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Antón Castro

MUNDIAL DE BERLÍN.7.

MUNDIAL DE BERLÍN.7.

Mayte Martínez ya había dicho que tenía muy poco que hacer en la carrera de 800. En realidad, se clasificó con apuros por tiempos y, en cierto modo, ya había cumplido. Aunque de su pundonor, de su explosivo final y de su gran capacidad de lucha podía esperarse todo. La de 800 fue una carrera con poca historia. Y sorprendente. Desde la salida, todo fue rapidísimo, con una velocidad de vértigo, tanta que cuando salieron a la cuerda Mayte llevaba varios metros de retraso. Alucinó, sin duda, con todas: con Jennifer Meadows, con Jepkosgei, con Piccione y sobre todo con Caster Semenya. En los segundos 400 metros, la surafricana arrolló por completo: imprimió una velocidad impresionante y ganó de calle. Mayte parecía condenada a la última posición: reaccionó levemente, rebasó a una rival y firmó el séptimo tiempo, con el mismo crono que la sexta. Semenya ganó con aplastante autoridad. Mi favorita, derrotada Jelimo en semifinales, era Jepkosgei: otra mujer alada y ligera como una gacela.

 

En 100 metros vallas, Brigitte Foster-Hylton no tuvo rival: ganó con claridad. Lo más sorprendente es que la norteamericana Dawn Harper, que había deslumbrado en la pruebas clasificatorias y que partía como la gran favorita, sólo pudo ser séptima.

 

La otra gran carrera del día, a mi juicio, fueron los 1500 metros, con un resultado extraño: ganó Kamel, hijo de Billy Conchela, fue segundo Mekonnen y tercero Bernad Lagat, que había sido campeón. Fue una carrera embarullada, muy táctica, donde destacó el estrepitoso fracaso de Medhi Baahla, el corredor francés que había realizado la mejor marca del año.

*Foto de archivo: Brigitte Foster y Dawn Harper pelean por la victoria. Hoy, arrolló la jamaicana con facilidad.

MEQUINENZA RECUERDA A JOSÉ CASABÓN

MEQUINENZA RECUERDA A JOSÉ CASABÓN

Recibo este correo de Lourdes Ibarz, que anuncia el homenaje que se le rendirá al músico José Soler Casabón el próximo día 30 en la Sala Goya de Mequinenza:

 

En la Sala Goya de Mequinenza el próximo día 30 de agosto a las 7 de la tarde se celebrará un acto conmemorativo del 125º aniversario del nacimiento del músico mequinenzano José Soler Casabón, contemporáneo de Gargallo, Picasso... que estamos descubriendo gracias a la colaboración de Pierrete Gargallo, hija del escultor que, de pequeña, convivió con él.

 

La revista aragonesa Rolde publicó el artículo de Jordi Estruga i Estruga. El pdf se halla http://www.mequinensa.com/es/municipio/celebres/joseSolerCasabon.aspx

 

 

JOSÉ SOLER CASABON

HACE 125 años, José Soler Casabón —un relevante adelan-

tado de la música de su tiempo— nació en Mequinenza. Se

trata de un compositor que, a pesar de haber efectuado significativas

aportaciones musicales, es prácticamente un desconocido en su país.

Por este motivo, nuestro ayuntamiento creyó oportuno dedicarle el

presente homenaje.

José Soler Casabón, nació, el 31 de agosto de 1884, en el numero

1 de la calle de les Pedres del Poble vell. Era hijo de un comerciante

mequinenzano y de una maestra de Samper de Calanda. De niño

se trasladó a Barcelona donde, a los 15 o 16 años, ya componía

sonatas para violín y piano así como melodías en lengua catalana.

Además de compositor fue pianista y guitarrista pero, sobre todo, un

excelente violinista.

Marchó a Paris cuando contaba unos veinte años y allí participó activamente

en los movimientos vanguardistas galos. Amigo desde la infancia

del relevante escultor, Pablo Gargallo (autor de la escultura de

este programa), mantuvo en Francia estrechas relaciones con insignes

figuras del arte y de las letras: Picasso, Apollinaire, Reverdy, Gris,

Miró, Manolo, Llorens Artigas, Ruidobro, Princet, etc.

Su música figuró en importantes eventos culturales y artísticos así como

en distintos largometrajes. Fue en el año 1917 cuando el insigne poeta

Apollinaire, entusiasmado tras haber escuchado una composición

musical de nuestro músico —Soliloque—, interpretada en un evento en

el que el poeta participaba como conferenciante, le propuso escribir

la música para un ballet que había creado sobre uno de sus poemas:

Le musicien de Saint Merry, publicado en la obra titulada: Calligrammes.

Además de Soler Casabón, Apollinaire había previsto poder

contar, como colaboradores de la obra, con Picasso y Diaghiliev.

Dificultades del ballet de Diaghiliev a causa de la revolución rusa

de1917, la muerte de Apollinaire (1918), las repercusiones de las

tres contiendas bélicas (la española y las dos europeas) así como

sucesivos e inesperados cambios en la dirección de los grandes teatros

parisinos (años cuarenta y cincuenta del pasado siglo), fueron

obstáculos que impidieron su representación.

Hoy, por primera vez en España, se estrena en Mequinenza una pequeña

muestra de la música que formaba parte de este ballet. Aunque

limitado, no deja de ser un primer paso en la consecución del deseo

expresado por el reconocido musicólogo francés, Damien Top, en el

sentido de que, el ballet de Apollinaire con música de Soler Casabón:

“sigue ocupando un lugar en la lista de obras míticas

que hay que intentar resucitar”

Jordi Estruga

 

 

FA 125 anys, José Soler Casabón —un rellevant avançat de la música

del seu temps— va nàixer a Mequinensa. Es tracta d’un compositor

que, malgrat haver realitzat signifi catives aportacions musicals, és pràcticament

un desconegut al seu país. Per aquest motiu, el nostre ajuntament

va creure adient dedicar-li el present homenatge.

José Soler Casabón, va nàixer el 31 d’agost de 1884, al número 1 del

carrer de les Pedres, al Poble vell. Era fi ll d’un comerciant mequinensà i

d’una mestra de Samper de Calanda. D’infant es traslladà a Barcelona

on, als 15 o 16 anys, ja componia sonates per a violí i piano així com

melodies en llengua catalana. A més de compositor, fou pianista i guitarrista

i, molt especialment, un excel·lent violinista.

Viatjà a Paris als voltants dels 20 anys on va participar molt activament

en els moviments de l’avantguarda francesa. Amic d’infantesa del rellevant

escultor, Pablo Gargallo (autor de l’escultura d’aquest programa) va

mantenir a França estretes relacions amb insignes fi gures de l’art i de les

lletres: Picasso, Apollinaire, Reverdy, Gris, Miró, Manolo, Llorens Artigas,

Ruidobro, Princet, etc.

La seva musica fi gurà en importants esdeveniments culturals i artístics

així com en diferents fi lms francesos. Fou l’any 1917 quan, el reconegut

poeta Apollinaire, engrescat desprès d’haver escoltat una composició del

nostre músic —Solliloque—, interpretada en un acte cultural en el que el

poeta hi participava com a conferenciant, li va proposar d’escriure la

música per a un ballet que havia creat basant-se en un dels seus poemes:

Le musicien de Saint Merry, publicat a la seva obra: Calligrammes. A

més de Soler Casabón, Apollinaire havia previst que hi col·laboressin en

el ballet, Picasso i Diaghiliev.

Difi cultats del ballet de Diaghiliev, a l’haver esclatat la revolució russa del

1917, la mort d’Apollinaire (1918), les repercussions de les tres conteses

bèl·liques (l’espanyola i les dues europees), així com els successius i

inopinats canvis en la direcció dels grans teatres de Paris (anys quaranta

i cinquanta del passat segle), foren uns obstacles que impediren la seva

representació.

Avui, per primera vegada a Espanya, s’estrena a Mequinensa una petita

mostra de la musica d’aquest ballet. Encara que limitat, no deixa de ser

un primer pas vers a l’acompliment del desig expressat pel reconegut

musicòleg francès, Damien Top, en el sentit de que, el ballet d’Apollinaire

amb música de Soler Casabón:

“segueix ocupant un lloc en el llistat d’obres mítiques

que s’ha d’intentar ressuscitar”

Jordi Estruga

EL MITO DE 'LA PASTORA' DE MORELLA

El periodista Enrique Rubio publicaba en el semanario Por qué la fotografía que La Pastora se había hecho en Rossell con este pie: “Ésta es la única fotografía que existe de La Pastora, la cruel mujer que durante seis años sembró el crimen y el terror desde la sierra de Caro, al frente de una partida de bandoleros conocida por Banda de los Siete”.

En el mismo semanario Por qué, Julio Camarero nos hablará de la “monstruosa mujer... (que)... había encontrado la vida adecuada para saciar su patológica sed de crímenes”. En un “espectacular atraco” –escribirá–: “ella personalmente asesinó a un matrimonio y dos hijos, dejando herido a un tercero”. Aguado Sánchez: “... Pastora, una mujer lesbiana de instintos criminales...”.

José Calvo desmitifica en La Pastora, del monte al mito, algunas de las falacias que se han ido construyendo en torno a Teresa/Florencio Pla Meseguer La Pastora, y sitúa el personaje en un contexto histórico analizando su vida en profundidad, con la objetividad del investigador que ha tenido la oportunidad de conocerlo personalmente.

Este libro cuenta cómo les afectó a los masoveros la presencia de los maquis. Aun siendo un estudio serio y completo de la Agrupación Guerrillera de Levante (AGLA), no es un libro más de maquis, pese a lo cual cuenta con los testimonios directos de ocho guerrilleros, entre los que se encuentra el propio protagonista La Pastora. Cuenta con una entrañable colaboración especial del destacado jefe guerrillero del XVII Sector, Militar / Rubio, proporcionada a través de numerosas entrevistas personales y telefónicas, una extensa correspondencia y la revelación de memorias inéditas.

Del mismo modo, recoge las vivencias de tres de los guardias civiles que actuaron en la zona del Maestrazgo y los puertos de Morella. Ha sido preciso consultar ochos archivos públicos y más de medio centenar de la extensa bibliografía existente sobre el tema. Pese a todo ello, el valor del libro lo conceden los testimonios directos de los que siendo los verdaderos protagonistas de la historia, habían quedado hasta ahora en un segundo plano: los masoveros. No sabían gran cosa de política. Tampoco el personaje a quien se dedica este libro, por algo antes que hombre o mujer y maqui, fue masovero.

El autor estuvo presente en su juicio en Tarragona en 1960 y lo entrevistó para Castellón Diario en 1986. Ahora, tras más de cinco años de investigación, cuenta la peculiar vida de Florencio / Teresa Pla Meseguer, Durruti / La Pastora, de masovero a guerrillero de la AGLA.

Libro de investigación sobre el maqui La Pastora y la Agrupación Guerrillera de Levante que abarca desde 1917, año del nacimiento de Teresa (Florencio Pla Meseguer), al 2004, año de su fallecimiento.

Su autor José Calvo Segarra, tuvo ocasión de asistir con 19 años al primer juicio que se le hizo en Tarragona y en 1986, el periódico Castellón Diario, le envió a entrevistar a "La Pastora" a Valencia para mantener con él una amplia conversación publicada posteriormente en varias ediciones.

El profundo estudio que se ha realizado entre 2003 y 2008, contrasta los testimonios de masoveros, Guardias Civiles y maquis con la documentación encontrada en los archivos:

- Histórico Provincial de Castellón.

- Histórico Provincial de Teruel.

- Histórico Provincial de Cuenca.

- Histórico Provincial de Tarragona.

- Histórico Provincial de Valencia.

- Histórico del Partido Comunista de Madrid.

- Histórico de la Guardia Civil de Madrid.

 

- Tribunal Militar Territorial Tercero de Barcelona.

 

- Tribunal Militar Territorial Décimo Tercero de Valencia.

 

- Museo Histórico Militar de Castellón.

 

José Calvo nace en Xert (Castellón) el 31 de octubre de 1941. Cursó Estudios Mercantiles en Barcelona.

En su actividad periodística ha sido corresponsal de las emisoras Radio 5, Radio Nueva y COPE, habiendo dirigido durante un breve tiempo los informativos de Antena 7.

Destacado colaborador de la revista Traiguera, dirigió el mensual B.I.M. de Morella en su primera época y el semanario Top Comarcas.

Entre sus asiduas colaboraciones en Castellón Diario, contó con una exitosa sección dominical “Historias al calor de la lumbre” desde la que se acercó a los singulares personajes del Maestrazgo: “el Groc de Forcall”, “Pepet de Simó de Canet lo Roig”, “La heroína de Rossell”, “Las cruces del Gravet de Xert” y el “Maset de Rossell” o “La acción de Castell de Cabres”.

Fue en esta sección en la que prestó una especial atención a la figura que ha marcado las emociones más profundas y recientes de todos los habitantes del Maestrazgo: Teresa/Florencio Pla Meseguer, La Pastora, el guerrillero hermafrodita que sufrió las consecuencias de ser considerada un mito.

En Valencia le realizó una de sus últimas entrevistas, ahora le dedica su primer libro.

 

*Javier Díaz envía, desde su librería Cazarabet del Mas de las Matas, como siempre, la completa información sobre este libro que tiene una pinta espléndida. He vivido alrededor de seis años en El Maestrazgo, en Cantavieja y La Iglesuela del Cid, he pasado muchos veranos en Ejulve, y siempre he oído hablar de La Pastora, que sale en algunos de mis libros, al menos citada. Llegué a buscar su expediente en la cárcel de Torrero, donde estuvo ingresada un tiempo, infructuosamente. Conservo algunos recortes de ‘Interviú’ y de varios periódicos. Por eso, por la atracción del tema, por el carácter más que prometedor de la extensa monografía, traigo aquí estas textos elaborados por Javier Díaz, un apasionado lector y divulgador de las historias olvidadas. Por Javier Díaz y su equipo.

MUNDIAL DE BERLÍN.6. SANYA RICHARDS

MUNDIAL DE BERLÍN.6. SANYA RICHARDS

Sanya Richards, una jamaicana nacida en 1985 y nacionalizada estadounidense, es la gran reina de los 400 metros lisos de los últimos tiempos. Había bajado 36 veces de los 49 segundos, rivalizada con la inolvidable Marita Koch, y ha realizado una impresionante temporada de mítines. Hasta el momento se le resistía la medalla de oro, en un campeonato del mundo o en una olimpiada. Hasta hace un instante: ganó con absoluta autoridad en una carrera limpia en 49.00 exactos y se quita fantasmas de su cabeza. No quería ser la nueva Marlene Ottey, la campeona sin medallas de oro, la mujer del maleficio. Sanya Richards es joven, ha superado a Allyson Felix, que pasa un pequeño calvario de marcas, y ha probado sobre la pista que es la mejor del momento en esa durísima carrera de los 400 metros.

 

Ha realizado una carrera segura de principio a fin. Salió bien, tomó el mando pronto y en la segunda curva decidió acelerar y poner tierra por medio. Tiene un correr acompasado y potente, prodigioso de técnico, espléndido en elegancia y precisión. Entró luminosa y feliz, con un gesto de rabia, sombras fuera parecía decirse, con esa belleza radiante que la caracteriza. Detrás, venían la diminuta jamaicana Shericka Williams, plata en Pekín el pasado año, que realizó 49.32, y la rusa Antonina Krivoshapka, que firmó 49.71. Fue una carrera preciosa: los 400 son durísimos pero ahí se han forjado corredores como Marita Koch, Alberto Juantorena (que también corría 800), Félix Sánchez, Jarmila Kratochvilova, Michael Johnson, Marie-Jose Perec o, ahora, Wariner, entre otros muchos.

 

Anoche, por cierto, Kenenisa Bekele, el mejor mediofondista del momento, ganó el oro en 10.000: dejó que Fadese marcase el ritmo, que estirase la prueba, hasta que ambos se quedaron solos. En la última vuelta, Bekele aceleró y realizó una de sus finales espléndidos, de zancada menuda, vivaz y segura.

YELENA ISINBAYEVA. CASI UN POEMA

YELENA ISINBAYEVA. CASI UN POEMA

Había apostado por ti, como siempre.

Para mí eres la atleta del aire, la cazadora de estrellas,

Para mí eres la trapecista,

Ese espíritu alado y poderoso que sube y sube

Más allá del cielo, en busca de un nuevo límite.

 

 

Eres fuerte, orgullosa, casi altiva.

Después de ti, todas las demás.

Después de ti, los ecos de la belleza vencida,

El vuelo imperfecto, la impotencia, la caída precipitada.

 

No las tenía todas conmigo. Es cierto.

Recuerdo cuánto disfruté en Pekín: eras intratable,

Trepabas en el viento cálido, subías,

Conquistabas las alturas como si solo

Te perteneciesen a ti. Pronto te deshiciste

De las rivales y te quedaste a solas, como una reina,

Dispuesta a seducir: dispuesta a ser la única diosa

De la noche y de mil noches más.

 

Hasta hoy. No las tenía todas conmigo.

Siempre hay un mal trago, un bajón, una lesión

Mal curada, un desaire del destino.

¿Qué te ocurría a ti? ¿Por qué te había vencido

Anna Rogowska en Londres, de ese modo, tan lejos tú de ti misma?

Hoy lo ha vuelto a hacer. Ella estuvo a su altura:

En el nivel exacto de su comedido talento.

Pero tú no apareciste siquiera. No eras tú.

Lo elegiste todo mal: los pasos y la pértiga.

La estrategia y el desafío. La tentativa inicial del pájaro.

Cuando te vi vencida y humillada pensé:

“Esa atleta desmoronada no es Yelena Isinbayeva”.

 

Salí fuera del estadio, entre lágrimas.

¡Cuánto, cuánto y de qué modo habrás llorado tú!

 

 

*Redacté anoche, tras su derrota, este texto dedicado a la campeona olímpica y campeona mundial de salto de pértiga Yelena Isinbayeva desde la posición del espectador apasionado que habría podido estar en Berlín. En Pekín, en su último salto, alcanzó los 5.05. Ayer no logró saltar ninguno de sus tres intentos y quedó la última en la clasificación; hace poco había perdido en Londres con Anna Rogowska. Ayer, contra todo pronóstico, volvió a sucederle a la mujer que había logrado 26 récords mundiales. Fue un accidente, sin duda, propio de cierta altanería o suficiencia de quien se siente invencible, como le sucedió a Bubka, en alguna ocasión, en concreto en las Olimpiadas de Barcelona 1992. Es la atleta más carismática del atletismo mundial (la heroína de Pelín con Usain Bolt), que será eclipsada por Shelly Ann Fraser o Semenya Caster, entre otras. La mayor parte de las visitas de hoy son búsquedas en Google sobre ella y su derrota.

¿POR QUÉ SE SUICIDAN LOS POETAS?

¿POR QUÉ SE SUICIDAN LOS POETAS?

 

 LOS EXPLORADORES DEL ABISMO

Ricardo Fernández Moyano analiza el aura de misterio y desesperación de los poetas suicidas en un libro de Olifante, redactado en la Casa del Poeta de Trasmoz

 

 

El suicidio ha hecho correr ríos de tinta. Siempre es un enigma doloroso en busca de respuestas. Y mucho más cuando hablamos del universo de las artes y las letras. Hace pocas semanas, Carlos Janin publicaba un ‘Diccionario del suicidio’ (Laetoli, Pamplona, 2009) de más de 400 páginas en cuyo prólogo puede leerse: “Tan malo me parece condenar a muerte como condenar a vivir”. En Olifante, en su colección Papeles de Trasmoz, Ricardo Fernández Moyano (nacido en Minaya, Albacete, 1954, pero afincado en Zaragoza desde 1992) presenta ‘Poetas suicidas: sensibilidad o supervivencia’, donde analiza las oscuras razones y la compleja casuística del suicidio de un puñado de autores. Moyano empezó a obsesionarse por este asunto a raíz de la muerte de Hilario Camacho en 2006, tras ingerir un envase de ansiolíticos, y de una conferencia sobre Violeta Parra, que puso fin a sus días de un disparo en 1967.

“El suicidio por sí solo es un tema que llama la atención, que una persona decida quitarse la vida es algo terrible. Desde que fui descubriendo que muchos poetas se habían suicidado, me rondaba en la mente profundizar en este tema, y averiguar las causas que pudieron llevarlos a ello y si en sus obras podría haber indicios que aclararan algo del asunto”, dice.

Hace pocos años tuvo éxito una ‘Antología de poetas suicidas, 1770-1985’ (Ardora, 2005), preparada por José Luis Gallero. ¿Por qué se suicidan los poetas? Responde Moyano: “Las causas son las mismas que en el resto de mortales: desengaños, hastío de vivir, vacío interior... En la mayoría de los casos suele haber asociado algún tipo de enfermedad mental. Los escritores suicidas fueron personas con una sensibilidad tan desbordante que los llevó a su propia autodestrucción”. Por lo regular, según el autor, existen dos tipos específicos: los ocasionales, que se suicidan en un momento de ofuscación, depresión o desengaño, y los ‘vocacionales’, que siempre “han tenido en mente la idea del suicidio, e incluso lo han intentado en varias ocasiones. Al final, acaban por hacer realidad sus planes”. Moyano es esencialmente poeta y por eso se ha centrado en ellos. Matiza de inmediato: “También nombro a Hemingway, Larra, Ganivet o Virginia Woolf. De ella transcribo la conmovedora carta que dejó a su marido, Leonard”, antes de acabar con su vida en el río Ouse tras llenar los bolsillos de piedras. Quizá exista otra razón sencilla, cuantitativa: “son muchos los poetas suicidas, algunos de ellos con casos muy complicados. El caso que más me ha conmovido es el de Sylvia Plath: era una mujer guapa, inteligente, con éxito, parece que nadie pensaría que quisiera acabar con su vida, pero su infelicidad matrimonial unida a un trastorno bipolar que padecía la llevó a tomar esa decisión. La fría mañana del 11 de febrero de 1963, preparó el desayuno de sus hijos, abrió la llave del gas y cocinó su propio cadáver”. Plath ocupa la tercera parte del libro junto a los de la portuguesa Florbela Espanca, la brasileña Ana Cristina Cesar, que se tiró desde un séptimo piso, y Pedro Casariego Córdoba. “Me he interesado mucho este último por ser un gran poeta español casi desconocido, con una extensa obra, y además gran pintor. Se arrojó a un tren en 1993. Uno de los pocos que ha puesto sus ojos en él ha sido Bunbury”. Esa vindicación se ha visto enturbiada por la polémica y una precipitada acusación de plagio.

Las formas de suicidio son muy diferentes. En algunos escritores de una contumacia increíble, como sucede con el ensayista Ángel Ganivet, del que también se habla. “Se arrojó al Duina desde un barco y  volvió a tirarse al río después de ser rescatado; Kostas Karyotakis intentó suicidarse ahogándose en el mar pero como era un buen nadador no lo consiguió, al salir escribió una nota desaconsejando a los que sabían nadar intentar suicidarse de esa forma. A la mañana siguiente se pegó un tiro. Cesare Pavese se tomó dieciséis tubos de somníferos. Yávorov, ciego a resultas de un anterior intento de suicidio, ingirió veneno y, por si alguien lo salvaba, se voló la tapa de los sesos”.

En ‘Poetas suicidas’ se recuerda la extremada juventud de Chatterton, que tomó arsénico a los 17 años, y con él “inicia el suicidio la edad moderna”; la locura alcohólica de Dylan Thomas, que murió tras beber 18 whiskies; otros se arrojaron al Sena como Paul Celan o al Mar de la Plata como Alfonsina Storni, y hallaron su cadáver en la playa de la Perla. “Hay ejemplos para todos los gustos y algunos muy retorcidos pero no hay un denominador común, cada cual tenía sus ‘motivos’: huían de su propia vida, de sus fracasos artísticos, de sus deseos siempre insatisfechos, de su sensibilidad. Eran exploradores de vastos territorios del alma”.

‘Poetas suicidas’ fue redactado en La Casa del Poeta de Trasmoz. “Solo estuve una semana, pero fue una experiencia muy gratificante. Vivir aislado del ruido de la ciudad y, sobre todo, dejarse invadir por el profundo silencio de la noche me ayudaron mucho a poner en orden las ideas para que éste fuera un libro con sentido”, resume Fernández Moyano.

 

FICHA DEL LIBRO

Poetas suicidas: sensibilidad o supervivencia. Ricardo Fernández Moyano. Olifante: Papeles de Trasmoz. Tarazona, 2009. 50 páginas. (En la foto, un joven Paul Celan).

 

EL RÍO DE LA PINTURA

EL RÍO DE LA PINTURA

VICENTE PASCUAL EN EL PALACIO DE SÁSTAGO

En mi principio está mi fin, resumió el poeta y editor T. S. Eliot. Vicente Pascual Rodrigo (1955-2008) debió sentir lo mismo, y cuando orillaba el medio siglo regresó a casa. A la Zaragoza que le había visto convertirse en artista, en cómplice de la rebeldía de la creación desde La Hermandad Pictórica, que formó con su hermano Ángel. En 1979, había decidido continuar su tránsito por el mundo: si antes había viajado por Oriente, determinó hallar solaz y otros atardeceres en Mallorca. Allí, durante una década, se convirtió en pintor del paisaje. Igual ‘dialogaba’ con Friedrich que con los maestros orientales, Hokusai incluido, e iba desarrollando sus sueños: islas a la deriva, colinas, paraísos, arboledas, marinas envueltas en trallazos de luz. Una década después se trasladó a Estados Unidos y se encontró con los indios norteamericanos, con su cultura popular y su artesanía, y comenzó a abrazar la abstracción. En ese camino sin retorno, desembocó en el paisaje interior, en la geometría austera de color y forma, en la pintura entendida como deleitación, trascendencia, manufactura y éxtasis. En 2003 volvió en busca de hogar: vivió una temporada en Tarazona, ante el Moncayo y la melodía del río Queiles, y sintió la llamada de la poesía. De ahí se trasladó a Albarracín, donde captó la leyenda del tiempo, la curva de ballesta del Guadalaviar y el misterio del yeso rojo. Finalmente, cautivo de una dolencia incurable, se instaló en Utebo, cerca de la torre mudéjar y del Ebro, el río de su vida, espejo y tumba, el río cambiante de su memoria. Todo ello puede verse, puede intuirse, con los ojos del alma, en ‘Opusculum’ en el Palacio de Sástago, la muestra que él había soñado: su autorretrato, su testamento. Vicente Pascual, poeta del lienzo y místico del silencio, se sintió artista hasta el último instante.

 

Opusculum. Vicente Pascual Rodrigo, 1989-2008. Palacio de Sástago. Hasta el 23 de septiembre. Comisarias: Cira Pascual Marquina y Marisa Cancela.

* Este artículo lo publiqué en 'Heraldo' en la sección 'Cuentos de domingo'. Esta foto era una de las preferidas de Vicente Pascual: contemplando el Ebro. Esta es la imagen que se ha utilizado para la portada del cartel.

 

MARTA DOMÍNGUEZ VENCIÓ EN EL 3.000

MARTA DOMÍNGUEZ VENCIÓ EN EL 3.000

Marta Domínguez, sin duda la mejor atleta española de todos los tiempos, acaba de proclamarse campeona del mundo de 3.000 obstáculos. Llegó con magnífica preparación, aguantó bien el primer kilómetro liderado por Galkina, no perdió comba en un segundo más tranquilo y al final, bien situada como siempre y con su ambición inagotable, percibió que era su día: vio que las rusas flaqueaban un poco, que Galkina (la campeona olímpica) no iba a ser rival, y se lanzó a por el título; el último obstáculo era Yuliya Zarudneva. Vio que ganaba al menos 30 metros antes de llegar a la meta. La suya había sido una carrera prodigiosa: inteligente, atrevida, poderosa, y con un portentoso final. Entró en la meta con la cinta rosa de su abuela en la mano y un espléndido registro: 9.07.32, que supone el récord de España y la mejor marca mundial del año. Quizá la cinta ya no sea la de su abuela porque está como más coloreada, pero es lo mismo. Es la segunda mujer española que se proclama campeona del mundo; antes lo hizo en Sevilla, ante Fiona May, la cubana nacionalizada Niurka Montalvo.

 

Fue  una tarde extraña: cayó Pamela Jelimo y ahora la gran favorita parece Semenya Caster, una atleta que tiene algo de tanque femenino y arrollador; Mayte Martínez logró meterse en la final y será una de las ocho elegidas. Aspira a todo: por veteranía, por pundonor y por clase, todo puede lograrlo.

 

Cayeron los dos atletas de 1500: Reyes Estévez y Juan Carlos Higuero. Y cayó, y fue el gran fracaso del día y probablemente del Mundial, Yelena Isinbayeva. Ha pasado de ser campeona olímpica y récord del mundo en el último salto a no aparecer ni siquiera en el palmarés: no realizó ninguno de sus  tres saltos. Eligió mal, le faltó humildad y sentido de la estrategia, y se reservó no se sabe para qué. Al final, la polaca Ana Rogowska, que le había ganado hace muy poco, se hizo con el oro con un salto discreto, mucho menos discreto, eso sí, que el de Yelena Isinbayeva, que no pudo saltar ni 4.65, ni 4.70 ni 4.80. Parece que ni ha llegado en buen momento y tampoco jugó bien sus bazas.

*La foto es de Alberto Estévez de la agencia EFE.