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Antón Castro

BERNARD PLOSSU: ACTA DE UN DIÁLOGO A MEDIANOCHE

BERNARD PLOSSU: ACTA DE UN DIÁLOGO A MEDIANOCHE

 

 

Quien se acerque por aquí de vez en cuando, habrá reparado alguna vez en mi profunda y sincera admiración hacia el fotógrafo francés Bernard Plossu, nacido en Vietnam, residente en México, en Estados Unidos, en Níjar y desde hace algún tiempo en los alrededores de Marsella. Bernard Plossu, un hombre alto y delgado, asombrado a cada instante por los gestos de la vida, ha hecho de todo: retratos de escritores, paisajes abiertos, instantáneas de lo cotidiano, siempre con un gran sutileza: con peculiares encuadres, con difusores y sombras, fotos aparentemente movidas, fotos siempre con una mirada peculiar y poética, llena de sutilidad y de extrañamiento. Anoche me llamó el pintor cubano Rafael Torres y me dijo que un puñado de amigos –vinculados con el arte, con la creación, con el teatro, etc.- me esperaban en la calle Manifestación 13, donde había vivido José Martí, el hombre que amó a la aragonesa Blanca Montalvo. Para convencerme del todo, me dijo: “Berrnard Plossu ha venido y quiere conocerte. Te ha traído algo”. Llegué a las once y media de la noche; desde Garrapinillos a Zaragoza escuché el disco “Incubando” de Carmen París, y puse dos o tres veces el corte seis, dedicado a José Martí y su estancia en Aragón, con homenajes a Ludmila Mercerón y Pablo Milanés.

 

Llegué y había alegría, tertulia, un poco de baile y los dos o tres rincones para las confidencias. Una joven y bellísima actriz, a la que no llegué a saludar, enseñaba pasos de baile mientras sonaba Juan Luis Guerra. Era tan elegante que parecía no moverse, pero sí se percibía el danzón de sus caderas, la elocuencia de sus piernas sobre los vaqueros. El anfitrión de la casa es Agustín, un poeta, rapsoda, cuentacuentos y actor cubano. Hubo un instante en que, tras los saludos, se puso a cantar y a recitar, y contó preciosas historias, entre ellas la del compositor “Quiéreme mucho”, inspirada en un amor imposible. Bernard Plossu, tocado ahora el cabello de plata y nieve, se rió a su antojo, con verdadero placer. Estábamos sentados al lado, encuadrados en el interior del marco de una puerta, y yo sentí una gran emoción: es un hombre cotidiano, sencillo, afable, pero me emocionaba estar ahí, a su lado; él llevaba su cámara Nikkormart al cuello y de vez en cuando tiraba alguna foto, sin flash, por supuesto. Una cámara, me dijo, que lo acompaña desde hace 30 años. Bernard Plossu no ha sucumbido a la cámara digital.

 

Las fotos de Bernard Plossu tiene una atmósfera de intemporalidad. Concentran una mirada peculiar, un detalle, un laberinto de matices, un fogonazo desdibujado de contrastes. Me ocurrió algo precioso: me hizo varias fotos, cinco o seis, casi como fotos robadas, yo hablaba y hablaba, y él buscaba. A veces, la velocidad era relativamente rápida, otras oías el clic y pensaba que esa foto saldría o movida o borrosa, como si emergiese en el papel desde una cabeza borradora. Hablamos de todo un poco: de su libro de Albarracín, realmente deslumbrante, de fotógrafos a los que admira como Nacho López y Héctor García, de su colega Luis Baylón, y hablamos, sobre todo, de la gran exposición que se le va a hacer en el CDAN para abril con un libro-catálogo espectador.

 

Había hablado por teléfono con Bernard Plossu. Había escrito varias veces de sus fotos. Vi su muestra del palacio de Montemuzo y de la galería Finestra, estuve en las tres últimas que hizo en Spectrum. Y me ha encantado conocerlo al calor de los versos de José Martí y pasear por la calle, con él y con otros amigos (Rafael Torres, Carolina y Daniel…) por las calles de Zaragoza mientras la gente iba y venía y tomaba las calles hospitalarias.

 

Bernard Plossu, maravillado, preguntó: “¿Y cuál es el plan de toda esta gente?”

*Esta foto de Bernard Plossu, una de las más famosas, está realizada en 1979.

CANO EN AINZÓN O ASÍ SERÁ PORQUE TÚ LO DICES

CANO EN AINZÓN O ASÍ SERÁ PORQUE TÚ LO DICES

Había estado en Ainzón, recientemente, en casa del pintor Pedro Sagasta, un hombre cercano y generoso que realizó una colección de retratos a un puñado de amigos y conocidos. Me llamó, vi su estudio y me regaló el cuadro que me había hecho. Y ayer, tras un viaje a Barbastro, fui a Bodegas Bordejé a la exposición de José Luis Cano, “Del agua al vino”, una muestra muy vinculada a la carpeta de serigrafías Ranillas, realizada con acrílico, donde el vino sustituye al agua en algunas piezas.

 

Cano me había llamado uno de estos días para decirme que dijera unas palabras sobre él. Dije, más o menos:

-1. Conocí a Cano en el bar Faustino hacia 1987. Quedamos para nuestra primera entrevista porque Cano acababa de ganar el premio de carteles del Pilar. Me dijo entonces que para él lo esencial de ese proyecto era “contar una historia”. Cano es, esencialmente, un contador de historias, y lo demuestra a diario en sus viñetas, en sus libros, en sus retratos, y especialmente en proyectos como las series de personajes aragoneses que ha publicado con Xordica y con Ibercaja: Sender, María Moliner, Servet, Odón de Buen, Goya o Buñuel, entre otros muchos otros. Ahí Cano se reivindica en la doble dirección del contador de historias literario y visual o gráfico.

-2. Cano es un pintor que piensa. Un pintor conceptual, un pintor a la manera de Gracián, un pintor que busca siempre lo esencial y lo atrapa mejor que nadie. Posee una erudición deslumbrante, una gran capacidad de trabajo, tiene oído y reflexiona con somardería, con humor, con ternura y con la lucidez de aquel que capta las contradicciones del poder de inmediato y se las arroja a la cara, como un escupitajo o una patada en la espinilla.

3.-Cano es un artesano de su oficio. Un artista que disfruta con todas las cualidades de la pintura: la mancha, el trazo, la parodia, la glosa, el homenaje, la caligrafía de las emociones, la quietud del taller, el dinamismo del oficio, la atmósfera del taller. Es un pintor que se mancha las manos. Se acomoda a cualquier disciplina y lo hace con brillantez. Con documentación, con un punto de vista nuevo, con hallazgos propios Y con ese sentido del humor que el cielo le ha dado.

 

La muestra está muy bien. Y Cano, en Ainzón, estuvo rodeado de amigos: pintores de Zaragoza y del Moncayo, actrices, familiares, amigos de Fernando Bordejé y su familia, la cantante Marta Almajano, etc. Fue una estupenda noche de amistad, de risas y afecto en torno a la pintura.

 

Cano fue breve y estuvo genial. Dio las gracias a todos y dijo que no quería explicar su pintura por si alguien le decía lo que le dijo un alcalde del Altoaragón, tras ver una selección de su obra y oír la descripción de sus intenciones y de sus logros: “Eso será así porque tú lo dices…”

EL GARRAPINILLOS JUVENIL VENCIÓ EN MOVERA 2-5

Nos había dolido la derrota del pasado fin de semana en Pina de Ebro. No tanto por el resultado final en sí, abultado e indiscutible, sino por la forma: por el comportamiento errático del conjunto, que había fallado en todas sus líneas. Si en la zaga había operado como un auténtico coladero, la delantera se caracterizó por su inoperancia en la segunda parte.

 

Hoy hemos ido a Movera con el deseo de resarcirnos. Y lo logramos. El Garrapinillos venció por 2-5, merced, en primer lugar, a una sólida labor de contención y de marcaje a la delantera rival, y al mejor tono general de casi todos. Mario Calvera hizo el mejor de todos sus partidos, y sentenció el resultado con un impecable gol de falta directa. Había intentado otras dos: un, por abajo, le rebotó en la barrera; otra se le escapó por unos centímetros, y la última fue impecble: el balón, bellamente tocado con efecto, se coló cerca de la escuadra a la izquierda del portero. El gol acabó con la leve incertidumbre en que vivíamos tras el segundo gol del Movera.

 

El campo está muy bien. Cortado, mullido, suave, ideal para el buen fútbol. Los chicos me dijeron que en algún lugar se hundía. El Garrapinillos formó de salida con Gayoso; Diego Cali, Marcos, Alfredo, Aitor; Mario Calvera, Diego Rodríguez; Alex Velilla, Jorge Rodríguez, Adrián Serna; y Pirri. Recuperábamos a dos jugadores claves: Marcos, atrás, que estuvo inmenso a pesar de su dolor de garganta y de su tenso catarro, y Pirri, que marcó un gol, pero debió lograr cuatro con claridad. En la reserva, estuvieron Juan, Alex Navarro, Alex Fernández, Jaime y Miguel. Jugaron todos, y Alex Fernández –que está un pelín errático, descentrado, como si estuviera en otro sitio o con la cabeza presta al despiste- marcó el cuarto gol de un tanto de derecha.

 

El comportamiento fue bueno en todas las líneas. A los quince minutos, ya habíamos marcado el primer tanto. Al final, marcaron: Serna, Pirri, Jorge Rodríguez, Alex Fernández y Mario. Acabamos la primera parte con 0-3, y muchas ocasiones, e instantes de buen juego. En esta ocasión, Jorge alternó el puesto de extremo izquierdo con Adrián: dio un clarísimo pase de gol y marcó el tercer tanto.

 

Hubo síntomas esperanzadores: los laterales Cali y Aitor estuvieron bien, fueron a más a medida que avanzaba el partido. A los dos les cuesta mucho defender, pero lo intentaron hacer. Aitor golpea muy bien de zurda y quizá le falte algo de iniciativa y de rapidez, pero hoy no se le puede reprochar casi nada. Cali, nuestro Diego el portugués, se fue entonando, y mejoró en concentración, aspecto que se suma a su empuje de siempre. Mario Calvera realizó el mejor partido de los que ha jugado hasta ahora: con más presencia, algo más rápido, con mejor tono y más ambicioso. Se atrevió a hacer más cosas, y las hizo. Diego y Jorge trabajaron mucho, como casi siempre, y en esta ocasión a Jorge lo acompañó la fortuna de un gol de astucia. En la segunda parte dejó su sitio a Alex Navarro. Los cambios iniciales fueron Miguel por Alex Velilla, y Alex Fernández por Adrián, que hoy sí acabó roto. Cali dejó su sitio a Jaime.

 

Arriba Pirri realizó un partido especial. Tuvo muchas ocasiones de gol, pero unas veces por confiarse, otras por precipitación o por falta de puntería, no logró marcar, más que un tanto. Le he dicho que este año marcará 20 goles, y hoy, desde luego, tuvo ocasiones para empezar a darme la razón. Debió acabar con cuatro. 

 

El Garrapinillos ha jugado un buen partido, se debilitó algo con algunos cambios, pero tenemos 16 jugadores e intentamos que jueguen todos. Y poco a poco los que están saliendo más de suplentes tendrán su oportunidad de titulares.

 

PD. Como detalle simpático, en el descanso se me acercó el joven árbitro y me dijo: “Eh, entrenador, ¿de dónde eres tú?”. Luego me dijo que me había oído hablar y que había pensado: “Este no es de Garrapinillos. Este es un paisano.” Hablamos al final y supe que era de Muros, en A Coruña, en La Costa de la Muerte. Que es ingeniero técnico, que vino para el Pilar pasado, como el protagonista de mi cuento “El enamorado de Zaragoza” (que sale estos días en mi libro de relatos “Fotografías veladas”, Xordica), y que se ha quedado aquí a trabajar en una empresa. Compagina el fútbol con su trabajo.

LA FIESTA DE LA LITERATURA

LA FIESTA DE LA LITERATURA

Escribe esta mañana José Luis García Martín en su sección “Ventanas de papel” de ABCD Cultural -ese suplemento que tanto estimo por múltiples razones. Una de ellas es la gratitud: colaboré en él con absoluta felicidad durante dos años largos; otra, la cantidad de buenos amigos que trabajan en él-:

 

“Abro Los demonios del lugar (Almuzara), de Ángel Olgoso, relatos de terror. La fiesta de la literatura nunca se termina”.

*La foto es de Genevieve Naylor.

LOS MORENO GISTAÍN Y BEATRIZ: BUENAS NOTICIAS

LOS MORENO GISTAÍN Y BEATRIZ: BUENAS NOTICIAS


[Estos días acaban de operar a la madre de Mariano Gistaín de una lesión de cadera. Josefina Vidal regresaba ayer del hospital de San Jorge al de Barbastro, levemente desorientada y con esa nostalgia indecible que supone estar lejos de su propia casa. Me encontré ayer, en Barbastro, con la hermana y el cuñado de Mariano. Esta mañana, su sobrino Juan Fernando me escribe una estupenda carta llena de buenas noticias. Juan Fernando Moreno Gistaín y su hermano  José Enrique son espléndidos pianistas. Acaban de regresar de Zimbabwe y tienen una agenda repleta de proyectos: a cuatro manos y como solistas]

 

Empiezo con buenas noticias:

 

-1. Beatriz Gimeno. Diseñadora, fotógrafa y compañera de Juan Fernando. La semana pasada la portada de Beatriz Gimeno para el libro Historias para Catar (Tropo editores) fue seleccionada en los premios Anuaria dentro de los diez mejores trabajos de diseño gráfico de España en esa categoría. Aquí está la foto.


-2.Grabaciones. La grabación que hizo Catalunya Música de un concierto que ofrecimos dentro del Festival Internacional de Santa Cristina d’Aro ha sido seleccionado por la emisora para que se pueda escuchar durante unas semanas vía web. Te envío el enlace directo a la página web de Catalunya Radio donde se puede escuchar.



El programa fue:
Erik Satie, Trois morceaux en forme de poire.
Erik Satie, Parade
Igor Stravinsky, Petrouchka

y fuera de programa, que también se puede escuchar,
M. de Falla, Danza Española de La Vida Breve
R. Schumann, Impromptu de Bilder aus Osten

El enlace directo es:
http://www.catradio.cat/reproductor/audio.htm?ID=280531



-3. Proyectos de futuro. A Juan Fernando y a José Enrique les han pedido colaboraciones con el Festival Schubert del Auditorio Winterthur de Barcelona, el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, etc. En http://www.morenogistain.com hay informacion sobre los proyectos como dúo. Como solista, Juan Fernando tiene una gira con las colosales Variaciones Diabelli de Beethoven y la celebración del aniversario  de Isaac Albéniz, de vida tan libresca, y José Enrique estrenará también un recital nuevo.

 

 

Lo más bonito es que su abuela Josefina Vidal estará a punto para seguir de cerca, con la acuosa dulzura de sus ojos, todos estos empeños.

NACEN LAS EDICIONES DE LA LIBRERÍA CÁLAMO

NACEN LAS EDICIONES DE LA LIBRERÍA CÁLAMO

Este próximo martes, 28, a las 20.00, se realiza la fiesta-presentación del nuevo sello editorial Las Ediciones de la Librería Cálamo. Se inicia con los relatos de José Luis Rodríguez, Tres horas; el ensayo poético Un mundo en construcción de Alfredo Saldaña, y el poemario Puente de hielo. Cantata en andrajos de Jorge Riechmann. Los editores del nuevo sello, vinculado a la librería de Francisco Goyanes, serán el poeta David Mayor y el poeta y editor de Eclipsados Nacho Escuín.

*Un fotografama de la película Jennie con Jennifer Jones.

XOÁN ABELEIRA ANALIZA EN ADN A SYLVIA PLATH

XOÁN ABELEIRA ANALIZA EN ADN A SYLVIA PLATH

[La joven periodista Marta Peirano publica en el periódico ADN un estupendo artículo sobre la “Poesía completa” (Bartleby Editores) de Sylvia Plath: “La chica que quería ser Dios”. Y además, le envía un pequeño cuestionario al traductor Xoán Abeleira, donde él le contesta a estos cinco epígrafes sobre su trabajo, la vida y la obra de Sylvia Plath y su marido Ted Hughes.]

 

El libro. Por lo que yo sé, ésta es la primera traducción de los Collected Poems de Sylvia Plath que se realiza en castellano, y la segunda o tercera que se publica en el mundo (a pesar de ser uno de los libros de poesía más reeditados de la segunda mitad del siglo XX). Desde luego, no creo haber resuelto todos los "enigmas" léxicos, sintácticos, metafóricos... que los poemas de Plath entrañan (incluso para los especialistas anglosajones) pero sí creo haber aportado muchas posibles soluciones a los mismos, mejorando, en buena medida, la calidad de las pocas traducciones que había hasta el momento (la mayoría de ellas, muy defectuosas).

El volumen incluye casi doscientos poemas inéditos en el ámbito hispanoamericano, así como la única traducción de la edición restaurada de Ariel que Frieda Hughes publicó en el año 2004. Siguiendo su edición y las pruebas aportadas por otros críticos, hemos corregido las erratas y la puntuación no sólo de los de Ariel sino también de algún otro poema mal transcrito en su momento.

Así que, el lector y la lectora de habla española, cuenta, en cierto sentido con dos libros a la vez: la Poesía Completa de Plath, y el poemario Ariel tal y como ella lo dejó antes de morir.

¿Por qué Plath? Por la misma razón que Rimbaud, Apollinaire o Desnos. Cuando empecé a traducir, hace ya veinticinco años, lo hice impulsado por los mismos motores que me llevaron a escribir: la pasión y el ansia de "conocimiento espiritual" -digamos. Eso que, en un poemario homónimo, definí como identidad. Y esa pasión y ese ansia, lejos de menguar con el tiempo, se han ido intensificando a medida que he ido "desentrañando" las obras de los y de las poetas que, literalmente, amo: padres y madres, hermanos y hermanas que, en muchos momentos de nuestra existencia, nos ayudan -e incluso nos enseñan- a vivir. A sentir. A Ser. 

A Plath, comencé a traducirla hace unos veinte años, cuando publiqué la primera versión que se realizó en castellano de "Tres mujeres" y de Árboles de invierno (en las revistas Cuadernos Hispanoamericanos y Quimera). Dos décadas después, me di cuenta de que, la única manera de "rescatar" a Plath en España, era traducir los Collected Poems, y decidí apostar por una editorial "pequeña", independiente, en vez de por una "grande", integrada en alguno de los grupos capitalistas que imperan a su antojo. Y debo decir que acerté, que acertamos, pues Pepo Paz, el editor de Bartleby, no sólo se implicó de manera extrema en el proyecto sino que me trató como muy pocos editores tratan a los traductores y las traductoras: con suma dignidad.    

La labor, en efecto, fue ardua pero muy, muy satisfactoria, pues, al realizarla, me percaté, más que nunca, de la genialidad de Plath. Como dije el día de la presentación en la FNAC de Madrid, comentando unos versos de "Cementerio en noviembre", en más de una ocasión tuve que parar de traducir, deslumbrado ante el talento, casi increíble, de esta mujer que comenzó a escribir y a publicar con nueve años y que, a su cortísima edad, dejó, cuando menos, unos cincuenta poemas incontestables, varias obras maestras de la lírica universal, una gran primera novela, varios relatos hermosos y un diario y una correspondencia de máximo interés. Ni siquiera Lorca, que también era un genio, habría dejado semejante herencia de haber muerto a los treinta años.  

Ted Hughes. Mi admiración por la obra de Sylvia Plath es pareja, en efecto, a la que siento por la de Ted Hughes -un poeta que también me ha influido enormemente. De Hughes también traduje una pequeña antología hace años, en la revista El Urogallo. Antología y, a la vez, ensayo que, ahora, he ampliado en gallego y forma parte de un libro en ciernes titulado Catro olladas, catro ventás (Cuatro miradas, cuatro ventanas).

Más de una vez me he planteado la posibilidad de publicar un libro entero de Hughes, pero, por ahora, quiero dejar de traducir por un tiempo.  He abordado una treintena de autores y de autoras. En estos últimos tres años, he traducido cuatro libros: dos en gallego (Porca terra, de John Berger, y O viaxeiro astral, de Jack London, con cerca de doscientas notas) y dos en castellano (Plath, y una biografía de Anna Ajmátova, que también incluye muchos poemas suyos). Ahora quiero volver a mi propio trabajo, y sacar adelante varios libros de poemas, relatos y ensayos que llevan parados demasiado tiempo!  

La evolución de Plath. No creo haber descubierto nada, en ese sentido, que no hayan descubierto en su día Ted Hughes (también un excelente crítico, y, quizás, quien más ha comprendido la obra de Plath) y los escasos grandes especialistas que existen sobre su obra. Pero me han llamado especialmente la atención: 1º) el enorme dominio técnico, métrico, que alcanzó Plath en muy pocos años; 2º) la manera "concatenada", casi "irracional", como una suerte de escritura automática, en la que Plath crea sus imágenes; y 3º) su intenso amor por las palabras y sus diversos sentidos (idéntico al de Rimbaud, o al de Dylan Thomas: cosa que dificultó aún más esta labor, pero que también me enseñó mucho!). 

Respecto a estos tres puntos, podríamos decir que la diferencia entre la primera y la última etapa de Plath es que, en ésta, todas esas virtudes, todos esos logros poéticos ya están plenamente asimilados, interiorizados. En ella, todo fluye ya de manera propia y natural. Y, en el caso concreto de la imaginería, sin el "lastre" de la conexión "lógica": como si el inconsciente de Plath hablase "a chorros", libremente, sin ningún freno -por mucho que ella retocase luego sus versos. Por eso los poemas de Ariel parecen tan "herméticos", a veces; pero, por eso mismo, nos resultan tan increíbles y hermosos.  

La muerte de Plath. Es imposible "juzgar", explicar la muerte de cualquier ser humano que decide poner fin a sus días. ¿Quién desea realmente morir cuando se mata? ¿Quién no desea vivir plenamente y ser feliz? En general, todos somos esclavos de nuestra mente, de nuestros pensamientos, de nuestras percepciones, de nuestras sensaciones y reacciones...

Máxime cuando estamos psicológicamente enfermos, deprimidos.

 Sylvia Plath, una mujer que amaba con toda su alma a su marido, una madre con dos hijos a los que adoraba, una escritora que sabía que había empezado a crear una gran obra... debió de sufrir enormemente durante sus últimos días para llegar a matarse. Sabemos que todo se puso en contra suya: el desamor, la soledad, la sensación de fracaso, de vacío un invierno terrible que le acarreó un sin fin de problemas domésticos... Sabemos, sobre todo, que estaba física y psicológicamente agotada.

Por la nota que dejó, es probable que confiase en que, al final, alguien la salvase. Como la primera vez. No lo sé. Nadie puede saberlo. Lo que sí sé es que su muerte fue una inmensa pérdida para los que hallamos en su poesía muchas y grandes razones para seguir viviendo. Porque Ariel no es el libro de una mujer que ansía matarse sino el de una mujer que luchó, como siempre lo había hecho, por superar su crisis y renacer una vez más: igual que Lady Lázaro.  

*Autorretrato del autor de "Identidades" (Hiperión) y de la traducción de Sylvia Plath.

 

 

LUIS SEPÚLVEDA: "ÚLTIMAS NOTICIAS DEL SUR"

LUIS SEPÚLVEDA: "ÚLTIMAS NOTICIAS DEL SUR"

El pasado martes, en la FNAC, estuve con Luis Sepúlveda, que acaba de publicar “La lámpara de Aladino” (Tusquets), su homenaje personal a “Las mil noches y una noche”. Hablamos de los relatos que integran el libro, de ese componente de síntesis de su obra anterior –el exotismo, el viaje, la Patagonia, la novela negra, la vocación de contar cuentos más allá de la noche de los tiempos…-, y hablamos de su nuevo proyecto: un libro que se titulará “Últimas noticias del sur”, un especial volumen de viajes que tiene como materia central la historia de los obreros del Patagonia-Exprés, que dejaron sus nombres en las traviesas. Este libro aparecerá en varias lenguas, en España en Tusquets, y lleva fotos de Daniel Mordzinski, con quien Lucho Sepúlveda se ha trasladado a la Patagonia en varias ocasiones.

 

Daniel Mordzinski, el fotógrafo de los escritores, es el autor de esta singular foto de Luis Sepúlveda.