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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2009.

MARÍA TORRES-SOLANOT VIAJA A NUEVA ZELANDA

La fotorreportera María Torres-Solanot, que ha trabajado varios años en Heraldo de Aragón, emprende una de sus habituales aventuras fotográficas y humanas. Me manda esta nota:

 

Hola Antón! ¿Cómo estás?  Espero que bien.


Te envío el link de un blog que me he abierto recientemente con fotos de diferentes viajes y en el que voy a escribir un diario de viaje desde Nueva Zelanda.


Vuelo para allá mañana y estaré hasta el 30 de marzo. Voy a hacer varios reportajes varios. En la bitácora quiero hacer un reflejo del itinerario, temas, anécdotas  etc.

 

Éste es el enlace:

mariatorressolanot.wordpress.com

01/02/2009 18:47 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

RAFAEL NADAL VENCE Y HACE LLORAR A ROGER FEDERER

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He visto hoy gran parte de la final del Open de Australia. Iba con Rafael Nadal, como casi siempre. Soy un incondicional de su tenis: siempre me deja perplejo de dónde saca algunos golpes inverosímiles. Trallazos de furia y precisión. Rafael Nadal no es tan buen jugador como Roger Federer: ni es tan elegante, ni saca tan bien, ni posee esa demoledora armonía del suizo, que a veces, como no se cansan de repetir los cronistas, no parece humano. Sin embargo, lejos del mecánico Pete Sampras, a quien superará en breve (lo superará con sangre, sudor y más lágrimas. Roger nos ha salido llorón), Federer es pura belleza, ritmo, facilidad. Roza la perfección, hace posible lo imposible, y siempre tiene respuestas. Rafael Nadal le vence porque corre más que él, porque asume riesgos y no se amilana, le devuelve el tanto seguro, por decirlo así, y parece tener una ligera ventaja psicológica sobre él. El partido de hoy ha sido de nuevo excepcional, con momentos preciosos: un tanto que parecía ganado, rematado después y aún corroborado en un tercer impacto, ha exigido cuatro o cinco golpes demoledores más. Al final, en cinco sets, venció Rafael Nadal que logra a los 22 años un puesto entre los grandes de la historia: ya ha conquistado seis torneos de Grand Slam. Se dice pronto, pero bajo el reinado del probablemente el jugador más exquisito de la historia (aunque yo prefiera a John McEnroe todavía), tantos títulos son muchos, muchísimos. Hoy El País publica un precioso reportaje de Juan Ríos que añado aquí para recordar que los tenistas también lloran. Cuando ganan y cuando pierden. Rafael Nadal ganó así: 7-5, 3-6, 7-6, 3-6 y 6-2.

 

JUAN RÍOS / El País

Las lágrimas de Federer empañaron de dramatismo la celebración del primer Grand Slam australiano para la historia del tenis español. La tensión del momento, el vértigo de ver que toda una etapa de leyenda se resquebrajaba por los raquetazos de Rafael Nadal, pudieron hoy con el suizo, el mejor tenista de la historia. Le superaron. Derrotado dentro de la pista, Federer se vació ante el público de la Rod Laver Arena en el momento de su discurso. Vaciló ante el micrófono, y en el momento de hacer síntesis, la emoción no le permitió murmurar más que cinco palabras. "Dios, esto me está matando". En su mano, la bandeja plateada le devolvía, como una metáfora, la imagen distorsionada de un tenista honorable que luchó, falló, gritó de alegría y de rabia y sucumbió ante el empuje de un mallorquín incansable de 22 años.

El trofeo le acreditaba como subcampeón del Abierto de Australia 2009 y le arrebataba de un plumazo el sueño de igualar a su ídolo, Pete Sampras. El suizo tiene 13 grandes, el estadounidense 14, y Rafa todo el empeño en que no consiga emular a al tenista que estuvo seis años en lo más alto del ranking mundial. Ahora sólo queda una superficie en la que Nadal no ha escrito su nombre: el Abierto de Estados Unidos.

Al no poder pronunciarse, miró hacia atrás y se encontró con Rafa. El de Manacor le había destronado en uno (otro) de sus feudos; era su sucesor y su verdugo, pero también su amigo. Las lágrimas no dejaban de brotar. La fuerza del momento compungió incluso al público, que respondió aclamando a su ídolo. A partir de ahora, jugar en Australia seguirá siendo como jugar en casa, pero hacerlo en la Rod Laver será hacerlo en terreno Nadal.

Detrás del suizo esperaba Rafa. Paciente, contenido, humilde, con la mirada siempre baja, reverencial ante quien ha sido su mayor enemigo en la pista, el español esperó su turno antes de despedirse del público. La alegría de ganar su primer Abierto en Melbourne, de abrir el palmarés español en tierras australianas y extender su leyenda, aún joven, se chocaron de frente con el rostro compungido de su rival. Guardó silencio, pero no pudo disimular su nerviosismo cuando subió al estrado. Las lágrimas del campeón le conmovieron, y se quedó sin palabras. Dijo "hola", y poco más. Federer seguía teniendo el protagonismo.

"Roger, siento lo de hoy. De veras sé cómo te sientes. Es muy fuerte, pero recuerda que tú eres uno de los mejores de la historia. Espero jugar muchos más partidos contigo", continuó luego. Nadal trataba de consolar a su rival, pero no logró sino arrancarle más lágrimas. El público lo agradeció y aplaudió al español, que cerró su discurso con palabras de cariño a su familia, su entrenador, su equipo médico y todos los allí presentes. Si había emociones, las disimuló. Quizá las guardaba para el vestuario. Quizá a solas también haya llorado Nadal.

(La foto de Rafael Nadal es de Reuters. Me ha pasado una cosa muy bonita: he visto parte del partido con el poeta y narrador gallego, afincado en Madrid, Manuel Pereira).

 

MANOLO BRAGADO: TODOS CON XOSÉ LUIS MÉNDEZ FERRÍN

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O meu admirado editor Manolo Bragado publica un artigo no Faro de Vigo, na sección de Opinión, que é un homenaxe a un dos escritores que sempre recoñecín coma un mestre: Xosé Luis Méndez Ferrín. A él, a Otero Pedrayo, a Fole, a Dieste e a Cunqueiro, sen dúbida ningunha: eles son os meus deuses galegos da narrativa máis veterana. Reproduzo aquí o artigo de Bragado, ao que atopei o pasado Nadal na Coruña. Bragado é un hiperactivo, un editor que está sempre perto dos autores, un apaixonado do seu oficio. Ademais, estudiou en Universidades Laborais. Xa contei moitas veces canto me marcaron libros como Percival e outras historias, Crónicas de nós (que publicou aquí en Aragón Xordica) e Amor de Artur. Hai años, Félix Romeo, sabedor da miña inmensa admiración (non esaxero no calificativo), tróuxome unha edición de Con pólvora de magnolias dedicada por Ferrín para min. Ese venres estarei no Museo Guggenheim de Bilbao, onde entrevisto a Cees Nooteboom ás oito da tarde.

 

TODOS CON FERRÍN

 

Manuel BRAGADO / Faro de Vigo

Co gallo do seu septuaxésimo aniversario, Xosé Luís Méndez Ferrín recibirá unha grande homenaxe nacional en Vigo, o vindeiro venres, 6 de febreiro, a partir das oito da tarde, no Auditorio do Centro Social Caixanova. Un acto cívico e literario no que, ademais, será presentado "A semente da nación soñada. Homenaxe a X.L. Méndez Ferrín", libro coeditado por Sotelo Blanco Edicións e Edicións Xerais de Galicia. Coa edición deste volume en forma de "libro dos amigos e amigas" e con este acto literario e cívico, que continuará nunha cea de homenaxe no Pazo Os Escudos de Alcabre, preténdese recoñecer en vida e publicamente o extraordinario labor de quen empeñou as últimas cinco décadas (as mesmas que cumpre agora "Percival e outras historias", o seu primeiro libro de relatos) na construción da nación dos galegos.
Unha homenaxe merecidísima e necesaria, mais aínda cando é indiscutible que Méndez Ferrín é unha das figuras cimeiras da cultura galega contemporánea: grande mestre do relato curto, renovador da novela, voz poética rupturista, rigoroso crítico e investigador literario, polémico e lúcido articulista, entregado profesor do instituto Santa Irene durante corenta e dous anos, infatigable militante da liberación política e social de Galicia. En todos eses eidos -sexa na narrativa, poesía ou xornalismo literario, fose no da docencia ou no da actividade política, sindical e cívica- Ferrín puíu a peza da esperanza, que esa é alfaia de ouro (coa forma dunha esfera, dunha trabe, dunha espada, dunha estrela?) na que coma ourive continúa e, agaradamos durante moito tempo, continuará miniando.

Ferrín desenvolveu durante estas cinco décadas unha actividade política nacionalista teimosa e consecuente, que o levou a confundar o grupo Brais Pinto, a Unión do Pobo Galego, a UPG-Liña Proletaria, Galicia Ceibe-OLN e a participar actualmente na Frente Popular Galega, da que é candidato á presidencia da Xunta de Galicia nas vindeiras eleccións. Unha actividade política sempre rebelde e decisiva, que pasará a historia contemporánea de Galicia, xa que contribuíu a fundar o nacionalismo galego e a enlazalo cos movementos da revolución planetaria.
No eido literario, Ferrín asumiu, dende "Voce na néboa" (1957), o seu primeiro poemario, a necesidade de que como escritor en galego tiña que manter unha conversa permanente cos seus contemporáneos, sen fronteiras nin limitacións ningunhas, sen que isto lle impedise apoiarse sobre a trabe da nosa tradición. Con esta intención elaborou unha das obras máis diversas, orixinais e rabiosamente modernas da literatura galega, asumindo en cada momento todos os riscos posibles na abordaxe de xéneros e formas. Ferrín é o primeiro e o maior renovador da literatura galega contemporánea. Cada seu novo libro foi sempre novidoso e diferente ao anterior, fendendo fronteiras (a noveleta "Retorno a Tagen Ata", publicada na colección O Moucho en 1971, e o poemario "Con pólvora e magnolias", publicado por Rompente en 1977, son dous bos exemplos) ou abrindo vieiros ("Bretaña Esmeraldina", novela esencial, publicada en Xerais en 1987 polo seu amigo, o editor Luís Mariño) que anchearon o horizonte para a literatura de noso.
Outrosí, sucede no eido do xornalismo literario onde a figura de Ferrín é a doutro xigante. Sabemos que esta é unha das tarefas para el máis queridas e ás que dedicou maior atención. As súas colaboracións en "La Noche" (1955), "Triunfo" e "El Pueblo Gallego", os artigos de 1981 en "Hoja del lunes de Vigo", baixo o heterónimo de Dosinda Areses, contribuíron a crear o actual xornalismo literario en galego. Mais é, dende hai vinte e cinco anos, cando comezou a aparecer a súa sinatura en "Faro del lunes" e xa a partir de 1988 en "Faro de Vigo" (onde xa publicara en 1954 un artigo de viaxes, "Por tierras lusitanas. Impresiones de una excursión"), cando os seus artigos dos luns (agora, tamén, na sexta feira) se converten en referentes indiscutibles no devir dos lectores do decano e da propia sociedade viguesa. Artigos os de Ferrín no Faro sempre sorprendentes, áxiles, ben documentados, escritos nun galego fetén no que expresa as súa defensa do patrimonio e da natureza ou a súa mirada anticipatoria sobre a actualidade política de todo o que nos atinxe. Colaboracións que ampliou nos últimos anos a seccións de fin de semana, primeiro no popularísimo "Consultorio dos nomes e apelidos galegos" (recollido en libro en 2007) e, actualmente, na sección "No fondo dos espellos", onde vén ofrecendo algunhas das máis fermosas mostras de erudición cultural de noso.
Sei que esta homenaxe a Ferrín é apenas unha pequena mostra da admiración, agarimo e agradecemento dos seus amigos, camaradas, colegas, lectores, alumnos e concidadáns por este seu labor tan fulcral para Galicia. O venres, todos con Ferrín! (A foto, que está no blog de Manolo Bragado, es de J. Arcos).


bretemas@gmail.com

 

01/02/2009 20:38 Antón Castro Enlace permanente. Temas gallegos No hay comentarios. Comentar.

BLANCO VALDÉS E O SEU 'FRAGMENTOS DA GALAXIA'

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O amigo Manuel Pereira recoméndame o blog de Juan L. Blanco Valdés Fragmentos da galaxia. Repaso o arquivo e gústame moito esta nota sobre a música británica e en particular sobre Jethro Tull, unha banda que coñecín en Zaragoza no ano 1978. Gustoume moito o seu álbum Minstrel in the gallery.

 

 

ANDERSON+BARRE

 

Por Juan L. BLANCO VALDÉS

Ninguén discute hoxe o liderado que o rock británico ten exercido internacionalmente. Nos corenta anos que median entre os Beatles e Coldplay houbo de todo: desenvolvementos e propostas para todos os gustos, unhas máis convencionais outras máis rompedoras e outras que a duras penas encaixan nos intentos clasificatorios: pop, mod, rock duro, metálico, heavy, folkrock, jazzrock, rock progresivo, new wave, gothic... A miña melomanía -en calquera caso voraz, indiscriminada e que non sabe de límites- talvez por xeración pero supoño que tamén por inclinación persoal, ten unha débeda especial co rock sinfónico.
Non son poeta de abondo para gabar a excelsitude de producións como o Hamburger Concerto, de Focus, sen dúbida un dos cumios máis sublimes do xénero, Trilogy de EL&P ou Fragile de Yes. Coa perspectiva do tempo, teño para min que, con diferenzas claro entre elas, a maior parte das propostas xurdidas daqueles músicos, virtuosos e clasicistas, cultos e extravagantes, sabiamente rompedores, teñen resistido admirablemente o paso do tempo. The Great Deceiver de King Crimson, The Endless Enigma de EL&P ou algún dos números do álbum dobre de Camel, por poñer un par de tres exemplos, seguen mantendo intacto o fascinante engado que exerceron na miña sensibilidade de adolescente cando os escoitei por vez primeira. Pero a poucas formacións británicas da época atribúo con todo merecemento un adxectivo que, cando aplicado ás obras da arte, resulta moi arriscado, pois pode destilar a máis exquisita sublimidade ou ser explicación do fiasco: desconcertante. Esa formación desconcertante é Jethro Tull, o grupo, liderado polo inclasificable Ian Anderson, que ía nos seus inicios (This Was, 1968, xoia que posúo en vinilo orixinal) para banda de blues. Ningún grupo do que eu teña noticia efectuou un labor de síntese musical comparable (folk, blues, jazz, rock experimental...) destilándoo nun novo produto orixinalísimo e elaborado ata o puntillismo. Na flauta e voz do hiperactivo xoglar Anderson e nas máxicas guitarras de Martin Barre están entrelazadas as melodías das campiñas e bosques, o rechouchío dos paxaros no amencer do cazador, os berros de riña das tabernas medievais, a resoancia das catedrais, os alaridos ingratos do vagamundo e o tépedo veludo da voz do amante.
Cando, con doce ou trece anos, escoitei por vez primeira Aqualung, mentres me deixaba engaiolar polo soprendente deseño externo do álbum e escudriñaba a insondable expresión de maldade do clochard da cuberta, tiven a sensación de que, como dixeron a Bogart, aquilo ía ser o comezo dunha gran amizade. Estaba no certo.

JOSÉ ANTONIO MELENDO: NOCTURNO DE LA ALJAFERÍA

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José Antonio Melendo me manda -tras la ceremonia del Goya y la decepción de la elección de los académicos (al menos para mí: qué manera de rebajar la calidad del cine español, de volverlo unidireccional)-, está espléndida foto del palacio de la Aljafería, uno de mis edificios favoritos de Zaragoza. Así se acaba para mí la noche de hoy, con esta bella instantánea del maestro Melendo.

02/02/2009 01:24 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

PATTI SMITH: UN POEMA EN GALEGO

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O poeta e traductor Xoán Abeleira publica hoxe en La Opinión de A Coruña unha traducción ao galego dun poema de Patti Smith. Envíamo, e aquí está para todos vós. Di Abeleira:

 

Realizo esta versión libre dun poema homónimo de Patti Smith xusto a carón de Artium, o fabuloso museo de Vitoria/Gasteiz onde veño de fitar Written Portrait. Unha exposición que, de poderen, non deberían perderse, pois, alén de ser a primeira que se organiza na Península Ibérica, contén o muin (o celme ou a esencia, en éuscaro) desta indefinible multicreadora estadounidense: poesía, pintura, fotografía e, xaora, música. Para colmo, Laura Fernández Orgaz, a comisaria do evento, encargoulle ó poeta Benjamín Prado a tradución dunha boa mostra do seu labor lírico, a cal poderán mercar, en edición trilingüe, canda o magnífico catálogo distes rubís hindús.

 

UN LUME DE ORIXE DESCOÑECIDA

 

 

De Patti SMITH. Versión galega de Xoán ABELEIRA

 

Estás desgustada encabuxada
Desencantada de todo
De todo o que unha vez
Ámbolos dous cremos


Exacta
Mente
Coma min

Sen dúbida eu debería
Ter deixado de venerarte ter parado
De tentar mesmo de ser
Ti


Un lume de orixe descoñecida
Arrebatoume o meu amor
Un lume de orixe descoñecida
Levou lonxe o meu amor

Varreuno a feito fóra
Da miña lonxitude de onda
Devorouno coma o océano
Nun fogo denso e gris

A morte vén varrendo
Todo o corredor
Coma o vestido dunha dama
A morte vén fungando
Pola autoestrada abaixo
Co seu traxe de domingo

A morte vén conducindo
A morte vén reptando
A morte vén arreo
E eu non podo facer ren

A morte vai
E vén e secasí

Debería haber algo
Cando menos haber algo
Que ficase para sempre

A morte enfermoume e toleoume
Pois ise lume estraño
Levou lonxe o meu amor

Ben lonxe

Ela deixoume todo deixoume
Tódalas súas cousas

O seu vestido de noiva
Badaleando no armario

*Patti Smith retratada magistralmente por Annie Leibovitz.




 

02/02/2009 11:03 Antón Castro Enlace permanente. Músicos No hay comentarios. Comentar.

'LA ZARAGOZA DEL BICENTENARIO'

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Desde mañana, martes 3 de febrero y hasta el 8 de marzo, la Casa de los Morlanes (plaza San Carlos, 4) de Zaragoza albergará la muestra fotográfica “La Zaragoza del Bicentenario”, que coordina el escritor, fotógrafo y director de cine José Antonio Duce. Es un homenaje a Los Sitios, en la que participarán 22  fotógrafos, de distintas edades, que pertenecen a la órbita de la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza. Éste es el prólogo al catálogo de la muestra que me ha enviado José Antonio Duce, autor también de la foto enviada por la agencia Maszoom que aparece en este post. Duce es un estupendo amigo.

 

 

LA ZARAGOZA DEL BICENTENARIO

 

Por José Antonio DUCE

 

Eran los años setenta. Y la realidad se dibujaba en blanco y negro. Un pequeño grupo de amigos de la Sociedad Fotográfica de Zaragoza comenzaba entonces su particular peregrinaje por las calles y plazas de la vieja y moderna Zaragoza, que desfiló protagonista ante sus cámaras. Fotografías que son guardianas del pasado; testigos de un ayer, en muchas ocasiones, ya desaparecido.

 

De aquellos paseos matinales surgió la primera exposición  “Zaragoza calle a calle”, que tuvo su continuación en sucesivas ediciones, que se alargaron durante décadas, y que ahora en esta “Zaragoza del bicentenario” recuerda en imágenes los famosos “Sitios”. Una explosión de color para recordar su heroico pasado y el esplendente modernismo del presente, culminado por la visión diferente que aporta la nueva arquitectura de la Expo 2008. Entre unas imágenes  y otras  el río Ebro, “el más ancho y más hermoso” al que así cantaban los repatriados de las guerras coloniales. El Ebro que ahora ya no es frontera que separe a los arrabaleros con los cesaraugustanos de siempre, que hoy lo cruzan los zaragozanos de una y otra orilla por nuevos y hermosos puentes y pasarelas peatonales.

 

Como le ha ocurrido a la ciudad, aquel pequeño grupo inicial  ha ido cambiando y creciendo con las gentes de la hoy Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza. Fotógrafos que cultivan el Arte de la Luz mayoritariamente como afición. Diversos estilos, diversas formas de ver Zaragoza con sus luces matinales o nocturnas a lo largo de ese año emblemático que ha sido el 2008. Fotógrafos que han visto muchas lunas, veteranos en cien concursos y exposiciones, otros recién llegados pero con un indudable prestigio recién adquirido. Imposible citar a todos; pero permítanme resaltar lo que siempre ha sido una constante en el Grupo: la presencia femenina. En este caso con María Eugenia Sánchez de San Pío que ha trasplantado sus “Riflessi” a conocidas vistas zaragozanas, perfiles fluorescentes recreados por una ilimitada imaginación. También ha sido una constante la participación de algún fotógrafo foráneo, si en el pasado lo fue un americano, en este caso se ha incorporado de la vieja y querida Italia Daniele, con sus fotografías de bailarinas luces en las noches de la Expo.

 

No puedo dejar de citar al que ya es un valor reconocido, a pesar de su juventud, Alejandro Cortés. Con sus cuatro exposiciones individuales en poco más de un año es un autor internacionalmente reconocido. Y finalmente con sus solo quince años, Santiago Ansón. El más joven del grupo, con sus imágenes que no son sugerencia de sus veteranos compañeros y sí una obra coherente, propia de un artista en busca de un camino hacia la  belleza de lo cotidiano.

 

José Antonio Duce

 

02/02/2009 11:09 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

VICKY CALAVIA CREA UN BLOG PARA MANUEL ROTELLAR

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La investigadora, documentalista y realizadora de cine Vicky Calavia acaba de crear un blog de homenaje al historiador del cine, crítico y actor Manuel Rotellar (1923-1984), del cual se cumplían el pasado 15 de enero 25 años de su muerte. Vicky Calavia es la autora del documental Manuel Rotellar. Apuntes desde la fila 8, con guión de Javier Estella. El blog es http:rotellar.blogspot.com. Uno de los artículos que ya ha colgado en el blog es éste de Armando Serrano, un artículo de síntesis de la vida, de la obra y de la personalidad de ese “héroe de la cultura zaragozana de posguerra”, tal como lo definió Luis Alegre.

 

Hace bastantes años, tuve el honor de conocer a una de las personas que más me han impresionado dentro del cine. Sus conocimientos sobre el séptimo arte, unida a su faceta humana y a la indudable talla intelectual, hacían de D. Manuel una auténtica autoridad. El poder charlar con él para personas que como yo empezábamos con nuestros primeros cortos era un privilegio. Siempre recordaré su mirada seria, y al mismo tiempo esa sonrisa fácil y amplia que parecía dibujarse de manera perpetua en su cara, el trato amable y educado, amigo de coleccionar fotogramas, carteles y todo lo derivado del cine. Un Manuel Rotellar que forma parte por derecho de nuestra cultura, y de manera especial de nuestro cine.


Manuel Rotellar nace en 1923, su vida estuvo siempre relacionada con el cine y la cultura en general. Será en 1946 cuando toma contacto con el Cine Club Zaragoza, institución en la que colaboraría. Desarrolla su trabajo de crítico cinematográfico en diversos medios como R.N.E. en Zaragoza, Amanecer, Andalán, Oriéntese y El Día de Aragón. Su talento como articulista lo reflejó en diferentes publicaciones: Lo terrorífico del cine (revista internacional, 1952), Cuentos aragoneses (Aragón 2000, 1976), Luis Buñuel en Filmófono (Cinema 2002, 1977). Hombre estudioso y trabajador incansable, D. Manuel Rotellar dejó gran número de obras editadas destacando: Nosferatu y Murnau (La tela de Penélope Cine Club Zaragoza, 1950), Cine aragonés (Cine Club Saracosta, 1970), Cine español en la segunda República (Festival de San Sebastián, 1977). También son importantes sus colaboraciones en diversas enciclopedias: Enciclopedia del séptimo arte (San Sebastián-Barcelona, 1972), Historia del cine en sus mitos (Madrid, 1980), El erotismo en el cine (Barcelona, 1983), Gran Enciclopedia Aragonesa (Zaragoza, 1983).

 

Como podemos apreciar, el trabajo de Rotellar es sencillamente extenso, con una aportación al cine y a su historia muy valiosa, especialmente por la investigación y los estudios realizados sobre diferentes temas de nuestra cinematografía. Lo citado es simplemente una pequeña muestra de su labor.
D. Manuel Rotellar era asiduo colaborador de diferentes realizadores, esto se demuestra en facetas como la interpretación. Películas como El rey, El corazón delator, La conquista, o Sic Semper de Pomarón, sin olvidarnos de La leyenda del herrero de San Felices, de Vidal son buen ejemplo de ello. La participación en diferentes foros y tertulias, unida a su prestigiosa firma y capacidad hacían de Rotellar una auténtica institución. Prestigio que le llevó a ser elegido director de la naciente Filmoteca de Zaragoza, cargo que desgraciadamente apenas ejercería por su fallecimiento en 1984.


La huella dejada por este intelectual a lo largo de su vida es sumamente importante. Sus trabajos, estudios y en general el legado dejado, delinea una figura eminente dentro de nuestro patrimonio cultural. El cine y en especial el cine de esta tierra, tiene una deuda pendiente con un hombre que volcó su talento en algo tan especialmente mágico como el séptimo arte en todos sus estratos, dejándonos obras magníficas y otras inacabadas como los monográficos Buñuel en Filmófono y Florián Rey. Es mi humilde homenaje y el de este Colectivo a una gran persona.

Armando Serrano

 

(Texto elaborado por el realizador aragonés Armando Serrano, uno de los fundadores y miembros activos del Colectivo Fotográfico Artymagen)

 

VICENTE ALEIXANDRE SOBRE PÍO FERNÁNDEZ CUETO

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Hace unos días publicaba aquí una estética Pío Fernández Cueto que hallé en unas rojas que él le había dado a Miguel Ángel Brunet Larroche. Por detrás hay unos textos impresos: fragmentos elogiosos de distintas personas sobre tu trayectoria, mezclados con un poema. En la hoja número uno, encuentro este texto del Premio Nobel Vicente Aleixandre:

 

PÍO FERNÁNDEZ CUETO

 

Una voz se escucha,

voz de voces vivas

sobre el haz de España.

 

Pío, no “felice”,

pisando la estepa

con desnuda planta,

 

ganando los montes,

dejando atrás puertos,

saltando cañadas,

 

gris el pelo, enhiesto

su perfil maduro

de aquilina gárgola.

 

Oh, Pío Fernández,

Fernández rupestre

por las tierras áridas.

 

Por las tierras duras,

por las tierras secas,

por las tierras vastas.

 

Oh, voz de las voces

sobre el haz de España.

 

Vicente ALEIXANDRE

FERNANDO SARRÍA: POEMAS DE 'EL ALHAQUÍN'

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Fernando Sarría me envío ayer su segundo poemario publicado: El Alhaquín, (según la RAE significa “tejedor, hombre que tiene por oficio tejer”) que ha sido uno de los accésit del premio Delegación de gobierno-Cajalón. El libro de Fernando, así de entrada, es un poemario amoroso, un libro de exaltación del erotismo y de la complicidad entre los amantes, es un libro de escalofríos, resuelto en versos cortos y a veces en fragmentos de una sola línea, y es la crónica de un viaje en tren y de la observación del mundo, del alma y de la noche desde lo alto de un faro. Este bello dibujo es de Eugene Delacroix.

 

Copio algunos textos:

 

1

 

Un silencio recorre mi espalda.

  me estás mirando.

 

2

 

Sé de tu cuerpo

y en mis manos se respira

la fragancia de la noche.

 

3

 

Rumor del fuego.

Tus labios avanzan por mi vientre.

 

4

 

Me despierto. Tú duermes.

Soy un faro silencioso

anunciando una luz

en un muelle vacío.

 

5

 

La humedad de un sueño

a veces es la lluvia que dejó una ausencia.

 

6

 

Hay una línea azul que el mar esconde

y que sólo habitan las gaviotas.

 

7

 

Un desierto es parte de un abismo,

la parte baja de un acantilado.

 

8

 

Ser un hombre amado por todos

es prácticamente un epitafio.

 

9

 

Un faro encendido sigue desnudando la ternura del mar.

JOHN UPDIKE O EL ARTE DE REDACTAR RESEÑAS

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Uno de mis blogs favoritos, que siempre me deslumbra (y no sólo por razones de cariño y parentesco de sangre) es el de Daniel Gascón. Es uno de los buenos buenos (y los hay magníficos, asombrosos) de la red: siempre da información, siempre está atento a lo que pasa mucho más allá de nuestra ciudad. Daniel es un estupendo traductor de inglés y francés (ya ha traducido alrededor de una decena de libros de narrativa e historia) y está muy atento a los periódicos y revistas de todo el mundo. Hace unos días, tras la muerte de John Updike, publicaba esta nota de los consejos del autor de Corre Conejo sobre el arte de escribir una reseña. Copio aquí el texto y su traducción:

 

John Updike escribió sus reglas para escribir una reseña en Picked-Up Pieces.

“Mis reglas, grabadas por traumas de juventud en el extremo receptor de la opinión crítica, eran y son:

1. Intenta entender lo que el autor quería hacer, y no lo culpes por no lograr lo que no intentaba.

2. Da las bastantes citas directas –al menos un pasaje extenso- de la prosa del libro para que el lector de la reseña pueda formar su propia impresión, tener su propio gusto.

3. Confirma tu descripción del libro con citas del libro, aunque sólo sean de una frase, en lugar de un resumen confuso.

4. Sé moderado en el resumen de la trama, y no cuentes el final…

5. Si juzgas un libro deficiente, cita un ejemplo exitoso en la misma línea, de la obra del autor u otra parte. Intenta entender el fracaso. ¿Seguro que es suyo y no tuyo?

A estas concretas cinco podríamos añadir una sexta más vaga, que tiene que mantener una pureza química en la reacción entre producto y el que lo juzga. No aceptes reseñar un libro si estás predispuesto a que no te guste, o comprometido a que guste por amistad. No imagines que eres el guardián de ninguna tradición, el vigilante de ningún estándar partidista, un guerrero en alguna batalla ideológica, un funcionario corrector de ninguna clase. Nunca, nunca… intentes a poner al autor ‘en su lugar’, convirtiéndolo en un peón de una partida entre críticos. Reseña el libro, no la reputación. Sométete a cualquier hechizo, débil o fuerte, que se lance. Mejor elogiar y compartir que culpar y prohibir. La comunión entre un crítico y su público se basa en la presunción de ciertas posibles alegrías en la lectura, y todas nuestras discriminaciones deberían tender hacia ese fin”.

*En la foto de 1964, John Updike y su familia. No sé de quién es la foto, la he tomado de Flickr. Es estupenda.

TANTA, TANTA MÚSICA DE JAZZ EN UNA FOTO

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De vez en cuando me escribe ese enamorado de Zaragoza y de su pasado reciente, especialmente los 50, 60 y 60, que es Rafael Castillejo: cantante, presentador, curioso y amigo de sus amigos. Es una criatura particular en el paisaje sentimental de Zaragoza. Me envía esta foto y dice: De izquierda a derecha: Charlie Barnett, Tommy Dorsey, Benny Goodman, Louis Armstrong y Lionel Hampton .¿Cómo puede caber tanta música en una sola fotografía?”. Añade que la foto pertenece a la Colección de Jerry Murbach.

LA CIUDAD DORADA O UN VIERNES EN HUESCA

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El viernes pasado me inventé una cita en Huesca: quería ver los ‘Paisajes pintados’ de Fernando Alvira Banzo, que celebra los 40 años de su primera exposición. El pintor, que recorre como la palma de su mano la autopista Huesca-Zaragoza y la carretera Huesca-Binéfar, atrapa un fogonazo de luz, lo retiene en el fondo de su cabeza y de su imaginación, y luego, en su estudio luminoso, le da forma. Una larga línea horizontal separa los campos y los desiertos del cielo. Con él y José Domingo Dueñas vi la exposición ‘El Circo’, de la colección de Fernández-Ardavín: esos cartelistas se tomaban su tiempo, conocían la ciencia del color y la artesanía de la figuración. Luego, nos encontramos con María Pilar Moreno, la mujer que mejor ha estudiado la figura de Miguel de Molinos, ese apóstol del quietismo que nació en Muniesa y triunfó en Roma. Tuvo tanto éxito que eclipsó al mismo Papa, hasta que alguien decidió que su ‘Guía espiritual’ y sus hábitos cotidianos se desposaban con la herejía. Lo juzgaron, el proceso fue tan espeluznante como inverosímil, y lo condenaron a la hoguera; al fin le conmutaron la pena porque era viejo. Más tarde, estuvimos en el estudio del fotógrafo Fernando Alvira Lizano, uno de los grandes fotógrafos de arte de Aragón, que realiza libros y proyectos para toda España. Fernando tenía entre las manos un proyecto precioso: ‘La ciudad dorada’, las fotos que ha realizado al mural de Teresa Ramón que se ha instalado en el Palacio de Congresos. Y aún nos quedó tiempo para ver las ilustraciones de Noemí Vilamuza para ‘El capote’ de Gogol en Librería Anónima. Hay viernes en que Huesca no se acaba nunca.

*Este es un paisaje viajado, tomado desde la huerta de Luis, que ofrece una vista de Berbegal. Uno de los cuadros más bonitos de la muestra de Fernando Alvira Banzo que se exhibirá en las dos salas del Matadero.

04/02/2009 02:27 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LUIS POUSA: POSTAL ATLÁNTICA A TRES CIUDADES

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Mi admirado Luis Pousa, de quien he dado noticia aquí en varias ocasiones, publica un artículo que enlaza tres ciudades: A Coruña, Zaragoza y Barcelona. Pousa es un admirador absoluto de Enrique Vila-Matas y trabaja en La Voz de Galicia, el periódico de mi niñez y adolescencia, el periódico que siempre busco, el periódico donde siempre he soñado con colaborar, con otros estupendos periodistas gallegos como Xesús Fraga (ha sido muy gentil y ha dedicado una lectura lúcida y generosa a Fotografías veladas, y ha descubierto claves muy curiosas) y Guillermo Pardo, entre otros muchos. Los otros, dicho sea de paso, son grandes maestros del blog.

 

TRES CIUDADES ENLAZADAS

Por Luis POUSA

Es curioso cómo, a través de una serie de bitácoras, se ha ido trazando un camino de ida y vuelta, de enlace en enlace, entre tres ciudades blogueras: A Coruña, Barcelona y Zaragoza. Uno puede partir de aquí mismo, de esta ciudad atlántica suspendida en los puntos suspensivos de Estíbaliz Espinosa, y brincar al Hotel junto a la vía que tiene abierto Álex Nortub en Barcelona. Allí, en BCN, se puede uno quedar plácidamente en Hasta Elena, en El lamento de Portnoy, en la web de Vila-Matas (que tiende al blog, sólo que nos tiene a la espera para crear expectación), en Semper Tremulusa o en Iceland bailout plan (9). En caso de lluvia, siempre puede uno cobijarse bajo el Paraguas en llamas de Jordi Mestre o emprender, sin más rodeos, el vuelo hasta Zaragoza para aterrizar, por ejemplo, en la biblioteca de Antón Castro. En la misma ZGZ se pueden subir los 39 escalones de Alfredo Moreno o reposar entre nómadas con Marta Navarro. Marta nos abre la puerta al MigraMundo de Guillermo Pardo, ya en A Coruña, donde rodamos de blog en blog para rastrear El cuadernillo verde de María B., el Im-Pulso de Félix SoriaLa Huella Digital de Nacho de la Fuente,  y para desembarcar luego en el camarote coruñés (Javier Pedreira, Wicho) de ese trasatlántico llamado Microsiervos. Se impone una última parada en los mundos virtuales de dos coruñeses hasta las cachas emigrados en Bilbao, Pablo Gallo, y en Bruselas,  Gritando a voces en alta mar, antes de rematar el periplo en la acogedora casa en la que cohabito, entre otros grandes blogueros y amigos, con César Casal, Rubén Santamarta, Sandra Faginas, Antía Díaz, Miguel Piñeiro, Paco Sánchez, Fernando Hidalgo, Jorge Casanova, César Rodríguez, Olalla Sánchez, Francesc Pumarola, Carlos Agulló y los gallegos errantes de Global Galicia. Y ya estamos de regreso. Teniendo links, quién necesita puentes aéreos. A Coruña-Zaragoza-Barcelona es ya una conurbación bloguera.

Perdón por los más que probables olvidos (mis neuronas ya no son lo que eran). Un saludo a todos (incluso a los olvidados) desde esta región ocultamente furibunda.

 

 

*En otro artículo posterior, Luis Pousa selecciona un fragmento de ‘El paseo’ de Robert Walser, uno de mis libros predilectos y uno de mis actores más queridos. Ese libro lo publicó Siruela. Walser ha sido cantado y glosado una y mil veces por el ‘Kubala de las letras españolas’: Enrique Vila-Matas. El mago de las palabras y las invenciones inverosímiles.

 

LA FÁBRICA PUBLICA UNA MONOGRAFÍA DE L. POMÉS

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Leopoldo Pomés irrumpió a mediados de los cincuenta con una mirada innovadora orientada a los retratos, las escenas cotidianas y la arquitectura. Más conocido para el gran público por su faceta de publicista, es sin duda en el terreno de la fotografía donde Pomés se manifiesta como un artista singular, independiente, coherente y al mismo tiempo desconcertante.

Una Retina, una Pentax, la Canon y, por último, una Hasselblad y una Olympus digital. Todas las cámaras que han pasado por sus manos han reflejado su obsesión por la luz. De manera involuntaria mira, observa como ésta afecta a todo aquello que fotografía, cómo dibuja y marca los perfiles de sus modelos, de sus objetos fotografiados. Tan presente tenía esta obsesión que llegó a crear un sistema para iluminar sin sombras a través de fluorescentes.

El libro recoge el trabajo de este fotógrafo desde los años 50 hasta 2004, donde comienza a experimentar con fotografías arquitectónicas sin dejar aparcada la insistencia en el reflejo de la luz.
Es en las dos primeras décadas donde se da la mayor concentración de trabajos, realizando sus primeras fotografías sobre temas costumbristas enmarcados en la Barcelona de los 50. A su vez, da también paso a los retratos de artistas y personajes culturales, género que trabajará durante toda su carrera, como Joan Brossa, Chillida, Antonio Saura, Antoni Tàpies, Picasso, Julio Cortázar y otros mediáticos como el cantante Alejandro Sanz o la modelo Laura Ponte.
Como también lo fueron para Ramón Masats, las corridas de toros ocuparán parte de su producción. En ellas, el torero se convierte en un personaje anónimo cobrando importancia enfoques diferentes o sobre espectadores u objetos del ambiente taurino.

Igualmente, su último trabajo llamado Blancas, grises y negras, expuesto en la Galería Hartmann de Barcelona en 2008, queda recogido en este ejemplar, intentando explorar, una vez más, el trabajo de la luz a través de la fotografía de esta gama de tres colores. 

El libro está prologado por el escritor Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943).

Leopoldo Pomés (Barcelona, 1931), se dio a conocer como fotógrafo en 1955 con una exposición en las Galerías Layetanas de Barcelona que llamó especialmente la atención en su momento. Colaboró en varios libros y proyectos cuyas imágenes se han conservado y expuestos en varias ocasiones.

Su faceta como publicista es la más conocida, en concreto sus anuncios televisivos para Freixenet y Gallina Blanca.  Su obra puede verse en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y en MENAC de Barcelona.

*Esta información corresponde al gabinete de comunicación de La Fábrica y lo remite Judith Guerrero. La colección der PHotoBolsillo la dirige Chema Conesa, un excelente fotógrafo que trabaja en El Mundo, y la diseña Fernando Gutiérrez. Leopoldo Pomés es un hombre maravilloso e increíble. Soy un enamorado de su trabajo y estas navidades me ha mandado una foto de una de las mujeres hermosas que retrata: ésta, ’Elsa’, fechada en 1971. Fue un maravilloso e inesperado regalo. Lo he llamado varias veces y localizarlo por el móvil es casi imposible. Correré a comprar esta monografía de inmediato.

 

MANUEL PEREIRA: UNHA CITA CO POETA GALEGO

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Anoche colgué aquí un texto en gallego y castellano del poeta y narrador Manuel Pereira, un gallego que vive en Madrid y que residió en Zaragoza durante siete años.

Pereira viene de cuando en cuando por aquí, y el otro día, con su mujer Chus y con su amiga Cristina, una estudiosa del grabado y artista ella también, realizó varias visitas. Disfrutaron los tres especialmente con la muestra ‘Goya y el mundo moderno’. No solo disfrutaron: gozaron como enanos. El domingo por la mañana, mientras Nadal sufría, pugnaba y finalmente provocaba el llano de Roger Federer, nos vimos en el Mesón del Carmen. Conversamos un par de horas y de esa pequeña tertulia y de un leve paseo posterior, además de unas fotos ante la Puerta del Carmen, salió este texto que Manuel Pereira me enviaba anoche. Ha estado colgado unos horas sin un delantal, estaba medio dormido, y tampoco he dicho que esta foto del Grupo El Paso –al que le ha dedicado una estupenda y ambiciosa monografía, y una exposición, Chus Tudelilla. Hay que hacerse con ese trabajo, de veras- pertenece a mi admirado y amado Leopoldo Pomès, que está estos días de actualidad porque La Fábrica acaba de publicar una monografía suya.

 

Manuel Pereira Valcárcel (A Estrada, Pontevedra, 1955) es autor de Poemas de cinza (Edición do autor, Madrid, 1990), Todo morte (Edicións Río Xuvia, 1998), Rosa íntima (Espiral Maior, 2000), Inventario de fragmentos (Libros da Frouma-Librería Follas Novas, 2001) y, entre otros textos, Libro das viaxes (Editorial Litoral das Rías, 2003).

—Encontro con Antón Castro—

 

A idade vai deixando os días sinalados; mancados

uns, beatificados outros, poucos conservan o don

elemental da inocencia. E este primeiro de febreiro

quedará debuxado co perfil das sereas que trazou

Antón Castro nas dedicatorias dos libros con que

nos agasallou, a Cristina Lapiedra, a Chus e mais a min.

A cidade amañecía co latexo calmo, coa discreta

cordura que locen as mañás de domingo.

Estaba pechado o Café Levante e mudamos a cita para

o Mesón del Carmen. Café con leite e descafeinado;

de máquina, por favor. Na pantalla, Melbourne.

O verso libre de Nadal devastando a serenidade técnica

da métrica de Federer. A beleza é, frecuentemente, un

contraste, un acantilado que irrompe no sosego.

E a conversa degoada, Galicia, Aragón, literatura,

exposicións, biografías, enderezos intercambiados,

propostas… Un comentario obrigado, a fugacidade

do tempo plácido. Xa na rúa, antes da despedida, unha

recomendación, a de levarmos unha trenza de Almudévar.

Despois, o adeus co horizonte aberto de futuras coincidencias.

 

 


1-FEBRERO-2009

—Encuentro con Antón Castro—

 

La edad va dejando los días señalados; lastimados

unos, beatificados otros, pocos conservan el don

elemental de la inocencia. Y este primero de febrero

quedará dibujado con el perfil de las sirenas que trazó

Antón Castro en las dedicatorias de los libros con que

nos agasajó, a Cristina Lapiedra, a Chus y a mí.

La ciudad amanecía con el latido calmo, con la discreta

cordura que lucen las mañanas de domingo.

Estaba cerrado el Café Levante y cambiamos la cita para

el Mesón del Carmen. Café con leche y descafeinado,

de máquina, por favor. En la pantalla, Melbourne.

El verso libre de Nadal devastando la serenidad técnica

de la métrica de Federer. La belleza es, frecuentemente, un

contraste, un acantilado que irrumpe en el sosiego.

Y la conversación ansiada, Galicia, Aragón, literatura,

exposiciones, biografías, direcciones intercambiadas,

propuestas… Un comentario obligado, la fugacidad

del tiempo plácido. Ya en la calle, antes de la despedida,

una recomendación, la de llevar una trenza de Almudévar.

Después, el adiós con el horizonte abierto de futuras coincidencias.

 

 

04/02/2009 23:50 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

JUAN GAVASA ANALIZA 'PIEDAD' DE MIGUEL MENA

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[Hace algunos meses que no veo al periodista y editor Juan Gavasa. Su blog ha sido referenciado aquí muchas veces: está muy bien hecho, es reflexivo, emocionante, contiene mucha información, y siempre combina el comedimiento con la pasión. Hace un par de días, Miguel Mena me llamó emocionado por este texto que había publicado Gavasa sobre su libro ‘Piedad’ (Xordica), un volumen que ha merecido magníficas reseñas, entre otras de David Trueba. Copio aquí el texto en homenaje a dos buenos amigos y a dos grandes y diferentes periodistas y escritores. Suscribo, además, la afición a la radio de Gavasa y sus juicios sobre la calma y la inteligencia de Miguel Mena, que ahora hace los programas del sábado y del domingo, y mete ahí mundos completos, Aragón por todos los caminos en podo más de tres horas y media. ]

 

PIEDAD DE MIGUEL MENA

 

Por Juan GAVASA RAPÚN

No conozco personalmente a Miguel Mena pero me gusta la mesura de su voz en la radio, la tranquilidad que transmite su modulación y la atmósfera de intimismo que envuelve su dicción. Ya no quedan locutores como Miguel, que detestan el histrionismo de los locutores deportivos y la gravedad de los comentaristas políticos. Él sabe que no hay que chillar para captar la atención del oyente y todavía considera la moderación un valor intrínseco al periodismo. Parece ser que en la radio de nuestros días ya no es importante tener una voz bonita ni vocalizar bien. Soy un devoto de la radio por razones sentimentales y después profesionales casi desde que tengo uso de razón. Me despierto con ella, trabajo con ella y viajo con ella. Estoy enganchado al dial y compruebo con desazón el deterioro de muchas programaciones, la paulatina pérdida del espíritu de libertad y creatividad que insuflaban muchas emisoras hasta hace no demasiado tiempo.

 

Mario Ornat escribía recientemente en su blog sobre la irreversible pérdida de Radio 3 como referente de la música independiente y la vanguardia cultural. Es un ejemplo más, especialmente doloroso, pero sólo un ejemplo más. A veces tengo la sensación de que la preocupación de muchas emisoras es llenar programación pero no hacer programación: cubrir horas y horas y saturar de publicidad cualquier espacio. Es legítimo desde un punto de vista empresarial pero poco inteligente. Las emisoras locales –sobre todo-, se han convertido en altavoces oficiales del alcalde de turno y han adaptado sus programas a las agendas oficiales. Sólo se habla de política o de lo que interesa a los políticos. La radio perdió hace tiempo la batalla del ocio con la televisión y ahora ha perdido la de la inmediatez con internet. Sólo le queda lo más importante, lo que nunca debería de poner en riesgo: la calidez de su compañía y la imaginación.  

 

         Miguel Mena es uno de esos locutores que todavía me recuerda que otra radio es posible. Que hay tipos sensatos enganchados a un micrófono para contar cosas inteligentes e interesantes. Los zaragozanos lo disfrutan desde hace muchos años en el histórico “Estudio de Guardia” de Radio Zaragoza. Miguel además escribe, y escribe muy bien. Tiene varias novelas publicadas pero he de reconocer que hasta ahora no había leído ninguna. Compartimos la pasión por la bicicleta y los viajes, aunque él ha sabido plasmar esas aficiones con mucho más acierto y brillantez que yo.

 

         Estas vacaciones he leído “Piedad”, su último libro. Se trata de una recopilación de breves textos escritos a lo largo de los últimos años en los que Miguel Mena fija el universo de sus inquietudes y proyecta fogonazos en forma de pensamientos, reflexiones y recuerdos. Dice Miguel que es un “libro de recuerdos, de paradojas y de estados de ánimo”. Probablemente no se puede definir mejor. Es un trabajo inconexo, sin costuras. Seguramente no las necesita porque el desenlace de esta tormenta de palabras es un estanque de aguas mansas en el que se refleja el alma del autor. Miguel escribe como periodista y como padre, como viajero y como ciudadano que observa a veces en silencio y otras atónito el devenir de la vida.

 

         Hay lugares y personajes reconocibles, otros se intuyen. En todo caso lo que no falta es la sinceridad y la capacidad del autor para indignarse y también para llorar. Hay humor e ironía y algunas fotografías que dicen tanto como los textos. Hay relatos mínimos: “Un torrente de alegría se abre camino entre un mar de miradas heridas”. Hay desgarros del alma: “Qué raro se hace tener un hijo prácticamente mundo cuanto te ganas la vida hablando, un hijo condenado a ser analfabeto cuando llenas tu tiempo escribiendo, un hijo con poco equilibrio cuando tu afición es montar en bicicleta. Qué extraño resulta que para ser feliz no parezca necesitar nada de lo que a ti te gusta”.

 

         Hay compromiso y denuncia: “En Irán no hay homosexuales y está mal visto el uso de la corbata. Si la realidad se empeña en llevar la contraria a la doctrina, entonces promueven pequeñas licencias estéticas, como colocar una soga alrededor del cuello”. Hay también retranca y fe ciega: “Ahora me propongo dejar mi afición al fútbol porque encuentro absurdo que mi humor del domingo por la noche dependa de unos jugadores que ya no me inspiran confianza. Sólo necesito aprender cómo se abandona algo que ni se come ni se bebe ni se inhala: las emociones, el sentimiento, el alma”.

 

         Miguel Mena escribe como habla: sin estridencias. El dolor y la incredulidad asoman por las esquinas del libro pero el autor nunca se deja arrastrar por las aguas turbulentas de la vida. Todo, incluso el episodio más desolador, lo afronta Miguel como un acto de contricción. Quizá porque es verdad aquella frase de Bécquer que el autor rescata al inicio del libro: “La vida, tomándola tal como es, sin exageraciones ni engaños, no es tan mala como dicen algunos”.

*La foto es de Birthe Pionek.

 

ÓSCAR SIPÁN, CASTÁN Y PUÉRTOLAS EN FRANCIA

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Óscar Sipán, uno de los mejores publicistas de los demás y de sí mismo que conozco (además de un muy buen cuentista, de perfiles fantásticos y oníricos), me envía amablemente esta nota sobre una antología de narradores españoles en Francia, en la que figuran tres escritores aragoneses: Soledad Puértolas, Carlos Castán y Óscar Sipán. Las letras aragonesas, y las letras españolas en general, están muy bien representadas. Éste es el texto que ha publicado el Diario del Altoaragón, que tiene a esa mujer maravillosa y desvelada constantemente por la cultura que es Myriam Martínez. El pasado viernes estaba oyendo a una tímida y apresurada Noemí Vilamuza, que ha ilustrado ‘El capote’ de Gogol para el sello Nórdica de Diego Moreno.

La nómina completa de autores está formada por Pilar Adón, Juan Bonilla, Guillermo Busutil, Carlos Castán, Fernando Iwasaki, Hipólito G. Navarro, Andrés Neuman, Soledad Puértolas, Óscar Sipán, Joseph Renau, Care Santos y Eloy Tizón.

 

Castán y Sipán, en la prensa gala

La publicación francesa "Brèves. Anthologie permanente de la nouvelle" ha elegido algunos de los relatos de los altoaragoneses Carlos Castán y Óscar Sipán para dar cuerpo al último número de la revista, dedicado a las creaciones españolas. La zaragozana Soledad Puértolas también aparece en esta lista junto a creadores como Juan Bonilla o Fernando Iwasaki, "gente de un nivel importante y a los que admiramos", apuntó Óscar Sipán, quien seleccionó para la ocasión dos de los textos de su último libro, "Avisos de derrota", concretamente los titulados "Un genio en la Tierra" y La cara oculta de los hombres". Junto a ellos aparece el texto de Carlos Castán "Exilios" y el de Soledad Puértolas "Los perros de Bogotá". D.A.

http://www.diariodelaltoaragon.es/Noticias

 

SON PA GOZAR, R. ACÍN, L. F. ALEGRE, GAVÍN: BORRADORES

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El programa cultural Borradores recibe mañana en el plató al historiador Genaro Lamarca, que analiza la historia del sacerdote y confesor de La Seo Antonio Gavín(1682-1750), que escribió un libro donde satirizaba los usos y costumbres del clero católico y a tres inquisidores que tenían un harén de veinte muchachas cada uno. Se trata de Claves de la corrupción moral de la Iglesia Católica (1724) (Institutción Fernando el Católico). Antonio Gavín se convirtió luego al anglicanismo, vivió en Londres, Gibraltar e Inglaterra, y acabó sus días de parroco en Virginia, donde se reveló como un precursor del antiesclavismo.

 

Además, el actor y rapsoda Luis Felipe Alegre, director de El Silbo Vulnerado, recitará dos poemas de Nicolás Guillén y Juan Gelman, premio Cervantes 2007, y hablará del ciclo ‘Poesía con acento de América’ y de otros proyectos del grupo, como un montaje de ‘Poeta en Nueva York’ de Lorca, o el gran momento que vive la lírica en Aragón, especialmente en Zaragoza.

 

Entre otros asuntos, Borradores entrevistará a Ramón Acín con motivo de dos de sus nuevos libros: la novela juvenil ‘Misterio en el collado’ y un ensayo, ‘Cuando es larga la sombra’ que publica Mira Editores, sobre el mercado, la novela histórica o la novela de mujer, entre otros asuntos. Ana Catalá Roca conversará con la joven poeta Almudena Vidorreta, que acaba de publicar ‘Algunos hombres insaciables’ y es la primera mujer galardonada en las cinco ediciones del premio Delegación de Gobierno-Cajalón. El poeta Vicente Gallego, premio Loewe y premio Rey Juan Carlos de poesía, recomienda ‘Animal de fondo’ del Nobel Juan Ramón Jiménez, y en la sección ‘Los elegidos’ de Borradores, Olga Martínez y Paco Robles explican la línea editorial de Candaya y recomiendan algunos de sus títulos, entre ellos ‘Nocilla Dream’ de Agustín Fernández Mallo y ‘Ronda Marsé’, la monografía que incluye una película sobre el premio Cervantes 2008.  

 

El conjunto de música flamenca y latina Son pa gozar acude por vez primera a un plató de televisión para presentar sus canciones y rinde un homenaje a la cantante Lola Flores.

Borradores. Aragón Televisión. La noche del jueves al viernes, a las 0.15. Canal Satélite Digital, 97. En la foto, un joven Juan Ramón Jiménez.

05/02/2009 17:31 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

EN BILBAO EN EL 'GUTUN ZURIA' CON CEES NOOTEBOOM

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Estoy en Bilbao. Entrevisto esta tarde, a las 20 horas, en el Museo Guggenheim a Cees Nooteboom. Hablaremos de viajes, de literatura, de traducción, de sus últimos libros, de Europa y los nacionalismos, de Japón, y del mayo del 68, de la fotografía y de su pasión por España, adonde llegó por vez primera, a dedo, hacia 1954, tras haber viajado antes por Italia y por diversas zonas de Francia, en concreto por Provenza. En su libro ‘Las montañas de Holanda’ inventaba un inspector de carreteras Alfonso Tiburón de Mendoza, que es de Zaragoza. El diálogo se enmarca en la programación del ’Gutun Zuria’, el Fetival de las letras de Bilbao, en la que han participado, entre otros, Jorge Semprún, Arcadi Espada, Juan Diego Botto, Bernardo Atxaga, Eric Hobsbawm, Paul Preston e Ismail Kadaré. Coordina la programación Iñaki Esteban.

 

Acabo de entrar en un ciber porque quería repasar algunas notas que me olvidé entre mis papeles. Hoy en Zaragoza, a las 20.30, en Los Portadores de Sueños, se presenta el libro colectivo ‘Partes de guerra’ (RBA), que ha coordinado Ignacio Martínez de Pisón. Actuarán de presentadores Julián Casanova y Malcolm Otero Barral.

 

Ayer estuve con Teresa Agustín, la entrevistamos para ‘Borradores’. Presentaba ‘Dos pasillos’, un poemario ceñido y esencial de homenaje a su padre, “a quien tanto me parecía”. Teresa Agustín es ahora una mujer muy feliz, está absolutamente contenta con su hija Daniela y trabaja en el gabinete de prensa de la Fundación Alternativas.

*La foto de Cees Nooteboom es de su esposa, la fotógrafa Simone Sassen, con quien ha hecho el libro ’Tumbas de poetas y pensadores’ (Siruela).

MOYANO: 'EL TRINO DEL DIABLO' EN CÁLAMO EL DÍA 10

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Martes, 10 de Febrero de 2009 a las 20:00 en CALAMO SAN FRANCISCO

Presentación de "El trino del diablo y otras modulaciones" de Daniel Moyano, publicado por Tropo editores.

Unánimemente aplaudido por la crítica de los dos continentes, Daniel Moyano (Buelos Aires, 1930 - Madrid, 1992) -amigo personal de García Márquez, Cortázar o Benedetti, ganador en 1985 del prestigioso premio Juan Rulfo-, es uno de los grandes narradores latinoamericanos. Sus relatos, recogidos en decenas de antologías, han sido editados en inglés, francés, alemán, ruso y polaco. Autor de cinco novelas, entre las que destaca El trino del diablo y otras modulaciones, considerada como una de las mejores novelas sudamericanas de las últimas décadas, un relato apasionante, dotado de una atmósfera singular.

La presente edición se completa con seis narraciones inéditas en las que el poder de sugestión de Daniel Moyano se expresa con toda su fuerza lírica, poniendo de relieve los aspectos más atractivos de su obra, que nos remiten a las mejores páginas de maestros como Kafka y Pavese.

En el acto participarán el escritor y periodista Antón Castro y los editores Mario de los Santos y Óscar Sipán.

Se servirá un vino por cortesía de Bodegas Guelbenzu.

(Esta nota está remitida por la librería Cálamo que dirige Francisco Goyanes).

 

07/02/2009 21:25 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

CRISTINA FERNÁNDEZ CUBAS, PREMIADA DE NUEVO

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Escribí en varias ocasiones en este blog que le debo a Cristina Fernández Cubas una buena parte de mi pasión por el relato breve. Hace algunos años, cuando trabajada en el bingo y acababa de ser padre, cayeron en mis manos dos libros: Mi hermana Elba y Los altillos de Brumal, dos deliciosos y turbadores libros de cuentos. Libros breves, publicados por Tusquets en ediciones modestas, creo que en sus Cuadernos marginales. Disfruté, tuve pesadillas con esas piezas y me gustaron muchísimo, tanto que di el nombre de Elba a un personaje de uno de los relatos de mi primer libro: Mitologías. La pieza, trasvasada casi 20 años después a Golpes de mar (Destino, 2006), se tituló ‘Memoria de Elba’, y como suele ocurrir con mis relatos estaba inspirada en una historia real que me había contado mi suegro, el romancero Leoncio Gascón. Vino a contarme la historia de un minero gallego que trabajaba con él en Gargallo y Estercuel al que su mujer vino a decirle, más o menos, que la había embarazado en sueños.Y él aparentó creerla por completo. Tusquets ha publicado Todos los cuentos de Cristina, con un brillante prólogo de ese sabio de los cuentos que es Fernando Valls, con quien he pasado bellas e intensas noches de paseo en Madrid, en Valladolid y en Murcia. Hoy leo en su blog que Cristina, a la que entrevistaremos si hay suerte el próximo 20 para Borradores porque ha sido distinguida con el premio Cálamo, ha recibido un nuevo galardón, en este caso el ‘Ciudad de Barcelona’. Copio el texto de Fernando y su bella foto. Me alegro, muy especialmente de la estupenda foto, porque en internet hay muy malas fotos de esta mujer de inmensos y luminosos ojos a la que conocí una vez en el Torreón Fortea de Zaragoza, en compañía de su marido Carlos Trías, prematuramente fallecido, un tipo excepcional, según me han contado muchos amigos comunes. Acababa de publicar en ‘El Periódico de Aragón’, en la serie ‘Los raros’ una entrevista con un delicioso raro rarísimo y médico a orillas del mar, cómplice de las tertulias de Carlos Barral y Juan Marsé, entre otros: Javier Gómez de Pablos, que hacía la entrega treinta y tantos de la serie, y Cristina estaba sorprendida (o alucinada, creo que se podría decir de una narradora de alucinaciones y misterios) de que en Aragón hubiera tantos raros. Recuerdo que se tronchaba de risa con su amiga Pilar Bailo, mujer de Javier, y con su marido Carlos. A Cristina Fernández Cubas siempre le he tenido cariño, admiración, un inmenso respeto. Es la verdad, y me alegran sus premios. ¡Enhorabuena también para ti, Fernando! Y permíteme que tome, de nuevo, tu texto.

 

 

LOS AFORTUNADOS CUENTOS DE CRISTINA

 

Por Fernando VALLS

¡Cuántas alegrías le está proporcionando a Cristina Fernández Cubas la recopilación de sus cuentos! Un jurado prestigioso, compuesto por los escritores y profesores Carme Riera, Juan Antonio Masoliver Ródenas, Lluís Izquierdo, Domingo Ródenas de Moya y el periodista Xavier Ayén, acaba de concederle el Premio Ciudad de Barcelona. Conociendo como conozco bien a casi todos los miembros del jurado, han debido premiar la dedicación de toda una vida al relato breve, el trabajo brillante y discreto, y el acierto de unos libros de cuentos que, en su variedad y evolución, en la estética de lo fantástico o en su peculiar realismo, forman ya parte de lo mejor que nos ha dado el género en castellano durante las últimas décadas. Todos los cuentos, editados por Tusquets, es la cosecha de una larga trayectoria dedicada a la literatura, con el máximo rigor, independencia y ambición.

07/02/2009 21:48 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

EL BLOG DEL PINTOR E ILUSTRADOR ANTONIO ÁLVAREZ

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Conocí hace algunos años, gracias al compositor Carlos Satué, a un estupendo artista: Antonio Álvarez, que es un hombre talentoso capaz de casi todo. De vivir un bello amor más allá de la muerte, de cuidar a dos chicas estupendas, de proyectar su propia casa, de cuidar un precioso jardín, de cultivar la amistad y, también también, de trabajar incansablemente en el territorio del arte. Antonio Álvarez es un artista un tanto desconcertante: hace muchas cosas y pueden ser muy distintas entre sí. Acabo de recibir un email suyo donde me anuncia que ha abierto un blog con sus cosas. Por ejemplo, una de sus vetas artísticas es la del hiperrealismo.

 Dice en su blog: “Aunque el término hiperrealismo no es el más adecuado para clasificar estos trabajos, quizá si puede servir por aproximación. En realidad, yo prefiero calificarlos de realismo riguroso de contenido poético. Especialmente en los formatos grandes estudio mucho el motivo y la composición y cuido especialmente el proceso de elaboración, muy lento, que termina de aportar la parte inmaterial, el ‘alma viva’, que intento dejar en estas obras”. (Esta obra es una copia de una espléndida obra de Francisco Pradilla).

http://antonio-alvarez.es

 

07/02/2009 22:10 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A POE EL MARTES EN LA FNAC

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FNAC PLAZA DE ESPAÑA

Martes, 10 de febrero. 19:30 h.


BICENTENARIO DE EDGAR ALLAN POE (1809-1949)

Presentación del libro Cuentos completos, con Patricia Esteban Erlés, Ismael Grasa, Manuel Vilas y Juan Casamayor, el editor zaragozano de Páginas de Espuma, sello ubicado en Madrid que celebra en 2009 sus primeros diez años.

 

Después se celebrará una Mesa redonda sobre “Poe en la literatura de terror actual”, con José María Tamparillas, Roberto Malo, Óscar Bribián y David Jasso, miembros de NOCTE (Asociación española de escritores de terror).

 

He tomado esta convocatoria del blog de la perturbadora escritora Patricia Esteban Erlés, y añado una de esas piezas suyas: cortas, redondas, que sumergen en un universo filoso y vulnerable del que vuelves con un escalofrío. Esta foto pertenece a Camilla Akrans.

 

 

LA FEA DURMIENTE

 

Por Patricia ESTEBAN ERLÉS

 

La fea durmiente no se despierta. Lleva diez años sumida en un coma profundo, y eso a pesar de los quince príncipes a sueldo que han viajado desde los cinco continentes, abandonando  sus castillos en ruinas para besarla. La fea durmiente está llena de moratones porque sus príncipes despertadores la zarandean sin piedad y le dan de bofetadas en cuanto la enfermera sale de la habitación. Pero la fea durmiente no hace ni caso. Ni caso. La ternura falla, la brutalidad también, no hay en el mundo beso ni golpe que pueda traerla de vuelta. Sus ojos de insecto permanecen cerrados a cal y canto, han dejado de importarle esos granos del rostro, fósiles de una juventud amarga, y sus pies enormes descansan ya, serenos como hipopótamos hundidos en la siesta de un pantano, liberados para siempre de las chinelas.  No. La fea durmiente no tiene ninguna prisa por volver. Para qué, si lleva diez años soñando que es la más bella del baile, y que está despierta, allá, al otro lado.

 

ENRIQUE VILA-MATAS: LO RARO ES VIVIR

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Hace algunos años, cuando vivía entre el Maestrazgo y Zaragoza tras muchos años de vida rural, firmaba una sección literaria en El Periódico de Aragón. Se llamaba ‘Cruzando el desierto’, que fue una idea de Rafael Fernández Ordóñez que aceptó de buen grado Nacho Iraburu, jefe entonces de la sección de Cultura. Acabo de encontrarme con este artículo sobre Enrique Vila-Matas, probablemente uno de los escritores de los que más he escrito y a los que más he presentado en mi vida. Hablo de un libro suyo que me encantó: Desde la ciudad nerviosa. Aquí conversa con el narrador Paul Auster. La foto está en su magnífica página web.

LO RARO ES VIVIR

 

Valery Larbaud decía lo fundamental de la vida, para él, eran los viajes, los libros y los amigos. Enrique Vila--Matas, convertido ya en un autor esencial de las letras españolas, debe pensar lo mismo. Cada vez que va a Nueva York, Chicago, las Azores o Lisboa, piensa en sus amigos y les envía una postal que redacta a mano con un rotulador negro. Esta misma semana me ha llegado una de Nantes con "un pasaje histórico del surrealismo. A cien metros se suicidó con opio el bartleby Jacques Vashé", dice. A Enrique también le encanta que le manden postales y las amontona en su casa en una torre que ya levanta casi un metro desde el suelo. Las ciudades le entusiasman, y lo que más le gusta es descubrir donde fumó su último cigarrillo Bruno Schulz, los lugares por los cuales paseó Robert Walser antes de ser internado y fenecer sobre la nieve o visitar el bar Alcool, cuyo nombre fue tomado de un poema del suicida portugués Mario de Sá--Carneiro. En sus aventuras, a Vila--Matas siempre le ocurren cosas extraordinarias con esos personajes o parajes que ha visto en los libros. Si existe alguien enfermo de literatura es él: le ocurre como a Juan Ramón Jiménez. Desde su lentitud intranquila, respira para convertir su vida en literatura.

         Su ciudad del alma es desde luego Barcelona. Y en ella, a través de las páginas de El país, ejerce de cronista inusual: sus textos no se alejan demasiado de la materia inventada de sus novelas y relatos. Son una prolongación o el cuaderno de bosquejos. Es como si llevase un mundo dentro tan potente que el de afuera --las calles, los mercados, las presentaciones o las visitas-- sólo le sirviese como complemento, fragmento del paisaje o telón de fondo.

         Aún así, armado con la paradoja y la ironía y una prosa tersa, escribe crónicas de actualidad que parecen relatos: convierte en cuento la estancia de Mariano Gistaín en Barcelona para la presentación de La mala conciencia, y recuerda las frases que le dedica David Trueba: Gistaín es "un autista inteligente" y "un escritor que no se parece absolutamente a nadie". Narra un viaje con el maño y forofo del Zaragoza Ignacio Martínez de Pisón por carreteras secundarias que resulta un apéndice delirante del guión de su película. Hace memoria de los futbolistas que ha conocido y se detiene en Pardeza (y en Samitier, Valverde, Guardiola y Zubizarreta). El futbolista quería hablar de la nueva narrativa española y el escritor de las diversas formas del regate, e incluso alecciona al zaragocista. Al final, hastiado, dice Pardeza: "Perdona, pero yo no soy Van Basten". El libro del que les hablo es Desde la ciudad nerviosa (Alfaguara, 2000).

         Vila--Matas ha recogido no sólo sus crónicas, sino un reportaje de la relación entre literatura y cine, a través de La noche de Antonioni, de Sostiene Pereira de Faenza y del actor Marcello Mastroianni; narra en un texto frondoso y muy borgiano, lleno de erudición y de ingenio, las lecturas y hallazgos y respuestas de su último éxito literario, Bartleby y compañía. Y también, en una cuarta parte, hay cabida para sus autores favoritos, desde Hemingway a Walser, pasando por Millás, Juan Villoro, Poe, Piglia y el arte del cuento, Teixeira de Pascoaes, emparentado con Carmen Miranda, o Marguerite Duras, de la que fue inquilina durante algún tiempo.

         El libro tiene esa unidad de imaginación, lucidez y delirio que le da Vila--Matas a todo lo que toca. Mezcla erudición de gran lector, encuentros y esas cosas extrañas que sólo le suceden a él (hace entrevistas inventadas a Marlon Brando o a Patricia Highsmith, en las que hay revelaciones escabrosas, y no ocurre nada) y nos la cuenta, desde esa Madame Bovary de las letras que es Barcelona.

 

 

 

JAVIER QUIÑONES Y SU 'POÉTICA DEL BLOG'

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Seguramente, si nos viéramos ahora ni nos conoceríamos porque hace mucho tiempo que Javier Quiñones no nos vemos. Javier Quiñones es un estupendo escritor, buen conocedor del universo de la Guerra Civil y uno de los estudiosos de la vida y la obra de José Ruiz Borau, más conocido por José Ramón Arana, que nació aquí en Garrapinillos. Sigo a Javier con atención y hace días que quería invitar a los lectores a conocer su pulcro y elaborado blog: http://jquinyonesblog.blogspot.com. Acabo de leerlo de nuevo y veo que en portada tiene un texto que se titula ‘Poética del blog’. Lo cuelgo aquí, lo link con todo mi afecto y mi admiración, y le cambio la foto, aunque la suya, estupenda, sea del Moncayo.

 

POÉTICA DEL BLOG

 

Por Javier QUIÑONES

Si saber callar a tiempo parece para los tiempos que corren la única poética razonable, el blog es el silencio y también la soledad. En las páginas del blog, siempre volanderas y virtuales, no hay más editor que el autor mismo. Es este quien da forma, cuerpo, entidad y diseño a las entradas que lo conforman: las clasifica y etiqueta, las ordena y las retoca, las ilustra y las publica cuando le viene en gana; el blog se convierte así en un espacio idóneo para ejercer la libertad personal. El blog se va conviertiendo, a medida que se desarrolla y cobra densidad, en una manifestación de la personalidad de su autor. No pocas veces se tiene la impresión de que las entradas de un blog se parecen cada vez más a las páginas de un diario personal. El blog es un género en sí mismo y como todos los géneros posee unos límites difusos y sus fronteras son permeables e imprecisas.

 

¿Qué clase de género es la del blog? Se trata de un género ambiguo, de difícil clasificación. Es un género híbrido, ya que combina la palabra y la imagen. El blog es capaz de albergar tipologías textuales diversas: desde textos argumentativos hasta descriptivos, dialogados, informativos, narrativos... Al blog parece sentarle bien la brevedad, textos que se puedan leer en una visita rápida, como suelen serlo la mayoría de las que se hacen, porque hay muchos blogs interesantes y no es cuestión de demorarse demasiado en uno y dejar de visitar los demás. En ese sentido, el género breve tiene buena acogida en el blog: el poema en prosa, el microrrelato, los aforismos, las fábulas, la poesía, etc., que se convierten así en subgéneros del blog, que los englobaría a todos. Del mismo modo, el blog se presta bien a acoger las entradas de los dietarios personales, siempre que el autor esté dispuesto a compartirlas con los lectores que decidan visitar su bitácora. Las fotografías, dibujos, grabados y otras imágenes que ilustran las entradas facilitan, o deberían hacerlo, la lectura; en cualquier caso, hacen más atractiva su presentación.


¿Por qué y para qué se crea un blog? Existen múltiples razones, pero creo que la principal es porque alguien sienta la necesidad de hacerlo. El blog se crea para mostrar lo que se escribe y para comunicarse con los demás, con aquellos navegantes de la red que decidan libremente visitar la bitácora y detenerse un espacio de tiempo en ella, si es posible con un viento sosegado y una mar en calma. Cuando el blog es de autor, no deja de ser una forma de edición electrónica (virtual, por tanto) de lo que se escribe y se crea. El blog literario es, pues, una nueva forma de difusión de la creación literaria. El carácter misceláneo del género, dar cabida a muy diferentes acentos creativos, es una de sus notas distintivas, tal vez su principal seña de identidad. El blog, por último, debería ser comunicación, esto es, estar abierto a entablar diálogo con quien a las páginas que lo conforman quiera asomarse y dejar su comentario. El blog supone un contacto directo e inmediato entre autor y lector y esa facilidad que da el medio no debería desaprovecharse ni malbaratarse con usos espurios e inadecuados.


El blog, en definitiva, es lo que uno quiere que sea. (Este es un dibujo original de Patti Smith).

 

 

JUAN ÁNGEL JURISTO ESCRIBE SOBRE FOTOGRAFÍAS VELADAS

La reseña de Juan Ángel Juristo apareció ayer en ABCD las artes y las letras. La película es de Pippi Tetley.

08/02/2009 23:00 Antón Castro Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

NACHO GARCÍA-VALIÑO ESTRENA BLOG

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El escritor Ignacio García-Valiño manda este mensaje masivo a sus amigos. Anuncia que posee un blog. La foto es de Alberto Korda.

 

Hola, queridos amigos, como diría SM el rey, "me llena de orgullo y   satisfacción..." informaros de que lanzo un nuevo blog a la Red, el mío (sí, lo sé, uno que se suma a los miles de millones, pero juro que será especial), por si queréis asomaros de vez en cuando.

Me encantaría compartir con vosotros estas pequeñas creaciones. Escribiré un breve texto a la semana.


Bueno, ahí va:

http://ignaciogarcia-valino.blogspot.com/

 

¿LA MUERTE DEL LIBRO?

 

Por Ignacio GARCÍA-VALIÑO

Un amigo mío adicto a las teconologías me confesó que ha calculado en 36.000 la cantidad de horas que le llevaría ver todas las películas y escuchar todos los discos que se ha bajado de internet. Suponiendo que se dedica a ello todos los días del resto de su vida a razón de cinco horas al día, veinte años después habría terminado. Este cálculo le ha deprimido, ya que comprende que, en lugar de seguir acumulando mercancía, debería ponerse a disfrutarla en los años venideros.


Otro colega me muestra, maravillado, el libro electrónico de Sony que trae de la feria de Frankfurt. La luz no se proyecta desde la pantalla, sino que, como el papel, necesita la reflexión de la luz, de modo que no se cansa la vista. La tinta electrónica tiene “efecto papel” y la pantalla es de granulado táctil. En su interior guarda 840 novelas, y me asegura que caben dos mil más. Mi amigo lee un par de novelas al año, tal vez espera ser más longevo que Noé. Pero le maravilla poder guardar tres mil novelas en su juguetito.
Me llega un mensaje de mi editorial preguntándome si doy licencia a Google Books para colgar en su web fragmentos de mis novelas. ¡Permiso denegado! Sé que todos acabaremos perdiendo los pocos derechos que nos quedan, condenados al top manta, seremos reformateados y pirateados en e-books, y comprimidos en archivos PDF, y desterrados de las librerías, que desaparecerán, o se parecerán a un pabellón de Expo Zaragoza. Nuestra vida digital tendrá la brevedad de una cucaracha, nos repartirán cual calderilla por la Red y nos canjearán por discos de Madonna. Estamos perdiendo el control de las tecnologías, deshumanizando el arte y trivializando la cultura, y si el libro de papel desaparece, no habrá réquiem que nos consuele de tan triste pérdida.

09/02/2009 00:32 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

ANA MUÑOZ: POEMAS DE 'SÓLO PARA LA NOCHE'

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Esta semana, Ana Muñoz (nacida en Cuenca, afincada desde muy niña en Teruel y estudiante ahora en Zaragoza) presenta su libro ‘Sólo para la noche’ (Lola Editorial) el próximo miércoles, día 11 de febrero, a las 20 horas en la librería Antígona, de Pepito y Julia, (C/ Pedro Cerbuna). Dice Ana: “Me acompañarán el editor, Manuel M. Forega, Ángel Gracia y Octavio Gómez MiliánTras su intervenciónLouisiana tocaremos un par de temas en acústico”. Le pido algunos poemas y aquí están estos dos. Ahora será entrevistada esta semana en Borradores por Ana Catalá Roca. La foto es de Aurelien Le Duc.

 

 

REFORMULACIÓN DE NARCISO

 

De ser pez en el abismo, habría

de golpear con saña la lira de mi espina

para oírme la carne, la sangre y el aliento,

Miguel Ángel Ortiz Albero, de 5.

 

(Escupí y el suelo se hizo lágrima,

lloré piedras y éstas atravesaron el espejo,

formando un charco de silencio abusado).

 

Pregunté

 

a quién pertenece el reflejo que recibo cada vez que me asomo a la muerte.

 

El éxtasis de la mentira no dura siempre. Hago del cielo mi ilusión, pero éste es incierto, por eso no quiero ser ángel, ni quiero mover mis alas en vuelo hacia la nada.

 

No me reconozco en lo que nado. Quisiera ahogar el trazo del miedo cuando es el miedo el que escribe. Mover, a la vez que la palabra, los brazos, y no hundirme de tan débil.

 

Pregunté

 

cómo caer dos veces por la misma lágrima, llorarlo todo dos veces para emerger del recuerdo envenenado que la amnesia deja. Cómo cruzar dos veces por el mismo río.

 

Y después

 

cómo nadar sin que el agua borre lo que ya he nadado.

 

En el espejo descubro el reflejo de otra muerte, en mis piernas las líneas del dolor diluido en agua, en mis rodillas los golpes de quien se postra ante la angustia.

 

Son violentas mis brazadas porque siento que no sé dejar atrás a la que desnuda nada, y aterida. Hasta dónde el llanto, hasta dónde mi cuerpo.

 

Pregunto

 

si voy escupiendo lágrimas, cuántas piedras dejaron de ser inertes, qué ríos han nacido desde mí. Hacia qué otras aguas me diluyo.

 

Como el suicida que se gira tras la palabra y regresa a la muerte, en qué nube debo bajarme.

 

Mientras

 

el agua marca surcos de sequía en mi piel, las arrugas que habrán de envejecerme de por vida.

 

 

ELISA DAY, POEMA PARA UNA HERMANA HUIDA, II

 

 

Es en este libro azul

en donde crecen las rosas salvajes,

los versos rosas.

 

Caen al suelo algunos de sus pétalos,

llueve el perfume olvidado,

cae el polvo que se deshace

con sólo mirarlo.

 

Mi hermana habita en este libro azul,

en esta rosaleda, adentro, sola,

a pesar de que marzo ha llegado

y ya marcea afuera de las sombras.

 

Caen al suelo nombres binomiales

y “Requiescat in pace” le parece

una oferta indeclinable:

no me hables del renacimiento del verdor”.

 

Es a este libro azul

adonde me acerco pisando pétalos y palabras:

naturaleza hostil, voces que gritan,

tierra infértil.

 

Caen al suelo los secretos que ella guardaba.

así escupen los libros de Biología

lo que creíamos perdonado,

lo que creíamos olvidado.

 

Habita en este libro azul

la que se desangra en silencio.

Adentro de sí, sola de sí.

Su cuerpo como rosa salvaje

cercado por espinas.

 

Yo habito los espacios en blanco,

esas pausas de lectura que son aire

del aire que a ella le sobre.

Barro los pétalos, borro las palabras:

a una casa de rosa no te acerques demasiado.

 

Si llamo a su puerta nadie responde:

teme que robe su miseria.

Mi hermana teme quedarse

todavía más vacía.

(También de nuestro amor, como de la rosa, sólo las espinas quedan).

 

RETRATO DE LOLITA FRANCO

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Este retrato de Lolita Franco, madre de Javier Marías y sus hermanos, pertenece a los Documentos del catálogo de la exposición que se puede ver, hasta el 15 de febrero, en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid. Javier Marías lo ha colgado en su blog. Me ha parecido muy bonito.

ANTONIO CÁSEDAS VUELVE Y EXPONE En PILAR GINÉS

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[Este jueves 12, Antonio Cásedas vuelve a exponer  una individual dentro de su registro onírico, fantástico, poético. Antonio Ceruelo me envía el texto del catálogo de Juan Ignacio Bernués y algunas fotos. Gustosamente las cuelgo aquí y os recuerdo su muestra. La primera persona que me habló de Cásedas fueron hace más de veinte años Ángel Guinda y Trinidad Ruiz-Marcellán.]

 

 

 

EL VIAJE DE ANTONIO CÁSEDAS

 

 

 

 "El verdadero tesoro, el que pone fin a nuestra miseria y a nuestras pruebas, nunca está muy lejos, no hay que buscarlo en un país alejado, pues yace sepultado en los lugares más recónditos de nuestra propia casa, es decir, de nuestro propio ser…..Pero sucede el extraño y constante hecho de que sólo después de un piadoso viaje a una región lejana en un país extranjero, en una tierra nueva, podría revelársele el significado de esta voz interior que conduce nuestra búsqueda. Y a este hecho extraño y constante se añade otro: quien nos revela el sentido de nuestro misterioso viaje interior debe ser también un extranjero, de otra creencia y de otra raza".

MIRCEA ELIADE[1]

 

 

Por José Ignacio BERNUÉS

Con mucha calidez –casi, podría decirse, con amor- la obra de Antonio Cásedas sabe conducirnos de la mano al centro de su “círculo mágico”. Un círculo que no sirve para definir fronteras ni decretar segregaciones, sino que es ámbito de prodigios y de transformaciones, germen de estímulos que nos inducen a “trascender”.  Del alba de la conciencia emergen estos seres de belleza petrarquiana que han traspasado el umbral de los espacios y del tiempo, con el fin de comunicarnos algo, y que Cásedas hace brillar con una luz interior. La intervención de lo sobrenatural queda sugerida en la mirada soñadora de ese guía proveniente de los tiempos del Girlandaio que –tal vez- esté precisamente allí, ante nosotros, para rescatarnos de nuestro propio extravío.

 

El espacio pictórico es para Cásedas una sucesión de insospechadas hierofanías; lo sagrado sobrevuela en miríadas de estrellas, o por entre umbrosos roquedos –leonardescos- coronados de atardeceres o envueltos en brumas, pintados por el artista para que la mirada –fascinada- se enrede; paisajes espirituales donde es preciso perderse, para podernos volver a encontrar, ya renovados. La ventana es umbral que no se traspasa sino desde la distancia, es diálogo de la casa con el mundo, son los ojos de un alma esperanzada que busca en el horizonte la visión cierta -aunque lejana- de la luz que algún día ha de advenir. De esa misma luz que pulsa firme al final del negro túnel, en el fondo-matriz de una caverna ¿iniciática?. En ocasiones, son los paisajes desolados e inertes como los despojos de un cataclismo, que una figura solitaria contempla –a lo Gaspar David Fiedrich- los que nos anuncian el ciclo eterno de muerte y renacer, la promesa de una eterna unión entre cielo y tierra.

 

Si por deseo de Cásedas la ventana se transforma en pórtico, en columnario abierto, el viajero se sitúa entonces ante un paisaje de indescriptible dulzura. En el fondo, en el mismo ónfalos de los cielos en calma, reina esplendorosa la luz, tan leve en sus transparencias que apenas es casi nada siendo, a la vez, sugerencia de Todo. Algo nos empuja a descender en silencio los nobles escalones de mármol que conducen a la laguna en calma. Mientras, en el silencio de lo sagrado, la mirada maternal de una antigua diosa pétrea tutela nuestros pasos; hay que dejarse apenas rozar por la rama desnuda que al aire tiende una hermosa doncella en plena metamorfosis, y sentir en la piel el hálito del unicornio mítico, eterna encarnación de la fuerza sobrenatural propia de lo que es puro. Allí, en el misterioso seno del agua, -el agua-madre, el agua sustancial- nos aguardan otros tesoros que sólo las fuerzas imaginantes de nuestro espíritu serán capaces de renacer.

 

Como si fuera de naturaleza alquímica, en la obra de Cásedas la materia mantiene una continua inercia a transformarse en algo espiritual. Nos conmueve especialmente la visión de sus espacios. Ese aire que el artista concibe como un teatro de sacralidad cósmica, ámbito de prodigios e inauditas metamorfosis, que refulge en amarillos encendidos o  enseñorea con orgullo y sentimiento de nobleza sus violáceos tornasoles y turquesas casi imposibles, cuando no decide hacer gala del añil intenso propio de los días serenos y claros del verano en que el volar se hace aún más ingrávido: “El simbolismo de la ascensión –nos aclara Mircea Eliade- siempre significa la explosión de una situación "petrificada", "taponada", la ruptura del nivel que hace posible el paso a otro modo de ser; a fin de cuentas, la libertad de "moverse", es decir, de cambiar de situación, de abolir un sistema de condicionamientos.[2]

 

Una clara conciencia de lo mítico inspira las fascinadoras escenas de Cásedas, donde siempre parece “suceder” algo: una cadena de acontecimientos que componen una historia, una narración de algo que ha sido producido, que ha comenzado a ser…En el mito -versión Cásedas-  Minotauro resulta ser una criatura tragicómica: verdugo y, a la vez, víctima; no acecha, según le es exigible en el guión, en el centro del laberinto, reino de las sombras y de la incertidumbre; como mayoral sentado a la puerta de su cortijo, se limita a barruntar en el sopor de la siesta el irrefrenable anhelo del ser por penetrar en su propio misterio y salir airoso de la empresa.

 

A través de su pintura, lenta y primorosamente trabajada, de presencia premeditadamente aurática, Cásedas nos propone una espléndida visión de las profundidades de lo humano. Nos invita a emprender un viaje -en cierto modo iniciático- a esas regiones insospechadas que laten en nuestro propio interior, donde es posible experimentar una belleza limpia, una belleza siempre nueva… Es esta una pintura que nos invita, en definitiva, a encontrarnos con nosotros mismos, que nos permite escapar de los escindidos planos del mundo en que vivimos, donde impera un profundo desequilibrio de la psique -tanto de la vida individual como de la colectiva-, provocado, en gran parte, por la creciente esterilización de la imaginación. De esa auténtica imaginación creadora, que Antonio Cásedas derrocha a raudales.

Juan Ignacio Bernués Sanz

Huesca, enero de 2009.

 



[1] Fuente: Mircea Eliade, "Brancusi y la mitología", en El vuelo mágico, Madrid, ediciones Siruela, pp. 159-167.

[2] Íbidem.

09/02/2009 22:49 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

EVA GARCÉS: ILUSTRACIONES Y SUEÑOS DE COLOR

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La ilustradora oscense Eva Garcés tiene un blog donde recoge sus estupendos dibujos y sueños.

http://nonoraystudio.blogspot.com

 

Hace pocos días ilustró la portada de ‘Artes & Letras’. Entre otros libros, es la ilustradora del álbum: ‘Chocolate con guisantes’, con texto de Coral Cruz, que ha publicado un poco antes de Navidades Marboré, en la colección que dirige Patricia Delso.

12/02/2009 15:48 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ALMA OLITE, J. MARQUÉS, MARZAL & GALLEGO: BORRADORES

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Borradores tiene esta noche, después de las doce y cuarto, una invitada muy especial: la joven violinista Alma Olite, que estudia en la Escuela Reina Sofía y que actuó el pasado domingo en el Auditorio de Zaragoza. Alma Olite vive en la Residencia de Estudiantes y se prepara con Zhakar Bron. Habla de su trayectoria e interpreta dos temas: uno de Ysaÿe y otro de Rachmaninov. A Alma Olite la acompaña el poeta Juan Marqués, que también reside en la calle Pinar, acaba de publicar su primer libro ‘Un tiempo libre’ (La Veleta) y prepara la tesis doctoral sobre Luis Santa Marina. Ambos explican cómo se vive en la Residencia, donde también hay otros becarios aragoneses, y las claves e ilusiones de sus respectivas carreras.

 También visitan el plató de Borradores, Benito Gómez y Salvador Berlanda, presidente y vocalista de la Agrupación Coral de Alcorisa que acaba de cumplir 20 años y lo celebra con la edición de un disco con quince canciones, en el que cantan en siete lenguas. Se sortearán tres entre los espectadores.

 Además, Borradores muestra la exposición ‘Rodtchenko y las mujeres’, que puede verse en Caja Madrid: un proyecto apasionante de fotografía que refleja la vida íntima y pública de la mujer en la Rusia de las vanguardias históricas. En Borradores se ofrece un reportaje con el novelista, profesor y crítico literario Luis García Jambrina, que acaba de publicar la novela ‘El manuscrito de piedra’ (Alfaguara), que cuenta la investigación en torno a un crimen que lleva a cabo en Salamanca un joven Fernando de Rojas, el autor de ‘La Celestina’. Vicente Gallego y Carlos Marzal, premios Loewe de poesía y ampliamente reconocidos con distintos galardones, hablan de su vocación, de la inspiración, de los maestros (Gil Albert, Paco Brines y César Simón) y de la relación entre la existencia y la escritura. Ana Catalá Roca entrevista a la joven poetisa Ana Muñoz, y cantante de rock del grupo Louisiana, que publica estos días ‘Solo para la noche’ (Lola Editorial).

 Entre otros asuntos, Ana Cristina Herreros, cuentacuentos y escritora, recomendará el libro ‘Una casa para el abuelo’ de Grassa Toro y de Isidro Ferrer, volumen que le sirvió a Isidro Ferrer para ganar el Premio Nacional de Ilustración de 2005, y Enrique Cucurella habla de su sello Alpha Decay, de sus diversas colecciones, y recomienda algunos títulos. A esta editorial, acaba de incorporarse Ana S. Pareja. (En la foto, Alma Olite).

 

PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE ROLANDO MIX TORO, HOY

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Esta tarde del jueves 12, a las 19.30, en el Salón del Trono del Palacio de Sástago se presenta el poemario ‘Tras la palabra’ del poeta y traductor chileno, afincado en Zaragoza, Rolando Mix Toro. Lo acompañarán en el acto los guitarristas Jorge Berges (con quien ha grabado un álbum con sus textos, cuya portada aquí pongo) y Javier Elizalde. Hablarán, además de Rolando, Mariano Berges, jefe de gabinete de la Diputación de Zaragoza y persona determinante en la edición del libro, y Antón Castro. Éste es el prólogo-retrato que le hice a Rolando Mix Toro para el libro. Hoy, como se puede deducir, el Garrapinillos juvenil, que está en cuadro tras las cuatro expulsiones del pasado sábado ante La Puebla de Alfindén (perdimos en casa 1-2), no entrenará. Sólo entrenará nuestro arquero Stalin, que debutará como titular ante el San Mateo de Gállego.

 

ROLANDO MIX TORO:

LA MEMORIA Y EL RASTRO DE LA POESÍA

 

Antón CASTRO

Ocurre a menudo: existe gente con la que nunca has hablado, ni lo vas a hacer quizá, que han sido decisivas en tu vida. Gente que pasa. Gente que toma el café de las doce en el bar de la esquina. Gente que lee el periódico, que acaricia las páginas de un poema, hombrones que se te antojan gigantes, de rostro atezado y una sonrisa amplia, de oreja a oreja, como paisanos milenarios, y que no sabes por qué habitan tus sueños y tus pesadillas. O la naturaleza urbana que recorres para ir a comprar el pan.

Supe de Rolando Mix Toro mucho antes de lo que él se imagina: Luis Felipe Alegre, en el bar Aragón y en El Ángel Azul, me hablaba del poeta chileno y de su rabiosa humanidad. En un primer retrato, Luis Felipe lo situaba en Santiago, próximo a Salvador Allende, y buen conocedor de los grandes poetas, desde Gabriela Mistral a Enrique Lihn, desde Pablo Neruda a Nicanor Parra. Me revelaba algunas historias entrañables, su generosidad “de desheredado latinoché” de infinito corazón, su solidaridad profunda con la que había sido compañera de sus días durante un tiempo, y me decía también que en aquel hombre “gigantesco y envalentonado” había algo de “héroe inadvertido de la poesía”. Luis Felipe Alegre sentenciaba: “Me gustan los poetas así. Hermanos de sangre de Blas de Otero, de Gabriel Celaya, de Neruda. Admiro y quiero a Rolando Mix Toro”.

No puedo recordar cuándo hablamos por primera vez. Lo veía pasar por la calle Lorente y Bretón, sobre todo, lo veía asistir a conferencias y debates de poesía. Allí andaba siempre Rolando, con versos bajo el brazo, dispuesto a henchir una tertulia de palabras cálidas, de risas estruendosas, de la memoria arterial y andina de América. Tenía algo de vate sentimental que se atrevía a ser contundente: proclamaba su fe en Salvador Allende, su complicidad con Víctor Jara, anunciaba sin violencia el tamaño de su esperanza. Mientras, publicaba poemas, libros, traducía, sobrevivía sin aspavientos en medio de la ira del cierzo, en medio del vendaval del desierto.

Hablamos. Y de hablar por primera vez, pasamos a vernos a menudo. Pasamos a platicar en confianza. Pronto me di cuenta de que Rolando Mix Toro había tenido una infancia especial: era uno de los doce hijos de Antonio Mix Martínez, escritor social, maestro de escuela y pintor de desiertos y altiplanos, y de Ana Ángela Toro, una mujer que gastaba la vida entre los dolores de un nuevo parto y su pasión por la guitarra y el piano. Rolando residía en pleno desierto, en Pozo Almonte, Iquique, donde había nacido en 1931. Se levantaba por la mañana y sus ojos contemplaban la cordillera de la costa y los Andes altivos: un paisaje y el otro se estiraban más allá de las minas de salitre, los abombados desiertos y sus dunas. Al muchachito lo cautivó desde muy pronto la sonoridad de las palabras. Y en ellas se zambulló como se zambullía en el mar: adquirió un virtuosismo especial con el lenguaje, una capacidad para recitar e inventar poemas, una imaginación invencible. Poco después, también estudiaría forja. Y luego, ya en Santiago de Chile realizaría mil actividades: fue librero, periodista, activista político, los nazis quemaron alguna vez su librería, y selló su amistad con Neruda, Parra, Lihn y tantos otros, selló para siempre su comunión con la literatura.

En uno de los viajes que Juan Rulfo realizó a Chile se hicieron amigos. Dibujaron en el silencio la conjura de los camaradas; eso sí, Rulfo estaba rodeado siempre de silencio y de timidez. Y quizá de mala conciencia: sentía pánico de no estar a la altura de sus dos primeros libros y por eso no se atrevía a escribir. Algún tiempo después, el Partido Socialista de Allende lo reclamó para que se hiciera cargo, como jefe de librería, de PLA (Prensa Latinoamericana). Y luego, con todo tipo de persecuciones e insidias, llegó el golpe militar de Augusto Pinochet, pocos después de la muerte de Neruda. Hubo de exiliarse, hubo de recomenzar otra biografía personal en la República Democrática Alemana (RDA); en la Universidad Karl Marx de Leipzig estudió Traducción e Interpretación. Allí lo conocieron el alcalde de Zaragoza Ramón Sainz de Varanda y el jefe de policía Primitivo Cardenal. Lo tentaron, y Rolando Mix Toro se trasladó a Zaragoza. Y aquí vive, rodeado de amigos, en el bálsamo de amor y poesía que ha fundado junto a Juanita, su compañera.

Rolando Mix Toro ha escrito mucho. Y ha publicado diversos poemarios. Tras la palabra es un libro sobre la escritura y la vida: sobre el oficio de hacer versos, la memoria y la vida, para ser algo más precisos. Tras la palabra es uno de sus proyectos que Rolando Mix Toro gesta con dedicación y con adivinación. Es un libro-río. Para él la poesía es aliento y alimento de creación, una forma de fecundar el mundo y una forma de ser fecundado por la belleza, el pensamiento y la intensidad. Rolando Mix Toro es, ante todo, un engendrador de verbos e imágenes, capaz de decir que “las palabras son terribles”, de subrayar “el texto desvaharado del tiempo”, de precisar que “no es exactamente igual // lo sentido que lo expresado”. En una composición, que se titula ‘Leyéndome’, dice: “Alguna vez me harás tu confidente // mientras lees mi poema”.  En otros lugares, mediante sutiles metáforas, habla de sus afanes, de su vocación, del proceso casi alquímico de la escritura poética. Habla del “surco de los sueños”, dice que “la letra imprime el aire”, busca “la memoria y sus rastros”, siente “la llamada de la oscuridad”, y se percata con absoluta nitidez de que “soy un espectador con teatro propio”.

Tras la palabra es una búsqueda a ciegas de la claridad, es el intento de encerrar en un diccionario de imágenes, de recuerdos y de ideas el fulgor de una existencia apasionada y convulsa, la melodía de una voz, los interrogantes de existir, las caricias, el acto mismo de decir y sus énfasis. Tras la palabra es como una espiral inacabable de un verso que echa a rodar y se inflama y se expande con sus códigos secretos, y sale a tumba abierta –“con la elocuencia del frenesí”, tal como dice Rolando Mix- en pos de un lector, o de un amor, o del viento que recoge todas sus voces y las arrastra en su silbo. Hay un instante en que Rolando Mix Toro dice que “no cuenta para ninguna cuenta”. Nada más lejos de la verdad: el poeta cuenta y canta, el poeta se desvive por los otros, por su amada y por sí mismo. ¿Y acaso no es esa la mejor canción? En Tras la palabra, dentro y fuera, arriba y abajo, en el corazón incendiado de las sílabas y las imágenes, está él. Y tiembla, y gime, y canta furiosamente a la felicidad, a la memoria de cuanto fue, a la imperiosa necesidad de la poesía, que es “la síntesis de las vivencias que se han acumulado y que se quieren expresar”.

 

 

12/02/2009 16:52 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

'EL MILAGRO DE LA SANTA' DE ÁNGELES PRIETO

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La escritora gaditana Ángeles Prieto Barba prepara una antología de relatos vinculada al automóvil y la circulación. Ha escrito cuentos y microrrelatos, que le ha publicado Antonio Serrano Cueto. José Luis García Martín le publicó este relato en Clarín. Y aquí está esta historia donde se funden Eva Perón y la jovencita Eva Martínez.

 

 

 

        

         EL MILAGRO DE LA SANTA

 

         A Daniel Moyano, 

 

Por Ángeles PRIETO BARBA

Mucho más luminoso que un día de Corpus fue para mí cuando mi padre, terminada su jornada como policía municipal, apareció subiendo los escalones de nuestro quinto piso cargado con pequeñas banderitas de colores. ¿Qué le traigo hoy a mis niñas, qué?. Me recuerdo entonces dándole una y mil vueltas al triste boniato guisado que constituía toda mi cena, cuando había cena, claro, y escuchando los gritos de mi hermana mayor obligándome a que me lo tragara de una vez. Las letanías y sermones de todos los días, aquello de que los pobres no podían hacer melindres y ascos a la comida. Sólo que yo ya estaba ahíta, llena, harta de un hambre que sólo se saciaba con lo mismo. Y pensaba ya en mi cama en dormir y dormir hasta desaparecer, como muchos de los niños que conocí y que durmiendo un día se fueron volando al cielo, como me contaron, para nunca más volver. Y a los que un día los mayores velaban, como angelitos perdidos.

 

         Las extrañas banderitas, de azul y plata, que mi padre nos regaló dándonos besos esperanzados, eran para mañana. Le brillaban los ojos mientras nos contaba una historia maravillosa, un suceso celestial que ocurriría al día siguiente. Porque por lo visto a las diez, cuando el sol brillara ya en lo más alto, se esperaba que arribara a nuestra isla una santa, una santa real y verdadera escapada dios sabe de qué estampita, y que, compadecida de nosotros, venía a quitarnos nada menos que el Hambre. O al menos, eso fue lo que yo le entendí, entre frases entrecortadas de apariciones, milagros y venturas para siempre jamás. Y yo siempre creí en los soñadores ojos de mi padre y nunca puse en duda sus historias, y si me decía que mañana estaría aquí no una santa, sino la mismísima Virgen, hasta aquí llegaría para poner fin al grito de nuestros estómagos. Aunque me conformaba entonces con menos, importándome mucho más que acabara con el olor del hambre, esa peste que no me dejaba comer, que con el hambre misma. Que acabara con ese tufo nauseabundo que dejaba las escamas de mi piel cuando fregaba el suelo, con el fétido aroma de mis manos y uñas agrietadas por los restos de carbón para la cocina, con la infecta colonia del aguarrás y la lejía, únicos perfumes que me eran dados a oler en aquellos días de la miseria y del trabajo duro. Y yo sólo era una niña.

 

         Esa noche me acosté entre dulces ensueños, imágenes amables en que una alta señora, hermosa, alta y limpia, se me acercaba entre rosadas nubes de algodón dulce portando para mí el globo del mundo que, eso sí, era todo de color rojo y tenía un olor extraño y místico, como si fuera un mismísimo queso de bola. La dama me sonreía y mojando sus largos y elegantes dedos me quitaba con su saliva, como untándome con su sagrado óleo, los churretes negros de la mejilla. Y recuerdo que me dormí besando con amor, casi mordiéndolo, el pequeño trozo de almohada que me correspondía, sin importarme por esa noche los feroces pellizcos que mi hermana me daba siempre para hacerle más sitio en la cama.

        

         Al día siguiente, todo fueron prisas. Recuerdo que era domingo, pero la llegada a Cádiz de una santa de las de verdad hizo posponer a  toda la ciudad el acudir a misa para más tarde. Entonces mi hermana Carmela me agarró del brazo, me lavó raudamente con la esponja áspera, me colocó el traje azul de los pespuntes, cambiaron mis chanclas rotas por los viejos zapatos de Angela, que me quedaban muy grandes, recolocaron mi pelo en dos coletas torcidas, y las gemelas charlatanas me arrastraron apresuradas después. Y yo sentía, llevada en volandas, transitar por un nuevo día feliz y mágico, en el que no tenía tiempo siquiera para miedos y ensoñaciones que los itinerarios gaditanos siempre proporcionan. Atrás quedaron los callejones de San Juan con sus faroles rojos de amores portuarios, la mole imponente de la Catedral y la oscura esquina pasional de los Piratas, sin que yo me dignara hacer ningún comentario, ni observara ninguna novedad.

 

         Mis hermanas parlanchinas, en cambio, no dejaron de hablar todo el rato, entre cuchicheos algo descuidados, porque esta niña soñadora sí que se enteraba.

 

-         ¿Ves cómo al final es mal negocio ser honrada? Ahora la veremos. Dicen que se dedicaba a la mala vida antes de pescar al gran hombre. Y claro, así aprendió todas las mañas que a ellos les gustan.

-         Lo que es seguro es que era actriz y por allí, ya se sabe que van llenas de joyas, pieles y trajes elegantes. Lo que pasa es que en América los hombres están obligados a mantenerlas por todo lo alto, pues si no, los dejan, y entonces se buscan a otro y ya se sabe que los cuernos es lo único que ellos no soportan. Lo que sí es buen negocio es tratarlos mal. No como haces tú con tu Fortunato, infeliz, que hasta le llevas la comida al trabajo.

-         Oye tú, solterona, que Fortu me quiere, que nos casaremos cuando juntemos para la casa. Y yo prefiero esperar, lo que no me da la gana es meterme en la casa de vecinos con la madre, de eso nada. Lo que pasa es que aquí somos unos desmayados y unos muertos de hambre, no como en América. Mi Fortu me contó que, por lo visto, allí todo es muy grande y por eso a quien llega el gobierno le da tierra propia, buenos y grandes cortijos, donde crían animales y la hierba crece sola. Y con suerte, algunos tienen en ellos hasta árboles, que aquí no hay, algunos con nombre raro, ombú, me parece que me dijo, donde igual que aquí caen peras, allí dan esmeraldas. ¡Así cualquiera!.

-         Pues si en América todo es así, tu te quedas aquí con tu Fortu que yo mejor me voy a buscar uno de esos guachisnai que vienen al puerto.

-         Sí, igual que Mariquita Pe, que se lió con un viejo horroroso y se la llevó a Puerto Rico... ¡ni por todo el oro de América!. No, yo me quedo con mi Fortu...

-         Oye, corre más, que no llegamos.

 

Y llegamos, claro que sí, después de varios rodeos alrededor de la Plaza, dejando atrás más recovecos acogedores para soñar: el callejón de los negros, la esquina de los flamencos, la cuesta de la jabonería, la posada del mesón y el palacio de los Lasquetti. Espacios donde las piedras me hablaban de remotos parajes, de estampas lejanas en el tiempo y en el espacio que hicieron en mi mente acabar de improviso la incesante perorata de mis hermanas gemelas, cacareo sin sentido que me hacía vislumbrar un futuro gris, más desangelado aun que el boniato que me servían de cena todas las noches. Porque esa captura de hombres domésticos, hombres como refugios o trampolines sociales, parecía constituir la única aspiración de sus vidas. Varones muy diferentes a los que yo quería para mí, hombres como onzas de chocolate o como ráfagas de viento que vinieran a raptarme a mí y no yo a ellos. Que me acompañaran por caminos y mares lejanos, por sendas no transitadas de aventuras y conocimientos, que me arrancaran de cuajo y sin vuelta de hoja de esta vida negra que el destino parecía haberme ya trazado. Pero seguimos andando en el presente, por lugares despejados de otros seres que tuvimos que recorrer apresuradas para alcanzar, por fin, uno de los cinco embudos con los que se llega a la plaza de San Juan de Dios, toda ella cubierta por una multitud coloreada por las extrañas banderitas de mi padre.

 

Mis hermanas, avispadas como todas las hembras de la familia, lograron abrirse hueco entre la multitud entre codazos y empujones varios, hasta colocarse en primera línea de avistamiento. No tenían intención de perderse ningún detalle: el peinado que después copiarían o el vestido que tratarían torpemente de reproducir luego con una tela más basta, eran sus principales objetivos del examen que esperaban realizar a la Santa. Y yo mientras sobrecogida, aun con fe en la llegada de ese ser milagroso que vendría a quitarnos el hambre, según refirió mi padre.

 

Y así transcurrieron quince o veinte minutos bajo un murmulleo creciente y un sol implacable y yo ya no sabía dónde colocar los pies en aquellos zapatos de número superior al mío. Los del gobierno habían dispuesto una larga y delgada alfombra roja desde la puerta de la alcaldía hasta la entrada del puerto, lujosa diagonal que rompía en dos mitades aquella plaza para que la santa pudiera levitar por ella y después, previsiblemente, pudiera bendecirnos desde el balcón presidencial. Y entonces, entonces, los murmullos se volvieron gritos y un enorme coche, grande y negro, se paró justo ante el inicio del alfombra.

 

-         Fíjate la señorita, no puede venir andando desde el puerto, y eso que son dos pasos.

-         Cállate. Ahí está.

 

Efectivamente, allí estaba. Le abrieron la puerta de atrás y vimos deslizar una larga y delgada pierna y después la otra, piernas suaves y depiladas cubiertas por unas hermosas y fascinantes medias de seda, objeto casi irreconocible por estos lares. Y después vimos sus manos, largas también, pero huesudas y nerviosas, que se posaron sobre las del agente repeinado que caballerosamente le ayudaba a bajar. Y los gritos de la gente fueron a más cuando la contemplamos entera: alta, delgada, elegante y sobre todo rubia, muy rubia, recogido el pelo con un moño imponente y un alegre sombrero blanco con una pluma azul.

 

-         No es rubia, es teñida, ese rubio es de bote. Y además el moño que luce está hecho con pelo postizo. Fíate de mí que sé de peluquería.

-         Oh, pero ¡qué elegancia!

 

Porque de hecho, la dama lucía un porte que cortaba la respiración. Ya de por sí espigada, parecía andar por la alfombra de puntillas y estirando el cuello, a una altura inalcanzable para el resto de los mortales que la contemplábamos admirados. Y se tomó su tiempo, claro que sí, en erguirse y sonreír orgullosa, despojarse lentamente de unos pequeños guantes blancos y saludar abierta y segura a la multitud de ropajes negros y remendados y de rostros castigados que la contemplábamos. Y se deslizó lenta, perfectamente copiada la actitud de aquellas reinas y heroínas europeas que estudiara hace mucho tiempo y emitiera en sus seriales. Al fondo, le esperaba un alcalde con bigote, gordo y calvo, estampita perfecta que el franquismo destinaba a cada municipio, y una niña muy atildada, con tirabuzones rubios y trajecito de organdí que portaba un enorme ramo de rosas rosas, cursilada haciendo juego, mucho más grande que ella.

 

 

Hacia la mitad del recorrido, casi a la altura donde yo me encontraba, el ramo y la niña se adelantaron hacia la dama realizando una complicada genuflexión de homenaje principesco. La pequeña Shirley Temple a duras penas pudo sostener el ramo con una mano y recogerse modestamente el vestidito con la otra, para agachar una rodilla e inclinar su cabeza, a modo de saludo. Y a modo de sonrisa, la dama hizo una mueca y recogió el ramo con un brazo, mientras su otra mano se posó levemente entre los lustrosos tirabuzones dorados. Y todos aplaudieron y hasta se escucharon algunos vítores, mientras yo acercaba mi nariz para percibir de lejos el olor de santa que, mezclado con el de las rosas, intentaría recordar cuando quisiera olvidarme del otro, del de siempre, del olor del hambre.

 

Pero la santa no sería santa sin hacer un milagro, que desde el tiempo y la distancia desde la que cuento esto, pienso que igual estaría ensayado, preparado, amañado o estudiado. O quizás no. El caso es que la santa se volvió, achicó los ojos, estudió a la multitud y se dirigió a mí... ¡a mí!, un manojo de nervios sucios vestida de remiendos, calzada con chanclas rotas y dos coletas morenas y torcidas. Porque ella no podría ver otra imagen que ésta que tristemente describo. O quizás vio a alguien más, o tal vez, como dijo mi padre cuando nos enteramos que murió, lo que percibió al verme fue la niña que había en ella, la que llevaba dentro, la niña mísera que todavía conservaba tras tanta sobrecarga de joyas y oropeles. Pero se acercó, cesaron los gritos, cuchicheos y murmullos de la gente y de repente, ella se agachó, ¡se agachó!, hasta ponerse a mi altura, acariciarme las coletas y preguntarme ¿cómo te llamás?. Y su voz era ronca y cálida, en un acento extraño, áspero y acariciante. Y mis ojos se agrandaron asustados y admirados y le sonreí y a duras penas le dije que mi nombre era Eva, Eva Martínez pa servirla a usted. Eva como yo, me dijo. Y sonriéndome, me dio el ramo, que es tan hermoso y huele tan bien y es para ti, para que nunca me olvides. Y jamás lo haré, te lo prometo, mi señora. Y me besó en mi sucia cabeza y se irguió y se marchó, hacia los discursos, hacia la gloria. Eso hacía ella, mientras que yo, ya santificada, terminé por hundir mi carita embriagada entre las rosas, bendecida por su olor, cual cabecita  negra de este hemisferio.

 

ÁNGELES PRIETO BARBA

        

12/02/2009 18:24 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

GUINDA HABLA DE BÉCQUER EN LA BIBLIOTECA DE ARAGÓN

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El poeta Ángel Guinda ofrece hoy viernes, a las 19.30, en la Biblioteca de Aragón la conferencia ‘El eco errante de Bécquer’, donde estudia la influencia del escritor sevillano en la poesía moderna y contemporánea, en autores como Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Ildefonso-Manuel Gil, Julio Antonio Gómez o Leopoldo María Panero, entre otros.

 

Ángel Guinda me llamó ayer y me dijo que tenía el corazón dividido: por un lado en la Universidad estaba su amigo Ángel Petisme, cantante, poeta y viajero pertinaz contra las injusticias de la tierra, y también Fernando Beltrán –del cual me han hablado hoy maravillas en Antígona sus libreros Pepito y Julia-, en el ciclo que organiza Nacho Escuín, y luego quería ir a ver la muestra de Antonio Cásedas, un gran amigo suyo de otros tiempos, que inauguró ayer en la galería de Pilar Ginés (Calle Santiago, 5). Ángel se disculpaba así de que no asistiese a la presentación de ‘Tras la palabra’ de Rolando Mix Toro. Fue una presentación muy emotiva: Mariano Berges hizo un retrato cariñoso de Rolando y éste leyó varios poemas y recordó, entre otros,  al titiritero Javier Villafañe. Tocaron la guitarra Javier Lizalde y Jorge Berges, acompañado éste por el bailarín Miguel Chavez y el cantante Harry. Fue una noche muy especial: Rolando dijo que tenía temblores en las manos, temblores que no miedo, pero que en realidad le temblaba la sangre por dentro: la sangre, las venas, las aortas, las tripas, los caminos del corazón. Hubo mucha, mucha gente.

 

El eco errante de Bécquer. Conferencia de Ángel Guinda en la Biblioteca de Aragón. Viernes, 13. Biblioteca de Aragón. A las 19.30 horas. (La foto es de Audrey Hepburn, que ha sido elegida como la actriz más bella de Hollywood).

 

SONIA FIDES: UN POEMA CON FONDO DE JAZZ Y HUMO

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LA MUERTE NO TOLERA LOS EMPATES

 

 

 

Gastados, gastados minutos que no podrían ser peores,

 

Minutos de un barbárico consentimiento.

 

Elisabeth Bishop

 

 

 

 

La vida es siempre

 

una extravagante rueda de prensa,

 

un lugar en el que la gente te mira con tanta fijeza

 

que acaba haciéndote creer que puedes convertirte

 

en un valioso objeto de culto.

 

 

Yo les sigo la corriente

 

e incluso durante un rato finjo estar a gusto,

 

pero llega un momento

 

en que alguna parte de mi cuerpo

 

acaba por recordarme que la muerte no tolera los empates.

 

 

 

Sonia Fides publica en su blog

http://mademoisellejoue.blogspot.com

este poema ilustrado por la bella foto de los objetos de Lester Young, captados por la cámara del gran retratista del jazz y sus atmósferas Herman Leonard en 1948.

 

 

RAMÓN ZARAGOZANO: POEMAS DE AMOR, MAR Y MÚSICA

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Recibí hace unos días un curioso correo de Ramón Zaragozano, que es médico y escribe y realiza fotografías. Acaba de publicar en una artesanal edición para amigos la plaquette ‘Poemágenes’ (Bachiana). Una de las pasiones de Ramón es la música clásica, es un sabio melómano, me cuenta Pepito de Antígona.

 

Copio aquí algunos de sus poemas. No así sus fotos (ésta es de Camilla Akrans), que no sé cómo hacerlo:

 

Quién puso esa red

para llegar al mar

 

mi cuerpo se rompe

contra ella

no me puedo acercar

 

las olas!:

ellas la hicieron!

Pero no saben…

que te quiero

 

 

Cómo se pueden tener

¡dos bocas!

 

¿Cómo evitarlo?

 

Medio bajaré los toldos y las persianas

de todos mis ojos… y mis ventanas

de todos mis sentidos

 

Me quedaré así… entreabierto: a ver...

qué pasa

 

Me incrustaré en un árbol y seguiré viéndote toda mi vida

Toda tu vida

 

Partiré

 

el mar en dos:

una mitad para ti,

otra para mí

 

Te doy mi mitad

reconozco

que todo el mar…

 

es tuyo

 

Mezclaré tu sol

y tu sombra

hasta que resulte

un azul perfecto

 

Hasta que se parezca al color

de un sueño

 

hasta que de esa jaula

un beso

levante el vuelo…

HOY, EN GARRAPINILLOS, 'FOTOGRAFÍAS VELADAS'

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Este viernes 13 puede ser un gran día.

 

En compañía de Víctor Juan y algunos otros amigos, entre ellos el editor Jusep Raül Usón de Xordica (sello que cumple 15 años), hoy presentamos ‘Fotografías veladas’ (Xordica), mi último libro, una colección de relatos dividida en tres partes que habla de paisajes aragoneses y gallegos, y de un puñado de asuntos que siempre me han interesado: el amor, el cine, la literatura, la fotografía, la pintura, los fantasmas y el arte de contar. En el conjunto reaparece Patricio Julve, el fotógrafo que va y viene por todos mis libros, cobra fuerza Manuel Martín Mormeneo, que reside en Garrapinillos con absoluta discreción, casi como si fuera un fantasma, y aparecen entre otros Javier Cruces, que acaba de recibir un nuevo Premio Goya, el tercero de su carrera, igual que lo ha recibido su nuera asturiana Tamara Hevia por una estupenda foto de boda.

 

El profesor y escritor Víctor Juan Borroy, que también vive en Garrapinillos y monta a caballo, será el encargado de presentar el volumen. Víctor Juan, que debe ser uno de los pocos escritores españoles que monta  a diario en yegua o caballo, acaba de terminar su tercera novela, tras Por escribir sus nombres y Las manos de Julia, aún inédita. El acto tendrá un prólogo y un epílogo: la banda de Garrapinillos, sección más joven, ofrecerá un concierto de alrededor de media hora hacia las 19.30, en el Centro Cívico, que ha diseñado por completo Juan Carlos Roldán. Y después, tras las palabras de Víctor Juan y las mías, actuarán Fernando Bastos ‘El Magras’ (cantante de Vinos Chueca) y Alonso Martínez, que van a realizar un proyecto musical juntos.

 

Fotografías veladas. Centro Cívico Antonio Beltrán de Garrapinillos. A las 19.30. Actúan: Banda Joven de Garrapinillos, que dirige Juan Carlos Roldán y Fernando Bastos & Alonso Martínez. (Esta foto marina, como algunos de mis cuentos, es de Jonas Bendiksen).

LAS 'FLORES' DE MARÍA BURGES EN PORTADORES

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Esta tarde, a las 20.30 o incluso algo más tarde, María Burges, Mari Burges para sus íntimos desde hace años, inaugura una exposición de ‘Flores’ en el espacio Chaise Longue Gallegy de la librería Los Portadores de Sueños (Jerónimo Blancas, 4). Mari Burges alterna su tarea de pintora con clases de pintura y con una intensa colaboración con el estudio Novo de diseño y fotografía que dirige Ana Bendicho. Mari Burges es uno de esos seres encantadores y afectuosos, cosidos con ternura y humanidad, que a menudo produce Aragón.

Mari Burges ha publicado sus ilustraciones y pinturas en Rolde, ha retratado a Günter Grass para la portada de ‘Artes & Letras’ y ha participado con una veintena de ilustradores más en el volumen conjunto ‘Cuentos a patadas’ (Fundación Real Zaragoza, 2008). Desde hace muchos años, comparte la vida, el amor, algunos desayunos y los viajes con el escritor Rodolfo Notivol, autor de ‘Autos de choque’ (Xordica).

TEXTO DE LA PRESENTACIÓN DE VÍCTOR JUAN

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Víctor Juan Borroy ofició de presentador de Fotografías veladas. Estuvo muy cariñoso, pero eso no sorprendió a nadie, hasta rindió homenaje a Carlos Roldán, director de la Banda de Garrapinillos. Los chicos tocaron durante casi media hora, y luego intervinieron Alonso Martínez y Fernando Bastos. Hubo mucha gente. Este es el texto de Víctor  Juan, caracterizado por el cariño y la complicidad.

 

El señor de las palabras

 

[A propósito de Fotografías veladas de Antón Castro]

 

Me voy a permitir contarles o recordarles algunas circunstancias que nos ayudan a entender quién es Antón Castro. Su manera de fabular y de escribir sólo se explica si atendemos a cómo fue su infancia. Antón nació en Santa María de Lañas, una aldea próxima a Arteixo. Después de veinte años de zozobra intelectual, Pepe Melero ya acepta que los delfines acariciaran las piernas de Antón cuando se bañaba en las playas de Barrañán. También hemos dado por bueno que llovieran ranas cuando Benito, el padre de Antón, volvía de Suiza con un saco de naranjas sanguinas bajo el brazo. Antón era un  niño que todo lo miraba de otra manera. En su casa le decían “Planetas” porque cuando contaba las cosas nunca se sabía bien dónde terminaba la realidad y dónde empezaba el terreno de la fantasía. Antón improvisaba partidos de fútbol con botones y los más bonitos se llamaban Yarza, Violeta, Canario, Santos, Sigi, Marcelino, Villa y Lapetra.

En Aragón Antón Castro es, simplemente, Antón. Así se le conoce en el mundo de la cultura y de la política, en el mundo del arte, en el mundo del deporte. Y por supuesto, aquí, en Garrapinillos.

Antón ha contado en muchas ocasiones que vino a Aragón casi por accidente, huyendo de todo, huyendo de sí mismo. Hace treinta años una tempestad le dejó varado en Zaragoza. Como cuenta en “La estación del adiós” aquí encontró a la mujer de su vida, se enamoró, tuvo cinco hijicos que, como dice Mariano Gistaín, valen más que cinco bemeuves. Se quedó entre nosotros con su mirada de niño perpetuo dispuesto a dejarse conmover por los prodigiosos cotidianos de la vida. Cuando decidió quedarse quizá tuviera una camisa blanca que lavaba cada noche y que tendía al raso para que se la planchara la Luna. Quizá viviera en la calle Estudios o en Casta Álvarez y luego se instalara en una avenida que se estremecía con el paso de los trenes. Quizá tuviera algunos libros o carpetas llenas de recortes y fotografías de los temas que le apasionaban: el cine, el fútbol, el boxeo, el atletismo, la fotografía. Lo que sí es seguro es que tenía las 27 letras del alfabeto. Y con ellas contaba el mundo.

Mientras escribía esta breve presentación recordé un delicioso episodio de El cartero de Neruda, la novela de Antonio Skármenta que refleja la importancia de las palabras para entendernos, para explicarnos, para encontrarnos y para amarnos.

Como recordarán, Mario Jiménez, era un joven que cambió su destino como pescador para llevarle la correspondencia a Pablo Neruda. Un día se armó de valor y le confesó a don Pablo que quería ser poeta.

-Hombre, en Chile –dijo Neruda- todos son poetas. Es más original que sigas siendo cartero. Por lo menos caminas mucho y no engordas. En Chile todos los poetas somos guantones.

Neruda retomó la varilla de la puerta, y se dispuso a entrar, cuando Mario mirando el vuelo invisible de un pájaro dijo:

-Es que si fuera poeta podría decir lo que quiero.

-¿Y qué es lo que quieres decir?

-Bueno, ese es justamente el problema. Que como no soy poeta, no puedo decirlo.

Durante estos años, Antón se ha convertido en el señor de las palabras, en el escritor que sabe qué quiere contar y cómo ha de contarlo.

 

Fotografías Veladas

Catorce años después de publicar Veneno en la boca, un libro de entrevistas que yo he leído decenas de veces, Antón vuelve a Xordica para ofrecernos una veintena de cuentos reunidos en un gran libro titulado Fotografías veladas.

Conviene tener claro desde el principio que una fotografía no es la realidad. Una fotografía es una representación y a veces oculta la realidad o la tergiversa o la embellece de tal manera que preferimos la imagen a la realidad misma. La realidad es un concepto permeable, cambiante. Por eso en Fotografías veladas los personajes de Antón saltan a la realidad y se pasean por lugares reales, pero al mismo tiempo los personajes reales invaden el universo que Antón crea con palabras. En los cuentos de Antón la realidad y la ficción se dan la mano en un territorio mágico.

En Fotografías veladas hay homenajes permanentes. Homenaje a Leoncio Gascón, a Teruel, a Urrea de Gaén, al Somontano del Moncayo, a Loarre, a Zaragoza. Hay mucho fútbol y algunos maestros (como don Antonio y Matilde). Hay muchos personajes reales como Miguel Mena, Paco Boisset, Balfagón, José Luis Melero…

Antón tiene una asombrosa capacidad para enamorarse de los paisajes, de la gente que le acompaña cotidianamente, de la tierra en la que vive. Luego lo cuenta con esa pasión tan suya por contar y a todos nos entran unas tremendas ganas de vivir en Cantavieja, en La Iglesuela del Cid, en Urrea de Gaén o en Fisterra para contemplar los cielos que descubre Antón. Creemos que encontraremos seres imposibles o que nos mirarán las sirenas como le miran a él.

Antón ha hecho de Garrapinillos un escenario definitivamente literario. En estas calles sucedió el encuentro de Manuel Martín Mormeneo con Sonia en “La joven y el reportaje imposible”:

“…Vengo a menudo por aquí. Me gustan los huertos, los albérchigos, las higueras, los manzanos. Alargas una mano y coges lo que te apetece. Además hay una casa que me gusta mucho, toda cerrada con mirtos. Se llama El Aleph. Siempre juego a pensar qué ocurre dentro, en los jardines, cuando cae la tarde”.

Les confesaré que yo he paseado por los alrededores del Alehp con la vana esperanza de encontrarme con Sonia, la miseriosa mujer que conduce un Audi y me consta que lo mismo hicieron en más de una ocasión Javier Torres, Pepe Melero o Rodolfo Notivol. Incluso colgué en la web una fotografía de una falsa Sonia sólo para despertar los celos de Antón y la envidia de Pepe Melero.

Antón Castro ha construido letra a letra su universo literario, un mundo reconocible del que forman parte playas de nombres imposibles y lugares como Garrapinillos, Barrañán, Huesca, Loarre, Cantavieja o Ejulve, y en esos paisajes Antón hace sentir, amar, recordar y, en definitiva, vivir a unos personajes que también son ya nuestros: los masoveros, las sirenas, los fantasmas, las brujas, escritores y futbolistas, niños que sueñan y hombres y mujeres que persiguen el amor porque saben que sólo las pasiones dan sentido a nuestra existencia.

Lean Fotografías veladas. Déjense llevar por las palabras y prepárense para sumergirse en este Macondo particular de Antón Castro en donde viven Patricio Julve y Manuel Martín Mormeneo en un  mundo en el que las mujeres huelen a bambú o a manzanas rojas, un universo de seres atrapados en mil pasiones, arrastrados por la melancolía, un universo de seres que miran lo cotidiano como nosotros no seríamos capaces de mirar nunca. (La foto es de Pierre Gonnord.)

 

 

 

 

 

DANIEL MOYANO: TRES MICROCUENTOS

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La escritora gaditana Ángeles Prieto me envía estos tres relatos del escritor Daniel Moyano, el autor argentino que acaba de rescatar Tropo. Daniel Moyano (y no Manuel, como ha estado aquí el fin de semana: mis disculpas) es un extraordinario narrador: novelista, cuentista, y un enamorado de la música. Los textos ya tienen casi 20 años (Moyano murió en 1992), y aquí siguen, lozanos e inteligentes. (La foto es de Annie Leibovitz, ella es Nicole Vaidisova, tenista, y se la dedico a al director de orquesta y trompetista Carlos Roldán que dio a entender ayer que entraba en este blog en busca de bellas mujeres.)

 

MICROCUENTOS DE MANUEL MOYANO

 

 

HELIOTROPOS

 

         El hombre es bípedo y andante por error biológico. De lo contrario, volaría. La evolución tiende a las congruencias, y el volar con naturalidad hubiera sido una de ellas. Todo estaba preparado para ese brillante comienzo. Porque volar era lo suyo. Una oportunidad única que le daba el Tiempo, entonces lento y generoso.

         Por error o inclinación, prefirió el largo y tortuoso hecho de erguirse para reptar como un inválido (está a la vista que caminar sólo con dos pies es una de las costumbres más absurdas y antiestéticas) recorriendo el planeta, que, de paso, depredó escrupulosamente. A partir de entonces, el resto de los vivientes le llamó Dos Patas, triste nombre con el que lo reconoce la memoria biológica.

         Pegado a la Tierra, a la que, por su naturaleza de evadido, no pertenece cabalmente, su comportamiento, debido a esta circunstancia, es el de un parásito, o como el de un pequeño y pernicioso gusano del universo, según la vio la implacable lupa del irlandés Jonathan Swift.

         La Tierra estaba lista, como un regalo del tiempo en su primer milenio, para ser el descanso del vuelo, la mesa tendida llena de alimentos, un árbol en el diluvio. Pero él prefirió convertirla en cárcel, y como tal la ama, aunque a veces, en sueños, añora los espacios planetarios.

         Cada vez que es consciente de la pérdida, dice que aquí abajo tiene como sustituto el consuelo del amor, y lo esgrime como respuesta a esa carencia fundamental. Ignorante de que en el espacio hubiera tenido acceso a esas casi increíbles mujeres descubiertas por el poeta y astrónomo argentino Oliverio Girondo, que hacen el amor en vuelo y que cada mañana, mientras desayunas terrícolamente, si te asomas un poco a la ventana puedes ver haciéndote señas desde las nubes bajas invitándote a un regreso.

         Para cazarlas inventó unos sucedáneos metálicos del vuelo, de los que ellas huyen asustadas y como olas que desde la playa se alejasen mar adentro.

         Acuciado por la nostalgia del paraíso perdido, últimamente construyó artefactos capaces de viajar por el cosmos. En el espacio, que pudo ser del hombre para siempre, estos pergeños, con o sin astronautas, actúan como intrusos.

         En sueños, estos hombres que perdieron el espacio pueden a veces ver la Tierra-Jardín como desde lejos, ostentosa de mares azules mezclados con crepúsculos, salpicada por ínsulas extrañas, aguas súbitas, flores espasmódicas y mujeres en vuelo.

         Y además verse a sí mismos, muy por encima de ese globo envuelto en luz, tal como hubiera podido ser, flotando, volando, renaciendo, arriba y abajo, como enormes mariposas transparentes y con consentimiento de los grandes heliotropos.

 

VISIÓN DEL MUNDO   

 

         Las gallinas, encerradas para siempre en su inmutable naturaleza, no pueden ni siquiera atisbar el sentido de lo que hay más allá de su casi nulo entendimiento.

         Tras unos inútiles esfuerzos de sus ancestros para intentar un cambio de situación -que sólo sirvió para verificar la imposibilidad de conseguirlo-, y no pudiendo ir más allá de sí mismas, se refugiaron obstinadamente en su gallinidad, la idealizaron poniéndola en el centro de su mundo, la convirtieron en su verdad más profunda y aceptaron el sacrificio permanente de sus vidas a cambio de la continuidad de esta creencia.

         Su incapacidad de entendimiento las puso en esta penosa situación, pero a la vez las liberó, aciagamente, de advertir que aquella creencia tenida por razón vital no es más, en la tremenda realidad que ignoran, que una simple mecánica alimentaria impuesta por un verdugo desconocido, a quien ellas consideran su protector y al que apenas pueden ver a causa de la poco favorable posición de sus ojos.

 

EL INCENDIO IMPOSIBLE  

 

         El incendio que por razón aún desconocidas se declaró en el Cuerpo de Bomberos pudo ser sofocado debido a que al personal, sin experiencia de un hecho semejante, le pareció que, aunque tenían el fuego ante los ojos, éste era imposible en razón de la naturaleza del cuerpo y de su función.

         Entonces, mientras la alarma sonaba enloquecida, se quedaron de brazos cruzados hasta ser consumidos por llamas gigantescas.

         La no existencia, por definición, de bomberos para bomberos favoreció notablemente el desarrollo del evento.

 

                                                                  DANIEL MOYANO

                                                                  Septiembre de 1989

        

 

BELLOCH, ESCRIVÁ Y LA POLÉMICA, HOY 'EN EL PAÍS'

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Algunos dirigentes de Zaragoza tienen la extraña facultad de meterse en extraños jardines sin salida. Cuando llegó al Ayuntamiento, Jerónimo Blasco, el ‘Messi de la cultura’ (Belloch dixit), dijo que Zaragoza debía potenciar el turismo religioso. Y ahora, Juan Alberto Belloch defiende, como una cuestión personal (como si un alcalde pudiera aplicar su criterio personal sin más a las decisiones que afectan a su ciudad), una calle a Josemaría Escrivá de Balaguer. Concha Montserrat traslada, con su información en ‘El País’, al ámbito nacional una polémica que hará correr ríos de tinta. Juan Alberto Belloch, erre que erre y un tanto descalabrado, aplica aquí el chascarrillo del tren: ‘Chufla, chufla, que como no te apartes tú’.

 

BELLOCH ESCANDALIZA EN ZARAGOZA

DANDO UNA CALLE AL SANTO ESCRIVÁ

El alcalde rebautizada una calle dedicada a un golpista

Por Concha MONTSERRAT

La decisión del alcalde de Zaragoza, el socialista Juan Alberto Belloch, de dedicar una de las calles del centro de la ciudad al fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá de Balaguer, quien nació en la localidad oscense de Barbastro, ha encendido una polémica que crece más deprisa que el caudal del Ebro y que tiene también muchas posibilidades de desbordarse. Belloch ya ha advertido que la decisión ha sido suya y que no dará su brazo a torcer.

El asunto arrancó cuando el Ayuntamiento se dispuso a aplicar la Ley de Memoria Histórica. Entre las propuestas para renombrar las calles dedicadas a personajes franquistas, el alcalde incluyó una singular: que la calle dedicada al general Sueiro (miembro del primer claustro de profesores de la Academia General Militar junto a otros destacados militares golpistas que llegó a desempeñar una capitanía general) pasara a homenajear al fundador del Opus. Se da la circunstancia de que en ella hay un colegio propiedad de esa organización católica.

Desde entonces se vienen sucediendo las manifestaciones de ciudadanos en contra de la iniciativa de Belloch. Frente a ellas, el alcalde socialista argumenta que Escrivá es un aragonés de renombre universal y que, además, es santo. "No hay un marxista culto que se oponga a esto", dice, "porque, independientemente de cuales fuesen sus ideas, que han generado bastantes catástrofes en la humanidad, es un hombre importante. A un señor no se le pone una calle por consenso, sino por méritos. Y la verdad es que [Escrivá] los tiene: ser santo".

El concejal de IU, José Manuel Alonso, ha puesto el grito en el cielo. Pero la contestación más dura a la iniciativa del alcalde la protagonizó el jueves un socialista histórico: el diputado constituyente Antonio Piazuelo, hoy diputado regional, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zaragoza y medalla de oro de la ciudad. En una carta durísima, Piazuelo acusa al alcalde de fraude de ley: "Me permito recordar que en uno de los últimos Gobiernos presididos por el General Franco, con participación de cuatro ministros del Opus, se produjeron las últimas condenas a muerte de antifranquistas. Dedicarle una calle [al fundador del Opus Dei] me parece un fraude de ley claro y rotundo que tendrá, espero y deseo, defensa y contestación jurídica".

En la misma línea se pronunció ayer el historiador Julián Casanova, autor del libro La Iglesia de Franco. Escrivá, señala, "no tuvo que ver con la violación de derechos humanos (...), pero el Opus mantuvo el aparato de la dictadura y a sus miembros nunca les importó que ese aparato asesinara a miles de españoles y violara los derechos humanos más elementales".

La inclinación del alcalde de Zaragoza por la Iglesia no es nueva. Ya en las primeras primarias del PSOE sorprendió al entonces candidato Josep Borrell llevándole a rezar ante la virgen del Pilar, "cosa que yo hago nada más llegar a Zaragoza", le dijo.

Este mismo año, apoyó el rechazo de la compañía de transportes urbanos a la campaña de anuncios con el lema: Probablemente Dios no existe. 

 

La foto de Juan Alberto Belloch (Mora de Rubielos, Teruel, 1950) es de Gorka Lejarcegi.

 

*La foto 

JESÚS D. ROYO Y PILAR IRALA EXPONEN EN ITALIA

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Pilar Irala y Gustaff Choos (Jesús D. Royo, autor de la portada de ‘Artes & Letras’ de esta semana: una foto tomada en Londres en 2005 que reproducimos aquí), miembros ambos de Gustaff Room, participarán conjuntamente en la exposición que la Federación Italiana de Fotografía celebra con motivo de su congreso anual.

 

La invitación italiana a Irala&Choos se produjo a través de la Real Sociedad Fotografica de Zaragoza. La muestra reunirá cuatro fotografías de su colección Fatuos

 

El evento, fruto del trabajo y las relaciones que la CEF (Confederación Española de Fotografía) mantiene a nivel internacional, puede seguirse a través de la CEF(http://www.cefoto.org/menu.htm)

y en http://www.fiatp.net/

 

 

LAS DIEZ PREGUNTAS DE ‘ARTES & LETRAS’

JESÚS D. ROYO (GUSTAFF CHOOS)

 

¿Cuál es el principal rasgo de su carácter?

Mi pasión por la vida: Mi alegría y mi mal genio en el mismo grado. Qué le vamos a hacer si soy géminis...

¿Qué es lo que aprecia más en sus amigos?

Lo más difícil de encontrar hoy en día: Su fidelidad.

¿En qué país le gustaría vivir?

Me gustaría decir que en España, pero hasta entonces en Londres (Uk) u Oslo (Noruega). Que me busquen por allí...

¿Qué detesta por encima de todo?

La manipulación, el abuso, la hipocresía... desgraciadamente algo que parece empezar a "estar de moda"

¿Los fotógrafos de su vida?

Todos los buenos aportan algo, y hay muchos buenos, pero de los clásicos me quedo con: Richard Avedon, Cartier Bresson o Mapplethorpe. Más actuales: Terry Richardson o Nobuyoshi Araki. Muy buenos retratistas todos ellos.

¿Sus cineastas o escritores preferidos? (lo que te apetezca más)

Soy un hombre más de cine, por aquello de la imagen supongo... Don Luis Buñuel, Woody Allen, Guy Ritchie... También me gusta leer a Pablo Neruda.

¿Sus héroes de ficción?

Mis héroes no son de ficción son reales: Mi padre y mi madre.

¿Sus compositores?

Uff, me gustan tantos y tan diferentes... últimamente me tiene enganchado la música clásica, S. Bach concretamente, culpa de mi amigo Guillermo Cajal. Pero Carmen París gana minutos en mi reproductor cada día.

¿Sus artistas predilectos?

Picasso, Toulouse Lautrec y Gustav Klimt.

  ¿Cuál es su pasión secreta? (O ¿Una pasión secreta que pueda revelar aquí?)

No es un secreto,  comer bien, beber mejor (champagne o cava) y la vida nocturna en general

 

14/02/2009 14:54 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

ALBAJAR & ALTARRIBA EXPONEN EN MADRID

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Pilar Albajar y Antonio Altarriba, zaragozanos afincados en Vitoria, y fotógrafos que alternan la toma con los guiones fotográficos y la puesta en escena, exponen estos días en Madrid, en la sala Clorofila, junto a Cecilia de Val, también zaragozana y una buena artista de la puesta en escena y de la indagación en la propia identidad, Enma Fernández y Marina Núñez. Pilar y Antonio publicaban hace algunos meses el libro ‘Vida salvaje’, en la colección Cuarto Oscuro (lo perdí durante muchos días y lo recuperé hace una semana bajo montones de papeles y libros), y curiosamente el motivo de portada es esta foto que acaba de mandarme Pilar Albajar. Se titula ‘Sueño profundo’.

14/02/2009 18:22 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

EL GARRAPINILLOS: TROPEZÓN INESPERADO, 1-4, EN CASA

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GARRAPINILLOS, 1- SAN MATEO, 4

Campo de San Lorenzo.

En pocos días, bastante funestos, el Garrapinillos juvenil ha iniciado un importante bajón, cuando no descalabro espero que pasajero. El pasado sábado tocamos fondo por motivos propios y ajenos: un arbitraje pésimo, sin mano izquierda, ante La Puebla de Alfindén, y nuestra impulsividad; las dos cosas, mezcladas y amasadas, han arrojado un resultado catastrófico. Perdimos a cuatro jugadores (toda la línea defensiva, casi: Diego Cali, Alfredo, Marcos y Aitor) y, en los últimos instantes, un partido que habíamos aguantando con 1-0 a favor por un definitivo 1-2, que se solventó en torno al minuto 89 poco antes de la invasión del campo de San Lorenzo. Esta ha sido una semana de agitación, de disputas en los despachos, de actas y contractas. Y todo en vano: a Marcos, por devolver una patada sin balón (tras recibir un feroz impacto de tacos metálicos en la espinilla), le han castigado con cuatro partidos; lo mismo a Alfredo, que insultó gravemente al árbitro; lo mismo a Diego Cali, que lanzó al aire un manotazo, y éste dijo que había sido un intento de agresión, y dos a Aitor, que fue expulsado por dos amarillas y despidió al árbitro al grito de “eres un payaso”.

 

Hoy contábamos tan solo con doce jugadores, dos de ellos, cancerberos para enfrentarnos al San Mateo, con el que íbamos igualados a puntos. Nos pareció que debíamos dar una oportunidad a Stalin, que había entrenado con entusiasmo y con absoluta generosidad bajo las órdenes del gran preparador de porteros Pedro. Juan lo había hecho muy bien en todos los partidos anteriores. Salimos al campo con un equipo raro: Stalin; Jaime, Alex Velilla, Pirri y Alex Fernández; Miguel, Mario, Diego, Diogo; Alex Navarro y Jorge. En la primera parte, el