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Antón Castro

Escritores

JAVIER AGUIRRE Y LOS AMANTES

Francisco Javier Aguirre, escritor, bibliotecario y crítico musical de HERALDO, siente desde finales de los años 70 una gran pasión por Teruel, y eso le ha llevado a dedicarle libros de viajes, monografías de sus hoteles y fondas con encanto y diversas narraciones al Matarraña y al Maestrazgo. Sin embargo, uno de los temas que le interesan desde su llegada a la ciudad mudéjar desde Madrid ha sido el mito de los Amantes de Teruel, de cuyo origen se celebran los 800 años. Y a ellos, a su “otra vida”, les dedica un libro oportuno que tiene algo de investitgación policial o de ‘quest’, como recuerda Eloy Fernández Clemente en el prólogo: ‘La otra vida de los Amantes de Teruel’ (EPV, 2017) Javier Aguirre, sojuzgado por el cine y la música vinculada con Diego e Isabel, descubrió que Raymond Rouleau había diridigo una ópera con música de Henri Sauguet a finales de los 59. Quiso saber más y se dio cuenta de algo muy curioso: Mikis Theodorakis, el gran músico griego, también se había interesado por los Amantes y había participado, de manera activa, en la banda sonora de la película ‘Honey moon’, dirigida por el inglés Michael Powell, con el bailarín Antonio, y los actores Ludmila Tcherina y Anthony Steel, con fotografía de Claude Renoir, nieto del pintor Auguste Renoir y sobrino del gran director Jean Renoir. Aguirre recuerda que en una revista se decía: “La película incluye una coreografía de Antonio de ‘El amor brujo’, de Falla, y otra creada por Leonide Masside para Ludmila Tcherina a partir de la leyenda de los Amantes de Teruel, musicada por Mikis Theodorakis. También un delicioso, por alucinante, zapateado de Sarasate”. Aguirre averiguó que el músico griego había estado por España y que viajó a Teruel. Las pesquisas le condujeron a una nueva sorpresa: el descubrimiento de otra película, rodada en 1962 por el citado Raymond Rouleau, ‘Les Amants de Teruel’ “cuya música -según Javier Aguirre- es de Theodorakis”. El libro cuenta muchas otras cosas: viajes a Grecia y Francia, una cita casi imposible con Theodorakis, la grabación del disco ‘Los amantes de Teruel’ en Prames, en la voz de María José Hernández, y finalmente dos conciertos de la Orquesta Nacional de España, en Teruel y en Zaragoza. Todo ello, y mucho más, está en este libro.

ALGUNOS POEMAS DE ÁNGEL GUINDA

ALGUNOS POEMAS DE ÁNGEL GUINDA

Antología de Ángel Guinda

 

 

Esto escuchó un joven


Tú, que interpretas los ojos del suicida
en su belleza plena de renunciamiento,
haz del corazón una taberna abierta
de luna a sol a todos los que sufren,
buscadores de estrellas en un pozo de cieno.
Y a la vida agresiva agrédele.



(de Vida ávida)

 

L.S.D.


Laberinto en Soledad Demoníaca.
No te será posible la escapada.
Asesino de tu madre,
traficante de muerte,
condenado eternamente a no dar vida
para evitar nuevos crímenes,
necesitas vivir, vivir más,
por ti y por cuantos no nacerán.
Atormentado,
nunca descansarás de esta ansiedad.
Cuando ames odiarás.
Tan sólo el día que destruyas las leyes
gozarás de tu rebelión,
y conseguirás paz, orinar
sobre la tumba de tu padre
hasta abonar su muerte.
Mi personaje maldice a tu persona.
Contra paredes y horizonte. Muere.



 


(de Vida ávida)

 

acia una poética


No siempre la claridad viene del cielo.

Escucha sólo tu música cuando cantes,
por oscura que sea y espinosa.

Que la luz te ensordezca,
que no te ciegue el ruido.

Y tu obra
sea más que tu vida,
porque te contramuera.



(de Vida ávida)

 

Me he fumado la vida


Me he fumado la vida
como el tiempo se me ha fumado a mí.
Mirad esta laringe, esta tráquea,
estos bronquios y pulmones
ametrallados por la nicotina.
He fumado los gases subterráneos
del Metro en sus andenes;
el aire de Madrid, sucio
como una traición a la luz más hermosa;
las nevadas del yeso en las pizarras,
la hoguera negra de los tubos de escape,
las hojas secas de la marihuana,
el asfalto, la niebla, la humedad,
la avellana tan blanda de los clítoris,
la espesa polvareda de lo siniestro
cuando huía de mi sombra,
y mi vida hecha polvo,
y el polvo que seré
bajo el árbol secreto de la muerte.


 
(de Conocimiento del medio)

 

Cajas


Lo diría una indígena y tendría razón.
“Ustedes tienen la vida organizada en cajas.
Nacen y les depositan en una cajita,
su casa es una caja, y las habitaciones
son cajas más pequeñas.
Suben a la casa en una caja,
bajan a la calle en una caja.
Viajan en una caja.
Duermen y hacen el amor sobre una caja.
A través de una caja ven el mundo.
Cambian de casa: lo meten todo en cajas.
Los Bancos y las Cajas hacen caja.
Y cuando mueren les introducen también en una caja.”
Todo está hecho para que encajemos.
Nos encajan la vida.
Algunos no encajamos, y nos desencajamos.


 
(de Claro interior)

 

Escribir


Si me quitan la palabra escribiré con el silencio.
Si me quitan la luz escribiré en tinieblas.
Si pierdo la memoria me inventaré otro olvido.
Si detienen el sol, las nubes, los planetas,
me pondré a girar.
Si acallan la música cantaré sin voz.
Si queman el papel, si se secan las tintas,
si estallan las pantallas de los ordenadores,
si derriban las tapias, escribiré en mi aliento.
Si apagan el fuego que me ilumina
escribiré en el humo.
Y cuando el humo no exista
escribiré en las miradas que nazcan sin mis ojos.
Si me quitan la vida escribiré con la muerte.


 
(de Poemas para los demás)

 

¡De voces está llena mi cabeza! Voces de aparecidos, voces nuevas, del destino, desconocidas o proféticas, voces del centro de la tierra, voces inquietantes, amordazadas, metálicas, de vidrio, voces de gas, de cloroformo; huecas voces de catacumbas, de robots, de hilo, de desmembramientos. ¡Mi cabeza es un gong, un campanario, un redoble de voces! Oigo voces que se aglomeran, atropellan, quebrantan mi quietud, se tambalean. Voces de sed, de piedra, de madera, voces del infinito, sepultadas, voces de tiempo, del abismo; voces de oscuridad, de terremotos, volcánicas, de alarma. Mi cabeza es un observatorio de voces embrujadas, solas, voces de apartamentos y palacios, de zulos, de chabolas, de tabernas, de desaparecidos, de extenuación, de guerra, de socorro, de náufragos que claman a las nubes. Veo las voces de las pesadillas. Toco voces de oxígeno, secretas, emigrantes, voces que sangran, voces esqueléticas, voces de flores, rocas, animales, voces sin tumba, voces exiliadas. Pero siempre oigo voces, voces, voces. ¡De todas esas voces está hecha mi voz!




(de Espectral)

 

Un hombre feliz


Fue feliz compartiendo
los cantos y las risas,
la pobreza, el dolor.
Retozando en la escarcha,
comiendo y bien bebiendo.
Alegre a pleno sol,
solo en el descampado
o entre la muchedumbre.
Fue feliz de estar vivo
y afrontar las desgracias
ajenas como propias,
sereno o agitado;
liviano haciendo el muerto
sobre la piel del mar.
Fue feliz desterrado
de la realidad.
Feliz bajo la noche
coronada de lámparas,
en batallas de amor
que hacen temblar las sábanas.
Fue feliz derribando
murallones de lágrimas,
hablando con los astros,
escuchando a la muerte.
No descarta
ser feliz bajo tierra
mientras sigue la vida.



(de Catedral de la Noche)

 

*La foto es del fotógrafo y poeta Josian Pastor.

MIGUEL ÁNGEL ORTIZ ALBERO

Miguel Ángel Ortiz Albero (Zaragoza, 1968) albergó durante algún tiemplo la idea de esdcribir una novela sobre el proceso de creación y sus apéndices: el naugrafio, la zozobra, la obsesión o la imposibilidad de concluir una obra. Leía a sus autores favoritos, descubría diarios o contemplaba cuadros, e iba anotando citas. Un día, leyendo la novela ‘El mar’ de John Banville, descubrió una anécdota de dos pintores, Vuillard y Bonnard; este retocó, sin que se percatase el guarda del museo de Luxemburgo, un cuadro suyo. “Ahí empezó todo. Hablé con mi editor Javier Jimenez, de Fórcola, donde había publicado el libro ‘La danza de la muerte’. Y fue él quien me condujo hasta el ensayo y hacia esta reflexión sobre la impotencia de terminar un libro, una composición, un cuadro”. En el fondo, dice Ortiz Albero, la obra de arte es como si no estuviese acabada nunca, ni siquiera cuando tiene éxito. “Al autor le suele ocurrir que siempre tiene dudas, piensa que podría hacer tal o cual cosa, darle otro giro. El desasosiego suele acompañar al creador casi siempre. La duda es el motor esencial de la creación”, dice Ortiz Albero.

El autor de ‘Variaciones sobre el naugrafio. Acerca de lo imposible del concluir’ dice que él, ante todo, se siente poeta y que no ha querido agotar el tema. “Este libro, aderezado de citas, reflexiones, confidencias, etc., en el fondo también es un diario personal de lecturas y de conversaciones con autores que siempre me han interesado. Apenas he tecleado ningún nombre en Google”, dice. Y declara que, en el universo del arte, hay dos personajes que le han impresionado especialmente: Paul Cézanne y Alberto Giacometti. “De Cézanne sabía poco. Me ha sorprendido. Encarna la incertidumbre constante; da la sensación de que nunca estaba satisfecho con ningún cuadro. A Giacometti lo conocía mejor. Es un artista con leyenda: hemos visto sus fotos bajo la lluvia o en el taller. Pero también era un hombre atormentado, insastifecho. Si alguien alguna vez le decía que estaba contento con un dibujo o se lo elogiaba, él era capaz de cogerlo y romperlo”.

A Miguel Angel Ortiz Albero, que cree mucho en el azar y en la intuición, le interesa mucho el proceso creativo, matizado por algunos sustantivos: obsesión, imposibilidad, desesperación o aniquilación. Por un instante mira hacia la literatura. “Uno de los escritores que más me impresiona es Franz Kafka: en sus diarios siempre habla de quemar, destruir, destrozar. Algo que le sucede también a autores como Robert Walser, Samuel Beckett, que no tiene que decir en ‘Lo innombrable’ y escribe 300 páginas de una gran densidad; pasa del silencio a la verborre absoluta, que quizá sea un modo de ocultar el miedo”. Ortiz Alberto cita a Roland Barthes, del que se dice que llegó a escribir páginas y páginas de ensayo para no escribir una novela.

“’Variaciones sobre el naufragio’ no es un ensayo, sino más bien un libro personal, poético y referencial, donde yo resumo muchas de mis preocupaciones estéticas y poéticas”, concluye el artista y escritor. 

 

MAYTE NAVALES Y 'LA BRUJA': UN DIÁLOGO

Mayte Navales es actriz, guionista de cine y televisión y escritora. Publica ’La bruja’ en Almuzara. La autora explica aquí las claves de su libro. 

 

-¿Desde cuándo escribe Mayte Navales? ¿Qué lugar o qué obsesión ha ocupado la literatura en tu vida?

Empecé a pensar seriamente en escribir literatura en el año 2007. Lo sé porque recuerdo leer el “Canto a mí mismo”, de Walt Whitman, donde dice que empieza con 37 años y que espera no cesar hasta la muerte, y pensar “¡37 años, igual que yo! ¡Genial, no es tarde para ponerme a escribir! Por aquel entonces escribía poesía, aunque más influida por Charles Bukowski que por Walt Whitman. Y aunque me entusiasma leer poesía, no acabé de sentirme cómoda escribiéndola. Un año o dos después, me animé con la ficción y los relatos cortos. Algunos eran de fantasía, pero no todos. En 2010 escribí el relato “Dani en el cementerio” y lo presenté en un concurso literario. Con la suerte del principiante gané un premio en el Concurso de Relatos Ciudad de Zaragoza. Seguí escribiendo relatos hasta que uno de ellos se transformó en una novela. También he escrito guiones para cortometrajes, pero ahora creo que esa fase fue una parte del camino para atreverme con la novela.

La literatura ha sido imprescindible en mi vida. No recuerdo no leer. Leía por todas partes, a todas horas. De pequeña leía sobre todo fantasía y ciencia ficción. Los años que me dediqué a la actuación, obras de teatro, sobre todo Chejov, Tennesse Williams y Shakespeare. A la vez estudiaba Filología Inglesa y descubría nuevos escritores como Jeannette Winterson, Margaret Atwood o Peter Ayckroyd. Y un día, empecé a leer de nuevo fantasía y ciencia ficción y ya no he parado.

-¿Por qué literatura fantástica amasada con terror, qué encuentras ahí?

La literatura fantástica me entusiasma y me atrapa. Ahora mismo es mi pasión. Y es un hecho que la literatura fantástica está bastante relacionada con el terror. Hay autores, como George RR Martin, que afirman que no existe diferencia entre fantasía, terror y ciencia ficción. Esto me parece algo exagerado, pero lo cierto es que los límites son muy difusos. También es un hecho que, aunque soy fan de autores como Stephen King o Alan Moore, la literatura de terror pura no es mi género favorito. Pero reconozco que, cuando escribo, el terror se cuela en mis historias de una forma que me hace sospechar que yo no tengo todo el control. Como dice Stephen King, una historia fuerza algo que existe independientemente de ti y que tú, el escritor, tienes que revelar.

-¿Cuál es el límite para este género y para ti, hasta dónde se puede imaginar en aspectos como cronología temporal, personajes, atmósferas, saltos temporales?

Todavía tengo muchas historias de género fantástico dentro de mí. De momento no puedo escribir sin que lo fabuloso y lo mítico irrumpan continuamente en todo lo que escribo. De vez en cuando lo intento, y cuando creo que estoy a punto de conseguir una literatura más mimetizada con la realidad, aparece el fantasma de Bukowski, roba el protagonismo y la literatura realista salta por la ventana. Pero no me importa, porque quiero escribir más historias de brujas, quiero una gran historia de viajes en el tiempo y otra de ciencia ficción.

Y si puedo, escribiré la historia de alguno de los personajes pequeños que aparecen en “La última bruja”. Varias de esas historias sé que suceden en el futuro y algunas incluso en otras galaxias.

-¿Cómo nació ‘La última bruja’ (Almuzara) y qué asunto querías abordar?

 “La última bruja” nació de dos obsesiones. Una es el cuento de “Hansel y Gretel”, el cual he leído infinidad de veces, narrado por muchos y diferentes artistas. Algunas versiones son obras de arte y otras una porquería, pero hasta las que son malas me gustan. Así que un día pensé: “yo también voy a hacer una reescritura”. Y la hice. Escribí un relato de unas nueve páginas. Se lo enseñé a unos cuantos amigos y todos me dijeron lo mismo: “Está muy bien, Mayte, pero esto es una novela”.

Mi otra obsesión es la MUERTE. De ahí nació la idea de estas gentes (brujas o no brujas) que buscan escapar a la muerte y que aspiran a la eternidad.

-¿En qué medida ‘La última bruja’ es el viaje iniciático de dos mujeres muy diferentes: una joven, Greta, y otra anciana, Irati, que tiene la facultad de volverse joven, o un poco joven, como se ve en el inicio del libro donde incluso yace con un joven de veinte años?

La obsesión con la belleza y la juventud es otro de los temas de la novela. Una de las brujas puede mostrarse joven o vieja a voluntad. Y aunque yo, como escritora, estaba convencida de que Irati siempre desearía ser joven, descubrí, según avanzaba en la historia, que su aspecto de vieja era su favorito… Aun así, es cierto que al principio de la novela ella yace con un joven de veinte años porque, según las reglas del mundo mágico que he creado, la juventud y la sexualidad son fuentes de poder y energía que se puede absorber. Pero esto también es así en nuestra realidad: en la juventud somos más potentes sexualmente, y es innegable que el sexo es un medio de conexión entre los amantes. Además, según los chamanes, a través de la energía sexual podemos obtener iluminación y mantener el cuerpo sano.

Y sí, es un viaje iniciático. Ambas mujeres van superando pruebas y conociéndose a sí mismas, o mejor dicho, enfrentándose en último lugar más a ellas mismas que a otros, sobre todo a sus yoes más oscuros.

-Sin desvelar nada, ¿qué sucede en esa aventura, en ese tránsito por los bosques? Los personajes a veces parecen moverse entre la profecía, el apocalipsis, la condena o la maldición...

Esta es la historia de dos brujas. Una de ellas lleva siglos viviendo oculta entre los hombres y las mujeres, sin revelar su verdadera naturaleza. Vive en los bosques y montañas, siempre rodeada de un halo de determinismo; como si la fatalidad la persiguiera, como si el poder fuera una condena. La otra mujer es Greta, a quien conocemos de niña. La vemos crecer, madurar y finalmente convertirse en bruja y obtener mucho poder. En mi novela el poder acarrea la fatalidad. De alguna manera, la de la niña Greta es casi una historia de aprendizaje.

Y sin duda, los bosques, la naturaleza y la tierra son personajes de la novela, pues influyen sobremanera en las situaciones que mis personajes viven.

-Hablemos de épocas y de lugares. Por ejemplo, se habla de una ciudad con coches, se habla de Praga y a la vez se habla de un personaje que vendría de la Edad Media. ¿Cómo maneja eso la narradora, qué mundo propones?

No me interesaba demasiado concretar con exactitud los lugares y ciudades en los que viven las protagonistas. Quería que el lector supiera que estamos en Europa, que algunos capítulos suceden en Madrid, en el Templo de Debod, otros en Praga y otros más lejos… Quería que los acontecimientos narrados tuvieran lugar en la Edad Media y en el presente, pero sin indicar los años. Mi intención era que el mundo de la novela fuera reconocible para el lector y, a la vez, que se sintiera perdido, igual que les sucede a mis brujas. Ellas llevan siglos recorriendo la tierra, y por tanto los lugares y el tiempo son confusos para ellas. Quería una sensación de cuento y de sueño. De saber dónde estoy y de sentirme perdida a la vez.

-En la novela hay un cruce de tradiciones y homenajes: sin ir más lejos, aparecen ecos de ‘Drácula’, del cuento popular ‘Hansel y Gretel’, se citan libros, conjuros… ¿Con qué tradiciones e invenciones y ecos literarios y cinematográficos y oníricos has tejido el libro?

Como dices, el eco literario más evidente es el cuento de “Hansel y Gretel”, pero también hay otros como “La Bella Durmiente”, “Blancanieves” o “El flautista de Hamelín”. Todos esos cuentos están en la novela. Por otra parte, aparecen licántropos, algunos inspirados en la mitología griega y otros en los cultos agrarios y de brujería que existieron en la Europa del siglo XVI. Las mitologías celta y eslava están muy presentes. “La feria de las tinieblas”, de Ray Bradbury, es una gran influencia en el circo que yo he creado. Todas las películas con pitonisas me fascinan. Y cualquier historia que suceda dentro de un sueño, me enamora con un parpadeo. Películas como “El séptimo sello”, de Bergman, rondaban mi cabeza.

-¿Has querido hacer, esencialmente, una novela de mujeres? Hay muchas muchas muchas mujeres…

Pues no. No tenía para nada en la cabeza hacer una novela de mujeres. Pero tienes razón, hay muchísimas mujeres en la novela. No sé en qué momento me di cuenta de esto. Cuando me percaté de ello pensé: “¿Es esto bueno o malo?”. Al final llegué a la conclusión de que daba igual, pues en la literatura escrita por hombres normalmente aparecen hombres, hombres y más hombres… Y a mí, que soy mujer, no me importa. Si la historia me gusta, me gusta. Por tanto, si mi historia es buena, gustará tanto a hombres como a mujeres.

No sé si en alguna novela futura me apetecerá escribir sobre hombres; si me apetece, lo haré. Pero a mí lo que me interesa es el cuento, la historia…

-¿Qué lugar ocupan el amor y el sexo?

El sexo es pura energía. Y la sexualidad es una de las formas de intimidad en pareja, de unión y de conexión.

Por otra parte, es un hecho que hay quien utiliza el sexo como arma de poder. Y la lucha por el poder es otro de los temas de la novela. Pero no la lucha por el poder en plan “Braveheart”, sino de forma oculta, en las sombras y también en el amor.

Por cierto, hay chamanes que creen que una de las formas de robar el poder a otro chamán es precisamente a través del acto sexual.

 

-Me ha llamado la atención la presencia de la naturaleza y el tono poético constante. ¿Es una característica tuya o es algo que también pertenece al género?

Supongo que de alguna manera, la presencia de la naturaleza es parte del género. Hay mucha literatura de fantasía que trata el poder y la magia de los árboles y los bosques. Pero la parte poética es mía. No la puedo evitar. Una vez leí que el estilo es lo que no puedes evitar.

 

-Leo: “La palma de su mano revelaba la longitud de su vida como un poema de un solo verso”. O “Refugía con el fuego blanco de la luna”. Imagino que este es un tono buscado…

Lo cierto es que este libro lo he escrito con mucha libertad. Como sabes es mi primera novela publicada y mientras la escribía sólo pensaba en que, de momento, la única lectora era yo. He querido escribir el libro que yo quería leer. Y quería que, a pesar de la oscuridad que rodea al personaje de la bruja, hubiera poesía y que el lenguaje que la rodea fuera hermoso.

-¿Cuál es la importancia del terror?

¡Mayor de la que yo esperaba! Como te comentaba el género de terror me gusta, pero no es lo que más leo. El hecho de que en la novela aparezca un asesino serial me dejó muy sorprendida. Y a nivel estilístico también. Releyendo a autores como Stephen King me he dado cuenta de la gran influencia que han tenido sobre mí.

-¿Cómo compaginas la escritura de ficción, con los guiones y la interpretación?

Mal. Al igual que todos los escritores del mundo me vuelvo loca para encontrar tiempo para escribir. Actualmente trabajo de guionista en televisión y escribo los fines de semana. Me encantaría robar tiempo al tiempo y dedicarme al teatro algún rato, escribir un guión de cine o una obra de teatro. ¡Ja! Con escribir otra novela los fines de semana, ya tengo bastante.

-¿Qué futuro imaginas o deseas para ti como escritora? ¿Cómo empiezas a soñar tu porvenir?

-Esta es fácil. Quiero escribir novelas y relatos de fantasía y de no fantasía, para mayores y también para niños. Sueño con tener una casa en el bosque donde poder escribir. Me gustaría vivir de escribir novelas, y tener un perro y una bicicleta para desplazarme por este y otros mundos.

GLORIETA PARA ÁNGEL GUINDA

GLORIETA PARA ÁNGEL GUINDA

El Actur es el barrio de los escritores en general y de los poetas en particular. Aquí tienen calle, entre otros, Rosalía de Castro, Juana de Ibarbourou, María Zambrano, Virginia Woolf, Jorge Guillén, Mariano Esquillor, Pablo Neruda, Ildefonso-Manuel Gil o el poeta visual Pablo Ruiz Picasso; desde el pasado mes de junio Ángel Guinda (Zaragoza, 1948), Premio de las Letras Aragonesas de 2010, tiene escultura artística de Luigi Maráez y glorieta. Ángel suele decir que él es poeta por fatalidad, por un impulso ciego e invencible, desde muy joven, desde que leyó a Gustavo Adolfo Bécquer, su primera influencia, y dice que ser poeta no es una profesión o una vocación: es una posesión. Yo también creo que es poeta por felicidad y por voluptuosidad, y porque amasa las palabras como un panadero el pan o un buen nadador las mejores olas y sus espumas. Su padre solía decirle: “Hijo mío, ahora que has terminado la carrera, ya puedo morirme tranquilo. Sé que no pasarás de hambre”.

Guinda es poeta de libros y de fantasmas, un poeta de la amistad y de la transgresión, y un perfeccionista de la música y de la intensidad del decir. La motivación de su escritura nace de un arrebato o viaje al fondo de sí mismo y de sus tinieblas. Marcado por la obsesión de la muerte –siempre recuerda que cuando él nació su madre murió en el parto-, su poesía es una exploración de la identidad, de los territorios sombríos del corazón, de la paradoja de existir o los arrabales de la trascendencia; su poesía es un canto a la juventud y también un ejercicio de denuncia de los males del mundo. Es un poeta intimista y comprometido, coral y solidario, y tiene un aire adorable de gamberro de barrio que nunca deja de crecer. Es el Peter Pan perpetuo de las letras españolas.

Considera que el poeta, además de un compromiso consigo mismo y con el mundo, lo tiene con la palabra. Ese ser vivo. Hace arte con el lenguaje y a veces no hay nada más elocuente que el silencio. Guinda puede ser un matemático de la emoción, un escultor de las sensaciones, un ciudadano del mundo que siempre siempre siempre se sabe en casa en Zaragoza. Aquí está en casa, en su refugio y entre amigos. En esta glorieta eligió este poema para definirse: “No puedo tallar el aire. / No puedo tallar el agua. / No puedo tallar la luz. / Haré una perla con el silencio”. Ángel Guinda es generoso por espontaneidad y por el torbellino de su alma, mitad luz,  mitad oscuridad. Y posee otro don: el valor de la autenticidad.

 

*Esta mañana, a las doce, el concejal Pablo Híjar inauguró la glorieta dedicada al poeta Ángel Guinda en el Actur. Y con él un montón de amigos del escritor aragonés, afincado en Madrid desde 1986. Amparo Sanz Abenia fue la promotora de este acto que tuvo un precedente en la colocación de la escultura de Luigi Maráez hace casi un año.

*La foto de Ángel Guinda es de Enrique Cidoncha.

MUJERES POETAS DEL SIGLO XX Y XXI Y LOS MITOS CLÁSICOS

MUJERES POETAS DEL SIGLO XX Y XXI Y LOS MITOS CLÁSICOS

[Me escribe la profesora Rosa Burillo] Organizamos un Congreso en la Complutense, mujeres poetas del siglo XX y XXI y cómo los mitos clásicos tienen su proyección en la obra de ellas. Se inaugura el día 25 de abril, este próximo martes, a las 16.00 de la tarde en Filología, con la presencia del Señor Decano que presenta a la primera conferenciante, la poeta AURORA LUQUE. Va a ser muy interesante, vienen de Canadá, París etc.]

 

 

International Conference

 

“On Sappho’s Website: Women Poets and Myth in the 20th and 21st Centuries”

 

PROGRAM

 

April 25

 

16:00 Welcome

 

16:30 Plenary opening Lecture. Chair: Esther Sánchez-Pardo, UCM

Aurora Luque, poet: “Pandora’s New Box: Personal and Political Myths”

 

17:30 Coffee Break

 

18:00 Session 1. Chair: Silvia Herreros de Tejada, Universidad Nebrija

James Papoutsis, York U.: “Annie Finch, New Formalism, and American Yuppie Poetry of the 1980s” 

Robin Tremblay-McGaw, Santa Clara U.: “‘Scarcely silent though often unheard’: Eurydice and Echo in the Poems of Harryette Mullen and Kathleen Fraser”

 

April 26

 

9:00   Session 2. Chair:  Melania Stancu, U. Bucharest

Rosa Burillo, UCM: “Sylvia Plath and the agony of life”

Manuel Botero Camacho, U. Complutense: “Searching for the Myth through A. S. Byatt´s Poets”

Melania Stancu, U. Bucharest: “Mythology and everyday life in Ana Blandiana´s poetry”

 

11:00 Coffee Break

 

11:30 Plenary Lecture. . Chair: María Porras, UCM.

Robert Silhol, U. Paris VII: “Structure of Myth: Literature As Representation”

 

12:30 Session 3. Chair:   Sara Torres, Queen Mary U.

Stephanie McKenzie, Memorial U.: “Renouncing and Re-writing Myth: Imagining Anew and Employing Feminist Agency in Natalie Diaz's When My Brother Was an Aztec”

María Porras, UCM: “The Windigo and the Hydra: Myth, identity and heritage in the poetry of Louise Erdrich” 

Sara Torres, Queen Mary U.: “Toward a Corporeal Feminism?: Myth and the Irruption of the Semiotic in Gloria Anzaldúa's Poetry”

 

14:00 Lunch

 

15:30 Parallel Session 4. Chair:  María Goicoechea, UCM

 

Laura Sánchez y María Goicoechea, U. Complutense: “El Ciborg español: Voces femeninas en la literatura digital española”

Rosario Guarino, U. Murcia: “Tejer y destejer: tradición y reescritura de mitos clásicos en la poesía de Aurora Saura, Ana Mª Alcaraz y Mª Cruz Agüera”

Mathilde Ferez, U. Complutense: “Clitemnestra o el crimen» de Marguerite Yourcenar: ¿emancipación o pasión de una mujer?”

 

Parallel Session 5. Chair:  Cristina Gámez, U. Córdoba

 

Leonor M. Martínez Serrano, U. Córdoba: “Following the Old Stones Skyward: Mythmaking in Gwendolyn MacEwen’s Poetry”

Cristina M. Gámez-Fernández, U. Córdoba: “Wanderers, Vagabonds, Seekers and Pilgrims: The Myth of the Quest in Denise Levertov”

Marián Martínez & Esther Sánchez-Pardo, U. Complutense: “Niedecker’s Allegorical Vision: Re-framing Myth and the Material in Objectivism. A Cross Linguistic-Literary Proposal”

 

17:30 Coffee Break

 

18:00 Poetry Reading. Introduced by Margarita Ardanaz and Rosa Burillo, UCM

Noni Benegas, Rosana Acquaroni, Isabel Navarro, Yaiza Martínez, Emilia Conejo, María García Zambrano.

 

April 27

 

9:00   Session 6. Chair: Francisco J. Cortés

Francisco J. Cortés, U. Complutense: “Dorothy Parker’s Poetry against Resisting Myths in Women’s Magazines”

Elisa Ortiz, U. Complutense: “Praise be to young Eros who fucks all the girls”: sex, love, and myth in Lenore Kandel’s poetry”

Mayron E. Cantillo, U. Valencia: “Refashioning the Christian Myth of the Apocalypse: Desolation, Repentance and Spiritual Awakening in Michael Field’s Poems of Adoration (1912)”

Mario Millanes, U. Complutense: “Helene Johnson, rara avis del Renacimiento de Harlem: Langston Hughes frente a la nueva mujer afroamericana”

 

10:30 Coffee Break

 

11:00 Session 7. Chair:  Pilar Sánchez Calle, U. Jaén

Javier Martín Párraga, U. Córdoba: “The Myth of Nature in Canada: M. Atwood's The Journals of Susanna Moodie

Pilar Sánchez Calle, U. Jaén: “Mythic Subtexts in Margaret Atwood's The Door (2007)”. 

 

12:00 Session 8. Chair:  Rosa Burillo, UCM

Liz Schoppelrei, Pennsylvania State U.: “Myth through Revision: Nelly Sachs’s “Lieder Vom Abschied,” the Myth of Procne and Philomela, and the Trauma of Compounding Loss”

Hope Jennings, Wright U.: “Voices from the Wilderness: Post/colonial Trauma, Spectral Witness, and Environmental Apocalypse in Margaret Atwood’s “Circe/Mud Poems” and The Journals of Susanna Moodie

Christina Luiggi, Wright U.: “Reclaiming Mythic Sexual Legacies: (De)Colonizing Kinship, Kink, and Creation Myth in Chrystos’s In Her I Am

 

13:30 Lunch 

15:00 Parallel Session 9. Chair:  Miriam Fernández-Santiago, U. Granada 

José Manuel Rodríguez Herrera, U. Las Palmas: “The Goddess Ishtar in Lesbos: The Transgender Muse in the Poetry of Sylvia Plath and Denise Levertov”

Miriam Fernández-Santiago, U. Granada: “A Post-human Approach to Feminist Myth Re-Vision”

Beatriz Revelles, U. Barcelona: “The cyborg and the goddess: Toni Morrison’s Jandine”

 

 

Parallel Session 10. Chair:  Marián Martínez, UCM

 

Dolores Juan-Moreno, Clark U.:” From Papyrus To Celluloid: Classical and Contemporary Myths in Aurora Luque’s Poetry”

Maria Elsy Cardona, St. Louis U.: “Poetry and Translation:  Aurora Luque’s Art of Making the Old New”

Josefa Alvarez, Syracuse U.: “Mito y viaje en la poesía de Aurora Luque”

 

 

 

 

 

 

17:00 Coffee Break

 

17:30 James Womack, poet: “On Eurydice”

18:00 In conversation with Nicole Brossard (with Carmen Mata, U. Autónoma de Madrid)

 

19:00 Farewell

 

CHESÚS YUSTE HABLA DE SU NOVELA 'ASESINATO EN EL CONGRESO'

 

Chesús Yuste acaba de publicar en Xordica su novela ’Asesinato en el Congreso’. Explica aquí algunas de sus claves. La foto es de Heraldo.

¿Cuál sería el balance general de su estancia en el Congreso de los Diputados?

-Para mi fue la experiencia más importante que he tenido en mi vida. Es un lugar donde se toman decisiones y fue un momento histórico decisivo en el que ya la crisis económica social lo que hace es agotar el sistema político de la transición, no.

-¿Eso piensa?

-Sí, claro. Lo que está por ver es si al final los partidos mayoritarios son capaces de regenerar el sistema y que siga funcionando otres 30 o 40 años, o si la gente acaba votando a los que propugnan un sistema nuevo. Esas dos opciones están encima de la mesa; los partidos mayoritarios ya se han dado cuenta de que si no se regeneran y no regeneral el sistema la ciudadanía lo va a resetear.

¿Como escritor que se aprende ahí?

El Parlamento es una fuenta inagotable de inspiración, primero porque estás en contacto con los plrobelams de la gente, el trabajo es recorrer el territorio, hablar con la gente, ver sus prolbemas y trasladarlos al congreso, para exigir a los ministros que den soluciones. Ves los problemas de la gente en primea fila. Y estando allí ves realidades que no te gustan. En un escenario con mayuoría absoluta además, en un escenario donde es difícil alcanzar acuerdos, se produce una frustración. El trabajo y el desvelo no se traduce en nada concreto. Y yo aún recuerdo que hubo algunas inicioativas que hice en que se aprobara una Ley Universal de Librerías, que ahora se está cumplinedo en parte.

¿Cuándo decidió escribir ‘Asesinato en el Congreso’?

Cuando fui a Madrid ya llevaba idea de escribir algo. Yo me decía, pensando en José Antonio Labordeta, que no iba a escribir mis ‘Memorias de un beduino’, pero sí una novela policiaca.. Y he ido recopilando datos, pensando en tramas y hasta que no acabé no quise sentarme a escribir… He invertido alrededor de un año y medio de redacción.

 -¿Qué quería decir: es la novela una impugnación general del país?

-En cierto modo. Yo quería hacer una radiografía del país y de la sociedad de nuestro tiempo, siguiendo el modelo de Manuel vázquez Montalbán y de Pietros Markaris. Aquí se habla del desahucio, de la crisis de la banca, del terrorismo, del rodeo al Congreso, el 15-M; y al otro lado está la vida de la gente. De alumna manera ene sta novela -más allá de que los protagonistas pueden ser Nora Murúa y Bruno Mairal, y el comisario Robles-, me da la sensación de que también son protagonistas toda la gente que aparece y que está plantando cara a lo que está pasado. Gente que pelea frente a una etapa de involución.l

 -¿Por qué le ha cambiado el nombre a Mariano Rajoy por Manolo Rajón?

Aunque algunos nombres se acercan, ese leve cambio me permiten crear ficción, fabular, imaginar. Los personajes, sean reconocibles o no, son de ficción. ese leve cambio me permiten crear ficción, fabular, imaginar. Esta es una novela. 

-Hablemos de los personajes: Nora y Bruno. ¿Cómo son la diputada Nora Murúa y el periodista Bruno Mairal, qué buscan?

Lo que quería era plantear una conexión intergeneracional. A veces hablamos de la vieja o nueva política y resulta que no tiene nada que ver con la edad, sino de la actitud. Nora es una chica que nace tras el 11-M, que se gana una proyección por su calidad intelectual y su oratoria y por su trabajo político y parlamentario, y por otro lado Bruno es un peridoista que ha tenido el olfiado de ver que el menudo que venía había cambiado las reglas del juego y ese escenario le lleva a él a estar en un momento de máxima conexión con lo más joven.

 -¿Cuál es la relación entre política y periodismo?

Para mí ha sido estupenda, llena de complicidad. Los periodista son fundamentales. Ellos cuentan lo que hacemos y decimos. Si no lo hacen somos invisibles. Pero además aquí son decisivos, igual que el comisario Robles, en la investigación del asesinato del diputado del PP, Palacios. 

¿A quién se parecería Palacios? ¿Por qué ha sentido la tentación de presentarlo como un fauno que todo lo consigue por sus habilidades sexuales?

-Es ficción pero hay personajes que están basados en políticos existentes y que podrían tener esa peculiaridad. Me he inspirado en la ‘Trilogía de la crisis’ de Petros Markaris, también me gusta mucho Andrea Camilleri. Sí es cierto que el personaje tiene una vida sexual disipada, que se siente muy sexy y fomenta ahí su se de poder. En cualquier caso, el sexo da mucho juego literariamente.

 -¿Qué importa más en política el poder, el dinero o el amor y el sexo?

La gente es impredecible. El motor de la historia seguramente será la lucha por el poder, pero eso no pasa solo por tener más o menos dinero, éxito profesional, ascendencia sobre los demás, sino que también entran juego decisiones personales vinculadas al amor y al sexo. Y quizá algo de eso sucede en el libro.

 

'EL OJO DE LA CERRADURA', UN CUENTO DE ISABEL SEVILLA

'EL OJO DE LA CERRADURA', UN CUENTO DE ISABEL SEVILLA
"No existen más que dos reglas para escribir: Tener algo que contar y decirlo".  Oscar Wilde
 
Isabel Sevilla en su pequeño libro de relatos nos cuenta esas cosas de la vida que a la mayoría nos pasan desapercibidas, aquí tenéis un breve relato de su libro, sobre un tema muy actual: El maltrato. La foto es de Sonia Sieff: Natalie Portman.
 
EL OJO DE LA CERRADURA
Por Isabel SEVILLA
Soy el ojo de la cerradura de una puerta,que para cualquiera es un objeto útil y nada más, pero están equivocados, yo escucho y sobre todo veo... En la casa que me "ha tocado estar” veo muchas cosas y no todas buenas, escucho gritos, lloros, reproches, amenazas y me duele. Si pudiera elegir hubiera querido “vivir” en una puerta de entrada a una casa donde reinaran las risas, la educación, los niños, sobre todo ellos, dan tanta alegría. Yo sé que otros compañeros míos, llevan una vida más ajetreada que la mía, los niños entran y sacan sin parar las llaves a través de nosotros, cuando llegan del cole, van a jugar, salen a divertirse, vienen a verlos amigos, familia, y cada vez, entran y salen las llaves de ese hogar por el ojo de la cerradura. Tengo miedo por ella, la mujer que vive en casa, la que tan apenas usa la llave, muchos días, demasiados los pasa en casa, yo la veo...de la cama, al sofá, habla por teléfono, casi siempre miente, le dice a alguien al otro lado de la línea: estoy bien, muy bien, él es bueno conmigo. Miente, yo sé que miente, él no es nada de lo que ella dice. Por las mañana cuando él mete la llave en mi cerradura y cierra la puerta, sé que ella respira profundamente y piensa: se ha ido, voy a estar unas horas “tranquila”, no me gritará, no me reprochará, puedo hacer lo que quiera, oír música, leer, pero mejor no salgo de casa, si salgo y él se entera, se enfadará mucho más. Y ella y yo sabemos que cuando se enfada grita y mucho; a ella le duelen sus palabras y a mi me duele lo que le dice y como se lo dice.
Un día sé que ella, la mujer que vive en la casa que yo “guardo”, se llenará de valor y se irá, dejará la llave que entra en mi ojo, en el mueble que esta al lado de la puerta, sí, ese con figuras de cristal y velas de olor, esas velas que cuando él se va, ella enciende y se llena toda la casa de olor y el fuego de las llamas de las velas juegan con las sombras del piso, y que yo veo, huelo y me gusta, y me gusta más porque se que a ella le gusta.

Me quedaré con un hombre solo que tan apenas me usará y siempre lo hará con brusquedad, cuando se va de casa y pega un portazo que hace que me duelan todos los tornillos que me sujetan y cuando vuelva a casa, a esa casa que estará vacía, no tendrá calor ni olor de hogar, algo que ella siempre a querido tener y que él no ha sabido ni sentir ni conservar.

Pero estaré feliz por ella, porque quiero pensar que habrá encontrado otro ojo de cerradura en una puerta, que al abrirse entrará a un remanso de paz y amor, ella volverá a sonreír y sobre todo, algo muy importante, dejará de sentir miedo cuando oiga la llave atravesando la cerradura.
*Texto de Isabel Sevilla.