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Antón Castro

GERALD BLONCOURT EN FOTOS

 

 

 

 

 

Gerald Bloncourt es un fotógrafo y pintor nacido en Haití en 1929 y afincado en Francia. Ha realizado viajes por diversos lugares del mundo y ha fijado su atención en Portugal. Ha retratado a un sinfín de artistas y de deportistas (entre ellos, como se ve aquí, al goleador Just Fontaine) y a seres anónimos, especialmente niños.

 

 

HISTORIA DE VALENTÍN FERRAZ

HISTORIA DE VALENTÍN FERRAZ

Caja Inmaculada presenta el primer estudio completo y riguroso sobre el altoaragonés Valentín Ferraz y Barrau (1792-1866)

 

Los autores de este nuevo libro son Fernando García-Mercadal, coronel del Cuerpo Jurídico Militar y doctor en Derecho, y Fernando Martínez de Baños, coronel de Artillería, en la reserva, y doctor en Historia

 

Valentín Ferraz y Barrau ha sido posiblemente el aragonés que más cargos de proyección política y relevancia institucional ha desempeñado a lo largo de la Historia

 

                  

Por JUAN CASTIELLA Y SU EQUIPO DE LA CAI

Valentín Ferraz y Barrau (1792-1866). Un militar altoaragonés en la corte isabelina es el título número 28 de la prestigiosa colección «Mariano de Pano y Ruata», que viene editando Caja Inmaculada (CAI) sobre temas aragoneses desde 1987. Los autores de este nuevo libro son Fernando García-Mercadal, coronel del Cuerpo Jurídico Militar y doctor en Derecho, y Fernando Martínez de Baños, coronel de Artillería, en la reserva, y doctor en Historia.

 

El presidente de Caja Inmaculada, Juan María Pemán, acompañado por los autores y el director de la colección, Guillermo Fatás, ha presentado hoy el nuevo volumen editado por CAI.

 

Valentín Ferraz y Barrau (Anciles, Huesca, 1792- Madrid, 1866) es posiblemente el aragonés que más cargos de proyección política y relevancia institucional ha desempeñado a lo largo de la Historia: teniente general de los Ejércitos, director general del arma de Caballería, inspector general de la Milicia Nacional, vocal de las juntas consultivas de Guerra y Ultramar, diputado y senador del Reino, alcalde de Madrid, ministro de la Guerra en cuatro ocasiones y, finalmente, presidente del Consejo de Ministros, durante una brevísima etapa, en las últimas semanas de la regencia de María Cristina de Borbón; fue, junto con Eusebio Bardaxí y Azara, también ribagorzano, el único aragonés que ha llegado a ocupar tan elevada magistratura.

 

A pesar de haber acumulado tan importantísimas responsabilidades, Valentín Ferraz resulta por completo desconocido para las nuevas generaciones, tanto de dentro como de fuera de Aragón. En la actualidad, el nombre de Ferraz se asocia inmediatamente a la sede central del Partido Socialista Obrero Español, pero la verdad es que son muy pocas las personas que podrían añadir algo más sobre la brillante peripecia vital del titular de la renombrada calle madrileña.

 

Valentín Ferraz siempre mantuvo estrechos vínculos con su tierra natal, pese a que eran unos tiempos en que no resultaba nada fácil salvar las distancias existentes entre las diferentes ciudades en que residió, especialmente Madrid, y el Valle de Benasque, por entonces un lugar recóndito y prácticamente aislado del resto de la Península.

 

Hasta la edición de este libro no existía ningún estudio completo sobre Valentín Ferraz; es más, las reseñas o menciones concretas que se han publicado de su persona han equivocado con frecuencia sus años de nacimiento y muerte e, incluso, su segundo apellido. Esta confusión se explica, en parte, por la destrucción de los libros parroquiales de Anciles y de los protocolos notariales del distrito de Boltaña en la guerra civil de 1936 y también por el hecho de que su trayectoria humana y profesional no haya merecido hasta el presente la atención de ningún estudio concluyente, repitiéndose los datos sobre su vida, también los erróneos, en casi todas las fuentes consultadas.

 

La vida de Valentín abarca uno de los periodos más convulsos y fascinantes de la Historia de España: el tránsito del Antiguo Régimen, y de un modelo social y económico inspirado en unos valores que hoy nos parecen caducos, a la Monarquía constitucional. Unos años difíciles y de enconadas discordias, pero al mismo tiempo esperanzadores, en los que el país padeció una gran inestabilidad política marcada por acontecimientos tan decisivos como la Guerra de la Independencia, la Constitución de 1812, la emancipación de las colonias americanas o la oscilación entre el absolutismo y el liberalismo. Valentín Ferraz vivió todos estos acontecimientos desde una privilegiada posición de protagonista, manifestando siempre lealtad a la Corona y unos planteamientos políticos moderados y pragmáticos, afines al Partido Progresista, respetuosos con el sistema constitucional y las leyes establecidas.

 

Especialmente destacable es su fecunda trayectoria militar, en la que sobresalen tres etapas: la primera coincide con su bautismo de fuego en el Segundo Sitio de Zaragoza, en donde –muy joven- se enfrentó con abnegación y valentía a las tropas imperiales. La segunda, con la larga campaña del Perú, llena de fatigas y padecimientos que le preparó para desempeñar los altos destinos que, con el tiempo, le serían confiados, dándole oportunidad de poner a prueba su coraje, su resistencia física y su sólida formación castrense. La tercera es la que estuvo al frente de la inspección general de Caballería. Su tarea en este período fue una auténtica demostración de iniciativa, actividad y dotes de mando, lo que le hicieron merecedor del sobrenombre de Regenerador de la Caballería española.

 

Los autores han rastreado todos los archivos aragoneses y nacionales en los que Valentín Ferraz pudo dejar huella y han tenido acceso a documentación familiar inédita, incluidas fotografías e ilustraciones hasta ahora nunca publicadas.

 

 

Los autores

 

Fernando García-Mercadal y García-Loygorri (Zaragoza, 1956). Es teniente coronel del Cuerpo Jurídico Militar y doctor en Derecho, con Premio Extraordinario, por la Universidad de Navarra (1992). Es también Magister en Estudios Sociales Aplicados por la Universidad de Zaragoza (2001) y Diplomado por el Institut Europeen de L’Action Sociale (2004).

 

Es subdirector del Gabinete de la Presidencia del Congreso de los Diputados en la VII Legislatura. Académico Numerario de la Real y Matritense de Heráldica y Genealogía y Correspondiente de las Reales de Jurisprudencia y Legislación y de Nobles y Bellas Artes de San Luis.

 

Autor de los ensayos Los títulos y la heráldica de los Reyes de España (1995), Los Títulos de la Casa Real: algunas precisiones jurídico-dinásticas (1998) y coautor de los libros Las Ordenes y Condecoraciones Civiles del Reino de España (2001 y 2003) y Vindicación jurídica y sentimental de las corporaciones nobiliarias españolas (2005).

 

Premio Internacional de Protocolo (1998) y representante de España en la International Comission for Orders of Chivalry (2003). Ha redactado más de cincuenta trabajos y dictámenes sobre asuntos relacionados con las élites sociales del Antiguo Régimen, el Ceremonial del Estado y la Monarquía española. Conferenciante, articulista y ponente en diversos congresos y jornadas sobre los mismos temas.

 

 

Fernando Martínez de Baños Carrillo (Madrid, 1952). Es coronel de Artillería, en la reserva, doctor en Historia por la Universidad de Zaragoza, con Premio Extraordinario de la “Cátedra Miguel de Cervantes” (Academia General Militar-Universidad de Zaragoza, 2002) y Master en Relaciones Internacionales por el Columbus/Ibs-Fundación Ortega y Gasset.

 

Colabora como profesor de Historia de España y del Mundo actual en los cursos del Servicio Cultural CAI. Es asesor histórico para la recuperación de escenarios de la guerra civil en la Comarca de Los Monegros y para temas militares relacionados con el programa Amarga Memoria. Ha formado parte de la Comisión Técnica del Ministerio de Defensa para la creación del nuevo Museo del Ejército en Toledo.

 

Es autor, entre otros, de los siguientes ensayos: La Academia General Militar a través de la fotografía, 1882-1959 (1995); Hasta su total aniquilación. El ejército contra el maquis en el Valle de Arán y en el Alto Aragón, 1944-1946 (2002); Maquis y Guerrilleros. Del Pirineo al Maestrazgo (2003); Fermín Galán Rodríguez. El capitán que sublevó Jaca (2005) y El maquis. Una cultura del exilio español (2007). Colaboró como asesor histórico y militar en la película “El laberinto del fauno”, ganadora de 3 premios Óscar (2006).

 

 

ARDE EL MAR. DELFINES EN COMBOUZAS

 

 

Hace algunos años, cuando los ojos se acostumbraban a ver el océano y su horizonte, avanzaba por una calzaba, atravesaba los bosques y llegaba al mar. Era el mar embravecido del fin del mundo, poblado de fábulas y de mitos; era el mar adormecido en la piel de la marea que alisaba sus olas como se planchan las sábanas. Era el mar como un animal insomne salpicado de brillos y de bañistas: allá se zambullían en la corriente, allá jugaban al fútbol (de aquella playas habían salido unos hermanos legendarios: José y Manuel, uno era derecho y otro zurdo, gemelos que se habían casado con gemelas que tenía dos barcos de pesca con sus propios nombres Lucita y Deolinda de Deus), allá corrían mujeres indómitas, en las rocas alguien se afanaba en buscar cangrejos, mejillones o percebes. El mar era un escenario: encarnaba un tiempo de solaz y tenía un aire familiar. Nuestras madres se bañaban en combinaciones claras o azulencas en un ritual que hacía pensar en una película de cine mudo. Y luego, tras haber surcado ese mar real y los mares remotos, de tesoros y piratas y nadadores incansables, llegaba la merienda. Uno de mis recuerdos inventados, que tantas veces he contado, era que en la playa de Combouzas aparecían hacia las seis o las siete los delfines: se acercaban a la orilla, y se movían entre nosotros con movimientos tan vertiginosos como inofensivos. Aquello no puede ser cierto. Pero estos días, un amigo de entonces me ha enviado un álbum de fotos, tomadas por Blanco & asociados, de aquellos días: lo ha titulado ‘Tal como éramos entre delfines’. Lo miro y lo miro, y no veo más que a los delfines. Lo miro y lo vuelvo a mirar y solo nos veo a nosotros, tal como fuimos, menudos y mentirosos, furiosos de sol y de fantasía. Y me doy cuenta de que, otra vez, comienza el verano lejos de aquel mar.

DIARIO DEL MUNDIAL / 17

EN LOS mundiales no hay pronóstico que valga. Siempre aparece una selección dispuesta a provocar un incendio o a despertar un volcán. El viernes Brasil mostró sus carencias y quedó a merced de Holanda: una selección más ordenada que brillante que es capaz de administrar latigazos concretos, de Robben y Sneijder, y de marcar los goles que necesita. Y ayer, Argentina sucumbió de manera humillante ante Alemania. Ni Brasil ni Argentina sabían lo que era enfrentarse a selecciones compactas, ni en qué consistía un adversario serio y sin complejos; en cuanto lo hicieron, saltaron por los aires, y acabaron por dar la razón a sus detractores. Argentina, mucho más que Brasil, era puro espejismo. Tampoco es cuestión de ponerse ahora ventajistas: a priori, tanta la Canarinha como la Albiceleste habían dejado muchas dudas y, a la vez, habían demostrado poseer una incuestionable eficacia goleadora. A pesar de sus lagunas, parecían las máximas favoritas.

El gol y el fútbol directo

 

Cuando Brasil y Argentina tuvieron un equipo sólido enfrente, cedieron. Brasil por la mínima, pero pudo haber recibido cuatro o cinco tantos, sobre todo en los últimos minutos. Y Argentina vivió del fútbol directo, del arreón y de su pundonor, que se mezcla casi siempre con las marrullerías; Alemania se mostró como lo que es: un equipo ordenado en todas sus líneas, con hambre de victoria, un estilo airoso y con jugadores espléndidos como Ozil y Müller.

El equipo de Joachim Low, un preparador sensato y nada histriónico, tuvo un bache importante de más de diez minutos: igual que le sucedió con Inglaterra, pareció confiarse al contragolpe y se emborrachó de intrascendencia. Maradona se va a casa entre otras cosas porque no ha sabido aprovechar lo que tenía -ni Bolatti ni Pastore han jugado y el equipo necesitaba un creador como el aire, que pudo haber sido Banega o Cambiasso-, porque no ha tenido sentido táctico y porque solo ha sabido maniobrar con el resultado a favor; en cuanto se enfrentó a la primera adversidad, se vio su falta de luces, de recursos y de inteligencia. Messi ha estado todo el tiempo veinte metros más atrás de su espacio natural y el mejor jugador del mundo, igual que le ha sucedido a Cristiano Ronaldo, es posible que ni esté en el equipo ideal. Este torneo encarna el fracaso de Dunga y de Brasil, de Maradona (que tendrá que practicar la autofelación sin periodistas), de Argentina y de Messi, que volverá a ser cuestionado y que apechugará con otro 'marrón': no marcó ni un solo tanto en cinco partidos.

España: dolor y emoción

España salió al campo sabiendo todo eso, y se encontró de inmediato con un hueso. Fue un partido clónico de los que jugó ante Suiza, Honduras y Chile, sobre todo. Paraguay se posicionó espléndidamente y se puso a correr con criterio. Achicó el juego de los de Del Bosque. 'Los jugones' querían asociarse, buscaban la triangulación, pero no había manera. Torres volvió a pasar inadvertido, Iniesta no iba a aparecer hasta que pasase a la izquierda, que es su lugar natural, y la calidad de Xavi, Xabi Alonso y Busquets se enmarañaba entre las botas y el severo marcaje paraguayo. Había como un aire incómodo en el ambiente, un presagio, el amago antiguo de la fatalidad.

En la segunda parte, el penalti clamoroso de Piqué dio lugar a una espléndida parada de Iker, que ayer volvió a ser san Iker. El fútbol es apasionante e imprevisible como las tormentas de verano: unos segundos después España dispuso de otro penalti. Tras la repetición, Xabi falló. Había que volver a empezar.

Villa y Casillas: los salvadores

España dominaba, profundizaba, con Cesc y Pedrito, y al final, el salvador Villa, el 'dinamitero de Asturias', marcaba su gol. Su quinto gol que le hace pichichi. Iker recuperó su mejor pulso y se estiró en dos ocasiones: fueron dos paradas milagrosas y definitivas que cerraban un partido emocionante, intenso, jugado con más seriedad que calidad, de poder a poder, uno de esos partidos que reafirma la grandeza del campeonato del mundo Del Bosque volvió a desconcertar: Llorente, el triunfador ante Portugal, pasó de ser candidato claro a titular, con Villa, a no disponer de un minuto.

Si España sigue avanzando, si es capaz de tumbar a Alemania en semifinales, podría suceder que David Villa se convirtiese en el mejor jugador del Mundial de Sudáfrica. En cualquier caso, este equipo ya ha llegado más lejos que cualquier selección española de su historia (en Brasil 1950 se jugó una liguilla) y ha llegado más lejos que dos de las favoritas de casi todos: Brasil y Argentina.

 

*En las fotos Kuyt y Sneijder, abajo con el 25 Thomas Müller, y al final David Villa.

GILBERT GARCIN: ALGUNAS FOTOS

 

 

 

El sábado por la noche me encontré con Mariano y Montse, responsables de la galería A del Arte, y con la pintora Asun Valet y su compañero, José, un apasionado del cine, de la fotografía y de otras muchas cosas. Hablamos de pintura, de fotógrafos (entre ellos Robert Doisneau), del cine (de Truffaut y de Jacques Tati, especialmente) y de otro fotógrafo surrealista, extraordinario y distinto, que parece próximo al universo de René Magritte: Gilbert Garcin. En recuerdo de este encuentro y del cariño que José y Asun le tienen a Gilbert Garcin cuelgo aquí estas fotos.

 

Gilbert Garcin es un artista francés nacido en 1929. A veces hace pensar en el mundo del surrealismo.

JOSÉ CRUCES: UNA FOTO DE AMISTAD

 

José Cruces, hijo de Javier Cruces y compañero de Tamara Hevia (los tres fotógrafos), es un tipo excepcional. Siempre tiene constantes gestos de cariño y de amistad hacia mí y hacia otras muchas personas de Asturias, de Aragón, de Garrapinillos, del mundo entero. Es un entusiasta incansable: un poeta de la imagen, de la luz, un enamorado de la vida. Vive en Asturias con Tamara, hija de fotógrafo, viaja continuamente alrededor de la fotografía, mantiene el blog cosillasdelarte.blogspot.com, y hace poco publicada esta bonita con motivo de la aparición de mi libro ‘Vivir del aire’ (Olifante). Ayer, por cierto, recibí una emotiva carta del editor de Pre-Textos Manuel Borrás: manuscrita, delicada, cariñosa, sobre el libro. Manolo y José son dos tipos extraordinarios: aman desaforadamente la vida y cultivan la amistad y la camaradería.

AUTORRETRATO DE ELÍAS MORO

AUTORRETRATO DE ELÍAS MORO

AUTORRETRATO EN 50 PALABRAS

Por Elías MORO

La teta materna. Mis hermanos. Escarcha y bochorno. Arroz y sandía. Operación pulmonar. Baloncesto. Amor y amistad. Literatura. Viajes. Mérida. Lali, Sara y Alba. Los Marx, Woody Allen, El Padrino. Lisboa. Vidal. Copla, fado y tango. Música y poesía. La muerte. Un beso inolvidable. Y su mirada marrón. Stop.

 

*Uno de mis blogs favoritos es El Juego de la taba de Elías Moro. Es como un hontanar de palabras e imágenes, de pequeños detalles, de sensibilidad y de curiosidad ante el mundo. Me ha gustado mucho este género: esta manera de mirarse y de resumirse. La primera foto es de Gerald Bloncourt y la segunda de Robert Doisneau.

JACQUES TATI, POR ROBERT DOISNEAU

 

Jacques Tati visto por Robert Doisneau. Esta foto puede verse en su exposición de Cajamadrid. Es realmente maravillosa.