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Antón Castro

Escritores

UN CUENTO DE AMOR Y CINE

UN CUENTO DE AMOR Y CINE

La escritora gaditana Ángeles Prieto Barba es una gran lectora de Ramón J. Sender (no es extraño en ella: tiene muchos amigos aragoneses, aunque no nos conocemos, ha sido muy gentil: me ha pedido un cuento para una antología de cuentos de tráfico) y Es una especialista en Microrrelatos. Acaba de iniciar una nueva serie vinculada al cine.

 

Cinéfilos Microrrelatos

 

TU Y YO (de Leo McCarey)

 

Ángeles Prieto BARBA

Esto que voy a contar ahora es lo que me ocurrió ayer cuando, en vez de fijar mi cita con un rubio sobre el Empire State, quedé con el doble de Mortadelo, feo y canijo pero muy fotogénico, en lo más alto de la Seo. Y bueno, gracias a dios, no salí parapléjica del asunto en aquella plaza sin tráfico, tan sólo turulata tras aguantarle unas horas de verborrea sosa, de un quiero y no puedo porque de romance, nada. Ni yo tenía el estómago adecuado, ni él los arrestos suficientes para ponerme los puntos. Es lo que tiene Internet. Hoy he quedado con otro más guapo allá arriba, bajo el cielo estrellado.

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* En la Cary Grant y Deborah Kerr.

 

FURIA DE AMOR

FURIA DE AMOR

DEL DÍA DE SAN VALENTÍN

En ‘Álbum de radiografías secretas’, Ramón José Sender redactó sus memorias literarias, rescatadas por Tropo editores en 2008, donde reconstruye su vida y sus amistades con “gente importante”. En la inmediata posguerra, Sender jugaría al ajedrez con Bertrand Russell, descubriría que Frida Kahlo no le caía simpática y le tomaría un inmenso cariño a la poeta y rica heredera Nancy Cunard. Esta mujer esbelta, que había amado a Tristan Tzara y a Louis Aragon, tenía un secreto: estuvo toda su vida enamorada de Aldous Huxley sin que él raparase en ello. Una de las historias más simpáticas del libro afecta a la complicidad de Sender con el Nobel William Faulkner, un hombre de campo y cine al que le apasionaban los caballos. Los dos habían tenido de niños una novia. La novia de Faulkner creció y se casó con otro; años después quedó viuda, se reencontró con el autor de ‘El sonido y la furia’ y envejecieron juntos; hace poco se supo que Faulkner, cuando recibió el Nobel en 1950, tuvo un amor sueco, Else Johnson, a quien escribió: “Quiero que me enseñes todas las formas de hacer el amor en Suecia”. Sender nunca olvidó a Valentina: le dedicó libros, alguno tan bello como ‘La Quinta Julieta’ y la recordó poco antes de arrojarse a los brazos de la parca. También recordó a otra mujer de su vida: Simone Weil, “la perfecta versión femenina del héroe”. Lo conmovió por su lucidez, por su compromiso y por su misticismo, que le hacía pensar en Miguel de Molinos y en San Juan de la Cruz. Otra relación que le emocionaba especialmente era la del maduro Ernst Hemingway, que perdió la cabeza por la joven Adriana Ivanovich, que le inspiró la novela ‘Al otro lado del río y entre los árboles’ y se reencarnó en Renata, y en menos de seis años le mandó más de 2.000 cartas. Amor, amor, amor o la furia de vivir.

*Tristan Tzara besa la mano de Nancy Cunard. La foto es de autor desconocido y está fechada en 1920.

POESÍA Y MEMORIA DE PACO URIZ

POESÍA Y MEMORIA DE PACO URIZ

“La memoria tiene voluntad propia, se acuerda de lo que quiere. Su selectividad es incontrolable y dispone a su antojo sus agujeros negros. Para redactar ‘Pasó lo que recuerdas’, he utilizado poca documentación, pero hubo un momento en que noté errores en otros libros de memorias y de recuerdos, Umbral, por ejemplo, decía que y decidí que eso no iba a pasarme a mí. Hice una cronología de mi vida, aunque luego eso no aparece. Y recurrí a los seis o siete diarios que escribí para mi esposa Marina Torres durante mis viajes; había notas que ya no sabía bien a que se referían, pero estaban allí y me han hecho reír. Este es un libro que habla de política y de literatura”. Francisco J. Uriz (Zaragoza, 1932) tiene una existencia rica en aventura, amistad y acontecimientos: licenciado en Derecho, militante del Partido Comunista, amigo personal y compañero de Olor Palme, “embajador” discreto de la poesía iberoamericana en Suecia, y traductor de más de 8.000 páginas de lírica nórdica, alrededor de 200 escritores (entre ellos, su adorado Günnar Ekeloff, el citado Lundkvist, Peter Weiss o Ingmar Bergman). En Ibercaja publicó sus memorias: “Pasó lo que se recuerda”.

            “El azar ha marcado mi vida. Es una de las pocas cosas que tengo claras. Por ejemplo, en la Universidad de Zaragoza había dos becas para alrededor de 700 u 800 alumnos, y a mí me dieron una sencillamente porque tenía pasaporte, algo que le debía al Ejército español que me había declarado ‘inútil total’. Y eso me permitió salir a Europa. En un campo de trabajo, descubrí a un grupo de italianos, me uní a ellos, y había una finlandesa a la que seguía a Finlandia. Y así conocí a John Donner, con el que establecí relación de inmediato. Él me dio las primeras ediciones que tuve de Neruda y me ayudó a conocer a Brecht”. Ese encadenamiento de causas y azares, que es la vida, conduce a su amigo Luis Lacasta, que le dijo: “Vente a Suecia”. Lacasta estaba haciendo un trabajo sobre Ingmar Bergman y se unió a él. Y más tarde, contactó con Artur Lundqvist, escritor y secretario de la Academia Sueca, con el “cual trabajé en una antología de la poesía latinoamericana: Huidobro, Borges, Vallejo… Y también hice una muy amplia sobre Pablo Neruda, al que conocí. Asistí a un recital suyo donde recitó el actor Max von Sydow”. En su estancia en Suecia, que se prolongó alrededor de 40 años, Uriz conoció a García Márquez, Aleixandre, Neruda. “Neruda me mandó una carta muy curiosa y breve. Me decía: ‘Qué grande es la poesía de Artur. Sus traducciones, Uriz, son impresionantes. De todos los escritores, uno de los que más me impresionó por su humanidad fue Cortázar. Siempre estaba pendiente de ti, casi sin que te dieses cuenta. En uno de mis diarios tengo anotada una frase que me dijo: ‘Oye, Paco, qué fantasía tienes’. Y no deja de resultarme chocante porque no recuerdo a qué se refería y él para mí era el dios de la imaginación y la fantasía”. El libro está lleno de anécdotas jugosas, de viajes, de otros personajes, entre los que destacan el primer ministro sueco Olof Palme, con quien viajó a Latinoamérica en 1984, y Fidel Castro, al que hubo de traducir para los suecos.

“En política me ha movido, sobre todo, la solidaridad, el ansia de una sociedad más justa y el afán de hacer algo en la lucha contra la dictadura de Franco y el apoyo solidario a las víctimas de otras; en literatura, la vocación de puente literario entre mis países, el de origen y el de acogida, me llevó a la traducción”.  

 

*Recupero esta conversación de hace algún tiempo con el poeta y traductor Francisco J. Uriz que presenta el martes en Ámbito Cultural dos libros: Accesorios y complementos y Cuaderno de bitácora, publicados por Libros del Innombrable, a las 19:30h. Intervendrán Natalio Bayo, Juanjo Vázquez, María José Benedí y Francisco el autor. La ilustración es de la pintora Zinaida Evgenievna.

UN CUENTO DE JUAN VILLALBA

UN CUENTO DE JUAN VILLALBA

ASESINOS

 

Por Juan VILLALBA SEBASTIÁN*

                  

A Gonzalo Montón.

 

         Iba a ser mi primer trabajo, mi prueba de fuego real. Entramos en el bar con decisión, sin mirar a los lados.

-¿Qué vas a tomar, J.V? –me preguntó G.M haciendo un gesto para llamar la atención del camarero, un chico joven de ojos saltones y azules como el mar azul.

-Una Sputnik –le contesté.

-Ya lo has oído, una Sputnik y una cerveza negra, muchacho –pidió G.M.

 

         En el fondo del local, un grupo de hombres maduros y trajeados flirteaban con unas jovencitas montando cierta algarabía. Fuera comenzaba a anochecer.

-¿Quiénes son, muchacho? –preguntó G.M levantando levemente la barbilla en dirección al grupo.

-Políticos –contestó el chico arrastrando la palabra por el fango del desagrado.

-¿Qué hacen aquí esta tarde? –se interesó G.M.

-Ya lo ve, vienen casi todos los días y tontean con las chicas, ya sabe… se toman unas copas… las invitan… las provocan… luego se marchan todos juntos a pillar cacho… Usted ya me entiende… –respondió buscando nuestra complicidad.

-Sí –afirmó G.M moviendo la cabeza afirmativamente y guiñándole un ojo. Algunas parecen menores, ¿verdad, muchacho? –añadió poniendo un billete sobre el mostrador.

-Seguramente –contestó mientras se cobraba las consumiciones.

-¿Conoces a José Ángel Bonete, el concejal de urbanismo? –inquirió G.M.

-Sí, es aquel del rincón que achucha a la más jovencita de todas.

-Eres un chico vivo, llegarás lejos – dijo G.M dejando en el plato las vueltas como propina.

Nos sentamos en  un reservado para ultimar el plan.

-Ha llegado el momento de la verdad, muchacho –dijo G.M. pasándomela oculta debajo de su sombrero de  paja de ala ancha sobre la mesa.

 

La cogí con cierta inseguridad y él, de inmediato, vio la duda agazapada en el dedo índice de mi mano derecha, al tiempo que un ligero temblor en la izquierda confirmaba sus sospechas.

-Atiende a este consejo de un viejo zorro, una vez un tipo con el que trabajé me dijo que en un asesinato no se puede ser inocente sin ser al mismo tiempo la víctima, no estoy de acuerdo, en un asesinato nadie es inocente, ni siquiera la víctima. Por eso, no te lo pienses, plántate frente a él y dispara sin dudarlo ni un momento –me aconsejó mirándome fijo a los ojos con el aplomo de un profesional veterano- Ya lo has oído, es aquel que coquetea con aquella jovencita en el rincón, pura basura, acércate un poco más si quieres y ocupa una buena posición, distribuye el peso de tu cuerpo sobre las dos piernas, flexiónalas un poco y  cuando lo tengas a tiro, no lo dudes, dispara sin perder un segundo, hazlo repetidas veces, para asegurarte de no fallar. No veas en él a una persona, alguien con familia y todo eso, para nosotros es  únicamente trabajo, nada más, algo que hacemos por dinero, tan sólo es un objeto inerme, sin pasado y, por supuesto, a partir de este momento, sin futuro. Después vuelve sobre tus pasos con rapidez, yo te cubriré la salida por si hubiera algún problema. Es muy fácil. No te preocupes, todo irá bien –concluyó tranquilizador.

         Sin pensármelo dos veces me levanté, salí del reservado y en tres zancadas me situé a poco más de cuatro metros de la víctima. Disparé varias veces, como me había indicado G.M. Nadie se movió, tan sólo sus caras reflejaban asombro y un cierto desconcierto. Él quedó allí, sobre el diván, boqueando como un pez fuera del agua, aflojándose el nudo de la corbata, tratando de meterse el oxígeno necesario para seguir viviendo a cucharadas. Salí rápido, pero sin precipitarme. G.M. me esperaba en la puerta, como habíamos planeado.

Cuando abandonamos el local, todavía resonaban en mis oídos las palabras suplicantes de Bonete: “¡No me mates! ¡Diles que no me maten!”, como en el cuento de Rulfo, pero ya era demasiado tarde: mi mano izquierda sostenía la cámara Leika, mientras el pulgar y el corazón manejaban con precisión el objetivo de 50 mm., al tiempo que el dedo índice de la derecha apretaba el disparador repetidas veces para acabar con cualquier arranque de inesperada dignidad, para matar una y otra vez cualquier atisbo de decencia, para asesinar al joven idealista licenciado en periodismo, convertido a partir de ese momento en paparazzi. Ahora, ya en la calle, sólo pensaba en el dinero que nos darían en la agencia por las fotos y en el próximo trabajo.

 

*Este cuento de Juan Villalba Sebastián pertenece a su libro ‘Cuarto menguante’, que publicaba recientemente Eclipsados, el sello de otro turolense, Ignacio Escuín Borao. La fotografía corresponde a uno de los protagonistas del relato: el profesor, cinéfilo y escritor Gonzalo Montón.

 

II. DE POESÍA. DAVID MAYOR

II. DE POESÍA. DAVID MAYOR

David Mayor, poeta, editor y crítico literario, responde al cuestionario sobre el estado actual de la poesía en Zaragoza y Aragón.

 

¿Está ocurriendo algo especial con la poesía? Vuelve a leerse, se organizan recitales, ciclos poéticas, se programa en los bares, se intercala con la música?

Más que algo especial, lo que ocurre es una normalización de la poesía, pues lo normal en la vida cultural de una ciudad es que ocurra lo que ocurre ahora, incluso más diría yo, sobre todo en una ciudad como Zaragoza, donde por su población debería haber gente para todo. También es cierto que ha llegado una nueva generación de poetas con un ímpetu muy notable que ha sabido trasmitir su vitalidad como en las décadas anteriores no se había hecho. Estos nuevos poetas han resituado la poesía dentro del marco de la cultura popular zaragozana sin abandonar, más o menos según el escritor, el perfil literario que, a mi entender, siempre debe tener el género.

 ¿Hay o ha habido algún fenómeno específico que permite ser optimista sobre el lugar de la poesía?

 Al margen de la vida pública de la poesía y de los poetas, el lugar de la poesía sigue siendo el mismo de siempre: el de las palabras. Habrá que ser optimistas siempre que las palabras con todas sus vertientes, vericuetos y sentidos contaminen la curiosidad de cualquiera, que alguien ajeno al microcosmos de los iniciados en lo literario reconozca en las palabras algo que excede la mera comunicación. Y dicho esto, es cierto que en Zaragoza en el último lustro se han consolidado varios fenómenos que alimentan el optimismo de la poesía en la ciudad. De un lado, la editorial Eclipsados, con Nacho Escuín al frente, siempre abierta a la búsqueda de nuevas voces; y de otro, el fenómeno del Spoken que acerca la poesía a públicos supuestamente ajenos a la literatura y que en Zaragoza tiene un firme valedor en Octavio Gómez Milián.

¿Podría decirse que hay una revitalización, una resurrección, que la poesía es una forma nueva / antigua de transgresión y rebeldía?

-No sé, Antón, esto de la transgresión y la rebeldía… puede entenderse de distintos modos. Forma parte de la iconografía juvenil de muchos nuevos escritores pero también hay otros que lo celebran como una perpetua impostura. Para unos, una asumida ingenuidad; para otros, un modelo de artificio. Con los dos se puede hacer literatura, hasta buena literatura. No obstante, nunca debería olvidarse que hay otros modelos poéticos de transgresión y rebeldía. Y me refiero exclusivamente a lo literario. Pienso en poetas como René Char o Paul Celan por ejemplo. ¿Este tipo de poesía se está revitalizando?  En general no, pero esto de la poesía es particular y en particular me acuerdo de Pablo Lópiz.

En la foto, retrato de Paul Celan.

¿Qué líneas de trabajo, qué estéticas son las dominantes?

No creo que haya estéticas dominantes. Poco tiene que ver el acercamiento a la realidad que tiene la poesía de Nacho Escuín con la carga simbólica de Ángel Gracia o la atención casi juanramoniana de Juan Marqués con el subrayado pop de Octavio Gómez. Sin embargo, conviven. Lo que caracteriza nuestro momento es la convivencia de estéticas muy distanciadas. 

 ¿Cómo es el lenguaje?

Posiblemente parte del éxito de la poesía última se debe a que el lenguaje, sin abandonar la búsqueda formal, se ha alejado del hermetismo que caracteriza a parte de nuestra tradición poética y ha buscado referentes inmediatos en la realidad fácilmente reconocibles por un lector anónimo.

¿Han sido, están siendo importantes los premios?

Los premios siempre son importantes para el que los recibe. Además garantizan la publicación de un libro. Un poeta con una voz personalísima como Dolan Mor lo leemos gracias a los premios. En Zaragoza, los premios sí que han generado expectativas entre los nuevos lectores y escritores de poesía. Luego esos libros deberían estar bien distribuidos y no sólo en el ámbito local. Pero ese ya es otro asunto… Personalmente, me cuesta entender la literatura en el marco de una competición, sin embargo muchas veces las circunstancias mandan.

Una poética personal…

No te preguntes para qué ni cómo escribes sino por qué.  

Autores, libros de referencia, maestros.

Mi maestro es José Luis Rodríguez García, una persona con tanta generosidad como cultura.

José Luis Rodríguez García, autor de 'Las voces del desierto'. Interpretación al retrato de Pascual Berniz, realizada con motivo de unas jornadas poéticas que se desarrollaron en Teruel durante varias temporadas coordinadas por Antonio Losantos.

¿Los cinco o diez autores del momento, si puede ser menores de 40 años?

Citaría a Pablo Lópiz. A Juan Marqués. A los que podrían llamarse entorno original Eclipse: Ignacio Escuín, Almudena Vidorreta, Raúl García, Jesús Soria. Al grupo del 22: Ángel Gracia, Jesús Jiménez, Ortiz Albero, Miguel Serrano, Brenda Ascoz, Ana Muñoz, Nacho Tajahuerce y Octavio Gómez Milián. A Carmen Ruiz. A Puritani, Daniel Rabaneque y Julio Donoso. A Raúl Herrero y sus Libros del Innombrable. A Clara Santafé y David Liquen. A Dolan Mor y Eduardo Fariña. A Julio José Ordovás. Todos con libro publicado y creo que menores de cuarenta años.

¿Cuáles han sido los dos o tres libros importantes del último lustro?

Destacaría Fundido en negro de Jesús Jiménez, Un tiempo libre de Juan Marqués, Habrá una vez un hombre libre de Ignacio Escuín, Cuaderno de sublevaciones de Pablo Lópiz y Libro de los ibones de Ángel Gracia. Son cinco, lo siento. Cada uno de estos libros es una señal hacia un marco de referencias distinto. Representan la diversidad y la riqueza de propuestas de la poesía aragonesa contemporánea con la misma solvencia que puede tener la poesía escrita en español en cualquier parte del mundo. Libros contemporáneos en el rigor de la palabra, que beben de muchas tradiciones, literarias o no, que podrían ser norteamericanos, japoneses o franceses pero que encuentran su autenticidad en la expresión de un castellano que va más allá de los significados y significantes para decantarse por el sentido. Y cada uno de ellos se decanta de distinto modo: recreando discursos culturales (Jiménez) o reflejando la realidad de un acontecer sinuoso (Escuín), atendiendo a la revelación que esconde lo inmediato (Marqués y Gracia) o construyendo un artefacto de sutil utilidad (Lópiz). Libros que rebasan los límites de la lírica y convocan un nuevo espacio para el poema que ya no es el del verso ni el de la prosa convencional.

EL AMOR, SEGÚN PEDRO SALINAS

EL AMOR, SEGÚN PEDRO SALINAS

PARA VIVIR NO QUIERO...

Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».

 

*Uno de mis poemas preferidos de Pedro Salinas. Me gustó mucho esta foto que encontré en internet, pero no he podido saber de quién es. Cuelgo el poema y la foto en homenaje al amor, a los enamorados y a la belleza.

I. DE POESÍA. CARMEN RUIZ FLETA

I. DE POESÍA. CARMEN RUIZ FLETA

Hace unos días escribí en ‘Heraldo’ un reportaje sobre el momento que vive la poesía en Zaragoza y en Aragón. Se quedaron muchas cosas en el tintero. Voy a publicar algunas de las visiones completas de los escritores, editores, promotores y añadiré nuevas entrevistas, nombres, localidades, ciudades y focos, poco a poco. Empiezo con la de la joven poeta Carmen Ruiz Fleta que prepara un nuevo libro.

 

DIÁLOGO CON CARMEN RUIZ FLETA

-¿Está ocurriendo algo especial con la poesía? Vuelve a leerse, se organizan recitales, ciclos poéticas, se programa en los bares, se intercala con la música.

En este momento, hablar de poesía es, en muchos casos, sinónimo de celebración, de fiesta, de reunión. El poeta y el lector han decidido exponer su relación con la poesía, sacarla de la intimidad y compartirla. Y en esa "socialización" de la poesía ha sido fundamental su presencia como en los bares, en los sitios donde la gente se divierte, donde queda para hablar. Es curioso cómo mucha gente que nunca ha leído poesía o que siempre la ha visto como algo alejado de su vida, “se convierte” tras asistir a un recital. Eso es porque la descubren como algo radicalmente vivo.

-¿Hay o ha habido algún fenómeno específico que permita ser optimista sobre el lugar de la poesía? 

No lo tengo muy claro, pero sí creo que se ha extendido en muchos ámbitos la percepción de la poesía como una forma de expresión tan contemporánea como el rock o el cine. Eso, y la ampliación del número de poetas, lectores, editoriales y otras plataformas me hacen ser optimista sobre la vigencia de la poesía a día de hoy.

¿Podría decirse que hay una revitalización, una resurrección, que la poesía es una forma nueva de transgresión y rebeldía?

Es así en algunos casos. En otros, no lo es. Lo que está claro es que la poesía es una de las formas más puras en las que se expresa la voz personal. Con la poesía se pueden decir cosas que no nos atreveríamos a decir en la vida “civil”. Pero transgresión no significa iconoclastia o rechazo a lo anterior. Puede que una de las explicaciones al auge de la poesía, particularmente en esta tierra, es que se reconoce y se admira a aquellos que estuvieron antes.  

-¿Qué líneas de trabajo, qué estéticas son las dominantes?

Se habla de la nueva poesía social y, por otro lado, se habla de la poesía “de la experiencia”. A mí, a la hora de escribir o de leer poesía poco me importan esas divisiones. Creo que en muchos casos puede haber más compromiso en la plasmación de lo personal que en lo que habitualmente reconocemos como poesía social. Desde mi punto de vista, que no es ni el de un filólogo ni el de un estudioso del tema, las fronteras entre estéticas, corrientes o escuelas son asuntos que me suenan bastante arcaicos.

-¿Cómo es el lenguaje?

También en cuanto al lenguaje se han roto las fronteras. La poesía ha adoptado lenguajes de otros ámbitos, como la música. Hay tantas formas de expresión poética como poetas, pero creo que, en general, la poesía que se escribe ahora huye del lenguaje rebuscado y oscuro para convertirse en algo comprensible que puede encerrar significados muy complejos

 

¿Han sido, están siendo importantes los premios?

 Son importantes en la medida en la que hacen visible la obra de mucha gente, especialmente, de los jóvenes. Pero creo que los premios deben ir siempre acompañados de la edición del libro. Un premio meramente monetario es, indudablemente, apetecible, pero contribuye poco a promover la obra de un autor.

-Una poética personal…

La poesía como una herramienta para comprender la realidad y como la manera más saludable (hay otras, claro…) de habitar otros mundos. Poesía es sinónimo de vida.

-Autores, libros de referencia, maestros.

Te cito a vuelapluma algunos nombres que me parecen cruciales en el panorama poético nacional de los últimos años y sin distinguir generaciones: Carlos Marzal, Pablo García Casado, Luis Alberto de Cuenca, Olga Novo, Chantal Maillard, Jesús Jiménez, Manuel Vilas, Míriam Reyes, Ángel Guinda…

*Carmen Ruiz Fleta leyendo en el Candy. La foto es de Gustaff Choos.

DOS POEMAS DE ELÍAS MORO

Recibo esta carta, que también envía a un puñado estupendo de amigos, de Elías Moro Cuéllar:

Queridos todos:

 
Por si os apetece echarle un vistazo, aquí os dejo el enlace de una magnífica revista virtual donde acaban de publicarme (texto y voz) dos poemas inéditos.
Jordi Doce y José María Castrillón me han encontrado un hueco en el pasaje: 
http://lasrazonesdelaviador.blogspot.com/2010/02/elias-moro-2-poemas.html

 

elías moro / 2 poemas

Figurantes

A Juan Carlos Mestre


James Rufus Agee, que vivió durante dos meses con los aparceros de Alabama durante la gran depresión, escribió los guiones de La reina de África y La noche del cazador y murió de un infarto en un taxi de Nueva York.


El mayordomo de Maupassant, que nunca se recuperó del tercer suicidio de su señor.


Clarence Roberts, sicario de un gánster. Cantaba como tenor de su parroquia en el coro de los domingos y asesinaba por las noches.


Ramón Enríquez, pescador de tiburones, quien, contra todo pronóstico, murió una tarde de galerna con los naipes en la mano junto a los cestos de la carnaza.


Mario Ezequiel Brindisi, puntero derecho, virtuoso de la armónica con la que tocaba fados y boleros hasta hacernos llorar de alegría o desconsuelo.


Tom Nash, compinche de Mark Twain, patinador nocturno en el Mississippi al abrigo de los grandes vapores fluviales.

Juan Nepomuceno Carlos Pérez Vizcaíno, ese cuate escritor y fotógrafo que se hizo llamar Rulfo para que no se perdiera el apellido de su abuela por el sumidero del olvido.

 

 


Frank O’Hara, poeta y dramaturgo, combatiente naval en el Pacífico. Amante de Joe Brainard, murió arrollado por un vehículo en la playa de Fire Island, estado de Nueva York.

Ada Falcón, cantante de tango en la época de entreguerras, quien en la cumbre del éxito se retiró a un convento de clausura y se hizo monja franciscana.


José y Juan Viñals, tipógrafo y óptico respectivamente, poetas, hijos del panadero catalán que fundó el cementerio de Corralito, Argentina, allá por los años treinta, y del que fue uno de sus primeros moradores.


Pietro D’Abano, astrólogo y filósofo cuyo cadáver fue quemado por la Inquisición por haber tenido tratos con el diablo.


Mariano Azuela, escritor de los pobres, médico del ejército de Pancho Villa.


Fermina Ocaña, natural de Uclés, provincia de Cuenca. Modista privada al servicio de los Peñasco, sobrevivió al hundimiento del Titanic, peregrinó a su pueblo por cumplir una promesa, y abrió una pensión en Madrid, lo más lejos que pudo del mar, a donde no regresó jamás.


Johannes Kepler, matemático y astrónomo estudioso de las órbitas planetarias. Viudo de dos esposas y superviviente de varios hijos, murió solo y pobre en una ciudad extraña intentando cobrar una deuda para aliviar sus penurias.


Gutierre de Cetina, soldado y poeta, por este orden, autor de los más bellos madrigales, muerto en un duelo a espada bajo la ventana de su amada.


Andrés Cepeda. Anarquista y homosexual, letrista de tangos. Algunas de sus letras fueron cantadas por Gardel.


Carl Ludwig Long, saltador de longitud alemán. Aconsejó a Owens sobre cómo efectuar su último salto en los Juegos del 36. Perdió el oro frente a él y se ganó el odio de Hitler, quien lo envió a morir en el frente de Sicilia durante la Segunda Guerra Mundial.


Antoine de Tounens, procurador de los tribunales franceses, masón, que se autoproclamó Rey de la Araucania y la Patagonia. Deportado en cuatro ocasiones desde la República Chilena, acabó sus días viviendo de la caridad de un sobrino carnicero.


Daniel Moyano. Escritor argentino, italiano, indio y español. De chico robaba fruta con quien luego sería el «Che» en el huerto cordobés de Manuel de Falla. Violinista en el Cuarteto de Cuerda y Orquesta de Cámara de La Rioja. Murió en el exilio.


La dirección pone en conocimiento de los señores espectadores que en caso de fuerza mayor este elenco de figurantes se hará cargo de la representación.


No se devolverá, en ningún caso, el dinero de las entradas.

 


Fugaz

lo que tarda una cerilla en consumirse
tras la chispa y el fulgor de la madera y el fósforo
el aleteo de tus párpados antes del sueño en que me sueñas
la mudanza de las aves y las hojas en los noviembres
                
del calendario

la gota de sangre y sus misterios bajo la lupa del miedo
el mugido espeso de las reses camino del matadero
el llanto salobre y a solas del navegante y el farero
el abdomen de la abeja preñado de polen
esa nube que se extingue con la tarde
el exacto vaivén de la plomada certificando lo recto
el temblor del filamento cuando concibe la luz que nos alumbra
la boca azul del alarido y las escarchas del frío

lo que siendo fugaz permanece en nosotros,
terco y ligero como este dolor
que nunca acaba
de írseme del pecho


 

 


Elías Moro (Madrid, 1959) es autor de los libros de poesía Contrabando (Editora Regional de Extremadura, Mérida, 1987), Casi humanos (bestiario) (Germanía, 2001), Palos de ciego (El Pájaro Solitario, 2002), La tabla del 3 (De la luna libros, 2004) y la antología En piel y huesos (ERE, 2009). En el terreno de la prosa ha publicado el libro de relatos Óbitos súbitos (ERE, 2000) y el libro de textos breves Me acuerdo (De la luna libros, 1999), en colaboración con Daniel Casado. Una edición corregida y aumentada del mismo título, ya en solitario, acaba de aparecer en Calambur Editorial, 2009. Asimismo, sus poemas han aparecido en las carpetas Bestiario -con el pintor Luis Ledo-, y Abrazos -con ilustraciones de Petra Portillo- (Escuela de Arte de Mérida, 2006).

 

Tranviario de servicio en la página web http://www.delostranvias.blogspot.com/, acaba de inaugurar la bitácora http://www.eljuegodelataba.blogspot.com/..