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Antón Castro

Escritores

MARIFÉ SANTIAGO EN ANTÍGONA

MARIFÉ SANTIAGO EN ANTÍGONA

MARIFÉ SANTIAGO  BOLAÑOS HOY, LUNES, EN ANTÍGONA

Hoy, lunes, a las 19.30, en la librería Antígona, de Pepito y Julia, se presenta el último poemario de Marifé Santiago Bolaños (Madrid, 1962), ‘Nos mira la piedad desde las alambras’, que nace una visita los día uno y dos de agosto al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. Trinidad Ruiz-Marcellán, editora de Olifante, donde ha aparecido el libro y yo acompañaremos a la autora.

 

El poemario arranca así:

 

I

Llegué hasta el lavabo donde las mujeres se desnudaban antes de ser asesinadas. Solo llegué hasta ahí. No continué.

¿Mi voluntad? Apenas desarrolla un papel discrreto y muy mediocre: obedecen mejor la espalda dolorida, los pies cansados y el estómago; a la voluntad hay que suplicarle con el cuerpo que no vuelva a irse antes de llegar a los restos del crematorio y de lascámaras de gas.

Me di la vuelta en los lavabos donde las mujeres se desnudaban para la muerte. Solo llegué hasta ahí porque me sorprendí llorando sin ser consciente de cuándo había empezado el llanto, y a pesar de que me había prometido no llorar por un escrupuloso respeto moral a la dignidad humana.

 

XXXII

De la memoria queda

            la mano

                                   dibujada de pasados.

 

Sin embargo,

            ¿quién le ha dicho

a la golondrina que no

se pose en las vías del tren?

HOY, FIRMA EN CALATAYUD DE 'EL NIÑO, EL VIENTO Y EL MIEDO'

Hoy domingo, doce de mayo, en la Feria del Libro de Calatayud, Javier Hernández y yo firmaremos nuestro libro: ‘El niño, el viento y el miedo’ (Nalvay), un viaje a la Galicia de mi infancia que transcurrió en Santa Mariña de Lañas, Barrañán, Arteixo, Larín y Loureda, y esa región ilusoria que yo he llamado, desde hace más de treinta años, Baladouro, valle de Oro. De niño, al pie del monte das Croas, jugaba a casi todo y allí me decía que de cuando en cuando, del interior de una piedra inmensa, salían gallinas que ponían huevos de oro y los dejaban en el sendero. Quien los hallaba se hacía rico. De estas cosas y de otras –brujería, un poco de vampirismo y mal de ojo, expediciones al mar y al campo, animales más o menos fantásticos como el lobo, el sapo, la comadreja o donicela..., mujeres que parecen ninfas o náyades y se internan los bosques, mujeres que veían el demonio- habla este libro de relatos, en el que rindo homenaje a los primeros cuentos decisivos y a la primera armónica que yo tuve, a los cinco o seis años, recién llegada de Montevideo. Y es un homenaje, también, a mi madre, a mi abuelo Jesús, albéitar y tratante de ganado, a mis abuelos Pilar y José, que eran campesinos, y al viento, que corría enloquecido...

Curiosamente, si ‘Cariñena’ es una novela de iniciación de alguien con 19 años que llega a Zaragoza, con pocas cosas y con un ejemplar de ‘Sombra del paraíso’ en la bolsa, ‘El niño, el viento y el miedo’ alude al origen de los cuentos, de las fábulas, de los paisajes, de la presencia de esas voces que pugnan con la lluvia y el vendaval de todas las noches... Y alude a Lelo de Monteagudo, aquel mendigo que venía por Castelo-Lañas y contaba y cantaba cuentos a cambio de una sonrisa y un pan con beso. De vez en cuando, encendido de alegría, bailaba una muiñeira. Javier Hernández, tanguista y dibujante, enamorado del amor y del dibujo, ha hecho un precioso trabajo en compañía de los editores de Nalvay: Isabel Peralta y David González. La presentación del libro es a la una, pero a partir de las once y media andaremos por ahí por si alguien quiere que le dediquemos el libro. Javier Hernández suele hacer el tronco de un árbol con abundante ramaje...

Por cierto, el martes, a las 20.00, en El Pequeño Teatro de los Libros Javier y yo hablaremos del libro y contaremos algunos cuentos. Javier Hernández ha colgado allí una exposición con las ilustraciones.

JAVIER DELGADO ESTUDIARÁ LA FLORA Y FAUNA DE DOS MUSEOS

JAVIER DELGADO ESTUDIARÁ LA FLORA Y FAUNA DE DOS MUSEOS

Javier Delgado me envía esta preciosa noticia y este precioso empeño. Utilizo sus mismas palabras: nadie lo puede explicar mejor que él, que es estudioso de la botánica, naturalista, y un apasionado de los secretos de la piedra, los animales y los jardines:


“He llegado a un acuerdo similar con los directores de dos museos zaragozanos:  Museo de Zaragoza (Miguel Beltrán) y Museo Diocesano de Zaragoza (Domingo Buesa), por el que trabajaré durante el tiempo que haga falta en sus respectivos fondos para identificar ( y explicar, si procede, en clave simbólica) todos los motivos vegetales y animales que encuentre en las obras que exhiben y custodian, sea el material que sea en el que estén representados.

La idea es ir presentando estudios por épocas artísticas y que se difundan por los medios que parezcan más indicados. Lo más tradicional es por medio de la imprenta: edición de cuadernillos más adelante fundidos en una especie de ‘guía’ zoológico-botánica de cada museo.  Pero estamos pensando también (o más bien) en un soporte digital (CD, DVD) que facilite tanto su visualización en las salas de esos mismos museos como su difusión entre el público que los desée adquirir. En este último caso, quizás vaya acompañado el contenido visual y auditivo del CC/DVD por un texto en el que se aporten argumentos generales explicativos. Tampoco renunciamos a buscar la forma ‘aplicación para smartphone’, vía lecrtor de códigos QR u otras vías  ya muy experimentadas.


Por otra parte, coincidiendo con la nueva apertura al público (en horarios mucho más amplios) del Patio de la Infanta en el edificio central de Ibercaja, realizo un trabajo similar de identificación de plantas, frutos, animales y seres mitológicos esculpidos a lo largo, alto y ancho de esa maravilla de Patio. Por si quedaran allí expuestos permanentemente (no es seguro) los tapices flamencos del siglo XVII dedicados a la historia de Dido y Eneas, también en ellos identifico motivos vegetales y animales en ellos presentes, de una belleza impresionante. Ya ves cómo me ha cogido esta primavera”.

Una espléndida noticia: Javier Delgado, poeta, narrador, bibliotecario y estudioso incesante, sigue ahí, trabajando, soñando, divulgando. La cultura hecha vida, la piedra hecha memoria y sueño...

CÁLAMO CUMPLE 30 AÑOS

CÁLAMO CUMPLE 30 AÑOS

 Recibo esta nota de Paco Goyanes.

 

MAYO 2013 PROGRAMACIÓN CULTURAL DE LIBRERÍA CÁLAMO

LIBRERÍA CÁLAMO. PLAZA SAN FRANCISCO, 4. 50006- ZARAGOZA

calamo@calamo.com 976 557318



Viernes 10 de mayo a las 20 horas Vilas y Calvo, peldaños de la escalera de Cálamo

 

El próximo viernes 10 de mayo de 2013 a las 20 horas, Manuel Vilas y Juan Antonio Calvo recibirán en propiedad sendos peldaños de la escalera de Cálamo, como lo atestiguarán las placas que ambos descubrirán en el preciso instante que les sea indicado.

A lo largo de nuestros 30 años de vida, por la escalera de Cálamo han desfilado una cantidad enorme de autores y editores – bastante más de mil, créenos-, tanto de nuestro amado y empobrecido país como de otros (existen).

Parte de nuestras vidas – y también de las de muchos de los que leéis esta noticia- ha discurrido subiendo y bajando sus escalones, a veces con agilidad, a veces midiendo los pasos: así es la existencia. Para los que trabajamos en Cálamo, dedicarlos a quienes admiramos y queremos es un motivo de alegría y orgullo.

Queremos que la “ceremonia de consagración” sea una fiesta en homenaje a Manolo y Toño y una celebración de la vida: concédenos el placer de tu presencia.

 

 

Manuel Vilas (Barbastro, 1962) narrador, poeta, escritor. Ostenta el record de número de libros de poesía presentados desde el tercer peldaño de la escalera de Cálamo. Singularísimo autor al que no le cuesta nada complicarse la vida dando giros y giros en su ya dilatada carrera literaria, para mosqueo de los críticos y alegría se sus seguidores (que por cierto son muchos ¡y no sólo maños!). Irreverente, arriesgado y diferente, acaba de publicar El luminoso regalo en Alfaguara.

 

Juan Antonio Calvo es turiasonense de la quinta del 67. Tras diversos estudios y trabajos, en 2004 abre en Tarazona la vinatería “El Rincón del Arpa” para así dedicarse a dos de sus pasiones: el vino y la celebración de la amistad. Una conversación en su vinatería fue el origen de la sección de vinos de Cálamo y de una estrecha relación personal y profesional. “Toño” vende buen vino y no para de realizar actividades con gran éxito: “Cata con arte”, “Premios Arpa de Cristal”, “Tapavino”, etc. Conocerlo y tratarlo a menudo es una de las mejores cosas que nos han pasado en los treinta años de vida de la librería.

 

 

 

Martes 14 de mayo a las 20 horas Paisajes urbanos residenciales de Zaragoza

 

Presentación de Paisajes urbanos residenciales en la Zaragoza contemporánea, obra coordinada por Javier Monclús, Carlos Labarta, Carmen Díez, Luis Agustín e Iñaki Bergera y editada por las Prensas Universitarias de Zaragoza.

 

Intervendrán Javier Monclús (arquitecto y Catedrático de Urbanismo y Ordenación del Territorio en la Universidad de Zaragoza), el arquitecto y urbanista Teófilo Martín y Pedro Rújula, director de las Prensas de la Universidad de Zaragoza

 

La publicación recoge desde una perspectiva urbanístico-arquitectónica 25 conjuntos residenciales seleccionados de la ciudad de Zaragoza. Con un foco prioritario en los conjuntos urbanos y no solo en la arquitectura de los edificios, el Grupo de Investigación Paisajes Urbanos y Proyecto Contemporáneo (PUPC) ha desarrollado una exploración focalizada en algunos episodios que representan las distintas "generaciones" de fragmentos urbanos y paisajes residenciales producidos en la ciudad de Zaragoza durante los últimos 100 años. Éstos se analizan en las correspondientes fichas, con referencias sobre el contexto histórico y urbano, su ubicación en la ciudad y sus relaciones con los planes y proyectos urbanísticos, sobre las tipologías arquitectónicas. y sobre otros aspectos relacionados con el papel esencial de la arquitectura de la vivienda como elemento básico de hacer ciudad

 

 

Martes 28 de mayo a las 20.15 horas Yo, precario

 

Presentación del libro Yo, precario, obra de Javier López Menacho editada por Los Libros del Lince.

El autor conversará con María Angulo Egea, profesora de Historia del Periodismo de la Universidad de Zaragoza.

En una serie de crónicas cargadas de humor y acidez, de ternura y desesperación, Javier López Menacho cuenta en Yo, precario cómo es su vida laboral.

 “Tengo casi treinta años y siento que me han robado la esencia. Tiene que ver con el trabajo. En algún momento interioricé que sólo es hombre quien trabaja y puede hacerse cargo de sí mismo. Yo no tengo trabajo estable y ni siquiera he aprendido a cuidar de mí. Mi único activo es no poseer nada. No tengo hipoteca, no tengo familiares a mi cargo, no tengo coche, no tengo piso, no tengo trabajo.”

En una serie de crónicas cargadas de humor y acidez, de ternura y desesperación, Javier López Menacho cuenta en Yo, precario cómo es su vida laboral (por así decir), y de paso nos permita imaginar cómo es la de esos casi dos millones de jóvenes y no tan jóvenes menores de treinta años que en España viven el calvario existencial que supone ir saltando de empleo precario en empleo precario, sin futuro ni presente.

Como dice Manuel Rivas en el prólogo: “Este es un libro en el que la desesperanza se eleva con la risa, el fracaso camina con un cómico irreductible, y el protagonista, el trabajador despojado y humillado hasta el borde de la inexistencia, afronta la injusticia con la épica más sutil. El Precario  es un héroe de la ironía. […] El lector no va a soltar este libro, que es a la vez novela, reportaje y ensayo…, verdadero testimonio en primera línea.”

 

 

 

ANAIS PÉREZ LAYED: POEMAS

ANAIS PÉREZ LAYED: POEMAS

[La poeta Anais Pérez Layed publica en Olifante ‘El fuego de las sombras’. He aquí una selección de poemas que la autora, tan gentilmente, me envía.]

 

 

 

PERPETUIDAD

Fluye un afán de perpetuidad
en la propuesta sorda
de escapar hacia dentro,
desnuda, abrazada a los miedos.

Desasirse del apretón del cuello
es saltar con los pies atados al abismo,
liberar los recuerdos, aún a riesgo,
de morir en los sueños inconsciente.

Recubrirse de nada,
aislar al don inteligible del silencio.
Desenchufar el cable
que te une a la vida
y sepultarse en tierra de papel.

¡Y que otros extraigan
el mesmérico jugo de hojas secas!

 

 

 

 

 

CANCIÓN BARROCA

Un espejo en la niebla me desnuda.

Me muestra sin pudor las redondeces, 
la asfixia del pasado en la garganta 
que se agolpa en la puerta 
como un montón de nieve.

Una canción barroca
brilla en el horizonte.

 

 

 

LA DANZA DEL BOSQUE

Debajo del serbal 
toco para ti mi violín imaginario,
danzo y dirijo la sinfonía del bosque
con mi vara de avellano.

Soy una reina,
coronada de helechos
por tus manos.

Las plantas trepan
entre las piernas de los árboles;
se clavan en mi piel
y acarician mi estómago.

Y de pronto, impaciente,
deseo volver al conocido aroma
de tu cuerpo en las sábanas.

 

 

 

EL ÁSPID

Tengo miedo de las sombras fugitivas.

Acaban siendo hurones
mordisqueando la cesta donde se guarece el áspid.

 

 

EL ESCALOFRÍO DE LA NOCHE

Vuelo en el escalofrío de la noche, 
con la furia que prometen
las cópulas nocturnas.

Y he subido a un corcel de palabras
a cabalgar los versos
y perdido la escasa santidad
que me quedaba, desnuda como el agua.

 

*Todas las fotos son de Sarah Moon. La última es un autorretrato. 

BEGOÑA ABAD: UN CUENTO

David de Francisco y Reyes Guillén son editores, distribuidores y libreros. Van de aquí a todas las Ferias con los libros de Olifante, con un montón de novedades infantiles y con sus propios libros. Son entusiastas y cariñosos. Hasta ahora han publicado tres novedades: a Chusa Garcés, a Roberto Malo (curiosamente, Juan Verón le está haciendo canciones reales a un proyecto de ficción que es como un diccionario de un cantante imaginario) y a Begoña Abad, a quien conocía sobre todo como poeta; ahora que estamos en vísperas del Día de la Madre, recomiendo su libro ‘La medida de mi madre’ (Olifante, 2008). El libro que publica Pregunta de Begoña se titula ‘Cuentos de detrás de la puerta’ y son textos por lo regular breves, microcuentos. Uno de ellos es este:

 

PUENTE AÉREO

Ella abre la puerta sigilosamente y guarda las llaves en el bolsillo del uniforme. Camina de puntillas hasta el final del pasillo, va quitándose la ropa y sonríe al imaginar la sorpresa. Tantea, a oscuras, para buscar el pomo de la puerta del dormitorio.

Al otro lado se escuchan risas enlazadas a un ‘blues’ dulzón. Dos hombres se abrazan, seguros de que el vuelo a Londres ha salido puntual.

 

*Tomo la foto de Begoña Abad de aquí:

https://antoncastro.blogia.com/upload/externo-bd83aa977f058ecf4157296f7a6a042b.jpg

JULIO LLAMAZARES: UN DIÁLOGO

JULIO LLAMAZARES: UN DIÁLOGO

JULIO LLAMAZARES. El pasado viernes, el autor leonés, nacido en Vegamián en 1955, presentaba en Los Portadores de Sueños ‘Las lágrimas de San Lorenzo’ (Alfaguara), una novela lírica de amor, memoria y paisaje

 

“Busco la felicidad, que es el argumento de la vida”

 

¿Cómo ha llegado a este libro?

Por la paternidad, en primer lugar. El tema de esta novela es el paso del tiempo, que, en el fondo es casi la obsesión de todas las personas aunque lo disimulemos. Yo empiezo a pensar en las novelas a raíz de haberlas escrito, no antes. Y dándole vueltas a las cosas, creo que lo que ha pasado es que fui padre a los 44 años. Y una noche haces algo infrecuente: vas a ver la lluvia de estrellas con el chaval en verano.

¿Debemos pensar que ‘Las lágrimas de San Lorenzo’ es una novela autobiográfica?

No he escrito una novela explícitamente autobiográfica, pero sí lo es en cuanto a que refleja mis pensamientos y mis sentimientos. Todas las novelas son autobiográficas no porque cuenten la vida del autor sino porque reflejan el alma del autor.

¿Pensó siempre que la novela sucediera solo en esa noche?

Hay dos cosas fundamentales a la hora de ponerme a escribir: una, el título del libro, al menos un título aproximativo. Si no sé de qué va el título no sé de qué va la novela. No hago guiones ni inventarios de personajes o de la acción, pero no me gusta escribir en vacío. La otra cosa fundamental es la estructura: quería que cada capítulo fuera una estrella fugaz porque esto ocurre en la realidad: tú te tumbas en una playa del Mediterráneo o en un monte del Pirineo a ver la lluvia de estrellas, y el pensamiento se te va detrás de cada estrella.

¿Por eso titula cada capítulo, otra, otra, otra...? 

Sí. Parece que las estrellas te lleven a un estado ensoñación. La estructura está guiada por la lluvia de estrellas. De hecho, las estrellas que caen son las vidas que van pasando en la noche del tiempo, en el infinito... Fijé, sí, toda la acción en la noche de San Lorenzo. Padre e hijo conversan, ajustan cuentas; el niño se queda dormido y el padre recuerda.

¿Por qué decidió que fuera un profesor universitario? Usted nunca lo ha sido.

Afortunadamente para mí y para los alumnos. Las novelas, a veces, son vidas que no pudimos vivir. Yo estuve a punto de ser lector en español Bari; cuando estaba todo arreglado, de repente alguien hizo una trampa y me quedé sin la plaza... El otro tema de la novela, junto al del paso del tiempo, es el de la extranjería.

¿Qué quiere decir?

Me gusta mucho ‘El extranjero’ de Albert Camus. Pienso más en el extranjero de la realidad que de patrias concretas. Siempre me han fascinado esos personajes que en un momento de su vida decidieron emprender una aventura a Estados Unidos o a cualquier otro lugar, y a lo mejor no vuelven más. Ese desarraigo me interesa mucho. Y a este profesor, que ha vivido en muchos sitios y que tuvo una juventud feliz en Ibiza, también le sucedió algo así.

Otro asunto capital es la identificación de la literatura y la vida. ¿Por qué?

Aquí hablo de un profesor separado al que la literatura le importa mucho: para él la literatura es la vida y la vida es la literatura. En su caso, parece natural ambas estén conectadas: de ahí que el profesor recuerde o recite esos textos de Catulo, Homero o Paul Celan, poetas que, por otra parte, son muy importantes para mí. Un escritor no nace de la nada: parte de los que han escrito antes que él.

¿Qué busca este hombre en su desarraigo, asomado a la magia de la naturaleza?

Los escritores buscamos la felicidad, que es el argumento de la vida. Y yo también. El paisaje es uno de mis grandes temas. Ante ella se desatan los sentimientos, la melancolía, el sentido de evocación, la huella del amor. El paisaje es un espejo que nos refleja todos los días. Esta es una novela del alma del paisaje y del paisaje del alma.

¿Qué importancia tiene la memoria en esta novela y en su obra?

La memoria es la patria de los que renunciamos a todos los territorios. La memoria es decisiva en mi obra. De ahí que me guste mucho una frase de Antonio Lobo Antunes: “La imaginación no es más que la memoria fermentada, una hojarasca que se convierte en humus y cuando menos te lo esperas aflora”.

 

*La foto la he tomado del archivo de EFE que se puede tomar en internet.

 

 

CARMEN SANTOS, UN DIÁLOGO

CARMEN SANTOS, UN DIÁLOGO

[Carmen Santos, Valencia 1958, aunque afincada en Aragón desde hace muchos años, acaba de publicar en Grijalbo su novela más extensa y ambiciosa, 'El sueño de las Antillas', que narra la historia de Valentina que emigra a La Habana y allí debe enfrentarse al amor, al desamor, a la prostitución y a la revueltas de un país que sueña con la libertad y la independencia.]

 

-¿Qué te ha llevado a La Habana de 1859 y de los años siguientes? ¿Cómo nació esta novela?

Documentándome para otro trabajo encontré mucha información sobre los años centrales del siglo XIX en Cuba. Datos interesantísimos sobre el esplendor de la producción de azúcar en esa época, que proporcionaba a la isla una gran riqueza, concentrada, como suele ocurrir, en manos de la clase dominante: en este caso la aristocracia del azúcar, la llamada sacarocracia. También descubrí que desde el punto de vista político, Cuba era un verdadero polvorín a punto de estallar, en el que se mezclaban los movimientos políticos por la abolición de la esclavitud con varias corrientes por separarse de España. Los criollos llevaban décadas descontentos con la metrópoli, a la que consideraban un parásito que se llevaba la riqueza de la isla y acaparaba todos los puestos de poder, a los que no podían acceder los blancos nacidos en Cuba, por muy ricos que fueran. Esas tensiones independentistas repuntaron durante los años cincuenta y sesenta del siglo, subdivididas en varias corrientes: los más radicales que buscaban la independencia a toda costa, aunque fuera por las armas; los que conspiraban para que Cuba fuera anexionada por los Estados Unidos, pretensión que quedó truncada cuando Abraham Lincoln llegó al poder, y los reformistas, en su mayoría hacendados ricos que tenían mucho que perder si estallaba una rebelión armada y durante un tiempo pretendieron negociar con el gobierno español. Si a todo esto sumamos los fuertes contrastes sociales que había en la isla por entonces y mi fascinación de toda la vida por Cuba, tenemos el marco ideal en el que situar una novela de corte decimonónico con grandes pasiones, traiciones, poder, venganza...

-Hasta ahora te habías movido en un género casi más policíaco. ¿Por qué una novela histórica, con atmósfera sentimental de folletón a la manera de Dumas?

No me gusta encasillarme en un determinado género y creo que tanto en la vida como en la literatura hay que plantearse de vez en cuando nuevos retos. El mío en este caso fue escribir una historia a la manera de los novelistas del siglo XIX (a los que admiro profundamente y considero los maestros de la novela) y situarla en una época histórica tan fascinante como fueron los años centrales del siglo XIX en Cuba.

-¿Qué querías contar: la historia de una mujer como Valentina, la crónica de una época, la aventura de la independencia de la isla?

Las tres cosas. Quería contar la historia de una joven que enviuda en un bergantín con rumbo a Cuba y se ve en la isla sola, sin dinero y sin trabajo, pero lejos de hundirse, se convierte con el tiempo y todo lo que le va ocurriendo en una mujer de armas tomar. Pero también quería reflejar los hechos históricos y las condiciones sociales de la época, ya que el ambiente político y social influye en el carácter y el modo de actuar de los personajes, del mismo modo en que la crisis económica que vivimos ahora condiciona nuestra forma de vivir y de ver las cosas.   

Vayamos con Valentina. ¿Cómo surge esa mujer, cómo querías que fuera?

Aunque esta novela sea más coral que mis libros anteriores, quería que el personaje central fuera una mujer fuerte y luchadora. Una joven del siglo XIX, educada para someterse al marido, darle muchos hijos y criarlos, que a causa de las vicisitudes que le toca vivir, va descubriendo su propia fuerza e inteligencia y acaba siendo una mujer, como ya he dicho, de armas tomar y muy adelantada a su época.

¿Cómo es ese proceso en que Valentina pasa a ser Calypso y luego Galatea?

Ay, para responder a esta pregunta igual tendría que desvelar demasiadas cosas. Diré que Calipso es el nombre que le pone a Valentina la madame del burdel habanero en el que se ve obligada a ganarse la vida, ya que encontrar un trabajo honrado en la colonia era muy difícil para una mujer sola. Cómo se convierte Calipso en Galatea… eso quizá preferirán descubrirlo los lectores entre las páginas de EL SUEÑO DE LAS ANTILLAS.

Hay otro personaje importantísimo como Madame Selene, apasionada de la mitología clásica, que fue “bella y luminosa como un rayo de luna” en su juventud...

Madame Selene - eso sí lo puedo revelar - es la dueña del burdel de lujo donde se ve obligada a trabajar Valentina. Una aristócrata de Prusia que, por circunstancias de la vida, ha acabado regentando un burdel en el Caribe, pero quiere imprimir a su establecimiento algo de la vida elegante que conoció en su juventud para no envilecerse del todo. Para mí ha sido uno de esos personajes con los que una se acaba encariñando conforme escribe.

Hablemos de los personajes masculinos: el médico Tomás Mendoza, el aristócrata Leopoldo Bazán... Distintos y a la vez parecidos: son víctimas de sus pasiones...

Digamos que Leopoldo Bazán es un hombre con tendencia natural a ser cruel, que además ha sido educado para hacer lo que se le antoje y perseguir sus deseos a costa de quien sea. A Tomás Mendoza podría considerársele el antagonista de Leopoldo: un hombre sensible, idealista y buena persona que, sin embargo, también tiene sus sombras y acaba “metiendo la pata” a pesar de sus buenas intenciones. Sí, los dos hombres son víctimas de sus pasiones y actúan de forma reprobable momentos clave de la novela, aunque por diferentes razones.

Valentina desoye una advertencia: no debe enamorarse. ¿Cómo le va a condicionar eso?

Madame Selene advierte a Valentina, cuando la instruye en el arte de complacer a los hombres, que jamás debe enamorarse de un cliente porque eso sería su perdición. Pero el amor asalta a Valentina a traición en el burdel y eso va a condicionar el resto de su vida… y también dará un giro a la novela.

Hay otro personaje clave en la historia de la novela y de Valentina: Sebastián, primo de Tomás...

Sebastián es otro personaje con el que acabé encariñándome. Si estuviéramos hablando de cine, podríamos decir que tanto Sebastián como Madame Selene son de esos secundarios de lujo que acaban robándoles planos a los protagonistas.

¿Crees que una historia así era probable, con tantas peripecias y con tantos golpes de suerte, con tantas vueltas de tuerca?

¿Por qué no? En la vida real hay personas que llevan una existencia muy rutinaria y ordenada, en la que nunca pasa nada extraordinario, pero también las hay que viven peripecias como las que se narran en EL SUEÑO DE LAS ANTILLAS.

¿Qué lugar ocupa la tensión política, la animadversión hacia España, la presencia de la esclavitud?

Podría decirse que esa parte histórica de la novela es un personaje más. En una historia que se desarrolla en la Cuba de mediados del siglo XIX, hay que hablar obligatoriamente de la tensión política, de la animadversión hacia España y de la esclavitud, en la que se basaba la economía de la isla entonces y que dio lugar a verdaderas tropelías y abusos terribles. Hay que tener en cuenta que los propietarios blancos no consideraban a los esclavos seres humanos sino animales que trabajaban en sus ingenios de azúcar y hacían los trabajos domésticos. Los esclavos no tenían más importancia para ellos que los bueyes o los caballos y, al ser de su propiedad, podían hacer con ellos lo que se les antojara: azotarlos, colocarles grillos en los pies e incluso matarlos a golpes. Cuando leí esas cosas mientras me documentaba, me resultó espantoso solo imaginármelo, pero había que hablar de ese tema en la novela porque formaba parte de la realidad de la isla.

Cuba es un país exuberante... Y la novela también lo es. De mucho erotismo. De burdel, de tálamo, de alcoba, de pasiones constantes. ¿Has querido establecer un parentesco explícito entre la sensualidad del país y la de la narración?

En todos mis libros hay sensualidad y erotismo. Ya sabes que no suelo retroceder ante estos temas. Pero tal vez la sensualidad de Cuba y la fascinación que siento por ese lugar le hayan inyectado a esta novela algo más de pasión de la que ya había en las anteriores.

¿Qué novelas tenías en la cabeza, qué tipo de narración querías escribir?

Pensaba en mis admirados novelistas del siglo XIX: Dickens, Stendhal, Tolstoi, Flaubert, Perez Galdós, Charlotte Brontë, Jane Austen… Quería escribir una de esas novelas llenas de pasiones, traiciones y venganzas que narran varias décadas en las vidas de los personajes.

¿Cuánto tiempo has invertido en su redacción?

Escribiendo todas las tardes sin parar, entre el primer borrador y las sucesivas revisiones tardé alrededor de dos años. Eso sin contar el tiempo que invertí en documentarme a fondo.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación?

Fue muy laborioso, aunque a la vez fascinante porque descubrí cosas muy interesantes. Leí infinidad de libros de historia, diarios de viajeros que fueron a Cuba justo a mediados de siglo, libros sobre cómo eran las construcciones en la Cuba del siglo XIX, artículos de historiadores cubanos que encontré buscando en internet… Algunos libros los saqué de la biblioteca, otros muchos los compré…  y ahora tengo en casa una extensa colección de libros sobre Cuba.