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Antón Castro

CONCHA VICENTE: AMOR, RECUERDO Y MELANCOLÍA

CONCHA VICENTE: AMOR, RECUERDO Y MELANCOLÍA

Con prólogo de Ángel Guinda -el joven maestro de la poesía, el profesor recién jubilado tras más de 35 años en la ensenañza-, Concha Vicente publica “Mimaré tu recuerdo, callada”, en Certeza, en la colección Poemas. Concha le dedica el libro a sus hijos Itziar y Jorge. Se trata de un libro de amor, de necesidad del amado, de pérdida del amado, de exaltación, de climas, de palabras sugeridas, de decepción y de temor y de anhelo.

 

Transcribo aquí algunos poemas:

 

Rodéame con tus brazos

Que soy enredadera en crecimiento

Y quiero trepar por tu costado,

Seguir la vereda de tu espalda,

Llegar a la curva de tu nuca,

Coronar tu cabeza,

Subir alto.

 

No se oía la noche,

En un lecho de amor se deslizaba

Retrasando la aurora.

Al amanecer,

El tiempo recobró

Su tic-tac detenido.

 

Voy ascendiendo en la memoria

Que me dejaste,

Te sigo llevando

Entre los pliegues de mi ropa.

 

Cada beso tuyo

Era un largo túnel de garganta infinita,

Un arroyo de azúcar y vino caliente

Que en mi boca entregabas.

Hoy, sin ti, me bebo la noche.

 

En el acantilado de un párpado,

Rompiéndose, se dan cita las mareas.

Fluye una lágrima de sal y brisa.

 

Ya no sé cómo se ama

Después de tanto tiempo de abandono.

*La foto corresponde a la actriz Daneile Darrieux.

MAR FLORES, CON LUIS ALEGRE EN "EL RESERVADO" 100

MAR FLORES, CON LUIS ALEGRE EN "EL RESERVADO" 100

“El reservado”, el programa que dirige Luis Alegre y dirige José Luis Campo, celebra su programa número 100 en las noches de Aragón Televisión con la presencia de Mar Flores

 

 

El programa número 100 de “El reservado”, el programa de entrevistas que presenta y dirige Luis Alegre en Aragón TV, estará protagonizado la actriz Mar Flores, uno de los personajes más populares de la vida social española que, ahora, estrena como actriz Los años desnudos. La película, codirigida por Félix Sabroso y Dunia Ayaso, se ambienta en el mundo del cine de destape de la España de la transición y está interpretada también por Goya Toledo y Candela Peña. Para Mar Flores supone su segundo papel protagonista en el cine después de su debut en Resultado final (1997, Juan Antonio Bardem).

 

Durante la charla con Luis Alegre, Mar Flores -nacida en 1969 en el barrio de Usera de Madrid- habla de su trabajo en Los años desnudos y reflexiona sobre su evolución como actriz desde Resultado final. La actriz admite que fue una “inconsciente” al aceptar protagonizar entonces la película de Bardem –al que, de todos modos, guarda un gran cariño por ser la persona que le contagió su pasión por el cine- y recuerda que sufrió unas críticas muy duras que ella considera “injustas” y cargadas de prejuicios. “Era mi primera película y, normalmente, no se suele ser tan duro con la gente que empieza”. Mar Flores confiesa que, ahora, su reto es que valoren su trabajo sin prejuicios y, también, lograr que la Mar Flores “personaje social” no devore a la Mar Flores actriz.

 

Mar Flores evoca su infancia en el barrio de Usera y cómo el hecho de pertenecer a una familia humilde y numerosa condicionó su personalidad. Cuenta sus sueños cuando era una niña y vivencias tan duras como las primeras muertes que le afectaron directamente. Mar alude a las amigas que mantiene de su adolescencia y dice que ellas son las que conocen a la “verdadera” Mar. Refiere también ese día en el que, con 12 años, a espaldas de su madre, trató de convertirse en azafata de vuelo. La actriz recuerda su primer viaje fuera de España –a París- y cómo el vivir sola le curtió enormemente. También habla de sus comienzos como modelo y luego presentadora de televisión al lado de Emilio Aragón en Vip Noche, en aquella Tele 5 de las “mamachichos”. Mar Flores cuenta con gran emoción el orgullo que sintió cuando con los primeros dineros que ganó le regaló a sus padres un viaje a París y cómo pudo comprarse una casa en la que sus padres disfrutaran de una vida mucho más holgada de la que habían tenido en su infancia de Usera.

 

La actriz habla de la prensa del corazón y admite que, aunque le ha hecho mucho daño, también ha contribuido a que ella haya llegado donde está. Mar confiesa que la obsesión que ha tenido por lo que decían de ella le ha hecho a veces llegar a asumir como ciertas las mentiras que corrían sobre su persona. “No tenían que haber hablado tanto”, dice. Mar reconoce que ha cometido muchos errores pero “como todos, lo que ocurre es que de mis errores se ha enterado todo el mundo”. Mar reconoce que ahora atraviesa una época de mucha mayor serenidad gracias, sobre todo, al cariño de su familia y de su marido, el empresario Javier Merino.

 

“El reservado” comenzó a emitirse en mayo de 2006 con una entrevista a la actriz Concha Velasco. Desde entonces, Luis Alegre ha mantenido charlas con invitados como Penélope Cruz, Rafael Azcona, Miguel Bosé, Manuel Pizarro, Blanca Portillo, José Antonio Labordeta, Loles León, Ana Belén, Fernando Trueba, Verónica Forqué, José Coronado, Leonor Watling, Juan Echanove, Agustín Díaz Yanes, Elena Anaya, David Trueba, Eduardo Noriega, Antonio Gasset, Víctor Manuel, María Barranco, Mónica Cruz, Goya Toledo, Eduardo Cruz, María Dolores Pradera, Juan Luis Galiardo, Carmen Posadas, Maribel Verdú, Aitana Sánchez Gijón, Fernando Tejero, Ivonne Reyes, Juan Diego Botto, Silvia Abascal, Paz Vega, Carmelo Gómez, María Valverde, Elvira Lindo, Mara Torres, Verónica Sánchez, Norma Ruiz, Antonio Carmona, Ana Gracia, Gonzalo Miró, Lucía Etxebarría, Malena Alterio, Beatriz Pécker, Arturo Vals, Álex González, Paula Etxebarría, Álex de la Iglesia, Natalia Verbeke, Beatriz Rico, Carlos Iglesias, Marta Etura, Nativel Preciado, Ana Álvarez, Beatriz Montañez, Alfredo Landa, David Bustamante, Pepa Bueno, Miriam Díaz Aroca o Pilar Rubio.

 

A lo largo de esos programas, los personajes entrevistados relatan anécdotas y experiencias que han marcado su vida y, también, observaciones alrededor de su relación con la amistad, la pareja, el trabajo, la familia, el fútbol, la política, la prensa del corazón, el sexo, la religión, el amor o la muerte.

 

En los próximos programas está prevista la presencia de invitados como el actor zaragozano Armando del Río, el cineasta también zaragozano José Luis Borau, los músicos y cantantes Joaquín Sabina y Miguel Ríos, los periodistas Pepe Navarro y la fragatina Thais Villas y los intérpretes Juanjo Puigcorbé, Miguel Ángel Muñoz, Mar Regueras y Charo López.

 

 

El programa número 100 de “El reservado”, con la actriz Mar Flores, se emite el jueves 27 de octubre a las 23:15 horas.

 

 

*Esta información la ha elaborado María José Mozota y su equipo de prensa de Aragón Televisión. En la foto, vemos a Mar Flores, Goya Toledo y a Candela Peña, que protagonizan "Los años desnudos".
 

 

UN DEBUXO DE SYLVIA PLATH. Por XOÁN ABELEIRA

UN DEBUXO DE SYLVIA PLATH. Por XOÁN ABELEIRA

[Dentro da súa sección ASIEU de La Opinión de A Coruña, o poeta e traductor Xoán Abeleira publica hoxe este artigo sobre Sylvia Plath, a súa estadía en España, as claves da súa lírica e a súa vocación pictórica. E ademais, adéntrase en complexos buratos biográficos. O texto levaba este fermoso debuxo que se titula, nada menos, “A serea e a lúa”. Xa sei que teño falado moito aquí de Sylvia Plath, falado e recollido textos e notas, pero para un namorado das sereas como son eu non podía deixar pasar a oportunidade. Cantimais, encántame que apareza a lingua galega neste blog. O texto, insisto, pertence ó poeta Xoán Abeleira, que anunciou o outro día que vai tomar uns meses de acougo para centrarse na súa propria obra literaria.]

 

UN DEBUXO DE SIVVY

 

Ise, “Sivvy”, era o diminutivo agarimoso co que Sylvia Plath, a inmensa e intensa escritora estadounidense, era coñecida na casa. Hoxe, 27 de outubro, é o seu aniversario: o día do nacemento dunha muller que non cesa de revivir. Plath era moi dada ó esoterismo. Morreu un luns, coma hoxe, con pouco máis de trinta anos. Por iso, coincidindo coa chegada ás librarías da súa Poesía Completa, e coa aparición en galego doutra pequena escolma que realicei prá Revista das Letras do xornal Galicia Hoxe, iste xoves, día 30, ás 8 da noite, renderémoslle homenaxe no auditorio da Fundación Caixa Galicia. Unha homenaxe á que, por suposto, están todas e todos vostedes invitados.

         Sylvia Plath tamén amaba a pintura –e, en especial, a superrealista–. Escribiu varios textos inspirados en Matisse, en Klee, en de Chirico... Ela mesma quixo ser pintora. E podía telo sido, de non se inclinar preferentemente pola escrita da prosa e da poesía. Aínda así, continuou debuxando dun xeito intermitente. En España, Benidorm, onde pasou a súa lúa de mel co poeta Ted Hughes, realizou un moi bo retrato diste e captou varias escenas da vila que despois publicaría a xeito de ilustracións dalgún que outro artigo xornalístico. Todo ise material, toda a súa obra visual (dende as cartas e postais que enviou cando meniña ata os gravados e os escasos óleos que chegou a rematar) aparece recollida en Eye Rhymes (Rimas do Ollo: Rimas Visuais), un fermosísimo catálogo editado por Kathleen Connors e Sally Bayley, e que pode mercarse por Internet.

         O debuxo que hoxe publicamos aquí é completamente inédito en España e en Galicia. Plath realizouno ós trece anos, e titulouno “A serea e a lúa” –dúas figuras claves do seu universo mítico e simbólico–. Sivvy naceu en Winthrop, unha vila ribeirá da Baía de Boston. En 1942, logo da morte do seu marido, o profesor Otto Plath, Aurelia Schober trasladouse canda os seus fillos a Wellesley, un rueiro do interior. Prá súa filla de nove anos, aquil pasamento, aquela mudanza supuxeron unha tremenda fractura emocional da que endexamais se recuperaría de todo, quedando vencelladas na súa memoria a perda do seu proxenitor e a perda do mar: o exilio desa “verdadeira patria” que, consonte Rilke, entraña a saída da nenez. A partir de entón, Plath deixou de se sentir Unha coa natureza, e a vida deveu pra ela nunha falla vertixinosa, nunha proba iniciática que había de superar. Por iso resulta tan sintomático que fose entón, en medio daquela creba, cando empezou a escribir: a iniciar ise “proceso de curación” no que, segundo Ted Hughes, consiste esencialmente a súa obra.

         Lembrando aquil momento tan doloroso pra ela, a poeta escribiu: “E foi así como a miña visión daquela nenez á beira do mar se petrificou. O meu pai finou, nós mudámonos ó interior, e aquiles nove primeiros anos da miña vida se pecharon en si mesmos coma un barco nunha botella: fermoso, inaccesible, obsoleto; un fino e branco mito voador.”

         Ben lonxe da imaxe manipulada que prevaleceu ata arestora (a dunha “histérica”, “neurótica”, “psicótica” ou “tola”, sen máis: unha “enferma” condenada dende a infancia a “desexar suicidarse”), Plath, como demostra esta cita, foi sempre consciente do seu “trauma” e de tódalas proxeccións que iste lle provocaba, incluída a de ver nos homes o retrato idealizado do seu pai. E, abofé, loitou arreo con toda a súa mente, con todo o seu corazón, por vencer a ise espectro hamletiano que ela ollou ás veces coma unha sorte de Neptuno (o Rei do Mar), outras coma un enorme “Coloso”, outras coma “o Home de Negro” e, finalmente, coma un “nazi” e un “vampiro” que a súa “vítima”, ela, precisaba liquidar.

         Os seus debuxos e os seus cadros fálannos dise proceso case tan claramente coma os seus poemas. Niste, “A serea e a lúa”, vémola trocada, quizais, n’A sereíña de Andersen. Isto é: nun ser metade terrestre e metade mariño; nunha rapaza física e psicoloxicamente escindida que tenta, desesperadamente, acadar ise ideal simbolizado pola estrela dourada, baixo a fría, escrutadora ollada da bald moon (“a miña mai”). Ise ideal que, pouco antes de morrer, coidou alcanzar (“unha casa, un marido, uns fillos” e, por riba de todo, unha carreira, un traballo, unha meta á que ben poucas mulleres chegaban nos anos cincuenta) esborrallouse no verán de 1962: o día en que descubriu que o home que amaba (o “príncipe” simbolizado no debuxo por un castelo, o “deus” e a “fe” representadas polas dúas cruces das torres) enganáraa con outra. Aquela falla da nenez volveu abrirse. Voltou, remexendo sobre ela os nuboeiros dos ciumes, o “Paxaro Pánico”. Sivvy sentiuse de novo abandonada, traizoada. E, coma na infancia, dúas forzas contrarias turraron dela ata tronzala: a arela de morrer e arela de sobrevivir. Nun principio, primou o pulo vital, transformado en carraxe: Plath liberou toda a rabia contida dende cativa, tentando “asasinar” dentro de si ise pai, esa mai e ise marido que, con razón ou sen ela, agora vía coma pexas no camiño da súa Liberación. De aí poemas coma “Papi”, coma “Medusa”, coma “Purdah” ou coma a extraordinaria “serie das abellas”. De aí o libro todo de Ariel: a mostra palpable de que, unha vez máis, “Dona Lázaro” deu en renacer.

         Daquela –preguntámonos todos os que a admiramos–, por qué se suicidou Plath? Por qué chegou mesmo, nalgún intre, a maxinar a morte da súa filla e do seu fillo, ós que adoraba, como fixo Medea e faría Assia Gutman, “a outra” muller, o seu “dobre”, a súa “rival”? Ninguén o sabe. Ninguén pode sabelo. É imposible explicar, e moito menos xulgar, o pasamento de calquera ser humano que pon fin ós seus días, pois quén desexa realmente morrer cando se mata? Quén non devece por vivir plenamente e ser feliz? En xeral, todos somos escravos da nosa mente, dos nosos pensamentos, das nosas –erróneas, subxectivas– percepcións, das nosas sensacións e reaccións... Máxime cando estamos afundidos. Sylvia Plath houbo de sufrir enormemente pra chegar a asfixiarse con gas (“igual ca unha xudía”). Sabemos, iso si, que durante os últimos meses, todo se puxo en contra súa: o desamor, a soidade, o baleiro, un frío desolador, a carencia de auga e de luz, o non xantar, o non durmir...

O luns 11 de febreiro de 1963, Victoria Lucas, a suposta autora d’A campá de cristal, era una muller esgotada e desesperanzada a feito: pouco antes Ted Hughes lle confesara que Assia Gutman viña de empreñar, e, que nesas circunstancias, era imposible que il volvese con ela. Aquela noite tan xeada, queréndoo ou sen querelo, finou a pequena Sivvy que tantas veces voltara á vida. Aquil día tan aciago morreu o ideal, finou a estrela dourada daquela sereíña de trece anos, e, asemade, naceu imparable o mito dunha escritora xenial que, con a penas trinta anos, nos deixou esta pedra volcánica que, agora, ó fin late nas nosas maos.  

 

CANDAYA PUBLICA "RONDA MARSÉ"

CANDAYA PUBLICA "RONDA MARSÉ"

La trayectoria narrativa de Juan Marsé, como afirma Ignacio Echevarría, se cuenta entre las más insólitas y atractivas de la literatura española contemporánea. Desde esta convicción y con un propósito reivindicativo, y hasta justiciero, Ronda Marsé ofrece un recorrido por casi 50 años de indagación crítica en la obra del escritor barcelonés.

Entre los 78 textos, cuidadosamente seleccionados por Ana Rodríguez Fischer, se recogen las personalísimas lecturas (a veces divergentes) de escritores que, desde los más veteranos a los más jóvenes, pasando por los propios compañeros de generación, reconocen en Juan Marsé a un indiscutible maestro. Junto con ellas, se incluye la puntual recepción crítica de su obra, algunos ensayos de indiscutible rigor académico firmado por prestigiosos profesores universitarios y una completa bibliografía. 

Ronda Marsé pretende convertirse en una guía de lectura imprescindible para todo aquel que quiera adentrarse en el poliédrico universo de este escritor “singular y obligatorio” (como lo definió su amigo Vázquez Montalbán). Desde su naturaleza plural y polifónica invita al lector a un verdadero festín de interlocutores.

 Este volumen es el cuarto de una serie iniciada con Enrique Vila-Matas, Roberto Bolaño y Ricardo Piglia.

 *Nota de la editorial Candada, cuyos editores son Francisco Robles y Olga Martínez. Esta estupenda foto de claroscuro corresponde a Consuela Bautista de El país.

 

LA SCIFE HOMENAJEA A LOS HERMANOS SÁNCHEZ MILLÁN

LA SCIFE HOMENAJEA A LOS HERMANOS SÁNCHEZ MILLÁN

José Antonio Aguilar, director de la semana de cine de Fuentes, escribe lo siguiente:

 

[Queridos amigos:

el próximo sábado 1 de noviembre, la XIII Semana del Cine y de la Imagen de Fuentes de Ebro, rendirá un homenaje a los hermanos Alberto y Julio Sánchez Millán por su larga y entregada carrera profesional en el panorama cinematográfico aragonés, a lo largo de tantos años.

Hemos pensado que el homenaje tiene que ser de sus amigos, para lo cual hemos preparado un acto sencillo pero emotivo y que será conducido por Toni Alarcón y José A. Aguilar, serán ellos quienes presentarán a una serie de amigos y amigas que creemos que deben sumarse a ese acto y que dirigirán unas palabras a los homenajeados.

 

Saldremos todos del hotel Ramiro I a las 17,30 horas para inaugurar la exposición fotográfica "Breviario. Sánchez Millán fotografías, 1960 - 2008" a las 18,00 horas en las salas de exposiciones del Ayuntamiento de Fuentes, a continuación en el cine el homenaje a las 19.00 horas. A las 20.00 os invitamos a ver la exposición sobre patrimonio que se está exponiendo estos días en la iglesia de Fuentes de Ebro y al terminar todos de vuelta a Zaragoza con el mismo medio.]

*Tomo esta foto de Alberto Sánchez Millán del estupendo blog de cine y de literatura de Toni Alarcón.

 

DE RAMÓN ACÍN A KEPA JUNQUERA Y GEMMA NIERGA

DE RAMÓN ACÍN A KEPA JUNQUERA Y GEMMA NIERGA

El pasado viernes comí en Barbastro con mi amigo Alfredo, el mejor vendedor de coches de toda la comarca y un amigo cariñoso e impagable. De vuelta, al llegar a Huesca tomé una carretera de servicio y llegué hasta el cementerio. Estaba algo cansado y quise ver la tumba de Ramón Acín. Me acerqué a ella y la contemplé un instante: en ella reposan el escultor y profesor, su mujer Conchita Monrás, la hermana de ésta, Pilar Monrás, las dos hijas de Ramón y Conchita, Katia y Sol, y el marido de Katia, Federico.

Me gustó el cementerio oscense, me emocionó ver la tumba, tapada por los imponentes cipreses, y recordé bajo un espléndido sol a la familia casi al completo. También busqué la tumba de Fermín Galán, pero no supe dar con ella.

 

Fue una casualidad. Soy tan despistado que no me percaté de que estábamos en vísperas del Día de todos los santos.

 

En la radio, en La ventana de la Cadena Ser, Gemma Nierga se había trasladado a Bilbao y estaba ofreciendo un programa sobre la ciudad: hablaron Javier Rojo, Ander Landáburu, y un montón de bilbaínos. Gemma, con ese sentido del humor maravilloso que tiene y con esa risa que es una de las más bonitas de la radio, cerró en programa con Kepa Junquera y con una extraordinaria voz canaria, Olga Cerpa, que había colaborado en el disco. Fue un momento espléndido y emocionante: Olga cantó dos preciosos temas en euskera, igual que hacen otros cantantes: Miguel Ríos, Luis Eduardo Aute, Víctor Manuel, Ana Belén, Andrés Calamaro, Jaime Urrutia, etc. El proyecto me pareció espléndido como todo el programa. Hay días en que la radio te pone la piel de gallina. Ander Landáburu, con calma y conocimiento del tema, dijo algo que casi todos suscribimos: él, como muchos otros, está harto de ese denominado conflicto vasco que arranca desde la II República. Y el disco “Al caer el sol” propone un abrazo entre los pueblos a través de la música y una lengua: el vasco. Fue una bella casualidad: por la mañana, al pasar por el castillo de Montearagón, me llamó Iñaki Esteban desde Bilbao con la siguiente propuesta: querría que entrevistase en el Museo Guggenheim, del que se habló una y otra vez, el próximo mes de febrero.

 *He tomado esta foto de Kepa Junquera de la siguiente página: http://auveproducciones.com.

PEDRO SANJURJO. RETRATO DE UN PINTOR DE MAR*

PEDRO SANJURJO. RETRATO DE UN PINTOR DE MAR*

Pedro Sanjurjo quiso ser un pintor de mar. Un pintor del mar. Quiso plantarse en los cantiles de Cantabria, en Santoña, en la Costa de la Muerte o en cualquier promontorio de la tierra, para absorber la luz del océano. La luz, el movimiento incesante, el amor de la luna y las mareas, ese instante inefable en que la quietud se adueña del oleaje y de la playa. Pedro Sanjurjo soñaba el mar, que era la gran metáfora de la vida: lo veía espectral y helado, con sus maderas de pecio y sus náufragos, lo veía con esos barcos que cruzaban la inmensidad en la soledad del plenilunio, lo veía con su admirado Friedrich como un vaivén metafísico: el confín del viaje, el punto y seguido de todas las travesías. Era un artista bohemio y desasosegado: iba de aquí para allá buscándose, llevaba los bolsillos repletos de libretas y de notas, de dibujos, de quimeras y de pesadillas. Moraba en el brutal desequilibrio de la realidad y el deseo: anhelaba una muestra definitiva (expuso en Pamplona, Madrid, Logroño, aquí, en la Escuela de Artes, en Ibercaja…), se imaginaba una casa para siempre al fin, apacible, vuelta hacia las estaciones del mar y sus olores de atardecida. El pintor aragonés leía a Borges, a Pessoa, residió cerca del Moncayo y quiso a muchas mujeres. Una de ellas le dio un hijo, que era su locura de amor, la razón fundamental de su retorno a Zaragoza. La última vez que lo vi parecía más a la deriva que nunca, sí, pero era el buscador, el marino en tierra que cuenta la utopía de su existencia hasta que se acaba la noche. Acaba de morir en Santoña, su refugio, su faro de esperanza: la costa que quiso pintar antes de partir.

*Este artículo sobre el pintor Pedro Sanjurjo se ha publicado hoy en Heraldo de Aragón, en la sección "Cuentos de domingo". La ilustración corresponde a uno de los cuadros más famosos de Caspar David Friedrich de sus mares helados. Esta obra influyó poderosamente en Pedro Sanjurjo.

 

PLOSSU ESCRIBE DE ALBARRACÍN

PLOSSU ESCRIBE DE ALBARRACÍN

ALBARRACÍN, UN PUEBLO CUBISTA

 

Alrededor de Albarracín, los paseos son sin fin.

 

Albarracín, el esplendor de una naturaleza potente, ahí, en lo alto.

 

Respirar, mirar las plantas, olerlas, y sobre todo no cogerlas, caminar sin meta, de un cerro a otro, entre las hierbas secas doradas por el sol y cimbreadas por el viento, estar de repente en ningún sitio…

 

Albarracín, no cabe duda, es uno de los más bellos lugares del mundo. No es una broma, bien sé lo que digo, llevo cuarenta años por unos y otros continentes.

 

El pueblo ocre, castaño y almagre, rodeado de barrancos, con sus murallas y sus árboles anaranjados a lo largo del río en otoño: incomparable!

 

Las esquinas cubistas de las calles que se cruzan en líneas de fuerza. Pueblo a la Fra Angélico o a lo Pierro della Francesca, pero con el rojo de la tierra que recuerda lo áspero del suelo. Ahí casi te olvidas de donde procedes, mientras vas paseando por callejuelas medievales…

 

¡Maravillosamente conservado y restaurado, aquel pueblo a 1100 metros de altitud es indudablemente una de las joyas más hermosas de nuestro planeta!

 

En el prólogo de su libro sobre Albarracín, Bernard Plossu publica este texto. Esta es la versión al castellano, realizada por Jean Pringent.