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Antón Castro

FRANK HORVAT: INOLVIDABLE

Anna Karina por Frank Horvat en 1959.

 

 

 

Llegué a casa muy cansado. Me quedé dormido hacia las doce, tras la llegada de mis cuñados Isabel y José Antonio. A las dos me levanté y me vine un instante al ordenador. Hoy hemos grabado ‘Borradores’ en la sala del aljibe de las Cortes de Aragón –Manuel García Guatas, Miguel Ángel Lamata, Vanessa Cedrán, Juanma Bajo Ulloa y Mariano Casanova, David Monteagudo, Miguel París e Ismael Serrano, entre otros-, y me había quedado en la cabeza la voz del cantante Ismael Serrano. He puesto el disco y no sé qué búsqueda me ha llevado a las fotos de Frank Horvat. Me encuentro con estas dos de Anna Karina, guapísima, con una foto de moda y con otra que es de mis favoritas: ese beso a orillas del Sena en 1955. Quizá la calidad de esta última no sea la mejor, pero ahí queda. Y cierro con este retrato de bañista.

 

Son las 3.31 de la mañana. Y vuelvo a poner la primera canción del álbum ‘Acuérdate de vivir’: “Podría ser jardinero en Marte, probador de espejos, quisiera ser hombre al fin y al cabo, un cantor de nanas, buhonero…”

 

LUIS DEL VAL PUBLICA 'ESTAMOS DENTRO'

El narrador y locutor publica 'Estamos dentro' (Espasa), una novela de amor, denuncia e ironía sobre el mundo de la televisión.

 

"Mi primer contacto con televisión fue absolutamente surrealista: tenía catorce años, no se veía la tele en Zaragoza, me llevaron al Paseo de la Habana, que lo enseñaban como si fuera la quinta maravilla del mundo, y vi la emisora de televisión que no veía en Zaragoza. Más tarde, empecé a redactarle guiones a Eloy Arenas en '625 líneas'; como no había entonces ni fax ni correo electrónico, yo escribía el guión, lo mandaba por correo postal y a los cuatro o cinco días lo veía en la tele, representado". Así nació el interés de Luis del Val (Zaragoza, 1944) por la tele. Ha conducido 'Aquí un amigo' en Aragón Televisión, y ahora es contertulio, los jueves, de 'Sin ir más lejos', el programa que conducen Jesús Nadador y Susana Luquín y que dirige Jorge Gallardo.


¿Qué quería expresar con 'Estamos dentro' (Espasa)?

Me quería explicar a mí mismo por qué ha pasado lo que ha pasado. Leía ensayos y más ensayos, y nadie me lo explicaba.

¿Qué ha pasado, pues?

Ha habido una perversión, exactamente igual que en la política: lo que era un medio, como la galaxia Gutenberg, la radio de Marconi, se ha convertido en un fin en sí mismo. El fin es estar o aparecer en la televisión. Pero yo no intento hacer moralejas ni ensayo filosófico. Soy novelista, cuento historias, creo personajes.


¿Entonces, qué quiere contar?

Yo cuento una historia de los amores de un presentador, Juan, y una presentadora, Katy, que están ahí, en medio de la multitud de los personajes que se mueven en una emisora de televisión.

Son casi antagónicos: uno es sociólogo y la otra una joven burguesa de Barcelona, que se convierte en un fenómeno de masas…

A mí en las novelas me gusta hacer un poco de contrapunto. Y aunque la lucha de clases haya desaparecido, la igualdad de oportunidades la deshace la diferencia de clases. No es lo mismo ser un presentador de televisión, hijo de una camarera de Carabanchel, que ser una presentadora, hija de un famoso arquitecto de Barcelona. Me interesa ese contrapunto, y la diferencia de valores éticos, y esa ha sido una elección tomada con premeditación y alevosía.



¿No quería reflexionar sobre el país y sobre la corrupción?

 

Antes había empresas y empresas periodísticas, que tenían una determinada ética; esa empresa periodística quería ganar dinero, por supuesto, pero había una ética, una forma de ver el mundo. Ahora hablar de la empresa periodística es hablar de empresa, el apellido periodístico le pesa mucho y se ha desprendido de él.


¿Y?

Lo importante es hacer caja con programas que conciten la atención y seduzcan a millones de personas. Para eso se transgrede y se hace demagogia, se fomenta el mal gusto y se halagan los bajos instintos populares. No importa nada más porque el objetivo son los beneficios.

El libro está lleno de historias paralelas, de meandros...

Hay muchos meandros sí en 'Estamos dentro' porque la vida es compleja. Somos poliédricos en la vida y en nuestras relaciones, y yo no me imagino la vida como si fuera un cómic. Cuando me pongo a escribir intento ser fiel a la vida y la vida es compleja.

¿Adónde vamos?

Yo creo que vamos a internet. Quienes consigan dentro de tres años un 10 % de audiencia se darán con un canto en los dientes. El éxito de una emisión será la descarga de un instante.

¿Y qué va a pasar con tanta telebasura, sensacionalismo y 'casquería', tan reaccionarios?

Yo tengo mucha confianza en la sobredosis como poder profiláctico. La abundancia del calzoncillismo de los año 60-70 en nuestro cine produjo un crecimiento de los cineclubes. Eso ocurre en las series: funciona una de policías, se multiplican, la gente ve una más y sale corriendo. Hemos trasladado la murmuración de las calles y los patios de vecinos a la tele con gente más conocida.

*Luis del Val, escritor, periodista, rapsoda y otras muchas cosas, presentará su libro el próximo día seis en la Feria del Libro de Zaragoza y firmará ejemplares. Esta entrevista se publicaba ayer en 'Heraldo de Aragón'.

 

CRISTINA GRANDE HOY EN MADRID

LOS SECRETOS DEL ÁLBUM FAMILIAR DE CRISTINA GRANDE

Cristina Grande (Haro, La Rioja, 1962; en algunos de sus libros dice que ha nacido en Lanaja por afecto hacia ese pueblo familiar) ha ido sembrando los retazos de su recuerdos en varios libros: en los relatos de 'La novia parapente' y 'Dirección noche' (publicados por Xordica) y, sobre todo, en su novela 'Naturaleza infiel' (RBA, 2008). De algún modo, la escritora a lo largo de todos estos años ha ido redactando una suerte de miniaturas, mágicas e intimistas, cotidianas y turbadoras, en sus artículos en HERALDO, que acaban de ser recogidos en dos libros: 'Agua quieta' (Traspiés. Colección Vagamundos), que se presentó en Bodegar en compañía de la subdirectora de HERALDO Encarna Samitier, y 'Lo breve' (Tropo), un volumen que verá al luz el próximo día 5 en la Feria de Huesca. En total son 90 piezas, muy distintas y complementarias.

Lanaja: secretos de familia

Dice Cristina Grande: "Agua quieta' recoge 36 artículos o columnas, que aparecieron en su mayoría en la edición de HERALDO de Huesca, y están muy vinculadas a mi familia: mi abuela, mis abuelos, mis tíos abuelos, mi madre y mi padre. Es como un álbum familiar. De algún modo, es un libro rural: aquí está Lanaja, el campo, el paisaje. Vuelvo a aquella frase que aparece en algunos de mis libros: 'las tardes de verano eran interminables".

Cristina dice que no tiene una técnica exactamente para componer un artículo, sino que opera como un arqueólogo o un paseante que se interna en un paraje de su pueblo, El Olivar, y se pone a buscar retazos, trozos de cerámica con el quimérico afán de recomponer un cántaro, un plato, "aunque esos trozos que rescata sean pequeños, ínfimos, casi invisibles". Confiesa Cristina que lo que ha hecho con ese libro "es algo que forma parte de mi propia escritura en todas mis ficciones: la reconstrucción de mi memoria. En este volumen, ilustrado por la granadina Esperanza Campos, hay muchos muertos. Es un libro elegíaco, nostálgico, que tiene la voluntad de perpetuar una herencia, los secretos de familia".

Para ella, 'Agua quieta' es un libro narrativo, intimista y descriptivo, un libro de estados de ánimos, de personajes y de objetos, "de enumeración de cosas". Los personajes brillan con luz propia, como su abuela Adoración, que era como una rebelde, una contadora de historias y una fumadora de cigarrillos turcos. Como su tío Jesús, como la tía Esperanza, obsesionada por los olores.

De María Anoro a Ramón Acín

O María Anoro, "la mejor planchadora del mundo", una criatura que conocía a la perfección la vida de las casas. "María Anoro ayudaba mucho a mi madre. Era una mujer sin apenas estudios, pero muy inteligente. Era como una especie de asistenta, discreta y callada, que no hablaba nada. Una tumba. María encarnaba la calma, el sosiego, frente a todas las demás mujeres, que éramos un manojo de nervios".

 

 

AUTORRETRATO, CON LUMIX, DE ALOMA

AUTORRETRATO, CON LUMIX, DE ALOMA

Aloma presenta mañana, a las 20.00, su nuevo libro, ‘Jóvenes y guapos’, un libro de relatos.

 

Ayer llegó de Buenos Aires. Nos vimos un instante para tomar un helado y me enseñó algunas de sus fotos: me gustó esta. Un autorretrato con espejo.

 

En Los Portadores de Sueños, además de su editor Chusé Raúl Usón, la acompañarán el cineasta y guionista Miguel Ángel Lamata y la profesora Maribel Ruiz.

VIAJES Y GENTES DE EMILIO MATEO

VIAJES Y GENTES DE EMILIO MATEO

Me escribe el fotógrafo y hombre de acciones solidarias Emilio Mateo:

 

Durante el próximo mes de junio de este mes voy a realizar una exposición fotográfíca en el Bar Entalto de Zaragoza, en la C/ Mayor 50.

 
Son retratos de mujeres y niñas realizados en Vietnam, Camboya, Marruecos, New York y Teruel. La inauguración será el día 6 a partir de las 13:00 h.

DIANE ARBUS EN LA FÁBRICA

La Fábrica Galería presenta por primera vez, dentro del Festival Off de PHotoEspaña 2010, fotografías de la célebre artista norteamericana Diane Arbus. La exposición Selected Photographs reúne un conjunto de 20 fotografías de diferentes etapas y temáticas dentro de la producción de la artista. La muestra se inaugurará mañana, 27 de mayo a las 20.00 h. y permanecerá abierta hasta el 23 de julio de 2010. 

Diane Arbus (1923-1971) fue una de las fotógrafas más importantes del siglo XX y su estilo ha sido calificado como una suerte de antropología contemporánea de los Estados Unidos. La audacia de los temas y el enfoque fotográfico fueron reconocidos como revolucionarios y sus fotografías captaron fuertemente la atención de la crítica y del público.

Arbus centró toda su actividad en Nueva York donde empezó como fotógrafa de moda para revistas prestigiosas como Harper’s Bazaar y Esquire. Entre 1955 y 1957 fue alumna de Lissette Model, de la que recogió un realismo crudo y aprendió a captar lo particular para alcanzar lo general. A partir de los años 60, influenciada por la fotógrafa austriaca, Arbus empieza a dedicarse cada vez más a su obra personal.

En 1967, realiza la exposición New Documents en el MoMA de Nueva York, muestra que la da a conocer al gran público. Fascinada por el mundo del circo y por todos los que son “diferentes”. Arbus desarrolló un pensamiento visual único sobre la apariencia y la identidad. Se dedicó principalmente a retratar a la población marginal americana: lisiados, minusválidos, gente con deficiencias mentales, travestis, gente de la calle y sus casas... y sus asilos. “Freaks ha sido lo que más he fotografiado. Fue una de las primeras cosas que fotografié y ha sido terriblemente motivador para mí. Simplemente, solía adorarlos. Aún adoro a algunos de ellos. Con esto no quiero decir que sean mis mejores amigos, ellos me han hecho sentir una mezcla de vergüenza, temor y asombro. Existe una especie de leyenda acerca de los/as freaks. Como esa persona que en un cuento de hadas te detiene y te exige que resuelvas un acertijo. La mayoría de la gente se pasa su vida temiendo pasar por una experiencia traumática. Los Freaks nacieron con sus traumas. Ellos ya han pasado su prueba. Son aristócratas.”

Las fotografías de Arbus se caracterizan por su capacidad de abstracción y por una presentación sin ningún artificio. La utilización del flash de relleno (flash de día) y el enfoque cuadrado tan emblemáticos de sus fotografías dejan aparecer a sus modelos en toda su peculiaridad, a mitad de camino entre realidad e ilusión. Al mezclar lo cotidiano con lo bizarre, muestra la fragilidad y la singularidad de los “originales” y al mismo tiempo, como ella misma solía decir, “si observamos la realidad desde bastante cerca (...), esta se hace fantástica”, la sutilidad y la precisión de su mirada subliman lo banal.

Arbus es una artista osada, afirmó Walker Evans, con grandes dotes…, una cazadora nata y nunca definió su obra en términos morales. Desde 1956 -año en el que conoció a Lisette Model y que podemos tomar como el inicio de su corta carrera- hasta su suicidio en 1971, Arbus trató siempre de llevar a cabo su concepción de la fotografía.

Algunos datos biográficos

Diane Arbus (Nueva York 1923 - 1971) nació en el seno de una familia judía que le ofreció una infancia privilegiada que transcurrió entre Central Park y Park Avenue. Con 13 años conoció al que sería su marido, Allan Arbus, empleado del departamento de publicidad de la tienda de sus padres, con el que contrajo matrimonio a los 18 años. Tras la II Guerra Mundial la pareja trabajó realizando fotografía de moda en estudio. En 1955 una de sus fotografías fue incluida en la célebre exposición de Edward Steichen en el MoMA: Family of Man y en 1956 Diane abandonaría el negocio de la moda para desarrollar su carrera artística.

En 1959 el matrimonio se separa y Diane comienza a recibir clases de Lisette Model, quien la anima a explotar sus intereses fotográficos poco ortodoxos al tiempo que la ayuda a desarrollar su técnica. En sus retratos para Esquire o Harper's Bazaar de comienzos de los 60 se descubren los nuevos temas y estéticas de Arbus, que van creando su distintivo estilo. Su trabajo no comercial, centrado en personas anónimas, marginales o "extrañas" fue premiado con la beca Guggenheim en 1963 y 1966. En 1962 conoce a John Szarkowski, nuevo comisario de fotografía del MoMA, con quien construyó una nueva corriente estética de la fotografía, homóloga al Nuevo Periodismo de Norman Mailer y Tom Wolfe. En 1967, Szarkowski mostró el trabajo de Arbus en la exposición New Documents. En julio de 1971, con 48 años y en el transcurso de una depresión, Diane Arbus se suicidó. Al año siguiente, el MoMA organizó una retrospectiva de su trabajo, que se convirtió en la exposición más vista en la historia del museo. El catálogo de la muestra es aún hoy, uno de los best-seller de los libros de arte.

 

*Esta información pertenece al gabinete de comunicación de La Fábrica. En la primera foto, un jovencísima y mamá Diane Arbus; abajo dos fotos suyas.

JOSÉ ANTONIO MELENDO / 2

JOSÉ ANTONIO MELENDO / 2

JOSÉ ANTONIO MELENDO / 1

JOSÉ ANTONIO MELENDO / 1

José Antonio Melendo ha estado haciendo muchas fotos de moda y de modelos muy bonitas.

 

Me ha mandado algunas cuelgo aquí dos muy sugerentes. Una delicadísima, de maquillaje, y otra de una belleza indiscutible ante un coche de época.