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Antón Castro

ÁLVARO SEBASTIÁN: IN MEMORIAM

ÁLVARO SEBASTIÁN: IN MEMORIAM

 

ÁLVARO SEBASTIÁN: EL MÚSICO DE LA LUNA ÁRABE

La música ha perdido, tras el golpe homicida del destino, a tres personalidades muy diferentes de la música: a José Antonio Labordeta, que ya es el cantor inmortal de vuelo libre; a la productora Lola Olalla, que había sido su representante y había encontrado el último solaz en el yoga, y al compositor y pianista Álvaro Sebastián (Bello, Teruel, 1922-Zaragoza, 2010), que fallecía hace algo más de una semana casi de puntillas.


Álvaro Sebastián deja un legado impresionante: más de 400 temas grabados, repartidos en un centenar de discos, sobre todo singles, el más famoso es ‘Esa será mi casa’, con letra de Fons-Carnicer, que popularizaron Franciska y sobre todo Nino Bravo. Además dirigió casi una docena de orquestas y grupos, vivió en Oriente durante casi catorce años, cuatro de ellos en Teherán, en una aventura que hace pensar en Los 3 Carino, que contó en ‘Artes & Letras’ el escritor y periodista Miguel Mena.


Su mujer Pilar López dice, desde el ruidoso dormitorio familiar que da al paseo Fernando el Católico, que “el amor a la música fue constante, hasta sus últimos días” y lo define como un hombre metódico que se inclinaba hacia la música moderna sin perder de vista la clásica.
En 1986 había confesado a Santiago Velasco, de ‘Heraldo de Aragón’, que su compositor favorito era Richard Wagner.

 

Álvaro Sebastián nació en la localidad de Bello en 1922. Su padre era el maestro de la banda local. A los dos años, se trasladó a Atea. Álvaro solía recordar que aprendió música antes de aprender a leer: recordaba que su padre, que fue su “primer maestro”, dominaba casi todos los instrumentos y que le contagió esa pasión. Subrayaba que “se defendía regularmente” con las otras asignaturas, pero tenía una facilidad innata hacia las melodías.

Con ocho años ingresó en los Infanticos del Pilar, que fue una magnífica escuela para él. Le contaba al periodista Santiago Velasco que “yo era allí enteramente feliz. Recuerdo que algunas veces, cuando no venía el maestro José Borobia, el organista, yo era el encargado de tocar el órgano del Pilar con diez y once años”.


Zaragoza, Pineta, el mundo

Permaneció allí cuatro años, le gustaba mucho vivir cerca de la Basílica del Pilar, y salió para vivir otra aventura extraordinaria. Su viuda Pilar López recuerda que “cayó enfermo del pulmón y lo enviaron a una especie de colonia infantil en el valle de Pineta para que se curase. De repente estalló la Guerra Civil y él se quedó aislado, en la zona republicana, de su familia que estaba en Zaragoza”. Poco después, a algunos niños los trasladaron a Rusia y a él a Barbastro, y luego a Salas Altas. Estuvo alrededor de tres años viviendo con una familia en el campo. Álvaro Sebastián decía que había sido un tiempo perdido y a la vez un tanto bucólico. Logró volver a casa y acabó la carrera de música en el Conservatorio en tres. Hizo los “ocho cursos completos” en tres años.


Mientras decidía su futuro, su padre lo empleó en Abastos, donde él trabajaba, y hubo un momento en que no sabía muy bien qué hacer. Así lo explica su esposa: “Primero trabajó aquí, luego se fue a Barcelona y estuvo allí dos años. Luego regresaría a Zaragoza”. Asegura su viuda que estudió canto y piano con Madame Pierrick, la mujer que descubrió a Miguel Fleta, y con Pilarín Pascual.


Álvaro Sebastián decía que tenía que decidirse por Zaragoza o Barcelona y por la música clásica o la moderna. Optó por esta última y con dieciocho años debutó como director musical de la sala Elíseos de Zaragoza, cargo que ocupó durante siete años; le pagaban por noche entre 40 y 50 pesetas, menos de medio euro. “Allí lo conocí yo. A veces dirigía hasta dos orquestas”. El programa de mano decía: “Álvaro Sebastián y su famosísima orquesta Elíseos con su cantante José Cano y el célebre conjunto de solistas”.


Al año de noviazgo se casaron y decidieron pasar la luna de miel enrolados en una compañía teatral, donde Alvaro ejercía como “maestro concertador”. Estuvieron en Pamplona, en Madrid, luego se trasladaron a Gibraltar y, finalmente, Álvaro Sebastián trabajó en el Novedades y El Buena Sombra de Barcelona. Parecía que todo iba a ser correr y cantar: el pianista José Rovira lo reclamó para inaugurar con un pequeño grupo El Elefant Noire de Beirut. Y de allí pasaron al Casino de Oriente, en Damasco, donde iba a nacer su primera hija, Marimar.


El azar extendía su mano de buena suerte: “Estando en Beirut, casualmente, caminando por la calle, me encontré con mi amigo Mario Barceló”, que era el director del Price de Madrid. Le ofreció trabajar con él de pianista y se marchó a Teherán, una ciudad que será determinante en su existencia. Entre unas cosas y otras residió allí cuatro años y formó varias orquestas: primero la orquesta ‘Antonio Vargas’ y luego el quinteto de ‘Los Maños’. Sebastián decía siempre que con él cosecharon bastantes éxitos. Declaraba a HERALDO: “Aquella es una ciudad extraordinariamente interesante. Llegué a tener la residencia allí. Conseguí bastante fama. Todo empezó un poco por casualidad. Un chico armenio, que me había visto tocar, me ofreció hacerle los arreglos a un sobrino suyo, cantante. Se los hice y tuvo un éxito tremendo, hasta el punto de que se hizo multimillonario. Eso me dio a conocer con arreglador de música moderna en temas orientales. Hice unos cien discos y arreglé la música para una diez películas árabes”.



Con la orquesta de Radio Irán

En ese mismo periodo, Álvaro Sebastián fue nombrado director de orquesta de Radio Irán, que iniciaba sus programas con una jota aragonesa. Allí, en Teherán, nacería su segunda hija Aída. Álvaro Sebastián ha contado en entrevistas de época que luego el quinteto se fue a Chipre, El Cairo, Beirut, trabajó en Micheleta, donde fueron reclamados para hacer la gira de su vida: seis meses por Japón. Durante un tiempo estuvo en una especie de incertidumbre: entre Barcelona, Zaragoza y el mundo. No sabía bien a qué carta quedarse: echaba de menos a las niñas, internas primero en Montpellier y luego en Zaragoza. Y un día decidió quedarse para siempre en la ciudad del cierzo. Abandonaría la orquesta y formaría un cuarteto, ‘Los Toreros’. Una de sus últimas formaciones volvió a ser una orquesta, en este caso se llamaba como el cantante: la Orquesta Sergio Ros, donde permaneció otros dos años. Álvaro Sebastián abrió y cerró Cancela y vio pasar por allí a personajes como Josephine Baker, Estrellita Castro, Jaime Morey, Olga Guillot y Lolita Sevilla, entre otros.


“Álvaro Sebastián tocaba con el alma. Era un hombre con alma y sensibilidad. Para él la música era su vida. Solo he tenido celos de la música; mi única rival ha sido la música. Todos los proyectos eran sus hijos”, recuerda Pilar López, y parece asentir su hija Aída. Ella conserva los papeles y las fotos y los programas de mano de su padre. Miguel Ángel Tapia, pianista y director-gerente del Auditorio, dice que “Álvaro Sebastián era uno de esos músicos capaces de hacerlo todo: eran versátiles, sabían arreglar una pieza y parecían llegar a todo. Su trayectoria es muy valiosa. Ya no existen profesionales así”. Después lo contrataron para trabajar en el Club Escuela de Gimnasia Rítmica de Zaragoza, donde hacía de todo: componía, arreglaba, acompañaba cualquier detalle. Su calidad no ofrecía dudas: lo quiso contratar la Federación española, pero ya no tenías ganas de salir de aquí.

Se sentía esencialmente compositor. E intérprete. Volvió a tocar en El Marqués en un dúo con violín y en una orquesta. Nunca quiso dejar del todo las salas.

 

*El pasado jueves, ‘Artes & Letras’ recordaba a este músico turolense, nacido en Bello y criado en Zaragoza. Próximamente colgaré otro texto complementario sobre sus músicas para cine y para autores tan diferentes como Nino Bravo, Lolita Sevilla, Franciska, Ino Blasco, Pat Boone (que grabó 'Paz en la tierra', los hermanos Anoz, sus colaboraciones con Labordeta o sus bandas sonoras para películas árabes. O aquel 'Himno a la Hispanidad' que se grabó con letra de José María Ferrer, 'Gustavo Adolfo'. En la foto, con el quinteto 'Los maños'. Agradecería cualquier nuevo dato sobre Álvaro Sebastián.

RON SKEI: LAS NINFAS DEL BOSQUE

 

 

Una pequeña colección de fotos de Ron Skei, donde se mezcla la belleza del desnudo y del retrato con la belleza del bosque y de la naturaleza. En la novela 'La mirada del bosque' hay una mujer, Brid, que es la mujer del bosque, la bruja, la druidesa.

'LA MIRADA DEL BOSQUE': CHESÚS YUSTE DEBUTA COMO NOVELISTA

 

CHESÚS YUSTE PRESENTÓ SU NOVELA NEGRA

SOBRE IRLANDA: ’LA MIRADA DEL BOSQUE’

El parlamentario de Chunta Aragonesista Chesús Yuste conjuga la política con dos pasiones: Irlanda y la novela negra. Su pasión irlandesa era pública a través de su blog Innisfree; su dedicación a la escritura estaba más oculta. El pasado martes presentaba su primera novela: ’La mirada del bosque’ (Paréntesis. Sevilla, 2010).

Fue una presentación atípica donde se oyó música de O’Carolan, se habló de las conexiones entre cine y literatura (Alfredo Moreno aludió, muy especialmente, a ’El hombre tranquilo’ de John Ford y dijo que en esa novela había una serie de televisión. También lo acompañaron el editor, poeta y traductor Antonio Rivero Taravillo y el escritor Antón Castro) y Alfonso Desentre leyó uno de los fragmentos más divertidos del libro cuyos personajes "parecían aragoneses un poco somarras". Chesús Yuste recordó, con lágrimas en los ojos, a José Antonio Labordeta, (“si esta presentación hubiera sido hace un año, él estaría aquí entre nosotros, en este marco incomparable del Teatro Principal”, señaló) y luego dijo que el libro tenía tres puntos angulares: la exaltación de lo irlandés, la belleza de los paisajes isleños y la riqueza cultural de un país que tiene cuatro premios Nobel.

La novela sucede en Ballydongael en junio de 1992: una mañana, en la calzada, aparece muerta la cartera Emily. Un grupo de seis personas se reúnen todos los miércoles a hablar de literatura, de novela negra en concreto, y de golpe se encuentran con la inesperada necesidad de resolver el crimen. Y ellos dan un salto de la ficción a la realidad para investigar como detectives. Sus pesquisas serán determinantes para resolver una historia compleja que apuesta, ante todo, por la creación de personajes. “Algunos de ellos –se dijo- evolucionan incluso después de muerto. Eran una cosa y vamos viendo que eran otra”.

El libro, que se desarrolla en un territorio de frontera, anticipa algunas de las tragedias del país, la “epidemia de pederastas” que se descubriría luego, y también emplea el humor, cierto costumbrismo, la magia de los cuentos de hadas irlandes y un poco de sexo. Admirador de Andrea Camilleri y del comisario Montalbano, Chesús Yuste dijo, medio en serio, medio en broma, que “ninguno de mis presentadores ha dicho algo muy importante para mí: que ‘La mirada del bosque’ es un libro muy didáctico: Se enseña a beber y a servir una buena pinta de cerveza”.

*El pasado martes se presentaba ’La mirada del bosque’. El día ocho de octubre se presenta en el Centro Aragonés de Barcelona, con la participación de Ignacio Martínez de Pisón.

ASPIRANTES AL SETENIL DE CUENTO

Una presentación en Los Portadores: Félix González (al fondo), Juan Casamayor, Clara Obligado y Patricia Esteban Erlés. La foto es de Primo.

Se acaba de hacer pública la lista de finalistas del VII Premio Setenil 2010 al  Mejor Libro de Relatos Publicado en España, cuyo jurado este año estará presidido por el escritor Andrés Neuman.

Paula Lapido ha publicado en Tropo Editores.

  

Una vez reunida la Comisión de Preselección, con un total de 82 libros presentados, los 10 finalistas han resultado ser los siguientes: 

 

“Fantasías animadas”

Berta Marsé

Anagrama

“De mecánica y alquimia”

Juan Jacinto Muñoz Rengel

Salto de Página

“El menor espectáculo del mundo”

Félix J. Palma

Páginas de Espuma

“El mes más cruel”

Pilar Adón

Impedimenta

“Azul ruso”

Patricia Esteban Erlés

Páginas de Espuma

“Bajo el influjo del cometa”

Jon Bilbao

Salto de Página

“Los hábitos del azar”

Francisco López Serrano

Renacimiento

“Teoría de todo”

Paula Lapido

Tropo

“Un koala en el armario”

Ginés S. Cutillas

Cuadernos del Vigía

“Atractores extraños”

Javier Moreno

InÉditor

 

Entre los ganadores de anteriores ediciones del Premio Setenil se encuentran autores como Alberto Méndez, Juan Pedro Aparicio, Cristina Fernández Cubas o Sergi Pàmies. [Como se ve aquí hay importante presencia aragonesa: dos zaragozanos como Patricia Esteban Erlés y Francisco López Serrano, que es un estupendo traductor del inglés; y dos editores aragoneses: Juan Casamayor, instalado en Madrid pero de procedencia zaragozano, responsable de Páginas de Espuma, y Tropo, dirigida por Óscar Sipán y Mario de los Santos. Hace unos días se presentaba en Los Portadores el libro de Pilar Adón.]

CITA DOBLE CON LABORDETA

Esta noche, a las 21.15, Borradores emite un especial dedicado a José Antonio Labordeta. Publico aquí este ‘Diccionario íntimo y autobiografía’ que propone un recorrido por su universo. Estos textos pertencen a ’Banderas rotas’, ’Tierra sin mar’, ’Un beduino en el Congreso de los Diputados’ y a ’Regular, gracias a Dios’.

 

 

DICCIONARIO AUTOBIOGRÁFICO

 

LA INFANCIA

 

Siempre que vuelvo a aquellos días [de infancia] reproduzco la misma escena: un niño que soy yo con su gorrita, sus guantes, su chaquetita, una cartera de cuero tipo mochila y un grueso abrigo -en mi memoria siempre es invierno-, esperando el tranvía que a diario me llevaba hasta el lugar donde se levantaba el Colegio Alemán. Hay que pensar que estamos en el año 1941. (?) Recuerdo que mi padre todas las noches escuchaba Radio Londres junto a mis dos hermanos mayores, Miguel y Manolo. Lo hacían como si fuera un ritual y de la misma manera señalaban en un atlas Salinas la marcha de los combates. Para ellos era algo importante.


EL PADRE, DON MIGUEL

Mi padre fue un hombre alegre y muy rumboso, y sus sueños pasaban por tener en su pueblo natal una buena partida de olivares, llegar al pueblo de Goya, Fuendetodos, conduciendo un Buick amarillo bajo el griterío de los muchachos, pagar unas vacas -nunca tuvo una perra- y planificar el partido político que bajo las alas de la Izquierda Republicana pusiera a su tierra en primera fila. (?) Pero ante todo, mi padre fue un gran señor y de ese buen hacer dan cuenta muchos de los hijos represaliados por el franquismo y que no podían pagar el precio de la mensualidad. Él se lo perdonaba porque era consciente de que la guerra había destrozado muchas familias; siempre decía lo mismo a la humillada madre: "Cuando pueda el chico, ya me lo pagará".

LA MADRE, DOÑA SARA

A mi madre, mi padre la enamoró con palabras y buenas maneras, algo que ella apenas había visto en un hombre. No sé cómo fue la boda, pero el retrato de mis padres, fotografiados por uno de los mejores fotógrafos de la ciudad, muestra a unos novios de una elegancia casi exquisita, como si fueran actores de una de esas películas que en ese momento estuviera en la cartelera. Él, un chaqué, un sombrero de copa en la mano y dos guantes blancos. Ella, un vestido de noche oscuro, una diadema en el pelo y, entre la humildad y su fina belleza, una mirada de mujer enamorada. (?) Mi madre era la madre de todos aquellos chavales que andaban bastante desnortados (?)

EL MERCADO CENTRAL

Cada vez que veo el Mercado Central me acuerdo de él [mi padre] y de aquellos años de internado y carbón. El carbón, recuerdo, estaba por todas partes en aquel edificio tan destartalado: de las bodegas a la inmensa cocina, donde quedaba almacenado, para permitirnos sobrevivir a la rutina y al duro invierno.

EL SERVICIO MILITAR

Una visita que recuerdo llena de ternura en aquellos días de desolación y angustia fue la de mi hermano Miguel con el poeta Fernando Ferreró. Yo volvía a estar arrestado y como no podía salir del cuartel, lo único que pude hacer con mi permiso fue comer con ellos en la cantina. Fernando contó mil expresiones de mi hermano, sobre todo aquella que protagonizó el día anterior en Barcelona cuando preguntó en un bar por ’la tauleta dels resultats’. Parece que tuvieron que salir corriendo: el Barça había perdido en aquella jornada.

GEORGES BRASSENS

Una tarde (?) fuimos a Marsella a oír a Brassens. (…) Al final del concierto casi no podía levantarme del asiento, tan emocionado como estaba de lo que aquel tipo era capaz de hacer con una guitarra, una voz tenue, un contrabajo y, de vez en vez, con la presencia de un acordeón. Casi lloré por el ibón de Estanés, la nostalgia del recuerdo y la emoción frente al Gorila. (?) El cantautor con quien más me he identificado ha sido Georges Brassens, sin duda. Era un gran poeta, un gran músico y me gustaba de él su actitud humana, muy coherente a lo largo de toda su vida. Me parece todo un ejemplo. Posee -y yo también lo tengo- ese sentido depresivo de que el tiempo lo acaba por destruir todo. Es una especie de desencanto continuo que yo también comparto.

TERUEL

Como decía un prologuista mío (Federico Jiménez Losantos), a mediados de los 70 Teruel era la ciudad más pogre de España, lo que pasa es que España no se daba cuenta. Ni Teruel tampoco. Y en especie de paraíso terrenal caímos Juana y yo, recién casados. (?) Montamos teatro -Cervantes, Shakespeare, Mrozek-, transformamos la biblioteca en libros legibles y con José Sanchís -el cátedro de literatura- apoyamos a los chavales en todo lo que querían aprender. (?) Cambiamos el aire denso de una atmósfera irrespirable por un lugar lleno de vida, de humor y de alegría.

EL CANTAUTOR

Ahondamos en Brassens, en Brel, en los corridos mexicanos y acabé grabando un EP -’Cuatro Canciones’- cuya oferta de grabación apareció en ’Cuadernos para el diálogo’. Todos los días a la hora del bocadillo, los ’gamberros’ de los alumnos ponían una moneda de cinco pesetas en la máquina de reproducir música y me tenía que escuchar los leñeros, los masoveros, las arcillas y una canción que me había traído de Francia y que me la grabaron como un corrido mexicano.

’ANDALÁN’

Aquel semanario, que fundamos en 1972, iba a llamarse ’Andalán’. Y fue curioso cómo convergieron hacia aquella locura profesores universitarios, periodistas, trabajadores, poetas, políticos de ambición o de ensueño, es decir, los que acabarían medrando y aquellos que ponían el corazón en la puerta de su casa. Casi casi como miembros de un patera iniciamos el tránsito desde una buhardilla desolada de la calle San Miguel, ya en Zaragoza, y en la que nos reuníamos todos los lunes para preparar el editorial y los contenidos. (...) Aquí no ha habido nunca un proceso cultural tan importante como ’Andalán’. (...) La democracia y la clandestinidad no sentaron bien a los medios que vivimos entre la clandestinidad y el humor.

EL P.S.A.

El PSA ha muerto. Se ha autodisuelto. El fin de una hermosa utopía se ha cumplido. Otra esperanza perdida en un pequeño y viejo país tan necesitado de utopías y tan carente de ellas. Ha sido la victoria del ’sentido común’ sobre los sueños, la imaginación, el humor, la praxis con revoloteo de arcángeles y el suspiro de unos adolescentes camino del lecho del amor.

UN UNIVERSO PROPIO

Mi mundo es un mundo entre lo telúrico de la infancia, mis padres, mis amigos, Zaragoza y sus mitos cotidianos (la vieja, San Lamberto, el barrio, el Mercado), Aragón y la nostalgia de la libertad. (…) En mis discos hay siempre himnos esperanzados y por otra parte canciones muy dolorosas, como puede ser ’Banderas rotas’. (…) En toda mi trayectoria hay un hilo conductor: el camino que ha ido hacia la libertad, hacia la democracia, que es lo que ha sucedido en este país.

ARAGÓN

Este duro Aragón de todos los demonios, de los hombres que sobrevivieron a un modo de vida descarnado y a los que ahora intentan sujetarlo, a veces, insujetable. Si en esta tierra dura, de climas extremos, de economías rudimentarias, no hubiese habido, y hubiera, gentes con enorme tenacidad y ese coraje, no existiríamos. Pienso que un día, con toda la humildad del mundo, habrá que hacer un homenaje a ese hermoso tesón que es el coraje y que nos ha hecho así, como nosotros, como la tierra y el clima nos va pariendo, construyendo y matando.

EL MAR

Siempre he tenido envidia de los poetas o escritores que vivían en casas frente al mar o que, en paseos cotidianos, se acercaban hasta él para comprobar su belleza, su inmensidad y su paisaje cambiante y lleno de emoción. Por ello, como soy de un secano cerril y ’tierradentro’, nunca he podido tener un mar y, desde niño, convertí para mis adentros y mis ensoñaciones la plaza del Mercado en mi mar privado. (…) De noche, cuando el Mercado descansa, si escuchas en el silencio un resoplido lejano, es el vientre de este gran barco varado que se recuperar del trajín cotidiano.

’UN PAÍS EN LA MOCHILA’

Nunca agradeceré suficientemente a dos paisanos, José Luis Rodríguez Puértolas y Manolo Serrano, productores en TVE, el hecho de que un día me llamaran -entonces me ganaba la vida haciendo un ’magazine’ en Onda Cero- para ofrecerme la posibilidad de realizar unos documentales en los que saliera la España interior -aquí en el Hemiciclo se habla poco de ella- y se hicieran vivos retratos del paisanaje superviviente de ese territorio en su mayoría agonizante.

LA ANÉCDOTA

[Uno de los pescadores de la bahía de Fornells, Menorca], añadió: Yo sé quién es usted. Mi mujer y yo pedimos el día de nuestra boda que nos cantasen una canción suya: el ’Canto a la libertad’. Así que esta noche viene a mi casa, come tanta langosta como quiera y nos canta el canto.

PASEOS EN CASA

Cuando uno no tiene más que su casa como recorrido y vida, hace de ésta un lugar tan hermoso como el más hermoso. A los paseos se suma un ejercicio que también realizo todos los días para intentar fortalecer mis piernas: tras la caída quedaron medio muertas. Mi casa, como digo, es mi refugio y también mi condena y todos los días, tras finalizar mi paseo de veinte pasillos, acepto que este paseo ficticio es mi vida y quiero hacerlo todos los días y me doy cuenta de que cada vez necesito menos cosas para ser feliz. Yo, que para vivir necesitaba hacer tanto y tanto, estar con tanta y tanta gente, descubro ahora que la monotonía en la que se ha convertido mi vida ya no me resulta insoportable, sino extrañamente agradable.

 

MAÑANA, SÁBADO, 'ESPECIAL LABORDETA' EN BORRADORES, A LAS 21.15

MAÑANA, SÁBADO, 'ESPECIAL LABORDETA' EN BORRADORES, A LAS 21.15

ESPECIAL DE ‘BORRADORES’ DEDICADO A LABORDETA

 

[Actuaciones musicales: Elena Rubio, Gabriel Sopeña y Labordeta (rescate de su canción no grabada ‘El tercer mundo’). Invitados al plató: el escritor Félix Romeo, el editor Chusé Raúl Usón, el compositor y productor musical Paco Aguarod y el compositor e intérprete Gabriel Sopeña. Reportajes: ‘Somos’, José Luis Melero y los libros de Labordeta, José-Carlos Mainer y su condición de poeta y narrador, Matías Uribe y la música del ‘Abuelo’, los cantantes españoles analizan la carrera de Labordeta]

 

El programa Borradores ha preparado un especial Labordeta centrado en su literatura y en su música.

Elena Rubio cantará a ‘capella’ una versión muy personal de la ‘Albada’ en el arranque y Gabriel Sopeña despedirá el monográfico con la canción ‘Mai’, basada en un poema de Ánchel Conte que cantaba el propio Labordeta.

 

Acuden al plató el escritor Félix Romeo y el editor Chusé Raúl Usón. El primero, compilador del libro ‘Tierra sin mar’ y gran amigo del escritor y cantante, habla de su trayectoria poética y de su increíble capacidad para contar historias. Y recuerda que los escritores que más influyeron en el autor de ‘Banderas rotas’ fueron su hermano Miguel Labordeta, César Vallejo, William Faulkner y Juan Rulfo. Y Usón, responsable del sello Xordica, habla de libros como ‘Los amigos contados’, vinculado a sus amigos del grupo Niké, de los ‘Cuentos de San Cayetano’ y de algunos textos que ha dejado inéditos, como una colección de retratos y fragmentos de una novela: ‘El crimen de la calle Boggiero’.

Paco Aguarod, compositor y productor musical, recuerda sus años de colaboración con Labordeta, explica cómo era en el estudio y evoca la grabación de algunos álbumes, entre ellos ‘Canciones de amor’. Y Gabriel Sopeña explica las claves de su canto, de sus melodías, la fuerza de sus letras, y analiza el magisterio ejercido por el cantautor en el panorama de la música aragonesa más joven.

 

Se ofrecen diversos reportajes: José Luis Melero Rivas, bibliófilo y uno de los amigos más próximos a Labordeta, repasa la treintena de libros que publicó de diversos géneros: poesía, relato, novela, libros de viajes y libros de memorias. José-Carlos Mainer, catedrático de Literatura Española, analiza la importancia de la escritura dentro de su compleja y variada trayectoria. Matías Uribe, crítico musical, analiza los discos de Labordeta y las líneas estéticas que pueden detectarse en su discografía: el canto cívico y de denuncia, una veta festiva y una dimensión tierna y amorosa. Un conjunto de cantantes españoles (Paco Ibáñez, Joan Manuel Serrat, Javier Krahe, Amaral, Carmen París, Joaquín Carbonell) abordan las virtudes de un fabricante de himnos, marcado por la autenticidad.

 

Borradores, además, emite una canción inédita, que no figura en disco alguno, ‘El tercer mundo’, que Labordeta grabó para Aragón Televisión el día después de Reyes de 2007 y que es un homenaje a tantos inmigrantes que ven Aragón y España como tierras de promisión.

 

Borradores. Especial Labordeta. Se emite mañana sábado a partir de las 21.15 de la noche. Redacción: Carlota Muñoz, Ana Cristina Mancho y Ana Catalá Roca. Edición: Sergio Gómez y Teresa Lázaro. Producción: Natalia Chicón Cabrera. Realización: Teresa Lázaro. Y un amplio equipo de operadores de cámara, técnicos de sonido, editores, técnicos de iluminación, maquillaje… Incorpora imágenes, en algunos de sus reportajes, del espléndido reportaje de Aragón Televisión ‘José Antonio Labordeta. Un canto a la libertad’, que dirigió Pablo Carreras y ha obtenido magníficos resultados de audiencia: un 15.2% y un 17%. [Esta caricatura de Labordeta, realizada por José Luis Cano, aparece en el volumen colectivo ‘José Antonio Labordeta. Creación, compromiso, memoria’, que coordinó Javier Aguirre para Rolde en 2008. La foto de Juana y José Antonio la he tomado del blog de Antonio Pérez Morte: me ha parecido muy bonita. Y la foto final de Labordeta en su casa es de José Miguel Marco, fotógrafo de Heraldo.]

 

JACQUES VALAT Y LA BICI

JACQUES VALAT Y LA BICI

Ese estupendo fotógrafo y buen amigo que es Jacques Valat, que decidió dirigirse a Huesca en vez de regresar a París, me envía esta foto de bicicletas tomada en el Valle de Aspe.

LABORDETA, SEGÚN LUIS ALEGRE

 

 

LO MEJOR DE NOSOTROS MISMOS

 

Por Luis ALEGRE

 

Las necrológicas arrastran la mala fama de ser muy oportunistas. La mía de José Antonio Labordeta va a parecer, además, muy redundante: Labordeta ha sido un ser esencial en mi vida y una de las personas con las que más me he reído. Y era un crack, un genio, un fuera de serie y un tipo conmovedor. Ese tipo de cosas son las que he repetido muchas veces alrededor de él durante cerca de 30 años.

 

Hubo –hay- miles de Labordetas y cada uno tenemos el nuestro. Aragón tiene el suyo: no se conoce el caso de otro aragonés con más carisma ni más adorado por sus paisanos. Labordeta les dio muchos motivos durante cuatro décadas: elevó espectacularmente la autoestima de los aragoneses y fue su principal referencia social, cultural, musical y política, incluso, para muchos a los que nunca se les pasó por la cabeza votarle. Labordeta era el aragonés en el que los aragoneses nos encantaba mirarnos porque reconocíamos en él lo mejor de nosotros mismos.

 

España también tiene su Labordeta: el Abuelo era ese hombre con aspecto de muy buena persona que, como ciudadano, cantante, presentador de televisión, agitador cultural o político, siempre estaba pendiente de la gente sencilla, de los olvidados, de los perdedores. No sé si habrá habido algún otro político en la historia de España que transmitiera semejante confianza y tal sensación de dignidad, de generosidad y de antiarribismo.Y, también, para todos los españoles, era el autor del himno que mejor atrapó la ansiedad de libertad acumulada por este país durante tantos años.

 

Mi Labordeta es inagotable y comienza antes de conocerle, en los años 70. Era un ídolo personal: me gustaban mucho sus canciones y me gustaba mucho él, con ese bigote, esa calidez y esa ternura. Luego, en los años de Andalán, alrededor de lujos como Manolo Rotellar, Eloy Fernández Clemente y Emilio Lacambra, no sólo nos hicimos amigos sino que, con total naturalidad, me hizo sentir parte de su familia. Y como cualquiera que tuvo la fortuna de ser su amigo, sé muy bien que era el mejor amigo posible: nunca te pedía nada, nunca te decía que no. Y siempre, siempre, te quería. Abuelo, a ti nunca te diremos adiós.

 

*Luis Alegre conoció a José Antonio Labordeta hace treinta años. Ha vivido muy cerca de él siempre. Labordeta decía que le gustaba irse de copas con él. Este artículo, con algunos cambios, apareció en Heraldo.