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Antón Castro

AVEDON: ASÍ VIO A ISAK DINESEN

Anoche, tras el debate en torno al zaragocismo en Aragón Radio, fui a casa de Daniel y Aloma. Daniel se había ido a correr, y Pipi estudiaba ante el ordenador los secretos de la danza haka; en casa de Aloma, que se había ido a un café a orillas del Ebro y a un cumpleaños, estaba David, que acaba de colgar un montón de estupendas fotografías.

 

Vi en unas de las estanterías de Aloma un precioso libro de Richard Avedon, uno de los más grandes fotógrafos del siglo XX. Tomé el catálogo, lo repasé. Y esta mañana, casi por puro azar, me reencuentro con esta maravillosa foto de mi adorada Isak Dinesen. Uno de los primeros textos que publiqué en Aragón, en ‘El día de Aragón’, fue sobre ella, Karen Blixen. Ha escrito algunos de mis libros más queridos: ‘Cuentos de invierno’, ‘Anécdotas del destino’ y ‘Lejos de África’.

 

Traigo al blog esta estupenda foto de Richard Avedon (1923-2004).

CARLOS SAURA LLEGA HOY A LA LONJA

 

 

 Hace unos días, visité la exposición ‘Otras miradas’ de Carlos Saura, junto a su comisario Asier Mensuro, que se inaugura esta tarde en la Lonja, a las 19.00. Es una muestra muy personal, muy elaborada por Asier (se presentó en la Seminci de Valladolid y luego en Madrid), distribuida en seis grandes bloques temáticos: La violencia y la muerte; las mujeres; la historia de España; la música y la danza;  la fotografía y el cine.

La muestra tiene muchos elementos interesantes: combina las imágenes de cine, con las espléndidas fotografías (de flamenco, de reportaje, de mujeres), con sus dibujos (esos inquietantes y coloristas ‘fotosaurios’) y con su pasión por las cámaras fotográficas. Se han instalado varias de ellas, así como algunos story boards, que se puede ver mediante un mecanismo digital. También se reproducen en grande algunas de sus viñetas y de dibujos para las películas.

Entre las imágenes de foto fija están las fotos en color que el propio Carlos Saura ha realizado para ‘Io don Giovanni’, su última película, que se encuentra estos días en cartelera. Una de esas películas que, por su espectacularidad y su poderoso sentido plástico, hace pensar en ‘El Dorado’ y en ‘Goya en Burdeos’.

 

 

 

 

LAS FOTOS DE JOSÉ CRUCES / 3

LAS FOTOS DE JOSÉ CRUCES / 3

Una nueva entrega de José Cruces.

 

 El calígrafo del cariño que desarbola el mundo con su mirada.

 

 

LIBROS DEL LINCE: CARTA DE ENRIQUE MURILLO

Andy Oram y Juan Pablo Silvestre con Enrique Murillo, de negro, azul y amarillo. Enrique es escritor, traductor y editor de Libros del Lince.

 

Queridos amigos:

Inicio hoy con este envío una carta sin periodicidad fija en la que, si me lo permitís, os contaré algunas de las cosas que hacemos en Los libros del lince.

Foto de Tim Krabbé, tomada por Koos Breukel.

Gracias a todos los que nos habéis ayudado a convertir la novela de Tim Krabbé “El ciclista” en un inesperado éxito de crítica y de ventas. Esta semana sale de imprenta la tercera edición, para pasmo del propio editor, que si bien confiaba en este libro no esperaba que las cosas ocurrieran tan rápidamente.

 

Lo mismo ha ocurrido con “Lo que hay que tragar”, la minienciclopedia sobre temas de alimentación y globalización, de Gustavo Duch, que anda también por la 3ª edición.

 

Para una editorial tan pequeña como la nuestra, y en momentos en los que la crisis comienza a afectar directamente el mundo de los libros, parece casi una hazaña. Como mínimo, nos ayudará a sobrevivir en tiempos de grandes devoluciones.

 

Ha sido magnífico también ver las reseñas de “Paz”,  la novela de Richard Bausch publicada en la colección “Literaturas”. Han tardado en aparecer, pero finalmente ahí están, y son unánimemente elogiosas. ¡Se agradece!

 

Y permitidme una recomendación:

entrad en youtube/user/loslibrosdellince y ved y escuchad el relato de Raj Patel sobre su libro CUANDO NADA VALE NADA.

Es una producción organizada por la editora norteamericana del libro (Francis Coady, vieja amiga y descubridora de Naomi Klein, y ahora de Patel), a la que hemos añadido subtítulos en español. En pocas palabras, quien quiera saber por qué padecemos esta gravísima crisis económica, que pregunte al simpático Mr. Greenspan y otros chicos de Chicago.  Por cierto, el título de Patel se basa en una frase de Oscar Wilde: “Conocemos el precio de todas las cosas, y no conocemos el valor de ninguna.” Que a todos los lectores de Antonio Machado les recordará aquella frase suya de “Campos de Castilla”: Solo el necio confunde valor y precio.

De eso trata el magnífico ensayo de Raj Patel, del que muchos recordaréis el seminal “Obesos y famélicos”, que inauguró los estudios sobre agricultura y alimentación en el mundo globalizado

 

Y ahora os hablo de un libro que entra en imprenta en pleno agosto y saldrá a librerías a comienzos de septiembre.  Como sabéis muchos de vosotros, he sido y aún soy periodista, y eso se lleva en la sangre incluso cuando se deja de ejercer. Como editor que no ha dejado nunca de ser periodista, suelo fijarme en ciertos libros que otros colegas ignoran, pero que a mí me llaman la atención, como un buen titular.

 

Por eso leí y contraté el libro de Terry Gould que nos habla del “peligroso oficio de informar”. Gould, periodista especializado en mafias y corrupción,  investigó durante cuatro años, en los lugares en donde transcurrían sus vidas, las historias de siete periodistas que fueron asesinados por el solo hecho de publicar informaciones que molestaban a alguien.

MATAR A UN PERIODISTA. EL PELIGROSO OFICIO DE INFORMAR, es un libro estremecedor.

 A veces recuerda aquel relato brillante de Hemingway joven, “Los asesinos”, en donde un hombre no huye a pesar de que sabe que alguien intenta matarle.

Los periodistas cuya vida y obra cuenta Gould con riquísimo detalle y gran fuerza narrativa, no se arrugaron, no cedieron al chantaje, no se ocultaron siquiera, renunciaron a veces al guardaespaldas. Y, sobre todo, siguieron investigando y siguieron publicando informaciones que delataban a los mafiosos, los corruptos, los gángsters y los políticos. La más conocida es, naturalmente, Anna Politkovskaya. En el libro conocemos, además, a otros dos periodistas rusos, una periodista de Filipinas, y otros de Colombia, Bangla Desh e Irak.

 

Gould  no cuenta vidas de santos. Habla de la vida y del trabajo de estos siete periodistas de todo el mundo sin tratar nunca de ocultar defectos. Y además de reconstruir sus vidas y su actividad profesional, a través de testimonios directos a los que visitó en donde estos informadores vivían, cuenta esas historias que alguien decidió que era mejor (para él, no para el mundo) que no se contaran.

 

Terry Gould viajará a nuestro país y visitará Madrid y Barcelona durante una semana a partir del 12 de septiembre.

 

Si alguien desea un ejemplar para escribir una reseña o preparar una entrevista, puede enviarme un mail a: enrique.murillo@loslibrosdellince.com

 

 

Enrique Murillo

editor

Los libros del lince

www.loslibrosdellince.com

 

HOY, EL ZARAGOZA A DEBATE, EN EL FORO DEL DEPORTE ARAGONÉS

 

El miércoles día 14 de julio a las 19:30 horas en el auditorio José Luis Borau de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV) se celebra el XI Foro del Deporte que organiza Aragón Radio, la Asociación de la Prensa Deportiva de Zaragoza y aupazaragoza.com. En él se debatirán todos los temas vinculados con el Real Zaragoza, presente, pasado y futuro. La maltrecha economía del club, la política de fichajes, los precios de los abonos o los éxitos del pasado serán protagonistas del Foro durante más de una hora.

 

Foreros, aficionados, periodistas de varios medios, ex jugadores del club y peñistas podrán ofrecer su opinión desde las 19:30 horas en un foro del deporte que será moderado por Paco Ortiz Remacha, presidente de la APDZ, director de los programas Aragón Deporte, Aragón en Juego y La Marea Roja de Aragón Radio y, junto a él, el periodista de Heraldo de Aragón, Antón Castro, y el forero de aupazaragoza Sinhue_zgz, además de destacados invitados seguidores del Real Zaragoza. El encuentro podrá seguirse en directo en www.aragonradio2.com. Una vez finalizado, podrá ser descargado en el podcast del segundo canal de Aragón Radio.

 

El Foro del Deporte Aragonés cuenta mensualmente con la presencia de deportistas de prestigio para conocer mejor a los más destacados representantes del deporte aragonés. Estos encuentros nacieron tras la firma de un convenio entre Aragón Radio y la Asociación de la Prensa Deportiva de Zaragoza con el objetivo de promover los valores y principios que comporta el deporte.

 

FORO DEL DEPORTE ARAGONES: DEBATE SOBRE EL ZARAGOCISMO

 

DÍA: Miércoles día 14 de julio

HORA: 19:30 horas

LUGAR: Auditorio “José Luis Borau” de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (c/ María Zambrano, nº 2, Zaragoza)

 

*En las fotos, Paco Ortiz Remacha; el equipo del Real Zaragoza que conquistó la Recopa, y de los valores más claros del Real Zaragoza: Ander Herrera y Kevin Lacruz, la nueva figura.

LAS FOTOS DE JOSÉ CRUCES / 2

LAS FOTOS DE JOSÉ CRUCES / 2

Comienzan las fiestas de Garrapinillos. Publico una segunda pieza de José Cruces, un garrapinillense instalado en Asturias. Recientemente estuvo en Nueva York. Realiza una foto llena de evocación, de gran perfección técnica, que se inclina hacia la abstracción.

MARÍA DOLORES GIMENO HABLA DEL EMBAJADOR JOSÉ NICOLÁS DE AZARA

MARÍA DOLORES GIMENO HABLA DEL EMBAJADOR JOSÉ NICOLÁS DE AZARA

LITERATURA E HISTORIA. María Dolores Gimeno Puyol // Esta Doctora en Filología Hispánica en la Universidad Rovira y Virgili, natural de Maella, experta en la literatura de la Ilustración y apasionada por las cartas, es la responsable de la edición del ‘Epistolario (1784-1804’ (Castalia / IFC / IEA) del oscense José Nicolás de Azara (Barbuñales, Huesca, 1730- París, 1804), que fue embajador en Roma y París y amigo de Napoleón.

 

 

Eres filóloga y profesora de literatura, ¿qué te atrajo de José Nicolás de Azara?

A Azara nos los “presentó” Rafael Olaechea en clase de Filología Hispánica, invitado por la Dra. Albiac; su figura y su epistolario parecían un material precioso para una tesis sobre una época crucial, contada por un testigo directo de hechos muy relevantes. Era miembro de la minoría ilustrada que ayudó a Carlos III a modernizar la España del Antiguo Régimen, pero respiró más aires de libertad al residir en Roma y París.

Haznos un breve retrato de su figura. 

Su compleja figura se puede resumir dos ejes: su formación y dedicación diplomática —muy inclinado a la acción política— y el humanista, hombre de letras y experto en artes.

¿Cómo le marcó su familia, los Azara de Barbuñales? 

Eran de la baja nobleza no titulada y creían en la educación como vía de progreso; los hijos mayores cursaron estudios encaminados a la Iglesia, empleos civiles o el ejército, con lo que el patrimonio familiar quedó para el menor. Mantuvieron el vínculo afectivo con la correspondencia.

En 1765, se marcha a Roma como Agente de Preces del Rey. ¿En qué consistía y cuáles fueron sus misiones?

Era el encargado de gestionar las peticiones de particulares a la Iglesia como bulas, dispensas..., negocios que movían mucho dinero. Al ser nombrado ministro plenipotenciario, Azara retuvo el cargo pero delegó en un director.

Permaneció en la ciudad más de treinta años. ¿Cuál sería el balance de esa estancia?

Cabe distinguir la etapa de la Agencia de Preces (1765-1784) y la de ministro plenipotenciario (1784-1798). La correspondencia con el aragonés Manuel de Roda, entre 1768 y 1780, retrataría al primer Azara, mordaz, volteriano, antijesuita y ansioso por ocupar la Embajada; las posteriores editadas por mí muestran a alguien maduro, con más responsabilidad, muy informado y con buenos contactos.

 

Pronto se reveló como un hombre curioso e ilustrado: era mecenas y editor de clásicos, apasionado de las antigüedades, coleccionista de libros, organizaba tertulias en el palacio de la Embajada...

Fue un asiduo a las principales conversazioni o tertulias. Participó en excavaciones y reunió una buena colección de esculturas antiguas. Su biblioteca alcanzó los 20.000 volúmenes. Editó a Garcilaso de la Vega en España; a los clásicos latinos Horacio, Virgilio... con el famoso tipógrafo Bodoni; y los escritos de su amigo del pintor Mengs. Fue mecenas de los pensionados de la Academia de San Fernando; y reunió una colección pictórica, visitada por los ilustres viajeros que iban a Roma.

¿Cómo cambió su trayectoria cuando fue nombrado embajador? ¿Cuál fue su colaboración con Roma para que no fuera invadida por las tropas francesas?

Pasó a residir en el Palacio de España, en la famosa plaza homónima. Pero el verdadero cambio se produce en 1796, cuando su amigo Pío VI le envía a detener a los franceses que iban apoderándose de los Estados italianos. Azara firma con el general Bonaparte el armisticio de Bolonia, que evita la invasión a cambio de contrapartidas. Y si los romanos reciben en triunfo al diplomático, cambian de opinión al empezar las requisas artísticas y salir carros con dinero.

Más tarde lo nombraron embajador de París. ¿Cómo definirías esa experiencia?

En 1798, en la agitada época del Directorio, París era la embajada más complicada, y Azara el más preparado por su experiencia y contactos; de hecho, contribuyó a serenar la situación interna francesa y negoció varios tratados internacionales, aunque fue cesado al año de llegar. En 1801 obtuvo su segunda embajada parisina, ya con el Consulado, pero es depuesto de nuevo en 1803 al distanciarse de Godoy, su antiguo protector.

Entremos con detenimiento en el ‘Epistolario’. ¿Dónde estaban las cartas? Háblanos un poco de ese turismo cultural que has tenido que hacer.

Estaban dispersas en diversos archivos europeos: Archivo Histórico Nacional, Biblioteca Nacional de Madrid, Toledo, la British Library, el Quai d’Orsay, Parma, Bolonia... Localizar manuscritos tiene bastante de incertidumbre y también puede deparar agradables sorpresas. Y como se trabaja con el material producido por el mismo autor, es un viaje al origen; además permite descubrir edificios singulares. Pero sin la ayuda de la IFC, sobre todo, y del IEA, no hubieran visto la luz esos textos editados por Castalia.

Parece que José Nicolás de Azara tenía una pulsión constante de escritor. Escribió mucho…

Por un lado está su comentada faceta de editor —y traductor—, y por otro, el escritor de cartas y de unas Memorias. Las cartas eran el vehículo casi exclusivo de comunicación en la época, tanto entre familiares y amistades ilustradas como en los negocios diplomáticos. Azara, que dictaba y supervisaba la correspondencia oficial, en los momentos de mayor agitación política llega a escribir más de ocho horas diarias.  

¿Quiénes fueron sus corresponsales? [Y valóranos un poco las cartas: Talleyrand, Godoy, Iriarte…]

Hubo diplomáticos, como el Aranda embajador en París, con quienes trata de política o anécdotas del gran mundo. Mantuvo con sus secretarios de Estado —Floridablanca, Godoy...—­ un carteo confidencial paralelo a los oficios. Se escribió con amigos como Bernardo de Iriarte y con Eusebio Bardají, su sobrino preferido. Otros le planteaban cuestiones eruditas y artísticas, como el cardenal Lorenzana, con quien también comenta la Revolución Francesa y la guerra europea. Entre los extranjeros resultan de gran interés las cartas a los comisarios y generales franceses invasores de Italia y las de sus embajadas parisinas a políticos como el hábil Talleyrand para mejorar las relaciones entre España y Francia.  

¿Qué cartas son especialmente reveladoras, especiales? Cuenta alguna que te guste particularmente.

Es muy bella la correspondencia de amistad con Iriarte, un universo compartido de referencias culturales y sentido del humor; de ella destacaría las cartas escritas desde su casa de Barbuñales en 1800, en las que late la emoción de los afectos familiares y de la tierra con la que se reencuentra, una Arcadia de olivos y viñedos.

¿Se puede hablar de características esenciales de su escritura? ¿En qué medida está reflejada su vida, su intimidad en las epístolas?

La extensión y tono dependen del destinatario. Pero siempre usa una lengua elegante y clara, fiel al “buen gusto” del castellano del siglo XVI; como distintivo, largos párrafos y una sintaxis impecable. Aparecen interesantes elementos de la sociabilidad de su mundo, entre negocios y el ocio privado, así como sus gustos individuales, desde la gastronomía o el mobiliario a la vestimenta, que analizo en mi Estudio Preliminar.

¿Qué relación real tuvo con Napoleón Bonaparte?

Se conocieron negociando en Italia en 1796, cuando Azara definió al general como “uno de aquellos ingenios privilegiados que la naturaleza produce muy de tarde en tarde”. Bonaparte le dispensó un afecto constante: apenas llegado de Egipto en 1799, le pidió consejo antes del golpe de Brumario; le sostuvo luego en su difíciles relaciones con Godoy; y al fallecer, le tributó un solemne funeral.

¿Qué pasó con sus colecciones, con sus numerosas pertenencias?

Sus bustos de filósofos griegos, regalados a Carlos IV, se encuentran en Aranjuez en la Real Casa del Labrador; el de Alejandro Magno del Louvre lo ofreció a Bonaparte. La biblioteca fue subastada a su muerte en Roma. Los cuadros los heredó su familia. Sus camafeos y piedras talladas, ambicionados por Josefina y María Luisa de Parma, los adquirió ésta a su hermano Félix pero nunca los pagó. Y sus muebles los intentó vender en vano a sus sucesores en las Embajadas.

Resulta singular su condición de soltero. Sin embargo, se le atribuyeron amoríos…

Entre su generación ilustrada abundaron los solteros o los que se casaron en una edad tardía, poco preocupados en formar una familia. Azara mismo participaba de los chismes que circulaban entre el grand monde; y a él, aunque lo negó, se le relacionó con la princesa Santacroce, dama casada de quien era acompañante y de cuya hija Anna se le atribuyó la paternidad.   

Cuéntanos la relación con su hermano el naturalista, explorador e ingeniero Félix de Azara.

Entonces José Nicolás era el hermano conocido. Promovió las edición de las obras de Félix; con quien se relacionó por cartas, ahora perdidas, pues se habían visto una sola vez en Barcelona en 1776. Se reencontraron en París en 1802 y convivieron hasta la muerte del diplomático en enero de 1804.  

Para cerrar: ¿qué significa Maella en tu vida, qué te sugiere, que te evoca…?

Maella es la tierra, los padres y el anclaje en el mundo, yo que he vivido en el extranjero y ahora en Tarragona. Es también es el catalán materno, que tanto cuesta defender en Aragón, aun con argumentos filológicos o invocando la necesaria dignidad e igualdad cultural de cualquier lengua por pequeña que sea.

 

Epistolario (1784-1804). José Nicolás de Azara. Edición de María Dolores Gimeno Puyol. Editorial Castalia, Instituto de Estudios Altoaragoneses e Institución Fernando el Católico. Madrid, 2010. CCXXII + 1442 páginas.

DIARIO DEL MUNDIAL / Y 25

DIARIO DEL MUNDIAL // España cierra un campeonato increíble e intenso. Tuvo que fajarse en todos los partidos y logró el título con un fútbol brillante que adornó con coraje y paciencia, con intensidad y furia.

El equipo armonioso que creyó en sí mismo

El fútbol, como la vida, discurre entre el ser y la apariencia. Argentina no había enamorado a nadie en las eliminatorias y, sin embargo, parecía que se enganchaba a la clase de Messi para convertirse en clara favorita. Una joven y descarada Alemania demostró al mundo que esa entrevista grandeza era fragilidad, desconcierto y cartón piedra. Otro tanto le sucedió a la máxima candidata: la selección brasileña del músculo y del pundonor que ejecutaba a sus rivales con dos o tres fogonazos pero sin conexión alguna con la leyenda del ‘jogo bonito’. En Argentina y Brasil las estrellas eran los seleccionadores: un Maradona incauto que no acertó a crear un bloque ni una estrategia ni el espacio idóneo para su sucesor (Messi llegó al Mundial en plenitud de forma: como un ciclón menudo e imparable), un Dunga cartesiano y rocoso que se encomendó a la tiranía del poderío físico.

Hasta Portugal se volvió facinerosa en su juego: Queiroz fue incapaz de acomodar a su delantero más célebre, Cristiano Ronaldo, y se marchó sin gloria alguna. Otro tanto cabría decir, con más razón, de Italia y Francia, y por supuesto de Inglaterra: Capello no supo ni pudo conjuntar a jugadores como Gerrard, Lampard y Rooney: los tres se han desvanecido, inanes y oscuros, en Sudáfrica. Ni Dunga, Maradona, Lippi, Domenech ni Capello acertaron a construir un combinado armonioso que respetase las características de sus jugadores y un plan específico, una idea del fútbol. Por faltarles les faltó hasta complicidad con el vestuario; en el caso de Maradona, le sobró arrogancia de profeta: creyó que él era el elegido, de nuevo, por los triunfos engañosos y por su condición de mito.

 En cualquier caso, no conviene olvidar el axioma de Boskov: el fútbol es un torbellino de factores, de segundas oportunidades, de regates del azar, un amasijo de detalles y de circunstancias, y de pequeños milagros. Y ahí todo suma: suma que aparezca el manotazo salvador de Luis Suárez, que Gyan mande el balón al cielo en el penúltimo segundo, suma que Casillas detenga un penalti que significaba el adiós o que estirase unos milímetros su pie derecho ante Robben. En un Mundial el resultado pende de un hilo. Y la victoria depende de todo ese arsenal de causas y efectos que España ha barajado tan bien.

La selección de Vicente del Bosque llegó al torneo con la etiqueta de favorita. La realidad es que no empezó a serlo de veras hasta que tumbó a Paraguay: España pasó todos los partidos con el máximo esfuerzo y justa de dinamita. Ha sido, ha intentado ser, un equipo primoroso, de escritura automática, al que la faltaba gol: se abrazó al olfato de Villa (quien, extrañamente, no marcó en los dos últimos partidos), al talento de Iniesta y a la furia de Puyol. Ellos han sido los goleadores. Así, desfondándose y casi en alerta roja, superaba a los rivales. Parecía un equipo armado en todas las líneas, partidario de la fantasía y el toque, y a la vez un equipo sufridor, sin gas y alicorto de inspiración ante la presión de los rivales. Curiosamente, este conjunto se consolidaba con un gran sentido de la gesta. Sin volver la cara, aceptando todos los desafíos, los marcajes pegajosos, incluso las tarascadas. El inmutable Del Bosque parecía un enigma, un caracol de secretos cerrado a cal y canto: se fiaba de un Torres fuera de forma, condenaba a uno de los jugadores más exquisitos y trabajadores del bloque como Silva, tiraba de Navas y de Cesc y de Llorente, acudía a Pedrito. Confiaba ciegamente en su línea de defensas (el que despertaba más recelos, Capdevila, ha estado muy por encima de lo esperado), ensalzaba el trabajo oscuro y dinámico de un excepcional Busquets, se encomendaba a sus estrellas Xavi y Iniesta, los mejores medios del Mundial.

Fiel a un credo, sin perder la compostura, Del Bosque llegó hasta donde había soñado. A la final. Y en ella, el míster y España tuvieron el pundonor, la convicción, la firmeza, la paciencia y la lucidez de los grandes campeones para vencer al segundo mejor equipo del torneo: una Holanda de acero, durísima e indomable, que había aprendido la lección de los rivales de España y de la nobleza de Alemania, víctima de un baile increíble de pases y filigranas sin atreverse a dar ni una patada. España maravilló ante los teutones y se agigantó luego ante la adversidad, esa férrea ‘Naranja Mecánica’ de latigazos y coces: puso a prueba la verdad y la conmoción del fútbol, y ganó. El buen juego es su rasgo de identidad: el atributo esencial de su ser.