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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2006.
01/07/2006
DIARIO DEL MUNDIAL /ADIÓS ARGENTINA, ADIÓS LA SUERTE más temida de un Mundial ha castigado a Argentina. José Pekerman no pasará a la historia como un gran seleccionador, a pesar de sus éxitos con las categorías inferiores. Argentina poseía un equipo temible desde hace al menos seis o siete años, un conjunto que debiera aspirar a todo. Pasó sin pena ni gloria por Corea y Japón-2002, y en Alemania se ha despedido en cuartos. Y lo peor de todo es que ha caído ante un equipo más bien menor, correoso y entusiasta, que cabalga mecánicamente con el favor del público, pero que carece de fantasía, de dirección, de los gestos trabajados de un gran combinado. Y eso se vio en un partido entre la lentitud con racanería (los albicelestes) y la ansiedad sin ideas (los teutones). Argentina empezó como siempre había soñado, como sueña Italia también (favorecida ayer, de nuevo, hasta por los postes): marcó un gol al principio del segundo tiempo y se echó a sestear luego, a conservar una mínima ventaja. La primera parte fue de puro tanteo, de exploración mutua, y de escasas sorpresas: ni Argentina tenía demasiadas cosquillas ni Alemania ofrecía nada para guardar en el vídeo. El fútbol de estos chicos ni sabe ni embriaga ni huele a nada; parece concebido para aburrir o para descerrajarse en la ruleta rusa de la pena máxima. Ni siquiera Ballack comparecía con peligro, Klose sufría en exceso ante Ayala y Heinze, Schweinsteiger no emulaba a Frank Ribery, sólo Podolski estaba levemente inspirado; de los argentinos tampoco se tenían demasiadas noticias: se veía enchufado a Hernán Crespo, serios y laboriosos y oscuros a sus medios, e intrascendente, con falsa apariencia de dominador, a Riquelme. Como siempre. Alemania se encorajinó con la derrota parcial, y temblequeó de furia. Y en el minuto 80, la tarde se volvió loca y se puso boca arriba. Hasta Angela Merkel se descompuso con cursilería y encogimiento. Argentina, sin Riquelme, con Cruz y sin Messi ni Saviola ni Aimar (a Pekerman le preguntarán hasta el hastío por los tres, pero especialmente por el niño Leo), dominó y generó alguna ocasión. Entonces sí, entonces sí deseó ganar. Y perdió en los penaltis: fallaron Ayala, que por un instante quiso ser refinado y no patear con ira, y Cambiasso. Lehmann justificó su titularidad con dos paradas. Argentina se va a casa por sus propios deméritos, por esa moda espantosa -este es un Mundial sin figuras, ultradefensivo y ruin para cualquier mirada ávida de magia y alegría- de trabajar la parte defensiva del elenco hasta volverlo inservible, basto y sin recursos desde la media hacia arriba. No le ha ganado un equipo superior en modo alguno, pero quien juega con fuego a veces se quema, quien porfía en arrojarse al vacío a lo mejor se cae un día, y eso le pasó a Argentina. Pekerman dejó otra frustración en el ambiente: ¿no podía haber administrado mejor la genialidad y las ganas de Messi?. Por ahora el Mundial no tiene estrellas. No es el Mundial de Ballack, de Riquelme, de Ronaldinho, ni de Klose, ni de Totti, ni de Henry, ni de Shevchenko. Es mucho más el de Luis Figo en el fondo: juega como si rejuveneciese en cada regate; es su pacto con el diablo del fútbol. Los mejores tal vez sean Frank Ribery, ese francés apaleado del suburbio y de las malas calles, y Buffon, que encarna la raza de Italia y su buena suerte. Hoy también habrá sorpresas. ¡Brasil, Brasil, triste de ti, no te duermas!
02/07/2006
TRES PINTORES DE ZARAGOZA CARTA DE FERNANDO MARTÍN GODOY A SUS AMIGOS
Hola a todo el mundo!!! El lunes, 3 de julio, a las 11:30 de la mañana, inauguro una exposición colectiva en la Aljafería. Es una hora un poco complicada, pero en fin... Yo os aviso para que vaya quien pueda.Expongo 8 cuadros en compañía de otros cuantos de Pepe Cerdá y de Ignacio Fortún, todos ellos con la ciudad como tema. La expo es en la capilla de San Martín, que es una sala de exposiciones estupenda, y está organizada por Fernando Sanmartín. Mucha coincidencia en los nombres, parece una broma, pero no...Abajo os dejo los datos y un link a la página de las Cortes de Aragón.Espero veros allí, y si no, pronto. II.CERDÁ EN LA ALJAFERÍA El cuadro de Pepe Cerdá. Ismael Grasa le escribe un bonito texto. Pepe Cerdá mira Zaragoza desde Villamayor, su refugio. III. IGNACIO FORTÚN EN LA ALJAFERÍA Ignacio Fortún, objeto del documental de arte y ensayo "Vislumbre" de Domingo Moreno, también expone en la Aljafería. Éste es uno de los cuadros. Su pintura es analizada por Carlos Castán. ESTA MEDIANOCHE: BORRADORES -Borradores conversa en el Museo de Huesca con Rafael Azcona. -Plató: Dos canciones de Elena Rubio, y diálogo con Luisa Miñana y Roberto Malo.
-Reportajes: Pilar Moré, Vicente Pascual, Xesús Vázquez y Alberto Carneiro. Esta noche, a las doce, el programa “Borradores” contará con la presencia de la cantante e intérprete Elena Rubio, que cantará dos canciones “Anda” y “Por ti seré”, junto al guitarrista Flaco Jiménez. Además, recibe en el plató a la historiadora y novelista Luisa Miñana, que acaba de publicar “Pan de oro” (Mira editores), una novela sobre la Zaragoza artística del siglo XVI que indaga entre la rivalidad de un artista italiano y Damián Forment. Y también recibe a Roberto Malo, narrador y cuentacuentos que acaba de publicar en Certeza su libro de relatos “Malos sueños” (Certeza). Además, “Borradores” viaja a Teruel, donde visita la exposición “Vórtice” de Xesús Vázquez en el Museo de Teruel y graba las recomendaciones de libros de Luisa Perruca, de librería Perruca. En Huesca visitamos la exposición “Árboles” en el CDAN de Alberto Carneiro, y ofrecemos un reportaje sobre dos trabajos de Vicente Pascual Rodrigo: su reflexión sobre la torre de Doña Blanca en Albarracín y el proyecto aún inédito “Las 100 vistas del monte interior”. Además, “Borradores” ofrece una extensa entrevista con Rafael Azcona, en la que habla de su cine, de los guiones, de la novela “Los europeos” y de sus viajes al Tubo de Zaragoza. En plató, forman parte del decorado varios cuadros de Pilar Moré, cuyo estudio visitamos. Roberto Malo es el encargado de leer un breve texto: “El libro de la vida”, y Amparo Martínez explica lo que significa para ella la palabra “Borradores”. *Uno de los últimos guiones de Azcona: "La lengua de las mariposas", basado en tres cuentos de Manuel Rivas y realizado por
03/07/2006
VÍCTOR JUAN BORROY, DIRECTOR DEL MUSEO PEDAGÓGICO DE ARAGÓN Caricatura de Víctor Juan Borroy realizada por José Luis Cano El profesor, investigador y novelista Víctor Juan Borroy estrenó su nuevo cargo de director del Museo Pedagógico de Aragón el pasado viernes, en un acto entrañable y repleto de gente. En su página web, Víctor cuelga un pequeño decálogo de intenciones. El viernes advertía a los oscenses, en mi artículo de "Heraldo de Huesca", reciben a un tipo entusiasta, apasionado, bondadoso y sabio. Éste es el texto de Víctor Juan Borroy: [El viernes se inauguró el Museo Pedagógico de Aragón. Guardé el trozo de cinta que me dio la Consejera de Educación Cultura y Deporte. Es la cinta que he escaneado junto a la invitación. Estoy ilusionado con este proyecto. El Museo Pedagógico de Aragón no es una colección de objetos muertos, inservibles, curiosos, raros o inusuales. Un museo obedece a una idea, a un propósito. Un museo es un discurso, un texto abierto que tiene su estructura, su gramática y su coherencia interna. Como las grandes obras literarias, un museo ha de permitir múltiples niveles de lectura. Por eso es imprescindible que los visitantes puedan recorrer la muestra sin distorsiones, sin ruido comunicativo, sin grandes sobresaltos. Las piezas no deben solaparse, amontonarse, taparse unas a otras. Hay que procurar que todo no esté tan junto que impida escuchar el susurro de las piezas cuando nos hablan de la sociedad, de la concepción de la infancia, del modelo de aprendizaje, de las carencias que soportaba la población, de la disciplina que se imponía en las escuelas, de las rutinas cotidianas, de las diferencias entre los grandilocuentes discursos y la prácticas cotidianas, del tipo de maestro que allí trabajaba. ¿Quién leyó este libro? ¿Quién jugaba con esta muñeca? ¿Quién se sentaba en aquel pupitre? ¿Cómo era la maestra que trabajaba con estos materiales? ¿Qué formación había recibido? También hay preguntas mucho más trascendentes que pueden ser contestadas por los materiales, por los símbolos que presidían la jornada escolar, por los iconos del aula, por los cantos y las celebraciones, elementos, en definitiva, que nos hablan del modelo de socialización que se perseguía en cada época. ¿Cómo se han seleccionado los contenidos escolares? Los materiales nos permiten indagar y analizar el curriculum oculto, o lo que es lo mismo, ¿qué aprendían los niños y las niñas mientras creían aprender matemáticas, historia o geografía? El Museo Pedagógico de Aragón está en la Plaza del Mercado de Huesca y puede visitarse de martes a sábado de 10 a 14 h. y de 17 a 20 h. Los domingos de 17 a 20 h.]
SABINO MÉNDEZ EN ZARAGOZA Me llega esta nota, que cuelgo en mi blog gustosamente. Presentará su libro “Hotel Tierra” (Anagrama) (http://www.lafactoriadelritmo.com/fact6/panorama/sabino.shtml) El que fuera durante varios años guitarrista y compositor de Loquillo, en su banda Trogloditas, estará en Zaragoza el jueves 6 y el viernes 7. Cuando Sabino Méndez abandonó la música, decidió que era el momento de ajustar cuentas con su vocación: la literatura. Tomó los libros y asistió a la universidad de Barcelona, donde cursó estudios de Filología Hispánica. Mientras, fue pasando cuentas con su memoria. Sorprendió al mundo de la música, pero sobre todo al de las letras, con su cruda mirada a la época de la Movida en “Corre, rocker ”. Un delirante relato sobre unos años de desenfreno, drogas, rock and roll y trasnoche. En medio de esa vorágine se encontraba Sabino tomando notas. Después del exitoso “Corre, rocker”, dio salida a su personal visión sobre el rock internacional en “Limusinas y estrellas”. Ahora nos vuelve a sorprender en un duelo con su dietario, con esa libretita que siempre le acompaña. Acaba de editar en “Hotel Tierra” (Anagrama), sus memorias literarias y musicales. El recuento de los momentos especiales que vivió en una banda de rock, los Trogloditas, donde en las noches mezclaba alcohol con Borges, pastillas con Scott Fitzgerald, insomnio con Nietszche. El autor de “Cadillac solitario” nos visita para presentar el libro. El jueves 6 estará en la librería Cálamo (20.00 h.) Plaza san Francisco, 4. Presentan: Gabriel Sopeña y Joaquín Carbonell. Donde tendrá lugar la presentación oficial de “Hotel Tierra” y atenderá a todos los amigos que se interesen por su obra. El viernes 7 (19.30 h.) acudirá a la librería Antígona, en Pedro Cerbuna, 25 donde se oficiará un distendido coloquio sobre “La década de los 80”, coordinado por Joaquín Carbonell CARTA DE ALEJANDRO CORTÉS: PALABRAS PARA CHARRAR El pintor, escritor y activista indesmayable Alejandro Cortés escribe esta nota: Estimados amigos y colaboradores:
Me pongo en contacto con vosotros para informaros de que la presentación oficial del libro colectivo LA CHARRADA tendrá lugar el día 20 de julio en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Zaragoza a las 19.30 horas.
LA CHARRADA es una reflexión colectiva y multidisciplinar sobre el vocabulario aragonés en la que 40 autores de distintos ámbitos de la cultura y la sociedad aragonesas han elegido sus vocablos preferidos y nos presentan lo que dichas expresiones les sugieren. Estas obras, que pueden ser textos o ilustraciones, se distribuyen en tres bloques temáticos: 1. Ser humano, 2. Naturaleza y 3. Expresiones y objetos.
Los autores que participan en esta iniciativa son:
Raquel de Álava. Eugenio Arnao Luis Miguel Bajén. Manuel Ballarín. Natalio Bayo. Francho Beltrán. Chesús Bernal. Blanca Blasco. Domingo Buesa. Mª Dolores Campos. José Luis Cano. Antón Castro. Ánchel Conte. Javier Coronas. Alejandro Cortés. Fernando Cortés. Jorge Cortés Pellicer. Manuel Domínguez. José Antonio Duce. Isabel Enguita. Eloy Fernández Clemente. Alberto Gamón. José Luis García Remiro. Ángel José Laín. Miguel Ángel Lamata. José Lera. Carmen Marta Lazo. Antonio Martínez Ruiz. Francho Nagore. Paco Paricio. Ángel de Pedro. Sergio Pérez Mir. Andrés Pérez Perruca. Antonio Postigo. Francisco Rallo Lahoz. Paco Rallo. Javier Sauras. Pilar Sarto Fraj. José Juan Verón Lassa. José A. Videgaín. Luis Yrache.
Un libro que ve la luz gracias al apoyo de todos los colaboradores y patrocinadores y que ha sido editado por Rolde de Estudios Aragoneses con la ayuda del Gobierno de Aragón y la colaboración de Chuntos por l´aragonés.
Me gustaría aprovechar este acto para agradeceros en persona toda la ilusión, esfuerzo y cariño que habéis aportado a una idea que ha crecido con vosotros y que se ha traducido en un tomo de rico en contenidos y diferente.
*La caricatura de Lamata, dudo un poco que sea él, la firma Tadeo. ÁNGEL GUINDA, AL BÚLGARO, EN CÁLAMO Francisco Goyanes remite esta carta: El miércoles 5 de julio a las 20 h., la poeta y traductora Rada Panchovska presentará en Cálamo la edición bilingüe español-búlgaro de Vida ávida de Ángel Guinda, publicada por la editorial Próxima-RP de Sofía en colaboración con la Casa del Traductor de Tarazona con una ayuda de la Diputación de Zaragoza. Además del poeta aragonés y de la traductora, participarán Mercedes Corral, directora de la Casa del Traductor, y el escritor Antón Castro. Se leerán poemas en versión original y doblados al búlgaro. Toda una aventura sonora que no te deberías perder. La presentación está organizada al alimón por La Casa del Traductor de Tarazona y Librería Cálamo. EL RECTÁNGULO DE LA POESÍA: PACO URIZ Un balón de goma, la nieve y el gol: poesía de fútbol Hace días que quería hablar de un libro, “Un rectángulo de hierba” de Paco Uriz (Zaragoza, 1932), poeta, traductor y cómplice permanente del político asesinado Olof Palme y Artur Lundkvist, el hombre que impulsó el Premio Nobel para Neruda, Vicente Aleixandre, Octavio Paz o Cela, entre otros. Se trata de un poemario de algo más de 80 páginas, publicado por la editorial aragonesa Libros del Innombrable en 2002, que explica la fascinación que siente el autor y mucha gente por el fútbol. En la niñez, en aquellos campos sin postes, el fútbol era como una revelación: “Lo esencial era el balón”, dice, y explica que jugaba en casa, con pelotas de goma, en la plaza de los Sitios, en uno de los tres campos de los Escolapios, y evoca un imborrable día de nieve. También recuerda cuando los curas llevaban a todos los niños a los campos de la Química, detrás de la Aljafería, y allí elegían a dos equipos con los once mejores. Los que no eran seleccionados para el juego, que encarnaba “la sal de la vida”, percibían las primeras frustraciones. En aquellos choques, “lo importante era ganar. Lo de participar, para los marqueses”.
Paco Uriz habla del campo, ese escenario de todas las quimeras. “Era la alfombra mágica que hacía volar mis sueños”. Habla del gol: “Si el gol provoca tal felicidad, // ¿no sería mejor meter muchos?”. Se detiene en otras estampas: en los jugadores que salen del túnel, en el ritual de las fotografías, en la moneda al aire y en la puesta de la pelota en movimiento. Todo ello, antes de que llegase la televisión, lo vivía especialmente en el campo de Torrero, donde vio jugar a Di Stéfano o Ben Barek, al que le dedica un poema.
La pasión por el fútbol era absoluta: los mejores amigos eran aquellos que tenían balón. Se conjugaban los verbos de una manera muy divertida: “Yo soy Zarra, tú eres Ramallets, él es Gainza”. Se aprendían los poemas dedicados a los grandes héroes, desde Zamora (“Zamora era // grueso jersey de cuello alto, toscas rodilleras, // botas rigurosas, gorra visera // un león”, así lo define Uriz) a Platko, y se recuerdan esos inolvidables momentos de la leyenda: la final de Maracaná de 1950, cuando el “negro” Obdulio Varela frenaba a las figuras brasileñas y le daba la vuelta al gol de Friaça. Describe la grandeza inútil de los húngaros de 1954. “Aprendimos de su desgracia que // nunca se debe jugar con diez y una estrella lesionada”. El autor establece un paralelismo entre su biografía, la afición por el deporte y la política española, tan inseparable del juego. Por eso glosa la final de la Eurocopa-1964, cuando España venció a Rusia con “la histórica cabeza de Marcelino”, y analiza el ímpetu y la locura de los hinchas, que se apiñaban de puntillas para ver a los jugadores. Recrea ese instante decisivo en que el portero y el delantero se lo juegan casi todo en un penalti. El genio del balompié es “Maradona, el camino más bello entre dos puntos”. Y el jugador argentino también le invita a preguntarse: “Quién es el Maradona de la poesía”. Paco Uriz parece tenerlo claro: “El providencial cabezazo de Marcelino, // ¿no desató tanto entusiasmo como el estreno del ‘Marat-Sade’ de Marsillach?”. Pregunta retórica, claro: desató mucho más. Y afirma: “Carlos Lapetra no fue menos importante // que Ramón Sender”. Este libro, sencillo y directo, del que se entiende todo, puede ser la compañía ideal, de bolsillo, para esta apasionante semana en que Europa pugna, de nuevo, por el título. El autor me ha dicho que tiene muchos, muchos ejemplares todavía. *Ghiggia acaba de marcar el gol de la victoria de Uruguay sobre Argentina. El arquero Moacyr Barbosa se convertía en "o goleiro maldito". 199.854 espectadores contemplaron el triunfo charrúa. Por cierto, Francisco J. Uriz, premio Nacional de Traducción, traductor de Gunnar Ekeloff Ingmar Bergman, acaba de publicar sus memorias: "Pasó lo que recuerdas" (Biblioteca Aragonesa de Cultura).
05/07/2006
PIRLO, EL FÚTBOL EN CASA Y EL RUMOR DE LOS PINOS Me han pasado hoy [ayer en realidad:cuando Italia y Alemania reeditaban la memorable semifinal de 1970] algunas cosas, bastante intensas. He sufrido un accidente de coche, una señora se incorporó a la circulación con imprudencia y me dio un buen golpe y un buen susto. A ella, el pánico le erizó la piel. Compré un espectacular libro de boxeo, Boxing, de más de 400 páginas, donde se recoge prácticamente todo y hay un inventario espeluznante de golpes terribles, de rostros destrozados por el dolor, pero también se recoge la leyenda, el abrazo, la sangre, la esgrima, la historia de campeones de todas las categorías. Es un libro de ésos que te gusta ver por miles de razones: por ahí andan Jack Dempsey, Jack Johnson, Max Baer, Primo Carnera, Julio César Chávez, Oscar de la Hoya, Félix Trinidad, Ray Sugar Leonard, Marvin Maravilla Hagler, y entre los campeones del mundo se cita, en 1974, a Pedro Fernández. Esta tarde, mientras pensaba en un par de programas de “Borradores”, he recibido la llamada de José Luis Melero, que se estrena hoy como consejero del Real Zaragoza y que estaba ayer con el entusiasmo del joven doctor que está a punto de impartir su primera lección inolvidable de sabiduría, emoción y verdad.
Más tarde, jugué –casi a la patacoja- en emocionante partido con Diego de aliado contra Jorge y Daniel, un partido de tarde con hijo y contra hijos, que nos hace muy felices. Son partidos reñidos, casi duros, con enojos, con rivalidad; nos interrumpieron con 17-16 favorable a Jorge y Daniel. La interrupción se produjo por dos razones: un vecino nos contó, entre otras, cosas que le habían dicho que su perro negro huye por la noche y ha matado más de media docena de gallos y gallinas. Y luego ya vino el gran partido de Alemania e Italia, impresionante, vibrante. Por una vez los italianos dejaron su táctica rácana y quisieron tutear con el balón en los pies a un rival tan impetuoso y trabajador como falto de duende, despojado de magia y de auténtico talento. El talento sí lo puso Italia, y Alemania en menor medida en la prórroga, que marcó dos goles cuando todo se dirigía hacia los penaltis: jugó bellamente Andrea Pirlo y marcó el fino Grosso, que hizo por cierto un magnífico y casi imposible control en la primera parte. Luego apuntilló Del Piero, pero también estuvo a punto de hacerlo Gilardino.
Y después del partido inolvidable, la crónica para "Heraldo" y un baño en el agua, a la sombra de los pinos. Con Aloma y Diego. A la medianoche. Es una sensación agradable que sólo había experimentado en Cienfuegos, en Cuba. Luego, tras cenar, me he venido al estudio y he puesto a un grupo que me gusta y que me llena de saudade: Luar na Lubre. Miro los pinos, los oigo, cual oigo el rumor del río y de los aviones, y viajo en el tiempo hacia Galicia cuando era niño, cuando oía la música de la espesura, el latido de los eucaliptos y los pinos, cuando presentía el avance del misterio con sus figuras informes. Dentro de unos días, el próximo jueves, iré a Segovia a participar en un Encuentros de Narradores Orales: estoy preparando una novela de cuentos en 50 minutos. Y estoy asustado. Pero no se lo voy a decir a Ignacio Sanz, que insistió mucho para que fuera. Cada vez quiero más a los amigos que te quieren: ayer recibí dos bellas cartas de Pilar Moré y Vicente Pascual Rodrigo, que estaban muy contentos de su presencia en "Borradores". Es bonito saber que la gente que se ha quedado contenta con esos gestos suaves de reconocimiento y de afecto. *La foto es de Andrea Pirlo, el "cinco" clásico de Italia, el medio centro que dirige el juego de Italia y que ayer, con sus altibajos al principio, realizó un espléndido partido. Antes del gol de Grosso, él acababa de rematar de zurda lejana al arco de Lehmann, el mejor de la noche en el bando alemán a pesar del buen juego de Kehl.
06/07/2006
JULIO ALEJANDRO EN EL CBC* "Julio Alejandro, 100 años, Una vida a chilindrones", inaugurada la exposición en el Centro Buñuel de Calanda.
El pasado sábado 1 de julio se llevó a cabo la inauguración de la exposición que el Centro Buñuel de Calanda ha organizado con motivo del centenario de Julio Alejendro Castro Cardús (1906-1995). En el homenaje participaron José Luis Acín, director del Centro del Libro de Aragón; Manuel Royo, alcalde de Calanda; Ignacio Casado, delegado general de la SGAE; Javier Espada, comisario de la exposición "Julio Alejandro, 100 años" y director del CBC; José Luis Cano, pintor e ilustrador; Emilio Casanova, realizador del documental "Julio Alejandro, un mar de letras"; Fernando Castro, hermano de Julio Alejandro; Asunción Balaguer, actriz y amiga; Antón Castro, escritor y periodista; Feliciano Llanas, presidente Asoc. Conde Aranda, Madrid; y Alberto Sánchez, responsable de la edición de "Fanal de Popa".
Tras estas intervenciones, que cerró Asunción Balaguer leyendo un texto de Julio Alejandro del "Breviario de los chilindrones", el público se trasladó a la sala de proyecciones del CBC, en la que se disfrutó del excelente documental: "Julio Alejandro. Un mar de letras", realizado por Emilio Casanova, en el que intervienen Rafael Azcona, Manuel Vicent, Alberto Sánchez, José Luis García Sánchez, Asunción Balaguer, José Gilar, Fernando castro, Mercedes Lezcano, José Luis Borau, Daniel Gascón, José Luis Balbín, Luis Alegre, Antón Castro, Vicente Sánchez,Alfredo Castellón...
La exposición está integrada por una colección de paneles de 100x70 cm. que acercan a los visitantes el conocimiento de la azarosa e interesante vida de Julio Alejandro, de su labor como poeta, como autor teatral y como guionista de películas como "Viridiana", "Tristana", "Nazarín", "Abismos de Pasión" y "Simón del desierto", filmadas por Luis Buñuel, además de títulos de otros directores como Ripstein, Roberto Gavaldón, Indio Fernández...
Además, la exposición acoge 16 obras pintadas exprofeso por José Luis Cano para la muestra que van ilustrando, con gran precisión, diversos episodios de la vida de Julio Alejandro. Es una de las obras más felices de Cano: dice que le parece fascinante la vida de Julio Alejandro y que le encanta trabajar sobre personas tan bondadosas, explicó que le había pasado algo semejante con Odón de Buen.
En la exposición también se pueden contemplar dos audiovisuales: el ya citado "Julio Alejandro. Un mar de letras", realizado por Emilio Casanova, y un montaje con extractos del documental "Los náufragos de la calle Providencia" y con la voz de Julio Alejandro recitando uno de sus poemas, realizado por Javier Espada, comisario de esta exposición. El horario de visitas es de martes a domingo, de 10:30 a 13:30 horas por la mañana y de 16:00 a 20:00 horas por la tarde. La exposición permanecerá abierta hasta el domingo 1 de octubre. Centro Buñuel de Calanda
C/ Mayor, 48 44570 - Calanda Telf.: 978.846.524 *Texto de Toni Alarcón con algún añadido mío. En la foto aparecen Feliciano Llanas, responsable del proyecto Conde de Aranda y familiar oscense de Julio, Fernando Castro Cardús y Pilar Navarrete. El Gobierno de Aragón ha participado en varios homenajes al guionista, dramaturgo y cineasta: publicó un estuche con cuatro obras, financió el documental "Julio Alejandro, un mar de letras" y organizó un homenaje en el Festival de Cine de Huesca, con los responsables, y otro en la Residencia de Estudiantes. Y además, han colaborado en la muestra del CBC con la SGAE, entre otros. ZIDANE APARTÓ A FIGO DE LA FINAL Nada que ver con lo que ocurrió anteayer. Nada. Francia y Portugal tenían experiencias anteriores más bien convulsas, grescas en la Eurocopa de 1984 y en la de 2000, y se contemplaron con demasiado respeto. Cejijuntos, sin alegría, con agria desconfianza. Aquí no podía sonar el acordeón del mar que estremece el fútbol. Había que apretar los dientes, defender a muerte y esperar a la contra. Zizou, que ha hecho correr unos cuantos ríos de tinta, apareció fatigado: este partido no iba a ser para él. La noche estaba trabada de odios; la agresividad latía en el ambiente. Era la jornada de los obtusos. Y en ésas, mientras los unos y los otros se vigilaban de frente y también con el rabillo del ojo, como si cuchichearan ira, Tierry Henry atrapó un balón y se enfrentó al mejor defensor portugués, Ricardo Carvalho. Penalti de libro, o casi canónico. Zidane ajustó el cuero abajo, como Villa. A partir de aquí se apagaron los astros. Se encendió la impotencia y galopó una voluntad terca, sin duende. Portugal no ha tenido ariete en este Mundial, tampoco lo tuvo en su Eurocopa, porque Pauleta es un goleador de ligas menores. Un tramposillo de escaso talento. Luis Figo iba a hartarse de correr, de pedir el balón, pero su segunda parte fue toda una apología de la desolación. Esperábamos mucho de él, deseábamos que fuera su gran orgía, que el destino por fin le hiciera la justicia poética que tanto se merece, pero fue incapaz de desbordar ni una sola vez a Abigal. Maniche puso el corazón, se desfondó en todas las direcciones, empujó contra el muro francés. Deco raseó el balón, trianguló con su perfección habitual, pero dio la sensación de que se conformaba, que no ambicionaba reventar el partido y su aportación fue más bien inexistente. Y sólo Cristiano Ronaldo soñó con la igualada: dribló, amagó una y otra vez, se tiró a la piscina y naufragó, chutó desde casi 40 metros, aunque este lance significó la chapuza de Barthez: verificó algo que sabíamos todos los espectadores y debían desconocer los portugueses: ese portero es un palomitero atrabiliario, un cancerbero en sus horas más bajas. ¡Chutad, chutad, malditos!, parecían gritar los aficionados. Figo intentó aprovechar el rechace pero su remate de cabeza se escapó hacia arriba. Portugal puso ganas, sacrificio, coraje, algo de violencia, pero se quedó con un palmo de narices e inundado en sudor y desgarro. Incluso en el lapso final de agonía de todos los partidos acarició un empate que no habría sido injusto. El más destacado de los suyos, junto a Cristiano Ronaldo, que ya se ha hecho acreedor a ser el mejor joven del Mundial, fue el centrocampista Maniche. El choque de ayer fue el de la despedida de Luis Figo. Ya no volveremos a verlo en un torneo de este nivel. Cumple 34 años y está sin fuelle. O cambia de posición y de forma de elaborar o se ha terminado: ha peleado y aún pelea y peléo, pero se ha consumido tanto en el tránsito hacia las semifinales que ayer fue una sombra de lo que le habíamos visto. Exhibió el orgullo y la casta, intentó caracolear, pretendió centrar, se desesperó en su banda y se trasladó al centro. Ayer evidenció que su velocidad de antaño es sólo un recuerdo. Francia no gustó. No se pareció en nada al conjunto que venció a Brasil. Fue un equipo que pareció excitarse un poco con la posibilidad del contragolpe, tras el gol de Zidane en el minuto 33, que buscó las carreras de Henry o de Ribery, pero lo que se dice fútbol hubo muy poco. Fue una Francia convulsa, estrangulada desde adentro, majestuosa en defensa con un binomio Thuram-Gallas prácticamente intratable. Italia habrá aprendido la lección y Francia también: los franceses ya saben que van a enfrentarse contra un equipo igual de sólido que Portugal en la retaguardia, y más amenazador y con mordiente arriba. En estos momentos, Italia es la favorita. *Por cierto, los diez jugadores candidados a mejor jugador del Mundial son: Pirlo, Buffon, Cannavaro y Zambrota, de Italia; Vieira, Zidane y Henry, de Francia; Ballack y Klose, de Alemania; y Maniche, de Portugal. RAFAEL AZCONA, EN BORRADORES HOY, A LAS OO.15, BORRADORES EN TELEVISIÓN ARAGÓN -Borradores conversa en el Museo de Huesca con Rafael Azcona. -Plató: Dos canciones de Elena Rubio, y diálogo con Luisa Miñana y Roberto Malo.
-Reportajes: Pilar Moré, Vicente Pascual, Xesús Vázquez y Alberto Carneiro. Esta noche, a las doce, el programa “Borradores” contará con la presencia de la cantante e intérprete Elena Rubio, que cantará dos canciones “Anda” y “Por ti seré”, junto al guitarrista Flaco Jiménez. Además, recibe en el plató a la historiadora y novelista Luisa Miñana, que acaba de publicar “Pan de oro” (Mira editores), una novela sobre la Zaragoza artística del siglo XVI que indaga entre la rivalidad de un artista italiano y Damián Forment. Y también recibe a Roberto Malo, narrador y cuentacuentos que acaba de publicar en Certeza su libro de relatos “Malos sueños” (Certeza).
Además, “Borradores” viaja a Teruel, donde visita la exposición “Vórtice” de Xesús Vázquez en el Museo de Teruel y graba las recomendaciones de libros de Luisa Perruca, de librería Perruca. En Huesca visitamos la exposición “Árboles” en el CDAN de Alberto Carneiro, y ofrecemos un reportaje sobre dos trabajos de Vicente Pascual Rodrigo: su reflexión sobre la torre de Doña Blanca en Albarracín y el proyecto aún inédito “Las 100 vistas del monte interior”. Además, “Borradores” ofrece una extensa entrevista con Rafael Azcona, en la que habla de su cine, de los guiones, de la novela “Los europeos” y de sus viajes al Tubo de Zaragoza. En plató, forman parte del decorado varios cuadros de Pilar Moré, cuyo estudio visitamos. Roberto Malo es el encargado de leer un breve texto: “El libro de la vida”, y Amparo Martínez explica lo que significa para ella la palabra “Borradores”.
* El guión de "La niña de tus ojos" lo escribieron Rafael Azcona y David Trueba. Aquí vemos a Penélope Cruz, que realizó el papel principal. "BORRADORES" CONTINÚA DURANTE JULIO Y AGOSTO Tendremos programa todo el verano. Y os avanzamos aquí el sumario de los dos siguientes. PROGRAMA DEL 9 DE JULIO
El programa “Borradores” dedicará un primer monográfico a la literatura infantil y juvenil en Aragón. Recibe en el estudio al escritor Daniel Nesquens y a la ilustradora Elisa Arguilé, que acaban de publicar “Mi familia”. También recibe a Ramón Acín, autor de la novela juvenil “Terror en la Cartuja” (Edelvives) y a Pura Menaya, que publica “Dragón busca princesa” (Bambú). Y, por último, acudirán al plató la escritora María Dolores Tolosa y el ilustrador David Guirao, que firman “Caruso” (Mira Editores). Además, “Borradores” entrevista a la profesora Rosa Tabernero, especializada en literatura infantil. Y ofrece varias exposiciones: una del fotógrafo Edward S. Curtis, especializado en el mundo de los indios; otra de varios proyectos de diseño de Escuela Superior de Diseño de Zaragoza, y otra de caricaturas de Luis Grañena. Además, “Borradores” visita la librería de la FNAC, descubre a un jovencísimo poeta y recibe a Paula Ortiz, que define la palabra “Borradores”.
PROGRAMA DEL 16 DE JULIO
José Luis Acín,Ana Bendicho y Ramón J. Campo serán dos de los invitados del programa cultural “Borradores” del 16 de julio. Acín explicará su libro “Los lugares de la memoria” (Prames) y avanzará su trabajo “Tras las huellas de Briet” / 2.Ana Bendicho hablará de su concepto del diseño, de sus fotos, que colgará en el plató, y de un premio que acaba de recibir en Estados Unidos por un envase de aceite, y Ramón J. Campo hablará de “La estación espía” (Península), la historia del oro de Canfranc al que ahora le añade la vertiente vasca y nuevas revelaciones. Además, “Borradores” viajará a Teruel para hablar con los responsables de la revista de cine “Cabiria”, un reportaje que se rodó en el cine Maravillas, entrevista a la escritora de novela policíaca Cristina Fallarás y visita la exposición “Cuerpos iluminados” de Rafael Navarro. María Teresa Martínez hace las recomendaciones de su librería Kábala y Miriam Reyes lee un poema.
08/07/2006
CORRELIMOS: EL TIEMPO Y EL PÁJARO Juraría que fue en agosto y en Molinos (Teruel). Hice lo que hago siempre ahí: subo a la gran explanada de la iglesia, abierta a todas las luces, abierta a las cañadas y a los abismos y envuelta en un olor a olivera. Luego, me acerqué al estudio de Ely M. Algás, y con ella fui a ver la primera muestra de Correlimos: catorce ceramistas, muy distintos entre sí, que miraban de reojo, y también de frente, a la tradición. Catorce ceramistas que exaltaban su pasión por el barro desde la modernidad, desde una creatividad constante y sin resquicios. La muestra ofrecía un vasto abanico de poéticas: la apuesta por el volumen mediante el pellizco o la caricia; la puesta en escena con diversas técnicas; el trabajo conceptual con elementos decorativos; la orientación escultórica y aún arquitectónica. Y por supuesto la inclinación al clasicismo. La muestra suponía el nacimiento de un nuevo colectivo que, de algún modo, recogía el testigo de los legendarios artesanos del Maestrazgo y de Aragón, pero también abrazaba el espíritu de los alfareros mudéjares. Me intrigó el nombre del grupo: Correlimos. Como ese pájaro menudo, aficionado al agua dulce, que vuela y sobrevuela con elegancia en América y Asia. Uno de sus ecosistemas predilectos es el limo: la tierra fecundada y delgada, la huella delicada que deja el tránsito del agua en la tierra, la matriz del mundo. Pero además vi que el grupo también quería unir el limo, esa materia esencial y finísima, con la idea de movimiento, de desplazamiento en el tiempo, de evolución. Correlimos nacía en libertad para crear y creer, investigar, afirmar los hallazgos, alimentar los sueños y redondear una tarea, una forma de estar en el universo con la cerámica y desde la cerámica.
La cerámica es un diálogo con la tierra, un retorno a la raíz. La cerámica es un oficio y un empeño de la imaginación. La cerámica encarna el poder de la mano y sus hechizos, la energía telúrica de la creación, y es una perpetua y remota aspiración a la belleza. Vencida la estricta utilidad de antaño, ahora Correlimos busca la sensualidad, el concepto, el equilibrio, la pureza, la rotundidad, sustantivos que bien amasados con el barro, el agua y el fuego desembocan en nada más y nada menos que en un ejercicio de plenitud, en un arte que quiere ser mayor y netamente contemporáneo. AMELIE MAURESMO GANA EN WIMBLEDON La tenista francesa Amelie Mauresmo conquistó el torneo de Wimbledon al derrotar en la final a la belga Justine Henin-Hardenne por 2-6, 6-3 y 6-. Así consigue su segundo Grand Slam del año tras triunfar en Australia en enero ante la rival de hoy, que hubo de abandonar por lesión por problemas estomacales. Henin, de 24 años, tercera favorita y triple campeona de Roland Garros, perdió su segunda final en Wimbledon; antes ya lo había hecho en 2001 ante Venus Williams. De haber ganado, habría conquistado el único Gran Slam que le falta en su palmarés tras ganar en París en 2003, 2004 y 2006, el US Open de 2003 y el Abierto de Australia de 2004.Justine Henin-Hardenne se ha convertido, por otra parte, en la gran rival de su compatriota Kim Clijsters, la debilidad confesa de Rafael Nadal.
Tras el triunfo, la otrora vulnerable Amelia Mauresmo refuerza su posición de número uno del tenis femenino, tras haber ganado el Masters a final de 2005 y los dos únicos Grand Slam de su carrera en Australia y hoy Londres en poco más de seis meses. Amelia Mauresmo es la primera tenista francesa que logra este título en 81 años, desde que lo consiguiera en 1925 Suzanne Lenglen (que ganó en seis ocasiones en esta competición). «Es genial haberlo conseguido, tras haber jugado en la final en tres ocasiones», dijo ayer la campeona de Wimbledon, que basó su juego en el saque y en la volea, que es la estética que más triunfos da en Wimbledon. Si pensamos en hombres, cabe recordar a Pat Cash, John McEnroe, Boris Becker, Stefan Edberg o Pete Sampras; si pensamos en las mujeres, el caso más claro es el de Billie Jean King y Martina Navratilova. El partido pasó por periodos muy diversos. Justine Henin ganó con absoluta contundencia el primer set, dominando siempre con un drive demoledor; en el segundo set, Mauresmo hizo lo propio con una agresiva disposición al saque-volea, y en el tercero, más reñido, lo ganó de la misma manera, aunque con menos superioridad. Justine Henin anduvo falta de precisión y sobrada de precipitación. Ayer, la nerviosa pareció ella. Le faltó claridad, frescura y un poco de calma. Entre ambas no hay una gran diferencia, aunque Mauresmo ha ido a más en los últimos tiempos.
MI DIARIO DEL MUNDIAL EN HERALDO.ES Los compañeros de Heraldo.es, Picos Laguna, Helga Martínez, Beatriz Pardos y David Navarro han tenido el detalle (mil gracias por la gentileza) de colocar día tras día mi "Diario del Mundial". Si hay algún curioso que quiere ojearlo al completo, está en esta dirección: http://www.heraldo.es/especiales/mundial2006/diario.html
Es uno de los proyectos más bonitos que he realizado desde que estoy en Heraldo. De los que me más me han gustado. Fue una idea de Mikel Iturbe y de José Miguel Tafalla, que les agradezco. P.D. Incorporo aquí el post de Antonio Tausiet y hago la correción. Mil gracias.
09/07/2006
ALEMANIA SE DESPIDE CON GOLES DIARIO DEL MUNDIAL / 9 de julio
El fútbol directo de Schweinsteiger
Barajé en algún instante que Alemania podía haber sido campeona del mundo. No estuvo tan lejos, en el fondo. Anoche, en Stuttgart, se midió a Portugal en un partido de muchas alternativas en la primera parte. Parecían más poderosos los germanos, buscaron el gol con insistencia, sobre todo a través de alguna combinación entre Klose y Podolski, pero los portugueses también se estiraban. En realidad, realizaron diez minutos primorosos: jugaron con alegría, ensancharon el campo hacia las bandas, rasearon el balón y parecían auténticos pasadores, aunque lo cierto es que Portugal sólo tiene un pasador: Deco. Además, al otro gran pasador lusitano, el hombre que merece compararse con Eusebio, Luis Figo, lo dejaron en el banquillo. Eusebio, la perla negra de Mozambique, quiso ser el talismán de los suyos y asistió a todos los encuentros y insufló ánimos y fortaleza a su admirador incondicional Figo. Lo demás, fue lo de casi siempre: el tanteo con más intención y búsqueda que suerte de Cristiano Ronaldo, un delantero que alterna casi por igual el atrevimiento y las buenas jugadas con el despropósito y la impaciencia, la genialidad y la pifia; los barridos en el centro del campo de Maniche, que parece un león desmelenado capaz de correr en todas las direcciones, a veces conduciendo el balón en el pie en exceso, e incluso de chutar desde lejos o desde el borde del área. Simao representa el juego escolástico, correcto y vivo, con algún que otro destello, pero resulta poco imaginativo e incluso poco determinante. Y arriba, como en todo este Mundial, correteaba sin alma, sin acierto, sin garra, Pauleta. Scolari ha tenido obsesión con él: no se atrevió ni a sentarlo a tiempo ni a motivarlo con una suplencia. Es un cazagoles oportunista que sobrevive en la jungla del área y de la alta competición de una manera misteriosa. Lo mejor de la primera parte fue una vaselina de Kehl, ese central reconvertido a medio centro, y un trallazo impresionante de Podolski, distinguido con el título de mejor jugador joven. En la primera parte, Oliver Kahn casi ni se despeinó. El público lo aplaudió a rabiar, y Jens Lehmann, en el banco, disfrutaba con el eco de su hermoso gesto y de la recobrada amistad. Había firmado la paz con el portero del Bayern Munich, le dio la posibilidad de despedirse de sus incondicionales, y pelillos a la mar.
La segunda parte fue la de la confirmación de la superioridad de Alemania, y en concreto de Schweinsteiger, el jugador número 7 que juega a contrapié con una estética basada en la potencia, en la velocidad desarbolada y en la capacidad de sorpresa. Ayer todo le salió como había soñado. En el primer gol, recibió en la banda izquierda, regateó hacia el centro a dos rivales, acomodó el disparo y lanzó un obús que sorprendió a Ricardo por el centro del marco. El fallo del soberbio portero parece obvio, aunque mitiga su despiste el efecto que adquirió ese balón vehemente. Poco después, el rubio Bastian Schweinsteiger, de nuevo, encorajinado, lanzó una falta con toda la intención del mundo: la pelota, como un obús, se topó con la pierna de Petit y se coló. Ricardo no tuvo tiempo a reaccionar. Ni lo tendría un poco después, cuando el exterior, de nuevo, repetiría su jugaba preferida: desplegó el contraataque por la izquierda, vio que Petit reculaba un poco, que la defensa portuguesa estaba desguarnecida casi por completo, y culebreó hacia el centro. Allí fabricó un disparo que tomó otro efecto mortífero y se alojó en la red. Fue una auténtica bomba, y esta vez Ricardo no habría podido hacer absolutamente nada.
Portugal lo siguió intentando. Deco se ponía las pilas demasiado tarde con pases espléndidos, con cambios de juego de muchos metros e incluso con un excelente disparo que repelió Kahn; la parroquia lo saludó al grito de “Oli, Oli, Oli”. Deco atrapó otro balón, lo condujo cosido a la bota y vio el desmarque de Figo. Se lo cedió (es una pena que se lleven mal: la asociación de ambos debía haber sido la gran baza de ataque y de dominio de Portugal), y el extremo y capitán envió uno de sus perfectos centros que remató Nuno Gomes. Gol. El veterano Nowotny falló estrepitosamente: estuvo lento e indeciso sin saber si debía obstruir el envío con la cabeza o con el pie.
Ya no habría tiempo para mucho más, quizá para un par de sustos de Kahn, uno de ellos tras un disparo lejano de Ronaldo. La respuesta del cancerbero del Bayern se pareció mucho a la de Barthez en la semifinal, aunque en ambos casos los dos evitaron el gol. El encuentro, ameno y aligerado de tensión, concluyó con felicitaciones, despedidas, con efusivos gestos de cariño. Hubo un detalle que revela la intrascendencia del choque: Michael Ballack, preso de otra lesión misteriosa, bostezaba desde el banquillo, una, dos, varias veces, aunque no lo hizo de manera tan ostensible y grosera a como lo había hecho Oliver Kahn el día anterior mientras Jurgen Klinsmann daba órdenes. Para algunos se acaba un ciclo, como ocurrirá con Luis Figo especialmente, que ha tenido un comportamiento espléndido y ha sido un futbolista del máximo nivel, uno de los cinco mejores de Europa durante una década, y para otros es el inicio de una espiral que debiera conducir al éxito: el gran lateral Lahm, el citado Sweinsteiger, que encarna el fútbol directo y el impacto instantáneo, Pobolski, Kehl. El partido de ayer fue un choque de complicidades, entre Klinsmann y Scolari, entre los jugadores, entre el público. Todos parecían felices. En realidad, los dos habían llegado más lejos de lo soñado, los dos habían devuelto el orgullo a sus respectivas aficiones. Y Alemania obtenía por tercera vez su tercer puesto en la historia de los Mundiales. ANÁLISIS DE LA FINAL DE HOY: ITALIA-FRANCIA* 1 La nueva Italia: el catenaccio con fantasía
Italia parece algo más favorita que Francia para la final de mañana. Su hoja de servicios, con instantes de fragilidad y tedio también, parece más completa. Es un equipo sólido, que practica el catenaccio de Nereo Rocco como casi siempre, pero ahora se permite alegrías: es capaz de alinear a la vez a Iaquinta, Gilardino, Totti y Del Piero. Ni en los tiempos de Meazza y Piola, ni en los tiempos de Riva, Mazzola y Rivera, porque éste rara vez salía como titular a pesar de su calidad incontestable, de su brillantez y de su instinto goleador. Italia ha ganado algunos partidos de pura suerte, consciente de su destino: aprieta el rival, se estrella éste una y otra vez contra la empalizada de sus defensas, y al final, con el culo o un susto de coleta, marca Italia. Y si no, por ahí andan un árbitro y los dioses del estadio: ven un penalti que nadie ha visto en el último segundo, ante Australia, por ejemplo. Triunfa el austero y concentrado Lippi y sus antipáticas gafas.
Italia ha jugado muy bien ante Alemania en un partido de ida y vuelta, de ésos que esculpen la pasión por el fútbol en letras de molde. Pero Italia solventó mejor los lances, resistió bien y apuntilló. Contó con un arquero soberbio, tal vez el mejor portero italiano de todos los tiempos -y es fácil pensar en Combi, Albertossi, Zoff, Zenga, Toldo…- con Buffon, que tiene todos los recursos que se desean. Es elástico por arriba y por abajo, tiene gran confianza en sí mismo, posee reflejos, intuición, anticipación, y juega con una concentración absoluta. Es, antes que un arquero, el último líbero al que se le permite jugar con la mano.
La defensa es poderosa y variada: Cannavaro, encumbrado por Maradona en sus críticas, encumbrado y recordado cuando era un recogepelotas en Nápoles, está haciendo el torneo de su vida. Se le ve atento, correoso, listo, con fiereza y orgullo, rápido y mandón. Materazzi ha reemplazado a Nesta y casi lo ha hecho olvidar con oficio y contundencia. Los laterales son dos aciertos: Zambrotta podría jugar de extremo, es ambidiestro, se nos antoja que posee muchas más prestaciones de ataque que el limitado Camoranesi. Grosso es un lateral de estirpe: defiende, pasa, remata, golea; nos ha hecho recordar a Facchetti, más que al "bello" Cabrini. La defensa es tan expeditiva como lo fueron aquellas formadas por Burnigch, Cera, Rosato, Facchetti, o por Tassotti, Costacurta o Ferrara, Baressi y Maldini.Los centrocampistas hacen lo que tienen que hacer: contener, achicar espacios, amedrentar al adversario. Ahí están Gatusso, Camoranesi, De Rossi y Perrotta; no son iguales los cuatro, pero tienen ese trazado de jugadores voluntariosos, de sacrificio infinito, perseguidores. Son galgos del agobio. Y con ellos, ordenando su sudor y su esfuerzo, maniobra Pirlo: el cerebro gris de Italia, la luminosa cabeza que piensa, el hombre implacable y audaz que se atreve a trazar laberintos en cada pase, el medio centro que sueña para toda Italia.
Totti no es el Totti que conocíamos, pero siempre tiene algún gesto, una iluminación repentina, y alegra el discurso, esclarece la trama sórdida de un partido. Arriba, hay muchas variantes: todas empiezan en Luca Toni, y continúan con los citados Iaquinta, Del Piero (que es un enganche de lujo en las migajas del adiós), Gilardino o Inzaghi. Italia, que reaparece con absoluto esplendor cada doce años, quiere vengarse de la derrota injusta en la Eurocopa de 2000 ante una Francia más sólida que la de entonces.
2 El día de la ira: Francia ensaya el pragmatismo
Hablábamos ayer de Italia. Los especialistas coinciden en afirmar que está un punto o dos por encima de su rival. Y hoy, el domingo del gran choque, lo hacemos de Francia, que es un equipo más bien pragmático y veterano, bien armado en todas sus líneas, capaz de tumbar a Brasil, capaz de deslizarse sobre el filo de la navaja el día que se midió a Portugal. Contra los brasileños, Francia subvirtió el orden mundial del balompié y dio una lección de juego, de control, de ambición e incluso de remate. Muchos resumieron la pugna así: “El brasileño fue Zidane”. Querían decir que el hombre que se emparentaba con Léonidas, Ademir, Friaça, Garrincha, Pelé, Romario y Rivaldo era Zizou. Frente a Portugal, el equipo de Domenech hizo lo justo: amarró con el gol a favor, enturbió el partido, desdibujó la fantasía y se defendió de forma numantina con las garras extendidas. De vez en cuando, Henry regresaba de la siesta y afilaba su puñal de velocidad. A Francia la protege Barthez, que siempre pareció un portero menor, extravagante y errático. Es un tipo que parece superar la tensión y la angustia de las grandes ocasiones con absoluta naturalidad: se ausenta como si fuera un autista, como si el incendio que avanza nunca llegase a su casa. La línea de cobertura es espléndida: tiene algo de italiana. Sagnol está haciendo un torneo serio y con brillo; Thuram y Gallas son dos centrales compenetrados y rigurosos, un valladar de dos columnas, compacto y cerrado a cal y canto; Abigal detuvo a Luis Figo en todas sus acometidas. El trabajo defensivo, de recuperación y equilibrio, comienza en Makelele y Vieira. Son complementarios y a la vez disparejos. Makelele es el punto de contención invisible: el elemento táctico que no destaca por nada y que resulta eficaz en casi todo. Y Vieira es el poderío, la solidez, la capacidad de desdoblarse hacia arriba en precisos apoyos. La segunda línea de medios cuenta con tres jugadores muy diferentes: Frank Ribery, la revelación del Mundial probablemente aunque no figure en la lista de los diez mejores, el gladiador que pelea, posee llegada y penetración por la banda, el interior marcado por las malas calles; Malouda, que transita por la izquierda y que rara vez comete un error, y Zidane, que es el eje de invención, el jugador que piensa, el caballero de los detalles, el poeta de la sofisticación. La brillantez de Zidane tiene algo de espejismo: la despliega en un control del balón, en un regate lejos del marco, en un inventario de gestos de acróbata, pero en el fondo Zidane, excepto ante Brasil y en el penalti a Portugal, se ha prodigado en una belleza tan aparatosa como ineficaz. Y arriba, olisquea el gol Thierry Henry, que se mueve siempre al límite del fuera de juego. Henry tiene alzada de gacela y carrera de guepardo, una elegante complexión de atleta del aire: es un jugador más bien frío de una efectividad tan extraña como abrumadora. No deja de ser de ser paradójico y casi incomprensible que Francia desprecie a otro gran goleador como Trezeguet, que tanto se parece a Henry. Tal vez sea ésta una de las finales más inciertas e igualadas. Italia quiere redimirse de sus demonios interiores y de sus mafias, y posee una ventaja íntima: su inmejorable prórroga ante Alemania. Algo así es casi una premonición de victoria, aunque el fogoso Luis Fernández anuncia: “Francia te hace jugar mal”. *Estos textos pertenecen a la serie "Diario del Mundial". El primero apareció ayer en Heraldo Deportes, y el otro, sobre Francia, hoy. El texto sobre la semifinal se ha escrito para este blog. La foto es de Gigi Buffon. El partido se juega esta tarde, a las 20.00, en el Estadio Olímpico de Berlín. ESTA MEDIANOCHE, BORRADORES 1. En plató: Daniel Nesquens y Elisa Arguilé; Ramón Acín y Purificación Menaya; María Dolores Tolosa y David Guirao. 2. Entrevista con Rosa Tabernero, profesora especializada en literatura infantil. 3. Reportajes: Edward S. Curtis y los indios, jóvenes diseñadores, caricaturas de Luis Grañena... 4. Recita el joven poeta ruso Estanis.
El programa “Borradores” dedicará un primer monográfico a la literatura infantil y juvenil en Aragón. Recibe en el estudio al escritor Daniel Nesquens y a la ilustradora Elisa Arguilé, que acaban de publicar “Mi familia”(Anaya). También recibe a Ramón Acín, autor de la novela juvenil “Terror en la Cartuja” (Edelvives) y a Purificación Menaya, que publica “Dragón busca princesa” (Bambú). Y, por último, acudirán al plató la escritora María Dolores Tolosa y el ilustrador David Guirao, que firman “Caruso” (Mira Editores). Además, “Borradores” entrevista a la profesora Rosa Tabernero, especializada en literatura infantil. Y ofrece varias exposiciones: una del fotógrafo Edward S. Curtis, especializado en el mundo de los indios, a los que fotografió durante muchos años; otra de varios proyectos de diseño de Escuela Superior de Diseño de Aragón, y otra de caricaturas de Luis Grañena. Además, “Borradores” visita la librería de la FNAC, descubre a un jovencísimo poeta ruso, que reside en la comarca de Albarracín, Estanis, y recibe a Paula Ortiz, que define la palabra “Borradores”.
El programa muestra hoy obras de Javier Pérez Cobo, Carlos Arce y Jorge Usán, que pertenecen a los fondos de la galería de Mario Campos.
10/07/2006
SILVIA PLATH EN GALEGO PAPAÍÑO Ti xa non, ti xa non Me vales, zapato negro No que vivín trinta anos Coma un pé, pobre e esbrancuxada, Case que sen atreverme a respirar nin a espirrar. Papaíño: houben de matarte mais Morriches antes de que me dera tempo. Pesada coma o mármore, bolsa chea de Deus, Estatua–estantiga cunha deda gris Tan grande coma unha foca de Frisco, E unha cabeza no insólito Atlántico Onde o verde feixón derrámase sobre o azul No medio das augas da fermosa Nauset. Eu adoitaba rezar para recuperarte, Ach, du. Na túa lingua alemá, na túa vila polaca Achaiada polo rolete De guerras e máis guerras. Mais o nome da vila é do máis corrente. O meu amigo polaco Di que hai unha ou dúas ducias. Así que eu xamais podía dicir ónde Puxéra–lo pé, ónde estaban as túas raíces, Xamais podía falar contigo. A lingua apegábaseme á boca. Apegábaseme a un cepo de arame de púas. Ich, ich, ich, ich, Apenas podía falar. Víate en calquera alemán. E esa linguaxe obscena Unha locomotora, unha locomotora Chifrando, levándome lonxe coma a unha xudía. Unha xudía camiño de Dachau, Auschwitz, Belsen. Empecei a falar coma unha xudía. É máis: coido que ben podería ser unha xudía. As neves do Tirol, a cervexa rubia de Vienna Non che son moi puras nin auténticas. Eu, coa miña ancestral xitana, coa miña sorte fatídica E o meu mazo do Tarot e o meu mazo do Tarot, Ben podería ser algo xudía. Sempre tiven medo de ti, de ti Coa túa Luftwaffe, a túa verba fachendosa, O teu pulcro bigote e esa Ollada aria, azul escintilante. Home–pánzer, home–pánzer, Ah ti– Non eras Deus senón unha esvástica Tan negra que ningún ceo podía atravesala. Toda muller adora a un fascista, A bota na cara, o bruto Bruto corazón dun bruto coma ti. Velaquí estás, papaíño, diante do encerado, Nesta foto túa que conservo, Cunha focha no queixelo en lugar de no pé, Mais sen deixar por iso de seres un demo, O home de negro que partiu Dunha dentada o meu lindo corazón. Eu tiña dez anos cando te enterraron. Ós vinte tentei morrer Para volver, para volver a ti. Coidaba que ata os ósos o farían. Pero sacáronme do saco E amañáronme con cola. E daquela souben ben o que tiña de facer. Creei unha copia túa, Un home de negro cunha traza Meinkampf, Amante do tormento e da tortura. E dixen si, si quero. Así que, papaíño, xa che acabei á fin. O teléfono negro está desconectado de raíz, As voces xa non poden reptar por il. Se antes matei un home, agora xa son dous– O vampiro que afirmaba ser ti E que me zugou o sangue durante un ano, Sete anos, para que o saibas. Daquela, xa podes deitarte de novo. Hai un espeque espetado no teu groso e negro Corazón, e a xente da vila endexamais te quixo. Por iso bailan agora, e patexan sobre ti. Sempre souberon que eras ti. Papaíño, Papaíño, cacho cabrón, agora xa che acabei. Versión de Xoán Abeleira.
Ghastly é un termo unido etimolóxica e foneticamente con ghostly. Na súa orixe significaba “espiritual” e agora enténdese tanto como “moi cativo ou desagradable”, “terrible, arrepiante” como “mortalmente pálido”, “espectral”. Coido que a palabra “estantiga” é do máis acaída eiquí, e ademais dá pe a unha boa aliteración. Segundo K.G. Srivastava a “grande deda gris” alude á perna gangrenada pola doenza que matou a Otto Plath así como á posterior prótese que levou iste cando lla amputaron. Segundo Sherry Lutz Zivley, da Universidade de Houston, tanto esa imaxe como a do vampiro poderían aludir a un dos traballos científicos do pai da poeta, "Muscid Larvae of the San Francisco Bay Region Which Sucks Blood of Nesting Birds". Frisco é, en efecto, un dos alcumes populares de San Francisco, mais, que eu saiba, existen cando menos dúas vilas chamadas así, Frisco, nos Estados Unidos: unha en Texas e outra en Colorado. Talvez Plath visitara con Hughes esta última, xa que, entre outras marabillas, conta cunha fermosa baía e un parque natural abondo célebre pola súa beleza e a súa fauna. O importante aquí é enxerga–lo que Plath quere dicir: que esta “ghastly statue” (lembranza do espectro do pai de Hamlet?) é tan descomunal, tan monstruosa que o seu corpo ocupa, dun lado ó outro, os Estados Unidos, dende o Pacífico ó Atlántico. Ademais, o feito de que diga “unha cabeza” e non “a cabeza” semella indicar que iste colossus é coma unha sorte de hidra con varias cabezas. (N. do T.) Sylvia Plath pasou os primeiros oito, nove anos da súa vida en Winthrop, un alfoz de Boston á beira do océano Atlántico (ve–lo relato ‹‹OCEAN 1212–W›› incluído en Johnny Panic e a Biblia dos Soños). Un “paraíso” que para ela rematou o día en que a súa nai decidiu mudarse a Wellesley, outro arrabalde do interior, trala morte do seu home. A praia de Nauset está moi preto de Boston e do Cabo Cod, onde Plath e Hughes pasaron unha tempada feliz durante a súa estancia en Estados Unidos. A xulgar polo que di iste no seu poema ‹‹O prisma›› (Cartas de aniversario), Plath identificaba, en efecto, toda esa zona coa súa idílica nenez. (N. do T.) “Ah, ti”, en alemán. (N. do T.) “Eu”, en alemán. (N. do T.) Plat semella aludir aquí a unha certa marca diabólica, coma a que di –por exemplo– que as bruxas teñen a segunda deda máis grande que a primeira, etc. (N. do T.) Lit. “do poldro (de tortura) e o garrote (vil)”. Iste verso tamén podería enxergarse como ‹‹e [fixen] un amor do tormento e da tortura››. (N. do T.) FINAL DEL MUNDIAL: VENCIÓ ITALIA POR PENALTIS El poeta del fútbol ensucia su adiós Francia jugó mejor, Zidane se empeñó en dejar un pésimo recuerdo, quiso pasar de domador de balones a macarra de fin de semana, e Italia, como casi siempre, ganó. Ejecutó mejor los penaltis, y eso a veces es algo más que una práctica que depende del azar, una lotería. Fue un partido digno de una gran final, con el balón de área a área, aunque estuvo mucho más tiempo en las botas francesas. El mejor jugador francés de la noche, o cuando menos el más incisivo, Malouda, fabricó un penalti algo polémico, que ejecutó bellamente y con algún riesgo Zidane. Tiro a lo Panenka y halló la complicidad del poste que vomitó su balón suave, burlado y vencido Buffon, en el interior de la portería. Podría conjeturarse que iba a ser la noche de Francia: desbordaba mejor, entraba por las bandas, realizaba buenas transiciones en la línea de medios. Casi antes de que empezara el combate, Cannavaro golpeó a Henry y lo dejó inconsciente; se temió lo peor. El delantero regresó al campo y realizó seguramente su mejor encuentro del torneo.
Con el tanto a favor, Francia hubo de aliviarse de las acometidas de Italia. Pirlo, que fue de más a menos y zozobró en el enmarañado bosque del equipo adversario, ensayó varios córners hasta que Materazzi logró impactar como soñaba. Gol. Luego fue Luca Toni quien remató al palo, y casi podría decirse que ahí se acabó la artillería italiana. Totti no apareció por Berlín; Pirlo no acertó con la melodía de la final, y Gattuso realizó uno de esos partidos que agigantan su fama de corredor de fondo y de incansable perro de presa; los laterales apenas subían. Francia se organizaba en torno a Zidane, que se gustó en muchos momentos, que se alió bien con Vieira y con Makelele, y buscó trenzar con Ribery, otra vez un portento de voluntad y coraje, y con Henry.
En la segunda parte, Francia incrementó su dominio. Italia no lograba conectar con Toni, que batalló a destajo. Realizó dos cambios muy oportunos: Iaquinta y De Rossi por Perrotta y Totti, e Italia pareció responder mejor ante el juego del rival. Zidane se echó el equipo a su espalda; incluso el destino pareció jugar a favor de su grandeza: dio la sensación de que se le salía un hombro y, dolorido y todo, volvió al campo para coronarse de nuevo con la despedida más hermosa. Pero no fue así: ese jugador temperamental y un poco canallesco que es Zidane cometió una torpeza de fogoso principiante: le salió su inclinación a la reyerta, y le dio un impresionante cabezazo a Materazzi. Fue algo inesperado, algo que se antojó completamente gratuito. Hacía ya muchos minutos que se había tenido que marchar Patrick Vieira, e incluso el mismo Zidane había estado a punto de sentenciar de un estupendo cabezazo. Pero luego, también con Henry fuera, sacó al animal que lleva dentro, al hombre irascible, y provocó su expulsión. Ya lo hizo también en Francia-1998 y en varias ocasiones en la Liga de Campeones. Los nueve penaltis fueron ejecutados primorosamente, incluso el de Trezeguet, que se escapó al larguero y rebotó en la misma línea de portería. Esta vez, fuera.
La final ha tenido dos protagonistas: Zidane para lo mejor y lo peor, y Fabio Cannavaro, el capitán de la selección italiana que ha hecho un campeonato increíble y una final primorosa. Ha sido el muro de contención, la empalizada, el aviador sin tregua y el capataz expeditivo que no admite chanzas. Jugó con autoridad, brillo, contundencia, y fue literalmente inabordable. Italia se toma así cumplida venganza de la derrota de la Eurocopa-2000. Y Zidane dejó un borrón casi indeleble: el poeta del fútbol manchó la hermosa caligrafía de sus versos, ensució las imágenes que le habíamos reservado para la eternidad. Sin embargo, quedarán otras instantáneas: la de Barthez y Buffon deseándose suerte y cogiéndose las manos como dos amigos cómplices que se van a enfrentar al miedo del portero ante el penalti. *Este texto aparece hoy en Heraldo Deportes, algo más breve. Fue escrito anoche, justo después de concluir la final. Gracias a todos los que habéis seguido el "Diario del Mundial" y gracias por los muchos ánimos que me habéis dado. Un abrazo. Y a ver si podemos repetirlo dentro de cuatro años. Acabo de unir los textos completos, y he escrito cien páginas. *Alessandro del Piero y Fabio Grosso marcaron ayer sus penaltis. Italia marcó los cinco, y Francia sólo marcó cuatro de tres. El quinto ya no fue necesario tirarlo. Ahora Italia se acerca al pentacampeón Brasil; Italia ganó en 1934, 1938, 1982 y 2006. Brasil lo hizo en 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002. O NOVO LIBRO DE MANOLO RIVAS (CRÓNICA DE MANOLO BRAGADO)* A agardada novela de Manuel Rivas xa está nas librarías. A estrea produciuse a tarde do pasado venres na Feira do Libro de Vigo durante unha asinatura de exemplares que durou máis de catro horas. Ao día seguinte realizamos o primeiro acto público, un encontro con xornalistas na terceira planta da Torre de Hércules.
Rivas iniciou a súa intervención na torre, despois de subirmos case douscentos banzos, advertindo que a súa non era unha novela histórica nin unha novela de guerra civil. Definiuna como novela armilar –utilizando a figura da esfera armilar, construída coas diferentes órbitas dos astros– na que moitas vidas se van entrelanzando e na que os obxectos e os espazos teñen un grande protagonismo. Entre eles citou a casa de Panadeiras 12, onde viviu Casares Quiroga; o balón do “Dilligent”, o primeiro balón de fútbol que chegou á Coruña nun barco; a lanterna do policía Paúl Santos, capaz de ver por si mesma; ou a cámara fotográfica de Leica, un dos protagonistas da novela. Insistiu no carácter de seres vivos que teñen os libros na novela, xa que cando son queimados son descritos polos cheiros. A ese teor, sinalou que o episodio da queima dos libros na Dársena coruñesa, sucedido o 18 de agosto de 1936, ten un papel central na novela na medida que interrelaciona a moitas persoas de distintas extraccións sociais. “Os libros que arden cheiran a pel humana. Un cheiro que vai impregnando a toda a cidade”.
Despois de ler dúas páxinas da obra referidas ao triángulo da Torre, confesou que a novela amosa “unha escrita permanentemente en vilo, intentando que as palabras tivesen carne e óso”. Para o autor, formalmente atravesa a novela un trhiller, a cabalo da serie negra de intriga, entre o político e o policial; mais tamén, para el, ofrécese outro tipo de trhiller, o da historia dramática da cultura, xa que se realiza unha viaxe ás tripas do fascismo español e aos alicerces da Coruña de tradición republicana e libertaria. Rematou a súa primeira intervención, evocando a diferenciación que realizara Melville entre “literatura pel vermella” e “literatura rostro pálido”: “Esta novela é claramente pel vermella”.
Contestando ás preguntas realizadas polos xornalistas, Manuel Rivas profundizou en diversas cuestións. Interpelado sobre a relación entre historia e ficción, lembrou a frase de John Ford, “o que fago non é realidade, mais é verdade”, para indicar que intentara que a esfera armilar pousara na Coruña, vítima dun Farenheit real. “Pretendín escribir unha historia universal, ao tempo que pretendín universalizar a Coruña. Cada lugar é ou pode ser o centro desta esfera”. Referiuse logo a importancia da Coruña, durante o período entre repúblicas, como a cidade librepensadora do Atlántico. “Unha das historias que se contan na novela é como fanaron esa cidade. Intentei achegarme á vida real das persoas, algo que só se pode realizar dende a literatura, para proporcionar unha información esencial, un ADN ou xenoma humano que non se pode desenvolver nada máis que dende a literatura”.
Preguntado sobre cáles eran as expectativas que tiñan sobre a novela, Manuel Rivas contestou que “pretendín dar algo novo, que os lectores tivesen unha ollada máis ampla sobre certas cousas. O importante son os outros. Creo na xustiza, non na revisión histórica. Creo que se deben contar as verdades descoñecidas”.
Sobre o marcador de lectura, que se inclúe na novela, o autor sinalou que a reprodución desa primeira páxina da publicación libertaria coruñesa, “Brazo e cerebro”, correspondente ao 15 de xullo de 1936, é moi reveladora xa que anuncia tanto o golpe fascista como convida a participar nunha viaxe para participar en agosto na festa dos Caneiros. “Esta é unha grande metáfora: un río que é festa de vida, foi nese ano río de morte. Trinta e dúas persoas apareceron como descoñecidas e nunca recuperaron o seu nome. As primeiras persoas paseadas na Coruña foron un menor de idade e un libreiro, chamado Eirís, que tiña a súa libraría en San Nicolás”.
A derradeira das cuestións sometidas á consideración do autor xirou arredor da presenza da cultura popular. Rivas sinalou que “na novel |