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Antón Castro

Escritores

TRES POEMAS DE FRAN PICÓN

Francisco J. Picón acaba de publicar el poemario ‘Alambique de vestigios’. Me envía algunos poemas. Cuelgo aquí estos tres que forman parte de una selección de poemas que va a leer en Mallorca próximamente. Fran tiene este blog:

http://loreajan.blogspot.com/

  

 

AVANCE SIN PAUSA

 

Somnoliento y perdido,

deambulas por los rincones

de tu existencia,

en busca de una  sonrisa

derrochada en algún lugar

de entre las sombras

del pasado.

 

Caminas,

a través de las ruinas

que pueblan los sentidos,

esperando saborear

el aliento de un minuto

compartido

 

Las distancias

sólo coexisten en las fronteras

de las arrugas de la piel

y las ausencias se asientan

en los meandros de un cuerpo,

lacerando de vacíos

el ocaso de tus sueños

 

Si decides mantenerte

adormecido o despejado,

en el fondo, no importa.

 

Las saetas de un tiempo

perdido prosiguen

su avance sin pausa,

mientras, en el olvido,

se acomoda la orla

de tu sonrisa,

perfilada en los labios

del ayer.

 

FOTOGRAFIA DE SOLEDADES

 

Una caricia clandestina,

de un viento anónimo

fustiga los cristales

de la claraboya

entornada,

en espera de silencios

sin nombre

ni distancias

 

En la buhardilla,

solitaria y lúgubre,

una sombra

abandona el claroscuro

del íntimo fortín

para exhibirse

a la intemperie

de la edad

 

Un halo

de pérfida abulia

transita los pasajes

de la ambigua

cotidianidad

 

 

Frente a la medrosa

estampa indolente,

una esquiva mirada

disimula el iris

demorado del hastío

tras de una persiana

velada y gris

 

Se suceden instantes

bizantinos,

colmados de ripios

y lamentos

en el bulevar incoherente

de la rutina

 

Entretanto

los vidrios del ahora

se empañan

con el vaho de las prisas,

mientras la corriente,

mimosa,

abandona su caricia

en un escondrijo del ayer

 

 

 

METÁFORA Y LIBÉLULA

 

Aletea frenética

una libélula solitaria

entorno a las diáfanas

gotas de vida

del arroyuelo otoñal

 

Un exiguo rumor

de silbidos y brisas

se desvanece

en el silencio

del paraje

huraño del tiempo

 

Ráfagas de un sol

jadeante y medroso

requiebran las sombras

de la hojarasca

incipiente

 

Un estruendo

resuena en el horizonte

dinamitando

la quietud de una tarde

descalza de razones

 

 

 

La aterrada libélula

abandona la tangible

protección del vuelo

en busca

de un resuello

incombustible y perenne

en sus pupilas

 

Mas la inquebrantable

avaricia depredadora

de una lengua viscosa

descoyunta

el soporte del futuro

a lomos de un hoy

desalmado e insaciable

 

… ya no resuena

el revoloteo nervioso

sobre el cauce

del riachuelo

 

…ya su reminiscencia

se ahoga

en las tinieblas

de la noche…

 

 

Las cuatro fotos son del gran fotógrafo del paisaje Ansel Adams.

ANNE HÉLÈNE SUÁREZ, PREMIO STENDHAL DE TRADUCCIÓN

Anne Hélène Suárez, XXI Premio Stendhal

por su traducción de La tercera virgen

 

Anne Hélène Suárez ha obtenido el XXI Premio Stendhal por su traducción de la novela La tercera virgen, de Fred Vargas, publicada en Ediciones Siruela. El galardón, otorgado por la Fundación Consuelo Bergés, será entregado el próximo 22 de marzo, en el Instituto Francés de Madrid.

Anne Hélène Suárez es una de las traductoras más reputadas de nuestro país. Trabaja con textos en chino, francés, inglés y ruso y es también profesora de Lengua y Literatura china y Traducción de chino en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ya fue galardonada por una traducción del francés en 2003 con el Premio de traducción Ángel Crespo. En Ediciones Siruela ha traducido, entre otras obras, Tao Te King o El viaje de Teo.

La tercera virgen es una de las obras más inquietantes de la autora francesa de novelas policiacas Fred Vargas. En ella, el comisario Adamsberg (protagonista de otras de sus títulos como El hombre del revés o Un lugar incierto) se enfrenta a un caso en el que surgen el fantasma de una monja del siglo XVIII que degollaba a sus víctimas, cadáveres de vírgenes profanados, pociones mágicas que aseguran la vida eterna y un rival del pasado más lejano que habla en verso...

La Fundación Consuelo Berges, una institución creada por la traductora Consuelo Berges (1899-1988) algunos años antes de su fallecimiento. El Premio Stendhal se otorga a una traducción del francés al castellano publicada durante el año anterior y presenta la singularidad de que, por expreso deseo de la fundadora, el jurado está formado exclusivamente por profesionales de la traducción. Otra peculiaridad del premio es que su dotación (3.000 euros en la actualidad) proviene de los derechos de autor que siguen devengando las traducciones de Consuelo Berges.

Esta nota procede de prensa de Siruela. Conozco a Anne Hélène desde hace algunos años y es una mujer sensible y luminosa. Enhorabuena. AC 

ALFREDO CASTELLÓN: DOS CUENTOS

Alfredo Castellón Molina (Zaragoza, 1931) es escritor, realizador de cine (autor de ‘Platero y yo’ y ‘Las gallinas de Cervantes’) y de televisión. Actualmente tiene varios libros inéditos. Uno de ellos es ‘El ruido de la memoria’, que contiene relatos y varios microcuentos como estos.

 

DOS MICROCUENTOS DE ALFREDO CASTELLÓN

VIAJES

Espero que sigan existiendo los mosquitos que me mortificaron en la India, Argentina o Brasil, de esa forma los futuros viajeros podrán “gozar” de sus viajes como es debido. También amenizaría mucho el camino la existencia de la compañía marítima francesa “Mesagerie Maritimes” (Marsella-Yokohama) y continuara teniendo esa cuarta clase tan amena en donde las comidas se servían en una mesa de hierro soldada a la cubierta, al lado de aquellas jaulas de monos que se devoraban, unos a otros, en tu presencia.

MENSAJE SAGRADO

Terminados mis estudios en el Centro Sperimentale de Cinematografía de Roma me dispuse a regresar a España, pero antes pasé por la casa de mis amigas Araceli y María Zambrano en la Piazza del Popolo. María me despidió preguntándome si me había aprendido definitivamente el poema de nuestro admirado Unamuno: ‘La oración del ateo’. Yo le contesté que sí y que nunca lo olvidaría. “Eso espero, me dijo, pues es la fe y la esperanza del que está angustiado en la nada y por si mismo sale a flote en silencio”. Y me marché lleno de melancolía repitiendo: “qué grande eres mi Dios. Eres tan grande que no eres sino idea...”

 

*Del libro inédito 'El ruido de la memoria' de Alfredo Castellón.

*Las tres fotos son de Ruth Orkin.

VALENTÍN ESCUDERO ABRE UN BLOG

VALENTÍN ESCUDERO ABRE UN BLOG

Como la vida es el arte de la paradoja permanente y de la contradicción –siempre decimos que no haremos algo que hacemos de inmediato, “porque la vida ya te empuja”-, mi amigo recobrado Valentín Escudero (estudiamos juntos en la Universidad Laboral de A Coruña, él era un líder dulce y anarquista, un pensador, un modelo de buen tipo), personaje de ‘Dos tardes con Beatriz de Sousa’ de ‘Golpes de mar’ (mi libro, ya agotado, de Destino 2006), ha iniciado un blog. Y recoge en él un curioso texto que nace de un diálogo con un paciente.

Su dominio es http://www.literapeutica.net/

 

 

 EL BLOG QUE NUNCA HARÉ

 

Por Valentín ESCUDERO

 

En una ocasión me preguntó enfadada:

     –¿Por qué me has llamado ‘paciente’?

     –!Qué mas da?!, –repliqué disimulando la risa que me produjo su enfado– es una forma de hablar, estás aquí porque este es un centro de terapia... ¿qué palabra debería usar?”

     –Vale. Si lo de ‘paciente’ es por la paciencia que tengo contigo... me vale.

     –¿Cómo te suena ‘cliente’? ¿mejor?

     –!Horroroso!... eso suena a comprar algo... no se, yo no pago nada!

 

    Con solo 13 años, me enseñó mucho; y es verdad que tuvo mucha paciencia, no sólo conmigo sino con todos los adultos que poblaron su vida: madre, padrastros fallidos, educadores, psiquiatras y abogados...gentes que se ocuparon de su “caso”. Así que yo fui también lo más paciente que pude, intenté aprender cómo ayudarla y hubo un momento que sentí que lo estaba consiguiendo. Las historias que me contaba solían comenzar como algo infantil e intrascendente, carente de interés “serio”. Pero había algo que les daba brillo, puede que fuese la sonrisa soñadora que casi siempre marcaba el momento central de su narración. 

 

 Un día me dijo: 

     –Lo que me gusta de esto (la terapia) es que se cuentan cosas, algunas que me pasan a mi y otras que nos inventamos. Sobre todo lo que nos inventamos, eso es lo mejor. Oye, ¡tienes que poner cosas así en internet!

    –No puedo contar nada de lo que la gente me cuanta que le pasa –le contesté en un tono muy ‘profesional’–

    –No hombre!  Lo inventado, eso es lo que más vale; lo inventado es como las historias reales pero con ilusión... cosas que soñamos despiertos, cosas que fantaseamos y nos hacen sentir algo...

    –No creo que lo haga jamás, no me gusta, las historias surgen en un momento y en un lugar, hablando con una persona... y tienen sentido solamente en ese momento.

    –¿Así que nacen para vivir un rato y se van... se mueren tan pronto? - me soltó con su mejor ‘sonrisa-desafío’

    –No sé si se “mueren”, digamos que quedan en nuestro recuerdo, tienen sentido ahí en algún sitio de nuestra memoria.

    – Pues internet también es como una memoria grande en la que alguien puede entrar.

    –A mi eso no me convence, no me gusta. Yo no haré un blog nunca.

    –!Paciencia! -me soltó con una de sus ‘sonrisa-jaque-mate’.

Arriba, Valentín Escudero, profesor en la Universida de A Coruña, y abajo dos fotos de Sergio Larraín.

'TIEMPO DE COCCIÓN': FIESTA DE POESÍA, BAILE Y COMIDA DE PURITANI

Recibo esta carta del poeta, gastrónomo y showman Sergio Ortas, Puritani.

 

Estimados amigos:


Soy Puritani y me complace invitaros este Jueves 17, a las 20’30h en el El Festín de Babel, a la presentación de mi último libro publicado con la editorial Tropo Editores, titulado Tiempos de Cocción. Aquí fundo y confundo literatura y gastronomía, como prueba de ello, me tomo la licencia de enviaros esta pequeña sinopsis sobre lo que estamos preparando...


Primer acto. La presentación

Presentan: Oscar Sipán (Tropo editores), Túa Blesa (Universidad de Zaragoza) y Puritani (autor de los textos del libro).


Además, inauguramos la exposición cuyo título homónimo (Tiempos de cocción)  de las fotografías de Zarzel e Inés Zamora y los collages de Susana Vacas en su formato original. Ambas obras ilustran los poemas y relatos del libro.


Segundo acto  El teatro, la música, la poesía y el baile



Lectura poética y musical mía (con parte de mi grupo Puri y los Tanis), junto a Nacho Estévez el niño (guitarra española y por lo tanto flamenca) y Noelia Gracia (violín muy bien afinado). Contaremos con la colaboración de un invitado muy especial, mucho más que un rapsoda... Luis Felipe Alegre de El Silbo Vulnerado.

 

Después... unos veinte minutos a modo de intermezzo para "Bailes de Salón" con la selección musical de Babel, firma de libros y baile mientras se van filtrando los vapores del desenlace.



Epílogo. El buen yantar

Degustación de vinos por cortesía de Bodegas Aylés y El Festín de Babel acompañada de las siguientes tapas:


Basmati Sangre y Flor. Arroz basmati azafranado, perfumado con frutas pasas, almendras y aire de rosas. (tapa vegana y apta para celíacos, basada en el poema La sangre y la flor)
Mantecado esfera. Albóndiga de cerdo y sepia con gel de maracuyá y cebolla de Fuentes caramelizada crujiente. (tapa inspirada en el relato titulado Mantecado).


Alea jacta est


Saludos cordiales y mi deseo de veros...


Sergio Ortas. Puritani

ADIÓS AL GRAN CORRESPONSAL DE AMÉRICA LATINA JOAQUIM IBARZ

ADIÓS AL GRAN CORRESPONSAL DE AMÉRICA LATINA JOAQUIM IBARZ

Ha sido, sobre todo, Fernando García  Mongay hace más de una década quien me puso tras la pista de Joaquim Ibarz. Y también, una vez, en el Casino de Huesca, Mario Sasot. Luego le oí hablar de él con mucho cariño a Jesús Moncada, a Gervasio Sánchez y a Genoveva Crespo, y se convirtió en una referencia, en ese corresponsal al que había que leer, al que había que acudir. Un profesional que sabía contar. Honesto, intenso, apasionado, de esos que amaban el periodismo de siempre: trabajado, en la calle, con rostro humano, un periodismo que va más allá de la actualización compulsiva y urgente, reiterativa, de internet. Joaquim Ibarz fallecía el pasado sábado en Zaidín a consecuencia de un tumor cerebral. Copio aquí algunos trabajos, cercanos, cariñosos, precisos, que le dedicaron compañeros de oficio como Joaquín Luna, Pablo Ordaz y varios periodistas más… Joaquim se despidió de todos envuelto en una bandera del Barcelona, el club de sus amores.

 

Fallece el corresponsal de ’La Vanguardia’ Joaquim Ibarz

El periodista aragonés ejerció un periodismo crítico, apasionado y ameno durante su estancia en América Latina desde 1982

 

JOAQUÍN LUNA. La Vanguardia

De haber sabido que ayer la sección de Internacional andaba desbordada entre Japón y Libia, la voz entusiasta de Joaquim Ibarz se habría ofrecido desde México para escribir estas líneas dando cuenta de su fallecimiento.

El texto habría llegado a la redacción antes de lo esperado, sin erratas, con los datos justos –nacido en Zaidín (Huesca) hace 67 años, licenciado en la Universidad de Navarra, hombre orquesta en el vespertino Tele/eXpres y acertado fichaje de La Vanguardia en 1982 cuando se le asignó la corresponsalía en América Latina– y, sobre todo, con ese estilo periodístico claro y con brío que no aspira a la literatura sino a informar y contar de forma amena y bien escrita. O sea, sujeto, verbo y predicado.

Joaquim Ibarz se dedicó al periodismo con una entrega absoluta, diría que “religiosa” si no fuera porque eso le parecería una collonada a uno de sus mentores, Manuel Ibáñez Escofet, su director en Tele/eXpres. En correspondencia, el periodismo le dispensó una vida intensa –al alcance de muy pocos– y algo tan infrecuente como el reconocimiento generalizado de la muchachada, o sea la panda que nos dedicamos a contarles lo que pasa en el mundo o incluso lo que nos gustaría que pasara. Era una gozada escuchar los relatos y anécdotas del gran Ibarz cuando aterrizaba por Barcelona y se reunía en torno a una mesa con sus amigos –casi siempre gente de este oficio, que hoy ha perdido a un grande, y no es una coña marinera–.

Fue un corresponsal extraordinario porque comprendió su tiempo y el continente que cubría, donde alcanzó una madurez envidiable que le convirtió en un corresponsal de referencia en América Latina, como reconocieron el Cirilo Rodríguez en el plano nacional y el Moors Cabot de la Universidad neoyorquina de Columbia del 2010 en el ámbito mundial. A veces, como a todos, se le iba la mano con algunas de sus fobias pero rara vez erró en el diagnóstico final. Pronto dejó de reír las gracias a personajes como el general Noriega en Panamá, los sandinistas en Nicaragua –uno de sus grandes desengaños–, el Comandante en Cuba –que le expulsó de la isla en 1989, cuando muchos todavía le disculpaban–, el carismático Chávez y cuantos presidentes provocaban estropicios en su querido México.

Joaquim Ibarz no era un periodista acomodaticio y gentil porque su especialidad era preguntar con toda la intención del mundo al poderoso de turno. Cuando la muerte le dio el primer aviso –en julio del 2010– y estaba ingresado en el Hospital Español de México, Joaquim explicó en la habitación a un amigo y alto funcionario mexicano de la Presidencia que si escribía un libro sobre sus años en aquel país que amaba tanto lo titularía “Esto no tiene remedio” (y apostillaba, en catalán, “No hi ha res a fer”). Lo dicho: Joaquim no se estaba de pamplinas si se trataba de escribir. De ahí expulsiones y situaciones de riesgo que transmitía a la redacción con un distanciamiento que decía mucho de su aversión al protagonismo.

Ya quedó dicho que Joaquim escribía con rapidez, una virtud propia del periodismo deportivo que cultivó en sus años de director, allá por los 70, de la revista Barça, etapa que le permitió tratar de cerca a Rexach –algunas de cuyas frases catalanistas eran invención pactada de Ibarz– y a Cruyff. Si hablo de ellos y no de la gente importante a la que entrevistó es porque Quim fue un apóstol barcelonista.

Era hombre de sueño ligero, cuatro o cinco horas le bastaban, y con fortuna: ha fallecido donde nació, bien cuidado por una familia que entre dejarlo meses en un hospital y atenderlo en la casa pairal optó por lo segundo sin dudarlo. Con su sobrina Mercè al frente, la familia ha tenido para él un cariño y un cuidado que viene de la tierra, de algo muy grande y hermoso.

Ibarz se resistía a morir sin ver inaugurada La Casa de Usted, como así ofrecen su hogar los mexicanos al visitante: un edificio de rosa y azul, en tonos muy centroamericanos, en el centro de Zaidín, donde si las autoridades aragonesas no fallan -y siendo aragonesas cumplirán su palabra– los visitantes podrán ver a modo de pequeño museo las más de 2.000 piezas de artesanía coleccionadas por nuestro hombre. Sólo queda completar la catalogación.

Ha sido un placer, compañero.

 

PABLO ORDAZ. El País

Joaquim Ibarz (Zaidim, Huesca, 1943), fallecido en la tarde del sábado en su pueblo natal a los 68 años, nunca se casó con nadie. ¿Se puede decir algo mejor de un periodista? Durante los últimos 27 años fue el corresponsal de La Vanguardia en América Latina y, aunque su larga lista de amigos también incluye a algunos gobernantes, siempre supo mantener la distancia suficiente para ejercer el periodismo con libertad. Nunca supo callarse ni hablar con eufemismos. Y hasta el final conservó una memoria prodigiosa, una curiosidad infinita y un amor inquebrantable por el periodismo. A los doctores no le preguntaba por el tamaño del cáncer, sino por si creían que aún le daría tiempo de llegar a Venezuela... O a Nicaragua... O a Haití...

Nada más enterarme de su muerte llamé enseguida al periodista de EL PAÍS Juan Jesús Aznárez, que fue su amigo desde que se conocieron en La Habana hace la friolera de 26 años. No tenía ganas de hablar, solo de coger el coche y conducir hasta Zaidín para despedirse del viejo reportero. Pero frase a frase, como puñetazos en la mesa, ha ido haciendo un perfil preciso: "Lo conocí en 1985. Yo era delegado de EFE en Cuba y él venía a la oficina a enviar las crónicas. Nunca olvidaré su lealtad con los amigos, su inquebrantable adhesión al periodismo, y una ilusión y una curiosidad que no mermaron ni un ápice hasta el último día". De eso puedo dar fe también. Estuve muy cerca de él aquellos primeros días de julio en los que el maldito cáncer lo atrapó mientras se ponía un jersey en su casa del DF. Ya en el Hospital Español, a Joaquim solo le interesaba saber cuándo iba a estar a punto para salir corriendo a Venezuela u otra vez a Haití. "Joaquim es", Aznárez sigue utilizando el presente, "el periodista que más sabe de América Latina, pero no por lo que haya leído en los libros, sino porque se la ha pateado de arriba abajo. Cuando partíamos juntos hacia algún lugar, él se ocupaba de todo, de la intendencia, de los hoteles... Ni te hacía falta estar muy atento a la actualidad, porque ya se ocupaba él. Fue el corresponsal de referencia en México. Todos hemos estado con él y hemos aprendido a su lado".

A lo largo de sus viaje fue reuniendo una gran colección de artesanía popular que pretendía reunir en Zaidín -bautizada como "La casa de usted", una expresión de hospitalidad que se usa en México? mediante una fundación que pretendía ser sobre todo un homenaje a América Latina, su segunda gran pasión después del periodismo. A punto estuvo de verla inagurada... Le dieron todos los premios que un corresponsal decente desea recibir -el último, ya enfermo, el María Moors Cabot que otorga la Universidad de Columbia y que nunca había recibido un español-, pero el más importante se lo entregó su periódico de toda la vida, La Vanguardia, renovándole su puesto de corresponsal en América Latina aun más allá de la edad de jubilación. Murió con las botas puestas.

 

VV. AA. ABC

"¿Llegó Joaquim? ¿En qué habitación está?". La pregunta ha sido una suerte de contraseña a lo largo de estos años entre quienes solemos encontrarnos en las capitales latinoamericanas. Saber dónde estaba Quim era obtener una certeza, el punto de referencia adecuado. Saber, en definitiva, dónde estábamos parados. Joaquin ha funcionado muchas veces como referente periodístico y jefe de esas familias improvisadas que se forman en las coberturas, estableciendo lazos de complicidad y solidaridad. "A las siete de la mañana los levanto", avisaba en las vísperas.

Ese era Quim. Un despertador. El que nos espabilaba, en muchos sentidos. El memorioso, el que sabía aconsejar, el que opinaba con vehemencia, haciendo saber de antemano cuáles eran las causas que lo indignaban obsesivamente -siempre con los apellidos de los sátrapas convertidos en adjetivos-, el que funcionaba como guía en las ciudades.

Amaba esta región, y en cada viaje se llevaba un trozo de ella, para atesorarlo y compartir las miradas. Un tesoro que ahora quedará a merced de los visitantes en su última obra, "La casa vostra". Ese proyecto que fue pergeñando en las sobremesas de esa redacción móvil en Bogotá o en Caracas, en Río o en La Paz y que le habíamos bautizado originalmente "la Fundació Ibarz".

Era nuestro jefe de logística, el primero en preguntar en las ruedas de prensa, haciendo valer su derecho de decano orgulloso de los corresponsales. El sibarita y frugal. Ese era Quim. Y era muchos más, pero siempre afloraba el costado humano, aun en los espasmos de rabia.

Tenía amigos en todas las ciudades, y eso quiere decir algo. Quería a sus amigos, y los quería cerca suyo, siempre (¿cómo desobedecerlo?). En abril tendrán lugar las elecciones presidenciales. Alejandro Toledo, cuya figura pública se ha forjado en aquel año 2000 en parte gracias a la pluma de Ibarz, intentará volver al Gobierno. Será una elección excepcional: algo que se aparta de lo ordinario. Y será así porque faltara algo, alguien. En Lima no encontraremos a Joaquin, por primera vez. No preguntaremos por él. Lo recordaremos, sí, exhumaremos anécdotas, nos reiremos, quizá. Pero todos, los que viajemos o han sido sus compañeros de ruta en otras latitudes, nos sentiremos ese día, en el fragor noticioso, un poco más solos que de costumbre. La vida periodística no será lo mismo sin Quim. Y la vida de nosotros, tampoco. Oficio y afecto se han unido en su nombre. Y así queremos evocarlo. Adiós amigo.

Tus compañeros de ruta en América Latina Abel Gilbert, Carmen de Carlos, Manuel M. Cascante, Toni Cano Jacobo García, Lucy Conger, Jose de Cordoba, Jose Vales, Bernardo Gutiérrez , Juan Restrepo, Pablo Biffi, Elisabet Sabartes , Paola Ugaz, Jane Bussy Iruña Urruticoechea…

YA RUEDA 'EL CICLISTA DE CHERNÓBIL'

Me escribe Javier Sebastián:

Pronto estará mi novela ‘El ciclista de Chernóbil’ (DVD), parece ser que a final de la semana que viene. La presentaremos en la librería Cálamo el 19 de abril, con Manolo Vilas y José Manuel Marraco, abogado de Greenpeace. Te envío el enlace a una página web que hemos hecho sobre la novela. Ahí salen fragmentos, resúmenes, fotos de la ciudad de Pripyat, enlaces a documentos de la AIEA, de la ONU, etc.:

ww.javiersebastian.com
(PD: yo creo que el Real Zaragoza se va a salvar).

*Esta foto es de una de las 350 bicicletas que el artista argentino Fernando Traverso pintó en las calles de Rosario y alrededor del mundo.

ÁLVARO CUNQUEIRO Y LAS SIRENAS DEL MAR, SEGÚN FERNANDO VALLS

Fernando Valls, en su espléndido e imprescindible blog ‘La nave de los locos’, rinde un primer homenaje a Álvaro Cunqueiro Mora con ‘Cunqueiriana 1’, dedicada en este caso a las sirenas. Fernando habla de un libro que marcó mi juventud: ‘Fábulas y leyendas de la mar’ (Tusquets. Edición de César Antonio Molina), es uno de los libros que más veces he leído con otros de Cunqueiro como ‘Merlín e familia’, ‘O incerto señor don Hamlet’, etc., algunos de Borges, Dieste o Miguel Torga. Traigo aquí este texto de Fernando, donde también habla de un recuerdo suyo emparentado con las sirenas. Yo siempre he pensado que los besos de sirena no saben ni a pescado ni a lamprea ni a manatí: saben a sueño, que tiene un sabor impreciso y deleitoso. Entre otros textos que he dedicado a las sirenas, hay uno que me gusta especialmente: ‘Jorge y las sirenas’ (Marboré), un álbum ilustrado dibujado por Alberto Aragón, donde ensayaba algo que me enseñó Cunqueiro: la literatura como curación, como placer, la literatura que emerge del mar y de la fantasía, la literatura como extravío y como isla de desembarco. Ese cuento estaba y está dedicado al joven Jorge Sanmartín, que creía fervorosamente en las sirenas y que creía que, algunas noches desapacibles, una sirena puede colarse en la bañera de tu casa…

 

Una de las sirenas de Waterhouse.

 

¿A QUÉ SABEN LOS BESOS DE SIRENA?

Cunqueiriana 1

 

Por Fernando VALLS. Tomado de su blog ‘La nave de los locos’

 

El próximo 22 de diciembre se cumplen 100 años del nacimiento en la lucense Mondoñedo del gran escritor Álvaro Cunqueiro, por lo que ya se anuncian congresos y homenajes en varias ciudades gallegas, pero también en Barcelona y Madrid. Como he tenido la fortuna de ser invitado a los de Santiago de Compostela y Barcelona, me he puesto a releer al gran escritor mindoniense.

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Pero no es eso lo que, en realidad, quería contaros. ¿Sabíais que Cunqueiro, como Mariño de Lobeira que era, descendía de sirenas? El caso es que Roldán, muerto en Roncesvalles, dejó preñada a una sirena, que fue a dar a luz a la playa de Arosa. Algunos pescadores, atraídos por su canto, recogieron al niño y le pusieron por nombre Palatinus, como hijo del paladín Roldán. Y sigue contando Cunqueiro que, por corrupción, Palatinus vino a Paadin, Padin. Así, los Padin son la otra familia gallega que también desciende de las sirenas. Lo que nunca se ha sabido es cómo se las arregló don Roldán para dejarla preñada, ni como logró dar a luz la sirena.

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En un artículo que Cunqueiro publicó en la revista Vida gallega, me he encontrado con una frase que ha logrado captar especialmente mi atención, pues me parece que haría las delicias de mi buen amigo mexicano, Javier Perucho, sirenólogo por vocación. Allí afirma Cunqueiro que a lo que más se parecen los besos de las sirenas es al sabor de la lamprea. Ahora falta saber si en México se conoce la lamprea y si la experiencia de un reputado sirenólogo, como es Javier, coincide con la de Cunqueiro.

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Lo que tampoco quizá sepáis todos es que las sirenas de estirpe griega son mitad mujer y mitad pájaro, con alas, claro; pero las que provienen de los países nórdicos tienen cola de pez. Eso sí, la parte femenina, la cabeza y el torso, en ambas especies es siempre muy hermosa, con larga caballera y pechos bien formados, turgentes. Respecto a sus cabellos, sabemos que siguen siendo muy apreciados porque impiden que salgan las canas y previenen la calvicie, tras frotar con ellos el pelo de los desdichados humanos. Es sabido, en cambio, que las sirenas encantaban a los marinos con sus siempre ininteligibles cantos, prometiéndoles la eterna juventud. Y Cunqueiro nos cuenta con todo lujo de detalles, en su artículo “Abundancia de sirenas” (Fábulas y leyendas de la mar, Tusquets), al que remito a los curiosos, cómo conquistaban a los marinos.

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En Almería, la ciudad donde nací, en el Cabo de Gata, existe un lugar llamado el Arrecife de las sirenas, que he visitado en numerosas ocasiones. Cuando éramos jóvenes y disfrutábamos de los primeros amores, solíamos bañarnos cerca, en la playa que hay delante de las salinas. El sol nos achicharraba pero entre los pocos años, que todo lo soportan, la correspondiente sombrilla, y una gran sandía que enterrábamos en la orilla, y que nos comíamos cuando estaba fresquita, lográbamos sobrevivir. Pero, la verdad, es que nunca tuve trato alguno con sirenas; ni carnal, ni de ningún otro tipo, por lo que no sé si tienen ombligo o no, o si su carne es comestible. En estas cuestiones, que tanto inquietaban a Cunqueiro, siento no poder ayudarlo.

Otra sirena de John Williams Waterhouse.