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Antón Castro

Escritores

TESOROS PARA SALIR DE VIAJE, PARA VER Y LEER

TESOROS PARA SALIR DE VIAJE, PARA VER Y LEER

 

 

La literatura infantil y juvenil vive su particular quimera del oro: aparecen libros todos los días, novelas, relatos, poemas, proyectos oníricos, álbumes inolvidables, álbumes que conjugan el sabor de las viejas historias, recreadas de la tradición, y la nueva invención, volúmenes que abren nuevos caminos a los ilustradores e incluso a los pintores de caballete, a los artistas mestizos. Vamos a centrarnos en algunas aportaciones de estos días, sobre todo aragonesas, enriquecidas con media docena de títulos muy recomendables de otras procedencias.

Antonio Santos, oscense de Lupiñén, es el ilustrador y el autor de ‘Hambre canina’ (Nostra ediciones), el relato de tres perros que no tienen qué comer y que cuando hallan un hueso, no saben muy bien qué hacer, sobre todo no saben compartirlo. Santos, que expuso hace poco en la Diputación de Huesca, da un giro a su trabajo y unas ilustraciones entre naïf y expresionistas de gran fuerza. Elisa Arguilé es una ilustradora que se reinventa a diario: todos sus trabajos son diferentes, un ejercicio de investigación en la forma, el colorido y la atmósfera. Con un esquematismo rayano en el primitivismo y en el arte bruto, ebrio de rojos y amarillos, borda ‘El león Kandinga’ (Kalandraka), un cuento tradicional elaborado por el camerunés Boniface Ofogo, que cuenta la transformación de un león hambriento, que pasa de la indigencia más absoluta y del abandono de los suyos al egoísmo y a la traición a quien le ayuda: una liebre. El cuento, de tradición oral, ha contado una y mil veces por el cuentacuentos Ofogo con una efectividad asombrosa. La edición ha costado lo suyo, en tiempo, en intercambio de ideas, y al final ha quedado estupenda. También aparece estos días ‘Ramón’ (Libros del Zorro rojo), con textos y fotos de Jesús Cisneros, que cuenta una historia minimalista, el relato de un paseo por la naturaleza a la manera de Robert Walser y Sergio Chejfec, a través de un personaje estilizado; el libro destaca por su levedad, su sutileza cromática y su capacidad de sugerencia. Es un proyecto que tiene algo de alado, de mágico, un cuento con encantamiento cuyo texto rezuma humorismo, ingenio y poesía.

Jorge Gonzalvo es coeditor del sello Laberinto de las Artes y un prosista paciente: ahora publica en Lóguez ‘Te regalo un cuento’, ilustrado con limpidez y de refinamiento por la argentina Cecilia Varela. Es un libro para niños y no lo es: es un texto próximo a la metaficción, un poema-regalo de un cuento, sugerente y lírico, un poco a la manera de Julio Cortázar o Antonio Fernández Molina, por poner dos ejemplos. Se dice: “Te regalo una idea. El concepto más hermoso de complicidad”. O “Te regalo un cuento indeterminado sin pies ni cabeza, sin trama ni desenlace final, sin argumentos ni actores de reparto”.

Para primeros lectores también es ‘Chocolate con guisantes’ (Marboré), que ya ha realizado un pequeño recorrido por las librerías, con texto de Coral Cruz e ilustraciones de Eva Garcés, una creadora oscense instalada en Valencia. Es un libro equilibrado en la forma y el fondo, sobre el desorden y los sueños, con un paradigma, no sé si moraleja, final.

Fresquísimo de tinta aún, llega un insólito y poético proyecto del escritor Ramón Aguirre y del fotógrafo Mario de Ayguavives: ‘Zapatario’, en el sello Apila Ediciones, que llega a los diez libros publicados. Se trata de un recorrido, en pequeños relatos y apuntes, sobre el mundo de los zapatos y su consanguinidad con las narraciones. Se habla de botas de gigantes, del zapato de Cenicienta, del zapato de la novia, de las botas de Neil Armstrong, de los zapatos de Navidad, de las zapatillas de las bailarinas, de las babuchas, de las botas de tacón…, y a todo este universo le pone sus imágenes y su puesta en escena el fotógrafo Ayguavives. El resultado es muy sugerente y variado, a veces deslumbrante e inesperado, a veces transgresor, a veces kitsch, a veces naturalista, y casi siempre divertido. El lector se pregunta en ocasiones cómo habrá hecho estas fotos. Begoña Oro publicó en Everest el libro ‘De la A a la Z. Aragón’, muy distinto, dentro de una colección de Comunidades Autónomas, pero con los destellos propios de esta escritora y lectora incansable, pródiga en imaginación y conocimiento del género.  No debemos olvidar al escritor Daniel Nesquens, que es toda una factoría; entre otros ha publicado para los más jóvenes, ‘El vecino diablo’ (Imaginarium, Steps Two, 2008), ‘Cuando el caracol y quince más’ (Edelvives, 2008), ‘Óscar sabe muchas cosas’ (Everest, 2008). Más reciente es ‘Una nueva casa’ (SM), ilustrado por Jesús Cisneros, en una estética que parece inclinarse hacia la estética de Morando y la estilización etérea del ilustrador zaragozano. Aún están por ahí las dos primeras entregas de Marcos Mostaza (Anaya, 2008) para un público juvenil. Otro libro que debe recordarse aquí es el rico y variado ‘Bestiario ilustrado de Aragón’ (Prames) de Chema Lera, que alterna entretenimiento y rigor. Es un proyecto que nace de la observación, del cuaderno de campo y de la curiosidad de Lera, autor ya de otro diccionario de bestias.

Para esos lectores adolescentes ha concebido David Lozano su trilogía ‘La Puerta Oscura’ (SM). Estos días aparece la segunda entrega: ‘El Mal’, protagonizada de nuevo por el tímido y vulnerable Pascal Rivas, perseguido por dos amores, la carnal Michelle y el espíritu errante Beatrice (que murió sin haber amado). El protagonista, rodeado de sus amigos pintorescos, colgados, sabios, acaso inclasificables, vuelve a verse metido en una inquietante aventura: deberá regresar al Más Allá, pero ahora la amenaza es un niño, un niño diabólico, al que liberó en su viaje al submundo infernal y terrible de los condenados. De nuevo, en una narración extensa y trabajada, aparecen los cementerios, los muertos, los espectros y los fantasmas, los peligros y el terror en todas sus formas. David Lozano ha cosechado un importante éxito con la primera entrega: ha vendido en torno a 45.000 ejemplares, ha conquistado a los lectores de Latinoamérica y le han adquirido la trilogía completa en Italia y en Alemania. Empezará a publicarse en 2010.

Entre el torbellino de novedades, nos hemos fijado en ‘El secreto del oso hormiguero’ (Factoría K de Libros) de Beatriz Osés, ilustrado por Miguel ángel Díaz, que es un ramillete de poemas de animales tan sencillos y elegantes como afortunados. En ‘La pesadilla del gamusino’ se lee: “Anoche soñé // que un niño decía // que yo no existía…”; en ‘La tristeza del erizo’, se anota: “Si duermes conmigo… // No te muevas, // que te pincho”. Emily Nudd Mitchell publica un hermoso libro de sus viajes, en Demipage, por Senegal, Yemen, Egipto y Estambul: pinta y escribe, habla con la gente, toma apuntes del natural y logra un bello milagro: atrapa el corazón de África donde la gente, al menos alguna gente (según sus propias palabras ayer en Cálamo, mientras explicaba su trabajo para ‘Borradores’), pese a la miseria, a la hambruna y a otras calamidades, parece encarar la vida con un permanente deseo de felicidad. Emily comprueba que un dibujo, a veces, es un pasaporte para la amistad, la convivencia y la generosidad del que nada tiene. ‘Sofía o el pendolaje’ es un libro sumamente original que arranca de la existencia de un texto sobre piratas y abordajes de Manu Folch. Con él entre las manos, se puso manos a la obra Julio Blasco y varios integrantes del estudio Espirelius, y han realizado un libro que nace de un montaje tridimensional que pasa al papel. Hemos visto trabajar así en ocasiones a Isidro Ferrer: Julio Blasco, y Germán y Alicia, completaron luego el trabajo con nuevas esculturas, y fotos, y photoshop, y el resultado final es un libro diferente, transido de posibilidades y de magias marinas. Este libro se presentó ayer en Los Portadores de Sueños.

Jordi Sierra y Fabra publica una novela juvenil con una intención pedagógica: ‘Las guerras de Diego (una novela sobre seis siglos de historia en España)’ (Siruela), un libro muy diferente a los suyos, aunque también aspira a la fluidez y al entretenimiento, que narra la relación entre un nieto y un abuelo. De sus conversaciones y encuentros surge el relato de la historia de España, que se mezcla con otros materiales y con una intensa vida familiar de Diego, que tiene a su padre, militar, en una misión humanitaria.

Otro libro realmente delicioso, magistral y turbador a la vez, dickensiano, es ‘Un niño prodigio’ (Alfaguara) de Irène Nemirovsky (Kiev, 1903-Auschwitz, 1942), en el que relata la historia de un niño judío que se queda a vivir en los muelles. Descubre pronto que tiene un don: canta hermosas canciones de amor. Un día, un hombre, asombrado de sentido poético, se lo regala a su amada. Ismael Baruch pasará del arroyo a la opulencia, y finalmente, en una inesperada vuelta de tuerca, regresará a su espacio natural: la libertad de las calles, la hambruna, la soledad. El libro es de una desoladora hermosura que está vinculada a la propia biografía de la autora de ‘El baile’.

Cerramos estas sugerencias con la edición ilustrada de ‘El retrato de Dorian Gray’ de Oscar Wilde, que han realizado para Galaxia Gutenberg y Círculo de Lectores los gaditanos MP & MP Rosado, que han hecho un trabajo espectacular, pese a que aseguran que no se sienten ilustradores. La edición es una maravilla: uno de esos libros que apetece volver a leer o descubrir por vez primera por la bella factura del envoltorio.

*Esta es una ilustración del libro 'Ramón' de Jesús Cisneros, que acaba de publicar Libros del Zorro Rojo, que ha recibido el premio Lazarillo en 2007.

 

UN SONETO DE AMOR DE FRANCISCO DE QUEVEDO

UN SONETO DE AMOR DE FRANCISCO DE QUEVEDO

SONETO DE AMOR DE QUEVEDO

 

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.


Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.


Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.


Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!


Francisco de Quevedo

*La foto es de Eric Kellerman.

 

 

MARTÍNEZ DE PISÓN CON SUS CUENTOS PARA SIEMPRE

MARTÍNEZ DE PISÓN CON SUS CUENTOS PARA SIEMPRE

Ayer llegaba a las librerías el nuevo libro de Ignacio Martínez de Pisón: ‘Aeropuerto de ‘Funchal’, una colección de ocho relatos, cuatro recogidos en libro, y cuatro desperdigados por ahí en revistas y periódicos. Este libro, sostiene Pisón, es lo que él considera el de los mejores relatos de su trayectoria y, de alguna manera, encarnan los relatos de los que se siente más satisfecho y los que mejor reflejan su pensamiento, su estética, su visión del cuento más o menos breve.

 

Ayer, Aloma Rodríguez le hizo esta foto a Ignacio Martínez de Pisón con uno de los primeros ejemplares de su libro, editado por Seix Barral. Pisón incorpora una nota final que explica la concepción y el espíritu del libro.

 

 

 

JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA: TRES POEMAS

JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA: TRES POEMAS

ERES LA MADRE DEL SOL

 

Eres la madre del sol,

señora mía que tejes la alegría del hombre.

Tus agujas brillan sobre la nieve.

El alce de las montañas viene a beber a tu lado,

en el regato junto al alpendre donde estás sentada,

como si no pensaras.

Tus hijas bailan,

del otro lado del bosque,

mientras esperan los príncipes que durante el

sueño las amaban.

Sus tranzas se sueltan y se sueltan las hojas

leves

del árbol sin nombre.

Tú esperas que termine el día.

Tus dedos se mueven como las nubes que

pasan en los cielos de oriente.

A veces, cantas.

Y tu voz, llevada por el viento,

llega muy deprisa a la soñolencia de los pájaros.

Sobresaltados, ellos despiertan.

Sus alas perfectas

explican los sueños de Dios, la invención

del mundo.

Eres la madre de las aguas que corren,

señora mía que viajas en la cadencia de las

barcas.

Los remadores te aman como aman la

visión de los peces locos.

Por eso bendices los cardúmenes,

el milagro de los mares.

Por eso te arrodillas,

ahora que tus hijas regresan, sin

temor,

sanas y salvas.

El alce también regresa a la nieve donde tus

agujas brillan.

 

Y ENTONCES ÉL DIJO

 

Y entonces él dijo:

quiero ir de pie, en el último combés,

cuando el sol cae,

cuando la gran luz se apaga en el otro rincón

del cielo.

Quiero

que el albatros se pose en mi pensamiento,

que sus alas estén eternamente abiertas

en el aire.

Pero sólo la gaviota solitaria se acercó,

persiguiendo el cardumen,

gritando roncamente,

como si llamara.

Y entonces él dijo:

mar,

quiero que seas siempre azul,

mar profundo,

mar de adentro, mar de mi alma.

Pero el mar no me contestó.

La gaviota voló en picada sobre el combés y

ahí, hasta hoy, quedó

como una estatua pura, una estatua de sal.

Y entonces él dijo:

¿para dónde iré,

cómo podré navegar,

cómo podré secar estas lágrimas que bajan

por mi rostro,

cómo podré volar si no veo las alas de mi

amor?

Pero nadie contestó.

Y ahora hay quien lo vea, de pie, en el último

combés,

al lado de las plumas blancas, de la estatua pura.

 

LANZAD

 

Lanzad,

sobre mi cuerpo cansado del mundo,

los pétalos ya sin brillo de las flores de la

mocedad,

lanzad sobre mí las estrellas que vi antes del

exilio,

en el país de los días conmovidos,

escribid,

en la piedra blanca,

en el mármol pulido,

mi nombre traicionado

y todos los nombres que no amé, que no tuve,

y se apagaron en el humo de mis labios fríos,

coronad de rosas del cielo

mis cabellos que aún vuelan por

los caminos de la tierra,

mis cabellos que caen más cerca

del lodo y de las raíces,

cantadme una canción más,

pues sólo el lamento de los violines

podrá redimir mi pecado y mis sueños,

rasgando la sombra maligna,

los oscuros velos del norte,

su asombro,

dadme de beber,

una vez más,

el licor ardiente de los valles que duermen entre las

montañas del fuego,

dadme lo oculto de los cactos y del

cereal molido,

dadme las heridas de los mártires que en

los desiertos del amor

buscan,

año tras año,

un rostro amado y puro,

haced,

en el fondo de mi pecho,

un cofre de nostalgia y oro,

un lugar de cenizas donde el tiempo vuelve a

la secreta luz de las casas,

al pequeño sol de los candelabros,

encended,

en el relieve de mis hombros acostados,

las velas que arden más tarde,

junto a los moribundos,

con su olor de aceite,

con su llama trémula que alumbra los

retratos de los rostros perdidos,

dibujad,

en la cal de las paredes,

las extrañas trepadoras de la noche,

el bosque por donde caminan los niños del

otoño,

arrancando las plantas del silencio,

acechando la amenaza de la hiena y del tigre,

anunciad,

en las altas torres de las iglesias,

con campanas de profundo timbre y bronce,

la hora de la hostia,

la hora de mis versos antiguos, ardiendo.

 

Tres poemas del libro ‘Esta voz es casi viento’ de José Agostinho Baptista, que edita estos días Baile de Sol traducido por Celina Martins. La foto es de Pascal Renoux y la elegido porque me parece muy sugerente y poética con esa tensión entre el color de los digitales, el rostro desenfocado de la joven y el cielo.

 

 

 

 

 

 

 

ENTREVISTA CON JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA

ENTREVISTA CON JOSÉ AGOSTINHO BAPTISTA

José Agostinho Baptista, poeta portugués

“ME GUSTARÍA QUE EL LECTOR ESPAÑOL PUDIERA CONOCER MI POESÍA, AMARLA Y SENTIRLA PARA QUE LOS DÍAS NO FUERAN TAN DUROS, MATERIALES, GRISES Y AMARGOS”

BAILE DEL SOL EDITA LA TRADUCCION DE UNA OBRA QUE ES CLARO EJEMPLO DE LA POETICA DE LA NOSTALGIA PORTUGUESA

Entrevista de María José de Acuña


Se trata del poemario en español Esta voz es casi viento, del escritor portugués José Agostinho Baptista (Madeira, 1948), tercer título de
la Colección Macaronesia con la que la editorial tinerfeña se ha propuesto dar a conocer la obra de los autores más destacados que procedan de los cuatro grupos de islas localizados en el Atlántico Norte (Azores, Cabo Verde, Canarias y Madeira).

Tras La verdad sobre Chindo Luz, novela del caboverdiano Joaquim Arena, y Oyendo al silencio, del canario Quintín Alonso, le llega el turno al poeta José Agostinho Baptista, cuya obra ha sido reconocida como una de las más originales e importantes de la lengua portuguesa contemporánea. Además de poeta, es traductor de autores como Walt Whitman, Yeats, Tennessee Williams, Paul Bowles o Enrique Vila-Matas. También son frecuentes sus colaboraciones en la prensa lusa. La editorial portuguesa Assírio & Alvim publicó en 2000 Biografia, su obra completa.

 

Con la lectura de Esta voz es casi viento se percibe una concepción dolorosa y triste de la vida. Hay poemas que hablan de la añoranza, de la soledad y la resignación, ¿se considera heredero de la poética portuguesa de la nostalgia, léase Pessoa y António Nobre?

Hay quien dice que sí. Pero hay quien dice que no, que no soy heredero de nadie. Pienso que nosotros, los poetas, somos herederos de muchas voces, sean de hombres, de dioses, de la naturaleza, del agua, del cielo, del viento... Pero hay que tener una voz que defina una identidad. Esa la tienen los poetas más grandes. He nacido triste. La nostalgia siempre ha habitado mis días y mis noches. Y la soledad también. ¿Qué voy a hacer? Así es mi vida.

 

Albatros, gaviota, azul, navegar, madre de las aguas, mar profundo, mar de adentro, mar de mi alma…, sin lugar a dudas, el mar tiene un fuerte valor simbólico en su obra, ¿cómo cree que le ha influido su condición de isleño?

Ser isleño es un estado de alma. Es tener el mar muy cerca, muy adentro y siempre al lado. ¿Cómo huir de su presencia, cómo olvidar sus maneras? Ha sido un amigo con quien hablaba desde mi ventana, desde los caminos del litoral, de mis sueños de partir, de irme por el mundo, de conocer las ciudades y la gente de allá. El mar siempre vive conmigo, siempre está en mi poesía porque mi vida es también la poesía.

En opinión de José Tolentino Mendoça, algún día sus poemas serán indispensables para entender Madeira. Desde hace un tiempo vive en Lisboa, pero, ¿cada cuánto recupera sus paisajes?

Lamentablemente vivo en Lisboa desde hace 40 años. Es mi lugar de exilio. Por miedo al avión he pasado 19 años sin volver a Madeira. Pero Madeira siempre está en mi pensamiento, en mi memoria. Yo no he viajado a verla pero escribía sobre ella. Y entonces Madeira ha tenido una presencia constante y a veces obsesiva en mis libros. Jamás la abandoné. Jamás la olvidé. No se olvida la segunda madre.


Volviendo a
Esta voz es casi viento, la figura de la divinidad aparece de manera explícita en poemas como “Eres la madre del sol”, ¿ocupa Dios el mismo espacio en su vida que en su proceso creativo?

Desde la muerte de mi padre, desde ese Ahora y en la hora de nuestra muerte, he vuelto a Dios, me acerqué a Él, quiero hablar con Él, quiero tener menos miedo de la muerte, quiero encontrar la paz al final de mi camino. Todavía no la logré. Pero lo intento, y la presencia de Dios se hace más grande en cada libro.


En España existe un discurso poético alternativo que escapa al canon tradicional, ¿existe en Portugal algún paralelismo? ¿Cómo son las nuevas generaciones de poetas?

No me gusta hablar de los demás. Pero pienso que las nuevas generaciones de poetas en Portugal hacen una poética muy distinta de la mía. Es una poesía de lo cotidiano, de las cosas más pequeñas de cada día. Es eso lo que la crítica hoy venera. Tal vez sea una cuestión de moda o una señal de los tiempos. Pero todo pasa, todo cambia. Volverá la espiritualidad, la naturaleza, el sentimiento. El tiempo lo dirá.

Ahora y en la hora de nuestra muerte recibió muy buenas críticas en España, tanto por parte de los medios de comunicación como por parte de intelectuales de renombre como Enrique Vila-Matas y César Antonio Molina. En su país recibió el Grande Prémio APE/CTT en 2004, ¿qué expectativas tiene puestas en el lector español para Esta voz es casi viento?

Me gustaría que el lector español pudiera conocer mi poesía, amarla y sentirla. Y vivir con ella. Para que la vida sea más bella. Para que los días no sean tan duros, materiales, grises, amargos. Para que el hombre encuentre al hombre.

                    

 

Tenerife, 5 de abril de 2009

 

*María José de Acuña, del sello tinerfeño Baile de Sol, me envía gentilmente esta entrevista con mi buen amigo José Agostinho Baptista, poeta y traductor. Hace algunos años traduje para Olifante su libro ‘Ahora y en la hora de nuestra muerte’, un homenaje a su padre. Entonces, José Agostinho se trasladó a Zaragoza y realizamos algunos viajes juntos: viajes por la noche zaragozana y por el monasterio de Veruela y Tarazona. Ahora aparece este libro de este poeta espléndido, emotivo y saudoso. La traducción de este libro es de Celina Martins.

JAVIER DELGADO PUBLICA 'TIERRA DE NADIE' EN XORDICA

JAVIER DELGADO PUBLICA 'TIERRA DE NADIE' EN XORDICA

El pasado sábado, tras la apurada victoria del Real Zaragoza, el editor Jusep Raül Usón fue objeto de un homenaje de una multitud de amigos y cómplices en Casa Emilio: Xordica cumple quince años. Se fundó en la primavera de 1994 y presentó sus primeros libros en la Aljafería; poco después, Luis Alegre hizo una fiesta impresionante en el Oasis con motivo de la publicación de ‘Besos robados. Pasiones de cine’, el mayor éxito de la editorial junto a ‘Tierra sin mar’ y ‘Cuentos de San Cayetano’ de José Antonio Labordeta. A Raül lo sorprendieron libreros, historiados, escritores, pintores, editores, cineastas, fotógrafos, bastantes de sus autores, amigos y él apareció creyendo que venía a otra cosa con su última publicación: ‘Tierra de nadie’ de Javier Delgado, una novela sobre un espacio rural, Greda, que se convierte de inmediato en el espacio mítico o paradisíaco de un joven que viene a pasar allí sus vacaciones. Algunos fines de semana aparece el padre del protagonisa. Su madre es una enamorada de la ópera y una fumadora compulsiva. Javier data la novela en 1967. Entreteje una narración con amor, humor, aventuras, revelaciones maravillosas, y la sacude de cuando en cuando con el temblor de la fatalidad, con lo inesperado.

 

Copio algunos fragmentos de la novela, que se presenta el día 21 de abril en la librería Antígona. José Antonio Labordeta ejercerá de padrino de esta historia que, en el fondo, tiene dos protagonistas muy claros: Daniel y Rafael, de trece años. Esta foto es de Gerald Bloncourt.

 

“En Greda mi padre pasaba los fines de semana: de la tarde del sábado a la del domingo, como tantos padres por aquellos años, cuando llegaba era una fiesta, siempre con regalos, pequeños regalos o grandes regalos, nunca se sabía, regalos para todos, incluso algún regalo para él, regalo envidiado: unos catalejos, una brújula, un cazamariposas, regalos suyos que nos daba permiso para utilizar mientras él no estaba, mi madre me decía Pero son de papá, para que no lo olvidáramos, que los cuidáramos especialmente, para que no contáramos con esos objetos como si fueran nuestros, de cada uno de nosotros, la verdad es que casi siempre los tenía en mi cuarto mi hermano mayor y eso me daba rabia, lo decía pero siempre mi madre salía en defensa Él es mayor…”

 

“Cuando tenía once años, Daniel acudía cada tarde, a la salida del colegio, a los alrededores de un circo que se instaló en su ciudad durante varios meses. Yo iba a que me raptaran y me llevaran con ellos. ¡Pero nada! Hice alguna demostración de equilibrista con un palo en la nariz, por si me veían y eso, ¡todo fue inútil!”

'MEMORIA ERRANTE' DE CRISTINA FALCÓN

'MEMORIA ERRANTE' DE CRISTINA FALCÓN

Pablo Robles y Olga Martínez son los editores de Candaya, editores que incorporan el audio y el vídeo a sus libros. En los poemarios, el poeta pone la voz a sus propios poemas. Y en una colección de ensayos monográfico, se realizan modestos vídeos. Acaba de llegarme un conjunto de novedades, entre ellos ‘Órbita’ del aragonés Miguel Serrano; y entre ellos me fijo en un poemario, ‘Memoria errante’ de Cristina Falcón Maldonado, la escritora venezolana nacida en Trujillo.

 

Uno de los poemas que más me ha gustado de este viaje de ida y vuelta y de itinerario de la memoria, de los sueños y del dolor es esta pieza. La foto es de Pascal Renoux.

 

Dicen

forastera.

 

Pero ya no es la infancia

la tarde de juegos

la película del domingo.

 

Es mi vida.

 

No dejaré de ser

errante

forastera

 

Hasta que regrese al único lugar

en el que no tengo que volver la cabeza al escucharlo.

LECTURA DE 'RÉQUIEN POR UN CAMPESINO...' DE SENDER

LECTURA DE 'RÉQUIEN POR UN CAMPESINO...' DE SENDER

Miguel Ángel Yusta, poeta, bloggero, experto en jotas y además abuelo, envía esta nota:

 

La Asociación Aragonesa de Escritores está organizando algunos actos para celebrar colectivamente el próximo Día del Libro. Entre ellos se encuentra la  lectura continuada de Requiem por un campesino español, de Ramón J. Sender, que tendrá lugar el próximo día 22 de Abril por la tarde, entre las 17 y las 20 horas, en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza (Plaza de Paraíso, 4, planta baja).
Se invita
al acto a  todos aquellos que quieran participar en esta lectura, que deberán comunicarlo a la Asociación antes del día 10 de abril, con el fin de que pueda confeccionarse un listado de lectores, con horario pautado, para evitar esperas innecesarias. Puede confirmarse la asistencia bien a  través del mail aaescritores@hotmail.com  o del teléfono  de  la AAE: 636379122.

*Este fue el cartel que realizó Natalio Bayo para conmemorar el nacimiento del escritor de Chalamera. Natalio se inspiró en el retrato que Almada Negreiros le había hecho a Fernando Pessoa.