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Antón Castro

Escritores

TERESA WILMS MONTS: EVOCACIÓN Y TEXTOS

TERESA WILMS MONTS: EVOCACIÓN Y TEXTOS

TERESA WILMS

 

 

BELZEBUTH

Mi alma, celeste columna de humo, se eleva hacia

la bóveda azul.

Levantados en imploración mis brazos, forman la puerta

de alabastro de un templo.

Mis ojos extáticos, fijos en el misterio, son dos lámparas

de zafiro en cuyo fondo arde el amor divino.

Una sombra pasa eclipsando mi oración, es una sombra

de oro empenachado de llamas alocadas.

Sombra hermosa que sonríe oblicua, acariciando los sedosos

bucles de larga cabellera luminosa.

Es una sombra que mira con un mirar de abismo,

en cuyo borde se abren flores rojas de pecado.

Se llama Belzebuth, me lo ha susurrado en la cavidad

de la oreja, produciéndome calor y frío.

Se han helado mis labios.

Mi corazón se ha vuelto rojo de rubí y un ardor de fragua

me quema el pecho.

Belzebuth. Ha pasado Belzebuth, desviando mi oración

azul hacia la negrura aterciopelada de su alma rebelde.

Los pilares de mis brazos se han vuelto humanos, pierden

su forma vertical, extendiéndose con temblores de pasión.

Las lámparas de mis ojos destellan fulgores verdes encendidos

de amor, culpables y queriendo ofrecerse a Dios; siguen

ansiosos la sombra de oro envuelta en el torbellino refulgente

de fuego eterno.

Belzebuth, arcángel del mal, por qué turbar el alma

que se torna a Dios, el alma que había olvidado las fantásticas

bellezas del pecado original.

Belzebuth, mi novio, mi perdición...

 

FRAGMENTOS DE SU DIARIO

 

Madrid (enero 1920)

¡Me muero! Al decirlo no experimento emoción alguna, por el contrario, me inclino curiosamente a contemplar el hecho como si se tratase de un desconocido.

Si tuviera la capacidad de estudiar el fenómeno, podría asegurar que es mi conciencia la que ha desaparecido debilitando mis sensaciones corporales, hasta hacerme creer que el cuerpo sólo vive por recuerdo.

No hay médico en el mundo que diagnostique mi mal; histeria, dicen unos, otros hiperestesia. Palabras, palabras, ellas abundan en la ciencia.

Al escribir estas páginas una fuerza sobrenatural me ordena que imprima en ellas un nombre. ¡No, no lo diré, me da miedo!
Cuando aparece este nombre en mi círculo nebuloso, se levantan mis manos con lentitud profética y fulguran bajo la noche con estremecimientos sagrados.

¿Me muero estando ya muerta, o será mi vida muerte eterna...?

Madrid


Extraño mal que me roe, sin herir el cuerpo va cavando subterráneos en el interior con garras imperceptibles y suaves.
¡Me muero!

París

Quiero reposar en la tierra solamente envuelta en una sábana o si es posible en un pedazo de tierra de la fosa común...
Dejo a mis hijas Elisa y Sylvia todas mis buenas intenciones, es lo único que poseo y mi único tesoro.

*Los textos de Teresa Wilms, así como la foto de la poeta, recostada, aparecieron en ‘Teresa Wilms Mont. Un canto de libertad’ y ‘Libro del camino’, obras completas que de esta autora que preparó para Grijalbo y Randon House Mondadori, 1993 a 2009, la estudiosa Ruth González-Vergara. Amablemente me escribe y recuerda este detalle. Gracias.  Estos textos aparecen en otro lugar del blog, sin esta referencia que pongo aquí con sumo gusto.

ANTONIO ALTARRIBA PUBLICA 'EL ARTE DE VOLAR'

ANTONIO ALTARRIBA PUBLICA 'EL ARTE DE VOLAR'

Kim ilustra una novela gráfica que recorre el convulso siglo XX, desde la dictadura de Primo de Rivera hasta la Transición, pasando por la Guerra Civil, el exilio, el nazismo y la amarga posguerra

 Antonio Altarriba (Zaragoza, 1952) es escritor, guionista de proyectos fotográficos con su compañera Pilar Albajar, autor de ‘La España del tebeo’ (2001), y un gran estudioso de Tintín y su mundo, como demostró en ‘Tintín y el loto rosa’ (Edicions del Ponent, 2007), que despertó más de alguna polémica por atreverse a iniciar al héroe de Hergé en el sexo. Ha colaborado en numerosas ocasiones con dibujantes, artistas e ilustradores, entre ellos Luis Royo. Hace unos días, en Edicions del Ponent aparecía la novela gráfica ‘El arte de volar’, ilustrada por Kim, donde Antonio Altarriba narra la historia de su padre, que decidió suicidarse a los 90 años. Antes de tomar esa decisión, que había aplazado en varias ocasiones, redactó “un fajo de cuartillas de sus memorias”; abatido por una depresión, llegó a pedirle a su hijo que lo ayudase a morir. Dice el escritor y guionista: “La depresión no es consecuencia de la enajenación sino de una lucidez trágica. Llega un momento en que la muerte es la única solución, el único alivio. Entendía que mi padre quisiera suicidarse y me pesa enormemente no haberle ayudado”.

Antonio Altarriba padre pertenecía a una generación que “vivió los vaivenes del agitado siglo XX”. Fue niño y adolescente con la dictadura de Primo de Rivera, joven con la II República, escapó en un principio de la Guerra Civil y acabó incorporándose al ejército republicano, conoció y padeció el exilio y la Segunda Guerra Mundial, su madurez coincidió con el franquismo y su vejez con la democracia. Antonio lo define “como un idealista, un entusiasta de espíritu optimista y alegre que cantaba muy bien las jotas”. Después de la Segunda Guerra Mundial logró regresar a Zaragoza, donde la vida tampoco le sonrió.

Con esta peripecia, las memorias y los recuerdos que su padre le contaba, Antonio Altarriba escribió el guión de su cómic, de la novela gráfica ‘El arte de volar’, que ya ha recibido numerosos elogios. El libro narra el acto fatal del anciano, que se encontraba en una residencia de Lardero, y luego se organiza como un largo ‘flash back’. Antonio Altarriba y Kim siguen su vida, y añaden alguna que otra fabulación: imaginan sus primeros amores, recrean incluso algún detalle sexual posterior en Francia, con la joven Madeleine, y en España con Concha, que tramaba una venganza contra su rico marido, y se permiten la licencia de hacerlo participar en la batalla de Teruel y en la de Belchite. “Mi padre –dice Antonio- no estuvo en ninguno de los dos sitios, he incluido ese detalle para dar una visión más completa de cómo se desarrolló la guerra. Sí se jugó la vida pasándose al bando republicano y sí estuvo en la batalla del Ebro”. El hombre que puso fin a su existencia solía recordar que los mejores días de su vida fueron los meses que pasó en las colectividades del Bajo Aragón y su estancia en la granja francesa de los Boyer, mientras los nazis arrasaban Europa. Antonio asume, en ese largo ‘flash back’, la voz de su padre que parece recordar su existencia mientras cae al vacío. Esa es una de las metáforas del conjunto, y de ahí nace el título.

Antonio Altarriba, catedrático de literatura francesa en la Universidad del País Vasco, elogia el trabajo del dibujante Kim. Define su obra como “expresiva, plástica y muy documentada. Para mí es una de los grandes dibujantes del cómic español y en ‘El arte de volar’ lo demuestra plenamente”. El libro tiene muchos momentos enternecedores: Antonio Altarriba padre nació en Peñaflor, quería hacerse conductor de coches y allí empezó a fraguarse su derrota: embrujado por un Hispano Suiza, vio como su mejor amigo lo ponía en marcha y se estrellaba. Quizá nunca pudiera olvidar aquella desgracia y allí empezaba una compleja relación de amor y odio con su villa natal. Todo ello está admirablemente narrado, sin complejos y con gran amenidad, en un libro que se lee como una novela, como una autobiografía y como una mirada hacia el convulso siglo XX.

*Portada del volumen que ha editado Edicions de Ponent, que dirige Paco Camarasa.

NOTAS DE LECTURA: TAPIA, BERGES, VEGA Y SIMMONS

NOTAS DE LECTURA: TAPIA, BERGES, VEGA Y SIMMONS

El rey del abismo

David Tapia Martín. Aetas. Barcelona, 2009. 302 páginas.

 

David Tapia (Zaragoza, 1982) es un diseñador enamorado del género negro, tanto en el cine como en la novela. Admirador de Ellroy, Leonard o Connelly, entre otros, se estrena con una novela que respira meticulosidad, conocimiento e interés por el comportamiento criminal. La agente especial del FBI Jazz Harriett, acompañada de otro agente, Ray Hinojosa, y de la forense Carla Gemini, intenta descubrir las claves y las tramas ocultas de al menos cuatro asesinatos en serie, realizados con sangre fría y una violencia casi inconcebible. La acción se desarrolla en Los Ángeles y David Tapia muestra conocer bien los mecanismos terribles del crimen y los secretos de la investigación, en la línea de CSIC, y los usos del ADN.

 

El club de los estrellados

Joaquín Berges. Tusquets. Barcelona, 2009. 272 páginas.

 

Joaquín Berges (Zaragoza, 1965) ingresa en la literatura por la puerta grande. Corresponsal de David Logde y escritor oculto durante años, debuta con un libro lleno de sutileza y de acción, de personajes y de ironía, que se derrama hacia el esperpento, la comedia y el drama, como una película de Almodóvar. Narra la historia del cartero Francho, que ajusta la lencería femenina a su esbelto cuerpo, de un camarero y de una mujer, Hortensia, que se enfrenta a un pasado lleno de enigmas y a una enfermedad. Un sobre, que Francho recibe en una noche accidental en la cárcel, activa una compleja y amena historia en la que intervienen el amor y el sexo, los bajos fondos, la música de Bach y la astronomía.

 

 

 ¿Y si pongo una palabra?

Antonio Vega. Demipage: Poesía. Madrid, 2009.84 páginas.

 

No sabemos si Antonio Vega llegó a ver este libro antes de que la Parca pusiera fin a su incesante desafío a la enfermedad y a la vida. Dice el prologuista Benjamín Prado que Vega, cantante y compositor, escribía canciones como himnos y que en ellas hay “versos memorables”. Demipage recoge 27 letras en un volumen donde se juega con la tipografía, con la puesta en página, con el desplazamiento de los títulos. No estamos seguros de si eso aporta algo novedoso a unos temas conocidos, que rezuman intensidad, misterio, búsqueda, hermosas imágenes y un fondo de dolor y de aventura. Ante este volumen, sobrio en su portada, cabe decir, de nuevo: “El concierto va a empezar”. El concierto y, con él, la elegía.

  

 

La soledad de Charles Dickens

Dan Simmons. Trad. de Ana Herrera. Roca. Barcelona, 2009. 872 páginas.

 

Si el lector busca un novelón un tanto libresco, lleno de temas y tramas, una narración inagotable de época, bien podría ser ‘La soledad de Charles Dickens’. De entrada, arranca con un detalle esencial: quien cuenta la acción es el novelista y “jugador empedernido” Wilkie Collins, el autor de ‘La piedra lunar’. Todo parte de un accidente de una locomotora que ocurrió el 9 de junio de 1865. A bordo iba Dickens, con su joven amante y con la madre de ésta, y esa “catástrofe” acabará con “su paz mental, su salud” y “con su cordura”. El texto refiere los últimos cinco años de la vida de Dickens, presididos por el crimen, el opio, los callejones sombríos y un personaje obsesivo y real, llamado Drood.

*Esta foto de una hermosa Lee Miller corresponde a George Hoyningen-Huene.

 

 

'LUZ DE HIELO' DE FLAVIA COMPANY, AL CINE EN 2010

'LUZ DE HIELO' DE FLAVIA COMPANY, AL CINE EN 2010

Recibo carta de la escritora y traductora Flavia Company, con una hermosa noticia: su novela ‘Luz de Hielo’ será trasladada al cine por Silvia Quer y producción de Antón Reixa y su equipo. Este es el texto-cuento que Flavia ha publicado en su blog.

 

 

Esta es una de esas historias que parece más un cuento de hadas que la dura realidad.

Hace algunos años, concretamente cuando corría el 2000, la directora Silvia Quer me telefoneó para decirme que le gustaría adaptar al cine mi novela Luz de Hielo. Quedamos, nos tomamos unas cervezas y decidimos emprender juntas la escritura del guión, cosa que hicimos de inmediato y sin ninguna clase de descanso o tregua. Nos fuimos a Pepa Paper, compramos una libreta tamaño folio, de tapas rojas y con hojas blancas, sin pauta, y en ella fuimos escribiendo la primera versión -y pegando los sobres de té que consumíamos, las servilletas de la pizzería en que nos alimentábamos a cualquier hora y demás (incluso una piel de esa fruta china llamada lichi). Un día u otro terminamos la octava versión. Después de eso... había que vendérsela a un productor. Ni Silvia ni yo somos grandes vendedoras, para qué engañarnos. A nosotras, que nos echen lo creativo... y ya.

Quedó el proyecto en el cajón, a la espera de nuevos tiempos, de que nos apareciera la virtud vendedora como un grano o de que, de pronto, alguien llamara a nuestras puertas diciendo: queremos un hijo vuestro.

No ha sido así.... pero... el azar, esa maravillosa explicación de la vida, ha dado al fin con la manera de hacer nuestro sueño realidad.

El pasado mes de setiembre el poeta Luis García Jambrina me llamó -fue un asalto casi- con pocos días de tiempo para invitarme al Encuentro de Escritores en Verines (Asturias) que, ese año, reunía a escritores y cineastas. Faltaban apenas quince días para el encuentro, debía prepararme una charla, encontrar el modo de hablar de mi abuela -en Verines siempre hablo de mi abuela; la nombraron abuela honorífica del Encuentro-... pero acepté. Le dije a Luis, sí, voy. Y fui.

Y en Verines conocí al fantástico director y productor Antón Reixa. Os digo que es una persona singular entre las singulares. Me encantó su ironía, su sentido del humor y su sensibilidad -llegamos a perpetrar juntos, en grupo con algunos otros, incluso un asesinato que habría beneficiado a la humanidad, pero desistimos por falta de iniciativa criminal-. Comí en la mesa de Antón algunas veces y al final, un día, le dije: "Lo que tendrías que hacer es leerte el guión de Luz de Hielo. Seguro que te gustaría." Y me dijo: "Mándamelo".

Y se lo mandé en cuanto llegué a Barcelona. Y quince días después me dijo: "Está bien el guión, pero ahora mismo estamos saturados de proyectos". Y le contesté: "¿Pero de veras te gusta el guión? Es que yo quiero que lo produzcas tú. Así que no me importa esperar". Y contestó: "En serio me gusta". Y esperamos.

Justo el 23 de febrero pasado, día en que presentaba yo en Barcelona mi libro de cuentos "Con la soga al cuello", poco antes de irme para el acto, recibí un mail de Antón en que me decía que sí, que veía que el guión valía la pena y que estaba dispuesto a intentarlo.

Llamé a Silvia, que estaba con gripe, y se curó de golpe.

Poco después Antón Reixa (Productora Filmanova) había hablado con Tono Folguera y Toni Marín (Productora Cromosoma), quienes leyeron también el guión y pensaron que, en efecto, ahí había una buena peli. Vivan los tres "Tonis".

Y algunos meses después, llega esa foto que encabeza la entrada de hoy: contratos firmados. Silvia Quer dirigirá la película -qué lujo, amigos y amigas-, y bueno... esto muestra cómo la gente que debe encontrarse... tarde o temprano se encuentra, ¿no?

Comparto con vosotros y vosotras mi alegría. Tengo ganas de ver esa película, muchas ganas. Se rodará en 2010. Iremos a verla, ¿no?

*La foto es de Carlos Saura.

 

'ALGORA CAMPEÓN': DISCO EN RECUERDO DE SERGIO

'ALGORA CAMPEÓN': DISCO EN RECUERDO DE SERGIO

Luis Pastor, amigo y cuñado del cantante, poeta y dinamizador cultural Sergio Algora anuncia:

 

Presentación del disco ‘Algora campeón’. Será el día 15 de Julio en Madrid y el 17 de Julio en Zaragoza, en el bar Bacharach de 20 a 23 horas, luego en el Candy, para el que quiera seguir la fiesta. Al disco le acompaña un libreto con fotos.


 También el día 15 sale a la venta en la Fnac.


‘Algora campeón’ está acompañado de un libreto con fotos de los grupos en los que tocó y con fotos que ha mandado la gente. Son 13 canciones cantadas con Costa Brava, Muy Poca Gente y el Niño Gusano. 

**En la foto, cinco poetas aragoneses: Angel Guinda, Manuel Vilas, Octavio Gómez Milián, Jesús Jiménez y Sergio Algora. La foto esta tomada del blog de Manuel Vilas.

 

 

GIANMARCO FARFÁN: DOS TEXTOS SOBRE EL PERÚ

GIANMARCO FARFÁN: DOS TEXTOS SOBRE EL PERÚ

 

MAESTROS, AMIGOS, LUCES CON PIEL

 

 

Autor: Gianmarco Farfán Cerdán

 

Año: 2009

 

 

Blanca Varela me sonríe todos los días con sus versos. Pero ella no lo sabe. Ni lo sospecha. Su poesía es el centro magmático del mundo, y también sus amplísimas fronteras.

 

Octavio Paz me enseña el camino, con su fecunda magia verbal abre trochas gigantescas en la maleza del existir. Monstruo mexicano de cielos purísimos de palabras.

 

Rocío Silva Santisteban me muestra su alma femenina ensangrentada y mechones de sus cabellos largos que ella misma se arranca. Sus poemas me golpean. Con furia tremenda lastiman, quiebran, y eso me gusta.

 

Blanca, Octavio, Rocío: amigos, compañeros de viaje, maestros, luces de piel que jamás me explicaron nada desde una alta pizarra, pero me enseñaron más que once años de querido colegio, cinco de reveladora universidad y treinta de cáustica vida.

 

Hablo con ellos tres, les pido consejos en silencio, me los dan desde sus páginas-ley, y procuro transitar las calles con los mismos poderosos pasos suyos. Y no puedo. Lo intento, lo intento, lo intento, mas no puedo. ¿Algún día podré?

 

¿O tendré que conformarme con ser el que los sigue en procesión, el que les prende inciensos, el que guarda celosamente los secretos de sus poemarios, el que besa sus luminosos pies y lame sus manos de fuego?

 

 

LIMA Y ELLA

 

 

Autor: Gianmarco Farfán Cerdán                          

Año: 2009

 

La serena chinita del salón sube al mismo colectivo que yo. Mira a todos lados, buscando un sitio vacío donde sentarse. Es la mujer más bella de la universidad. De pronto me ve, sentado en la última fila del destartalado carro, me observa fijamente unos segundos, me sonríe leve y amablemente, y encuentra un sitio para posar su belleza. Se sienta. Ahora está ahí, a pocos metros. No sabía que ella tomaba este mismo carro. Por fin, un poco de alegría matinal.

 

Hasta que un frenazo salvaje me hace olvidar a la chinita serena. Otro carro de transporte público quiso ganar un pasajero y le cerró el paso al colectivo donde voy. Otro demente al volante malográndome otra mañana. Otro suicida (y homicida) suelto en las pistas. Demasiados otros. Mentadas de madre se escupen y envenenan el aire, de conductor a conductor, y de cobrador a cobrador. La verdadera Lima aparece de nuevo. La ley no existe, las reglas son para zurrarse en ellas. Los pasajeros somos miserables ovejas de todos los colores que únicamente sirven para llenar el colectivo.

 

Pagar un nuevo sol para arruinarse el día, no es negocio. No para nosotros, sí para ellos los bestias, los asesinos.

 

A veces es tan fácil odiar a Lima. Sin embargo, todo cambia, todo pasa, cuando por la ventana de esta lata de sardinas andante, ves a una pareja de ancianos caminando juntos, aún enamorados, sin prisa; o cuando ves a una pequeña tomada de la mano de su madre, a punto de cruzar la pista. ¿Puede haber imagen más hermosa que una madre guiando a su hija por laberínticas calles, hacia donde sea?

 

Tal vez, y solamente tal vez, la imagen de cuando sube una preciosa chinita serena al carro, me sonríe, alegra mi día, y perdono cada página manchada o rota de esta caótica, agresiva y frecuentemente maldita ciudad. Mi ciudad.

 

Gianmarco Farfán Cerdán (Lima, 1978). Bachiller en Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). También tiene estudios de Psicología en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Ha ejercido el periodismo en diversos medios de comunicación: el boletín Católica Deportes de la PUCP, Radio Santa Rosa, Radio Cadena, diario El Comercio, semanario Milenios, revista Universidad & Business, e Imedia. Además, ha sido editor el 2008 del periódico Pirca, y los años 2005 y 2006 de la revista Bar News. En el 2006 obtuvo una Mención Honrosa en el concurso de cuentos Horas de Ágora de la UNMSM. Ha publicado poemas, cuentos, reseñas y entrevistas en las revistas virtuales Destiempos (México), Letralia (Venezuela), Voces (España), y las peruanas Miríada, Bocanada, Remolinos y Sociedad Latina; así como tres poemas en la publicación impresa Punto Edu (ediciones 62 y 73) de la PUCP. Ha llevado talleres literarios con los escritores españoles Marta Rivera de la Cruz, Jordi Carrión, Agustín Fernández Mallo, Antón Castro, Javier Alonso Benito y Fernando Marías. Es miembro de la Red Mundial de Escritores en Español (REMES).

 

*Estos son dos de los textos del escritor y periodista Gianmarco Farfán, que redactó en las actividades del taller que se celebró en el Centro Cultural de España en Lima, dentro de las actividades de la Semana de Autor, en la que participé, invitado por Carlos Lombarte, May Rivas, Ricardo Ramón y Miguel Angel Bazán, entre otros amigos.

**He aquí una foto de un nocturno de los hermanos Vargas, los grandes fotógrafos de Perú con Courret, Martin Chambi y Baldomero Alejos.

 

NOCHE DE POESÍA ERÓTICA Y RAPSODAS EN LA ALMUNIA

NOCHE DE POESÍA ERÓTICA Y RAPSODAS EN LA ALMUNIA

Anoche, en la plaza de San Juan de la Almunia de Doña Godina, se celebró el VI Festival de Poesía Erótica. Participaron en torno a una treintena de rapsodas, poetas, narradores, músicos (Alfonso Latorre al piano estuvo espléndido: tocó a Granados y Debussy) y actores en una auténtica fiesta popular de la poesía amatoria, más o menos lasciva, más o menos excitante. Al lado de poetas como Fernando Sarría, Emilio Pedro Gómez, Miguel Ángel Yusta, Javier Aguirre, Angélica Morales y otros, los integrantes del Club de Lectura de La Almunia –casi debería decir las integrantes: la mayoría son mujeres, mujeres entusiastas, mujeres que vibran con la belleza y el enigma de las palabras, mujeres que encienden el canto a la luz de la pálida luna, juglaresas…- hilvanaron una maravillosa noche con poemas populares, anónimos o de autores como Luisa Miñana, Félix Samaniego, Jesús Aguado, José Luis Gracia Mosteo, Julio Cristellys o Mario Benedetti, entre otros. Era la primera que acudía a ese encuentro, leí un relato ‘El fotógrafo y la modelo’, dedicado a Ferdinando Scianna, y un poema de Gonzalo Rojas, ‘El fornicio’, a modo de cierre, que había traído Fernando Sarría, y que es uno de nuestros poemas favoritos de este asunto, a favor de la alegría, el placer, el amor al amor, el amor a las mujeres. Fue una noche preciosa, precedida de una merienda-cena y de mucha complicidad, y seguida de una recena con postres, champán y frutas de ese delicioso paraje, que vive envuelto en la atmósfera de la multiculturalidad, la literatura y el cine.

 

He aquí el poema de Gonzalo Rojas:

 

 

EL FORNICIO

 

Te besara en la punta de las pestañas y en los pezones, te turbulentamente besara,
mi vergonzosa, en esos muslos
de individua blanca, tocara esos pies
para otro vuelo más aire que ese aire
felino de tu fragancia, te dijera española
mía, francesa mía, inglesa, ragazza,
nórdica boreal, espuma
de la diáspora del Génesis, ¿qué más
te dijera por dentro?
¿griega,
mi egipcia, romana
por el mármol?
¿fenicia,
cartaginesa, o loca, locamente andaluza
en el arco de morir
con todos los pétalos abiertos,
tensa
la cítara de Dios, en la danza
del fornicio?

Te oyera aullar,
te fuera mordiendo hasta las últimas
amapolas, mi posesa, te todavía
enloqueciera allí, en el frescor
ciego, te nadara
en la inmensidad
insaciable de la lascivia,
riera
frenético el frenesí con tus dientes, me
arrebatara el opio de tu piel hasta lo ebúrneo
de otra pureza, oyera cantar a las esferas
estallantes como Pitágoras, te
lamiera,
te olfateara como el león
a su leona,
parara el sol,
fálicamente mía,
¡te amara!

*La foto es de Ferdinando Scianna.

ANA DA COSTA: EL BLOG DE LETRAS DE LA ESCRITORA

ANA DA COSTA: EL BLOG DE LETRAS DE LA ESCRITORA

 

 

En este viaje a Argentina y a Perú me han ocurrido cosas curiosas. Cuando llegué a Lima había varios periodistas de diversos medios –‘El comercio’, ‘Perú 21’, ‘La República’, etc.- que me esperaban para entrevistarme. Habían leído ‘El álbum del solitario’ la mayoría y habían viajado por mi blog y habían accedido a otros textos. Aparecieron en cada medio una página completa. Y ayer mismo, una hora y media antes de la partida, el joven Gianmarco Farfán, periodista y escritor, vino a verme y me grabó otro diálogo para la radio y la prensa. Gianmarco, que había asistido a los talleres de Lima, me confesó que ni siquiera había dormido.

 

En Argentina, he experimentado hermosas emociones: una profesora de literatura española, Raquel, vino desde La Plata y se llevó mi libro ‘Golpes de mar’ a modo de correspondencia y de afecto a su gesto; otra, como Ana da Costa, me trajo su hermosa monografía sobre Héctor Tizón, una extensa y medida conversación que tiene momentos magistrales, especialmente su infancia, y todo lo concerniente a su exilio en España. Ana da Costa es periodista, realiza programas de libros y me ha escrito muy amablemente. Se lo pasó estupendamente. Me han escrito algunas otras compañeras.

 

Ana da Costa tiene un estupendo y variado blog, del que dejo aquí su enlace y del que coloco un link de acceso también. http://www.anadacosta.blogspot.com

*Esta foto es de Pepe Mateos, uno de los fotógrafos preferidos de Ana da Costa.