artistas”.

Ildefonso-Manuel Gil nos dejó un legado extraordinario. El valor inefable de su palabra, la calidez infinita de su amistad, la humanidad de su magisterio, las heridas de su memoria y su compromiso más íntimo con el hombre y el territorio. Esta exposición, promovida por la Comarca de Daroca y por la Diputación de Zaragoza, quiere resaltar el temblor de sus huellas.

 

*Este texto mío figura, entre otros, en el catálogo de la exposición que se inaugura mañana en Daroca a las 19.30.

NUEVOS DIRECTORES DEL CERVANTES

NUEVOS DIRECTORES DEL CERVANTES

 

 

NUEVOS DIRECTORES DE CENTROS

DEL INSTITUTO CERVANTES EN EL EXTERIOR


 


Madrid, 13 de julio de 2012. PRENSA CERVANTES

 

De acuerdo con el nuevo reglamento del Instituto Cervantes, el secretario general, Rafael Rodríguez-Ponga, ha propuesto -una vez oído el consejo de administración- al director de la institución, Víctor García de la Concha, el nombramiento de nueve directores de los centros en el exterior. Las vacantes se habían anunciado previamente en convocatoria pública.

Además, otros trece directores cambiarán de destino, en su mayor parte por cumplir el plazo máximo de permanencia en una ciudad, establecido en cinco años. Los nombramientos tendrán validez a partir del próximo 1 de septiembre.

Los nuevos directores son los siguientes:

Berlín (Alemania): Cristina Conde de Beroldingen. Licenciada en Geografía e Historia (Historia del Arte) y funcionaria del Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museos del Estado. Ha sido directora general de Proyectos Culturales del Ayuntamiento de Madrid y consejera delegada de Madrid Arte y Cultura.

Londres (Reino Unido): Julio Crespo MacLennan. Doctor en Historia por la Universidad de Oxford, ha sido profesor de varias universidades de España, Reino Unido y EE.UU. Con anterioridad ya había dirigido los centros del Instituto Cervantes en Estambul y Dublín.

Nápoles (Italia): Luisa Castro Legazpi. Licenciada en Filología Hispánica, amplió estudios en la Universitá degli Studi de Urbino. Escritora en gallego y castellano, tiene también amplia experiencia en organización de cursos de formación.

Orán (Argelia): Daniel Manuel Alvarado Roales. Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración, ha sido coordinador de programas de cursos de español para extranjeros en centros docentes de Rabat (Marruecos).

París (Francia): Juan Manuel Bonet. Ha sido director general del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, así como del IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno). Es autor de numerosas publicaciones y experto en el arte y la literatura de las vanguardias.

Praga (República Checa): Ramiro Alonso de Villapadierna. Licenciado en Ciencias de la Información. Ha sido corresponsal de la Agencia de Prensa Alemana (DPA) y jefe de cultura y corresponsal del diario ABC en Europa Central y Oriental.

Rabat (Marruecos): Alberto Gómez Font. Licenciado en Filología Árabe. Ha sido coordinador del departamento de Español Urgente en la Agencia EFE y en la actualidad era coordinador general de la Fundéu BBVA.

Roma (Italia): Sergio Rodríguez López-Ros. Doctor en Filosofía por la Universidad Ramón Llull y licenciado en Ciencias de la Comunicación, es profesor de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona y autor de numerosas publicaciones.

Toulouse (Francia): María Jesús García González. Licenciada en Filología Hispánica, fue directora general de Comunicación Exterior en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (2010-2011) y directora de comunicación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.

Traslados

Otros trece directores de centros cambiarán de destino a partir del 1 de septiembre:

El actual director del Instituto en Milán, Víctor Andresco, pasará a dirigir el centro de Atenas (Grecia); el director del centro de Manila, Eduardo Calvo, dirigirá el de El Cairo (Egipto); Pablo Martín Asuero, responsable del Instituto en Damasco, se incorporará a la sede de Estambul (Turquía); el centro de Fráncfort (Alemania) será dirigido por Eusebi Ayensa, hasta el momento en Atenas; el de Lyon (Francia) será responsabilidad de Domingo García Cañedo, hasta ahora en Toulouse; Arturo Lorenzo, que dirigía el de Lyon, hará lo propio en el de Milán (Italia); Rosa Sánchez-Cascado, jefa de estudios del Instituto en São Paulo, dirigirá el centro de Budapest (Hungría); Óscar Pujol se incorporará al de Porto Alegre (Brasil) tras su etapa en Nueva Delhi; el de Recife (Brasil) será responsabilidad de Isidoro Castellanos, que en la actualidad se encontraba en Sídney (Australia); el centro australiano será dirigido por Víctor Ugarte, hasta ahora máximo responsable del de Tokio (Japón); el nuevo responsable de este último será Antonio Gil de Carrasco, hasta el momento en Estambul; Juan Pedro Basterrechea, que era director de Patrocinio y Gestión Comercial en la sede central de Madrid, se hará cargo del centro de Burdeos (Francia); y, finalmente, Isabel Clara Lorda Vidal, en la actualidad directora del Instituto en Londres, se trasladará al de Utrecht (Holanda).

*En las fotos, Juan Manuel Bonet (París) y Luisa Castro (Nápoles), dos de los afortunados de los nuevos destinos, ambos escritores, poetas y expertos en la gestión.

ARRANCA PIRINEOS SUR

ARRANCA PIRINEOS SUR

COMIENZA LA XXI EDICIÓN DE PIRINEOS SUR

 

Juan Perro y la Zarabanda abren mañana con el estreno de su nuevo proyecto el Festival que organiza la Diputación Provincial de Huesca

 

“En busca del sur”, temática de la XXI edición, llenará de actividad cultural el valle de Tena hasta el próximo 28 de julio

Por Ainhoa CAMINO & PRENSA FESTIVAL 

Mañana viernes comienza la XXI edición de Pirineos Sur con el concierto de Juan Perro y la Zarabanda. Serán 16 intensas jornadas de música, actividades callejeras y exposiciones que este año están dedicadas al sur como concepto geográfico, cultural, social e histórico. “En busca del sur” es una mirada dirigida a espacios fronterizos, a territorios de convivencia, cruces y mezclas. Y con esa “idea fuerza”, por los escenarios del festival, Lanuza y Sallent de Gállego, actuarán, hasta el próximo 28 de julio, estrellas internacionales de la talla de Manu Chao, Julieta Venegas, Emir Kusturica, Juan Perro o Bebe.

 

La XXI edición de Pirineos Sur, festival organizado por la Diputación Provincial de Huesca, se abre mañana con el estreno internacional en el auditorio natural de Lanuza del nuevo proyecto del alter ego de Santiago Auserón, Juan Perro y la Zarabanda. El espectáculo es el resultado de un largo proceso de evolución y madurez intelectual y artística iniciado hace más de veinticinco años, cuando el artista zaragozano triunfaba en la escena rock hispana con Radio Futura. En aquella época Auserón ya se movía en otros parámetros creativos. Había decidido aventurarse en la exploración del inhóspito universo de la música popular cubana con la pretensión de encontrar las raíces que lo conectaban directamente con la tradición española. Auserón escribía entonces que “había una manera de cantar en español fundada en los ritmos de la negritud. Imaginábamos que Cuba podía jugar para la nueva música popular española, en otro mundo posible, un papel parecido al de Jamaica en el terreno del rock anglosajón“.

 

 Aquellas expediciones casi antropológicas resultaron ser epifánicas. El hallazgo de los viejos soneros cubanos, de los treseros más populares de la isla como Faustino Oramas “El Guayabero”, Arsenio Rodríguez, Pancho Amat o el “Trío Matamoros”, acabó por definir el espacio de sonoridades de Auserón. Allí nació también su devoción por los trovadores y por su gramática, que también ofrecía rastros evidentes en la cultura española. En cierto modo Juan Perro es una versión actualizada del viejo oficio del trovador, que encontró en el vibrante verbo de los soneros cubanos su fuente de inspiración definitiva.  

 

 De las experiencias cubanas surgió no solo una nueva forma de observar la música sino también una suerte de proselitismo cultural. Auserón promovió aquel memorable recopilatorio cubano “Semilla del Son” en 1991 y poco después el desembarco en España del gran Compay Segundo, que pasaría a convertirse en el otoño de su vida en una estrella universal. En 1998 Auserón pisó por primera vez el escenario de Lanuza en aquel concierto mítico de Compay junto a Eliades Ochoa y Omara Portuondo. Fue una de las grandes noches de Pirineos Sur.

 

Confirmada sobradamente pues la conexión hispano-cubana vía África, el zaragozano se dirigió años más tarde nuevamente hacia el sur, hacia Nueva Orleans, con el propósito de hallar la tercera vía; la que establecía la relación definitiva con la sonoridad afro-norteamericana. En 1991 Auserón había escrito que las principales raíces de la música cubana “eran, repitámoslo, española y africana”. Y plasmó toda aquella muchedumbre de sonidos en el disco publicado el pasado año “Río negro”, una obra “coherente y brillante” en palabras del crítico aragonés Matías Uribe, que incorporaba secuencias de blues, soul, country o cajún. En esas exploraciones sonoras Juan Perro siempre se encontró cómodo en clave de jazz, blues y swing y quizá por ello aflora cada día con más fuerza su vertiente de crooner callejero. Cuando regresó en 2007 a Pirineos Sur lo hizo acompañado de la Original Jazz Orquestra para revisar con el envoltorio de una espléndida Big Band los clásicos de Radio Futura y los suyos en solitario.

 

Juan Perro y la Zarabanda es la conclusión de esta investigación de décadas, la confirmación de ese viaje de ida y vuelta que son todas las culturas mestizas. La alianza de lo múltiple en un cruce imprevisible de influencias como la rumba afrocubana, el son, el jazz, el blues, el flamenco, el cajún o el zydeco. España, Cuba, África y Nueva Orleans… la negritud sonora sincretizada por este “perseguidor de cruces sonoros”, como lo ha calificado acertadamente el crítico Javier Losilla. Auserón viene repitiendo desde hace años que “todo lo español es mestizo desde siempre”. En una reciente entrevista aseguraba sentir fascinación por el misterio del verso castellano, “al que le afecta la música hecha por gente de otra etnia, otra lengua y otro continente”. En 2011 Auserón fue galardonado con el Premio Nacional de las Músicas Actuales.

 

 La zarabanda es ese baile proscrito del que ya escribía Cervantes, prohibido como lo fueron todos los bailes nacidos en la pobreza, como el tango o el jazz. Zarabanda es jaleo, alboroto y confusión. El baile del diablo en los contorneos de una mujer pública extasiada por el ruido de las palmas y la jarana. Así se ha concebido este espectáculo que se estrena en Lanuza después de la gira que ha realizado Juan Perro por Tijuana, San Diego, Guadalajara, Los Ángeles y San Francisco; es decir, una vez más por la frontera impura y bastarda.

 

En Pirineos Sur ofrecerá una antología de temas de Juan Perro y versiones novedosas que transitarán por el son cubano, el cajún de New Orleans, el flamenco, el bogaloo, la rumba, el tango o el afro-son. Para ello cuenta con una formidable banda compuesta por colaboradores habituales como el guitarra Joan Vinyals –con quien ha realizado este invierno la gira en acústico “Casa en al aire”-, el percusionista cubano Moisés Porro, el bajo Isaac Coll, el trompetista David Pastor, el saxo Gabriel Amargant o el pianista Javier Mora, casi todos ellos procedentes de esa factoría inagotable del Taller de Musics de Barcelona.

 

 Antes de salir a escena el Perro y la Zarabanda la XXI edición de Pirineos Sur será inaugurada oficialmente por la banda portuguesa Terrakota, un ejemplo más de la febril escena lisboeta en la que todo es posible. Incluida la proliferación de bandas como ésta, que se agarran a la tradición africana para generar un sello propio repleto de influencias perfectamente compatibles desde su antagonismo. La voz de la cantante angoleña Romi Anauel embrida un catálogo de sonidos que recorre el reggae, el dub, el rap o el flamenco y que confirma la efervescencia cultural de Lisboa, para muchos la capital europea de la modernidad.

 

 Unas horas antes en Sallent de Gállego habrán comenzado los conciertos destinados al público familiar con el proyecto “MÚSICA ZERO CO2”, que busca promover conciertos realizados de la forma más cercana a las cero emisiones. Para ello utilizan equipos de bajo consumo y sistemas para recargar la batería que alimenta el equipo que nutre el sonido y la iluminación. Esos sistemas son placas solares y bicicletas “solares”, que al pedalear generan energía. El grupo que actuará en Pirineos Sur es “The New Orleans Pussycats” y en su espectáculo requerirán de la colaboración del público.

 

 También se abrirá el área de los Mercados del Mundo, incluida la exposición dedicada este año a Carlos Saura y su obra. “SaURa. Sentido figurado” es una muestra producida con motivo de la celebración de Pirineos Sur y el festival Internacional de Cine Documental de Sobrarbe, Espiello, a partir de los fondos de la Fundación Antonio Saura. Casa Zavala (Cuenca). Se trata de una selección de las series Eros, Pájaros y Carteles Flamencos, en la que se aborda una nueva y desconocida lectura sobre la obra del polifacético Carlos Saura a través de la pintura y la experimentación. El resultado es una visión poco usual pero igualmente creativa y paralela, quizás más personal, a la ya conocida como cineasta.

 

FÉLIX G. MODROÑO: RETRATO DE LISA

FÉLIX G. MODROÑO: RETRATO DE LISA

[Conocí a Félix G. Modroño, escritor y fotógrafo y muchas cosas más, en Sevilla, nos hemos carteado, leí su novela ‘La ciudad de los ojos grises’, que mezcla la evocación sentimental, el thriller, la aventura, entre París y el País Vasco]: Te envío la fotografía de una joven francesa, incipiente directora de cine. Se llama Lisa Díez Gracia y presentó en Gijón su película ‘La línea invisible’. Por otra parte, sigo de promoción de ‘La ciudad de los ojos grises’. La verdad es que estoy muy contento de cómo está funcionando el boca a boca, pues ha salido la segunda edición...

A DEL ARTE: MÁS DE 100 OBRAS

A DEL ARTE: MÁS DE 100 OBRAS

‘MÁS DE 100’ OBRAS EN A DEL ARTE

Rafael Alberti, Eduardo Arroyo, José Manuel Broto, Miguel Ángel Campano, Antoni Clavé, Marc Chagall, Eduardo Chillida, Luis Feito, Juan Genovés, Luis Gordillo, Xavier Grau, Josep Guinovart, José Hernández, Joan Miró, Pablo Palazuelo, Charo Pradas, Antonio Saura, Antoni Tàpies, Manolo Valdés, Darío Villalba...

 

11 de julio - 24 de agosto

 

 

HORARIO PARA ESTA EXPOSICIÓN

martes a viernes, de 18 a 22 horas

(martes 14 de agosto, cerrado)

 Visitas guiadas todos los jueves a las 20 horas

 Además de las obras expuestas, cada día se presentará una obra a un precio especial

 

BIBLIOTECA FÉLIX ROMEO

[Luis Alegre, cinéfilo, profesor y maestro universal de la amistad, escribe esta nota acerca de la inauguración de la Biblioteca Félix Romeo de Lechago e invita a participar en ella con objetos, libros o recuerdos dedicados al autor de ‘Noche de los enamorados’ o ‘Dibujos animados’. Dice Luis:]

 

El lunes 21 de agosto a las 19 h. se inaugura en Lechago la Biblioteca Félix Romeo. Lechago es mi pueblo pero también el pueblo del padre de Félix.

 

Se me ha ocurrido dedicar un espacio de la biblioteca a cosas de Félix y de gente cercana a Félix.

 

En ese espacio –se puede llamar “El rincón de Félix”- se van a colocar los libros escritos por Félix, ejemplares de revistas y suplementos con artículos suyos etc. La idea es que en ese espacio se coloquen también las obras de sus amigos: libros, revistas, suplementos, discos, cuadros, dibujos, fotos, películas. etc. dedicados por sus autores (o editores o productores o prologuistas o colaboradores) a la “Biblioteca Félix Romeo de Lechago”.

 

Para eso os escribo.

 

Tenéis tres opciones: dejar la obra dedicada en Los portadores de sueños de Zaragoza antes del 4 agosto; venir con ella a Lechago el mismo día 21 o enviármela por correo a esta dirección:

 

Biblioteca Félix Romeo

Plaza Mayor

44495.  Lechago (Calamocha) /  Teruel

 

Si alguno de vosotros tiene, además, cualquier cosa relacionada con Félix que le apetezca que esté en la Biblioteca, adelante.

 

Por lo demás, hemos recibido donaciones de multitud de libros  para la biblioteca. Salvo que se trate de algo muy especial, no necesitamos más. Las estanterías las ha donado Eloy Fernández Clemente.

 

*En la foto, Félix Romeo en la calle Cádiz de Zaragoza, retratado por David Barreiros.

B. TOBÍAS: REPENSAR CANFRANC

B. TOBÍAS: REPENSAR CANFRANC

[El arquitecto Basilio Tobías me envía este texto que nace de un encuentro de arquitectos y alumnos en Canfranc. La primera foto es de Ricardo Compairé; la segunda la tomo de eloscense.com, en la red.]

 

 

REPENSAR CANFRANC

Sobre el Taller de rehabilitación,

regeneración urbana y paisaje

 

Por Basilio TOBÍAS. Arquitecto

Durante la primera semana de julio se ha desarrollado el curso “Repensar Canfranc” organizado por la Unidad Departamental de Arquitectura de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza, dirigido por Javier Monclús y coordinado por Bellinda López Mesa, constituyendo una de esas ocasiones que justifican plenamente la implicación de las Escuelas de Arquitectura con el territorio que las acoge.

El curso ha contado con el apoyo decidido del Ayuntamiento de Canfranc y de su Alcalde, Fernando Sánchez, y el patrocinio de la Institución Fernando el Católico. Las sesiones teóricas y las mesas redondas tuvieron lugar en la Sede del Laboratorio Subterráneo de Canfranc y en las mismas han participado, con un planteamiento interdisciplinar, profesores de distintas Universidades y Escuelas de Arquitectura, como Albert Cuchí, Carlos Labarta, Fernando Ramos, José Antonio Turégano, Andrés Fernández-Ges, Julio Tejedor, Antonio Valero, Belinda López Mesa, Javier Monclús, Iñaki Ábalos, Renata Sentkiewicz, Carmen Díez y Ricardo Lampreave.

En su vertiente de Taller –en el que los alumnos participantes han contado con el apoyo, además de los ponentes, de los profesores de la EINA Pablo de la Cal, Luis Franco, Basilio Tobías e Ignacio Zabalza– el curso se ha ocupado del análisis y las propuestas de reutilización de la plataforma ferroviaria de Canfranc, sin olvidar su profunda implicación territorial en el Valle del Aragón y la posible reanudación de la conexión con el sur de Francia.

Toda la historia de Canfranc-Estación, que arranca en las décadas previas a la inauguración de la Estación Internacional en 1928 – magníficamente recogida en el libro “Canfranc: el mito”, con artículos, entre otros, de Santiago Parra, Jean Brenot, Bernard Barrère, Alberto Sabio y José Manuel Pérez Latorre– y que supuso la construcción del túnel, de la plataforma ferroviaria, de los diferentes edificios que en ella se levantan y del paisaje artificial que, mediante plantaciones o sistemas de canalización y contención de aludes, tenía por objeto la defensa de la plataforma.

Hoy todo esto se nos muestra como un palimpsesto en el que se superponen la dignidad ruinosa de las edificaciones –con la cubierta y estructura restauradas de la Estación– y la progresiva ocupación de la plataforma por la naturaleza circundante, constituyendo un conjunto de una belleza crepuscular cuyo uso público debería ser activado.

Las reflexiones de estos días –que serán objeto de una publicación que recoja asimismo las propuestas elaboradas– se han centrado tanto en los usos como en el soporte físico de los mismos, por entender que los usos deseables para la plataforma están inextricablemente unidos con la condición ferroviaria de la misma, y con los valores arquitectónicos de los edificios –no sólo de la Estación Internacional, sino de buena parte de las naves y galpones existentes– conformando, junto al paisaje creado desde principios del siglo XX, un ejemplo destacado de los paisajes culturales a los que Javier Monclús se refería en una de las intervenciones.

Frente a la alteración significativa del conjunto –como consecuencia de las nuevas edificaciones residenciales y equipamientos– que recogían las propuestas del concurso convocado en 2001, y ganado por el equipo MBM, las ideas formalizadas en estos días de trabajo conjunto en Canfranc han coincidido, en líneas generales –y no sólo por cuestiones coyunturales–, en la reutilización de los edificios existentes, con criterios constructivos ajustados en sus costes y su mantenimiento –planteándose fuentes de energía como la biomasa– que preserven o resalten los valores arquitectónicos y ambientales de los mismos.

Las dimensiones y características estructurales de los diferentes edificios permiten entenderlos como contenedores fácilmente compartimentables que pudieran alojar usos hoteleros, residencias colectivas, usos culturales y formativos –sean estos universitarios, de investigación, deportivos o artesanales– o usos productivos y comerciales.

Junto a ello –y atendiendo a su nueva condición de espacio público– se ha planteado fomentar la conexión de la plataforma con el conjunto de Canfranc-Estación, recuperando, con las condiciones adecuadas de accesibilidad e iluminación natural, el acceso subterráneo a través de la pasarela a media cota sobre el Aragón, la construcción de nuevas pasarelas peatonales o el tratamiento paisajístico de su extremo sur que permitiera una relación más estrecha con el río.

Potenciar el transporte ferroviario ha sido otra constante entre las propuestas. Y esto no sólo a través de la reapertura de la conexión con Francia y de la mejora de las condiciones de la vía que permita un uso razonable de la media distancia Zaragoza-Canfranc-Pau, sino también fomentando el uso de cercanías a lo largo del Valle del Aragón, con frecuencias adecuadas y aparcamientos en las poblaciones que hicieran atractivo el uso del ferrocarril como medio de acceso a las estaciones de esquí frente al automóvil. Este último aspecto supondría tal vez revisar los estudios del funicular como medio de conexión entre la Estación y las pistas de esquí, sopesando cuidadosamente el impacto ambiental del mismo.

La recuperación de los amplios espacios abiertos para uso y disfrute de la población debería ir acompañada de un equilibrado tratamiento paisajístico, atento a la continuidad con el espléndido paisaje creado a principios del siglo pasado y a la sugerente traza ferroviaria definida por los haces de vías y las construcciones y maquinaria auxiliar existentes. La rehabilitación de la singular construcción semi-circular, como edificio de uso cultural o ligado a exposición ferroviaria, ha aparecido en la mayoría de las propuestas.

Por último habría que señalar que la modificación del trazado ferroviario actual, desplazando el tráfico, tanto de pasajeros como de mercancías, hacia el este, es la llave para poder acometer un proceso de reutilización, pautado y escalonado en el tiempo, de los espacios y edificios que nos han sido legados.

 

Basilio Tobías

MARÍA BLANCHARD, EN SANTANDER

MARÍA BLANCHARD, EN SANTANDER

 

[Nota de la Fundación Botín]María Blanchard, coetánea de grandes figuras, como Gris, Picasso o Rivera, es la gran desconocida de la generación que revolucionó el arte desde la Vanguardia. Su periodo cubista, con 53 obras realizadas entre 1913 y 1919, se expone hasta el 16 de septiembre en Santander en una muestra excepcional. La exposición está coproducida por la Fundación Botín y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, que presentará en otoño una antológica de la artista. Ambas exposiciones permitirán descubrir en toda su magnitud la importancia de Maria Blanchard.

Blanchard construyó "un cubismo propio, sensible, de aristas duras, pero exquisitas", según la comisaria María José Salazar, conservadora del Museo Reina Sofia, y que volverá a Santander para hablar de la artista en una visita el jueves 19 de julio. María Blanchard (Santander, 1881 - París, 1932) ha sido y aún sigue siendo hoy, la gran desconocida del grupo de artistas que consolidaron la renovación artística de principios del siglo XX. Se cumplen este año los 80 años de su muerte.

La exposición en Santander cuenta con fondos internacionales, gran parte de las cuales no se han mostrado nunca en España y algunas obras no se mostrarán posteriormente en Madrid, como las del Museo de Dallas y La Naturaleza muerta con relieve, del Museo Bellas Artes de Caracas. También es la primera vez que se incluyen dibujos, algunos de los cuales pueden verse en un breve vídeo realizado para el canal de la Fundación. María Blanchard vivió una época compleja, como artista y como mujer, que le obligó a duras renuncias para poder entregarse plenamente a la pintura. Desde un punto de vista conceptual, la transferencia de la experiencia vital, el dolor y el sufrimiento, a los personajes representados en el lienzo, permite trazar un cierto paralelismo entre su trabajo y el de la mexicana Frida Khalo.

La exposición María Blanchard Cubista puede verse en la sala de exposiciones de la Fundación Botín, en la calle Marcelino Sanz de Sautuola, 3, de Santander, hasta el domingo 16 de septiembre. La sala abre de manera continua desde las 10:30 a las 21:00 horas, todos los días, festivos incluidos.