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Antón Castro

DIARIO DEL MUNDIAL 2010 / 6

[A Francia no le ha servido de nada la mano de Henry ni la tozudez de Domenech. Salvo un milagro laico de último hora, los franceses regresarán a casa humillados y ofendidos]

 

El enemigo en casa o el arte del caos

 

Todo el mundo estaba contra Domenech: jugadores, aficionados, directivos, pero debía de haber alguien con mucho poder que confiaba ciegamente en él. A Domenech, y sobre todo a Francia, solo puede salvarlos un milagro. Los franceses, que siempre han sido grandes competidores, accedieron al Mundial por la puerta falsa: con un vergonzoso gol con la mano de Thierry Henry, el jugador que se vino abajo casi en un suspiro, a pesar de los esfuerzos de Pep Guardiola para darle ánimos y devolverle la confianza y la ambición. Además, por si faltara algo, pocos días antes del inicio del campeonato se reveló la doble vida del polémico Frank Ribéry y su peligrosa pasión por las prostitutas jóvenes. Metido también en ese embrollo, Domenech descartó para Sudáfrica a Benzema, que le habría venido de perlas, y a uno de los jugadores del año en Inglaterra: Nasri, el interior del Arsenal, llamado a ser el sustituto de Pires y, por qué no, de Zidane.

Es cierto, que Francia tampoco enamoró en el Mundial-2006 y llegó a la final, y que estuvo en un tris de ganarla. En una mirada rápida a la tradición, los franceses han tenido grandes selecciones: en 1958, con la revelación del goleador Just Fontaine, que logró trece dianas y aupó a su equipo a la tercera plaza; deslumbraron en España-1982, donde realizaron un juego excepcional, armado por cuatro centrocampistas irrepetibles: Genghini, Giresse, Tigana y Platini; y desde entonces, Francia, con algún que otro bache, siempre se ha ido enganchando a buenos futbolistas, llámense Papin, Deschamps, Zidane, Henry, Pires, Desailly o, ahora, Ribéry. En un lapso de ocho años, Francia fue campeona del mundo (1998), campeona de Europa (2000) y subcampeona mundial (2006).

Pero a Sudáfrica llegó desconcertada, sin sistema, sin bloque, sin un líder en el campo (no lo podía ser Evra, no lo ha sido Ribéry), con un entrenador hosco y tosco que no sabía si debía jugar Malouda, que hizo una gran temporada, Gouvou, Gourcuff, Anelka. Francia, en los dos partidos que le hemos visto, ha sido una escuadra desparramada, sin ideas, con los jugadores faltos de forma o fuera de sitio, a pesar del abrumador prestigio de los nombres. En ese conjunto todo parece estar dirigido por el enemigo, por un caprichoso seleccionador que no sabe qué quiere, qué tiene y cómo organizar su propio caos. Cuando se pierde no hay entrenador bueno, pero hay algunos que ni perder saben.

 

*En las fotos, Thierry Henry, Zinedine Zidane y Malouda.

LOS CAPITANES DE PEPE MELERO

 

Recibo hoy esta nota de Pepe Melero, a propósito del artículo sobre ‘Capitanes’ que escribo en ‘Heraldo’:

 

Bobby Moore jugó contra el Zaragoza en un partido europeo con el West Ham. Y yo estaba en la Romareda viéndolo. También jugó aquí otro al que citas, Uwe Seeler, con 36 años o así, cuando era capitán del Hamburgo, creo recordar, en el primer o segundo trofeo Ciudad de Zaragoza, cuando era cuadrangular. De él sí me acuerdo bien. Nuestro gran capitán se llamó José Luis Violeta y ya no ha habido otro igual.

 

 

*Bobby Moore y Pelé se intercambian las camisetas en el Mundial de México, 1970, había ganado Brasil por 1-0; abajo, Moore con la camiseta del West Ham; luego Uwe Seeler, capitán de Alemania de 1970, y el ídolo y amigo de Pepe Melero, José Luis Violeta Lajusticia: el ’León de Torrero’.

TRES POEMAS DE DOLAN MOR

 

Me escribe Dolan Mor, poeta cubano afincado en Zaragoza desde hace una década, dueño de un rico e inagotable mundo poético, y me dice:

 

Me han invitado a un festival internacional de poesía muy importante para que represente a Cuba y, por supuesto, a la literatura de Aragón la llevaré conmigo.

 

Este es el festival. Le pido algunos poemas nuevos y aquí están. 

 

Invitación al XIV Festival Internacional de Rumania

‘Noches de Curtea de Arges Poetry.’

 

Este Festival fue creado en 1997 y forma parte del circuito de los seis grandes festivales internacionales de poesía junto con el de Struga (República de Macedonia), el de Medellín (Colombia ) o el de Trois Rivières (Canadá).

El Festival Internacional ‘Noches de Poesía Curtea de Argeş’ se concibe como un elogio a la poesía del mundo actual y como una performance poética incesante. Poetas de diferentes idiomas y de gran valía internacional como el japonés Satoko Tamura, el irlandés John F. Deane, el francés Charles Dobzynski, o los ya fallecidos Estima Alberto de Oliveira, de Portugal,  y Erik Stimus, de Irlanda, han sido invitados y premiados en años anteriores.

En dicho Festival de Rumanía “Noche de Curtea de Arges Poetry” se entregan algunos de los galardones más destacados de la creación poética como son el Grand European Prize y el World Grand Prize for Poetry.

  

TRES POEMAS

 

 El tiempo tiene sus formas

 

El tiempo
tiene sus formas
de fragancia
(vuelve Ashbery),
en cada movimiento
de las horas
late la muerte
y late al revés
el espejo que mira
nuestro rostro.

Igual la curva
de las emociones
decae,

la carne
se hace blanda,

el pensamiento,
áspero
y cansado,
nunca nos abandona.

Es como hablar
encerrado
en un cuarto desierto
sin puertas de salida,
un laberinto
de arenas
con pétalos
en la mente
del huésped perdido.

 

El caballo y la trucha saltan

 

 

 

El caballo y la trucha
saltan en el estanque
de la muerte.
Uno a orillas del hilo
de plata,
el otro entre las costuras
del tejido de acero.

Son los factores
del desamparo
quienes me acompañan
siempre (al azar),
la válvula incluso
de la rosa líquida
lo que permite observar
el movimiento
de los animales simbólicos,
en acción.

Así el caballo
soy yo mismo
reflejado en el agua
del espejo,
y la trucha es mi espíritu
que labora y labora
contra la perpetuidad
de la Dama Violeta.

 

  

Alguien ha colocado un ramillete de orquídeas



Alguien ha colocado un ramillete de orquídeas
sobre la superficie de una cámara de hielo.
Se diría que crecen sin sentido esas flores
silvestres en la estepa blindada de la muerte,
sus pétalos de negro fuego, el perfume
amarillo de una máquina de aceites leves.

 

*

Es un contraste aquí, sobre la piedra de un cuarto
congelado, un almacén abierto de metales
con puertas donde sólo se observan carnes
de ciervo eldii, perniles desangrados, patas
de nobles liebres, rostros de un faisán hembra
que mira sin maldad (sus ojos de un cristal asustado).

 

*

Las botas de los cazadores dejan huellas sin número
sobre las charcas de sangre, el sudor que discurre
debajo de sus cueros dibuja el invisible cuño de los mercurios.

 

*

Así y todo, no sé, alguien ha colocado, junto
al ramo de orquídeas, unos guantes azules
de proteger sus manos a golpes de neveras
y todo me seduce ahora entre ese humo
que desprenden los cuerpos de muertos animales.

 

*

Veo a mi alrededor un jardín que me invita
a escribir un poema que mencione en sus versos
esas flores de orquídeas, esas gemas de luz
que nombrara Teofastro como raros testículos.

 

*

Pero no escribo nada, prefiero contemplar
las orquídeas (reales) de mi imaginación, sobre la escarcha
de la cámara de hielo, como si fueran el último
instante de eso que los hombres llaman “vida”.

 

Las fotos son de Eric Kellerman y de Eikoh Hosoe.

LAS MUJERES DE ARTURO ELENA

 

EL CENTRO DE DISEÑO ‘HACER CREATIVO’

 

El Centro de diseño Hacer Creativo  es un centro autorizado por el gobierno de Aragón para impartir estudios superiores en diseño, conducentes a Titulación Oficial Universitaria, en las cuatro disciplinas de diseño que ahora mismo están reguladas por el ministerio de educación y que son: diseño de moda, de producto, gráfico e interiores. La duración de estos estudios es de 3 años más el proyecto final de carrera.

 

Hacer Creativo lleva más de 15 años formando diseñadores  desde sus orígenes en la Fundación San Valero

 

Sus estudios superiores son la oferta académica más relevante del Centro, pero también se imparten todo tipo de cursos especializados, talleres, monográficos, cursos subvencionados, etc. que tienen que ver con el mundo del diseño y del arte.

 

En su modo de enfocar la formación en general, y los estudios superiores en particular, Hacer Creativo es un centro NO especialmente academicista, y sí mucho más práctico y próximo a la realidad. Su intención es acercar a sus alumnos a esa realidad empresarial y profesional a través de la realización de talleres, prácticas y proyectos para empresas, así como a través de charlas y conferencias de profesionales del diseño en cualquiera de sus ámbitos. Actividades que en muchas ocasiones procuran abrir al público en general, ya que una de sus misiones es divulgar y promover el diseño como un valor añadido diferencial e indispensable para cualquier empresa.

 

EXPOSICIÓN DE ARTURO ELENA

 

Con tal motivo, y coincidiendo con sus Jornadas Técnicas y Culturales, El Centro de Diseño Hacer Creativo realiza una exposición de reproducciones de algunas de las mejores ilustraciones de una figura de la talla de Arturo Elena. Con ella,  pretende reconocer y homenajear a este artista  de prestigio internacional que ha revolucionado el universo de la ilustración gráfica, y que actualmente es considerado uno de los mejores ilustradores de moda del mundo.

 

El objetivo de esta muestra es no solo acercar parte de su extensa obra a profesionales de la moda y del diseño, para los que Arturo es muy conocido, sino descubrir el talento y la genialidad de este aragonés de Teruel,  al público en general, a sus paisanos, a los que su obra seguro causará admiración y no dejará indiferentes.

 

EXPOSICIÓN DE PROYECTOS DE ALUMNOS

 

DEL CENTRO DE DISEÑO HACER CREATIVO

 

En el marco de dichas Jornadas Técnicas y Culturales del Centro de Diseño Hacer Creativo, podrá también contemplarse una selección de trabajos y proyectos finales de alumnos de las cuatro especialidades de diseño que se cursan en el Centro: moda, producto, interiores y gráfico.

 

LUGAR, DURACIÓN Y HORARIOS

 

Ambas exposiciones podrán visitarse en las instalaciones del Centro de Diseño Hacer creativo situadas en la Avenida Alcalde Sainz de Varanda 1-3 (Escuela de Negocios CAI). www.hacercreativo.com / 976 400325.

 

La entrada es gratuita y se podrán visitar hasta el 30 de junio de 2010

Horario de Visitas:      De lunes a viernes de 8.30 a 21.00 horas.

                                   Sábados de 9 a 13.00 horas.

DIARIO DEL MUNDIAL / 5

 

Crónica póstuma

de Diego Lucero:

Lionel y los otros

 

Argentina siempre ha tenido apasionados y sabios periodistas deportivos. Uno de los más grandes fue Luis Alfredo Sciutto (1901-1995), que alcanzó fama con su seudónimo de ‘Diego Lucero’. Asistió a todos los campeonatos del mundo desde 1930 en Uruguay hasta el de 1994 en Estados Unidos, cuando contaba 93 años. Allí asistió a la exclusión de Diego Armando Maradona tras su dopaje, después de verle marcar por partida doble ante Nigeria. Diego Lucero jugó en Nacional de Montevideo y llegó a ser internacional con Uruguay. Vino a España durante la Guerra Civil y fue corresponsal. Fue detenido en la Casa de Campo de Madrid, lo recluyeron en la cárcel de Manises y estuvo a punto de ser ejecutado. Gracias a la mediación de la embajada de Estados Unidos, fue repatriado a su país. Diego Lucero había hecho una promesa: algún día iría a pie desde Valencia a la Basílica del Pilar, en Zaragoza. La cumplió en cuanto pudo, aunque eso no consta en una autobiografía de muy pocas líneas que redactó para alumnos de periodismo.

Hubo una época en que todos los periodistas argentinos querían “ser como Diego Lucero, ‘el señor Mundial’, el amigo de los futbolistas, el columnista de ‘Clarín’ y de la famosa sección ‘Minuto 91”. Diego Lucero, como Horacio Pagani, como Roberto Fontanarrosa, fue un acérrimo seguidor de su selección y contó sus grandes momentos.

¿Qué hubiera escrito hoy tras la goleada a Corea? No es fácil, pero Argentina siempre ha tenido una estructura semejante: suele organizarse en torno a una gran figura y a un lugarteniente de calidad; el resto por lo regular, son jugadores secundarios de calidad dispar. En 1966, Argentina estaba liderada por Antonio Ubaldo Rattin, que golpeó con premeditación y alevosía a Hunt y Charlton, escupió, desafiante, y se negó a retroceder para el saque de una falta; discutió con el árbitro y al final fue expulsado. El partido se paró durante diez minutos y Rattin salió escoltado por la policía. Aquel día, después de que Hurst marcase el único gol del choque, Óscar ‘Pinino’ Mas, episódico jugador del Real Madrid, le dio una torta a un recogepelotas. Sir Alf Ramsey, preparador del futuro campeón, diría luego: “Inglaterra sale a jugar al fútbol y no a actuar como animales”. Pensaba en ‘la Rata’ Rattin y puso en pie de guerra a la prensa argentina que criticó ferozmente “el vergonzoso insulto inglés”.

En 1974, el combinado albiceleste empezaba en Carnevali y concluía en el goleador Yazalde. Tenía buenos jugadores como Bargas, Babington, Brindisi Ayala o ‘Cacho’ Heredia, debutaron Kempes y el ‘Loco’ Houseman, pero sucumbieron con claridad ante Holanda y ante Brasil. Cuatro años después, en uno de los Mundiales más borrascosos de la historia, Argentino logró su sueño: “campeonó” con un equipo que todos se sabían de memoria: Fillol; Olguín, Galván, Pasarella, Tarantini; Gallego, Ardiles, Kempes; Bertoni, Luque y Ortiz. Había una gran estrella, uno de los jugadores más elegantes de todos los tiempos, el ‘matador’ Kempes, y dos lugartenientes de lujo: el ‘mariscal’ Pasarella en la retaguardia y Ardiles en la media, un centrocampista menudo e imaginativo, que poseía un intenso sentido de la dirección. Kempes era un zurdo imprevisible, dotado de una técnica extraordinaria. Cabría ver una línea de continuidad en las maravillosas zurdas de Kempes, Maradona y ahora Messi.

Maradona fue el líder absoluto de los equipos de 1986, 1990 y 1994. Entonces, el conjunto era “Maradona y diez más”. La selección que venció a Alemania en México 1986 estaba llena de jugadores medianos u olvidables: Cuciuffo, Olartiocoechea, Pumpido, Giusti, Enrique, Batista, Brown. La clase, más allá de Maradona, la ponían Burruchaga, y un voluntarioso Valdano, que se definía a sí mismo como “un jugador complementario”. Desde la despedida de Maradona, Argentina no había sabido ahormar un conjunto: Pekerman, con Riquelme y con un joven Messi, no pudo hacer nada en Alemania-2006.

Ahora, Argentina ha sido el primer equipo en clasificarse. O casi. Siguiendo la tradición, ha vuelto a reunirse en torno a una estrella, Lionel Messi, que hace de todo: defiende como el que más, recupera balones, busca apoyos, sirve al primer toque, improvisa, y es capaz de generar internadas a cada instante. Tiene alma de músico de jazz y de director de orquesta; atrás tiene a su lugarteniente Mascherano y delante a un insaciable goleador con arranque de caballo percherón: Gonzalo Higuaín. Cuando Messi se pone en movimiento, Argentina se balancea. A Maradona le viene grande el traje, pero se le ha quedado cara de líder espiritual de una secta. El nuevo dios del fútbol juega a su lado y juega como él y, a veces, casi mejor.  

 

[En las fotos, Rattin, Kempes, Maradona y Messi, cuatro grandes jugadores de Argentina y del mundo].

 

JOSÉ SARAMAGO HA MUERTO

El escritor José Saramago, Premio Nobel de Literatura, ha fallecido este mediodía en la localidad de Tías (Lanzarote, España) a los 87 años de edad. Sin duda, fue unos de los escritores más conocidos y apreciados en el mundo entero. Su literatura y el compromiso moral con la sociedad de su tiempo le convirtieron en una voz crítica frente a las injusticias y desigualdades del mundo. “Escribo para comprender”, confesaba el autor portugués.

 

 

La celebridad y el reconocimiento a escala interna­cional le llegaron con la aparición, en 1982, de su ya legendaria no­vela Memorial del convento, a la que siguió El año de la muerte de Ricardo Reis. En esta última, su precisa y sentimen­tal indagación del universo de Fernando Pessoa —a través de uno de sus heterónimos— se convierte casi de inmediato en una obra «de culto» que cruza todas las fronteras. El trabajo narrativo de José Saramago gozó desde entonces de una admiración sin límites.  Otros títulos importantes publicados en Alfaguara son Manual de pintura y caligrafía, Casi un objeto, Historia del cerco de Lisboa, La balsa de piedra, El Evangelio según Jesucristo, Todos los nombres, Levantado del suelo, Ensayo sobre la ceguera, La caverna, El hombre duplicado, Ensayo sobre la lucidez, Las intermitencias de la muerte, Poesía completa y Cuadernos de Lanzarote I y II. Alfaguara ha publicado también el libro de viajes Viaje a Portugal y el relato breve El cuento de la isla desconocida. En el año 1998 recibió el premio Nobel de Literatura.

 

En su libro Las pequeñas memorias (Alfaguara, 2007) Saramago decía: “De alguna forma sigo siendo un campesino. Parece disparatado decirlo pero sólo yo puedo saber lo que llevo de campesino dentro de mí. El pasado está lejos pero nunca me he podido separar de él, del niño que fui”.  Su fina ironía fue una de sus herramientas literarias más poderosas.  En su hermoso libro, El viaje del elefante (Alfaguara 2008), Saramago reflexionaba sobre la condición humana y nos hacía sonreír a lomos de Salomón, un elefante indio que parte de Lisboa para emprender un asombroso viaje a Viena. Su última novela publicada fue Caín (Alfaguara 2009) en la que, con la distancia que le permite la ironía y la cercanía que le otorga un compromiso apasionado con los hechos que narra, Saramago nos regalaba una cruda a la par que humorística parodia del gobierno del cielo.

 

  FRASES DEL AUTOR:

«Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte.» (Última entrada en el blog de José Saramago, bajo el título “Pensar, pensar”).

«Escribo para comprender, y desearía que el lector hiciera lo mismo, es decir, que leyera para comprender. ¿Comprender qué? No para comprender en la línea que yo estoy tratando de hacerlo; él tiene sus propios motivos y razones para comprender algo, pero ese algo lo determina él.»

«En cierto sentido se podría decir que, letra a letra, palabra a palabra, página a página, libro a libro, he venido, sucesivamente, implantando en el hombre que fui los personajes que creé. Considero que sin ellos no sería la persona que soy hoy, sin ellos tal vez mi vida no hubiese logrado ser más que un esbozo impreciso, una promesa como tantas otras que de promesa no consiguieron pasar, la existencia de alguien que tal vez pudiese haber sido y no llegó a ser.»

«La importancia que puede tener usar una palabra en vez de otra, aquí, más allá, un verbo más certero, un adjetivo menos visible, parece nada y finalmente lo es todo.»

«Un libro es casi un objeto. Porque si es verdad que es algo voluminoso, que se puede tocar, abrir, cerrar, colocar en un estante, mirar e incluso oler (¿quién no ha aspirado alguna vez el aroma de la tinta y el papel ya fundidos en una página?) también es verdad que un libro es más que eso, porque dentro lleva, nada más y nada menos, la persona que es el autor. De ahí que sea necesario tener mucho cuidado con los libros, enfrentarse a ellos dispuestos a dialogar, a entender y a tratar de contarles lo que nosotros mismos somos. Los buenos libros, que es de lo que aquí se trata, están hechos con la honestidad y el trabajo de autor, luego hay que tratarlos también con honestidad y sin regatear esfuerzos.»

«Llevamos siglos preguntándonos los unos a los otros para qué sirve la literatura y el hecho de que no exista respuesta no desanimará a los futuros preguntadores. No hay respuesta posible. O las hay infinitas: la literatura sirve para entrar en una librería y sentarse en casa, por ejemplo. O para ayudar a pensar. O para nada. ¿Por qué ese sentido utilitario de las cosas? Si hay que buscar el sentido de la música, de la filosofía, de una rosa, es que no estamos entendiendo nada. Un tenedor tiene una función. La literatura no tiene una función. Aunque pueda consolar a una persona. Aunque te pueda hacer reír. Para empeorar la literatura basta con que se deje de respetar el idioma. Por ahí se empieza y por ahí se acaba.»

 

*Cortesía de Rosa Junquera de Alfaguara. Mañana en ‘Heraldo’ se publica un artículo mío, extenso, sobre su vida y su obra.

JJ. ORDOVAS PRESENTA NUEVO LIBRO

JJ. ORDOVAS PRESENTA NUEVO LIBRO

Julio José Ordovás publica un nuevo dietario, ‘En medio de todo’ (Eclipsados), su libro más personal y más desgarrador. Un autorretrato donde habla de sí mismo, de sus lecturas, de sus filias y fobias, de la amistad y de un puñado de amores: amores que vive, amores que huyen, amores tumultuosos que oye en la habitación de al lado. Julio José Ordovás, crítico literario, presenta ‘En medio de todo’ el próximo lunes a las 20.00 en la librería Antígona, de Pepito y Julia. Estará acompañado por Eva Puyó, autora de ‘Ropa tendida’ (Xordica) y bibliotecaria, y por su editor Nacho Escuín. Le he pedido unos fragmentos de Julio José y estos son los que me ha mandado. El escritor busca su propia escritura, pero siempre ha reconocido afinidad con José Carlos Llop, Andrés Trapiello, Miguel Sánchez-Ostiz, Fernando Sanmartín y José Luis Melero. Cita con mucho cariño, también, entre otros, a José Antonio Labordeta.

 

 

¿QUÉ queda adherido a las páginas de un diario? Jirones. Limaduras. Barreduras. Residuos. Nada más. Un diario es el filtro del desagüe por el que se nos va la vida.

 

LOS cielos amarillos del Oeste son los cielos de mi infancia, en los que nunca se ponía el sol.

 

SE ha ido dejando hecha la cama. Me meto dentro como si me introdujera en un ataúd. Estiro las piernas. El dedo gordo de mi pie izquierdo detecta una presencia extraña. Son sus bragas. Las huelo. Las estrujo. Y sonrío: no ha sido un sueño.

  

LE he robado el helado de un manotazo. El niño se me ha quedado mirando, pasmado, con la boca abierta, hasta que al verme tirar el helado a un cubo de basura ha roto a llorar. He salido de allí corriendo. No por temor al padre. Me doy mucho más miedo yo mismo.

 

SE ha hecho de noche y han dejado de cabalgar. Preparan fuego. Se pelean por la mujer que les acompaña. Comen algo. Beben café. Luego se tumban a dormir, recostados en las sillas de montar, y cada uno se tapa con su manta. Yo me tapo también con mi manta, y desde el sofá veo las mismas estrellas y la misma luna que ellos ven. La ventaja es que yo no tengo que preocuparme por los apaches y puedo dormir con los dos ojos cerrados.

 

 NO he podido reprimirme. Cruzaba el paso de cebra y ha sido ver el caballo del escudo y soltar uno de esos escupitajos verdes que te salen de las entrañas sobre la carrocería resplandeciente. El conductor, un imbécil engominado, ha amagado con salir del coche, pero se lo ha pensado dos veces. Mejor. Quizá no fuera tan imbécil como parecía. Con el semáforo en ámbar ha pisado el acelerador del Porsche y casi se lleva por delante a un viejo despistado y a su perro. El perro tenía tres patas. Como los perros negros que se arrastran por mis sueños.

 

LA ciudad tempranamente anochecida y, por primera vez, el puente sin nadie. Corriendo solo y a oscuras sobre el río me he sentido ligero, fuerte, casi feliz. Como un ángel con las alas desplegadas, a punto de alzar el vuelo.

 

 

SI escribo este diario es porque necesito compartir todo lo que tengo, todo lo que soy. Mis mendrugos de pan y mis galletas favoritas, mis migrañas y mis lágrimas de felicidad, mis disfunciones eréctiles, mis dolores de muelas y mis extravíos. Es una forma de engañar a la soledad, y quiero creer que también un acto de amor.

 

*El desnudo es del fotógrafo Thomas Doering y el retrato de Julio José Ordovás lo realizó Hilario J. Rodríguez.

ROSENDO TELLO: MAR, MÚSICA Y LUNA

 

De entre los poetas aragoneses vivos, Rosendo Tello ha logrado una rara unanimidad en los afectos: son muchos los que consideran un excelente poeta. Un poeta de la música, de la memoria, el poeta que escucha en la noche “el mar del silencio y la luz que golpea contra el acantilado”. Nacido en Letux, entre páramos, guitarras de rondas y trinos de ruiseñor desvelado, pronto descubrió la poesía anudada al paisaje. Luego, se trasladó al seminario de Alcorisa y se sentó al órgano. Más tarde, entró en una estancia solitaria y vio un piano: creyó que tenía la potencia y la belleza de un desnudo de mujer. Pronto se convirtió en profesor, del colegio Santo Tomás primero y de varios institutos luego, y por aquí y por allá ejerció su magisterio: hablaba de los secretos del lenguaje y de su aspiración a “salvarse por la palabra”, contaba historias de Aragón, creaba revistas, frecuentaba tertulias, embrujaba a escritores en ciernes como Jesús Moncada y, sobre todo, sin prisa, redactaba su poesía, basada en la imaginación, en la naturaleza, en la beldad. Así fueron naciendo sus libros, y así se revelaba como un estudioso de Juan Gil Albert o de Luis Cernuda. ‘El vigilante y su fábula’ (Prames, 2005. Prólogo de Luis Felipe Alegre) reúne su lírica, que mereció el Premio de las Letras Aragonesas de 2005. Hace poco Rosendo Tello se vio asaeteado por una enfermedad inesperada que le hizo más vulnerable. Esta semana se ha desarollado un ciclo de homenajes en distintos sitios –Miguel Ángel Yusta y José Luis Corral y la Asociación Aragonesa de Escritores son sus promotores- a su figura, a su obra, a su humanidad. Rosendo Tello, Rosendo de las alondras y de las jotas del campo (“El campo alzaba al cielo azul su voz en humareda”, escribió él), pronto volverá por donde solía: al jardín de la palabra, al vergel de los versos.

 

*Esta foto está tomada del blog de Manuel Vilas, que le ha dedicado a Rosendo Tello un artículo muy simpático en 'Heraldo'. Arriba: Rosendo, Lorenzo Oliván y José María 'Cuchi' Gómez; abajo, Carlos Marzal, Patricia Esteban y Manuel Vilas.