Blogia
Antón Castro

Escritores

IRREVERENTES RESCATA A JULIUS FUCIK

IRREVERENTES RESCATA A JULIUS FUCIK

Ediciones Irreverentes [que dirige Miguel Ángel de Rus] recupera el testimonio de Julius Fucik en un campo de concentración nazi, poco antes de morir. Desde hacía 25 años no se podía encontrar en las librerías españolas el libro “Reportaje al pie de la horca” (Ediciones Irreverentes, colección Rara Avis) del periodista y escritor checo Julius Fucik, en el que narra con extrema claridad y lucidez cómo el nazismo persiguió, torturó y asesinó a los comunistas checos y a todo aquel ciudadano demócrata o defensor de la independencia checa al que lograron detener. El nacionalismo alemán llegó a extremos insoportables de sadismo que Fucik relata con maestría.

            En palabras del escritor y editor Miguel Angel de Rus, “cuando florecieron las ideas del fascismo, Europa sufrió el duro golpe de la Alemania Nazi dispuesta a colonizar territorios, esclavizar a los pueblos, aniquilar las razas inferiores y a los enemigos políticos y culturales y expandir su territorio. El deseo expansionista alemán y su feroz nacionalismo, los millones de muertes que provocaron, el testimonio de quienes los padecieron, siguen muy presentes en la literatura actual, en las crónicas de los escritores de aquellos países que fueron invadidos por la Alemania Nazi; nos demostraron la importancia de la lucha, la grandísima dificultad de la resistencia y el valor de la victoria, el heroísmo del pueblo, la firme convicción en las ideas, la fidelidad a su Patria. Pero hay que destacar especialmente la importancia de las denuncia de Julius Fucik,  uno de esos héroes que lucharon contra los nazis, cuyo testimonio sigue vigente y nos ayuda a recordar la necesidad de luchar contra todo sistema totalitario que pretenda implantarse”.

Julius Fucik, periodista y escritor checo, nació en Praga en 1903. Estudió filosofía en la Universidad de Praga. En 1921 ingresó en el Partido Comunista y por esas mismas fechas se inició como crítico literario y teatral. Fue redactor de las publicaciones comunistas Rude Pravo y Tvorba. Desde principio de la ocupación nazi, siguió su actividad. En febrero de 1941 pasó a ser miembro del Comité Central del Partido Comunista en la clandestinidad, encargándose de las publicaciones ilegales del partido. En abril del 1942 Julius Fucik fue arrestado y torturado por la Gestapo. En la cárcel de Panktac, escribió "Reportaje al pie de la horca". En el verano del 1943 fue enviado a Alemania y asesinado en la cárcel Plötzensee de Berlín.

"Reportaje al pie de la horca", sacado hoja por hoja de la cárcel, se publicó por primera vez en 1945, al terminar la Segunda Guerra Mundial, y más tarde fue traducido a 70 idiomas de todo el mundo. Es el testimonio de que ni las torturas, ni los chantajes de los nazis consiguieron doblegar a Julius Fucik y a otros héroes del comunismo. Su valentía, su heroísmo, su sentido del deber, tener ideas claras y fe en la victoria, era la fuerza que levantó a los pueblos en la lucha contra el fascismo y logró la libertad.

Fucik murió físicamente, pero su espíritu está vivo. Su valor y su patriotismo nos tienen que servir a los demás, a los pueblos que luchan por la libertad, por la paz de sus familias, sus seres queridos, su tierra, por el amor a la vida. Por este libro Fucik fue galardonado en 1950, a título póstumo, con el Premio Internacional de la Paz.

Concluye De Rus “Este Reportaje al pie de la horca debe servir para recordar a los millones de personas que asesinó Alemania y para que los ciudadanos tomen conciencia de su deber de imponerse a todo dictadura, independientemente del disfraz que lleve. El totalitarismo puede presentarse de diversas formas; con su cara amable, como una necesidad de defender la democracia o la patria contra un supuesto enemigo, pero no hay que dejarse engañar. Fucik demuestra en su texto que si dejamos imponerse al totalitarismo, la culpa será sólo nuestra”.

 

*Recibo esta nota de Miguel Ángel de Rus, con foto del autor, y la traigo al blog porque tiene mucho interés literario y periodístico.

ALFREDO CASTELLÓN EVOCA UNA CITA CON JUAN CARLOS ONETTI

 

JUAN CARLOS ONETTI

(Una anécdota sin importancia)

 

Por Alfredo CASTELLÓN MOLINA

 

 

 

De chico era muy mentiroso y hacia literatura oral con los amigos: cuentos de casas hechizadas, gente que no existía y yo contaba que había visto...porque aunque lo que cuento haya sucedido, realmente tengo la sensación de que lo estoy creando si no, no podría escribir.

 

J.C. Onetti



Una tarde llamé al escritor uruguayo Juan Carlos Onetti a su casa de Madrid. Me citó para dos días después en su domicilio de la Avda. de América. Allí estaba tumbado en la cama, como era su costumbre, con el cigarrillo encendido, en este caso ya colilla, y dispuesto a tener una charla conmigo sobre el tema que había motivado la visita: me interesaba por su novela titulada, “Para esta noche”. Tenía intención de adaptarla al cine. Yo sabía que aunque Onetti había situado la acción en una ciudad latinoamericana, en realidad los sucesos, el “fatto cronaca” como lo llaman los italianos, habían tenido lugar en una pequeña ciudad de la costa valenciana el último o quizá penúltimo día de la Guerra Civil Española. Se lo contó un anarquista en el año 1942 ya en Motevideo.

Le hablé de la novela y sobre todo de la adaptación que pensaba situarla en la ciudad valenciana de Alicante donde, posiblemente, tuvieron lugar los acontecimientos reales. El no me puso ninguna pega, todo lo contrario. Me marche contento de aquella entrevista porque la novela era muy buena, la descripción de lugares, aún situados en Sudamérica, podían reflejarse con facilidad en una ciudad española. El dibujo de los personajes, el dialogo, las situaciones, estaban descritos con tal precisión que podría haberse rodado desde el mismo libro.

Cuando tuve terminada la sinopsis lo llamé para dejarle una copia. Y así lo hice. Días después me llamó para darme algunos datos que yo le había pedido y decirme que estaba de acuerdo con la adaptación. Yo inicié algunas gestiones con una o dos productoras cinematográficas con resultados esperanzadores.

Por esos días hice un viaje a Roma invitado por mi amigo y antiguo compañero del Centro Sperimentale de Cine, Silvio Maestranzi. La primera noche de charla le hablé de mis proyectos y entre ellos, naturalmente, el de Onetti. El argumento le sonaba y casi podía asegurarme que en Italia ya habían estrenado una película con ese tema. Me quedé callado unos minutos pero no profundicé más en el asunto por la vaguedad e imprecisión con que mi amigo me había dado la noticia. Al día siguiente visite la productora de unos amigos de Silvio que me confirmaron las sospechas, incluso me dieron el nombre de la distribuidora. Efectivamente, la película era aquella, sin duda y ambientada, como la novela, en Sudamérica. Regresé a España desmoralizado, lo llamé desde el primer teléfono que encontré en el aeropuerto. Me citó en su casa, con su pitillo-colilla, sus gafas desencuadradas de su cara y me pidió disculpas de forma reiterada. Yo las acepté aunque, en el fondo, mi dolor me impedía perdonar su... digámoslo con toda crudeza: su gran putada.

Todavía lo oigo repetir una y otra vez sus disculpas basadas, principalmente, en que la película italiana era una porquería, que no habían entendido nada, que intentara convencer a los productores españoles para que se hiciera en Alicante, que el renunciaba a los derechos económicos, etc., etc. Yo, ingenuo de mi, lo consulté con el productor catalán que se había interesado por el proyecto pero, como me temía, lo único que hizo fue confirmar la putada que el uruguayo me había hecho. No obstante, ahora, y entonces también yo perdoné a Onetti e incluso comprendí la actitud del que siempre será un grandísimo novelista.



Alfredo Castellón

 

JACOBO SIRUELA: UN DIÁLOGO

Hace unos días estuve con Jacobo Siruela en el hotel Palafox, donde grabamos para Borradores, y en la librería Cálamo. En plena Feria del Libro de Madrid, traigo aquí este diálogo que explica qué tipo de editor es Jacobo, la trayectoria de Atalanta, que acaba de cumplir cinco años, su libro sobre la historia de los sueños, ‘El mundo bajo los párpados’, y la aparición de un nuevo volumen de Inka Martín, ‘Cuaderno de noche’, que es un libro que recoge los sueños de una década en textos en los que predominan los monstruos y las bestias, escenarios de naturaleza salvaje, algunas escenas de violencia sexual y los amores tumultuosos que huyen o se desmoronan.

 

 

Si no recuerdo mal, cuando vendiste Siruela dijiste que te ibas por cansancio, por inapetencia, porque habías cumplido una etapa. ¿Qué te impulsó a volver a la edición?

   -Hubo dos razones. La primera económica: Yo me independicé de mi familia a los 23 años y arrastraba un crédito que me ahogaba. La segunda es de índole existencial: estaba estresado, además ya no tenía tiempo para leer lo que quería sino solo lo que me llegaba. Y eso me parece un gran empobrecimiento. Por tanto, yo empecé a editar porque me gustaba leer, y dejé este mundo por la misma razón.

¿Cuáles serían las ideas, teóricas, de principios, que animan Atalanta? ¿Qué editorial querríais ser, o habéis sido ya en estos cinco, y qué editorial no querríais ser?

 Atalanta no es una editorial al uso. No tengo ninguna red de informantes que me envían libros para que yo decida cuales son convenientes. Las tres colecciones que fundamentan Atalanta son fruto de nuestra investigación personal y pretenden comunicar ideas, compensar carencias, sugerir itinerarios. Hay una colección dedicada al cuento y los textos breves que busca formar un canon estético tomando la brevedad como modelo, ya que la novela parece haber ocupado el espacio preponderante. Hay también una colección dedicada a la memoria, porque la actualidad  se ha apoderado de todas las categorías de la cultura. Lo que no es noticia interesa menos a la prensa. Y hay una colección dedicada a mostrar la imaginación, no como escapismo, sino, digamos, como camino de conocimiento del espíritu. Por último, hay una colección dedicada a difundir la historia de mi familia y de su colección artística, ya que no existe nada al respecto y me veía un poco en la obligación de hacerlo. Este año saldrán dos libros sobre el palacio de Liria. Uno de arte, lujoso, con textos de especialistas y grandes fotos, y una guía del palacio escrita por mi. 

Otro tema contiguo: tú has encarnado durante mucho tiempo el modelo de editor refinado, con sentido estético, un buscador de tesoros. ¿Podrías concretarme cuáles son las claves formales de tu editorial, de Atalanta?

 Cyril Connolly escribió una vez que la verdadera función de un escritor es producir una obra maestra y que ninguna otra finalidad tiene la menor importancia. Vivimos ahogados por un aluvión de obras mediocres y creo que la función del editor es acercarse lo más posible a este modelo. Es extrema, pero, como decía Lezama Lima, sólo lo difícil es estimulante. Por eso publicamos diez libros al año. Pretendemos que todos sean sustanciales, aunque conviene desterrar de esta palabra toda connotación pedante y pesada. Ninguno de estos libros es aburrido. Se trata de buscar y vindicar la calidad, la cualidad, a contracorriente de lo que agobia y diluye a nuestra época: el reino de la cantidad.

Jacobo visto por Vicente Almazán.

 ¿Qué debe tener un libro para reclamar tu atención? ¿Y un autor?

Hace poco leí una entrevista con el editor alemán Michael Kruger, a quien conozco y admiro, en la cual aseguraba que él solo tenía el convencimiento de publicar un libro cuando éste era capaz de enseñarle algo. Creo que esa es una buena razón.

 ¿Cómo se construye un editor como tú, cómo se enriquece, dónde encuentra sus autores?

Yo siempre digo que los autores de Atalanta surgen de mi manga. (Sonríe) Vienen de investigar, de cruzar información y adquirir por internet los libros. Hoy gracias a internet puedes conseguir casi todos los libros del mundo. Es cuestión de tiempo. Pero, como dije antes, Atalanta no es una editorial de autores sino de ideas. Nuestra línea de ensayo podrá gustar o no pero es muy coherente y tiene seguidores. De hecho es la colección que mejor nos va. Y esto quizá se deba a que intenta contemplar las cosas desde otra perspectiva de la razón, más transversal, más abierta y, desde mi punto de vista, más contemporánea. Estamos aún muy anclados en cierto materialismo decimonónico, en una visión literalista del mundo que conduce a las oposiciones clásicas entre ciencia y religión, mundo objetivo y subjetivo, etc y falta cierta información para ver estas categorías con otros ojos. No se trata de renegar de la Ilustración, todos somos hijos del siglo XVIII, pero ahora estamos en el XXI. La física cuántica, la psicología analítica, la filosofía de la ciencia o la moderna historia de la religiones aún no se han asimilado del todo. La materia ya no es lo que era. Con la psique ha de ocurrir lo mismo. Y por ello aboga Atalanta.

Jorge Herralde decía que su mejor autorretrato es su catálogo. ¿Asumes la frase o cuáles serían los matices personales que introduces a esta consideración?

De alguna manera, así es. Pero esto ocurre solo si el catálogo tiene un rostro y no es un cajón de sastre en donde van a caer todo tipo de cosas.    

 

Explícanos algunas de las apuestas de Atalanta: desde Casanova a Elizondo, desde Nicolás Gómez Dávila a Max Ernst.

 Uy, hay tanto que hablar de cada libro que no puedo sintetizar en dos palabras  a cada uno de estos autores. Lo único que puedo asegurar es que son tres escritores para salvar del olvido. Casanova es la autobiografía del siglo XVIII. Gómez Dávila, la joya que faltaba por descubrir en América Latina. Y Elizondo, un gran escritor mexicano prácticamente desconocido en España, cuando en su país ha sido el modelo para los nuevos autores.

 ¿Cuáles han sido los dos o tres éxitos más importantes de la editorial?

La Historia de Genji , Universos paralelos del físico japonés Michio Kaku, el ensayo de Patrick Harpur El fuego secreto de los filósofos, Jin Ping Mei, la primera novela moderna china, erotiquísima, y El arte de conversar de Oscar Wilde.

 Sorprenden algunos autores por los que has apostado: pienso en Yasutaka Tsutui… ¿Qué te atrae de él, tan desbocado, tan lenguaraz?

Es el gran gamberro del país más estricto y formalmente gregario. Pero es muy bueno. Al ser muy cómico, y a la vez, demoledor. 

 ¿Cuál sería el tópico con el que hay acabar sobre ti? 

Bien, los tópicos son ciertos, y eso es en parte lo que nos molesta de ellos.  Comprendo que lo que digan sobre mi pueda ser apasionante, pero no me interesa.

 ¿En qué ha cambiado la edición en España? Cada semana nace una editorial en papel. ¿Te inquieta el libro electrónico?

Han nacido un puñado de nuevas editoriales jóvenes que parecen exigentes, y que han renovado el panorama de las librerías y semanales culturales. Esto es un buen signo, aunque esté algo emponzoñado por su excesiva inconsecuente cuantía. La cantidad de nuevo, es el mal de los tiempos. En cuanto al libro electrónico, no hagamos demasiado caso a los modernillos que profetizan el final del libro. El libro, como el abrigo, no va a desaparecer. El futuro será como el presente, plural, y no uniforme y unívoco, como pretenden algunos ingenuos devotos del progreso que, en el fondo, sospecho, son no-lectores tecnoadictos, cuando no "viejos" que quieren hacerse los jóvenes y modernos. Pero hay una notable diferencia entre ser moderno o modernillo.

Demos un salto temático: hablemos de ‘El mundo bajo los párpados’. ¿Cómo nace este libro?  

Bueno, un buen día dando vueltas a una frase de Lichtenberg, decidí acometer la insólita tarea de escribir una historia de los sueños, la parte más opaca de la experiencia. Gracias a internet, iba recibiendo todo tipo de libros que me llevaban a otros libros cada cual más apasionante. Así pasé cinco largos años, investigando los mundos oníricos y tomando notas.  Poco a poco, me fui dando cuenta que no se podía hacer una historia de los sueños ni cronológica ni académica. El tema y el material reunido demandaba escribir un ensayo literario bien documentado. Y así presente los sueños en relación con su papel en la historia, en la fenomenología de lo sagrado, de la consciencia opaca y el tiempo. El último capítulo es una larga pregunta sobre si la muerte es un dormir o un soñar. De modo que de una forma muy ligera y entretenida, he abordado temas profundos, que llevan a plantearnos de ver las cosas de otra manera, desde una perspectiva más abierta.   

¿Qué querías probar o indagar? 

En realidad nunca se prueba nada: siempre estamos suspendidos sobre una cuerda. Ahora bien, la otredad exige mantener la cabeza muy clara para no perderse en un laberinto que desemboca en lo irracional. Y por eso nunca abandono el tono lógico.  Así lo demanda nuestra época, porque todos somos hijos de la Ilustración. Ya no es suficiente el lenguaje mítico, necesitamos logos. Si se habla de los sueños "curativos" que se daban en los templos de Asclepio, debemos de analizar y cruzar diferente información para tratar de entender qué significa esto. En lugar de despreciar lo que se desconoce hay que convertir la narración en conocimiento. Me interesa hacer libros  útiles, que se asomen a perspectivas ignoradas y que el lector aprecie el relato pero que aprenda con ello. Por lo tanto, pretendo que cada capítulo llegue a un puerto, y que no sea un vagabundeo ensayístico. 

¿No es exagerado decir: “La historia de los sueños nunca ha sido escrita. Nadie hasta el momento ha emprendido una tarea tan inabarcable, tan insólita y, en cierta manera, tan insondable”?

¿Por qué ?

¿En qué consistiría el espacio onírico y cómo condiciona la vida y la creación artística?

Freud fue en muchos aspectos un hombre de genio, pero transmitió una idea muy negativa del inconsciente. Para él cualquier manifestación es un síntoma de una neurosis o represión sexual. Y sin embargo, el mundo onírico también puede ser muy positivo. Ha ayudado a artistas a encontrar imágenes para sus obras, ha inspirado a científicos para hallar fórmulas e inventos, y a filósofos en su búsqueda de la verdad de las cosas. El onirismo es un mar sin orillas. Da saltos en el tiempo, construye metáforas complejas, refleja el estado de nuestra alma...

 ¿Qué le debe este libro a Borges y a tu doble condición de lector y de editor?

 A Borges no le debe nada. Casi está en sus antípodas, a pesar de que el tema pueda parecer borgeano. En realidad, es la clase de literatura, o metaliteratura, que puede hacer un editor, refiriéndose constantemente a otros libros, recordando a otros autores. Pero además, en este caso, este libro es una continuación o eslabón de los otros ensayos publicados por Atalanta. Todos intentan integrar la otredad en nuestra experiencia. 

En el prólogo a ‘Cuaderno de noche’ de Inka Martí dices “El sueño es, probablemente, el más antiguo de los géneros literarios”. ¿Podrías concretármelo con algunos ejemplos?

Los mitos son los primeros relatos de la humanidad. Y se expresan de la misma manera que los sueños, mediante símbolos y metáforas. En realidad, son dos manifestaciones que se corresponden. Como decía Campbell, “el mito es un sueño colectivo, el sueño es un mito privado”.  Y así podemos decir con Nietzsche, que fue en el sueño en donde los hombres vieron por primera vez a sus dioses. En cierta manera, los mitos provienen del sueño. Pero antes del mito escrito, está el sueño, y que, en el principio fue el sueño.

Cómo editor, ¿cómo definirías ‘Cuaderno de noche’?

Inka ya tiene dos libros para niños publicados antes de estar conmigo. No es un libro de ficción al uso porque está escrito desde la otra parte. Pero precisamente en esto consiste nuestra poética. Al mundo del día le falta saber cual es el mundo de la noche. Si lo he publicado, y soy muy exigente, es porque pocas personas tienen un mundo onírico tan unitario y arquetípico. La rara virtud de esta obra es la de mostrar cómo es la vida en sueños.   

¿Es un libro de imágenes, de pesadillas, de microcuentos, es un libro de carácter fantástico?

Todo lo que proviene de la imaginación pura es fantástico. El libro es el fruto de diez años de onirismo.  Y lo interesante de la poética onírica, si es auténtica y no ha sido manipulada, como aquí sucede, es que  está lejos de los artificios del escritor y sus imágenes son siempre intrigantes, frescas y profundamente simbólicas.

¿Qué sorpresas nos va a ofrecer vuestro catálogo en el futuro?

Estamos preparando un corpus de Pitágoras a cargo de David Hernández de la Fuente que da un giro a los enfoques que se han hecho hasta ahora en España y reúne por primera vez todos los textos sobre su vida. Un libro de viajes, fabuloso, de Jordi Esteva, sobre la isla de Socotra, el tomo segundo de Jin ping Mei y una gran sorpresa. Atalanta siempre tiene cartas bajo la manga. 

Inka Martí, en Cálamo, retratada por Vicente Almazán.

*La primera foto de Jacobo la he tomado de cabalgandoaltigre.wordpress.es.

DANIEL GASCÓN: UNA ENTREVISTA CON LOS ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD SAN JORGE

DANIEL GASCÓN: UNA ENTREVISTA CON LOS ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD SAN JORGE

[Alberto Gamissans y sus compañeros de la Universidad San Jorge han redactado y publicado en sus blogs esta entrevista con el escritor Daniel Gascón. Alberto me lo hizo saber ayer y aquí la cuelgo. Alberto, además, es seguidor del Español y es alumno mío los viernes por las mañanas en una clase de una hora que se titula 'Comunicación deportiva'. En ellas hemos hablado de Martín Girard, Delibes, Jorge Valdano, Mario Benedetti, Paco Uriz, Rafael Alberti, Patxo Unzueta, José Antonio Martín Otín 'Petón', Santiago Segurola, Julio César Iglesias, Eduardo Galeano, Norman Mailer, Luis Martín, Mario Ornat y un larguísimo, larguísimo etcétera.]

 

Daniel Gascón: “La situación del libro en Aragón

es de una precariedad entusiasta"

  

Diálogo con una de las revelaciones de las letras aragonesas

  

Por Carlos Alberto GAMISSANS LÓPEZ

Y OTROS ESTUDIANTES DE PERIODISMO DE LA USJ

Los escritores recurren con frecuencia a sucesos extraños o fantásticos para construir sus ficciones. Daniel Gascón (Zaragoza, 1981) no necesita de tales artificios. Su último libro de relatos se titula La vida cotidiana (Alfabia. Barcelona, 2011), trabajo en el que convierte sucesos ordinarios en historias que retratan la juventud de su tiempo. Nacho Escuín, editor, poeta, docente y filólogo, lo presenta como un tipo cuidadoso en el hablar y mesurado en sus juicios. No hace falta que lo diga. Basta con oír su voz tranquila para dejarse mecer por su discurso, desprovisto de grandilocuencia pero no de significado.

 

Gascón ha nadado siempre entre letras, movido sobre todo por su sensibilidad hacia el lenguaje universal de la Literatura, y también por una tradición familiar de la que es gran exponente su padre Antón Castro, poeta, escritor y periodista renombrado en Aragón. Licenciado en Filología Inglesa y Filología Hispánica, ha traducido obras que no pretende mejorar, sino mantener en ellas fielmente “el espíritu del autor”.

 

Vestido con pantalones vaqueros y camiseta oscura de manga corta, Gascón posee una joven madurez y una presencia serena. No levanta la voz, pero su risa rebota, clara y fuerte, como primera respuesta a algunas de las preguntas que le plantean en rueda de prensa los estudiantes de Periodismo de la Universidad San Jorge.

 

Inquirido acerca de su predilección por los temas cotidianos, Gascón asegura que no se considera “un resistente”. Conoce a otros que, al igual que él, huyen de la fantasía como escape literario. Busca con sus relatos “llegar al núcleo común de los lectores”, los cuales se identifican fácilmente en la prosa directa y sencilla del autor. Tampoco le preocupa dirigirse a un sector del público determinado, pues “el trabajo del escritor es escribir, no vender su obra. Para eso está la editorial.”

 

La concisión de sus contestaciones permite que decenas de preguntas vuelen en todas las direcciones del aula, emitidas por los alumnos desde las mesas blancas surcadas por numerosos ordenadores portátiles. En el rostro de Gascón se transparenta cierta perplejidad ante el tratamiento de usted que le dedica algún estudiante. Acompaña sus palabras con gestos pausados pero constantes, tal como avanza su carrera literaria, cuya primera obra, La edad del pavo, se publicó en 2001, cuando apenas contaba con veinte años de edad. Entre medias, El fumador pasivo (2005), compuesto por cinco relatos en los que depuró su estilo llano. La mención de sus libros anteriores le arranca un suspiro y reconoce que no escribiría igual aquellas primeras narraciones “por las nuevas influencias recibidas”.

 

Según Gascón, “los libros se alimentan de conversaciones entre amigos”. No cree, por tanto, en autores “aislados del mundo” y asegura que “encontrar la forma es más difícil que el tema”. Como todo escritor que se precie, también ha tirado muchos folios y varios cuentos a la basura. Uno de los recursos que le ayudan a escoger las palabras es “la música”. No sabemos si se habrá descargado alguna canción de internet, pero Gascón tiene claro que “si nada es gratis, la cultura tampoco ha de serlo”. Defiende la existencia de una institución como la SGAE, aunque reconoce que su jefe de prensa debe de ser “el peor desde la época de Stalin”, por la mala fama que se han creado en la opinión pública.

 

Un alumno formula su pregunta presentándole como un escritor de éxito. Gascón se ríe y agradece el detalle antes de asegurar que no sabe “si es para tanto”. Otro le interroga acerca de la crisis en los medios de comunicación, a lo que responde con una sonrisa que “los periodistas contagian a veces su propia histeria”, para concluir que “la historia es una crisis permanente”. Llama su atención el meteórico olvido mediático de sucesos que “iban a cambiar el mundo, como los cables de Wikileaks, de los que ya no se habla”.

 

Además de relatos, Gascón escribe un blog que alterna temas literarios y políticos. Mientras que en la ficción lo importante es “contar la historia”, en la opinión se esfuerza en “ajustarse a los hechos” del modo más escrupuloso posible. Otra de sus preocupaciones es no terminar “haciendo sociología en vez de literatura”.

 

En cuanto a su opinión respecto a la situación del libro en Aragón, pinta un panorama bastante optimista. Aunque lo define como una suerte de “precariedad entusiasta”, asegura que “los escritores noveles tienen más oportunidades que nunca”. Además, han aparecido “editores jóvenes que no intimidan tanto” a los principiantes. Para ejemplificar sus afirmaciones señala al propio Nacho Escuín, que ha “desvirgado” en la editorial que dirige, Eclipsados, a más de veinte escritores. El empleo de un lenguaje erótico asociado a la literatura no es baladí, ya que, como dice Paolo Coelho, “un escritor vive en el corazón de sus lectores. Es como una historia de amor sin sexo”.

 

*La foto es de Pippi Tetley.

DANIEL GASCÓN HABLA DE LIBROS EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN

DANIEL GASCÓN HABLA DE LIBROS EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN

Esta tarde, a las 19.30 horas, en la Biblioteca de Aragón, Daniel Gascón imparte una conferencia sobre ‘Los libros que me han marcado’, dentro de un acto ya clásico que organizan Los Amigos del Libro, editores a su vez de la revista ‘Barataria’ que alcanza su número 30.

 

No podré asistir a la conferencia, pero le pido a Daniel algún fragmento de lo que va a decir. Ha organizado su charla mediante una especie de diccionario. Cuelgo aquí algún fragmento:

 

Cama y coche: No recuerdo que mi padre nos leyera en la cama. Sí que recuerdo que nos contaba cuentos, en el coche y en la cama. Años después, descubrí que los cuentos que nos contaba eran clásicos contemporáneos: “La noche bocarriba” o “Circe” de Cortázar, por ejemplo. Sí que me acuerdo de que mi madre nos leía por las noches a mí y a mi hermana. Entre los libros que nos leyó estaban La isla del tesoro, El libro de la selva, La historia interminable y Momo. Luego, El libro de la selva de Kipling fue uno de los primeros libros que leí. Me gustaba Kipling; a principios de los noventa leí en Urrea de Gaén Los cuentos de así fue, El hombre que pudo reinar y Kim. En ese momento los leía como relatos de aventuras. No volví a leerlo durante años. Y lo recordaba como un buen escritor, pero también un tipo reaccionario y colonialista, un hombre que no tenía mucho que decir sobre nuestro mundo. Ahora no creo que sea así: sus novelas nos hablan de Pakistán, India y Afganistán, del ocaso de los imperios, del radicalismo y las distintas culturas. Aunque no compartamos muchos sus puntos de vista, ofrecen una mirada a lugares y problemas que todavía nos preocupan. Entonces tampoco sabía que unos años más tarde iba a traducir uno de sus cuentos, El motín de Moti Guj.

Con la D, Donald Rayfield es el autor de uno de los primeros libros que traduje: Chekhov: A Biography. Quizá es el libro que más me ha obsesionado de los que he traducido, y resulta paradójico, porque la editorial se paró y la biografía todavía no se ha publicado en castellano. Es un trabajo exhaustivo, que se beneficia de la apertura de los archivos soviéticos. Para mí fue una experiencia maravillosa. Ya escribía relatos y ya había leído a Chéjov, que me parece el mejor cuentista de la historia. Me gusta su paso de la escritura cómica a la escritura, digamos, seria. Me interesan sus anécdotas a menudo leves, su capacidad de comprensión y compasión y su espíritu igualitario. En sus mejores momentos, como en Del amor, La dama del perrito o La corista, es capaz de crear una imagen que encierra la vida entera de un ser humano. El cuento anglosajón moderno bebe de Chéjov: es una influencia en el Joyce de Dublineses, en Hemingway, en Katherine Mansfield, en Tobias Wolff, en Raymond Carver, en Richard Ford. El personaje es fascinante y tiene una propia tradición como tema: sobre él han escrito Irene Nemirovsky, Natalia Ginzburg, Janet Malcolm y Raymond Carver. En 1892 le pidieron que escribiera una nota autobiográfica:

"¿Necesita mi biografía? Aquí la tiene. Nací en Taganrog en 1860. En 1879 terminé mis estudios en la escuela de Taganrog. En 1884 terminé mis estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de Moscú. En 1888 recibí el Premio Pushkin. En 1890 hice un viaje a Sajalín a través de Siberia, y volví en barco. En 1891 viajé por Europa, donde bebí vino espléndido y comí ostras. En 1892 me paseé con V. A. Tijónov en una fiesta [la celebración del santo del escritor Shcheglov]. Empecé a escribir en 1879 en Strekozá. Mis colecciones de relatos son Relatos abigarrados, En la penumbra, Gente difícil y la novela corta El duelo. También he pecado en el dominio del drama, aunque con moderación. Me han traducido a todos los idiomas, salvo los extranjeros. Sin embargo, me tradujeron al alemán hace tiempo. Los checos y los serbios también me aprueban. Y los franceses también se relacionan conmigo. Conocí los secretos del amor a los trece años de edad. Mantengo relaciones excelentes con mis amigos, tanto médicos como escritores. Soy soltero. Me gustaría cobrar una pensión. Me entretengo con la medicina hasta tal punto que este verano voy a hacer varias autopsias, algo que no he hecho en dos o tres años. Entre los escritores prefiero a Tolstói, entre los médicos, a Zajarín. Sin embargo, todo esto son chorradas. Escriba lo que quiera. Si faltan hechos, sustitúyalos por algo lírico".

Traducir esa biografía me permitió releer de forma más sistemática a Chéjov. Mi visión de la familia, del amor, de las esperanzas traicionadas, de la vida cotidiana y de la fragilidad humana sería muy distinta sin la obra de ese escritor médico que, como es comprensible, siempre destacó en el diagnóstico.

N de Notas musicales. Cuando tenía catorce años mi padre me regaló un aparato de música. Quería que estudiara inglés con él. Mi padre tiene ideas extrañas y pensaba que la mejor forma de inglés eran las canciones. No sé si es un método eficaz. Pero hubo una época en la que leí mucho los libros que recopilaban canciones de Lou Reed, Springsteen, Leonard Cohen o Dylan. Son músicos que tienen conexiones con escritores: con Delmore Schwartz y Edgar Allan Poe, con John Steinbeck y Richard Ford, con Federico García Lorca. Otras veces, traducía las canciones de los libretos. Ahora escribo siempre con música, generalmente escuchando Spotify. Y me dedico a traducir y a veces pienso que las canciones tienen algo que ver con eso.

 

*Las fotos: Daniel firmando en Barcelona en la Feria del Libro. Abajo, Kipling de niño; Anton Chejov y Bruce Springsteen.

 

 

 

 

RETRATO DE GRUPO EN SEVILLA

RETRATO DE GRUPO EN SEVILLA

UNA FOTO DE AMIGOS EN SEVILLA

He pasado un par de días muy bonitos en Sevilla. Estuve con muchos amigos: con el siempre encantador Miguel Ángel Muñoz, a quien le tengo un inmenso cariño (es tan aficionado al tenis como yo o más), con Sergio Vila-Sanjuán, siempre tan afectuoso conmigo, con Basilio Baltasar, al que seguía ya cuando publicaba la revista ‘Bitzoc’, con Paco Carrasco, responsable del suplemento cultural de ‘El Periódico de Córdoba’, con Llatzer Moix, un gran estudioso de la arquitectura, con Eva Díaz Pérez, novelista y periodista de ‘El Mundo’, con Sergi Doria, experto en Carlos Ruiz-Zafón, con Carlos del Amor (con quien conversé al final de las jornadas: es un entusiasta de su trabajo y madridista acérrimo), con Jacinto Antón, experto en arqueología y en historia clásica, con Alejandro Duque (que me había pedido un ejemplar de ‘El paseo en bicicleta’ y me regalo su guía italiana, siguiendo a Borges y a Ferdinando Scianna), con Amalia Bulnes y Manuel Pedraz, dos de las almas andaluzas del encuentro, con Diego Abollado o con Óscar López, cuya voz confundo a veces con la de Juan Tejero, un sabio de fútbol y de cine. Y con más, con más gente: Ana Gavín, Carmen Carballo, Javier Sánchez Menéndez, José María Conget… En Sevilla también estaba Toni Iturbe, un zaragozano que a los seis meses se trasladó a Barcelona. Me dijo algo muy gracioso: “Antón, tú no pareces gallego. Ese acento por lo menos es de Alfocea o de Monzalbarba”. No estuvo Toni, director de ‘Qué leer’, muy lejos de la realidad: en realidad, mi acento es de Garrapinillos.

[Insisto: la foto es de Félix Modroño, y puede verse su blog en Félix Modroño. www.elcazadordemomentos.blogspot.com]

CHUSÉ RAÚL USÓN: UN DIÁLOGO

Chusé Raúl Usón: el viaje, el sexo y la vida

 

[El escritor y editor de Xordica publica ‘Escombros’, un libro que es un diario, un poemario, la crónica de una expedición a Turquía y una historia de amor]

 

 

El escritor y editor Chusé Raúl Usón (Zaragoza, 1966) alterna la condición de creador, en aragonés como primera lengua, con la de editor del sello Xordica, al frente del cual lleva ya diecisiete años. Usón publicó hace algún tiempo el libro ‘Enruenas’ (PUZ, 2008) y ahora acaba de aparecer la edición castellana, ‘Escombros’ (Xordica, 2011). Se trata de un libro de frontera o de tendencia híbrida: quizá pudiera leerse como la crónica de un viaje, como una novela repleta de elipsis y organizada en fragmentos cortos, como un libro de impresiones, una historia de amor y acaso la constatación de una derrota: “Ojalá se pudiesen borrar de mi vida todas las cosas que no han salido muy bien –borrosas, movidas, desenfocadas-, como en esta cámara digital. ¿Cuántas eliminaría?”. Es uno de los libros más personales de este autor de fino paladar, partidario de la obra en corto, que se organiza mediante píldoras de imágenes, de emociones y de detonaciones. Y también de desconcierto y cierto perfume de fatalidad. Conversamos con él a propósito de ‘Escombros’, que se presenta tarde, a las 20.00 horas, en Cálamo, con la presencia del profesor Antonio Pérez Lasheras.

¿Cómo nace este libro? ¿Qué anécdotas, qué periplos reales e imaginarios dan lugar a él?

Nace, por supuesto, de un viaje a Turquía, pero todos sabemos que el viaje es una metáfora de la vida. De ahí la ambientación, el paisaje, o alguna anécdota, pero nada más. Hay más ficción que realidad. Estoy embarcado desde hace muchos años en un proyecto que se titula ‘Libro d'as desilusions’ (Libro de las desilusiones) en el que se mezclan el dietario, relatos, poemas, traducciones. Quizá algún día vea la luz. ‘Enruenas’, o este ‘Escombros’, que es la traducción al castellano, forma parte de ese libro. En ‘Escombros’ aparecen algunos de los temas que me interesan: el paso del tiempo, la comunicación/incomunicación, la literatura como vía de autoconocimiento y, por supuesto, el aragonés.

Un problema del libro es el género: ¿qué sería un diario, un poemario, una novela, la crónica de un viaje, un volumen de relatos cortos...?

Suena a tópico, pero no creo en los géneros. Creo que la literatura debe ser un auténtico reflejo de la vida, de lo que nos pasa. En la vida se entremezclan los momentos narrativos, poéticos, reflexivos e incluso sexuales y no hay ninguna línea que los delimite. Me gustan esos libros en los que puedes leer un poema, un cuento, un relato y luego te vuelvas a encontrar con otro poema. Lo que han hecho Sam Shepard, Sherman Alexie o Manuel Rivas en alguno de sus libros.

¿Qué relación habría entre este libro y los libros que publica usted en Xordica?

No sabría decirlo, pero quizás la mayoría de los libros que he publicado en mi editorial son libros sin artificios literarios, rotundos, desnudos, veraces, y ‘Escombros’ tiene algo de eso. O por lo menos eso buscaba.

¿Ha habido modelos concretos?

No, no. No tenía ningún libro en la cabeza cuando escribí ‘Escombros’. Mi escritura está más influenciada por la música que escucho que por la literatura que leo. La música crea un ambiente muy especial, mágico, y yo lo intento sugerir y transmitir a través de la escritura. Aunque podría haber cierta influencia de un magnífico libro de poemas de Ánchel Conte, ‘E zaga o mar o desierto’, y también de un bellísimo libro que edité en Xordica, ‘Óxido’, de Lara López.

El libro empieza con una pérdida de maletas. Y a la vez sabemos que hay cierta tensión entre la pareja, entre el narrador y esa Eme, que es su compañera. ¿Ha querido contar también el relato de un cansancio afectivo, del deseo interrumpido, la narración de una última oportunidad?

El protagonista de ‘Escombros’ dice algo así como que él y ella “tienen distintas prioridades”. Hasta ese momento no se había dado cuenta. El sexo es un trasunto de la felicidad, en este caso, de la incapacidad de ser feliz.

¿Cómo conviven los poemas en el libro?

Los poemas, que son algo narrativos, funcionan en el texto como pequeños descansos. La verdad es que cuando intento escribir narrativa siempre me sale algo con cierta carga poética y cuando escribo poemas me salen muy narrativo. Y ahí ando…

 

‘Escombros’. Chusé Raúl Usón. Traducción del original aragonés del propio autor. Xordica. Colección Carrachinas. Zaragoza, 2011. 92 páginas. Las fotos son de Ricardo Compairé.

PERIODISMO CULTURAL EN SEVILLA

 

I ENCUENTRO DE PERIODISMO CULTURAL

Nuevos caminos del periodismo cultural

Feria del Libro de Sevilla

27 y 28 de marzo de 2011

 

 

El objetivo del encuentro, organizado por las asociaciones de periodistas culturales de Andalucía y Cataluña, es abordar las nuevas herramientas y formas de expresión del periodismo cultural en España.

 

Los debates se estructuran en torno a tres mesas de trabajo, que abordan la cuestión en el mundo de la televisión, el periodismo digital y los libros. Cada una de las mesas estará conformada por tres ponentes y un presentador; y entre los invitados habrá periodistas culturales de reconocida trayectoria de todo el ámbito nacional.

 

Previamente, otros tres profesionales dedicados al periodismo cultural en prensa, radio, televisión y medios digitales realizarán una exposición individual de diez minutos de duración, aportando su visión personal del tema a tratar en la mesa redonda, que servirá como punto de partida para el posterior debate.

 

El encuentro contará con la participación estelar de una periodista que practica desde hace años la información cultural con brillantez, calidad y profesionalidad: Maruja Torres.

 

Finalmente, el periodista Jacinto Antón, I Premio Nacional de Periodismo Cultural, concedido por el Ministerio de Cultura, reflexionará sobre la mejora y articulación del periodismo cultural en nuestro país en un encuentro a puerta cerrada a la finalización de la primera jornada.

 

El I Encuentro Nacional de Periodistas Culturales es posible gracias a las ayudas concedidas por el Ministerio de Cultura (Dirección General del Libro), Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Fundación José Manuel Lara y Asociación Feria del Libro de Sevilla.

 

El contenido, incluyendo los nombres de los periodistas que viajarán a Sevilla para la composición de cada una de las mesas, es el siguiente:

 

Viernes, 27 de mayo

 

BIENVENIDA: Intervención de Manuel Pedraz, director de “Historias de papel” en RNE, y presidente de la Asociación de Periodistas Culturales de Andalucía “José María Bernáldez”.

 

18:00-19:30 horas. Televisión. La transformación de La 2 en canal cultural. Canales especializados.

 

EXPOSICIONES INTRODUCTORIAS

Diego Abollado. Director del programa de libros de Canal Sur 2 “El Público lee”, Premio Nacional de Fomento a la Lectura en 2006.

Montse Mompó. Dirige el programa cultural ‘Miradas 2’ de TVE y el programa ‘Continuará’ en TVE-Cataluña.

 

 

MESA REDONDA

 

Moderador: Miguel Chaparro, redactor del programa “Al sur” (Canal Sur)

Invitados:

  • Samuel Martín. Director adjunto del Canal Cultura de TVE.

  • Jesús Vigorra. Presentador “El Público Lee”.

  • Óscar López. Director del programa ‘Página 2’ (TVE).

 

20:00-21:00 horas. Encuentro con Maruja Torres.

  • Será entrevistada por dos periodistas culturales: Amalia Bulnes y Braulio Ortiz Poole.

 

21:30 horas: Cóctel.

Intervención de JACINTO ANTÓN, I Premio Nacional de Periodismo Cultural

El periodista, a modo de bienvenida, realizará una breve reflexión sobre la articulación del periodismo cultural en España.

 

 

Sábado, 28 de mayo

 

11:30-13:00 horas. Periodismo digital y blogs. Experiencias literarias en la blogosfera. La expansión del panorama territorial.

 

EXPOSICIONES INTRODUCTORIAS

 

Basilio Baltasar. Director de la Fundación Santillana y editor del blog El Boomeran(g) del grupo Prisa.

Antón Castro. Heraldo de Aragón y Aragón TV. De los primeros periodistas y escritores en abrir blog en España.

Alejandro Luque. Periodista cultural de ‘El Correo de Andalucía’ y director de la revista digital ‘Mediterráneo Sur’.

 

 

MESA REDONDA

 

Moderador: Daniel Ruiz, periodista y escritor, autor de las novelas ‘Perrera’ y ‘Chatarra’, galardonada con el I Premio de Novela Universidad Politécnica de Madrid.

 

Invitados:

  • Carlos del Amor. Periodista cultural de los informativos de TVE y autor del blog “Historias mínimas” de RTVE.es.

  • Miguel Ángel Muñoz. Autor del blog y la novela “El síndrome Chejov” (Almería).

  • Pilar Vera, redactora de la sección de Cultura de ‘Diario de Cádiz’ y autora de los blogs ‘Scrapbook.bitacoras.com’.

 

13:00-14:30 horas. Libros. El boom de obras de periodismo cultural. Estrategias editoriales y proyectos personales.

 

EXPOSICIONES INTRODUCTORIAS

 

Teresa Peces. Revista DeLibros, directora.

Toni Iturbe. Revista Qué leer, director.

 

MESA REDONDA

 

Moderadora: Eva Díaz Pérez, redactora de ‘El Mundo’ y autora de las novelas ‘Memorias de cenizas’, ‘Hijos del mediodía’ y ‘El club de la memoria’ (finalista del Premio Nadal).

 

Invitados:

  • Llatzer Moix. Autor de Arquitectura milagrosa (Anagrama)

  • Sergi Doria. Autor de Guía de la Barcelona de Ruiz Zafón (Planeta)

  • Sergio Vila Sanjuán. Autor de Pasando página (2003), Autores y editores en la España democrática (2003) El síndrome de Frankfurt (2007) o Código Best Seller (2011).

 

14:30 horas: Cóctel

 

*Todas las fotografías son de Dorothy Wilding.