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Antón Castro

HAROLDO DE CAMPOS EDITADO EN VEINTISIETE LETRAS

HAROLDO DE CAMPOS EDITADO EN VEINTISIETE LETRAS

 

María Moreno, editora de Veintisiete Letras, envía esta nota sobre una Antología poética de Haroldo de Campos, “Hambre de forma”  que “abarca todas las etapas creativas del fundador de la Poesía Concreta y autor de una de las exploraciones poéticas de más alto voltaje del siglo XX”.

 

 

 

HAROLDO DE CAMPOS Y SUS ECOS

Haroldo de Campos (São Paulo, 1929-2003) es autor de una obra mayúscula en poesía, ensayo y traducción, y su labor se ha convertido en un referente para la creación y el pensamiento universales.

 Junto a los también brasileños Augusto de Campos y Décio Pignatari, fundó a mediados del siglo XX la Poesía Concreta, el último gran movimiento vanguardista de la post-guerra. Esta corriente postula una absoluta renovación en el lenguaje del poema, que de la página salta al cine, la música o la pintura y llega incluso a la política y la publicidad. Y ello sin olvidar la preocupación social y el compromiso con su tiempo.

 

Como traductor, vertió al portugués obras de Homero, Dante, Goethe, Mallarmé y Maiakovski, así como textos bíblicos, entre ellos el Génesis y el Eclesiastés, entendiendo siempre la traducción como «transcreación». Su obra ensayística destaca entre la más relevante del continente americano.

 

Fue distinguido con el Premio Jabuti en distintas convocatorias (1991, 1993, 1994, 1999 y 2002). En 1999 recibió en  Francia el Premio Roger Caillois y en México el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo.

 

Hasta ahora, en España la recepción de su poesía ha sido más bien fragmentaria. Como libros, sólo se han traducido La educación de los cinco sentidos (1990) y una versión parcial de Crisantiempo (2006), que contiene algo menos de un tercio de los poemas del libro original, ambas a cargo de Andrés Sánchez Robayna.

 

HAMBRE DE FORMA, antología bilingüe preparada por Andrés Fisher, responsable de su selección y edición y autor del excelente estudio introductorio, ofrece la más amplia muestra de su creación, vertida al castellano de la mano de los mejores traductores de Haroldo (Gonzalo Aguilar, Roberto Echavarren, Daniel G.ª Helder, Reynaldo Jiménez, Eduardo Milán, Marcelo Pellegrini, Néstor Perlongher y el mismo Fisher).

 

A lo largo de más de 300 páginas, incorpora poemas de Auto del poseso [Auto do possesso, 1950], Ajedrez de estrellas [Xadrez de estrelas, 1976], Signantia: quasi coelum [1979], Galaxias [Galáxias, 1984], La educación de los cinco sentidos [A educação dos cinco sentidos, 1985], Crisantiempo [Crisantempo, 1998] y La máquina del mundo repensada [A máquina do mundo repensada, 2000].

 

Se presenta así una completa muestra de la obra del poeta, desde la ortodoxia y los hallazgos concretistas hasta sus posteriores aristas más neobarrocas y en diálogo con la tradición. Obra que, en su conjunto, constituye de una de las exploraciones poéticas de más alto voltaje de la segunda mitad del siglo XX.

«Tus textos son verdaderas galaxias; fosforescencias semánticas entre lo blanco del papel y lo negro», Octavio Paz

 

«Uno de los mayores humanistas de la época moderna», Emir Rodríguez Monegal

 

«Su palabra queda perpetuada en un legado monumental», Jorge Schwartz

 

«Recorrer el itinerario poético y ensayístico de Haroldo de Campos no implica solamente enfrentarse a una producción creativa de gran riqueza sino también con momentos fundamentales en el desarrollo de la vida literaria brasileña, de la poesía latinoamericana y, en general, de la tradición poética moderna», Rodolfo Mata

 

«En suma, como un diamante polifacético, Haroldo ha ocupado y ocupa un espacio sui generis en la Modernidad, tanto brasileña como contemporánea, representando en una sola persona un amplio espectro de caminos y de creaciones», Inés Oseki-Depré

 

«En el terreno del pensamiento, la escritura, la poesía, en el horizonte de la literatura, y ante todo en la intimidad del idioma: a todo ello sé que Haroldo habrá tenido acceso como yo, antes que yo, mejor que yo; es decir, que me estaba esperando sin embargo, ya en el otro lado, donde llegó antes que yo, el primero, en la otra orilla», Jacques Derrida

 

«Será difícil encontrar a otro hombre tan generoso en su conversación y tan sabio y trascendental en su cultura», Guillermo Cabrera Infante

© Eder Chiodetto es el autor de esta foto de Haroldo de Campos, fechada en 1999. 

 

CENTENARIO DEL FUTURISMO. Por ÁNGEL SOBREVIELA

CENTENARIO DEL FUTURISMO. Por ÁNGEL SOBREVIELA

NUESTROS FUTUROS CONTEMPORÁNEOS

(100 AÑOS DE FUTURISMO)

  

 

Por Ángel Sobreviela

 

        

 Cuando el 20 de Febrero del 2009 se cumplen los 100 años de la aparición del primer manifiesto del Futurismo (En Le Figaro del 20 de Febrero de 1909), presento al lector español este otro manifiesto de escritores y artistas italianos. Apareció a fines del 2004, y engloba principalmente a autores de literatura fantástica o de ciencia ficción. Me siento identificado actualmente con sus planteamientos.

         Conectivismo (en inglés "nexialism") es un término que proviene del escritor de ciencia- ficción Van Vogt. La idea que sirve de eje central se funda en la constatación de que en esta era donde las disciplinas de estudio, científicas, académicas o artísticas se encuentran tan aisladas cada cual en su esfera, se precisa una disciplina particular que transversalmente las conecte a todas entre sí. Hoy se reconoce ampliamente que las especializaciones, de forma aislada, no pueden conducir a muchas conclusiones, pues su punto de vista es parcial, y se requiere una perspectiva que abarque, por tanto, el conjunto de dichas especializaciones y se atreva a aventurar (tal vez) conclusiones o cuando menos cuestionamientos globales.

         Los conectivistas quieren aplicar literariamente las nuevas tecnologías y el mundo de internet en sus creaciones, al igual que los futuristas buscaron adaptar artística y literariamente todas las innovaciones de la apresurada y cambiante vida moderna, además de sus artificios tecnológicos, haciendo de todo ello materia y asunto estético. Con esto y con su carácter revulsivo, plural, interdisciplinar y publicitado por medio de un manifiesto, estos nuevos creadores del siglo XXI conectan con la alborada futurista.

         Han publicado ya dos antologías de relatos (el último: Fragmentos de una rosa cuántica, -Frammenti di una rosa quántica- ), y algún libro de poemas: por ejemplo Las comedias de la oscuridad (Le commedie del buio, de Paolo Ferrante). Y muchos escriben blogs (diarios personales) en internet. Web connettivista: http://www.next-station.org/

 

         Os traduzco el Manifiesto. Abajo adjunto el original.

 

 

El Manifiesto del Conectivismo

 

Somos los Custodios de la Percepción, los Guardianes de los Ángeles Caídos en Llamas desde el Cielo, Lobos Siderales. Un grupo de librepensadores independientes. Vivimos en el ciberespacio, estamos en todas partes. No conocemos fronteras.

Este es nuestro manifiesto.

 

1.      Cantaremos la resurrección del alma consumada en la tecnología. La noche, el sueño, la visión y la conexión. Y todo lo que sublima nuestras almas hacia un orden superior de conocimiento.

 

2.      El desarreglo de los sentidos, las correspondencias analógicas y la ruptura del control serán los instrumentos fundamentales de nuestra búsqueda.

 

3.      Deseamos escarbar a fondo en las carnes del universo, penetrar bajo la epidermis del mundo y alcanzar su núcleo pulsante. La palabra, la imagen y la ecuación son los virus que transportan nuestra infección.

 

4.      Nosotros creemos que el misterio del universo está codificado en una clave inaferrable e indestructible: el holograma. El principio holográfico, el modelo holonómico de la mente y el holomovimiento: de la estructura de la realidad hasta nuestros esquemas de sentidos la percepción conoce un único paradigma, que encierra las instancias de la relatividad y la incertidumbre.

 

5.      El orden explícito revelado a los sentidos es sólo la imagen proyectada de un orden implícito inalcanzable. No basta con disecar el mundo para desvelar la verdad que esconde. Es necesario retroceder a través del haz de luz hasta el celuloide para comprender de dónde proviene la imagen que vemos. Queremos remontar el flujo hasta tocar la fuente que engaña a la percepción y hacer destacar la luz. Sólo así levantaremos el velo.

 

6.      Nos abandonamos al reflujo dispuestos a capturar la onda inquieta del tiempo. Sobre las playas del futuro escuchamos las voces de los muertos y la música que emerge de todas las cosas del mundo: nuestro sueño es un ritual de nigromancia cuántica.

 

7.      Nosotros somos aquellos que caminan solitarios por la calle, aquellos vacilantes entre la ilusión del mundo virtual y el engaño del mundo real. Recorremos los senderos etéreos de la red, navegamos en el océano de la información, somos impulsos de adrenalina en los cables que atraviesan la realidad. Somos lobos siderales a la deriva sobre corrientes iónicas del viento solar, sombras que cantan a la noche para escuchar el eco de las voces resonando en la lejanía. Inmersos en el flujo ininterrumpido de la información, nos dejamos guiar por espectros y recorremos las inmensas distancias silenciosas de periferias entrópicas acomodadas en el crepúsculo de los sentidos. Somos aquellos que se recuestan a la sombra de los árboles, en escucha de su respiración envolvente. Y cuando dormimos, exploramos la tierra del sueño.

 

8.      No tenemos nombres. Nuestro verdadero nombre es un susurro en la oscuridad, un rumor oculto en la radiación de fondo del universo, una señal inmersa en el rumor blanco de la materia. Nuestro nombre vaga libre en la noche.

 

9.      Nosotros somos nigromantes cibernéticos. Buscamos las conexiones secretas que custodian el significado y el espíritu de todas las cosas. Somos descifradores y queremos desquiciar el fluir de todas las cosas, resolver el tiempo en la superposición concurrente de los eventos.

 

10.  Nosotros deseamos cantar las calles desiertas en la noche, los monumentos congelados en el silencio, las luces de neón de las metrópolis, las periferias espectrales, los cementerios campestres, los hallazgos de la arqueología postindustrial, las autopistas abandonadas, las ciudades arrasadas por los bombardeos, las calles de los bandidos, la mórbida geometría de los cuerpos, el silencio de habitaciones de hostal abandonadas, la carga sensual de la promiscuidad tecnológica, el caos, la estrellas, los planetas desiertos, las sondas lanzadas hacia la noche, la música radiante de los quásares muertos, la tiniebla metafísica de un horizonte de los acontecimientos, la conexión neuronal. El respiro de la noche, el rugido de las novas y los suspiros de estancias que deforman nuestra comprensión de los sueños. Somos antenas apuntadas hacia el vacío, variables enloquecidas, violines mal afinados, cronoscopios fuera de foco. Seguimos la condivisión de las almas, de los lugares, del tiempo, utilizando antiguos recursos místicos. Vivimos en la conexión y estamos proyectados hacia el futuro. Por esto…

 

¡Nosotros lo seremos todo!

 

 (Traducción de Ángel Sobreviela)

 

 

CHEMA LERA, EL CIRCO, MAYTE MARTÍN... BORRADORES

CHEMA LERA, EL CIRCO, MAYTE MARTÍN...  BORRADORES

 PLATÓ: CHEMA LERA Y CARMEN RÁBANOS

REPORTAJES: EL CIRCO, DE FERNÁNDEZ-ARDAVÍN, MAYTE MARTÍN Y MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ

SECCIONES: FERNANDO SAVATER GLOSA 'MOBY DICK'

ACTUACIÓN EN DIRECTO: CONTROVERSY

 

 

El escritor e ilustrador Chema Lera, autor de ‘Breve inventario de seres mitológicos, fantásticos y misteriosos de Aragón’ y del espectacular volumen ‘Bestiario ilustrado de Aragón. Seres fantásticos’, publicados ambos por Prames, es uno de los invitados al plató del programa Borradores que se emite esta noche en Aragón Televisión a partir de las 0.15. Chema Lera, conductor de ‘Aragón misterioso’ en Aragón Televisión, habla de su pasión por los animales imaginarios y de su trabajo en torno a catedrales e iglesias y castillos, de cuyas piedras labradas ha extraído las figuras de su impresionante bestiario medieval, del que se ofrece un amplio reportaje visual.

 

La profesora de Universidad Carmen Rábanos Faci habla de su libro ‘Estética de la composición arquitectónica. Aragón contemporáneo’ (Mira editores), un repaso a la arquitectura, a los movimientos y a los arquitectos de Aragón desde Ventura Rodríguez hasta Patxi Mangado y su Pabellón de España de la Expo. Se habla de Ricardo Magdalena, de los Navarro, de Pablo Monguió, de Fernando García Mercadal, José de Yarza, José Manuel Pérez Latorre, a través de edificios y monumentos como el Viaducto de Teruel, el Paraninfo, el Casino de Huesca, el Rincón de Goya, el Auditorio de Zaragoza o los proyectos de la Expo 2008.

 

Además, Borradores ofrece un extenso reportaje sobre la exposición ‘El Circo’, de la colección de César Fernández-Ardavín, que puede verse estos días en la Diputación de Huesca, en compañía de su comisario Ramón Lasaosa. La cantante de flamenco y música latina Mayte Martín conversa en la sala Multiusos con Ana Catalá, le narra su pasión por Rafael de León y Juanito Valderrama, las claves de su canto y su inclinación hacia las canciones de amor; Miguel Sánchez-Ostiz, el escritor navarro galardonado con el Premio de la Crítica y el premio Herralde de novela, glosa las aventuras de su ‘Cuaderno boliviano’, y ofrece una mirada a la situación política de la Bolivia de Evo Morales. Además, entre otras cosas, Fernando Savater glosa uno de sus libros favoritos: ‘Moby Dick’ de Hermann Melville, una auténtica novela fundacional de las letras norteamericanas.

 

El grupo Controversy toca dos temas: ‘The second’ (El segundo) y ‘So much that it hurts me’ (Tanto que me duele). Está formado por Gloria y Jesús Téllez, Fernando Barba y Juan Luis Vicente. Su estética aborda el rock duro, la música garage y la psicodelia, y tiene un aroma de música de los 60 y 70. En breve, publicarán su primer álbum, concretamente en mayo.

 Borradores. Aragón Televisión (Canal Satélite Digital, 97, también en internet). 0.15. En la foto de 'El País', Mayte Martín y Belén Maya.

PILAR MARTÍNEZ BARCA EDITA A MANUEL PINILLOS

PILAR MARTÍNEZ BARCA EDITA A MANUEL PINILLOS

Hace algunos años escribí este texto sobre María Pilar Martínez Barca, que publica ahora su edición de la Poesía Completa de Manuel Pinillos en Prensas Universitarias y a la vez un nuevo poemario amoroso, erótico y místico, La manzana o el vértigo. Recupero el texto. La foto es un retrato de Edward Steichen, fotógrafo y pintor.

 

Cecilio Martínez, funcionario de correos recién jubilado, aparece en el salón con su hija. La ha cogido por las axilas y Pilar efectúa unos leves movimientos. Está acostumbrado a ello: durante muchos años debía subirle al cuarto piso sin ascensor de la calle Delicias o, como sucedió en un verano hermoso y arduo, cargarla a la espalda por las empinadas y interminables escaleras de la cueva del Drach, en Mallorca. Los pies de Pilar, casi inválidos, arañan las alfombras, rasgan las duras cuerdas de la guitarra del suelo. En la terraza, arreglada, con calefacción, ha colocado sus mesas de trabajo y dos sillas: una, de anea, con cojín y otra, ortopédica, azul como un mar oscuro. Muy cerca del ordenador, Pilar tiene una selección de sus artículos publicados en este diario, a la izquierda; y a la derecha, campan dos volúmenes esenciales para su trabajo: un manual reciente de ortografía y el “Diccionario ideológico de Julio Casares”. Pilar se sienta en su despacho con vistas: afuera se ve la primera araña del sol sobre los árboles, el cielo luminoso y los edificios que han ido multiplicándose a lo largo de los 25 años en que los Martínez han vivido allí.

Los padres, Cecilio y Eusebia, son de Velamazán (Soria), el pueblo de los antepasados y del estío inolvidable. Pilar nació en 1962 en Zaragoza, en la clínica de San Juan de Dios, pero un accidente de parto le produjo una parálisis cerebral. El padre fue trasladado a Lloret de Mar de 1964 a 1965, el clima favorecía el alivio de su hija, pero entonces padeció el batacazo de un sarampión que le cercenó de súbito su evolución. La niña no podría andar. Su infancia no fue nada fácil, aunque sus progenitores se empecinaron en que no se quedase rezagada: le leían relatos, le enseñaban las reglas elementales, le conseguían los libros adecuados. A los cinco años ya leía y hallaba en las fábulas y las historias antiguas un instante de solaz. Pilar ya había percibido que era distinta a las demás niñas: de entrada no iba a la escuela, ni lucía las batas rosadas ni salía a pasear por los parques. La timidez se aliaba con los primeros complejos. Su mundo se reducía al contexto familiar y al encierro. A veces, le ilusionaban “Los chiripitifláuticos” en el televisor. Aprobó los exámenes de Estudios Primarios y de Graduado Escolar, y se matriculó en BUP a distancia en el Instituto Goya. Iba a tutorías con Rosa Palacios, que impartía lecciones de Historia y Arte, y le puso en contacto, años después, con la pintora Isabel Guerra. Y también con Carmen Sender, hermano del narrador, quien, acaso sin intuirlo siquiera, le esclareció el porvenir: “Tú tienes que escribir porque tienes mucho que decir”.

Pilar, curiosamente, ya se sentía escritora en potencia. Componía versos desde hacía tiempo y era una lectora tan deleitosa como concienzuda. Los libros para ella no son materia de consumo o de entretenimiento exactamente: le cuesta leer, asimila con lentitud, pero entonces tenía idealizado el universo de los escritores. “Me parecían seres importantes y reconocidos con muchas cosas que decir. Un buen escritor, pensaba, no sólo dice lo que siente él sino lo que sienten los demás, y eso me parecía muy bello”. Pilar, al salir al Instituto Goya de vez en cuando, descubrió el mundo. Contaba con la ayuda de su tío Fermín, que lo mismo la llevaba a hacer fotocopias, que a comprar un libro o a una presentación. Era como un cómplice paciente que despreciaba la pereza. Además,  Pilar recibía en casa voluntarios de Auxilia, que le ayudaban a repasar las lecciones, y entre ellos venía José Carlos, al que ahora acaba de dedicar su cuarto poemario: “Se está bien aquí” (Huerga & Fierro). Era, es, un religioso camilo que se dedicaba a colaborar con enfermos, discapacitados o marginados y con el que estableció una hermosa relación que Pilar, en un arrebato de osadía, podría definir “como un amor platónico”.

Del Goya dio el salto a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza. Pilar, ahí, en esa aventura del recuerdo, se detiene y reflexiona: “Soy muy exigente y rebelde. Aún debiera serlo más. Y voluntariosa. Son ansiosa porque quiero más y estoy insegura. Las cosas me cuestan mucho esfuerzo y no tengo nada: necesito que reconozcan un poco que puedo escribir bien, necesito trabajo, un poco de dinero, editar más fuera de Aragón”. El campus, de entrada, era una fiesta: Pilar y su silla de ruedas disfrutaban del espacio, de los corredores; los compañeros la pasaban de aula en aula. Y tenía profesoras insustituibles como María Antonia Martín Zorraquino, Aurora Egido o Lola Albiac. Al principio, de tanto entusiasmo o temor, memorizaba las lecciones. Y se quedaba encantaba los autores clásicos y la literatura medieval, con el rigor metodológico. Un día, Aurora Egido, le recomendó que frecuentase más la biblioteca y que se fijase en los poetas que no conocía. Así se topaba con Kavafis, Luis Alberto de Cuenca, Jaime Siles, Antonio Colinas o María Victoria Atencia. Otro día también se encontró con la poesía aragonesa contemporánea y, en concreto, con Manuel Pinillos. Le llamó a casa y en cuanto el poeta oyó su voz quebrada y vacilante, pensó que alguien le estaba tomando el pelo. Colgó encolerizado, pero su esposa y musa Margarita Sanjuán resolvió el conflicto, y Pinillos volvió a ponerse. Concertaron una cita para después de Semana Santa, Pilar se fue de viaje, y cuando regresó el vate había muerto. Vio su biblioteca, leyó sus libros, hojeó sus papeles, aspiró el santuario íntimo del escritor y le dedicó diez años de su vida. Un resumen de su tesis se publicó con el título de “Manuel Pinillos o la consagración de la poesía” (IFC, 2000). Para entonces, Pilar ya había cumplido sus primeros sueños, había editado tres poemarios, se movía a sus anchas en una silla de ruedas eléctrica, y se le reveló el amor. “Había idealizado siempre la pasión, estaba en mi poesía, como lo está Dios: alguien que anda por ahí y que uno siente su llamada. Cuando el amor es real es más bonito, lo es todo, rompe los esquemas. Encontrar a alguien es precioso, pero lo más decisivo es encontrarte a ti misma con alguien”.

Murmura un nombre inaudible y mira afuera: el oro de la mañana tiembla en la enramada del parque.

 

ÍNSULA Y LA FOTO AMPUTADA DE COLLIOURE 1959

ÍNSULA Y LA FOTO AMPUTADA DE COLLIOURE 1959

Recibo esta nota, un correo masivo por supuesto, de Carmen Carballo, de la Fundación Lara de Sevilla.

 

Estimado amigo:


El próximo 24 de febrero, martes, tendrá lugar en la Casa de la Provincia (Sevilla), a las 12,30 horas, la presentación en Sevilla del número especial que la  prestigiosa revista ÍNSULA ha dedicado a la figura de Antonio Machado - del que se cumple este año el setenta aniversario de su muerte-. Este monográfico ha contado con el patrocinio de la Fundación José Manuel Lara.



Para rendir homenaje a esta gran figura de las letras españolas, la revista ha elegido una fecha y un acto muy significativo, el 22 de febrero de 1959, día en el que un grupo de destacados autores marcharon a Colliure (Francia) para recordar al poeta que murió en el exilio. Justo veinte años después de su muerte, Blas de Otero, José Agustín Goytisolo, Ángel González, José Ángel Valente, Jaime Gil de Biedma, Alfonso Costafreda, Carlos Barral yJosé Manuel Caballero Bonald fueron hasta la tumba de Machado y
protagonizaron una conmemoración político-literaria en la que Antonio Machado fue convertido, además, en todo un símbolo de la resistencia.

Este número especial de ÍNSULA ha sido coordinado por la profesora Araceli Iravedra, y en el mismo han participado Carme  Riera, Miguel Ángel García, Leopoldo Sánchez Torres, José Manuel Caballero Bonald y Luis García Montero, entre otros autores y destacados especialistas.



El monográfico especial de ÍNSULA, titulado COLLIURE, 1959 será presentado por Alfonso Guerra y Araceli Iravedra.

 

 

NOTA:

-Hace unos días, me escribía Alfredo Castellón indignado con esta publicación y con esta portada. La foto está amputada y en ella falta el dramaturgo, guionista, director de TVE y director de cine Alfredo Castellón Molina, que estaba a la derecha de la foto. Alfredo Castellón, entre otras muchas cosas, es director de Platero y yo y Las gallinas de Cervantes. Lo más sorprendente es que la revista ‘Ínsula’, en un número anterior, publicaba la foto completa con Alfredo Castellón, que estuvo con todos ellos en 1959. Ignacio Martínez de Pisón escribió un precioso artículo sobre esta foto y sobre Afredo Castellón en su libro ‘Las palabras justas’ (Xordica, 2007), un volumen delicioso sobre la atmósfera de la Guerra Civil y sus ecos. Uno de los mejores textos es sin duda el que hace referencia a esta instantánea, amputada ahora por Ínsula.

FOTO:

Arriba: Blas de Otero, José Agustín Goytisolo, Ángel González, José Ángel Valente y Alfredo Castellón. Abajo: Jaime Gil de Biedma, Costafreda, Carlos Barral y Caballero Bonald. En la portada de ‘Ínsula’ desaparece Alfredo Castellón.

MERCEDES ABAD Y SUS CUENTOS DE PLAGIOS

MERCEDES ABAD Y SUS CUENTOS DE PLAGIOS

Hace años, cuando la narrativa erótica estaba en auge, me impresionó la lectura de ‘Ligeros libertinajes sabáticos’ (Tusquets. La Sonrisa Vertical) por su frescura, su descaro, su imaginación y el ingenio en algunos lances como aquel del sombrero y los higos. Mercedes Abad (Barcelona, 1961), su autora, publica un nuevo libro de relatos en Alfaguara, título que se suma a otros como ‘Felicidades conyugales’, ‘Soplando el viento’ o ‘Amigos y fantasmas’, de factura excelente, con piezas magistrales, llenas de ironía, de perversidad y de conocimiento del mundo.

 

El libro gira sobre el plagio y sus variaciones y también sobre la inoportunidad de algunos acontecimientos.

 

Esto no es plagio exactamente, pero copio aquí el texto más corto del volumen de Mercedes Abad, a quien no tengo el gusto de conocer.

 

APROPIACIÓN INDEBIDA NÚMERO 10

 

Entre todos los animales de la creación, el cerdo quizá sea el que más nombres tiene: tocino, guarro, gorrino, cochino, puerco, marrano, chancho, lechón, y muchos que me dejo. Pues bien, del robo de Buenas noticias sólo puedo decir que ha sido una grandísima cochinada y que no tengo perdón. El resto, los abyectos detalles, por una vez no podrán ser saboreados con morbosa fruición por el curioso lector que, por cierto, al aventurarse hasta aquí, se ha hecho cómplice de todos mis delitos. Puerco lector, marranísima lectora, autora gorrina, cochino editor, somos todos un hatajo de cerdos. 

(El retrato es de Errol Flynn.)

CEES NOOTEBOOM: EL HOLANDÉS DE ZARAGOZA

CEES NOOTEBOOM: EL HOLANDÉS DE ZARAGOZA

Arcadi Espada y Cees Nooteboom se cruzan en el Guggenheim de Bilbao, y el periodista le confiesa que tenía ganas de conocer al escritor más aragonés del mundo nacido en Holanda. Le recuerda cuánto le marcó ‘Desvío a Santiago’, ese viaje por España que le lleva a la catedral de Jaca, a las mudéjares tierras de Teruel o a la soledad del Museo de Zaragoza en un día de calor, entre monjas. El peregrino Cees, el viajero curioso, es ampliamente citado en el reportaje ‘Ebro/Orbe’, en el que Espada recorre el río desde su desembocadura hasta su nacimiento y sigue, además, el curso de las tuberías del trasvase. Nooteboom está a punto de reeditar su libro ‘Las montañas de Holanda’, que tiene algo de cuento de hadas donde ensancha la geografía de su país, pero lo curioso es que en esa novela aparece la cartuja de Aula Dei y un inspector zaragozano de carreteras secundarias llamado Alfonso Tiburón de Mendoza, que se parece al escritor Javier Tomeo y que realizó estudios de ingeniería. Aragón aparece una y otra vez en los libros de este eterno candidato al Nobel. En ‘Hotel Nómada’ recuerda que no estuvo en el incendio del hotel Corona de Aragón por un día y ahora, en un libro de cuentos que está terminando, ha decidido rendirle un homenaje: en ese drama desaparece una jugadora empedernida de póquer, Paola, y su amante, un mafioso colombiano. Hace treinta años exactamente, Cees Nooteboom también conoció a su mujer, la fotógrafa Simone Sassen (con quien firmó ‘Tumbas’), y con ella recorrió Zaragoza y parte del mundo. Sigue haciéndolo: tarde o temprano, en un coche de alquiler, vendrán a ver la exposición ‘Goya y el mundo moderno’.

 

*Estuve con Cees Nooteboom y simona Sassen el pasado día seis en Bilbao. Conversamos ante el público, en compañía del traductor Mikel Vidal, en el Museo Guggenheim, tras una espléndida, lúcida y sincera intervención de Arcadi Espada, dentro de la programación del Festival de las Letras. Por la noche cenamos en Casa Rufo e hicimos muchas fotos. Cees Nooteboom publicará próximamente en Siruela su libro ‘Lluvia roja’, que habla de su relación con el jardín que tiene en Menoría y con los isleños. Cees me contó historias de sus viajes, de sus libros y de su amigo Hugo Claus, que perdió la memoria y decidió irse del mundo antes de olvidarse de todo. Lo anunció a sus amigos y así lo hizo. Una historia conmovedora.  (Este retrato a lápiz de Cees Nooteboom está firmado en 1959, como diría una película, el año que nací yo. Y Miguel Mena, Fernando Sanmartín, Antonio Pérez Lasheras o Fernando García Mongay, entre otros.)

UNA ANTOLOGÍA DE TERROR, CIENCIA FICCIÓN Y PULP

UNA ANTOLOGÍA DE TERROR, CIENCIA FICCIÓN Y PULP

Octavio Gómez Milián elige a un combinado de once autores para el volumen Al final del pasillo. Una antología de terror, ciención ficción y literatura pulp de Aragón. Dice el poeta, antólogo y divulgador cultural en prensa, radio y televisión:

 

Me encargo de coordinarla yo y publica Editorial Comuniter. La portada es de Álvaro Ortiz y Víctor Montalbán. Los autores son:

 

* Ángel Gracia
* Daniel Gascón
* Eva Puyó
* Ignacio Escuín
* Juan Luis Saldaña
* Magdalena Lasala
* Manuel Vilas
* María Frisa
* Miguel Serrano
* Oscar Sipán
* Patricia Esteban Erles

Pronto os mando fechas de presentación
aquí blog y facebook para más información
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