Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2010.

MARTA ALMAJANO, EN CUENCA

20100401002351-marta-almajano1.jpg

 

 

Marta Almajano canta en la Semana

de Música Religiosa de Cuenca junto a Ave Fénix

 

 

     El próximo sábado 2 de abril Marta Almajano y el grupo Ave Fénix darán un concierto dentro de la prestigiosa Semana de Música Religiosa de Cuenca. El concierto tendrá lugar en el monasterio de la Concepción Francisca a las 17h00, y será retransmitido en diferido esa misma noche por radio 2 de RNE.  Interpretarán cantadas inéditas de Antonio de Literes, procedentes del archivo de la catedral de Guatemala, siguiendo así su habitual labor de recuperación de la música española.

 

     Marta Almajano es la voz solista del grupo Ave Fénix, formación que surge fruto del interés y la ilusión de un grupo de músicos que desde hace tantos años se conocen y tocan juntos, por volver a reunirse para recuperar como intérpretes nuevos ejemplos de la música española y latinoamericana de los siglos de oro. Les avala una larga experiencia, habiendo tocado y cantado cada uno de ellos con numerosos grupos del más alto prestigio, y habiéndose dedicado conjuntamente durante mucho tiempo a la interpretación del barroco español

 

     Marta Almajano ha cantado en las más renombradas salas de conciertos y festivales de los cinco continentes y ha grabado una treintena de discos.  Cabe destacar la última gira que recientemente realizo por los Estados Unidos y que la llevó desde Nueva York hasta California interpretando música del barroco español y latinoamericano.

 

 

 

*Marta Almajano me envía esta nota de su presencia en Cuenca. La cantante zaragozana es una de las grandes figuras de la música antigua y barroca en España.

VASCO SZINETAR Y SUS FOTOS

RETRATO DE VASCO SZINETAR

Vasco y Enrique Vila-Matas.

Por Fernando SAVATER

Artistas, escritores, políticos, todos caen ante el encanto de Vasco Szinetar, aceptan y sonríen. Porque no se trata de una instantánea más; las fotos con este venezolano carismático y chiflado se llevan a cabo en los baños. Disfruten.

La escritora Wendy Guerra.


En lo más profundo de la caverna donde están encadenados por grilletes de rutina y ofuscamiento, los tristes seres de la parábola que nos cuenta Platón en su “República” se entretienen viendo pasar sombras temblorosas, deformadas, engañosas. Son imágenes de imágenes, los espejismos de un espejismo. No sólo no revelan la idea imperecedera de cada cosa sino que fingen una réplica azorada, falsamente intencional, de la menesterosa y transitoria arcilla que imita a la idea.

La escritora Pilar Quintana.

Al menos la arcilla carnal no engaña del todo: la vemos desmoronarse. El tiempo que es su secreto inexorable se descubre a cada paso, incesante, como una torpe réplica de la inalcanzable eternidad. Se acumulan los adjetivos negativos porque en este perdedero que llamamos “realidad” todo es perdición, privación. Aún peor es la sombra que en el fondo de la cueva finge conservar lo momentáneo, lo que pasa sin tregua, lo que nos pasa y traspasa. La réplica de la réplica que somos miente al desmentirnos, porque nos sobrevive. Por eso, entre otros agravios, Platón expulsó a los artistas de su ciudad ideal.

¡Imagínense si hubiera conocido a los fotógrafos!

Juan José Millás.

El caso de Vasco Szinetar es el más grave de todos o al menos lo hubiera sido desde el punto de vista de Platón. Sus fotografías no sólo cristalizan la sombra de nuestra sombra, sino que además prefieren obtenerla del espejo, que ya en sí mismo no manifiesta sino la fugacidad inestable de un reflejo. Se multiplica vertiginosamente el espejismo pero el suyo es un espejismo conservado. La imagen reflejada en el espejo es y no es, nosotros mismos –los por un momento aparecidos ante el azogue– somos mientras constantemente estamos dejando de ser, pero la fotografía que capta tanta transitoriedad nos aprisiona en un instante ideal más resistente que los demás, por tanto más mentiroso. Y por eso mismo nos fascina tanto. Y nos hace concebir una desaforada esperanza o quizá una alarma desaforada: ¿Habrá algún otro lugar, algún otro objetivo gigante y misterioso, que detenga para siempre nuestra huida, que se niegue a nuestra total perdición? Un retrato en el que sólo lo fugitivo permanezca y dure, como apuntó Quevedo, una sombra que rehúse constatar que ya hemos muerto…

Vasco y Borges.

Será o no será. Nada sabemos, poco intuimos, demasiado esperamos. Lo único a nuestro alcance es admitir la derrota pero también negarle a Platón su victoria inhumana ornada con el estandarte de las ideas inmutables. Y podemos repetir los tercetos de aquel memorable soneto de Octavio Paz:



El espejo que soy me deshabita:
un caer en mí mismo inacabable
al horror del no ser me precipita.

Y nada queda sino el goce impío
de la razón cayendo en la inefable
y helada intimidad de su vacío.

 

*Ayer recibí una carta de Vasco Szinetar, el gran fotógrafo. Había colgado aquí algunas de sus fotos. Ahora le dedico esta entrada y recojo este estupendo artículo de Fernando Savater sobre él.

MAYUSTA: UN POEMA

Hace unos días, Miguel Ángel Yusta presentaba su libro ‘Ayer fue sombra’, galardonado con el premio de la Delegación de Gobierno de Aragón y coeditado con Aqua. Le pido su poema preferido del conjunto y me envía este. Las ilustraciones son del canadiense Alex Colville.

 

 

 

TRENES DE VAGONES DE MADERA

 

 

Miguel Ángel Yusta

 

 

Corrían tiempos de silencio y miedo,

 

de trenes con viejos vagones de madera


y fríos asientos de tercera clase;


años de recuerdo de una infancia gris.


 El revisor pedía los billetes,


las mujeres guardaban sus pequeñas botellas de aceite bajo los asientos,


mísero estraperlo de tercera clase, asientos con cinco personas apiñadas.


Pasaban los guardias civiles impertérritos,


tal vez  cansados también de la tercera clase.


Mi padre sacaba los papeles apresuradamente,


no había D.N.I., solamente un papel , una cédula arrugada y sucia.

 

 

El tren seguía su traqueteo perezoso, asmático, en la noche,

 

con paradas interminables en sucias estaciones:


“Policía, documentación”, se encendían de nuevo las luces


de aquellos vagones de madera con gentes sencillas, cansadas y hacinadas


Al hacerse por fin el silencio, yo miraba por la ventanilla los campos oscuros,


las mortecinas luces de los pueblos,

 

las chispas de la locomotora, los postes eléctricos:


uno, dos, tres, miles pasaban como fantasmas en invierno.

 

En la noche, la  luna llena velaba las estepas,

 

la peinaban los árboles o la herían los cables.


Yo soñaba con verla brillando muy quieta sobre otros paisajes,

 

mientras, en los duros asientos, ya todos dormían.

 

 

Sólo un niño soñaba despierto.

EL MURAL DE LUIS DÍEZ

20100401174526-luis-20diez-20-c2-a9-20gustaff-20choosimg-8098.jpg

Luis Díez es pintor e ilustrador. Nacido hace 32 años en Zaragoza, cuenta ya con el reconocimiento de su obra tanto de crítica como de público. Su trabajo como ilustrador se ha visto muy influenciado por su pasión por la música. Ha colaborado con artistas como Enrique Bunbury, Julio de La Rosa, Nacho Vegas o Niños del Brasil, para los que ha diseñado portadas y conceptos visuales, como en el caso de Bunbury y su gira del 2004 ‘El viaje a ninguna parte’.

Como pintor, su obra destaca por su carácter hiperrealista. Su incansable inquietud por el retrato se expresa en sus trabajos de una forma tan personal que hace que sus pinturas sean reconocidas a primer golpe de vista.

Actualmente se encuentra realizando un mural de 60m2 en el Centro de Historia de Zaragoza bajo el título ‘Vida y Muerte son Lesbianas’. Una extraordinaria puesta en escena de su visión sobre el instante luminoso, minúsculo y mayúsculo a la vez, que separa la vida de la muerte, el frío del calor, lo espiritual de lo terrenal.  

Además, el fotógrafo Gustaff Choos realiza paralelamente, un trabajo artístico sobre el pintor y su obra, cubriendo todo el proceso creativo desde un punto de vista íntimo y mudo.

La obra se inaugura el martes 6 de abril a las 19.00h en el Centro de Historia.

 

Link del video: http://www.youtube.com/watch?v=oxXUXbC-yNw

 

*Este texto me lo ha remitido el propio Gustaff Choos, fotógrafo de distintos proyectos innovadores muy vinculado a la música. A él le pertenecen las fotos.

 

ENRIQUE FLORES POR VICENTE ALMAZÁN

20100402095731-enrique-20flores.-por-vicente-almazan.jpg

Conocí a Enrique Flores en la antigua y fugaz librería Cálamo del Actur. Luego volvimos a vernos en Huesca, en el Congreso de Periodismo Digital, donde nos mostró sus maravillosos dibujos, sus cuadernos, su alma de nómada que escribe y pinta y sueña. En los últimos días, nos hemos cruzado varias cartas. Visito la página de Vicente Almazán, el gran cronista visual de Zaragoza, el fotógrafo de la vida cotidiana y del arte, y veo este estupendo retrato de Enrique Flores. Tengo ante mis ojos dos de sus pequeñas joyas: ‘India’, tan delicado como su ‘Cuaderno de Cuba’, pero más breve, y ‘La cuarta página’, donde se recogen sus ilustraciones para ‘El País’. Ambos están publicados en Ediciones Blur.

 

El blog de Vicente Almazán: http://my.opera.com/Adarmes/blog/

El blog de Enrique Flores: http://www.4ojos.com/blog/

MIGUEL HERNÁNDEZ EN VALDEJALÓN

20100402121314-miguel-hernandez.-retrato.jpg

PRÓXIMO ENCUENTRO LITERARIO

EN “VALDEJALÓN EN TORNO A UN LIBRO”

HOMENAJE AL POETA MIGUEL HERNÁNDEZ

 

El día 30 de octubre de este año 2010 se cumple el centenario del nacimiento de Miguel Hernández, y con agradecido reconocimiento, le abrimos de par en par nuestro corazón para sembrar en él su talento poético, sensibilidad, compromiso y acción revolucionaria.

El poeta que se dejó llevar, arrastrar y esparcir por esos vientos fértiles del pueblo llenos de autenticidad, sencillez y sabiduría natural, llega a nuestros campos, a nuestras casas y a nuestras conciencias para quedarse y recordarnos que el amor, la solidaridad y la poesía son útiles, mucho más en tiempos de crisis.

Ángel Guinda nos contará la peripecia vital y los temas fundamentales de Miguel Hernández.

Intervendrán en el acto Trinidad Ruiz Marcellán (Directora de Olifante Ediciones de Poesía), y escritores como Reyes Guillén, David Francisco, Raquel Arroyo, … etc.

Desde la Consejería de Cultura de la Comarca de Valdejalón, se hace entrega a las Bibliotecas de los municipios de la Comarca, el poemario editado el año pasado, por Olifante,  en homenaje a Miguel Hernández y el último poemario de Ángel Guinda Poemas para los demás  publicado en 2009.

El acto tendrá lugar en Calatorao en el espacio cultural “EspirAlma, un laberinto, un lugar de encuentro”, el viernes 16 de abril a las 20:00 horas.

La actividad comarcal de “Valdejalón en torno a un libro” comparte también, para este año, lecturas con autores aragoneses como son: Ismael Grassa con su libro de relatos Trescientos días de sol y su última novela Brindis (viernes, 4 de junio en la biblioteca municipal de Lumpiaque), Agustín Sánchez Vidal con su última novela histórica Esclava de nadie (viernes, 17 de septiembre en la biblioteca municipal de Alpartir) y Aloma Rodríguez con su colección de relatos Jóvenes y Guapos (viernes, 12 de noviembre en la Biblioteca Municipal de Ricla).

 

Anabel Langarita – Consejera Delegada de Cultura Comarca Valdejalón.

02/04/2010 12:13 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

LOS PARAÍSOS DE GEORGE WARD

20100402132116-armi-c3-b1o-20blanco.jpg

George Ward inaugura este jueves 8 de abril, a las ocho, en la sala Barbasán-CAI de Zaragoza, la muestra ‘Paraísos de Aragón’. Me escribe y me dice: “Te envío una obra llamada ‘Armiño Blanco’, como toda la exposición es un acrílico sobre tabla  y tiene 61 x 46 cm. Muestra un escenario del Moncayo visto desde Cunchillos, pueblo en el que veraneaba cuando era niño.”

 

La pintora Marisa Royo le escribe este poema en el catálogo:

Una vez tuve un sueño… recorría sombríos hayedos,

vastos bosques donde sólo habita el crepúsculo,

parajes de encendidos cielos donde

descansan los espíritus de olvidados hombres,

lagunas en las que se reflejaban enormes cordilleras,

cumbres vestidas de blanco armiño;

lugares donde la tarde lo ocupa todo

y reúne a los seres más diversos,

caballeros de corazas estelares

y reinas que muestran a modo de trofeo, espadas de múltiples filos.

Tierras, que enamoradas de mares profundos,

querían rememorar a estos,

y seres hermafroditas que

todos los otoños se engalanaban con mantos de rojo escarlata,

traídos, quién sabe desde donde…

y al despertar comprendí que mi sueño existía,

no sólo permanecía en mi memoria sino que su luz,

se había apoderado de mis ojos.

POZUELO YVANCOS Y LA NARRATIVA

20100402134226-aaaaaaacub-100-narradores.jpg

Conocí a José María Pozuelo Yvancos, profesor, editor y crítico, en un viaje a Murcia, a la Feria del Libro. Estuve con Fernando Valls, Carmen Rodríguez Santos y José Andrés Rojo para hablar de los blogs. Fue un bonito encuentro, aunque no hubo mucho público. Luego pasamos una estupenda velada literaria en un restaurante de la ciudad. Pozuelo me pareció un hombre sencillo y entrañable, un entusiasta de la literatura. Acaba de recoger en un volumen un conjunto de reseñas literarias de ‘100 narradores españoles de hoy’ (Menoscuarto). Antes de conocernos había tenido la gentileza de reseñar ampliamente en las páginas de ABCD Cultural mi libro de relatos ‘Golpes de mar’ (Destino, 2006), agotado hace un par de años y descatalogado ya por la editorial Destino (ya me han dicho que no lo van a reeditar), nota que también incorpora a este volumen.

 

Fernando Valls, profesor y crítico y editor también, le dedicaba días esta nota en su blog. La nota y un compendio de su trayectoria. Fernando Valls estuvo hace unos días en Zaragoza, participó en un congreso coordinado por José Luis Calvo Carilla, pero no llegamos a vernos, cosa que lamento. Fernando Valls siempre es muy gentil con el suplemento ‘Artes & Letras’ y me ha invitado a recopilar mis microcuentos para el sello Menoscuarto.

 

 

José María Pozuelo Yvancos, en una foto de 'El Diario Montañés'.

 JOSÉ MARÍA POZUELO YVANCOS

Por Fernando VALLS

José María Pozuelo Yvancos es uno de los más profundos conocedores de la narrativa española de las últimas décadas, materia a la que ha dedicado numerosos trabajos. En este nuevo libro, 100 narradores españoles de hoy (Menoscuarto, Palencia, 2010) nos brinda un panorama de la prosa narrativa más reciente, de la novela y del cuento, a través de la atenta lectura y el lúcido análisis de casi doscientos títulos de un centenar de autores (desde Ana María Matute, José Manuel Caballero Bonald, Ramiro Pinilla y Juan Marsé, pasando por Luis Mateo Díez, Cristina Fernández Cubas, Álvaro Pombo, Enrique Vila-Matas, Rafael Chirbes, José María Merino, Carlos Pujol, Eduardo Mendoza y Javier Marías, sin olvidar a los más jóvenes Eduardo Lago, Fernando Aramburu, Julián Rodríguez, Berta Vias Mahou, Isaac Rosa y Ricardo Menéndez Salmón), todo ello con la contención y la claridad que exige la crítica literaria de actualidad que viene cultivando en el diario ABC. En el prólogo, el autor nos advierte de que esta obra no trata de fijar un canon, sino de orientar a estudiosos, hispanistas, escritores y lectores de la narrativa española, así como al curioso o interesado en la materia.

......
TRAYECTORIA
.......

* José María Pozuelo Yvancos es uno de los teóricos y críticos de la literatura más reputados de España. Desde 1983 ejerce como catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Murcia. Coautor de Teoría del canon y literatura española (2000), es autor de los libros El lenguaje poético de la lírica amorosa de Quevedo (1979), Teoría de lenguaje literario (1988), Del Formalismo a la Neorretórica (1988), Poética de la ficción (1993), Ventanas de la ficción. Narrativa hispánica. Siglos XX y XXI (2004), De la autobiografía. Teoría y estilos (2005), Desafíos de la teoría. Literatura y géneros (2007), Poéticas de poetas. Teoría, crítica, poesía (2009) y Figuraciones del yo en la narrativa: Javier Marías y Enrique Vila-Matas (2009).

 

GISELE FREUND EN ZARAGOZA

20100402173038-marta-20almajano.jpg

Acabo de ver la estupenda foto de Marta Almajano realizada por Vicente Almazán, sobre el fondo de Gisele Freund, una mujer que siempre me gustó mucho porque es una singular artista de escritores.

Aquí, junto al retrato de Marta de Vicente Almazán, copio algunas fotos de Gisele Freund, en color y en blanco y negro.  Fotos de ella misma, de Iris Murdoch, de Virginia Woolf, de Vita Sackville West, de Simone de Beauvoir y de James Joyce.

TED, SYLVIA Y EL ODIO A ESPAÑA

Hace pocos días, Xoán Abeleira traducía para Bartleby una antología de poemas de Ted Hughes, ‘El azor en el páramo’. Este uno de los poemas que más me ha llamado la atención. El libro ya está en las librerías y ya ha sido objeto de varios reportajes.

 

 

YOU HATED SPAIN

Spain frightened you. Spain

Where I felt at borne. The blood-raw light,

The oiled anchovy faces, the African

Black edges to everything, frightened you.

Your schooling had somehow neglected Spain.

The wrought-iron grille, death and the Arab drum.

You did not know the language, your soul was empty

Of the signs, and the welding light

Made your blood shrivel. Bosch

Held out a spidery hand and you took it

Timidly, a bobby-sox American.

You saw right down to the Goya funeral grin

And recognised it, and recoiled

As your poems winced into chill, as your panic

Clutched back towards college America.

So we sat as tourists at the bullfight

Watching bewildered bulls awkwardly butchered,

Seeing the grey-faced matador, at the barrier

Just below us, straightening his bent sword

And vomiting with fear. And the horn

That bid itself inside the blowfly belly

Of the toppled picador punctured

What was waiting for you. Spain

Was the land of your dreams: the dust-red cadaver

You dared not wake with, the puckering amputations

No literature course had glamorised.

The juju land behind your African lips.

Spain was what you tried to wake up from

And could not. I see you, in moonlight,

Walking the empty wharf at Alicante

Like a soul waiting for the ferry,

A new soul, still not understanding,

Thinking it is still your honeymoon

In the happy world, with your whole life waiting,

Happy, and all your poems still to be found.

 

TÚ ODIABAS ESPAÑA

TÚ ODIABAS ESPAÑA

España te atemorizaba. España

Donde yo me sentía como en casa. La luz cruda,

[sanguinolenta,

Los rostros color anchoa, los perfiles negroafricanos

De todas las cosas te atemorizaban. En cierta manera,

Tu educación escolar había obviado España.

La reja de hierro forjado, la muerte y el tambor árabe.

Desconocías el idioma, tu alma estaba vacía

De signos, y la luz fundidora

Te agostaba la sangre. El Bosco

Te tendió su pata de araña y tú la asiste

Tímida como una colegiala estadounidense.

Observaste detenidamente la mueca fúnebre de Goya

Y la reconociste, y luego retrocediste estremeciéndote

Igual que tus poemas en su escalofrío, igual que tu

[pánico

Volvía a aferrarse al college, a Estados Unidos.

Como buenos turistas asistimos a una corrida,

Toros aturdidos, sacrificados en una torpe carnicería,

El matador de cara gris, en la barrera

Justo debajo de nosotros, enderezando el estoque

Y vomitando su miedo. Y el cuerno

Que fue a ocultarse en el vientre de moscardón

Del picador caído ya perforó entonces

Lo que aguardaba por ti. España

Era la tierra de tus sueños: el cadáver rojo-polvo

 Con el que temías despertar, los costurones de las

[amputaciones

Que ningún curso de literatura había podido

[embellecer.

La tierra del yuyu tras tus labios africanos.

España era aquello de lo que intentabas despertar

Y no podías. Aún puedo verte, bajo la luz de la luna,

Paseando por el muelle vacío de Alicante

Igual que un alma esperando el ferry,

Una nueva alma que aún no comprende lo que le pasa,

Pensando que sigues en tu luna de miel

En el mundo feliz, y que tienes toda la vida por

[delante,

Feliz, y todos tus poemas por hallar.

 

COMENTARIOS AL POEMA:

 

TÚ ODIABAS ESPAÑA

Verso 17º, corrida: durante su –secreta– luna de miel (puesto que ni siquiera su familia sabía que, en realidad, ya se había casado con Plath), tras su breve estancia en Madrid y Alicante, e instalada ya la pareja en Benidorm, Hughes escribió una larguísima carta a sus padres contándoles detalladamente la «desilusionadora » corrida a la que él y Silvia habían asistido (Hughes, 2007, pp. 40-45). A destacar esta frase: «Es sorprendente lo mucho que un toro aprende durante una corrida [una “lucha”], pero, para cuando ya ha aprendido, es demasiado tarde. Está acribillado y exangüe».

Verso 27º, embellecer: o “dar encanto”, “volver atractivas”.

 

Lit., “dar glamour”.

 

Verso 32º: otra alusión al mito de Caronte. Ver poema “El oso”.

02/04/2010 20:03 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

EMILIO MATEO EN ROMA

20100403011357-emilio-mateo20100401061056-sixtina.jpg

El fotógrafo Emilio Mateo ha estado en Roma con sus padres y su hermana. Me dice que, tras su experiencia en Vietnam, ha estado algún tiempo sin realizar fotos. Esta resume su experiencia romana, que no parece haber sido la mejor de su vida. Roma no le gustó mucho.

'VIVIR DEL AIRE' EN EL PRINCIPAL

20100404101725-walker-evans-verano..jpg

Este martes, día 6, a las 19.00 horas, en el Teatro Principal se presenta mi primer poemario, ‘Vivir del aire’ (Olifante: Papeles de Trasmoz), un libro de 18 poemas sobre la naturaleza, la escritura, el amor, algunos crímenes y algunos recuerdos.

 

Presentarán el acto la profesora Amparo Martínez, biógrafa del Teatro Principal, y Daniel Nesquens, escritor galardonado días atrás con el Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil 2010.

 

Esta mañana de domingo, hacia las doce y media, hablaré con Miguel Mena en su programa ‘A vivir Aragón’ en Radio Zaragoza-Cadena Ser del volumen que tan gentilmente han publicado Trinidad Ruiz-Marcellán y Marcelo Reyes.

Cuelgo aquí uno de los textos que integran el libro.

 

EL FANTASMA DE JOSÉ RAMÓN ARANA

 

Aquí nací, aquí vivieron mis padres, aquí jugaba en las eras, cerca del Canal y entre las huertas. No tardé mucho en irme, pero jamás pude olvidar las casas desperdigadas, las alamedas y los canales de riego con sus tajaderas. Los ponientes de fragua se extendían sobre los prados y los jardines agrestes. Algunas tardes, venía con la bicicleta de paseo. Apenas era un adolescente que empezaba a escribir sus primeros versos y cuentos. Luego la vida me llevó por mil y un sitios: me casé, me descasé, me volví a casar, partí al exilio, tuve una librería que era un espacio de libertad en México D. F., un refugio de desterrados, ese lugar donde las palabras son fuego y memoria, y convocan toda la luz de la patria perdida. Redacté una breve novela y muchos relatos. De vez en cuando, preso de la nostalgia, abría el álbum de recuerdos. Y en él, siempre me detenía en una instantánea: la casa de la escuela, la casa donde me nacieron, la casa de todos que estaba en la plaza de atmósfera francesa, ante el torreón de la iglesia, el primer edificio que realizó el joven arquitecto Ricardo Magdalena. Aquella foto era la huella de una felicidad antigua. Después de muerto, convertido ya en fantasma, he vuelto a merodear y a contemplar las ventanas y el balcón de la escuela. He entrado en la nueva biblioteca que lleva mi nombre: José Ramón Arana. Hace unas semanas, han derribado el edificio. Y siento que Garrapinillos ha perdido algo que nos pertenecía a todos y siento que yo he perdido el paraíso de mi niñez. Menos mal que, transformado en polvo y silencio para siempre, de vez en cuando miro aquella fotografía… 

*Esta foto es de Walker Evans.

PACO Y RAFA: 'EL UNO Y EL OTRO'

20100404111553-ortega-y-rafa.jpg

Recibo esta carta de Paco Ortega:

Querido Antón: 

Supongo que sabes que nos hemos embarcado Rafa y yo en una nueva aventura teatral junto a Joan Ollé y Arbolé. Para contar públicamente los pormenores y el día a día de la misma hemos creado un blog, EL UNO Y EL OTRO, cuya dirección te adjunto un poco más abajo.

Un abrazo, Paco.

http://elunoyelotro.wordpress.com/

 

 

 

 

Este blog contiene información sobre “El uno y el otro”, espectáculo construido a partir del texto de Rafael Campos, interpretado por Rafael Campos y Paco Ortega, y dirigido por Joan Ollé. La producción corre a cargo del Teatro Arbolé, de Zaragoza.

Dos hombres se encuentran en un lugar. Hablan, recuerdan, pasean, esperan. ¿Vienen a curarse de algo? ¿Regresarán al lugar de donde provienen, si es que provienen de algún lugar? Aunque tal vez han venido a olvidar “lo de fuera”, no es demasiado fácil para ellos conseguirlo. Por el contrario, las pasiones, las obsesiones, los errores de fuera parecen perseguirles de manera implacable “aquí dentro”.

En este blog hallará usted detallada información sobre diferentes aspectos del espectáculo. Esta  información se irá renovando a medida que el proceso de trabajo avance.

 

En la Sección “Quién es quién”, se recogen, por ejemplo, las biografías de las personas que intervienen en su creación, y otras están dedicadas a seguir el proceso de los ensayos, y a cada una de sus varientes: la dirección y puesta en escena, la interpretación, el texto original, etc.

La compañía Arbolé, con una larga y fecunda experiencia en el mundo de los títeres para niños y para adultos, impulsa ahora la producción de un espectáculo que une a dos personas con una amplia trayectoria en el terreno de la escritura, la gestión y la enseñanza teatrales en Aragón, que regresan a los escenarios de la mano de uno de los directores más sólidos del panorama teatral español y europeo. Es, por tanto, un proyecto artístico muy ambicioso, construido, sin embargo, desde el rigor y la coherencia.

Los ensayos tienen lugar en la propia sala de compañía. Se trata de un proyecto de producción teatral en régimen de residencia, en la medida que junta en un mismo espacio, en un mismo lugar y durante seis intensas semanas, a artistas de diversas procedencias geográficas y de diferentes campos de la creación.

El estreno de “El uno y el otro” tendrá lugar en la Sala Arbolé el próximo 5 de Mayo de 2010.

*Esta foto pertenece a José Miguel Marco, de 'Heraldo'.

04/04/2010 11:15 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'AGRAMONTE': OTRO EDÉN DE WARD

20100404112059-agramonte.jpg

El pintor e ilustrador Georges Ward me escribe y me recuerda que su nombre no es George Ward, como el magnífico fotógrafo americano de paisajes, sino Georges. Lo corrijo y coloco aquí otro paisaje suyo de las tierras del Moncayo.

 

 

Dice Georges Ward:

 

“Ahí va otra imagen de una de las obras que van a aparecer en la muestra; la titulo ‘Agramonte’, otro de mis edenes representados, una zona del Moncayo, donde he pasado largos ratos explorando y alimentando mi inspiración. Un bosque de ensueño.

También de 61 x 46 cm, como ‘Armiño Blanco’. Ambas están realizadas en el 2010”.

04/04/2010 11:20 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

UNA FOTO DE EMILIO MATEO

20100404205118-muerte-20en-20la-20carretera.-emilio-mateo.jpg

Emilio Mateo me manda una amplia colección de fotos suyas, en color y en blanco y negro. Los zorros forman parte del paisaje de mi infancia. Hace dos o tres años, en un viaje a Alcorisa con Miguel Ángel Lamata, tuve la mala suerte de arrollar uno de noche.

 

Cuando he visto esta foto me acordé de aquel zorro muerto y de los zorros de mi niñez que, de tarde en tarde, traían los cazadores: pedían comida, algunas monedas o morada. Creían que habían evitado alguna escabechina de gallinas en algún corral y exigían su premio.

 

04/04/2010 20:51 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

CREACIÓN COLOMBIANA EN 'ESF'

20100405095403-emilio-mateomadre.jpg

Escribe Emilia Oliva:

 

En esta ocasión, En Sentido Figurado viene geminada y cargada de un amplio panorama de la literatura colombiana actual bajo la coordinación y selección de Antonio María Flórez y Puerto Gómez.

En este número de abril, además de las secciones habituales, no podía faltar el homenaje debido al mundo del libro y los libreros, que nos llega de la mano de Elisa Luengo en la sección de traducciones.


Como novedad para los extremeños, podemos disfrutar de un relato inédito (qué obra suya no lo es!) de José Antonio Cáceres.

En la sección Para escribir mejor, el retrato final de una persona que bien puede convertirse en personaje literario, Crisóstomo de Ibaibe, tercera y última entrega de su enigmática vida y desaparición de la mano de Juan Crego, Patxi Serrano y Francisco Aliseda.
Cabe reseñar, como complemento al especial sobre literatura de Colombia, el trabajo de investigación llevado a cabo por María Jesús Manzanares para que conozcamos mejor el mundo del video-arte en Colombia con enlaces a páginas de gran interés.
Una nueva ilustradora ha venido a integrar el equipo y de ella es la hermosa y sugestiva portada, Odette Farrell.

 

En Sentido Figurado sigue creciendo mes a mes, porque hay lectores que acogen esta aventura con cariño y entusiasmo y colaboradores generosos. No olvidéis dejar vuestros mensajes en los foros que haga visible la vitalidad de la revista que sabemos los de adentro.
No olvidéis compartir las noticias que consideréis de interés de vuestro entorno. En el foro de Rabiosa Actualidad, tenéis un espacio de fácil acceso y activación inmediata para que las novedades lleguen puntualmente.

 

Por este medio te enviamos el “enlace” donde puedes bajar y archivar la versión PDF de la más reciente edición de nuestra revista.

 

http://www.ensentidofigurado.com/actual.pdf

 

Adicionalmente este mes traemos para ti una fantástica sorpresa: “El especial de literatura colombiana”. Te dejamos el “enlace” para que puedas bajarlo y archivar su versión PDF. Te aseguramos que es un material que no debes perderte.

 

http://ensentidofigurado.com/Especial-Colombia.pdf

 

 

El procedimiento para bajar los archivos PDF es muy sencillo:

a) Simplemente da “clic” sobre el enlace

b) Dependiendo de la velocidad de tu conexión a Internet será el tiempo que tarde en abrirse el archivo (no más de lo que normalmente tarda cuando recibes el archivo directamente por correo electrónico).

c) Luego, en la esquina superior izquierda aparecerá el icono para “guardar” el archivo en tu ordenador.

 

 

Insistimos que tu participación en los foros del Web, completan la experiencia de nuestra publicación (http://www.ensentidofigurado.com/phpBB3/).

Igualmente te solicitamos informarte acerca de nuestro programa “Letras solidarias” (http://www.ensentidofigurado.com/3%20letrassolidarias.html) y, por qué no, colaborar con nosotros en esta labor.

 

 

En sentido figurado

www.ensentidofigurado.com

 http://www.ensentidofigurado.com/4%20esf.php

(para quien no cuente con Internet de alta velocidad)  

*La primera ilustración es una foto de Emilio Mateo. Las restantes son pinturas de Odette Farrell.

 

LOS ENFERMOS, OCTAVIO Y M. Á. ORTIZ, RIOYO, JUAN CRUZ, Á. CASO, EN BORRADORES

20100406005348-pepin-bello.jpg

Borradores recibe esta medianoche del martes al miércoles en el plató al cantante Pepe Orós, del grupo Los Enfermos, que van a actuar en el Festival Wanted del próximo sábado día 10 de abril en la Sala Multiusos con Los Ilegales, Loquillo, Burning, Siniestro Total... Orós interpreta, con su guitarra y en versión acústica, dos temas: ‘La fuga de Logan’ y ‘Entre muros de hormigón’. En compañía del crítico, letrista y batería Gonzalo de la Figuera, Pepe Orós analiza la trayectoria de El Doctor Simón y sus enfermos mentales, sus apuestas, la travesía guadianesca de la formación, y la reciente grabación, ahora ya como Enfermos, de su primer álbum: ‘Orejas y rabos’.

 

También visitan el plató dos escritores: Octavio Gómez Milián, poeta y editor que ha publicado recientemente en el sello Olifante su libro ‘Lugares comunes’, un poemario donde habla de una ciudad mutante La Gota, que se parece un poco a Zaragoza, del amor, del sexo, de la escritura, de las obras, etc. El poemario recibió el Premio Isabel de Portugal. Y Miguel Ángel Ortiz Albero, artista, escritor y dramaturgo, acaba de debutar como novelista con ‘La herida es el comienzo’ (Comuniter: Voces de Margot), una narración fragmentaria, dividida en 99 fragmentos, un prólogo y un epílogo, inspirada en los cuadros del pintor norteamericano Edward Hopper.

 

Borradores ofrece el martes un amplio reportaje con Javier Rioyo con motivo del documental ‘Pepín Bello. Preferiría no hacerlo’, donde recrea la vida del intelectual oscense que fue compañero de Lorca, Buñuel y Dalí en la Residencia de Estudiantes, y fue decisivo en películas como ‘Un perro andaluz’ y en el desarrollo de la generación del 27. También se ofrece una extensa entrevista con Juan Cruz, ganador del premio Comillas con su libro ‘Egos revueltos’, donde habla de su formación como escritor y periodista, de su pasión por la radio, y de los escritores que ha conocido a lo largo de los años: Onetti, Pablo Neruda, Camilo José Cela, al que ayudó a dormir, Günter Grass, García Márquez, Julio Cortázar, Cabrera Infante o Susan Sontag, entre otros. A la par, Juan Cruz reconstruye su faceta de periodista, de editor, de acompañante y de testigo privilegiado. Ángeles Caso, ganadora del Premio Planeta de 2009 con ‘Contra el viento’, explica las claves de la novela, inspirada en una mujer de Cabo Verde que se ha instalado en España.

El programa se completa con la exposición de ‘Mujeres’ que José Luis Cano expone en la sala de la Casa de la Mujer: el artista habla de mujeres como Lee Miller, Frida Kahlo, Wislawa Szymborska, y tantas otras y analiza su propia línea de trabajo, inspirada en fotos.

06/04/2010 00:53 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

HOY, 'VIVIR DEL AIRE', EN EL PRINCIPAL

20100406005613-castro-201.jpg

Hoy martes, día 6, a las 19.00 horas, en el Teatro Principal se presenta mi primer poemario, ‘Vivir del aire’ (Olifante: Papeles de Trasmoz), un libro de 18 poemas sobre la naturaleza, el acto de escribir poesía, la belleza y el miedo, algunos crímenes, varias historias de amor y algunos recuerdos. ‘Vivir del aire’ mezcla el verso con el poema en prosa, y efectúa un recorrido por mis territorios habituales: Zaragoza y Garrapinillos, Teruel y Galicia.

 

Presentarán el acto la profesora Amparo Martínez, biógrafa del Teatro Principal y profesora de cine de la Universidad de Zaragoza, y Daniel Nesquens, escritor galardonado días atrás con el Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil 2010.

 

Me encantaría que pudierais pasaros. La entrada es libre, por supuesto.

 

Este es uno de los textos que integran el libro. Un homenaje a José Ruiz Borau, José Ramón Arana, al que le derribaron la casa donde nació en Garrapinillos, la vieja escuela.

 

EL FANTASMA DE JOSÉ RAMÓN ARANA

 

Aquí nací, aquí vivieron mis padres, aquí jugaba en las eras, cerca del Canal y entre las huertas. No tardé mucho en irme, pero jamás pude olvidar las casas desperdigadas, las alamedas y los canales de riego con sus tajaderas. Los ponientes de fragua se extendían sobre los prados y los jardines agrestes. Algunas tardes, venía con la bicicleta de paseo. Apenas era un adolescente que empezaba a escribir sus primeros versos y cuentos. Luego la vida me llevó por mil y un sitios: me casé, me descasé, me volví a casar, partí al exilio, tuve una librería que era un espacio de libertad en México D. F., un refugio de desterrados, ese lugar donde las palabras son fuego y memoria, y convocan toda la luz de la patria perdida. Redacté una breve novela y muchos relatos. De vez en cuando, preso de la nostalgia, abría el álbum de recuerdos. Y en él, siempre me detenía en una instantánea: la casa de la escuela, la casa donde me nacieron, la casa de todos que estaba en la plaza de atmósfera francesa, ante el torreón de la iglesia, el primer edificio que realizó el joven arquitecto Ricardo Magdalena. Aquella foto era la huella de una felicidad antigua. Después de muerto, convertido ya en fantasma, he vuelto a merodear y a contemplar las ventanas y el balcón de la escuela. He entrado en la nueva biblioteca que lleva mi nombre: José Ramón Arana. Hace unas semanas, han derribado el edificio. Y siento que Garrapinillos ha perdido algo que nos pertenecía a todos y siento que yo he perdido el paraíso de mi niñez. Menos mal que, transformado en polvo y silencio para siempre, de vez en cuando miro aquella fotografía… 

 

 

 

CARDIEL Y SUS CRIATURAS

20100406092600-cardiel.-balenciaga.jpg

Francisco Antonio Cuadrado Balenciaga

Por Antonio CARDIEL

Aventurero y tratante de esclavos madrileño nacido en 1803 y muerto en Galapagar en 1870. En 1831 embarcó como marinero en el bergantín negrero Tercer Cid, del que poco después se hizo contramaestre. Con los productos de la venta de los esclavos en Cuba, fletó un barco con el que apresó un bergantín portugués que llevaba más de 400 negros a bordo, pasando a cuchillo a la tripulación y haciéndose con el botín. Dedicóse a partir de entonces a ese lucrativo negocio entre La Habana y África. Hacia 1835 desembarcó en Gallinas, lugar de la costa occidental situado entre Sierra Leona y Monrovia, en busca de nuevos esclavos, habiendo entablado conversaciones con los jefes de las tribus antropófagas indígenas, intimando con ellos y casándose con una hija del más poderoso de los clanes. Estableció entonces diversas factorías en dicha costa para el tráfico de esclavos y para la venta de material de guerra, llegando a armar a un pequeño ejército de nativos con el que obligó a todos los reyes vecinos a rendirle vasallaje. Una vez aseguradas sus factorías, regresó a La Habana en 1841, momento que aprovecharon los ingleses al mando de Spencer para hacerse con las colonias y pasar a cuchillo a los comerciantes españoles allí asentados. Hacia 1849 abandonó la isla de Cuba para regresar a España, instalándose en Galapagar, después de haber residido un tiempo en Sicilia, ciudad en donde murió en 1854 víctima de locura furiosa, dejando una hija llamada Cecilia y un hijo mulato que residía en Gallinas de cuyo nombre no hay constancia.

*Me escribe Antonio Cardiel y le pido uno de sus trabajos de sus 'Fotorrelatos'. Ahora ha llegado a cien, cien historias apócrifas, deliciosas y variadas, rebosantes de imaginación, que formarían un espléndido y espectacular libro de literatura y fotografía.

 

 

 

 

TRES ARTISTAS Y UNA FOTO

20100407014634-cano-y-vicente.jpg

Son dos de mis artistas más queridos. José Luis Cano juega a retratar al fotógrafo Vicente Almazán durante la presentación de ‘Vivir del aire’, anoche, rodeados de amigos, en el Teatro Principal (Mil gracias a Ángel Anadón y a Rafa Campos, a Trinidad y Esperanza. Mil gracias a todos.)

Son tres de mis artistas favoritos: el que los capta es José Antonio Melendo. El ojo incesante. Una mirada insomne también, como Cano y Vicente, que lo capta todo.

07/04/2010 01:46 Antón Castro Enlace permanente. Escritores No hay comentarios. Comentar.

20100407103111-ceruelo.-pinos-de-rodeno..jpg

Queridos Amigos:

 

Os adjunto invitación para la inauguración de la exposición citada donde participamos mi hijo Héctor y yo junto a  Esteban Anía, un profundo conocedor  del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.  Héctor y yo llevamos algunas fotos grandes de los Pinares de Rodeno y de las Saladas de Chiprana, en particular una panorámica 360º, retroiluminada de 125 x 1027cm

 

Nos gustaría veros por allí.

Inauguración: Viernes 9 de abril a las 20 horas. Aula de Medio Ambiente Urbano (Calle César Augusto). Inauguración exposición biodiversidad -Vida: origen, adaptación y diversidad, a través de la Red Natural de Aragón

.

 

Un saludo. Antonio Ceruelo.

 

*Esta es una de las fotos de los pinares de Rodeno, que se expone en la Expo.

07/04/2010 10:31 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

NACHO FORTÚN EN HUESCA

20100408002610-fortun-bajo-20la-20lona.jpg

 

EL CUADRO MUDABLE. PAISAJES

 

EL PINTOR IGNACIO FORTÚN EXPONE

EN EL PALACIO DE VILLAHERMOSA DE HUECA

 

LUZ Y METAMORFOSIS

Por Roberto SÁNCHEZ

En el devenir de la obra  de Ignacio Fortún hay un empeño, un esfuerzo constante por el cambio, por la metamorfosis. Los personajes que poblaban sus obras hasta 1987 han desaparecido, o bien se han ocultado en los paisajes urbanos, en los recovecos de los espacios invisibles (fuera de campo) llamados “paisajes límite”. Ahora, casi siempre, los personajes somos nosotros (y él) que miran, que rebuscan en las imágenes de sus obras ensalmos ocultos que nos desvelen las mil y una metamorfosis que la luz produce en sus plásticas ensoñaciones sobre zinc o aluminio.

Ignacio Fortún  es un alquimista tranquilo, pero constante. La luz y el espacio, incluso el que está fuera del limitado cuadro, son sus elementos primordiales y los combina con sabiduría. Pero su afán no es el de controlar nuestra experiencia. Todo lo contrario. Pretende abrirnos caminos y puertas. Sus paisajes ofrecen tesoros que no permanecen ocultos por mucho tiempo, ya que sus metamorfosis se producen –las producimos- nosotros mismos. No quiere Fortún limitarse a colgar unos cuadros en espacios, hasta ese momento, vacios de sentido. Quiere ofrecernos una ruta abierta, pero previamente escenificada mediante la luz y el color. Nos ofrece sucesivamente en un orden abierto tres ambientes. El primero tiene como protagonistas imágenes de Zaragoza y una panorámica oscense. El segundo, prefiere paisajes entreverados de naturaleza y urbe, pero abiertos al mar. Y el tercero, imágenes con referencias al mundo rural, que inciden en la más reciente línea de trabajo del pintor. Además, en función de los recovecos del lugar expositivo, Sus pinturas y serigrafías sobre zinc y aluminio, tienen frente a la luz y el movimiento del que las observa, una cualidad especular que también reacciona ante los filtros cromáticos (esos tonos fríos o calientes que impone la iluminación). Y aquí, volvemos a la metamorfosis, a la reinvención del paisaje. Aunque, en muchos casos, el punto de partida fue una toma fotográfica (como si fuera un casting de imágenes y los cuadros personajes a los que se les buscó la escenografía más adecuada), intuimos y luego comprobamos que los territorios oníricos terminaron por imponerse. Eso le pasa a Bajo la lona, en la que de modo inesperado aparecen personajes, pero cuyos rostros desvaídos, fantasmales, confieren a la imagen un tono de pesadilla contemplativa, si esto es posible.

La última cabina, El huerto y la laguna, Paisaje que mira o Sombra de Monegros también ofrecen visiones que partiendo de lo real, son inquietantes reinvenciones, variantes de la realidad que se disponen a descubrirnos sus misterios.

Escenografías, puesta en escena y configuración de espacios que nos conducen al punto de vista cinematográfico. Nunca negó Ignacio Fortún, hijo reconocido del siglo XX, su pasión por el arte cinematográfico,  fue uno más de los que sucumbió al poderoso influjo hipnótico de la vibrante imagen proyectada. No era de extrañar que un cineasta se interesara por su quehacer, tan próximo, en muchos casos, a la mirada de un creador de imágenes en movimiento, ya que desde la incorporación de los soportes metálicos (desde 1997), ha ido creciendo su preocupación por la “puesta en escena” de sus paisajes, y por los juegos dramáticos y variantes expresivas que facilita la iluminación. Así, muy pronto, Domingo Moreno un cineasta aragonés (nacido en La Almunia en 1965) siempre preocupado por las artes plásticas y el mejor modo de reflejarlas en el audiovisual (de complementarlas y complementarse) le propone un trabajo que terminará por titularse: “Vislumbre. Miradas latentes en la obra de Ignacio Fortún” (2006). En él, los escritores Adolfo Ayuso, Fernando Sanmartín y Soledad Puértolas, conviven con uno de los cuadros del pintor. En un espacio íntimo narran su experiencia, en torno a la cualidad especular del metal y la memoria de los paisajes urbanos representados. Esta estupenda y concienzuda película de 30 minutos se detiene también en el proceso creativo de Ignacio Fortún, en su estudiada “puesta en escena”, en los intercambios de opiniones y perspectivas,  en las interacciones con la música que acompaña sus exposiciones, en definitiva con sus “intervenciones artísticas”, tan complejas como un montaje cinematográfico. Estamos ante una “colisión” de modos artísticos muy fructífera (en una sinergia próxima a la de Víctor Erice y Antonio López en “El sol del membrillo”, filme de 1992). Domingo Moreno ha sabido captar, en buena parte, el espíritu creativo de Ignacio Fortún, y ha sido capaz de traducirlo a imágenes empapadas de ese espíritu de alquimista tranquilo.

En la representación de esa Sombra de Monegros parece ocultarse algo tremendo, pero que descansa, oculto…Y nosotros, plácidamente nos dejamos seducir. Miramos y nos adentramos con decidida inocencia en universos, sin embargo, inquietantes y oscuros como los de David Lynch en “Carretera perdida” (1997) o los de “Paris, Texas” (1984) de Win Wenders,  algo más luminosos, pero no menos inquietantes. Dos cineastas muy diferentes que conectaron y se sirvieron de los paisajes vitales de Edward Hopper (1882-1967), ese pintor de origen neoyorquino, también capaz de trascender su obra pictórica. Admirador de creaciones artísticas de primer orden, concebidas por cineastas como Marcel Carné, Robert Siodmak o John Huston, fue admirado y “reutilizado”, a su vez, por cineastas como Alfred Hitchcock, Robert Altman y los dispares Lynch y Wenders. Sombras y luces que también admira nuestro creador aragonés.

La propuesta de “El cuadro mudable” es un juego, entre la introversión más reflexiva e inquietante y los aspectos más lúdicos de la luz expresiva interactuando con la visión paisajística. Un juego en el que Ignacio Fortún nos invita a introducirnos y a participar, mediante un recorrido, en unos paisajes que nos llevan más allá de los límites meramente físicos de la obra plástica. Nosotros, guiados por su escenografía, seremos los personajes de esas historias que surgen entre las luces y las sombras.

 

Texto de Roberto Sánchez para el catálogo de Nacho Fortún

Roberto es profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Crítico de Cine, colaborador de Radio Zaragoza (Cadena Ser). Experto en carteles de cine y en bandas sonoras.

LA NOCHE DEL PRINCIPAL

20100408003258-anton-20castro-20principal.jpg

Escribe Vicente Almazán:

Antón Castro ha presentado su poemario "Vivir del aire" en compañía de su musa Carmen Gascón, la editora Trinidad Ruiz Marcellán, la profesora Amparo Martínez, el escritor Daniel Nesquens y de un montón de amigos que no cabían en el hall del Teatro Principal.
Lo hemos pasado muy bien porque los afectos eran sentidos, los comentarios autorizados y no ha faltado el buen humor.

*La foto es de Vicente Almazán.

LA NOCHE DEL PRINCIPAL / 2

20100408004511-antoncastro-e2147.-manuel-arribas.jpg

Manuel Arribas, fotógrafo y diseñador, estuvo en el Principal con su cámara de fotos y me tomó este retrato mientras firmaba ejemplares.

CALERO, VISTO POR VICENTE ALMAZÁN

20100408005736-calero.-por-vicente-almazan.jpg

Escribió hace unos días Vicente Almazán:

Retrato de Ricardo Calero, 24 horas antes de iniciar "Los pasos...", un grabado excepcional de 114 metros de largo por 1,15 de ancho, en una sola pieza sobre papel fabricado especialmente por la casa Hahnemühle de Alemania, mediante la técnica clásica del gofrado y con una tinta especial, agualluvia pigmentada de piedra caracoleña del lugar. Esta intervención artística contará con la participación de todos los vecinos de Fuendetodos y artistas invitados, que así celebrarán el 264 aniversario del nacimiento de Goya.

 

08/04/2010 00:57 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

COMIENZA 'ESPIELLO'

20100408103319-monesmafernando-carrera-en-plaza-mayor.jpg

Espiello encara su edición más internacional

 

ü  La Sección Panorama está dedicada por primera vez a un país, Argentina

ü  Mañana por la noche se estrenará en sala el documental “Maderadas en el Pirineo”, de Eugenio Monesma

 

Boltaña.-El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Ramón Miranda, inaugurará mañana en Boltaña Espiello, VIII Muestra de Documental Etnográfico en su edición más internacional, con participación de documentales de los 5 continentes, de los que 26 de los 111 recibidos optarán a los premios Espiello.

 

El acto de inauguración dará paso a la presentación del jurado y a la Sección Panorama, dedicada por primera vez a un país, Argentina y en la que se proyectará una selección de cortometrajes argentinos que introducirá la responsable del Área de Medios Audiovisuales del Instituto Nacional de Antropología de Argentina (INALP). Por la noche, a las 23:00 horas, y en el apartado Trabajos Invitados se estrenará por primera vez en sala el documental de Eugenio Monesma “Maderadas en el Pirineo”, una coproducción de Pyrene, P.V. y Aragón TV que ha servido a Monesma de discurso de ingreso en la Real Academia de las Artes y las Letras de San Luis.

 

Las secciones Nuevas Promesas, Pirineos y Celuloide protagonizarán la segunda jornada de la muestra. La mañana estará dedicada al público infantil y juvenil y por la tarde se estrenará el documental “Plan 25” de Antonio Cadierno, un trabajo que aborda la temática universal de la despoblación rural en España durante las décadas de los años 50 y 60, centrándose este proyecto de investigación en el caso del valle de Chistau, que en 1985 saltó a la fama por la organización de la Caravana de mujeres de Plan. El estreno coincide con el 25º aniversario de este acontecimiento. La película dará paso a la mesa redonda “La caravana que cambió nuestras vidas: una respuesta creativa a la despoblación rural en Sobrarbe”, moderada por el vicedecano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), José Carmelo Lisón y que contará con la participación del director de “Plan 25”, Antonio Cadierno; el profesor del departamento de Sociología de la UCM, Alberto San Gimeno; el alcalde de Plan y uno de los promotores de la caravana de mujeres, José María Fantova, y de la vecina de plan y miembro de la Comisión organizadora de los actos conmemorativos del 25º aniversario, Angelines Ferrer.

 

 

 

Espiello estrenará el sábado por la noche la Sección Celuloide con la que la muestra se abre al cine de ficción. La película “La clase” de Laurent, Cantet, inaugurará Celuloide, sección que contará con la presencia del crítico cinematográfico Hilario J. Rodríguez.

 

No será hasta el domingo cuando arranque la Sección Concurso, a las 11:00 horas con el documental “Cien metros más allá”, de Juan Luis de No, y que se prolongará hasta el sábado día 17. Del lunes 12 al viernes 16 se pasarán las películas en horario de noche, a partir de las 22:00 horas.

 

Más de 800 personas

 

            Más de 800 personas han disfrutado de las actividades previas organizadas por el área de Cultura de la Comarca de Sobrarbe y el Centro de Estudios de Sobrarbe, organizadores de Espiello.

*En la foto, Eugenio Monesma, director de más de un millar de documentales y responsable de 'Plaza Mayor'.

 

08/04/2010 10:33 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

'LOS NUTRIEROS' DE RODOLFO WALSH

 

LOS NUTRIEROS

 

Por Rodolfo WALSH

Renato oyó los tiros. Volaron patos y garzas, y en la lejanía una nubecilla de humo azul se desguedejó lentamente en la quietud infinita de la tarde.

   Al filo de la noche volvió Chino Pérez, ceñudo y silencioso. Traía a remolque un bote pintado de rojo, con las letras blancas en el costado de babor: «San Felipe».
   ­Lo encontré –explicó, sin mirar a Renato–­. Creo que es de la estancia. –Y añadió al cabo de una pausa–­: Se habrá cortado el amarre.

   Renato se incorporó lentamente, fumando su pipa, y acercóse a la orilla. Renato era bajo y escuálido. Sus ojos azules tenían una fijeza de alucinado, que desmentía el diseño casi pueril de la boca.

   La cadena del bote era nueva, Renato vio que estaba intacta, pero no dijo nada. En el fondo había flamantes aparejos de pesca y un rifle calibre 22; en uno de los bancos, un sweater de lana a rayas multicolores.

   ­–¿Cazaste algo?­ –preguntó Renato en voz baja.

   –­No –­replicó su compañero. Y agregó con una sonrisa torva–­: Gallaretas.

­–Oí los tiros­ –dijo Renato. Chino Pérez no contestó. Ensimismado y remoto sentose en la orilla de la isleta; se sacó las alpargatas y hundió los pies en el agua fría con la mirada clavada en la distancia.

   Aquella noche hubo desvelo de perros en la costa de la laguna; pisadas y linternas; voces apagadas, que el viento traía y llevaba. Renato dormía. Chino Pérez estuvo fumando, absorto y lejano, hasta que el cielo empezó a clarear.

 

Chino Pérez terminó de cuerear las nutrias y estaqueó los cueros. Renato lo observaba con sus ojos azules e impávidos.

   Chino Pérez tapó con tierra el fogón, y luego tendió la mirada a lo lejos. El agua había tomado un color plomizo, y en el oro verde de los juncos se alargaban las primeras sombras. Por los confines de la laguna, ensimismada en la quietud vesperal, entre las últimas barreras de juncos, flotaban a ras del agua nubecillas de vapor.

  ­–Está bien, hermanito; esta noche es la vencida ­ dijo Chino Pérez sin volverse.

   Los dos botes balanceábanse en la orilla de la isleta. Las líneas de pesca se sacudían a intervalos con breves convulsiones eléctricas. «Dientudos», pensó Chino Pérez de mal humor. Todavía no era la hora de las tarariras. Las tarariras se llevaban la línea de un golpe, dejándola tensa y vibrante como una cuerda de violín.

   ­–Ya sé que querés irte­ –dijo Chino Pérez.

   Renato no contestó. Dejó que el silencio flotara entre ellos, separándolos, restituyéndolos a sus mundos distintos, suavemente, sin violencias.

   Chino Pérez era de baja estatura, fornido, cetrina la faz, tallado a cuchillo el entrecejo, hirsuto el pelambre, pétrea y estólida la expresión.

   A lo lejos, en el campo, encendiose una luz. Ladraron perros. Gorgoteaba el agua.
   «Ya sé que querés irte­ –pensó Chino Pérez–. Yo también quiero irme» –­meditó mirando el bote de la estancia. Las rayas coloridas del sweater se destacaban en la oscuridad. Chino Pérez no había querido tocar nada. Un temor recóndito le impedía poner la mano sobre cualquiera de esas cosas. «Ya te vendrán a buscar», pensó con saña.

   Luna llena: pila de monedas amarillas y temblonas sobre el paño gris del agua.

   En el fondo del juncal gritó la nutria; era un grito quejumbroso, como el gemido de un ser humano. Chino Pérez se levantó el cuello del saco, como si tuviera frío.
   ­–Ya puse las trampas­ –dijo. Renato pensó que no hacía falta decirlo. Lo había visto salir temprano, en el bote, con las trampas, preparadas para ponerlas en los nidos y comederos.

   Chino Pérez acercose al fogón y se acuclilló, frotándose las manos. Entonces advirtió que él mismo había apagado el fuego y lamentó haberlo hecho. «Mañana nos vamos­ –pensó­–. Para siempre.» Tres meses durmiendo en cualquier parte, sobre la tierra húmeda y podrida, sin encender fuego de noche, sin mostrar el bulto de día. Tenía el gusto del pescado pegado a la garganta. Escupió con asco.

   –­¿Y qué vas a hacer, gringo, con la plata?

   –­¿La plata?­ –Renato parpadeó­–. Volveré a la chacra­ –dijo a la vuelta de un largo rato. Su padre había querido tener un tractor. Toda su vida había querido eso. Ahora estaba muerto, en medio del campo, y los tractores pasaban por encima de sus huesos. Muerto, para siempre, y sin estrellas. El espejismo había renacido en el hijo, más torturado y violento: para hacerlo realidad a la fuerza, se había metido a nutriero. En la estancia vecina a la chacra de su padre había visto una vez un tractor de oruga, un Caterpillar pintado de rojo… Renato, acaso sin saberlo, tenía la tierra metida en todo el cuerpo, como sus padres y sus abuelos. Salió de su ensoñación con algo parecido a un escalofrío.­ –Si la cobramos… –­agregó en voz baja.

   Chino Pérez, cabizbajo, pateó el suelo húmedo. Oyóse un chapoteo en el agua, y una de las líneas quedó bruscamente tirante. Empezó a retirarla, despacio, con acompasados movimientos de ambas manos. Cabresteaba la tararira, veloz y frenética al extremo de la línea, mordiendo el hilo reforzado con alambre. Con un último tirón la sacó a la orilla. Brillaban en la boca del pescado los dientes amarillos y fuertes, y sus ojos tenían una fijeza azulina y viscosa. Chino Pérez la sujetó con el pulgar y el índice por las agallas y la golpeó dos veces en la cabeza con el mango de un rebenque. Después le sacó el anzuelo. Silbó en el aire la plomada de tuercas y hundióse en el agua.

Renato apagó la pipa y se puso en pie.

   ­–Voy a recorrer las trampas­ –dijo.

   ­–Dejá; voy yo­ –replicó Chino Pérez. Su acento se dulcificó–­. Mejor que duermas un poco, hermano. Mañana hay que caminar mucho.

   Renato obedeció. Acostose sobre unas lonas, con la ropa puesta; y antes de quedarse dormido, vio por última vez la silueta de su compañero, erguido sobre el bote, remando a la luz de la luna.

 

 

Chino Pérez hundía el remo silencioso y el bote quebraba el espejo terso y pulido del agua. Dormía la laguna profunda de ecos y rumores. Las cejas de los juncales se destacaban nítidas y oscuras.

   Chino Pérez no siguió el camino de costumbre. Un miedo supersticioso y agudo le aleteaba en la sangre. No estaba acostumbrado al miedo. Pugnaba por sacudírselo, como un perro a un tábano. Al llegar frente a la isleta de espadañas, dejó de remar.
   En el recodo de la isleta, la tarde anterior se le había aparecido el hijo del mayordomo en el bote de la estancia. Chino Pérez lo había visto una sola vez, de lejos, recorriendo el campo, pero lo reconoció en seguida. Al ver al nutriero, un gesto de hombría le había curvado los dedos en torno al rifle. No mediaron palabras, ni hacían falta. Con ese mismo gesto viril en el rostro adolescente se había doblado y había caído por la borda –­un tiro en la garganta­–, entre las ásperas ortigas de agua.

   Chino Pérez no quiso pasar por allí. En la isleta dejaba dos buenas trampas. «Que se quede con ellas el mayordomo», pensó torvamente.

   El viento soplaba de la costa, peinando los juncos. Un cencerro trasudaba gotas de sonido en las manos heladas del aire.

   Y se hizo de pronto, a lo lejos, la noche de los perros, de los tiros, del odio desatado como una llamarada. Chino Pérez oyó las voces sordas que el encono aceraba. Se las traía el viento, acres y feroces como mordeduras.

   Después fue el silencio, más súbito, más grande y terrible que antes. El silencio de la laguna, preñado de misterio.

 

 

De lejos lo ventearon los perros. Chino Pérez arrastrábase por el pajonal, sigiloso como un gato, en dirección al Molino Grande, en desuso desde que las aguas del cuadro se tornaron salobres.
   Al pie del molino los peones de la estancia habían encendido una fogata. A su cárdeno resplandor se destacaba en silueta la figura del mayordomo, sombrío como la noche, los brazos cruzados, separadas las piernas, desafiando a la noche a que le quitara su venganza.
   A la luz de la luna giraba la rueda del Molino Grande, como una enorme flor blanca. Giraba lentamente, deteniéndose a ratos; y amarrado a las aspas chorreando sangre, con los ojos vidriados de dolor y espanto, giraba el cuerpo torturado de Renato. El viento traía y llevaba sus gemidos, y la rueda giraba lentamente bajo el cielo tachonado de estrellas.
   A doscientos pasos del molino se detuvo Chino Pérez para tomar aliento. Quemábanle en las manos las pinchaduras de los abrojos. Los perros se revolvieron, inquietos, recrudeciendo el coro exasperado de ladridos. Siguió avanzando. A intervalos le llegaba el quejido estertoroso de Renato.

   ­«Paciencia, hermanito. Paciencia.»

   Se detuvo a cien pasos del molino.

   Chino Pérez no erraba nunca un tiro. A veinte metros de distancia mataba una nutria con un tiro en el ojo, para no perforar el cuero.

   ­«Paciencia, hermano.»

   Alzó el winchester, despacio, muy despacio. Las miras se clavaron en el semblante taciturno del mayordomo, vacilaron un instante, después siguieron subiendo por el bruñido esqueleto del molino. La rueda dio media vuelta más y se detuvo chirriando, dejando a Renato vertical, de pie en lo alto, suspendido y solo, con los ojos azules extraviados.
Chino Pérez apretó el gatillo.

 

La editorial Veintisiete Letras acaba de publicar los ‘Cuentos completos’ de Rodolfo Walsh (1927-1977). La editora María Moreno me ha mandado este estupendo relato, ‘Los nutrieros’.

 

AMOR Y MUERTE: UN MURAL DE LUIS DÍEZ

El limbo de nieve que precede al fin

 

 

Luis Díez inauguraba el pasado martes un gran mural de 60 metros cuadrados, ‘Vida y muerte son lesbianas’, en el Espacio Tránsito del Centro de Historia

 

Luis Díez (Zaragoza, 1978) es un artista de inspiración hiperrealista que ha realizado varias exposiciones, ha pintado a personajes vinculados con el mundo de la música, ha diseñado portadas de Bronski o Nacho Vegas, entre otros, y ha desarrollado el atrezzo de la gira de ‘El viaje a ninguna parte’ de Enrique Bunbury de 2004. Desde hace unos días se enfrenta a uno de los proyectos más ambiciosos de su trayectoria: un mural de 60 metros cuadrados en el Espacio Tránsito del Centro de Historia de Zaragoza. La obra, cuya ejecución ha grabado en vídeo y ha capturado con su cámara fotográfica Gustaff Choos, se inauguró el pasado martes y responde a un título tan atractivo como insólito: ‘Vida y muerte son lesbianas’.

“Acababa de redactar un proyecto para el IV Espacio de la Diputación de Zaragoza en torno a ‘Moby Dick’, la novela de Herman Melville, un libro sobre el frío, el mar, la aventura y el gran pez, un libro repleto de experiencias, de filosofía, un libro de máxima actualidad sobre el bien y el mal, la vida y la muerte. Empecé a pensar en la muerte, y decidí enfrentarme a ella en un proyecto artístico”, recuerda Luis Díez. De golpe le invitaron a hacer el mural, y comprobó que la muerte se había convertido en una obsesión y en un desafío.

Aceptó  el encargo, “es la primera vez que hago un mural así; yo estoy acostumbrado a realizar cuadros y he colaborado activamente en la muestra sobre Grabaciones en el mar”, y creyó que era “el momento de profundizar en este asunto. A mí siempre me han interesado los temas morbosos: la homosexualidad, el terror, las drogas, lo inquietante, la obra de autores como Dennis Cooper, J. T. Leroy, Kathy Acker, que también tienen un halo de ingenuidad y a la vez entroncan con ‘el lado más salvaje de la vida’ que cantaba Lou Reed”. Señala Luis Díez que, por otra parte, le atraen el mundo de los autores de la ‘beat generation’ (Allen Ginsberg, Kerouac, Burroughs), la novela negra de autores como Jim Thompson, películas como ‘Drugstore cowboy”. “Me confieso un enamorado de la belleza, que es una auténtica religión para mí”, apostilla.

Con todo este bagaje de incitaciones, Luis Díez ha querido pintar una obra que explora ese instante decisivo que te sitúa en el túnel de la luz, donde “el ser humano no sabe bien si está muerto o está vivo, si debe asumirlo o evitarlo y huir, esa milésima de segundo en que todo se agolpa y no sabes con certeza dónde estás y si hay retroceso. Ese instante que se parece al coma y que, en mi caso, dado que soy vitalista y quiero vivir, tiene mucho que ver con aferrarse a la luz de la vida”. Para representar ese asunto, Luis Díez ha elegido una figura central, una mujer de rojo, semidesnuda, con un seno al aire, y la ha rodeado de distintas criaturas, figurativas y metafóricas, que sirven para contar historias complementarias, casi a modo de coro.

Añade el artista: “Yo he elegido una pintura realista porque me siento muy identificada con ella. Por sus miradas, por sus gestos, por la capacidad de trazar manos intensas, cuerpos tensos, etc. Ese mundo me resulta más cercano que la abstracción. Esta obra es también una defensa de la pintura”.

Alude a Velázquez para explicar sus intenciones. Dice que cuando alguien se acerca a los cuadros del pintor sevillano ve las manchas, las texturas, las imperfecciones, los minuciosos trazos, y que cuando se aleja de la pieza se ve una obra casi fotográfica que se aproxima al hiperrealismo. “Yo quería que esta obra fuese pintura. Pintura, con acrílico y carboncillo. Auténtica pintura, con sus gotas, con sus manchas, con la fuerza y el nervio de la pintura, al servicio de una historia y de una trama dramática que siempre completa el espectador”. Además de la figura central, hay otras que añaden detalles: una joven con una bola de luz entre las manos, un joven que muestra su torso estremecido, dos muchachos que meditan sobre la voluntad y la capacidad de elegir y de decidir. A esas figuras, les añade golondrinas, celajes de rojizas sombras, otras criaturas apenas bosquejadas, y frases del tipo: “Como un lobo él sólo puede gruñir’ o “No dejes que la nieve entre en tus venas”.

El conjunto se completa con una escultura-bodegón, una ‘vanitas’ barroca, con una calavera y un pájaro. Varios espejos colgados forman parte del escenario y a la vez, con sutiles movimientos, sirven para que el espectador pueda leer mejor las frases. El fotógrafo Gustaff Choos dice: “He asistido al proceso durante varios días, y me ha sorprendido mucho la minuciosidad, la paciencia, los esfuerzos para conseguir un volumen. Pinta y repinta una y otra vez hasta conseguir el efecto que quiere”. Ese proceso también forma parte del proyecto mediante una pantalla de vídeo.

Luis Díez explica el título: “Arranca de una canción de Javier Corcobado. En esa milésima de segundo, o limbo de nieve en que todo se decide, vivir o morir, la vida y la muerte tienen una relación de amor que dura poco; se aman, se odian, se poseen, se repelen. Una relación lésbica. El mural propone una historia entera, impresa sobre una pared efímera”.

*Estas fotos son del zaragozano Gustaff Choos.

DIÁLOGO SOBRE 'VIVIR DEL AIRE'

20100410111812-anton-castro-por-jose-miguel-marco.jpg

Antón Castro (Santa Mariña de Lañas, Arteixo, A Coruña, 1959). Gallego, afincado en Aragón desde hace décadas, acaba de publicar un poemario, 'Vivir del aire' (Olifante: La Casa del Poeta), que presentaba el pasado martes en el Teatro Principal, junto a Amparo Martínez y Daniel Nesquens.

 

Por Esperanza PAMPLONA

Llegó a Zaragoza huyendo de la mili. "Tenía 18 años; poco después me encerré en una buhardilla: quería ser poeta. Poeta gallego. Aprendí a escribir a máquina cuando trabajaba de camarero y un día descubrí la narrativa".

¿Es usted poeta, novelista, periodista?

La poesía forma parte de mi vida desde la adolescencia, cuando estudiaba Electrónica. Soy lo que soy porque descubrí a Neruda, a Bécquer y a Lorca. Escribí tres o cuatro libros de poemas en gallego. Solo publiqué un poema: 'Biografía del ahogado', se titulaba. El poemario tenía un título prometedor: 'La playa de los ahogados' (‘O praial dos afogados’), y era una crónica del mar, de naufragios, de amores imposibles, de noches de plenilunio. Entonces compraba todos los libros de poesía del mar que encontraba. Era coleccionista de poemarios marinos. Luego estuve mucho tiempo sin escribir poemas. Publiqué algunas cosas en una antología de 1990: 'Penúltimos poetas de Aragón' (DPZ). Y metí la poesía en mis relatos, novelas o textos de otro tipo. Incluso en el periodismo. Para algunos soy un narrador impregnado de poesía, para otros un poeta metido a narrador. Con 'Vivir del aire' he recibido más e-mails que con ninguno de los libros, y esta idea se repite mucho en ellos.

'Vivir del aire' es el título de su poemario, ¿es también una declaración de intenciones?

Sí que lo es. A mí me sugiere ir conduciendo y escuchando la radio. Y veo el cielo y los paisajes, eso me vuelve loco. Es como si recuperase algo que está en mi raíz. También me ocurre al caminar, trato de atrapar ese mundo que está lleno de sensaciones y de otros textos de otras gentes, textos que he leído, que recuerdo, que evoco. A veces uno está agobiado, pero al final lo importante es el deseo de vivir. Y el aire encarna la exaltación de la vida. Otro móvil decisivo del libro es el amor: el sueño de amor, la locura de amor, el deseo. ‘Vivir del aire’ también es una declaración de amor a la escritura y a los lugares donde ahora vivo: Zaragoza y sus calles, como Pabostría, el Canal Imperial o Garrapinillos, con esos depósitos que son como faros o palomares abiertos a los vientos. Y a otros lugares donde he vivido, como Teruel y provincia.

Este no es un libro de poesía al uso, abunda la prosa.

Siempre me ha gustado mucho el poema en prosa. O la narración enmascarada con imágenes poéticas. Sucede en varios relatos: en esa vindicación del fantasma de Arana, en la historia de amor del fotógrafo Cepero. Ahí tenía en la cabeza, en estas formas, a Vicente Aleixandre y su 'Pasión de la tierra', a 'Ocnos' de Luis Cernuda, a 'Las cosas del campo' de Muñoz Rojas y la lírica de Juan Ramón Jiménez, a quien se le rinde un homenaje. El libro es como un álbum del camino del paseante. Se confunde con la naturaleza, evoca, denuncia, se estremece, y termina casi igual, con un tratado de intenciones. Es un libro muy narrativo: te invita a entrar en él y a quedarte.

Escribe, lee, hace televisión, presenta libros, entrena al fútbol, ¿cuántas horas tiene su día?

No lo sé. No tengo agenda. Soy un organizado en el desorden. Creo mucho en la cabeza, aunque a veces tengo despistes. Me dicen que mi cabeza es como un Google. Soy muy entusiasta y obsesivo. Pero nunca me cuestiono si me va a dar tiempo o no. No pienso mucho en el tiempo, y hay días que voy a ver los partidos de fútbol de mis hijos, aunque ya no entreno a su equipo. Siempre busco momentos para mí. El tiempo es un don que está ahí, es como el aire. Si lo pienso, me agobio. Y, en caso de apuro, se puede trampear un poco.

Por sus manos pasa prácticamente todo lo que se publica en Aragón, ¿cómo ve el panorama literario en estos momentos?

Yo no lo leo todo, pero sí hago una ojeada o le encargo a gente que lo haga. Creo que estamos en un momento muy bueno. Hay un montón de autores en todos los géneros -novela negra, otras formas de la narración y del relato, poesía- y a lo mejor no hay muchos libros maravillosos, pero sí una corriente muy interesante y plural. Creo que ha pasado algo importante. Esta es una comunidad pequeña pero muy activa y muy vital. Este es un momento que ha sido tan poderoso y arrollador que ha superado la capacidad de reacción de las instituciones.

¿Ya está trabajando en algún título nuevo?

Después de haber hecho este libro, se me ha colado un hilo, que es el del relato corto y los poemas en prosa con un nexo: el amor. Son historias de distintos personajes, la mayoría existen. En una conversación surge un tema y yo soy un poco vampiro de la realidad. Es un diálogo entre el hombre y la mujer, que se produce a través de historias breves de amor. Pero de repente me he estancado.

¿Y qué hace cuando eso ocurre?

Pues tienes que insistir. El escritor es una persona que se sienta todos los días a escribir. Pero es verdad que hay momentos de especial luminosidad. Yo soy muy intuitivo y con una pequeña idea salgo como un cazador a desarrollarla.

 

*El pasado martes, la jefa de cultura de Heraldo de Aragón Esperanza Pamplona publicaba esta entrevista en el diario con motivo de la aparición de ‘Vivir del aire’ (Olifante: Papeles de Trasmoz / La Casa del Poeta). Le agradezco mucho su generosidad y también a Rafael Campos y Ángel Anadón, responsables del Teatro Principal, y a Amparo Martínez y a Daniel Nesquens su presentación, y a todos los amigos, compañeros de prensa y de la escritura y curiosos que quisieron pasarse por allí en un día tan importante para mí: la aparición de un primer poemario modesto. Y muchas gracias también a Helga Martínez que firmó esta crónica del acto.

LA INTENSIDAD EN PROSA Y VERSO DE ‘VIVIR DEL AIRE’

 

Por Helga MARTÍNEZ

Dispuestos a demostrar que ‘Vivir del aire’ no equivale para nada a hacerlo del cuento, el mundo de las letras aragonesas se dio cita ayer en un escenario tan mágico como la antesala del Teatro Principal para arropar a Antón Castro en la presentación de su primer libro de poesía. "Es una obra muy especial para mí, porque mi sueño cuando vine de Galicia a Zaragoza era haber sido poeta, lo que ocurre es que me fui por otros derroteros", reveló Castro, escritor y periodista en HERALDO DE ARAGÓN y de Aragón Televisión.

"Se puede decir que es el libro por el mayor número de felicitaciones cariñosas he recibido desde su puesta en circulación, y confieso que es con el que más miedo he tenido a la reacción de la gente", añadió Castro, autor de una veintena de títulos.

 ‘Vivir del aire’ es, en palabras de su artífice, "un poemario con 18 textos cortitos, algunos en verso y otros en prosa, cercanos al microrrelato, por el que yo siempre he sentido mucha debilidad" [desde mi primer libro ‘Los pasajeros del estío’, publicado por Olifante hace ahora 20 años]. Y, como destacó una de las presentadoras, Amparo Martínez, es un libro dotado de una intensidad vital que abruma: "En él vamos a encontrar parte de nuestra historia colectiva, desde la realidad de la emigración de los españoles comparada con la inmigración de hoy hasta el aprendizaje del amor, pasando por la crónica del dolor de la España más negra o los mitos personales, materializados en este caso en lugares como Dublín o en la figura de los Amantes de Teruel".

Martínez, profesora de Historia del Cine en la Universidad de Zaragoza, estudiosa de Luis Buñuel y comisaria de la exposición Un perro andaluz que se muestra actualmente en La Lonja, destacó que, sobre todo, "es un trabajo hecho de retazos de Antón, que siempre se muestra entre místico, misterioso y, a la vez, nostálgico, y con una capacidad brutal para disfrutar de cada cosa que ofrece la vida".

Trinidad Ruiz Marcellán, editora de esta creación a través de la colección Papeles de Trasmoz de Olifante, agradeció al escritor su estrecho vínculo con La Casa del Poeta y el hecho de haberles elegido para publicarlo: "Supone una alegría enorme", matizó.

En el acto también intervino el escritor zaragozano Daniel Nesquens, reciente VII Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil, que bromeó sobre el hecho de que ‘Vivir del aire’ tendría que haber sido presentado en La Muela... Este "novelista y cuentista", como lo presentó Ruiz Marcellán, se metió al público en el bolsillo con un divertido relato inventado sobre la vida de Antón Castro y una conversación ficticia con su abuelo muerto para explicarle de qué va el libro... Vamos, que no faltó el humor en un foro en el que también se pudo ver a José Luis Corral, Miguel Mena, Miguel Ángel Yusta, Dolán Mor, Pilar Navarrete, Gabriel Sopeña, Antonio Pérez, Fernando Sarría, Luisa Miñana y la gente de la tertulia Fuentes de la mentira [y muchos más…]. Y, por supuesto, la familia del protagonista, encabezada por su mujer, Carmen Gascón: "Hace treinta años que me fui a vivir con ella, es la madre de mis cinco hijos y, por supuesto, está presente en todo el libro", enfatizó Castro antes de leer el poema ‘Los dos que duermen’.

El escritor también tuvo palabras de recuerdo para el fallecido pintor Vicente Pascual, al que dedica uno de los poemas, y para dos "ausentes por enfermedad, a los que hoy echo de menos: Rosendo Tello y José Antonio Labordeta".

*La fotografía es de José Miguel Marco.

 

UNA FOTO DE RAMÓN ZARAGOZANO

20100411171113-ramon-zaragozanooto.jpg

Ramón Zaragozano es poeta y fotógrafo, y viaja alrededor del mundo en moto. Esta pieza se llama ‘Oto’. Me manda esta nota-poema.

 

es solo un juego
moviendo el agua de cada día
hasta que salga espuma

y dibujar algo
con el dedo
o soplarla
para ver
hacia donde va el viento

o tomar un poco
con las dos manos
y frotarte la cara ...
con los ojos cerrados

11/04/2010 17:11 Antón Castro Enlace permanente. Fotógrafos No hay comentarios. Comentar.

TRES POEMAS DE B. L. DE BLANCAS

LLORO

 

 

Lloro

por cuanto he sentido;

nada hay más hermoso

que llorar de gozo.

 

                (de Clepsidra del destino)

 

LLEGADA A LA META

 

 

Cuando casi en la meta, sintiendo cerca el mar,

cumplida la esperanza y el proyecto cumplido.

Superados los sueños, dueños de haber vivido,

templados de armonía, sólo queda esperar.

 

Cuando un día cualquiera, elegido al azar,

llegue a tu corazón solo y desprevenido,

revestido de sombras, burlando algún descuido,

el momento temido que tiene que llegar.

 

Tú, camina segura, serena y animosa,

que nada te detenga, que estás en tu camino,

de tus copiosos frutos ungida y coronada.

 

En nuestros corazones te quedarás fundada.

por ti trascenderá lo humano a lo divino

y quedará en nosotros tu eternidad gozosa.

 

                (de Las cuatro estaciones)

  

 

DESPUÉS

 

 

Después será la sombra;

un grito fósil en la noche prehistórica

perforando los tímpanos ausentes

del amor congelado;

sólo un nombre en la piedra.

 

Después será el silencio,

tras el largo desierto de las dudas

y la esperanza núbil.

Un temblor de nostalgia

recorrerá las jóvenes riberas.

 

Luego será el olvido.

Una lluvia de siglos de ceniza

sepultará las ruinas arrogantes.

Ganar la eternidad sólo habrá sido

un vano intento de la nada.

 

           (de la revista de poesía Malvis nº II)

 

*El pasado día 20 de marzo fallecía el escritor turolense Benedicto Lorenzo de Blancas. Su hijo Miguel me ha mandado estos poemas y esta foto. La foto es de 1960.

 

EN RECUERDO DE MANOLO BENITO

20100413093105-manuel-benito.-da.jpg

PROGRAMA

 

Día 12, lunes, 19 horas:

 

Inauguración de la exposición de la Comarca  Hoya de Huesca / Plana de Uesca “Regiones Devastadas” y de  las IV Jornadas Culturales Republicanas.

 

Homenaje a la enseñanza de la II República y la Guerra Civil.

   Intervienen:

    Juan Manuel Fernández Soria, catedrático de la Universidad de Valencia: “Muros de soledad. Depuración y exilio interior del Magisterio”

    Sebastián Gertrudix, maestro de Lérida: “Simeón Omella y sus mujeres”.

    Víctor Juan, director del Museo Pedagógico de Aragón: “Maestras: las luces de la República”.

 

Presenta Carlos Escartín Otín, presidente del Círculo Republicano Manolín Abad de Huesca.

 

Día 13, martes, 19 horas:

 

Presentación de los libros “Des Aragonais. Testimonios del  exilio aragonés en el sur de Francia” de Sergio Sánchez Lanaspa y  “Sois Leyenda. Brigadas Internacionales y el frente de Aragón” de Salvador Trallero. Con la presencia de los editores y de los veteranos antifascistas  Martín Arnal y Mariano Viñuales. 

 

Moderan Raúl Mateo y Jesús Inglada.

     

Día 14, miércoles, 16.30 horas:

 

Cementerio civil de Huesca. Ofrenda floral, musical y poética a los defensores de la libertad y colocación de una placa conmemorativa a Manolo Benito. Actuarán os Gaiters d´a Tierra Plana.

 

19 horas: Concierto de ADEBAN, cantautores aragoneses, en el Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca.

 

20 horas: Semblanzas de Manolo Benito a cargo de J. Mª  Azpiroz, Eugenio Monesma y Jesús Inglada, Consejeros del  IEA.

 

22 horas: Cena de hermandad Republicana en la cafetería del Palacio de Congresos de Huesca. 

 

Día 15, jueves, 19.45 horas:

 

Homenaje en  Sariñena a Mariano Constante, nacido en Capdesaso y recientemente fallecido, que sobrevivió al campo de exterminio nazi de Mauthausen.

 

Antes de este acto, y en el Parque Municipal, se descubrirá una placa a la memoria de todos los Monegrinos que fueron deportados a Austria personalizada en los trece vecinos de Sariñena.

 

Posteriormente se celebrará el homenaje a Mariano  Constante en el salón multiusos del ayuntamiento  y lo mantendrá Cruz Ullod, concejala de cultura de Sariñena. Asistirán los hijos del homenajeado y Jesús Inglada, autor de su biografía.

 

A las 19 horas saldrá un autobús hacia Sariñena desde la Estación Intermodal de Huesca y regresará al concluir los actos, hacia las 22 horas.

 

 

Día 16, viernes, 20 horas:

 

Proyección del documental “Memoria de los Campos”. Seguidamente conferencia de Virgilio Peña, compañero de Jorge Semprún y superviviente del campo de exterminio nazi de Buchenwald.  Presentará Jesús Inglada.

 

Pequeño concierto de música popular a cargo de la soprano del Conservatorio de Valencia Quiteria Muñoz.

 

            Clausura de las IV Jornadas

 

 

NOTAS: Los actos de los días 12, 13, 14 y 16 salvo, obviamente, el homenaje del cementerio y la cena del día 14, se celebrarán en el Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca. El resto de actos según las horas y lugares indicados en el programa.

 

A la cena del día 14, cuyo precio será 20 €, es necesario apuntarse con anterioridad al día 12 de abril en el local provisional del Círculo, los miércoles de 20 a 22 horas, C/ Zaragoza, nº 12, principal izda. (IU) o en:

      republicahuesca@yahoo.es   ó

       www.republicahuesca.org

    haciendo constar  “cena 2010”

 

 

Durante toda la semana y hasta el día 25 de abril podrá visitarse en la Sala Saura de la Diputación Provincial la exposición itinerante de la Comarca Hoya de Huesca / Plana de Uesca “Regiones Devastadas”

 

*Tomo esta información de los Cuadernos de Cazarabet que dirige Javier Díaz desde Mas de las Matas. Un proyecto cultural de trabajo constante. Las fotos corresponden, respectivamente, a Diario del Altoraragón, al libro 'Huesca. Álbum de adioses', el personaje se llama Toribio, y el último retrato de Manuel Benito lo he tomado del blog de Manuel Trujillo Berges.

13/04/2010 09:31 Antón Castro Enlace permanente. Temas aragoneses No hay comentarios. Comentar.

ENTREVISTAS: ÁNGEL GARI

20100413093308-angel-gari-gr.jpg

“El demonio es una metáfora

del mal que el poder

usa según le conviene”

 

Ángel Gari, antropólogo y estudioso de la brujería y religiosidad popular en el Altoaragón, recibe el próximo sábado la Mención Especial del Festival ‘Espiello’

 

EL CURIOSO SIN COMPLEJOS. Ángel Gari vivió unos días a la intemperie en París, subió la torre Eiffel a pie y acarició las esculturas egipcias del Louvre y estuvo en la base norteamericana para oír y tocar los B-52.

 

 

Ángel Gari Lacruz (Huesca, 1944) adivina, presiente, ingresa en la trastienda de las cosas, en el ánima oculta del mundo. Posee desde muy niño una curiosidad inagotable, un afán de conocimiento absoluto. Dice que desde los siete años no ve nada; en días especiales de luz y solo a veces atisba un fragmento de claridad. La ceguera no le ha impedido ser un sabio de historia, de brujería, de religiosidad popular y de fotografía, de pintura y de narraciones orales, y de cine. Con él se puede hablar de un sinfín de películas, e incluso suele usarlas para sus charlas en distintos cursos. Conoce los objetos con minuciosidad: siempre le pide a diversas personas, “muy diferentes entre sí”, que le describan lo que ven, lo que le interesa, en una minuciosa tardea de convertir la imagen en palabra y de convertir también la palabra en imagen. Dice: “Yo he estado en los estudios de los pintores José Beulas o de Pepe Orús, por ejemplo. No puedo ver sus cuadros, pero me cuentan lo que han pintado, lo que se ve, y lo que han querido representar, lo que a menudo no se ve. Algunos cineastas como Jesús Bosque o Eugenio Monesma hacen lo mismo. Siempre he contado con maravillosos lazarillos. Soy y he sido muy afortunado”. Lo dice ante Pilar García Guatas, su mujer desde 1972, que ruega: “De mí no diga nada. Soy transparente”. Lo esencial es invisible a los ojos.

-¿Qué recuerda de su niñez con vista?

Vi hasta los siete años. Sufrí un ataque de meningitis y la cosa era tan dramática que la vista era lo de menos. Se trataba de sobrevivir. Me quedé paralizado por completo y varios médicos dijeron que eran imposible que viviera. Sin embargo, mi padre empezó a buscar medicinas en Alemania y en Estados Unidos, y también en la Gran Vía de Madrid, y poco a podo fui saliendo adelante.

-¿De qué visiones se acuerda?

Yo vivía en la plaza de la catedral, y recuerdo muy bien ese espacio, el enjambre de tejados, y unas vistas que dominaban el horizonte que se abría hacia el paisaje del norte, el Pirineo. Además, recuerdo la salida de Monflorite de los aviones-cigüeñas que se utilizaban para remolcar los aparatos de vuelos sin motor. Recuerdo especialmente una imagen: un día cayó un rayo al pie de una torreta y produjo un impacto increíble muy cerca de mí. Hasta entonces iba mucho al cine con mis amigos y con mis familiares, al Olimpia y al Principal.

-¿Cómo evolucionó, mejor dicho, cómo sobrevivió?

Viví una época de continuas visitas médicas, de análisis, de tratamientos. En Huesca vivía Ramón Solinis, que había sido boxeador, preolímpico y masajista; entonces no había fisioterapeutas. Empezó a darme masajes en las piernas y en la espalda y recuperé un poco de movilidad. Tuve que readaptarme a todo. Mi padre me llevó a dos médicos de Barcelona: Vilardell, que nos recomendó que debían hacerme un hueso artificial del fémur en París y operarme cada cuatro o cinco años, y Bastos, que había combatido en la guerra civil en Huesca.

-¿Le fue mejor con él?

-Sin duda. Me lo explicaba todo, aunque yo era muy niño, y eso es muy de agradecer. Me dijo: “Mira, Ángel, la naturaleza es sabia. Cortamos aquí y allí, colocamos el fémur en su sitio, y cuando haya que tocarlo habrá evolucionado mucho la tecnología. Ya decidiremos”. Aún no me lo han vuelto a tocar. Fue como un preceptor para mí. Incluso recuerdo que quien me llevó al taxi en brazos de regreso a casa fue él. Querría hablarle de otra persona importante.

-Adelante.

Por mi estado, íbamos de cuando en cuando a un chalé de unos familiares nuestros (los tíos Gloria y Domingo; su hija Pepita) en Barcelona, en la calle Diagonal. Allí coincidí con una tía, Josefina Jordana, que se había casado con un arquitecto norteamericano que trabajó en Sao Paulo. Ella me enseñó el primer transistor que he visto en mi vida y me enviaba materiales para ciegos: un tablero novedoso para dibujar; una caja de matemáticas con tipos de imprenta; los cubaritmos, que eran hexaedros en braille en los que estaban los diez primeros números y los cuatro signos, un termómetro para ciegos, plastilina… Era una mujer fascinante que tenía contactos hasta con Nixon y que me contaba cosas que se me antojaban increíbles. Ella me animó a leer.

¿Qué papel jugaron sus padres?

Fue fundamental. Ángel Gari y Teresa Lacruz, mis progenitores, eran los dueños de la Academia Gari, por la que han pasado más de 3.000 alumnos. Mi padre, republicano, había sido administrador de la Escuela Normal de Magisterio con Ramón Acín y fue fundamental en mi vida. A consecuencia de la enfermedad, iba retrasado, pero él me leía, me explicaba los temas, me adiestró en los cálculos rápidos de matemáticas. Estudié por libre hasta tercero de bachillerato… Aprendí braille con el delegado de la ONCE y me planteé si entraba en un colegio especial o en uno de enseñanzas integradas. Con mi padre, optamos por el Instituto Ramón y Cajal. Fue una experiencia estupenda.

Luego se matriculó en la Universidad de Zaragoza y residió en el colegio Mayor Cerbuna. ¿Cómo le fue?

Muy bien. Fue una auténtica revelación vital, como una apertura a un nuevo mundo. Fui responsable de Actividades Culturales desde 1964 a 1969, y estuve hasta 1971, cuando hice mi tesina. El Cerbuna era uno de los cuatro mejores colegios mayores de España, con el Pignatelli, también de Zaragoza, el San Juan Evangelista de Madrid y el Raimundo Lulio de Barcelona. Aquí dieron conferencias Jordi Solé Tura, Manuel Jiménez de Parga, cantaron Labordeta y Carbonell. En Huesca, a Labordeta lo rechazaron hasta en ocho ocasiones porque “sus letras eran inhumanas y antisociales”, según el delegado de Turismo. Qué bárbaro. También estuvieron, entre otros muchos, Julio Caro Baroja o el cantante portugués Luis Cilia, al que sacó de aquí a toda prisa en coche un compañero en dirección a Bilbao. El Cerbuna me abrió un mundo de libertad impensable en el franquismo.

-En esa época usted hizo papiroflexia.

Sí, puede verse ahora en la biblioteca María Moliner. Me enseñó a hacer trabajos en papel Eduardo Gálvez. La papiroflexia me era muy útil para conocer y dominar las estructuras geométricas, luego pasé a otros empeños más estéticos, a los animales, etc. En 1969 realicé un ‘cristo’ y un caballo de carreras…

-¿Cuándo empezó a interesarse por la brujería?

-Hay dos precedentes importantes. En 1961 se publicó el libro ‘El retorno de los brujos’ de Pauwels y Bergier, que me fascinó, y la vez empecé a leer la revista ‘Planet’, escribían premios Nobel, había textos de Lovecraft. La revista estaba en francés y mi padre me la leía y me la traducía de corrido. Ya en la Universidad, hice Historia. Un profesor me recomendó que investigase la producción de trigo en el norte de Huesca en el siglo XVIII.

No parece lo más excitante. ¿Qué hizo?

Fui a ver a Rafael Olaechea, el biógrafo de Conde de Aranda, y le dije que me gustaría trabajar sobre brujería. Le pareció estupendo. Me recomendó la lectura de ‘Patrocinio de ángeles y de combate de demonios’, escrito por Blasco Lanuza, abad de San Juan de la Peña. Allí encontré la pista del brujo Pedro de Arruebo. Me puse en contacto con Henry Kamen, a quien conocí en los archivos de Zaragoza, con Caro Baroja, al visité en Madrid, y con Gustav Henningsen, autor de ‘El abogado de las brujas’. Me fui a investigar al Archivo Histórico Nacional, que dirigía mi paisano José Martínez Vara. Él me acogió muy bien y nos habilitó, a mis acompañantes Herminio Lafoz y Carmen Romeo y a mí, un pequeño espacio para que pudiéramos trabajar sin molestar a nadie.

-También ha hecho mucho trabajo de campo.

-Sin duda. Ha sido fundamental. En 1971 presenté la tesina de la historia resumida de Pedro de Arruebo, que era el brujo principal perseguido por la Inquisición aragonesa. Era el dueño de la finca La Artosa, en el valle de Tena. Era inteligente, astuto, audaz. La inquisición lo acusó de delitos de magia y brujería, y huyó. En 1637 volvió de incógnito al valle y amenazó a las hijas de sus enemigos. Les pedía relaciones sexuales a cambio de que no fueran embrujadas. Y entonces se produjo una auténtica epidemia de posesión colectiva en Tramacastilla y Sandiniés, que afectó a más de sesenta personas en los pueblos y a más de 1.600 en las montañas. Ese trabajo ha ido creciendo.

Ha estudiado ampliamente procesos de brujería. ¿Existe el demonio?

El demonio es una metáfora del mal que el poder usa como quiere, según le conviene. La percepción del diablo depende del contexto cultural en que se mueva y de quien lo manipule. Hay muchos casos parecidos de posesión: piense en las ‘enfatuadas’, que quiere decir poseídas por las hadas, en los aquelarres, en las ‘espiritadas’ de Orosia. En el propio Archivo Nacional nos encontramos, entre unos folios, un hechizo procedente del valle de Tena que contenía, entre otras cosas, pelo largo y rubio de mujer.

¿Cómo lo recibían por allá arriba?

Recuerdo que una señora me dijo: “¿No será usted algún ‘remenador’ (revolvedor / indagador) de Zaragoza? Aquí somos buenos cristianos. Damos de comer al que tiene hambre y de dormir al que no tiene dónde”. Felizmente, los tabús sobre la brujería han ido desapareciendo.

PALABRAS ILUSTRADAS

Palabras ilustradas

 

Algo ocurre con los cómics. O con eso que se ha dado en llamar la novela gráfica. Algunas son tan complejas como fascinantes, un arsenal de sugerencias, de puntos de vista y de emoción. Un ejemplo perfecto es ‘El arte de volar’ (De Ponent, 2009) de Antonio Altarriba y Kim. El zaragozano Altarriba, profesor de francés en Vitoria y autor de relatos eróticos (acaba de edita ‘Maravillas en el país de las Alicias’, en La Sonrisa Vertical), ha firmado uno de los títulos más sugerentes de 2009, galardonado por doquier: su padre, Antonio Altarriba, se arrojó al vacío a los 90 años y estuvo en los grandes conflictos del siglo XX. David Small publica ‘Stitches. Una infancia muda’ (Mondadori), que ofrece una viaje a la infancia, al crecimiento más bien doloroso y al perverso tuétano de algunas familias. Tiene algo de cuento cruel, de retrato psicológico de pesadilla, en el que Small despliega sabiduría narrativa y pictórica. Se sale de él corto de aliento y con el estómago lleno de escorpiones. Robert Crumb y David Zane Mairowitz firman un impresionante ‘Kafka’ (La Cúpula): la historia del escritor de Praga a la que se le añaden algunos de sus pequeños relatos o de sus novelas, así como fragmentos de su pasión por Milena (“Estoy sucio, Milena, infinitamente sucio, por eso me obsesiona la idea de la pureza…”). Crumb, el dibujante underground, realiza un trabajo impecable en un áspero blanco y negro que lo dice todo del sórdido existir del célebre oficinista. Y Brian Talbot publica ‘Alicia en Sunderland’ (Mondadori), que es una revisión del clásico de Lewis Carroll, una mirada a la relación entre el autor y la joven Liddell, un viaje por la historia de Inglaterra. ‘Alicia…’ es, ante todo, un libro libre de imágenes, de color, de estilos, de climas. Cuatro novelas gráficas ideales para estos días de lecturas.

 

14/04/2010 02:01 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

FIN DE SEMANA POÉTICO EN TORRERO

 

POESÍA PROYECTADA

VII SEMANA DE LAS LETRAS DEL BARRIO DE TORRERO. 17-18 ABRIL 2010.

Miguel Labordeta, en una foto del estudio Lagos de Madrid.

 

SÁBADO 17 DE ABRIL. 19 h.

“La mirada poética: Vídeo – poesía”

Duración aproximada: 75 minutos
Las visiones poéticas de una serie de artistas aragoneses que unen su palabra y su mirada en varias piezas audiovisuales tan personales como sutiles.

DOMINGO 18 DE ABRIL. 19 h.

“La poesía del instante”

Duración: 100 minutos
Un proyecto que recoge cientos de entrevistas a gente de la calle recitando poesía: Lorca, Machado, Benedetti, Bécquer, Gil de Biedma, Hernández,… poesía recordada en un instante.

Lugar: Sala Venecia. C/ Lasierra Purroy 8 – 10

 

Organiza: Junta de Distrito Torrero

Coordina: Vicky Calavia

 

PROGRAMA

SÁBADO 17 DE ABRIL
La mirada poética: Vídeo – poesía


Ciclos
Autor: Ernesto Sarasa
Animación (2D, collage) / 2007 / Digital / 2 min.
Haiku sobre el paso del tiempo, la naturaleza y el ser humano. Un homenaje a los inicios de la animación oriental.
Segundo Premio Animainzón 2008

La conciencia de las huellas
Autor: Yago de Mateo
Vídeo creación / 2005 / Mini DV PAL Color / 12 min. 25 seg.
Recreación poética: Cristina Járboles
Proyecto poético acerca del paso del tiempo, del poso que crea en la memoria, de su voz propia, de su sonido interno, de su metáfora, de su presente vivo.

Si consideramos
Autor: Javier Calvo
Vídeo creación / 2001 / Betacam / 1 min.
El súper 8, el vídeo digital, el diseño se mezclan para dar forma a un poema de Bukowski.
Primer Premio Nacional Vídeominuto y Premio al Mejor Vídeominuto Aragonés en el I Certamen Nacional de Vídeominuto, Zaragoza, 2001.

Voces en el espejo
Autor: Sonia Llera
Vídeo-poema / 2009 / HDV-HDVCAM / 14 min.
Poemas: Sonia Llera
Vídeo creación poética en la que las imágenes, la música y la voz desprenden sensaciones de alto voltaje emocional. Borges escribió “Al cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un día que no estemos un instante en el paraíso”.

Johannes
Autor: Graciela de Torres
Videograma / 2009 / HD 1080 p / 10 min.
Johannes utiliza como trasfondo el pasaje bíblico en el que Abraham va a matar a su único hijo, para realizar una metáfora sobre el escritor, la literatura y la tiniebla de las palabras.
"Gran Premio del Cine Español", ZINEBI 51, Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao.

Aoum
Autor: Tomás Gimeno
Vídeo creación / 2009 / DV / 2 min. 30 seg.
Textos poéticos: Pedro Bericat
Mantra audiovisual con ritmo cardíaco generado por destellos de una vieja pantalla de televisión intercalado con textos y símbolos del mundo poético del artista multidisciplinar Pedro Bericat

Circo Calavera
Autor: Paco García Barcos
Vídeo creación / 2008 / 11 min.
Circo Calavera S.A. el único circo imaginativo de ayer y de hoy presenta Magia, Sugestión, Intimidación, el primer Espectáculo Pseudoapraxico Espumoso del mundo (la pseudoapraxia es un estado de incoherencia general absoluta, imagínense ustedes si a esto le añadimos champán).

Ropalimpia
Autor: Don Nadie, Daniel Rabanaque y Zombra
Vídeo creación / 2008 / miniDV / 4 min. 33 seg.
Texto y voz: Daniel Rabanaque
Realizado para la campaña Ropalimpia de la ONG Setem, ésta es la reflexión que hacemos sobre la situación de la industria textil y sus consecuencias, en el origen y en el destino, en el productor y en el consumidor, cada uno esclavo a su manera.
Premio del concurso de la ONG Setem Ropalimpia

Miriam Reyes es poeta y  videocreadora. Desde hace un tiempo reside en Barcelona.


Fiebre
Autor: Miriam Reyes
Vídeo creación / 2007 / miniDV / 3 min. 23 seg.
Poema: Miriam Reyes
Mi cuerpo / qué harían con mi cuerpo/ quién / La fiebre me hacía temer / la muerte en aquella habitación alquilada / en un país alquilado para huir / de cualquiera que pudiera recordarme / La fiebre me hacía temer / mi cuerpo solo / dejándose pudrir en un viejo colchón / Gusanos antes de que alguien pensara en mí / Nadie a quien llorar, nadie a quien avisar / muerto o vivo / mi cuerpo / no encontraba ninguna diferencia. / Miriam Reyes

Silencio tras la lluvia
Autor: Clemente Calvo
Vídeo creación / 2005 / miniDV / 3 min.
Poemas: Miguel Labordeta
Película inédita en la que aparecen Miguel Labordeta y Luis García-Abrines, visitando Fuendetodos y Azuara.

 

 

Helena Santolaya es artista.

Términos
Autor: Helena Santolaya
Poema-crucigrama. Vídeo creación / 1 min. 54 seg. / 2005
Poema visual animado, construido a partir de un crucigrama y sus definiciones: “Llene los huecos de este dibujo con letras formando palabras en sentido horizontal y vertical. Defina las palabras. Habrá usted construido un poema”

Retrato de juventud de Octavio Paz.


Cinco versos y un epitafio
Autor: Emilio Casanova
Vídeo creación / 5 min. 55 seg. / Betacam SP y Digital / 1999-2005
Poemas y Voz: Octavio Paz
Poemas largos y poemas cortos: es lo mismo. El tiempo no es largo ni corto: es pleno o vacío. En tres líneas se dice, a veces, lo mismo que en quinientas… (Octavio Paz)

Alaskas
Autor: Sergio Duce
Vídeomicropoema / Mini DV 4:3 / 46 seg. / 2009
Poemas: Ana Lacarta
Sucedió un 31 de diciembre. Había una torre de ladrillo y un muro de hormigón. Y hacía mucho frío. Se juntaron dos S, dos M y una A. Con las palabras de A se grabó aquella pequeña historia del caribú... Y al final D puso sonido a los silencios.
Mención especial del Jurado en la categoría internacional en COSMOPOÉTICA 2010
http://www.cosmopoetica.es/index.php?option=com_content&task=view&id=976&Itemid=149

 

 

 

Charles Baudelaire, retratado impecablemente por Nadar.

DOMINGO 18 DE ABRIL
La poesía del instante


Poesía del instante
Autor: Vicky Calavia
Vídeo reportaje / 100 min. / DV-Cam / 2005
Cámara y edición: Nanuk P.A.
Un proyecto que recoge cientos de mini entrevistas a gente de la calle, niños, abuelos, poetas, diseñadores, pescateros, cupletistas, cantantes, fruteras, escritores, políticos, actores, hilanderas, artesanos, camareros..., todos recitando poesía, recordando aquellos versos aprendidos de carrerilla en el colegio, o tantas veces leídos por amados. Calderón, Lorca, Machado, Benedetti, Whitman, Bécquer, Bukowski, Gil de Biedma, Kavafis, Baudelaire, poesía popular, inventada para la ocasión, en un instante...

 

BAUDELAIRE, POR CARJAT Y NADAR

 

Como bien ha escrito en los comentarios, ese estupendo escritor y sabio de fotografía que es Antonio Cardiel, un zaragozano afincado en Barcelona, la foto que he publicado de Charles Baudelaire no es la de Felix Nadar, sino la de otro gran fotógrafo: Etienne Carjat (1828, 1906). Hago aquí la rectificación porque si la hago en el documento correspondiente lo descoyunta. Todo. Gracias, Antonio.

 

Coloco otras fotos de Baudelaire, uno de los grandes poetas de la modernidad con su libro ‘Las flores del mal’. Abajo coloco dos de Nadar, realizadas en 1855.

 

JULIO CRISTELLYS: UN CUENTO

20100416014851-julio-cristellys.jpg

CONCIERTO DE PRIMAVERA

 

Por Julio CRISTELLYS

De su nuevo libro ‘Rasgueos’. Ayer, muy de mañana, helaba, mas hoy es tibia la tarde y cuando después de la medianoche entre en mi casa, los acordes de un piano acariciando aún mi memoria, insomne me aguardará la primavera, acaso haya brotado una tierna yema en la rama que araña la vidriera de mi despacho.

Oscurece, pronto se abrirán las puertas del Auditorio, enseguida un pianista venido de Oriente inaugurará la temporada de conciertos de la nueva estación, luego, todavía fundida en un tenso silencio la última nota del recital, se abrirá la sima de un arrebatado aplauso y una mujer aderezada con un zafiro, el cabello rubio, de ámbar sus ojos y un aroma de jazmín en la garganta, tomará el brazo de su distinguido y canoso galán, ahora abriendo a su pareja la puerta de un coche de carrocería dorada, pues, embrujados por la música, huyen hacia una dorada aventura entre los arbustos de un escondido jardín, a la vera de un río, astros y constelaciones son sus aguas.

El pianista es joven, distante, qué largos parecen sus dedos cuando saja los más velados secretos de su instrumento, primero una antigua sonata y, como fin del programa, un nocturno, una atrevida composición de este muchacho de mirada álgida, con brasas en el corazón.

Calló la melodía, se han apagado las lámparas del liceo y frente a la puerta de un camerino aguardo al virtuoso oriental, quiero su autógrafo en la cubierta de uno de sus discos, tal vez me atreva a pedirle una foto dedicada. Sin el frac, el rostro limpio de maquillaje, vestido con unos tejanos y una descolorida camiseta, es su aire el de un estudiante, no el de un genio que habla mi lengua y me cuenta cómo allí, en su tierra, durante este mes, florecen los árboles en las laderas de una cumbre ceñida por una eterna nevada, un pico tan gélido como el roce de su mano cuando me saluda, cuando se despide en un adiós rumbo a otra ciudad, a otro teatro, al encuentro de otros admiradores.

De casa estoy lejos, prisa no tengo, mi mujer y mis hijos se encuentran de viaje, y escogiendo las palabras con las que, a su regreso, les desvelaré el hechizo de esta noche, paseo muy despacio por recónditas calles, cuánta es la oscuridad y un súbito aunque no violento golpe sacude mi espalda.

-Pero, papá, ¿se puede saber en qué piensas?, ¿no me has visto llegar? Perdona, me he retrasado…¡Vamos, date prisa, ya han avisado para entrar en la sala!

Es Juan, mi hijo pequeño. Toca la guitarra, a ratos la armónica, y es creador de sentidas baladas. Insiste en que, a la salida, de camino a casa, tiene algo que contarme, pero yo, su padre, antes de que mi hijo despegue los labios, habré de confesarle mi envidia por la fuga de unos amantes y mi emoción por una recién estrenada amistad con un pianista venido de un país donde nace el sol.

Han dado el último aviso cuando, frente a la puerta del Auditorio, se ha detenido un automóvil de chapa dorada del que se apea una bella dama perfumada con fragancias de jazmín. A Juan le sorprende mi zozobra por no distinguir entre la gente del vestíbulo el altivo perfil de un hombre vestido con un elegante terno de seda azul marino. Por fuerza, blanco como un torrente de nata ha de ser su cabello.

El pianista ha posado sus manos sobre el teclado y en un abandonado parque ha germinado una espina en el tallo de un rosal.

 

*Julio Cristellys presentará el próximo martes, día 20, en Zentrum, su nuevo libro de relatos: ‘Rasgueos’ (Huerga & Fierro)

Presentarán el acto D. Jesús Barreiro, Secretario General de Ibercaja, el escritor D. Ricardo Serna y el editor D. Antonio J. Huerga.

El acto contará con la actuación del violinista Hugo Sahuquillo y del guitarrista Juan Cristellys.




Los veintiún relatos recogidos en este volumen fueron inspirados –así lo ha confesado su autor– durante esos momentos en los que, distraídos por una inesperada y anónima melodía, a menudo interpretada por un desconocido músico, nos abandonamos a cuantas sensaciones invadan nuestros oídos. (En la foto un pianista oriental: Lang Lang).

EL CARTEL DE ANA LÓBEZ

20100417193005-cartel-dia-del-libro-ok.jpg

Ana Lóbez es una ilustradora muy personal. Tiende a la depuración máxima, a la estilización, sabe crear cuidadas atmósferas, sugerencias, tiene un don especial para dibujar piezas limpias, sin demasiada retórica.

Ella es la autora del cartel del Día del Libro de Zaragoza, en el que rinde homenaje a Miguel Hernández y a su jaula de letras. También ha participado en el libro colectivo: ‘27 palabricas’ (APILA).

17/04/2010 19:30 Antón Castro Enlace permanente. Ilustradores No hay comentarios. Comentar.

ENTREVISTAS: JOSÉ LUIS BORAU

20100417194628-borau-art.jpg

JOSÉ LUIS BORAU / Escritor y director de cine. El autor de películas como ‘Furtivos’ o ‘Tata mí’ y de narraciones como ‘Camisa de once varas’, ‘Navida, horrible Navidad’, ‘Cuentos de Culver City’ o ‘El amigo de invierno’ recibía ayer el Premio de las Letras Aragonesas de 2009.

 

“Mentalmente y moralmente

nunca he salido de Aragón”

 

“El guionista es un escritor de una pieza”

 

“Zaragoza y Aragón son mi paisaje de fondo”

“Aragón siempre viaja conmigo”

 

 

“Recibir el Premio de las Letras Aragonesas 2009 supone para mí un honor, una inmensa alegría, y a la vez una sorpresa. Y a la vez, de alguna manera, la concesión manera me da la razón: el hecho de que haya recaído en mí es exagerado, sin duda, pero me da la razón en el sentido de que yo siempre he reivindicado que el guionista es un escritor de una pieza, con todas las de la ley. Pienso en Rafael Azcona y me pregunto: ¿Qué le faltaba? Nada. Era un escritor extraordinario. La escritura de guión es un ejercicio de creación literaria: desarrolla un tema, crea estructuras y diálogos, inventa personajes. ¿Acaso ser guionista de cine es menos que ser un dramaturgo o un novelista?”, dice José Luis Borau (Zaragoza, 1929), que recibía ayer, a las 20.00, en el Paraninfo el máximo galardón de las letras aragonesas.

-Sin duda, esta es una antigua obsesión suya.

-Desde luego. Cuando Berlanga era el presidente de Honor de la Academia de Cine y yo el presidente hablamos con el director de la Real Academia Española de la Lengua y le propusimos el ingreso de un guionista. El elegido fue Rafael Azcona, pero en cuanto se lo dijimos, nos miró y nos dijo: “¡Parece mentira que vengáis a proponerme esto a mí! ¿Académico, yo? Tendría que pronunciar un discurso y todo eso… De ningún modo”. Ante esta negativa ingresó Fernando Fernán Gómez, que era guionista también, pero era otras muchas cosas: director de cine, actor, novelista, dramaturgo… Fernán Gómez estaba encantado de entrar en la Academia.

El cartel de 'Furtivos', realizado por Iván Zulueta.

-Ahora el académico es usted. ¿Quién le enseñó a escribir guiones?

-Bueno, yo tuve dos maestros de guión: José Gutiérrez Maeso y Florentino Soria, que colaboraba mucho con Luis García Berlanga. Él, entre otros títulos, con el propio Berlanga y Ennio Flaviano, firmó el guión de ‘Calabuch’, pero luego empecé a estudiar por mi cuenta y riesgo, empecé a destripar las grandes películas, las analizaba, las estudiaba, intentaba descubrir sus secretos y sus trucos, algo que hice a conciencia con ‘El apartamento’ de Billy Wilder, que es uno de los guiones más sabios que existen.

-Antes de dedicarse al cine con la intensidad con que lo ha hecho luego, usted ya era un apasionado de la literatura, ¿no?

-Totalmente. Yo, cuando llevaba una vida decente (ahora, de tanto quehacer, he perdido la dignidad por completo), solo hacía dos cosas: ver películas y leer libros. Lo leía todo, de una manera caótica. Hace poco, alguien interesado en mis aficiones literarias, un profesor norteamericano, estuvo en mi biblioteca y me dijo que “viendo sus libros me es imposible conocer sus gustos literarios”.

Carmen Martín Gaite y Rafael Sánchez Ferlosio.

-En aquellos días en que viajaba al Festival de Venecia, ya le interesaban mucho Italo Svevo, Vasco Pratolini, Alberto Moravia, norteamericanos como Faulkner o Hemingway.

-Sí, claro. A Moravia lo conocí en Nueva York. Con Hemingway estuve aquí en Zaragoza, después de una corrida de toros, y hay una foto famosa de aquella cita, pero realmente yo de quien era amigo era de los escritores españoles de la Generación de los 50: Jesús Fernández Santos, le pasaron un guión mío, nos conocimos y me invitó al café Gijón; Ignacio y Josefina Aldecoa, Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite, que fue la guionista de ‘Celia’, que yo llevé a la televisión, y Medardo Fraile, de quien oía hablar mucho pero al que no se veía nunca.

-Pasaron muchos años hasta que usted publicase sus primeras ficciones: ‘Camisa de once varas’ (Alfaguara, 2003)…

-Ocurrió una cosa. Jorge Valdano acababa de publicar un libro de ‘Cuentos de fútbol’ para Alfaguara. Juan Cruz, editor entonces, me pidió a mí uno de ‘Cuentos de cine’. Seleccioné muchos relatos e incluso escribí uno, y ahí empezó todo.

-¿No había escrito antes cuentos?

-Sí. Un director de cine como yo hace muchos proyectos que a menudo no cristalizan. Y para cada proyecto yo escribía un cuento que explicaba la película y que, por lo general, se quedaba en un cajón. La alianza de estas dos circunstancias, esos cuentos secretos y el encargo, dio lugar a mis libros: ‘Camisa de once varas’, ‘Navidad, horrible Navidad’, ‘El amigo de invierno’, etc.

-Por cierto, sus cuentos tienen siempre un perfume autobiográfico, son más bien realistas, con claras conexiones con el cine y con algunos mitos literarios…

-No creo que sean autobiográficos. Sí es cierto que soy un escritor realista. Casi todo lo que cuento sucedió: a un extraño, a alguien que se mueve alrededor de mí mismo. Me ocurre una cosa curiosa: yo recuerdo muchas cosas del pasado, de mi estancia en Estados Unidos, como se ve en ‘Cuentos de Culver City’, por ejemplo. Pero una vez que escribo los cuentos me olvido un poco de todo lo que ocurrió, es como si perdiera la memoria de los hechos.

Ignacio Aldecoa, Josefina Aldecoa, Rafael Azcona y un amigo. Grandes amigos de los años 50 de Borau.

-Acaba de publicar ‘Palabras de cine’ (Península)…

-El tema coincide con mi discurso en la Real Academia Española: la penetración y la presencia de los términos cinematográficos en la vida cotidiana. Algo que se ve en términos como ‘guión’, ahora todos nos hacemos un guión previo, en ‘rebobinar’, en dichos como ‘no te enrolles Charles Boyer’, ‘pintas menos que Grace Kelly en un andamio’, en ‘macho’, que fue una palabra traída por el cine mexicano que caló mucho… He escrito 400 páginas.

-¿Qué le sugiere otra palabra: Aragón?

Mentalmente y moralmente, siempre he estado en Aragón. No me he ido nunca. Y eso se percibe en mis ficciones: siempre sale Zaragoza. Cuando hay una ciudad innominada, siempre es Zaragoza, sus cafés, sus calles, sus ambientes. Me fui de aquí el once de enero de 1956, pero a pesar de eso Zaragoza y Aragón siguen siendo mi paisaje interior de fondo. Siempre viajan conmigo.

17/04/2010 19:46 Antón Castro Enlace permanente. Entrevistas No hay comentarios. Comentar.

LA ZARAGOZA DE RAFA CASTILLEJO

20100417221920-cinevenecia-procas-.jpg

Rafael Castillejo me envía una de sus maravillosas fotos y me dice:

 

El cine Venecia fue mi ‘Cinema Paradiso’ particular. Te envío una foto obtenida en su época dorada (años 50). Ese cine no fue un cine de barrio cualquiera.

 
Miguel Procas Mateo y su esposa Isabel Ortiz Bello, propietarios del Cine Venecia, posan en la puerta de aquella inolvidable sala. Foto: Gentileza familia Procas / Esteban Trigo.
 

ADIÓS A JOSÉ RAMÓN DEL RÍO

20100418211821-jose-ramon-del-rio.-tapa.jpg

Esta mañana, me ha llamado, hacia las doce de la mañana, la hija del pintor y acuarelista José Ramón del Río. En la noche del sábado al domingo falleció súbitamente mientras dormía. En 2006 realizó una exposición itinerante por diversos lugares de Aragón. Estuve en su estudio de Movera, conversamos largo y tendido, y redacté este texto sobre su forma de trabajar. Desde aquí le mando un abrazo a su familia. José Ramón solía ir por ahí con un impresionante libro de firmas.

 

 

UN DESIERTO DE LUZ

 

Acerca de la pintura a la acuarela de José Ramón del Río

 

Hay artistas que parecen salir al campo con música de Franz  Schubert. La dejan sonar, dejan que se derrame por las lomas y los llanos, les gusta oírla en el corazón de las salinas o como un viento tibio sobre la superficie de las lagunas. Hay artistas que salen al campo o al monte bajo con una música íntima entre las sienes y una profecía de luz que avanza entre los cerros. Hay artistas como José Ramón del Río que entienden la pintura como una conquista de paz, como un estado ideal de entrega, como una forma de desnudarse de la forma más decisiva: en sensibilidad, en emoción, en transparencia pura de aire y cristal. Lleva ya muchos años este acuarelista, que un día fue pintor al óleo, practicando la técnica del agua, este arte refinado y preciso que exige control, sabiduría, escrupulosa conciencia del color.


Uno de sus lugares predilectos, su paraíso de agua y vértigo, son los Monegros, ese páramo cuyo horizonte se pierde en lontananza, esa tierra de contrastes que anima la paleta. José Ramón del Río se planta allí, como una minúscula guija en el centro de la inmensidad, y empieza a mirar. Mira para ver: mira para interiorizar el paisaje iluminado. Mira para verse. Mira para entenderse y cifrar mejor sus emociones. Contempla aquí y allí, y anota en la memoria de la retina y del pincel todos los matices: los montículos y los matorrales, los tallos que agita la brisa, los pájaros en bandadas que huyen, los reflejos inesperados en el agua, el cromatismo cambiante de los cielos: ahora hay limpidez, exactitud de blanco y azul arrojado del mar; ahora hay amenaza de tormenta, nubes negras como espectros, nieblas. Y no sólo le interesa eso: quiere captar una atmósfera, el estado de ánimo de las estaciones, el carácter revelado de golpe de este llano en llamas del mundo. Hablamos aquí de lugares que pueden llamarse Farlete, Monegrillo, Sariñena, lugares que perfilan una belleza desolada, una belleza casi metafísica: el hombre, el pintor hambriento de hermosura e intensidad, está ahí a solas como quien persigue visiones, tierras, boiras, murmullos, plenilunios, heridas del tiempo en el corazón de la intemperie.   

   

El pintor está a punto de empezar el rito: toma apuntes, busca la profundidad máxima o un destello que temblequea tras la levísima colina, anota circunstancias, efectos, retiene ese instante casi inefable en el que desierto inacabable adquiere la forma de un idilio bajo luces cárdenas. En ese instante de contacto y comunión con la naturaleza, José Ramón del Río hace acopio de todo lo que percibe: los colores quebrados, los charcos como balsas, los caminos que parecen ir hacia ninguna parte o a todas las ciudades de la tierra, la lejanía que se difumina. El paisaje le administra los ingredientes de una gran representación.     


Luego, ya en su estudio de Movera, a partir de aquellos bocetos pequeños, de las imágenes que la memoria visual del artista ha almacenado en su cerebro, comienza el otro momento decisivo: los cuadros, con cierta inclinación a la panorámica, se van alzando en el caballete, se van enseñoreando en el estudio. Relucen. Imponen sus formas. Cabrillean como relámpagos de luna. Los cuadros le van brotando de la luz con pinceladas largas, en una travesía donde todo sobra salvo su concentración, el gesto suave, el escrupuloso vaivén del agua sobre el papel. Las acuarelas adquieren vida: en algún instante, el pintor pudo haber levitado ante la hermosura del paisaje, ante la delicada capacidad de sugerencia, ante su propia escritura minuciosa y tamizada de luz, de hondura, de soledad.        

Pintor de incuestionable técnica, José Ramón del Río compone toda suerte de paisajes: paisajes líricos, enriquecidos por el azul y el verde, ese verde variado y complejo que parece un inventario de verdores de la tierra; paisajes dramáticos hechos con los grises, los marrones, los negros… Los cuadros del acuarelista siempre tienen un color dominante, y cada obra se subordina a un cromatismo concreto, a un diálogo de equilibrios, a la música de una estructura. El artista, además del tema, maneja otros elementos: la composición, el punto de vista, el dibujo de ambientes, la forma de la pincelada, la limpieza del acabado final.  

 
A José Ramón del Río le gustan las formas horizontales, la distribución del cuadro de una manera especial: más que el primer plano, prefiere las formas desdibujadas, le otorga una especial importancia al encuentro del cielo con el horizonte. En casi todas sus piezas, hay como una posición del acuarelista como a vista de pájaro que planea y también un trazado espectacular de los haces de luz, que igual surgen tras un promontorio que se esparcen desde las nubes del cielo. Todas sus acuarelas poseen un ambiente muy particular, de enorme fuerza. Combina por igual un aire de fatalidad y de abandono que la poderosa belleza del páramo, tan paradójica, lo mismo muestra la tierra requemada y sin agua que una soberbia sabina, rodeada del propio misterio de su floración, José Ramón del Río lo mismo ofrece los celajes que parecen de “El coloso” de Goya que una balsa que bien podría ser un lago con miradores.

         José Ramón del Río no es un pintor dado a las mixtificaciones, a las teorías. Practica una artesanía del alma, una manufactura del desierto más íntimo: pinta el paisaje que ha visto y el que imagina, pinta para crear sueños y fábulas de la luz, pinta espacios mágicos, teñidos de fuerza, pero también de melancolía. Pinta su propia aventura de atravesar la llanura y de regresar a casa, al taller, con un cargamento de fuegos intactos.

*Esta era una de las imágenes de José Ramón del Rio en su web:

www.joseramondelrio.com.

18/04/2010 21:18 Antón Castro Enlace permanente. Artistas No hay comentarios. Comentar.

LA ZARAGOZA DE GANDÚ MERCADAL

20100419004139-ganduexposicion-fotografia.jpg

 

La fascinación de Zaragoza, como el embrujo de París, no se acaba nunca. El hallazgo del fondo fotográfico de Luis Gandú Mercadal (1888-1968) es otra prueba de ello: este reportero de prensa, con conciencia de su oficio, y luego contable realizó para ‘La Crónica’ un conjunto de espléndidas fotografías en muy pocos años. En la recuperación del archivo han trabajado mano a mano Juan Carlos Lozano y Ángel Carrera, y las fotos las han devuelto a la vida dos magníficos profesionales como Gonzalo Bullón y Andrés Ferrer. El resultado es la muestra ‘Una crónica visual 1910-1930’, que puede verse en las salas del Paraninfo. Gandú fue uno de los pioneros del reportaje gráfico en la ciudad, junto a su amigo Aurelio Grasa, y realizó un álbum muy personal en muy poco tiempo. Gandú registró una Zaragoza vitalista, que se estremeció con la muerte de Joaquín Costa en 1911, la multitud atiborró las calles. Captó la Zaragoza del trabajo, de Canal, de la maquinaria, de los tranvías, de la industria (cinco hombres se suben a un somier de la fábrica de camas Irisarri para probar su resistencia), la Zaragoza seducida por la aviación y los biplanos, por los nuevos vehículos, la Zaragoza de los toros y la rivalidad de Jaime ‘Herrerín’ y Florentino Ballesteros; Gandú tenía un ojo narrativo muy especial para la tauromaquia. Gandú Mercadal recuerda, a veces, a Eugene Atget, el fotógrafo de París, y en sus retratos de familia, cálidos, al francés Emmanuel Sougez, alias ‘Pitou’. En la pasión por los coches, Gandú está próximo a Lartigue. Hay una foto de su hijo Luis Antonio en un coche de juguete, futurista y estilizado, que es una auténtica obra de arte, de modernidad y de evocación. Igual que esa foto que se ha elegido para el cartel: el de su hija María Luisa, subida a una moto despampanante.

*La foto de María Luisa Gandú, realizada por su padre.

FERRER LERÍN, PREMIO DE LA CRÍTICA

[Francisco Ferrín Lerín ha obtenido el premio de la Crítica por su poemario ‘Fámulo’ (Tusquets: Nuevos Cuadernos Sagrados), quizá uno de los más originales e intensos de los suyos. Andrés Neuman recibió el premio de la Crítica, en la modalidad de narrativa, por su novela ‘El viajero del siglo’ (Alfaguara). El sábado por la tarde hablé un instante con Ferrer Lerín, que estaba radiante, feliz, asombrado.]

 

Ferrer Lerín en un retrato reciente de Rafael Gobantes, de Heraldo de Aragón.

 “Esta es la noticia literaria más importante de mi vida”

 

“Soy un escritor secreto y marginal,

con una leyenda de jugador de póquer”

 

“Los poetas somos unos ladrones

y unos mentirosos, como vampiros”

 

Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942; reside en Jaca desde 1968) es un escritor inclasificable: mezcla la lírica y la narrativa con su pasión por la ornitología y el lenguaje, la erudición y los libros raros. Ha aparecido como personaje en libros de Félix de Azúa o de Enrique Vila-Matas, y es el autor de una novela de culto: ‘Níquel’ (Mira editores). Acababa de recibir la llamada de Ángel Basanta, presidente de la Asociación Española de Críticos Literarios, para decirle que su poemario ‘Fámulo’ (Tusquets, 2009) es el ganador del Premio Nacional de la Crítica en la modalidad de poesía.

-¿Cómo ha recibido la noticia?

-Jamás me habría podido imaginar que un escritor como yo podría recibir este premio. Soy un escritor secreto, marginal, se habla de mí con una cierta leyenda de jugador de póquer, pero poco más. Esta es la noticia más importante de mi vida literaria. No me lo puedo creer.

-¿Por qué se titula su poemario ‘Fámulo’?

-Porque yo estudié en Barcelona en los Jesuitas, en compañía de fámulos, que eran realmente brillantes en los estudios. Cuando nos íbamos al comedor, ellos se cambiaban y nos servían la comida a los demás. Aquello siempre me impresionaba mucho. He querido rendirles un homenaje. Además, la palabra ‘fámulo es espectacular: me atrae su significante y su significado.

-Si tuviéramos que definir los temas del libro…

-Yo solo había escrito otro libro unitario en mi vida, ‘Condiciones humanas’. Mis libros eran más bien un cajón de sastre, como una reunión de textos. Y ‘Famulo’ es un libro concebido como un todo. Los poetas somos unos ladrones y unos mentirosos, somos como vampiros. Nos interesa todo lo que está ahí, en el aire, en los libros, y a mí me interesan los textos incluso de autores poco conocidos: no existe ningún escritor que no haya escrito algo, una frase al menos, que no alcance o no roce la excelencia.

-Usted casi siempre dialoga en sus libros con otros textos, con otros escritores, con libros. ¿Es eso la intertextualidad?

-También se puede llamar plagio. Soy un escritor experimental, que creo personajes, que converso con otros libros, y así sucede en ‘Fámulo’; eso sí, todos los libros y los autores aparecen al final del volumen, incluso con su fecha de publicación. Soy un lector compulsivo. Leo siempre, a todas horas, prensa, libros. He hecho cursos de lectura rápida en algún momento de mi vida. A veces voy por la calle o en el coche y lo aprovecho todo: una palabra, los rótulos, todo me sirve.

-¿Todo?

Claro. Soy un escritor intuitivo, pero mi poesía tiene un ritmo, una cadencia. Una musicalidad. Cuando yo era niño percibía un terrible ruido en la cabeza. Poco a poco lo fui llenando de nuevos sonidos. Pasé varias crisis, de identidad, espirituales, puramente físicas. Y siempre tenía ese ruido machacón, que acabó convirtiéndose en una especie de cantinela sacrílega. Todo eso explica mi sentido del ritmo. El lenguaje, para mí, es la vida misma.

-Sus libros también tienen un componente de erudición, de citas, de detalles culturalistas. ¿No teme que distancien al lector?

-Estoy profundamente arrepentido de ese modo de escribir. En mi próximo poemario, que está muy avanzado, ya rechazo toda esa retórica. En ‘Fámulo’ hay varios poemas que van en una nueva dirección: la de la máxima claridad.

 

Ferrer Lerín y su mujer Concha Jiménez en Camarasa, en 1973.

RESCATO OTRA ENTREVISTA

DE CUANDO APARECIÓ ‘FÁMULO’

 

Hace algunas semanas, Francisco Ferrer Lerín cumplía una especie de sueño: publicaba su libro ‘Fámulo’ en la colección Nuevos Textos Sagrados de Tusquets, una de las más hermosas colecciones de poesía de España. Le mandé unas primeras observaciones tras las lectura del libro y estas fueron sus respuestas. Una parte de esta entrevista apareció en Heraldo, y el pasado jueves David Mayor publicaba una reseña del volumen en ‘Artes & Letras’ del mismo diario.

 

-¿Cuál es la idea del libro, cómo surge?

 

El libro, aunque está estructurado en capítulos, está pensado con criterio de unidad; quiero decir que, a diferencia de La hora oval  y Cónsul  que no dejan de ser cajones de sastre, Fámulo, igual que el inicial De las condiciones humanas, se escribe con voluntad de entrega no fascicular. Integra, eso sí, algún poema aparecido en una sección discutible de Ciudad propia. Poesía autorizada, publicación en un volumen de mis tres libros de poemas aparecidos hasta ese momento (2005), pero el grueso de la obra se escribe de corrido en 2008.



-Es un libro complejo, difícil. ¿Para quién escribe Paco Ferrer Lerín?

 

Es una complejidad aparente, quizá instalada en la escritura, pero no resultante; el lector sólo tiene que dejarse llevar. En la adolescencia escribía para mí y para algún que otro joven turco de menguada consistencia social, ahora escribo para quien ame la poesía y sin él no tendría sentido continuar la labor.  


-Este libro está en una línea tuya muy personal donde se funde todo: la ficción, la crónica épica, el mundo de los animales... ¿Qué diferencias hay en tu poesía y en tu prosa?

 

Poca, o espero que sea poca. Argullol acuñó un término, que siempre deseé creer que fuera fruto de la lectura de mi literatura, un término que apareció en un artículo de El País a mediados/finales de los ochenta: “escritura fronteriza”. Ese soy soy, fronterizo, imbuido quizá ingenuamente de la convicción de que todo, en literatura, es lo mismo, me refiero a que sin música, ritmo, cadencia, no se debe poner nadie ante la tesitura de empezar a escribir. 

-Hay muchos personajes... ¿Quieres hacer monólos dramáticos, narrar historias?

 

No, la historia en sí, la biografía en especial, no deben formar parte del verso. Otra cosa es que esos campos aporten material, que esa condición ineliduble del escritor que es la del pillaje encuentre facilidades rebuscando aquí y allá determinados sonidos. 

-En un sentido puramente técnico, de virtuosismo verbal: se mezcla el verso corto con el verso largo, se encabalgan los versos con ductilidad, hay muchas enumeración. ¿Cómo defines tus poemas, qué quieres hacer? ¿En qué medida el poeta es un virtuoso?

 

Aceptando que el automatismo, incluso el perseguido, no existe, he de reconocer, sin embargo, que me dejo llevar. Rara vez tengo una idea preconcebida. A lo sumo una palabra o una frase, quizá a veces una sensación, y eso vale (y ojalá eso sucediera todos los días) para sentarme ante el teclado. La longitud del verso es azarosa y la enumeración, las series, forman parte de mi manera de ser, a lo mejor una manera de ser moldeada por la lectura, perdida ya en la noche de los tiempos, de aquella poesía llamada “del inventario” del maestro Perse. ¿Virtuoso? No, me acepto como pecador. Quizá habría que acosar a la excelencia, una mujer de gran personalidad que nos rehúye casi todos los días. Se ha dicho, y yo, quizá con demasiado desparpajo lo refrendo, que un poeta que no haya escrito un verso memorable en su historia creativa debería atarse una piedra al cuello y naufragar definitivamente. La cuerda la compré hace años en la tienda Marval de Jaca, y la llevo en el maletero del coche.  


-¿Qué significa para ti el lenguaje? ¿Hay en el léxico tuyo una vindicación de la belleza, de las palabras olvidadas, una búsqueda?

 

El lenguaje, para mí, es la vida; no la cifra de la vida sino la vida misma. Sin lenguaje no hay nada y en cuanto a la vindicación de la belleza, ese es un fenómeno de tal magnitud que, a menudo, la potencia embaucadora de una palabra me hace olvidar lo que significa, caigo en la trampa iconoclasta del significante puro, lo que me ha llevado, en la vida corriente, a tener serios problemas con personas que no entendían que las llamara, que las nombrara con sintagmas algo chocantes. 


-Jaca, los animales, la zoología. ¿Qué ta da Aragón y sus paisajes, que le da a tu poesía y a tu mundo?

 

Llevo viviendo en Aragón, la verdad que de modo discontinuo, más de cuarenta años; fue en 1968 cuando llegué a Jaca para trabajar como becario ornitólogo. Recientemente, en una entrevista para Heraldo de Aragón, alguien resaltó en titulares una declaración de principios que así formulada resultaba una pequeña boutade; era algo así como que el principal activo de Aragón lo constituía su baja demografía humana. Pero sí es cierto que comparado con otras porciones de la cordillera pirenaica, el Pirineo Aragonés tiene en su tranquilidad, en su silencio, en su mínima afección urbanística, el atractivo suficiente para que un escritor, un artista, pueda desarrollar a la perfección su tarea. Su paisaje, el paisaje aragonés, de la estepa al prado alpino, pese a los muchos años de uso, aún me emociona... igual que su toponimia, tan importante para el armazón de los textos. 


-¿Hay en ti voluntad de rareza, empecinamiento en ser distinto y quizá oscuro?

 

Anoche tuve una casi acalorada discusión sobre la voluntad de ser diferente en ese lastimoso y aburrido discurso de la regionalidad y añadidos. Resulta penoso y, en lo referente a la creación, literaria en este caso, aún lo resulta más. Nunca he pretendido ser original, nunca he pretendido ser críptico. Que mis intereses discurran por caminos poco hollados es fruto (debe de ser fruto) de mi condición humana poco proclive al barullo.



-Qué le debe este libro al mundo de los Novísimos o que te deben los Novísimos a ti?

Este libro no es deudor de aquella etapa desafortunadamente así etiquetada y que, por suerte para el reposo de sus cadáveres, va siendo poco a poco olvidada. Nunca me sentí perteneciente a ese grupo del que sí traté, poco antes de dejar Barcelona, a alguno de sus popes, pero eso fue todo. Aunque lo principal es que nadie se haya sentido bajo la influencia de lo que he escrito o he hecho a lo largo de mi vida, lo deseo de todo corazón.

 

-¿Significa algo especial para ti publicar en 'Nuevos cuadernos sagrados' de Tusquets?

Me siento feliz. Tanto por la presencia física del libro, como por los compañeros de viaje, compañeros no sólo en el listado de autores sino en la edición misma, en especial el director de la colección, el querido ibicenco, poeta y profesor Toni Marí.

 

CON JOSÉ ORNA, HOY, EN LA FNAC

20100419094052--monstruo-bd6e5a08.jpg

EN ZARAGOZA / PRESENTACIÓN DEL LIBRO:


'EL MONSTRUO DEL LAGO SOLEDAD' DE JOSÉ ORNA

LUNES 19 DE ABRIL A LAS 20.00 H EN LA FNAC PLAZA ESPAÑA

Hoy lunes 19, Antón Castro (escritor y periodista) presentará a las 20 horas en la Fnac Plaza España de Zaragoza, el segundo libro de José Orna (Zaragoza, 1971), 'El monstruo del lago Soledad', un relato de un viaje por estos parajes y su escapatoria. La obra está compuesta por una serie de imágenes realizadas en recortes de papel y un precioso texto que roza la poesía. Un libro muy singular, que merece la pena acercarse a conocer...

José Orna es conocido por el éxito de su primera obra publicada, 'Me gustan los abrazos', que firma con Rosa Blanca Miguel, obra que les ha permitido constituir la editorial 'Latas de Cartón' y editar este nuevo título.

Más información sobre 'El monstruo del lago Soledad':

http://www.mariaobelleiro.com/orna/lagosoledad.html

Más información sobre 'Me gustan los abrazos':

http://www.mariaobelleiro.com/orna/losabrazos.html

 

*Esta nota pertenece a prensa de la editorial Latas de Cartón.