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Antón Castro

ENRIC DUCH: PAISAJES URBANOS DE BERLÍN

ENRIC DUCH: PAISAJES URBANOS DE BERLÍN

Ayer visité la Expo con el arquitecto José Javier Gallardo, autor de un extraordinario Museo del Fuego (que bien podría haber sido La Casa Encendida de Zaragoza en pleno centro de la ciudad, en la calle Ramón y Cajal, con su espléndido claustro), y con el fotógrafo Enric Duch, un auténtico maestro de la foto de arquitectura y del paisaje urbano. Cuelgo una de sus fotos, de Berlín, en uno de sus lugares donde estuvo el Muro.

 

 

CARMEN RUIZ: UN POEMA

CARMEN RUIZ: UN POEMA

XXII

Estoy aprendiendo a vivirme sin ti,

a meter la llave en la cerradura

sin pervertirme,

a levitar sobre el parquet

para no rozar tus huellas.

Estoy fumando el cigarro

que siempre me prohibiste,

con el pelo sucio,

con la boca seca,

con el deseo absurdo de que,

donde estés,

me estés imaginando en ese instante.

Estoy creciendo para morir sola

(tú haces lo mismo sin saberlo”.

De Cinco días en agosto. Carmen Ruiz Fleta. Eclipsados: colección de Poesía. Zaragoza, 2008. 40 páginas. [La foto es de Emmanuel Sougez, Pitou, que ha publicado un libro en la colección Cuarto Oscuro de Prensas Universitarias de Zaragoza].

MAYUSTA DEAMBULA, DOLIENTE Y LÍRICO, POR PARÍS

MAYUSTA DEAMBULA, DOLIENTE Y LÍRICO, POR PARÍS

Asomaba ayer a este blog, más allá de la medianoche, Miguel Ángel Yusta, el médico de cuerpos y almas, el escritor de cantes de jota, el poeta lírico que va y viene a París, donde Mercedes Yusta le ha hecho abuelo. Miguel Ángel acaba de publicar Teoría de luz (Unaluna. 2008. 86 páginas. Prólogo de Manuel Vilas). Va y viene, y entra en el metro, recorre la calles y avenidas, entra en las tabernas y cafés, deambula a orillas del Sena con una pena en el corazón, entra en el cementerio romántico e inagotable de Pere Lachaise, y lo mismo se detiene ante la tumba de Carlos Gardel que ante la de Edith Piaff, cantante desgarrada de corazones rotos como el suyo. Y también frecuenta los museos: el Museo de Orsay, por ejemplo, y se detiene ante Monet, ante Van Gogh, y desgrana sus impresiones, su sensibilidad estremecida.

 

Desde hace algún tiempo, el poeta lírico Miguel Ángel Yusta tiene algo de nadador a contracorriente: resiste el aluvión y la crecida, pero tiene la sensación de que una y otra vez se le vuelven los brazos, se fatiga, se deja ir casi vencido. Esa primera parte del libro es sin duda la que más me ha gustado: me ha parecido que esos viajes a París, ese encuentro con la cultura, con la arquitectura, con los personajes, con los mercados y los palacios, todo ello mezclado con la honda emotividad del poeta (no siempre triste o doliente: hay cantos a la alegría y a la vida), habría merecido un libro completo y sospecho que son los poemas más fluidos e inspirados del conjunto. En los demás, “Presencia”, “Ausencia”, “Cinco poemas eróticos”, “Cinco sonetos” (especialmente conmovedor es el último terceto del quinto: “Si no, daré la vida por perdida // pues te juro que siento que me muero // si no dejas que sólo por ti viva”), Miguel Ángel mantiene el pulso, la tensión, la coherencia temática, es sincero, se desnuda, presiente a la amada que se ha ido, se confiesa, y sigue cosechando bellos y directos versos, pero la fuerza, el dispendio metafórico y el contacto con la realidad exterior le dan al libro un brillo especial, más intenso, más narrativo también. Mayusta se define aquí, rodeado de fantasmas de toda índole, un “superviviente de mis recuerdos”.

 

* La foto, de su serie de besos en la calle, es de Robert Doisneau, ante la Opera.

 

Museo de Orsay

 

Hoy he deseado ser muchos hombres en uno solo

y poder tomar un café eterno con todos ellos.

Hablarles de mis pequeñas cosas y que me digan cómo fueron felices

o infelices.

Y cómo pudieron prevalecer.

 

Son mis pintores del Museo de Orsay.

 

Quiero ver una salida del sol con Monet y mirar sus ojos enrojecidos,

pasear con él por inmensos mares de amapolas,

desvestir sus recatadas mujeres.

Emborracharme con Lautrec hasta el amanecer

y consolar su soledad buscada.

Remar en una barca con Van Gogh

por campos encendidos de amarillos inmensos.

Acariciar con brisa los pétalos del pubis indefenso de Olimpia,

penetrar insensato el Origen del Mundo

y bañar después mis pies en un irreal Sena cristalino.

 

A todos os llevo en mis ojos sedientos de luz.

 

 

 

 

 

 

DEITADO FRONTE Ó MAR: TENDIDO FRENTE AL MAR

DEITADO FRONTE Ó MAR: TENDIDO FRENTE AL MAR

[No estoy seguro de que fuese nacionalista en algún momento de mi vida. Hoy por supuesto que no lo soy, aunque amo con pasión Galicia, su lengua, su cultura. Me cuesta escribir en gallego: tendría que recuperar el tono y aquel acto reflejo de antaño que me permitía escribir en gallego casi obsesivamente. En mi casa siempre se habló gallego, mis padres eran monolingües (mi madre felizmente vive), y un día descubrí el gallego como lengua literaria. No recuerdo que si el título era Oito poetas galegos o Poetas galegos de posguerra donde se recogía un poema que me impresionó de Celso Emilio Ferreiro: la contumaz defensa del gallego a través de esta pieza de Longa noite de pedra: “Deitado fronte ó mar”. ]

 

 

 

DEITADO FRONTE Ó MAR

 

Lingua proletaria do meu pobo
eu faloa porque si, porque me gusta
porque me peta e quero e dame a gana
porque me sae de dentro, alá do fondo
dunha tristura aceda que me abrangue
ó ver tantos patufos desleigados,
pequenos mequetrefes sen raíces
que ó pór a garabata xa non saben
afirmarse no amor dos devanceiros,
fala-la fala nai,
a fala dos abós que temos mortos,
e ser, co rostro erguido,
mariñeiros, labregos da linguaxe,
remo e arado, proa e rella sempre.

Eu faloa porque si, porque me gusta
e quero estar cos meus, coa xente que sufren longo
unha historia contada noutra lingua.

Non falo prós soberbios,
non falo prós ruíns e poderosos,
non falo prós finchados,
non falo prós estupidos,
non falo prós valeiros,
que falo prós que aguantan rexamente
mentiras e inxusticias de cotío;
prós que súan e choran
un pranto cotián de volvoretas,
de lume e vento sobre os ollos núos.
Eu non podo arredar as miñas verbas de
tódolos que sufren neste mundo.
E ti vives no mundo, terra miña,
berce da miña estirpe,
Galicia, doce mágoa das Españas,
deitada rente ó mar, ise camiño...

 

CUATRO AUTORES DE ECLIPSADOS

CUATRO AUTORES DE ECLIPSADOS

Ese ciclón incansable de la edición que es Nacho Escuín, imagino que debe ser él, me deja en Heraldo sus nuevas publicaciones. Por cierto, todas ellas se presentan esta semana, desde el martes hasta el viernes en la FNAC, en el espacio cultural que coordina y programa el poeta, narrador y viajero Ángel Gracia. Esta es la semana de Eclipsados en la FNAC.

Papur de Francisco Ferrer Lerín. Uno de esos libros acaso inclasificables de un autor que lo es casi todo: narrador, poeta, naturalista y experto en bestiarios, narrador de textos apócrifos (o borgeanos) y, en estas páginas, dramaturgo y guionista de cine. Es un libro extraño, sugerente, de una belleza dispar, que posee ese talento indomable que le permite hablar de animales, recorrer fragmentos de su biografía, abordar libros más o menos raros e insólitos, componer poemas de verso blanco y largo. (Se presenta el martes, con la presencia de Julio José Ordovás y el editor Nacho Escuín).

Humus de Alfredo Saldaña. Un elaborado poemario de este poeta y estudioso de poetas y de las lenguas que construye metáforas e imágenes y habla del tiempo, de la memoria, de la mirada o de los lugares donde se hallan los límites. En el colofón puede leerse lo siguiente: “Berta y yo dimos por bueno este humus al anochecer del día 21 de febrero, y sobre él, contigo, descansamos”. (Se presenta el viernes con la presencia de Guillermo Urbizu y Nacho Escuín).

El error de las hormigas de Fernando Sarría. Por fin el poeta permanentemente inspirado, el poeta torrencial, el paseante de los blogs, publica su primer libro. Fernando ha hecho un ejercicio de contención y presenta un volumen sobre la pasión, el deseo, la confianza en el amor, resuelto con versos que a veces tienen una línea, dos, cuatro. El libro se cierra así: “Silencio. // En el viento, silencio y desierto”. Fernando está experimentado el placer de tener su propio libro entre las manos. Es el primero. ¿Cuántos más vendrán, Fernando? (Presentan Manuel Vilas y Nacho Escuín).

Cinco días en agosto de Carmen Ruiz Fleta. Un libro apasionado, con ese vértigo de la pasión y de los amores imposibles, que continúa el camino abierto por Música para perros (Chorrito de Plata, 2006). Casi diría, tras una lectura un tanto rápida que es, ante todo, un poemario del desamor, un único poema distribuido en fragmentos. Leo: “Ni mi piel era tan suave, // ni mis pechos tan perfectos, // ni mi lengua tan precisa, // ni tu amor tan cierto. // La única verdad murió ayer”. Aunque quizá la pieza más impresionante sea ésta, el poema XXIII: “Entró despacio // se quitó la ropa // -era agosto- // Yo, dormida. // Prendió su aliento a mi oreja. // Desperté. // Ya no había noche, // no había tiempo, // no había atmósfera. // Cuando abrí los ojos // la reconocí: // había venido la muerte, // y me miraba como tú lo hacías // antes de marcharte”. (Presentan Ángel Gracia, Nacho Escuín y Octavio Gómez Milián, antólogo de Parque de atracciones).

*Esta foto de París corresponde a Aaron Hawks.

LAS POLAROIDS DEL FOTÓGRAFO TIM MANTOANI

LAS POLAROIDS DEL FOTÓGRAFO TIM MANTOANI

El fotógrafo Tim Mantoani, retratista de San Diego, ha emprendido una bella tarea: construir una parte de la memoria de la fotografía mediante Polaroids. Citó a un puñado de fotógrafos, y los retrató con su foto predilecta, la más conocida, la más emblemática. Fabrizio Ferri eligió esta de Monica Bellucci, embadurnada de caviar. Ferri dijo: "Mónica es una mujer especial y una amiga especial".

SANTIAGO DE COMPOSTELA, POR FERNANDO PEDREGOSA

SANTIAGO DE COMPOSTELA, POR FERNANDO PEDREGOSA

SANTIAGO DE COMPOSTELA

 

 

La noche era una arteria de gris piedra

Y por ella iba el agua

que mojaba tus botas y ofrecía

a las más altas torres

la libertad del ruido de las gárgolas.

 

Si te quise no fue sólo por un presagio

ni una pulsión de hombre sureño,

fue la roca, el agua y las almenas,

el dulce laberinto de las plazas

y el musgo original

                                de tu tristeza.

 

Si te amé. Si mi sombra horadó

tu cuerpo blanco

y era cierta la lluvia llamando en los cristales

fue también por amor

a las comidas pobres y rotundas,

a la luz popular de las canciones.

 

Amor incorregible, terco

que se quiere posar en todo aquello que late

con ritmo diferente.

 

 

[Santiago de Compostela es una de mis ciudades favoritas. Estuve a punto de vivir allí en el curso 1978-1979, pero me vine a Zaragoza. El poeta granadino Alejandro Pedregosa ganó el premio “Arcipreste de Hita” 2007 con un cuidado poemario: Los labios celestes (Pre-Textos), que incluye este delicado poema. Lo cuelgo aquí antes de ir a dormir. Es un libro sutil, repleto de ideas, de imágenes y de homenajes, entre ellos, en clave a veces irónica, a Karl Marx, que da título a una pequeña parte de las composiciones. He tomado la foto de este dominio: www.piersallison.com.]

LA HISTORIA DE ARAGÓN, ARMENDÁRIZ... BORRADORES

LA HISTORIA DE ARAGÓN, ARMENDÁRIZ... BORRADORES

“Borradores” recibe esta noche a los catedráticos Eloy Fernández Clemente y Carlos Laliena. El primero ha sido el coordinador de la voluminosa Historia de Aragón, que publica Libros de la Esfera, en la que Laliena redacta el extenso capítulo dedicado al milenio de la Edad Media, y aborda la importancia visigótica, las huellas del Islam, la Corona de Aragón y el Compromiso de Caspe. Eloy recuerda al equipo completo, formado por Francisco Marco (antigüedad), Eliseo Serrano (Edad Moderna) y Pedro Rújula (Edad Contemporánea), y reflexiona sobre los 30 años de la Transición Democrática.

  Además, acude al plató la escritora Ángela Labordeta, que acaba de publicar su novela Sin hablar con nadie (Xordica), una novela que transcurre en la comarca del Aranda y que narra, en clave de drama rural, la historia de dos amigas, Catalina y Matilde, enamoradas del mismo hombre, Juan.

 

“Borradores” se desplazó a las Jornadas de Cine de la Almunia, donde conversó con Montxo Armendáriz, autor de películas como Tasio, Silencio roto, Obaba o Secretos del corazón. El realizador explica las claves de “la magia del cine”: habla de su deuda con el neorrealismo italiano y de su obsesión por la violencia, los sentimientos, la relación con los actores y el afán permanente de contar el tiempo que le toca vivir. La joven actriz Barbara Lennie, protagonista de Obaba, habla de sus inicios, de esa película mágica, de su trabajo en la televisión con Dani Martín y de sus proyectos.

  “Borradores” también ofrece un reportaje de la exposición sobre el río Ebro de Eduardo Salavera, Encuentro en la mejana, de acuarelas y óleos, repletos de color, de reflexión y de luz otoñal.

  La actuación musical corre a cargo del grupo Trío Bertrand de música contemporánea, formado por Jorge Casanova (bandurria), Miguel Ángel Sanz (guitarra) y María Luisa Ibáñez (arpa).

*Ángela Labordeta acaba de publicar el drama rural, situado en Alto de Aranda, Sin hablar con nadie (Xordica). La foto es de Javier Cebollada.

Borradores. Aragón Televisión (Canal Satélite Digital, 97). Programa cultural. Esta noche a 1.05 de la noche del jueves al viernes.