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Antón Castro

Escritores

HOMENAJE A POE EL MARTES EN LA FNAC

HOMENAJE A POE EL MARTES EN LA FNAC

FNAC PLAZA DE ESPAÑA

Martes, 10 de febrero. 19:30 h.


BICENTENARIO DE EDGAR ALLAN POE (1809-1949)

Presentación del libro Cuentos completos, con Patricia Esteban Erlés, Ismael Grasa, Manuel Vilas y Juan Casamayor, el editor zaragozano de Páginas de Espuma, sello ubicado en Madrid que celebra en 2009 sus primeros diez años.

 

Después se celebrará una Mesa redonda sobre “Poe en la literatura de terror actual”, con José María Tamparillas, Roberto Malo, Óscar Bribián y David Jasso, miembros de NOCTE (Asociación española de escritores de terror).

 

He tomado esta convocatoria del blog de la perturbadora escritora Patricia Esteban Erlés, y añado una de esas piezas suyas: cortas, redondas, que sumergen en un universo filoso y vulnerable del que vuelves con un escalofrío. Esta foto pertenece a Camilla Akrans.

 

 

LA FEA DURMIENTE

 

Por Patricia ESTEBAN ERLÉS

 

La fea durmiente no se despierta. Lleva diez años sumida en un coma profundo, y eso a pesar de los quince príncipes a sueldo que han viajado desde los cinco continentes, abandonando  sus castillos en ruinas para besarla. La fea durmiente está llena de moratones porque sus príncipes despertadores la zarandean sin piedad y le dan de bofetadas en cuanto la enfermera sale de la habitación. Pero la fea durmiente no hace ni caso. Ni caso. La ternura falla, la brutalidad también, no hay en el mundo beso ni golpe que pueda traerla de vuelta. Sus ojos de insecto permanecen cerrados a cal y canto, han dejado de importarle esos granos del rostro, fósiles de una juventud amarga, y sus pies enormes descansan ya, serenos como hipopótamos hundidos en la siesta de un pantano, liberados para siempre de las chinelas.  No. La fea durmiente no tiene ninguna prisa por volver. Para qué, si lleva diez años soñando que es la más bella del baile, y que está despierta, allá, al otro lado.

 

CRISTINA FERNÁNDEZ CUBAS, PREMIADA DE NUEVO

CRISTINA FERNÁNDEZ CUBAS, PREMIADA DE NUEVO

Escribí en varias ocasiones en este blog que le debo a Cristina Fernández Cubas una buena parte de mi pasión por el relato breve. Hace algunos años, cuando trabajada en el bingo y acababa de ser padre, cayeron en mis manos dos libros: Mi hermana Elba y Los altillos de Brumal, dos deliciosos y turbadores libros de cuentos. Libros breves, publicados por Tusquets en ediciones modestas, creo que en sus Cuadernos marginales. Disfruté, tuve pesadillas con esas piezas y me gustaron muchísimo, tanto que di el nombre de Elba a un personaje de uno de los relatos de mi primer libro: Mitologías. La pieza, trasvasada casi 20 años después a Golpes de mar (Destino, 2006), se tituló ‘Memoria de Elba’, y como suele ocurrir con mis relatos estaba inspirada en una historia real que me había contado mi suegro, el romancero Leoncio Gascón. Vino a contarme la historia de un minero gallego que trabajaba con él en Gargallo y Estercuel al que su mujer vino a decirle, más o menos, que la había embarazado en sueños.Y él aparentó creerla por completo. Tusquets ha publicado Todos los cuentos de Cristina, con un brillante prólogo de ese sabio de los cuentos que es Fernando Valls, con quien he pasado bellas e intensas noches de paseo en Madrid, en Valladolid y en Murcia. Hoy leo en su blog que Cristina, a la que entrevistaremos si hay suerte el próximo 20 para Borradores porque ha sido distinguida con el premio Cálamo, ha recibido un nuevo galardón, en este caso el ‘Ciudad de Barcelona’. Copio el texto de Fernando y su bella foto. Me alegro, muy especialmente de la estupenda foto, porque en internet hay muy malas fotos de esta mujer de inmensos y luminosos ojos a la que conocí una vez en el Torreón Fortea de Zaragoza, en compañía de su marido Carlos Trías, prematuramente fallecido, un tipo excepcional, según me han contado muchos amigos comunes. Acababa de publicar en ‘El Periódico de Aragón’, en la serie ‘Los raros’ una entrevista con un delicioso raro rarísimo y médico a orillas del mar, cómplice de las tertulias de Carlos Barral y Juan Marsé, entre otros: Javier Gómez de Pablos, que hacía la entrega treinta y tantos de la serie, y Cristina estaba sorprendida (o alucinada, creo que se podría decir de una narradora de alucinaciones y misterios) de que en Aragón hubiera tantos raros. Recuerdo que se tronchaba de risa con su amiga Pilar Bailo, mujer de Javier, y con su marido Carlos. A Cristina Fernández Cubas siempre le he tenido cariño, admiración, un inmenso respeto. Es la verdad, y me alegran sus premios. ¡Enhorabuena también para ti, Fernando! Y permíteme que tome, de nuevo, tu texto.

 

 

LOS AFORTUNADOS CUENTOS DE CRISTINA

 

Por Fernando VALLS

¡Cuántas alegrías le está proporcionando a Cristina Fernández Cubas la recopilación de sus cuentos! Un jurado prestigioso, compuesto por los escritores y profesores Carme Riera, Juan Antonio Masoliver Ródenas, Lluís Izquierdo, Domingo Ródenas de Moya y el periodista Xavier Ayén, acaba de concederle el Premio Ciudad de Barcelona. Conociendo como conozco bien a casi todos los miembros del jurado, han debido premiar la dedicación de toda una vida al relato breve, el trabajo brillante y discreto, y el acierto de unos libros de cuentos que, en su variedad y evolución, en la estética de lo fantástico o en su peculiar realismo, forman ya parte de lo mejor que nos ha dado el género en castellano durante las últimas décadas. Todos los cuentos, editados por Tusquets, es la cosecha de una larga trayectoria dedicada a la literatura, con el máximo rigor, independencia y ambición.

MOYANO: 'EL TRINO DEL DIABLO' EN CÁLAMO EL DÍA 10

MOYANO: 'EL TRINO DEL DIABLO' EN CÁLAMO EL DÍA 10

Martes, 10 de Febrero de 2009 a las 20:00 en CALAMO SAN FRANCISCO

Presentación de "El trino del diablo y otras modulaciones" de Daniel Moyano, publicado por Tropo editores.

Unánimemente aplaudido por la crítica de los dos continentes, Daniel Moyano (Buelos Aires, 1930 - Madrid, 1992) -amigo personal de García Márquez, Cortázar o Benedetti, ganador en 1985 del prestigioso premio Juan Rulfo-, es uno de los grandes narradores latinoamericanos. Sus relatos, recogidos en decenas de antologías, han sido editados en inglés, francés, alemán, ruso y polaco. Autor de cinco novelas, entre las que destaca El trino del diablo y otras modulaciones, considerada como una de las mejores novelas sudamericanas de las últimas décadas, un relato apasionante, dotado de una atmósfera singular.

La presente edición se completa con seis narraciones inéditas en las que el poder de sugestión de Daniel Moyano se expresa con toda su fuerza lírica, poniendo de relieve los aspectos más atractivos de su obra, que nos remiten a las mejores páginas de maestros como Kafka y Pavese.

En el acto participarán el escritor y periodista Antón Castro y los editores Mario de los Santos y Óscar Sipán.

Se servirá un vino por cortesía de Bodegas Guelbenzu.

(Esta nota está remitida por la librería Cálamo que dirige Francisco Goyanes).

 

EN BILBAO EN EL 'GUTUN ZURIA' CON CEES NOOTEBOOM

EN BILBAO EN EL 'GUTUN ZURIA' CON CEES NOOTEBOOM

Estoy en Bilbao. Entrevisto esta tarde, a las 20 horas, en el Museo Guggenheim a Cees Nooteboom. Hablaremos de viajes, de literatura, de traducción, de sus últimos libros, de Europa y los nacionalismos, de Japón, y del mayo del 68, de la fotografía y de su pasión por España, adonde llegó por vez primera, a dedo, hacia 1954, tras haber viajado antes por Italia y por diversas zonas de Francia, en concreto por Provenza. En su libro ‘Las montañas de Holanda’ inventaba un inspector de carreteras Alfonso Tiburón de Mendoza, que es de Zaragoza. El diálogo se enmarca en la programación del ’Gutun Zuria’, el Fetival de las letras de Bilbao, en la que han participado, entre otros, Jorge Semprún, Arcadi Espada, Juan Diego Botto, Bernardo Atxaga, Eric Hobsbawm, Paul Preston e Ismail Kadaré. Coordina la programación Iñaki Esteban.

 

Acabo de entrar en un ciber porque quería repasar algunas notas que me olvidé entre mis papeles. Hoy en Zaragoza, a las 20.30, en Los Portadores de Sueños, se presenta el libro colectivo ‘Partes de guerra’ (RBA), que ha coordinado Ignacio Martínez de Pisón. Actuarán de presentadores Julián Casanova y Malcolm Otero Barral.

 

Ayer estuve con Teresa Agustín, la entrevistamos para ‘Borradores’. Presentaba ‘Dos pasillos’, un poemario ceñido y esencial de homenaje a su padre, “a quien tanto me parecía”. Teresa Agustín es ahora una mujer muy feliz, está absolutamente contenta con su hija Daniela y trabaja en el gabinete de prensa de la Fundación Alternativas.

*La foto de Cees Nooteboom es de su esposa, la fotógrafa Simone Sassen, con quien ha hecho el libro ’Tumbas de poetas y pensadores’ (Siruela).

ÓSCAR SIPÁN, CASTÁN Y PUÉRTOLAS EN FRANCIA

ÓSCAR SIPÁN, CASTÁN Y PUÉRTOLAS EN FRANCIA

Óscar Sipán, uno de los mejores publicistas de los demás y de sí mismo que conozco (además de un muy buen cuentista, de perfiles fantásticos y oníricos), me envía amablemente esta nota sobre una antología de narradores españoles en Francia, en la que figuran tres escritores aragoneses: Soledad Puértolas, Carlos Castán y Óscar Sipán. Las letras aragonesas, y las letras españolas en general, están muy bien representadas. Éste es el texto que ha publicado el Diario del Altoaragón, que tiene a esa mujer maravillosa y desvelada constantemente por la cultura que es Myriam Martínez. El pasado viernes estaba oyendo a una tímida y apresurada Noemí Vilamuza, que ha ilustrado ‘El capote’ de Gogol para el sello Nórdica de Diego Moreno.

La nómina completa de autores está formada por Pilar Adón, Juan Bonilla, Guillermo Busutil, Carlos Castán, Fernando Iwasaki, Hipólito G. Navarro, Andrés Neuman, Soledad Puértolas, Óscar Sipán, Joseph Renau, Care Santos y Eloy Tizón.

 

Castán y Sipán, en la prensa gala

La publicación francesa "Brèves. Anthologie permanente de la nouvelle" ha elegido algunos de los relatos de los altoaragoneses Carlos Castán y Óscar Sipán para dar cuerpo al último número de la revista, dedicado a las creaciones españolas. La zaragozana Soledad Puértolas también aparece en esta lista junto a creadores como Juan Bonilla o Fernando Iwasaki, "gente de un nivel importante y a los que admiramos", apuntó Óscar Sipán, quien seleccionó para la ocasión dos de los textos de su último libro, "Avisos de derrota", concretamente los titulados "Un genio en la Tierra" y La cara oculta de los hombres". Junto a ellos aparece el texto de Carlos Castán "Exilios" y el de Soledad Puértolas "Los perros de Bogotá". D.A.

http://www.diariodelaltoaragon.es/Noticias

 

JUAN GAVASA ANALIZA 'PIEDAD' DE MIGUEL MENA

JUAN GAVASA ANALIZA 'PIEDAD' DE MIGUEL MENA

[Hace algunos meses que no veo al periodista y editor Juan Gavasa. Su blog ha sido referenciado aquí muchas veces: está muy bien hecho, es reflexivo, emocionante, contiene mucha información, y siempre combina el comedimiento con la pasión. Hace un par de días, Miguel Mena me llamó emocionado por este texto que había publicado Gavasa sobre su libro ‘Piedad’ (Xordica), un volumen que ha merecido magníficas reseñas, entre otras de David Trueba. Copio aquí el texto en homenaje a dos buenos amigos y a dos grandes y diferentes periodistas y escritores. Suscribo, además, la afición a la radio de Gavasa y sus juicios sobre la calma y la inteligencia de Miguel Mena, que ahora hace los programas del sábado y del domingo, y mete ahí mundos completos, Aragón por todos los caminos en podo más de tres horas y media. ]

 

PIEDAD DE MIGUEL MENA

 

Por Juan GAVASA RAPÚN

No conozco personalmente a Miguel Mena pero me gusta la mesura de su voz en la radio, la tranquilidad que transmite su modulación y la atmósfera de intimismo que envuelve su dicción. Ya no quedan locutores como Miguel, que detestan el histrionismo de los locutores deportivos y la gravedad de los comentaristas políticos. Él sabe que no hay que chillar para captar la atención del oyente y todavía considera la moderación un valor intrínseco al periodismo. Parece ser que en la radio de nuestros días ya no es importante tener una voz bonita ni vocalizar bien. Soy un devoto de la radio por razones sentimentales y después profesionales casi desde que tengo uso de razón. Me despierto con ella, trabajo con ella y viajo con ella. Estoy enganchado al dial y compruebo con desazón el deterioro de muchas programaciones, la paulatina pérdida del espíritu de libertad y creatividad que insuflaban muchas emisoras hasta hace no demasiado tiempo.

 

Mario Ornat escribía recientemente en su blog sobre la irreversible pérdida de Radio 3 como referente de la música independiente y la vanguardia cultural. Es un ejemplo más, especialmente doloroso, pero sólo un ejemplo más. A veces tengo la sensación de que la preocupación de muchas emisoras es llenar programación pero no hacer programación: cubrir horas y horas y saturar de publicidad cualquier espacio. Es legítimo desde un punto de vista empresarial pero poco inteligente. Las emisoras locales –sobre todo-, se han convertido en altavoces oficiales del alcalde de turno y han adaptado sus programas a las agendas oficiales. Sólo se habla de política o de lo que interesa a los políticos. La radio perdió hace tiempo la batalla del ocio con la televisión y ahora ha perdido la de la inmediatez con internet. Sólo le queda lo más importante, lo que nunca debería de poner en riesgo: la calidez de su compañía y la imaginación.  

 

         Miguel Mena es uno de esos locutores que todavía me recuerda que otra radio es posible. Que hay tipos sensatos enganchados a un micrófono para contar cosas inteligentes e interesantes. Los zaragozanos lo disfrutan desde hace muchos años en el histórico “Estudio de Guardia” de Radio Zaragoza. Miguel además escribe, y escribe muy bien. Tiene varias novelas publicadas pero he de reconocer que hasta ahora no había leído ninguna. Compartimos la pasión por la bicicleta y los viajes, aunque él ha sabido plasmar esas aficiones con mucho más acierto y brillantez que yo.

 

         Estas vacaciones he leído “Piedad”, su último libro. Se trata de una recopilación de breves textos escritos a lo largo de los últimos años en los que Miguel Mena fija el universo de sus inquietudes y proyecta fogonazos en forma de pensamientos, reflexiones y recuerdos. Dice Miguel que es un “libro de recuerdos, de paradojas y de estados de ánimo”. Probablemente no se puede definir mejor. Es un trabajo inconexo, sin costuras. Seguramente no las necesita porque el desenlace de esta tormenta de palabras es un estanque de aguas mansas en el que se refleja el alma del autor. Miguel escribe como periodista y como padre, como viajero y como ciudadano que observa a veces en silencio y otras atónito el devenir de la vida.

 

         Hay lugares y personajes reconocibles, otros se intuyen. En todo caso lo que no falta es la sinceridad y la capacidad del autor para indignarse y también para llorar. Hay humor e ironía y algunas fotografías que dicen tanto como los textos. Hay relatos mínimos: “Un torrente de alegría se abre camino entre un mar de miradas heridas”. Hay desgarros del alma: “Qué raro se hace tener un hijo prácticamente mundo cuanto te ganas la vida hablando, un hijo condenado a ser analfabeto cuando llenas tu tiempo escribiendo, un hijo con poco equilibrio cuando tu afición es montar en bicicleta. Qué extraño resulta que para ser feliz no parezca necesitar nada de lo que a ti te gusta”.

 

         Hay compromiso y denuncia: “En Irán no hay homosexuales y está mal visto el uso de la corbata. Si la realidad se empeña en llevar la contraria a la doctrina, entonces promueven pequeñas licencias estéticas, como colocar una soga alrededor del cuello”. Hay también retranca y fe ciega: “Ahora me propongo dejar mi afición al fútbol porque encuentro absurdo que mi humor del domingo por la noche dependa de unos jugadores que ya no me inspiran confianza. Sólo necesito aprender cómo se abandona algo que ni se come ni se bebe ni se inhala: las emociones, el sentimiento, el alma”.

 

         Miguel Mena escribe como habla: sin estridencias. El dolor y la incredulidad asoman por las esquinas del libro pero el autor nunca se deja arrastrar por las aguas turbulentas de la vida. Todo, incluso el episodio más desolador, lo afronta Miguel como un acto de contricción. Quizá porque es verdad aquella frase de Bécquer que el autor rescata al inicio del libro: “La vida, tomándola tal como es, sin exageraciones ni engaños, no es tan mala como dicen algunos”.

*La foto es de Birthe Pionek.

 

MANUEL PEREIRA: UNHA CITA CO POETA GALEGO

MANUEL PEREIRA: UNHA CITA CO POETA GALEGO

Anoche colgué aquí un texto en gallego y castellano del poeta y narrador Manuel Pereira, un gallego que vive en Madrid y que residió en Zaragoza durante siete años.

Pereira viene de cuando en cuando por aquí, y el otro día, con su mujer Chus y con su amiga Cristina, una estudiosa del grabado y artista ella también, realizó varias visitas. Disfrutaron los tres especialmente con la muestra ‘Goya y el mundo moderno’. No solo disfrutaron: gozaron como enanos. El domingo por la mañana, mientras Nadal sufría, pugnaba y finalmente provocaba el llano de Roger Federer, nos vimos en el Mesón del Carmen. Conversamos un par de horas y de esa pequeña tertulia y de un leve paseo posterior, además de unas fotos ante la Puerta del Carmen, salió este texto que Manuel Pereira me enviaba anoche. Ha estado colgado unos horas sin un delantal, estaba medio dormido, y tampoco he dicho que esta foto del Grupo El Paso –al que le ha dedicado una estupenda y ambiciosa monografía, y una exposición, Chus Tudelilla. Hay que hacerse con ese trabajo, de veras- pertenece a mi admirado y amado Leopoldo Pomès, que está estos días de actualidad porque La Fábrica acaba de publicar una monografía suya.

 

Manuel Pereira Valcárcel (A Estrada, Pontevedra, 1955) es autor de Poemas de cinza (Edición do autor, Madrid, 1990), Todo morte (Edicións Río Xuvia, 1998), Rosa íntima (Espiral Maior, 2000), Inventario de fragmentos (Libros da Frouma-Librería Follas Novas, 2001) y, entre otros textos, Libro das viaxes (Editorial Litoral das Rías, 2003).

—Encontro con Antón Castro—

 

A idade vai deixando os días sinalados; mancados

uns, beatificados outros, poucos conservan o don

elemental da inocencia. E este primeiro de febreiro

quedará debuxado co perfil das sereas que trazou

Antón Castro nas dedicatorias dos libros con que

nos agasallou, a Cristina Lapiedra, a Chus e mais a min.

A cidade amañecía co latexo calmo, coa discreta

cordura que locen as mañás de domingo.

Estaba pechado o Café Levante e mudamos a cita para

o Mesón del Carmen. Café con leite e descafeinado;

de máquina, por favor. Na pantalla, Melbourne.

O verso libre de Nadal devastando a serenidade técnica

da métrica de Federer. A beleza é, frecuentemente, un

contraste, un acantilado que irrompe no sosego.

E a conversa degoada, Galicia, Aragón, literatura,

exposicións, biografías, enderezos intercambiados,

propostas… Un comentario obrigado, a fugacidade

do tempo plácido. Xa na rúa, antes da despedida, unha

recomendación, a de levarmos unha trenza de Almudévar.

Despois, o adeus co horizonte aberto de futuras coincidencias.

 

 


1-FEBRERO-2009

—Encuentro con Antón Castro—

 

La edad va dejando los días señalados; lastimados

unos, beatificados otros, pocos conservan el don

elemental de la inocencia. Y este primero de febrero

quedará dibujado con el perfil de las sirenas que trazó

Antón Castro en las dedicatorias de los libros con que

nos agasajó, a Cristina Lapiedra, a Chus y a mí.

La ciudad amanecía con el latido calmo, con la discreta

cordura que lucen las mañanas de domingo.

Estaba cerrado el Café Levante y cambiamos la cita para

el Mesón del Carmen. Café con leche y descafeinado,

de máquina, por favor. En la pantalla, Melbourne.

El verso libre de Nadal devastando la serenidad técnica

de la métrica de Federer. La belleza es, frecuentemente, un

contraste, un acantilado que irrumpe en el sosiego.

Y la conversación ansiada, Galicia, Aragón, literatura,

exposiciones, biografías, direcciones intercambiadas,

propuestas… Un comentario obligado, la fugacidad

del tiempo plácido. Ya en la calle, antes de la despedida,

una recomendación, la de llevar una trenza de Almudévar.

Después, el adiós con el horizonte abierto de futuras coincidencias.

 

 

LUIS POUSA: POSTAL ATLÁNTICA A TRES CIUDADES

LUIS POUSA: POSTAL ATLÁNTICA A TRES CIUDADES

Mi admirado Luis Pousa, de quien he dado noticia aquí en varias ocasiones, publica un artículo que enlaza tres ciudades: A Coruña, Zaragoza y Barcelona. Pousa es un admirador absoluto de Enrique Vila-Matas y trabaja en La Voz de Galicia, el periódico de mi niñez y adolescencia, el periódico que siempre busco, el periódico donde siempre he soñado con colaborar, con otros estupendos periodistas gallegos como Xesús Fraga (ha sido muy gentil y ha dedicado una lectura lúcida y generosa a Fotografías veladas, y ha descubierto claves muy curiosas) y Guillermo Pardo, entre otros muchos. Los otros, dicho sea de paso, son grandes maestros del blog.

 

TRES CIUDADES ENLAZADAS

Por Luis POUSA

Es curioso cómo, a través de una serie de bitácoras, se ha ido trazando un camino de ida y vuelta, de enlace en enlace, entre tres ciudades blogueras: A Coruña, Barcelona y Zaragoza. Uno puede partir de aquí mismo, de esta ciudad atlántica suspendida en los puntos suspensivos de Estíbaliz Espinosa, y brincar al Hotel junto a la vía que tiene abierto Álex Nortub en Barcelona. Allí, en BCN, se puede uno quedar plácidamente en Hasta Elena, en El lamento de Portnoy, en la web de Vila-Matas (que tiende al blog, sólo que nos tiene a la espera para crear expectación), en Semper Tremulusa o en Iceland bailout plan (9). En caso de lluvia, siempre puede uno cobijarse bajo el Paraguas en llamas de Jordi Mestre o emprender, sin más rodeos, el vuelo hasta Zaragoza para aterrizar, por ejemplo, en la biblioteca de Antón Castro. En la misma ZGZ se pueden subir los 39 escalones de Alfredo Moreno o reposar entre nómadas con Marta Navarro. Marta nos abre la puerta al MigraMundo de Guillermo Pardo, ya en A Coruña, donde rodamos de blog en blog para rastrear El cuadernillo verde de María B., el Im-Pulso de Félix SoriaLa Huella Digital de Nacho de la Fuente,  y para desembarcar luego en el camarote coruñés (Javier Pedreira, Wicho) de ese trasatlántico llamado Microsiervos. Se impone una última parada en los mundos virtuales de dos coruñeses hasta las cachas emigrados en Bilbao, Pablo Gallo, y en Bruselas,  Gritando a voces en alta mar, antes de rematar el periplo en la acogedora casa en la que cohabito, entre otros grandes blogueros y amigos, con César Casal, Rubén Santamarta, Sandra Faginas, Antía Díaz, Miguel Piñeiro, Paco Sánchez, Fernando Hidalgo, Jorge Casanova, César Rodríguez, Olalla Sánchez, Francesc Pumarola, Carlos Agulló y los gallegos errantes de Global Galicia. Y ya estamos de regreso. Teniendo links, quién necesita puentes aéreos. A Coruña-Zaragoza-Barcelona es ya una conurbación bloguera.

Perdón por los más que probables olvidos (mis neuronas ya no son lo que eran). Un saludo a todos (incluso a los olvidados) desde esta región ocultamente furibunda.

 

 

*En otro artículo posterior, Luis Pousa selecciona un fragmento de ‘El paseo’ de Robert Walser, uno de mis libros predilectos y uno de mis actores más queridos. Ese libro lo publicó Siruela. Walser ha sido cantado y glosado una y mil veces por el ‘Kubala de las letras españolas’: Enrique Vila-Matas. El mago de las palabras y las invenciones inverosímiles.